Hey Hey, como están lectores y lectoras, aquí vengo con un nuevo capitulo de como obtuvieron las armas legendarias :3 ahora, es turno de nuestro loco y pirómano amigo Alan! Bueno sin mas que decir, aquí se los dejo.
Capitulo2. El arma más letal, es la Palabra.
Monte encantado, un valle extenso lleno de vegetación donde prolifera la vida salvaje y los animales viven en armonía y tranquilidad, al menos así era hasta que dos imperios rivales luchaban por tomar posesión de las tierras, destruyendo la misma en sus incontables ataques, los cuerpos y la sangre cubría la tierra y las plantas, se podía respirar un aire de tensión, sufrimiento y odio entre las personas, sin embargo, pese a todo eso, un chico y una chica no sentían tales presiones ya que ellos eran la carta del triunfo del Imperio de Valencia.
Recientemente, atacaron un campamento enemigo, sin dejar rastro alguno de vida en él, cualquiera pensaría que se sintieron mal en hacerlo, pero sus rostros reflejaban lo contrario, encontraban el sufrimiento de los soldados, placentero para ellos.
Cuando su misión termino, regresaron al castillo donde los guardias del imperio y soldados los esperaban, cuando arribaron al lugar, el General los recibió con honores y les felicito por el buen trabajo que hicieron, ellos no parecían muy entusiasmados al respecto. El General saco de entre sus pertenencias, un libro que le entrego al chico oji rojo, que al leerlo se dio cuenta de que hablaba de una antigua profecía y sobre un objeto que podía llegar a cumplir cualquier deseo que tu corazón pidiese, tanto el como la chica, estaban incrédulos de verdad existía tal objeto? Y de ser así, porque le entregarían algo de un valor incalculable?, esas preguntas taladraban la cabeza del chico.
Monte Encantado
"Sigo sin entender lo del libro, si en verdad existiese dicho objeto de leyenda, porque lo entregaría a desconocidos? No sería más lógico quedarse con el como un buen codicioso?"
La chica, Tara, no prestaba atención a lo que decía, ella afilaba sus dagas, esperando al primer enemigo que tuviera la mala suerte de cruzarse en su camino para rebanarle el cuello.
Alan al no ver respuesta de su compañera, saco una granada de su bolsillo y discretamente la dejo caer a su lado, pero la peli rubia no era tonta, apenas exploto la granada, puso su daga frente al cuello de Alan, teniendo una mirada penetrante hacia él.
"Bien, hasta que tengo tu atención, que piensas respecto a lo que leímos del libro? No se te hace extraño a ti también?"
"No me interesa realmente si exista o no ese objeto, mientras haya enemigos que degollar en el camino hacia el mismo, yo seré feliz"
La peli rubia decía la verdad, ella no parecía muy interesada en dicho objeto, en su mirada solo se veía la intensión asesina de empuñar y blandir sus dagas en el cuerpo de alguien o cortar su cuello, el peli negro oji rojo, apenas iba a decir algo, cuando su comunicador en su muñeca izquierda emitió un mensaje directo del castillo.
"Parece ser que nos llaman…si aquí Alan y Tara, que sucede General?"
"Guardianes, disculpe que los moleste sabiendo que tienen una misión más importante"
"Da igual, que ocupa?"
"Necesito que únicamente venga Tara, tenemos reportes de que los altos mandos del Imperio Toroto, se reunirán en Arboleda de Cristal, que están más al norte de nuestra posición"
Al escuchar del General, que Tara era la única que debía ir, sintió como si algo lo hubiese golpeado por dentro.
"Y porque únicamente Tara? Si ella va tengo que ir yo también, de lo contrario, asesinara a todos los presentes sin sacar valiosa información que podría sernos de utilidad en un futuro"
"Sabemos que ambos son fuertes, pero tú eres muy impulsivo a la hora de hacer estallar las cosas, y lo que necesitamos es sigilo absoluto, lamento decir que tu solamente estropearías la misión"
El chico peli negro aunque molesto por lo que había dicho el General, razón no le hacía falta, el iría disparando sus balas explosivas, granadas y todo objeto volátil que tuviera a su alcance.
