Primer capítulo con lemon. A partir de ahora habrá varios. Como dije en el capítulo anterior, los oneshots que contengan lemon serán marcados en el título con una M. El argumento no es muy complejo, es básicamente poco menos que porno gratuito. :D ;D xD
Tres días
La habitación estaba en el más absoluto silencio. Deidara miraba al techo, incapaz de poder cerrar los ojos.
Tres días.
Tres días sin que nadie lo molestase con tonterías irrelevantes. Tres días en los que nadie invadió su espacio personal. Tres días de entrenamiento monótono, de cenas aburridas y noches solitarias.
Deidara comenzó a pensar en el diseño de una bomba especialmente creada para Pein-sama, tal vez así dejaría de mandar a Tobi a misiones solo. Sus puños se cerraron, uñas clavándose en la palma de su mano. Tobi era su compañero. Tobi estaba a su cargo. Deidara consideraba que se merecía al menos una respuesta, pero no importó cuanto la exigió, sólo obtuvo amenazas.
Por delante de él había dos días más hasta que Tobi volviera, aparentemente. Su corazón brincó en su pecho ante la idea de ver de nuevo al bobo de la máscara naranja en forma de espiral.
Aunque por supuesto, eso era algo que no iba a admitir nunca.
Que se hubiera ido a dormir todas las noches al futón de Tobi no significaba nada. Estaba más cerca del baño, sólo eso. Y dormir en él era agradable, más que en el propio. Quizá era la textura de las telas. Deidara consideró tomarlo para sí, después de todo, él llevaba más tiempo en la organización y tenía derecho a las camas más cómodas.
Deidara abrió los ojos cuando escuchó el sonido de la puerta e instintivamente, su mano fue al kunai bajo la almohada. Si era Tobi, acababa de pillarlo apropiándose de su futón. Pero como pronto recordó que estaba en su derecho de dormir en él si así quería, cerró los ojos de nuevo tratando de contener el repentino entusiasmo que lo invadió por ver a su compañero de vuelta antes de lo esperado. Deidara no era capaz ni de enfadarse por el plantón. Quería que fuera a saludarlo inmediatamente. De hecho, si Tobi hacía algo más antes de acercarse a él no iba a dirigirle la palabra en los próximos tres días y ya estaba tardando demasiado para su gusto, hasta sintió la tentación de abrir los ojos para ver lo que estaba sucediendo.
—¿Senpai? ¿Qué estás haciendo en mi futón?
Tobi se arrodilló junto a él.
Sin abrir los ojos, Deidara lo rodeó en un abrazo y lo atrajo hacia sí, haciéndolo perder el equilibrio y caer sobre él. Aquella necesidad de tenerlo cerca, aquella sensación de estar incompleto se fue aliviando. Cuando sintió su peso encima, la textura de su túnica en sus brazos y la calidez que emanaba de él, fue cuando se hizo real que su compañero había vuelto sano y salvo.
—¿Dónde rayos te fuiste sin mí, hm? —masculló Deidara.
Una risa pícara respondió a esa pregunta.
—Parece que el senpai extrañó mucho a Tobi, eso está bien porque yo también extrañé mucho a Deidara-senpai.
Deidara apretó su abrazo aún más a la vez que abría los ojos para encararlo. Pasó un dedo por la superficie ondulada de su máscara.
—Quítatela —susurró.
Tobi obedeció, retirándola y dejándola junto al futón.
—La paz y la tranquilidad de no tenerte incordiando todo el día, eso es lo que extrañaba —agregó Deidara, acercando demasiado sus labios a los de él, pero sin llegar a rozarlos—, también entrenar sin que tú desperdicies una fracción del tiempo en bobadas —puso una de sus manos en su nuca y la deslizó hacia arriba, desordenando su ya de por sí rebelde cabello negro—, tres días sin ronquidos...
—Eres tú quien ronca, sen...
Un beso que ya se había pospuesto por demasiado tiempo interrumpió la frase. Esa era su forma favorita de callar a Tobi.
De nuevo estaban junto, y Deidara no pensaba dejarlo ir por un buen rato. Tobi estaba frío al tacto, necesitaba entrar en calor y Deidara sabía exactamente como. Mordió su labio, con brusquedad mal calculada. Tobi protestó con un gemido de sorpresa, contraatacando con la misma intensidad.
—No vuelvas... A irte sin avisar... —susurró, rompiendo el beso un instante.
Seguía ofendido y no se iba a dar por satisfecho hasta que a Tobi no le quedara claro.
—Dices que no me extrañaste, pero tampoco quieres que se vaya lejos de ti. Los artistas se contradicen demasiado... Me voy a marear.
—De lo que te vas a marear es de esto, hm.
