¡Hola! Con dos días de retraso, pero bah. Se me había olvidado, sorry xD
Gracias a aquellos que leyeron y comentaron el primer cap :)
Disclaimer: Todo lo reconocible de Harry Potter es de JotaKá.
Para MrsDarfoy, la irresponsable de la vida.
-Anécdotas de un romance-
R de Recuerdo.
Durante sus años en Hogwarts, Remus Lupin vivió muchos momentos inolvidables. Recuerdos de esos que se te graban en la memoria y que eres capaz de recitar una y otra vez. Sucesos que guardas en tu memoria y que atesoras con toda tu alma.
En el colegio, Remus aprendió lo que era la amistad y el valor de esta. Descubrió el humor enrevesado de James, el vocabulario soez de Sirius y las manías extrañas de Peter. También aprendió a leer los gestos de Lily y qué tipo de sonrisa había que dedicarle a Pince para que te dejase un libro más tiempo del establecido.
Sin duda, sus años en Hogwarts fueron una fábrica constante de momentos que marcarían una parte de su vida. Sucesos que nunca se podrían repetir por mucho que le gustase la idea y que siempre tendrían la etiqueta de inolvidable en su mente. Pero había un recuerdo que Remus atesoraba más que ningún otro. Un momento que inundaba su mente cada noche y que le hacía sonreír de manera instantánea al pensar en él.
Sucedió una noche de marzo; Remus estaba viendo la nieve caer desde la torre de Astronomía mientras tenía uno de sus libros favoritos sobre su regazo. Esa mañana había discutido con Sirius porque la noche anterior había vuelto a dejar su uniforme de quidditch, totalmente embarrado, sobre la cama de Lupin y él, naturalmente, se había cabreado pero como Black estaba dormido esperó para echárselo en cara la mañana siguiente.
Sirius, como ya era normal en él, le había quitado importancia al asunto y, como cada vez que sucedía, le había dicho que era la última vez que pasaba. Pero la paciencia de Remus tenía un límite y Sirius lo había sobrepasado; el prefecto explotó contra su amigo y le echó en cara el suceso del uniforme y unos cuantos más que también le cabreaban. Ambos chicos habían terminado gritándose por los pasillos para finalmente ignorarse la mayor parte del día.
Por esa razón, Lupin había decido subir a la torre a despejarse un rato, al menos unos minutos antes de tener que ir a la habitación que compartía con los chicos y enfrentarse al ceño fruncido de Sirius y a las intentos estúpidos de James y Peter de reconciliarlos. Sin embargo, las cosas nunca salen como uno planea, por ello Remus al mirar hacia las escaleras se encontró con Sirius mirándolo fijamente.
—¿Qué haces aquí? —inquirió, pero no sonaba ni cabreado ni molesto; simplemente cansado.
—Vine a buscarte —contestó Canuto escuetamente y Remus volvió su vista al libro.
—¿Para qué?
—Hablar, principalmente. —Remus escuchó los pasos de Sirius hasta que se paró a su lado—. No me gusta que estemos cabreados.
—No estoy cabreado contigo —replicó con suavidad—, solo molesto. Sabes que no me gusta que dejes tus cosas sobre mi cama, y aun así lo haces.
—Lo sé —murmuró el otro—. Pero aunque te diga que no lo volveré a hacer ambos sabemos que estaría mintiendo.
—Lo sé.
Se quedaron en silencio varios minutos hasta que Sirius dio un par de pasos más y se sentó frente a Sirius, el espacio entre ellos siendo considerablemente escaso.
—¿Qué tengo que hacer para que dejes de estar molesto conmigo?
Remus tuvo ganas de echarse a reír al ver los ojos de corderito que el otro chico le había puesto.
—Nada, Sirius. No es como si pudiese estar mucho tiempo molesto contigo.
La sonrisa de Black era grande y reluciente, pudiendo competir fácilmente con la luz de la Luna.
—¿Entonces puedo hacer una cosa que llevo deseando desde hace semanas? —inquirió.
Remus frunció el ceño y rápidamente barajó en su mente todas las estupideces que Sirius podría querer hacer, pero todo eso se fue a la mierda cuando sintió las manos del chico en sus mejillas y sus labios estampándose con los suyos.
Cerró los ojos en un acto reflejo y se dejó llevar con facilidad, siguiendo el ritmo impuesto por Sirius. Se separaron tras unos cuantos segundos, sus labios todavía rozándose cuando movían ligeramente su rostro.
—¿Por qué has hecho eso? —cuestionó Remus, pero en su voz solo había una nota de curiosidad. No había repulsión, no había arrepentimiento, no había miedo.
—Ya te lo dije, hace semanas que quería hacerlo —contestó el otro y volvió a rozar los labios de Remus al hablar—. ¿Por qué? ¿No te gustó?
—No es eso —replicó y movió sus manos hasta los hombros de Sirius—. Sabes que no es eso.
—Entonces no le des más vueltas y disfruta.
Sus labios volvieron a colisionar en un beso suave y Remus decidió hacerle caso a Sirius y no darle vueltas al asunto. Guardando en su memoria el sabor, la suavidad y la pasión de los labios de Black.
Decidió atesorarlo como su más valioso recuerdo.
Ese que nunca olvidaría.
¡Y ya está! ¿Me merezco un review?
Besos y abrazos,
AliciaBlackM.
PD: ¡REVIEWS y GO!