"Bueno, el General ha hablado, no te preocupes ya eres un niño grande puedes cuidarte solo, no es necesario que siempre este yo tomándote de la mano para que hagas las cosas"
"Como sea, yo seguiré con mi camino hacia Valle de los Reyes, cuando termines, ven inmediatamente no sabemos que o quienes están en ese lugar"
Tara nunca perdía oportunidad de burlarse del oji rojo, en ocasiones lo veía como un niño chiflado adicto a los explosivos y en cierto modo, ella tenía razón.
Alan estaba molesto y no trato de ocultarlo, cuando él se molestaba la forma en que se calmaba, era el hacer explotar todo lo que veía hasta que se calmara o se le acabaran los explosivos, y siempre ocurría lo segundo.
La peli rubia sin perder más tiempo, se despidió de él, se dio media vuelta, y se fue en dirección contraria a la de Alan.
"Tch, estúpidas misiones de sigilo, ella es todo lo contrario a una asesina y no es para nada sigilosa, pero ya que, ella sabe cuidarse sola bien pongámonos en marcha hacia valle de los reyes.
(y si digo pongámonos porque el escritor y yo somos los que iremos hacia ese lugar)
*Cof cof…por supuesto que no…estas por tu cuenta yo solo narro la historia y tú la sigues al pie de la letra…*
(Tú no eres mi jefe para decirme que debo o no debo hacer)
*Técnicamente, si lo soy, es mi historia y puedo cambiarte el género y mandarte a una aldea de Tuskars y te enteres porque son híbridos cerdo/humano.*
(Ya no hay respeto ni para un guardián o un pirómano…que vida tan injusta la que me toca actuar…)
*Bien, ejem ejem… regresemos a la historia.*
Ya una vez que Alan se repuso de su *repentina* depresión, camino por una vereda que conducía hacia a fuera de Monte Encantado, cuando estaba a punto de llegar, escucho cerca unas voces que parecían estar amenazando a un tercero.
"Vamos viejo, entréganos todas tus pertenencias, incluido el título de propiedad de tu rancho, de lo contrario no tendremos piedad de ti"
Unos bandidos con ropa harapienta, y parchada, desenvainaron una espada a la cual apuntaba a un anciano de pelo blanco, con arrugas en su rostro y manos, con pintas de granjero, sus manos temblaban pero no parecía ser de miedo, la edad cobraba factura en él.
Los bandidos con aires de superioridad, fueron sorprendidos al ver que estaban flotando, cuando giraron su vista hacia atrás de ellos, vieron que un robot de color negro estaba sujetándolos de sus ropas.
"Qué? Que o quien eres tú? Acaso quieres morir como el anciano? RESPONDE!"
Ya todos sabemos quién era, pero él no respondió a su pregunta, simplemente se comenzó a reír como si hubiera encontrado algo divertido que hacer.
"Jejeje, justamente necesitaba, ustedes me servirán para quitarme el enojo que tengo"
Sin perder tiempo, los llevo hacia atrás de lo que parecía ser un cobertizo donde guardan las herramientas de agricultura, se escucharon gritos de mujeres y explosiones que ensordecían a cualquiera, pero al paso de un rato, todo ceso quedando en un lúgubre silencio, el anciano no se veía preocupado, más bien dejaba ver una sonrisa de alegría, a los pocos segundos, sale Alan sin su armadura limpiándose la sangre que tenía en su ropa.
"Hay le deje fertilizante gratis, se encuentra bien?"
"Jojojo, si me encuentro bien, gracias por preocuparte, pareces un muchacho joven y lleno de vida, que te trae por estos lugares? Eres un aventurero?"
"Si, podría decirse que lo soy, y dígame, porque lo estaban atacando? Es ilógico que unos simples bandidos estén interesados en tierras agropecuarias y en cosas sin valor monetario"
"Jojojo, te lo contare con mucho gusto pero antes quiero me hagas un pequeño favor"
Al escuchar las palabras del anciano, el peli rojo dejo escapar un suspiro pesado, el odiaba hacer favores ya que era una pérdida de tiempo, comenzó a arrepentirse de haberlo ayudado.