Estampó sus labios en los de Tobi para darle uno de sus besos más apasionados, más salvajes. Uno de esos besos a los que Tobi se había vuelto adicto. Deidara recorrió los labios de textura desigual con su lengua y después la introdujo en su boca, buscando un reencuentro entre ambas lenguas.
Sin romper el beso, se irguió, obligándolo a hacer lo mismo.
—Estoy en ropa interior y tú estás vestido. Eso no es justo, hm —susurró Deidara.
Tobi interrumpió el beso.
—Oh, el jefe quiere que montemos guardia mañana temprano. ¿No será mejor que nos vayamos a dormir? —preguntó.
—¿¡Dormir!? —Deidara frunció el ceño, alzando la voz—. Te estoy dando el beso de su vida... ¡¿Y tú te quieres ir a dormir?! Definitivamente, mereces un castigo.
Tobi rió, como si hubiera estado esperando aquella reacción. Lo llamaba predecible a veces, quizá tenía razón. Sacó el kunai bajo la almohada y lo apuntó a su cuello, haciendo que se le escapase un grito ahogado.
—¡No lo hagas, senpai! ¡No mates a Tobi! ¡No volveré a irme sin avisar! ¡Prometido!
Disfrutando su nerviosismo, Deidara comenzó a cortar la tela de su suéter negro de arriba a abajo, hasta que quedó a ambos lados de su cuerpo, como un chaleco. Quería verlo derretirse entre sus brazos como un cubito de hielo en un día caluroso, necesitaba verlo derretirse entre sus brazos. Después de esa noche, Tobi no querría volver a dormir lejos de él.
Deidara pasó su mano por su pecho recién descubierto, recorriendo la línea que separaba la parte dañada de la intacta, sobre la cual se inclinó para besar. Ya tenía comprobado que no podía marcar la parte derecha, pero la izquierda sí y en esa es en la que se centró, dejándole varios chupetones que le recordasen a Tobi por unos días a quién pertenecía. Sonreía satisfecho cada vez que al succionar, provocaba un estremecimiento en su compañero, un suspiro, un «senpai» susurrado cerca de su oído. Agarró la mano de Tobi y la colocó sobre su bóxer abultado, sosteniéndola con firmeza.
—Esto es lo que has conseguido —gruñó Deidara.
—Sólo porque tú me extrañaste demasiado —canturreó Tobi.
Deidara desabrochó su pantalón con violencia y bajó la cremallera para poder meter una de sus manos. Al encontrarlo erecto, no pudo evitar una sonrisa burlona.
—¿Y cuánto me extrañaste tú a mí, hm? —susurró, liberando su miembro de la tela para comenzar a lamerlo con una de sus manos—. ¿Cuánto extrañaste a tu senpai?
Apretó su agarre, subiendo y bajando su mano rítmicamente con lentitud. Tobi cerró los ojos, demasiado concentrado en lo que aquella mano provista de lengua lo estaba haciendo sentir. Deidara volvió a besarlo, amortiguando con sus labios un gemido que se le escapó. Tobi ni siquiera lo vio venir cuando aumentó el ritmo con saña. Había dado por hecho que no era más que un juego preliminar como era lo habitual. Esa vez, Deidara iba en serio y él se había dado cuenta demasiado tarde. La destreza de aquella mano provista de lengua era difícil de creer.
—Mmmhh senpai... —dijo Tobi contra sus labios, los músculos de su abdomen contrayéndose al compás de su mano—. Si sigues así... esto va a ser rápido.
A Deidara le fascinaba completamente ver en el rostro de Tobi el repertorio de expresiones que se sucedían una tras otra, respondiendo a sus cambios de presión y velocidad. Tenía el mismo efecto en él ver la arcilla por fin detonar, pues no era más que el resultado de sus habilidades teniendo un efecto en el mundo. Solo que esa vez, era Tobi quien iba a sentir por unos breves segundos la explosión que él iba a provocarle.
—Oh, va a ser rápido, hmm. Esta es tu sorpresa de bienvenida —Dijo Deidara, deslizando la mano cerrada por la verga resbaladiza.
Tobi estaba intentando decir algo, pero demasiado concentrado en no quedarse sin aire, no fue capaz. Deidara sonrió. Se inclinó sobre él y dejó un par de marcas más en su cuello y su hombro.
—No puedo esperar —susurró Deidara en su oído—... No puedo esperar para verte explotar... Tobi.
Un gemido más intenso y grave que los demás le hizo saber que había logrado lo que pretendía. Con rapidez, rodeó su nuca con su brazo libre para atraerlo hacia sí y sujetarlo en su hombro mientras la violencia del clímax hacía que el fluído resultante, caliente y pegajoso se derramase sobre su mano. Dejó pasar unos segundos antes de dejarlo ir y observar admirado, su torso sudoroso cubierto de marcas que asomaba por entre la túnica de Akatsuki desabrochada.
—Espérame aquí —dijo Deidara, levantándose y dirigiéndose al baño.
—¿Dónde vas? —exclamó Tobi aún jadeante, extendiendo un brazo hacia él.
—A por una toalla, hm.
Deidara tomó lo que buscaba y cuando pasó frente al espejo se pasó la mano por el bulto, duro como una piedra. Entonces, el reflejo sonriente de Tobi apareció en el espejo tras él. No lo vio entrar, no lo vio aproximarse, por eso no pudo hacer nada cuando lo rodeó con sus brazos, apretando su espalda fuertemente contra su pecho.
Deidara apretó su culo más contra su verga, sonriendo ante el reflejo del espejo.
—Esto sí que es toda una misión. ¿Viniste a por más, hm?
—Tardabas mucho —susurró Tobi.
—No tardé nada —protestó Deidara, gimiendo, lento y sensual, cuando la mano enguantada de Tobi acarició su costado, luego su cadera, su ingle y su verga hinchada. Movió las caderas contra su mano, los ojos fijos en el espectáculo que le obsequiaba aquel espejo mientras echaba un brazo hacia atrás para agarrar a Tobi del cabello.
—Mmh, senpai...
La lengua de Tobi recorría su cuello y sus labios succionaban la suave piel. Deidara podía ver las marcas que le iba dejando mientras la mano se frotaba despacio contra su verga. Tobi le bajó el pantalón y agarró la mano de Deidara para masturbarlo con ella.
—Busca... Búscate tus propias... manos con lengua, hm —protestó Deidara y la lengua dibujaba círculos en su punta mientras la mano de Tobi obligaba a la suya a cerrarse y empezar a bombear.
—Sería una pena tenerlas y no usarlas.
Deidara supo que no iba a durar demasiado. Tobi bombeaba deprisa y el reflejo del espejo le devolvía la imagen de su erección entrando y saliendo de ambas manos cerradas. Su cuerpo se retorció, restregándose en el pecho de Tobi mientras sus caderas se movían al ritmo. Tobi sonreía, mirando al espejo. Deidara le devolvía una mirada cargada de lujuria.
—Vamos —Tobi le dio un bocadito en la oreja. Deidara gruñó entre gemidos—... Córrete para mí, senpai.
El chapoteo de pieles húmedas en fricción enloqueció. Los gemidos de Deidara se transformaron en alaridos. Echó la cabeza hacia atrás, apoyándola en el hombro de Tobi en el momento en que su cuerpo entero se tensó y varios chorros blancos salieron disparados hacia su pecho.
Tobi lo hizo girar para besarlo y Deidara, en proceso de recuperación post-orgásmica, le dio un último bocadito en el labio inferior para tener la última palabra. Jadeando con fuerza, Deidara miró en el espejo las manos manchadas y goteantes y su verga pulsó con fuerza una última vez.
—¿Cómo no probamos esto antes, hm?
—Buen espectáculo, ¿eh? —dijo Tobi, ambos brazos alrededor de su torso—. Extrañarte me inspira.
Deidara cerró los ojos, abandonándose a la increíble sensación de bienestar mientras sonreía por las palabras de Tobi.
—Entonces no te vuelvas a ir sin mí —respondió Deidara.
—De acuerdo —Tobi le dio un beso en el pelo—. Le diré a Pein-sama que vaya a él. Mi senpai manda en mí.
Deidara asintió, una enorme sonrisa en su cara.
Nota larga, aviso.
La verdad este oneshot inicialmente no iba a tener lemon pero se me desmadró. Culpa de ellos no mía. Yo solo me limito a documentar la escena (?. Frente a un espejo es uno de los fetiches más sexys que hay. Y Tobi omg para no ser taaaan experimentado está aprendiendo rápido xD Bueno, Deidara se lo pasa bien y eso es lo que importa.
Bueno sé que es de otro fic pero no voy a actualizar aún y me gustaría decir esto, me alegra que les guste el rumbo que está tomando "Cambiemos", intentaré seguir poniendo ligeros toques de humor cuando pueda. Ya tengo todos los problemas "solucionados", en mi cabeza sólo queda ponerlo por escrito. Tobi colegiala no va a salir tanto ya, pues Dei ya sabe que él es Obito Uchiha. Pero no será lo último que veamos de él xD tengo escenas pensadas. Y siempre me quedará esta antología para poder seguir sacándolo.