"Como veo que te gustan las explosiones, y estas viejas y torpes manos ya no son lo que eran…me harías el favor de explotar la tierra frente a mi casa? De esa forma, podre seguir cultivando mis alimentos"
Por fin, un favor del que Alan podría decir que no era una pérdida de tiempo, si tenía que haber una explosión, él era el indicado para hacerla, pues él veía cada explosión como una obra de arte.
Sin pedir explicación alguna, el peli negro saco lo que parecían ser granadas de sus bolsillos, las lanzo al aire y con un control remoto a distancia al presionar un botón, se dividieron en partes más pequeñas que al impactar el suelo comenzaron a sonar y a los pocos segundos, explotar por todos los alrededores, al terminar, quedo solo tierra, sin ningún tipo de césped, o hierba a la vista, solo tierra fértil y lista para cosechar.
"Listo, no es una gran explosión como las que acostumbro yo a hacer, pero teniendo en cuenta que usted es el que vive aquí, es todo lo que puedo hacer"
El anciano veía con dificultad la tierra, se agacho como pudo a tomar un puñado de la misma, al sentirla sonrió con satisfacción, volteo viendo a Alan y le dio las gracias.
"Jojojo…jovencito, me impresionas, eso fue una buena explosión sin embargo, no se acerca a lo que dices, una grande…esto fue muy básico"
"Como dijo?...mire no porque sea un vejestorio pariente de matusalén, significa que no pueda hacerlo mandar a volar"
Las palabras del viejo, habían golpeado el orgullo de Alan, nadie se atrevía a decir, que sus explosiones eran menos de lo que él decía, pero el viejo no pareció intimidado ante tal amenaza, si no que se dibujó una sonrisa en su arrugado rostro.
"Jojojo, juventud rebelde, en mis años de gloria también era como tu jovencito, imprudente, agresivo, indomable, pero siempre dispuesto a ayudar a quien lo necesite, entremos a mi casa, y te serviré un vaso con agua, después de tantos estallidos uno puede tener sed"
Alan estaba furioso por dentro, como un extraño y aun más un viejo se atrevía a cuestionar sobre sus explosiones y degradarlas como si él fuera todo un experto?, de mala gana acepto la invitación del anciano.
Entraron a la humilde casa, un hogar pequeño lleno de muebles hechos de madera rústicos, pero con acabados finos, y aterciopelados de color rojo y morado en los sillones, sillas que había, el ambiente era como cualquier persona de la tercera edad, lo que le dio curiosidad el saber cómo fue que obtuvo todo eso.
El anciano le dijo que podía esperar en la sala, que se sintiera como en casa, se fue a la cocina, mientras tanto Alan, veía unas fotos que tenía sobre una repisa encima de una chimenea de ladrillos encendida.
"Que novedad, un viejo con una hacienda vieja, con ambiente viejo, que magnifico cliché escritor te felicito"(Te comenzare a llamar Alana, si no haces caso)"Tch, que amargado, bien continua"
Al revisar las fotos, todas estaban en blanco y negro, se veían soldados del antiguo reino en ellas, y en otras individuales al anciano rodeado de cañones de alto calibre para aquella época y diferentes explosivos antiguos, Alan se mostraba dudoso, el anciano había sido un antiguo soldado? Se preguntó a sí mismo.
Al estar sumergido en sus pensamientos, dejo caer la foto por error, el marco se rompió y la foto que se encontraba dentro se salió, Alan la recogió e intento poner nuevamente en el marco, pero al voltearla, vio un pequeño relato.
Relato de la fotografía.
"Que es lo que separa a la humanidad… La codicia? El poder? La lujuria? Las mentiras? O quizás todas las anteriores?, el reino de valencia ya no es el mismo, en esos tiempos, todos los soldados luchaban por un mismo propósito, el sacrificar su vida por los civiles, por su familia y sus amigos, sin embargo no todos tenían ese pensamiento y esa visión, varios soldados estaban cansados de luchar por proteger a los demás, ya que sentían que sus habilidades eran menos preciadas en misiones tan vulgares y baja de categoría, pero eran hipócritas, creían que el reino se burlaba de ellos que los veía como simples peones sacrificables, ellos no toleraban eso, un día un grupo de soldados y yo"
Fin del escrito
Al ver que el escrito había terminado, Alan comenzó a plantearse preguntas sobre lo que había leído
"Esto es raro…parece una historia relatada, pero…habla de la antigua valencia? Quien es este vejete? Y parece como si estuviera escribiendo para desahogarse, maldición debo averiguar más de esto"
Sin respeto alguno, el peli negro tomo todas las fotos que estaban sobre la chimenea y las tiro al suelo, rompiendo sus marcos y sacando las fotos poniéndolas sobre la mesa para revisar y verificar si tenían escritos en ella, y efectivamente, en todas ella venían escritos y enumeradas en la esquina superior derecha, al ver que la que leyó era la numero 1, busco la numero dos para continuar la lectura.
Relato de la fotografía- Parte2.
"habíamos salido en una misión de reconocimiento, nuestros informantes nos avisaron que había un grupo de personas de armadura negra por el área, al parecer eran caballeros rebeldes, y debíamos investigar ubicación, número total de enemigos, armas que portaban, etc., cuando arribamos al lugar, nos tendieron una emboscada, paso tan rápido que no tuvimos tiempo de reaccionar y nos capturaron dejándonos inconscientes con granadas somníferas. Me despertaron con un balde de agua frio, estaba atado de pies y manos en la silla así como amordazado, frente a mi estaban algunos del grupo que los informantes dijeron, portando sus armaduras negras y cascos del mismo color que cubrían su rostro, en eso, un soldado más grande llego se puso frente a mi observando desde arriba, con una señal de su mano, indico a los soldados que se podían retirar, dando a entender que quería hablar conmigo a solas, los soldados hicieron posición de firmes y pusieron sus puños en su pecho gritando un si al unísono, los soldados se retiraron y quedamos únicamente él y yo en lo que parecía ser una tienda de acampar"
Fin del Relato Parte-2
Cada vez que leía más, el chico oji rojo quedaba enganchado con la historia, reviso que el viejo no viniese todavía, pero no había rastros de el por ningún lado, era como si él se hubiese quedado solo, no le dio importancia y siguió con la historia, pues quería saber en que terminaba.
Relato de la fotografía Parte-3
"que quería de mí? no habría sido más sencillo el haberme matado en las llanuras cerca de su territorio, a que tomare como prisionero?...por supuesto que lo era, pero él tenía otros planes para mí, el soldado se retiró el casco e hizo una reverencia como si estuviera frente a un soldado de alto rango, me quito la mordaza y le pregunte qué es lo que quería de mi
Soldado Enemigo: Es un honor y placer el conocer en persona, al soldado más famoso de bombas y explosivos, Saryon *el atómico* Saylier, he escuchado grandes cosas de ti, como convertir un simple puñado de pólvora, en algo que podría igualar a un almacén lleno de explosivos.
Saryon:Ya lo creo, me has dado el trato digno de un prisionero de categoría real, estos nudos están perfectamente ajustados, y dime, quien eres tú y que es lo que quieres?
Ander:Oh, disculpe mis modales, mi nombre es Ander, comandante en jefe de la segunda división del Imperio Toroto, perdone este trato que le damos, es solo que invadieron nuestra propiedad y ya sabe, no se puede confiar en nadie, respecto a lo que quiero…es reclutarlo a usted a nuestras filas, sin duda alguna tendría un puesto muy elevado, me atrevo a decir que incluso mayor que el mío, ya que su reputación le precede.
Saryon:Tch, pierdes tu tiempo, yo nunca me uniría a sus filas y menos, si son el enemigo.
Ander: Enemigo? Jaja al contrario, nosotros somos los buenos del lugar, nosotros buscamos el poder para hacer un mejor imperio y de igual forma, un mejor mundo, soldados en guerra continuamente, muertes innecesarias e inocentes…que acaso no le pesa en el alma eso?
Por mucho que me doliera aceptarlo, él tenía razón, la guerra conlleva a muerte, y la misma no diferencia entre los niños, mujeres y viejos, todo inocente involucrado en la guerra, es solo un enemigo más.
Syron:Y solo te basas en ello para decir que son los buenos? Que si la guerra acaba será un mundo mejor? Lamento informarte, pero las guerras siempre existirán, aun cuando el continente se fundó de forma pacífica, la guerra se desato tiempo después, aun si se lograra lo que dices y obtuvieran sus objetivos, existe la posibilidad de un golpe de estado.