Ale, wow me dejaste un montón de comentarios, muchísimas gracias por ir tan en detalle. Desde luego no se me había ocurrido el lemon de la noche posterior al "secuestro", con Dei castigándolo por darle un susto y pensando en destrucción #cosasdeartistas xD En mi headcanon Obito es muy buen cocinero porque cocina para él desde muy pequeño y aprendió de su abuela a hacer muchas cosas (cocinaba él porque siempre es cortés con la tercera edad xDD) y bueno Deidara es en mi headcanon un amante de la buena comida que odia cocinar. Es tauro al fin y al cabo, se le puede conquistar con comida, seh. Hidan y Dei como mejores amigos es lo mejor xDD Como ya dije, eso ya puede acabar muy bien o muy mal. Sangre, muerte y destrucción. Me imagino a Tobi preocupado porque se cree que ha dejado a Deidara embarazado con un beso y lloro de risa. xDDD Pobre Dei. Sobre el último capi, es que la boca del pecho estaba justo en el sitio donde Kakashi le dio a Rin, y lo estaba sujetando exactamente de la misma forma le dio un desencadenante bien fuerte. Deidara tiene muchísima energía dentro, más de la que su cuerpo puede soportar, y Tobi está demasiado vacío por todos esos años en el odio, creo que uno equilibra al otro, o al menos eso me gusta pensar. Deidara es de ideas fijas, debo pensar más detenidamente lo factible que sería ese cambio en él. Ya que es una faceta de su personalidad muy característica, pero en principio pues el amor cambia a la gente. ¿Por qué no?
Lybra, su muerte es muy épica, se fue a la tumba riendo a carcajadas y Kishimoto cuidó la estética al detalle, las marcas de su cuerpo y la forma de la explosión, al principio cuando la vi por primera vez no lo entendí, porque cuando una bomba explota el humo no se comporta así, pero es superflat, es la torre del sol de Taro Okamoto. Deidara ni siquiera dejó eso al azar. Pero sí, aunque su muerte fuera épica, la forma en que terminó fue muy decepcionante y con Sasuke atacandose a sí mismo con chidoris para neutralizar la garuda como si fuera el puto raikage. ¿Que no era que Sasuke no tenía chakra ni para mantener su sharingan y de repente va e invoca ni más ni menos que a Manda? Se fue al fin y al cabo como él quiso y no asesinado por nadie, aunque luego lo revivieron y se quejó de que era cutre volver tras usar su arte final xDDD Sobre la ansiedad, un poco de ambas. Soy una persona nerviosa por naturaleza y he tenido episodios puntuales, uno de ellos bastante feo el año pasado y también me he documentado mucho. Siento escuchar que a ti también te pasa, es un asco. En verdad, comenzar un SYOT me ayudó mucho a meterme en la cabeza de diferentes tipos de personajes, una de las chicas que me mandaron en particular sufría estrés postraumático y en su día leí sobre el tema para poder plasmarlo bien. Cuando no estoy segura sobre algo, siempre voy a buscar referencias. Como también le voy al homosensualismo, opino igual sobre el tema de Rin, murió queriendo a Kakashi y en la muerte ya no hay lugar para cambio porque cambiar es algo que se hace estando en vida. Le tenía un profundo cariño a Obito, yo la verdad nunca sentí nada romántico entre ellos mas que su crush unilateral, obvio cuidaba más de él porque Obito era un torpe y Kakashi era más autosuficiente xD Tobi y Dei son OTP I'll fight anyone on that. En naruto sd se dan la mano y Dei se sonroja #escanon
omg es cierto lo del plagio. Katsu, katsu, katsu para Dalí. A Deidara no le gusta hablar del tiempo, para él todo es efímero xDDD
Ah y sobre tu otra review, claro que me tomo en serio y agradezco los comentarios, me son de mucha ayuda. A veces hasta se me ocurren tres cosas distintas para una escena y no se lo que hacer, y leerlos me ayuda a tomar decisiones. Incluso me inspiran para futuros oneshots :D
Mochi, si hubiera habido más escenas Tobidei en la serie yo hubiera sido feliz. Hidan le hizo a Kakuzu una proposición indecente en un capi con todo el descaro, y lo de "admite que te gusto", Sai se la pasaba obsesionado con el cosito de Naruto, Sai ni se inmuta cuando Konohamaru lo usa a él y a Sasuke para un "boy on boy sexy no jutsu" o sea tiene momentos muy gays, más momentos gays de ellos dos, aunque fuera relleno fanservice hubiera sido *-* Tobi pidiéndole matrimonio a Dei, porque obvio si uno de los dos fuera a proponérselo al otro sería Tobi xDD Hidan de sacerdote, clavándose el pincho en sacrificio para ofrecerles bendiciones. No pido mucho. (? Espero que Obito no esté siendo demasiado idealista otra vez, el tiempo lo dirá. T_T Sobre la foto tienes pinterest? Yo ahí es donde tengo mi carpeta de fotos de ellos, en el pc no la guardo por falta de privacidad xD Está genial.
Para terminar, un beso en el pecho significa posesión. Demostrado en lo posesivo que se puso Deidara con Tobi al ver que se había ido sin él.
El siguiente será el primer beso de ellos dos. Y el primero de Tobi :D xDD
¡Hasta entonces, y gracias por leer!