Ander, tomo una bocanada de aire, mientras bajaba su mirada y llevaba su mano derecha hacia su cabeza, después de eso, dejo escapar el aire que había contenido hace un instante, dejando salir un pesado suspiro.
Ander:Ustedes los valencianos, siempre ven todo desde el punto de vista de la guerra, que acaso no pueden abrir los ojos a la verdad? nosotros queremos acabar con eso, no abra golpe de estado porque no abra una razón para hacerlo, no abra política, no abra reyes, solo abra líderes que sepan hacer las cosas y todo se reparta de forma equitativa, no guerra, no muertes, toda una vida pacifica…una utopía.
Syron:Actúan como fanáticos religiosos, acaso son algún intento de templarios marginados o algo por el estilo? Porque ese ideal solo podría provenir de ellos.
Ander:Cierto es, que damos bases a los templarios, mas sin embargo ellos no hacen nada hasta que atacan a su misma gente, nosotros no, nosotros actuamos para todos y por todos, únete a nosotros y llega a ser un gran general del Imperio Toroto
Syron:Jamás me uniría a ustedes, sus ideales son erróneos, solo dicen eso porque son un grupo de soldados impotentes, alguien del Imperio de Valencia, nunca se uniría a alguien como ustedes.
O al menos, eso quise creer…
Ander: Pero Syron, varios de sus soldados ya están con nosotros, no lo tomes como traición, simplemente vieron la realidad y estaban cansados de guerras que son innecesarias, ahora lucharan por última vez por esta noble causa, y así las guerras desaparecerán por fin…además, no quería recurrir a esto pero no me dejas elección…
El comandante, de su costado, saco una radio con la que podía comunicarse con los soldados sin importar la distancia a la que se encontrasen
Ander:He postrado soldados alrededor de tu querido castillo, cañones, bombas, arqueros, soldados de asalto, todo está listo para atacar apenas de yo la señal…enserio quieres que todos tus amigos y familia mueran, solo por tu *lealtad* y testarudez? Es a esto lo que me refiero, llegar a este nivel, amenazando la vida de gente inocente, todo por una persona, que después buscara venganza, creando una cadena interminable…ahorrémonos todo eso, y únete por las buenas, que dices? Aceptas?.
El comandante me vio con ojos de hipócrita, pero no parecía vacilar en sus palabras, en ese momento yo no podía saber si era verdad lo que decía o un truco sucio para convencerme, y que sucedía si era verdad? por mi culpa todos perderían la vida…no me quedo más remedio que aceptar, sin embargo cuando haces trato con el diablo, siempre es el quien sale ganando.
Syron:Eres un bastardo cobarde…bien, aceptare únicamente si prometes el no lastimar a mi gente y los dejas libres.
Ander:Por supuesto que no lo hare…serás tú quien acabe con ellos.
Syron:Que quieres decir con eso? A que te refieres? Dijiste que no los lastimarías canalla.
Ander:Y no lo hare, tú lo aras, ahora deja te hago una pregunta…que es más importante, Tu lealtad? O el amor por tu familia?...que difícil decisión no?
Syron:Espera un segundo…no me dirás que…
Ander:Ahorrémonos comentarios, y decide…Lealtad o Familia, ten en cuenta que si elijes una, la otra simplemente…desaparece."
Fin del relato-Parte 3.
Alan sentía furia en su interior al leer el relato, prácticamente lo habían acorralado, si elegía lealtad, su familia sucumbiría ante los soldados, de igual forma sucedería si elegía la otra opción, ambos eran partes importantes para él, y tenía que deshacerse de uno de ellos para que el otro estuviera a salvo, prácticamente lo tenían sujetado del cuello, cualquier elección conllevaría a una perdición.
Tomo la última foto, parecía ser que en ella, estaba la última parte del relato, entre más leía, más furioso se ponía, siempre creyó que el usar ese tipo de amenazas eran de cobardes, ya que eran tan débiles, que necesitaban el cubrirse las espaldas con algo valioso para así, asegurar su victoria.
Relato de la fotografía- Ultima Parte.
"Si bien mi lealtad era grande, mi amor por mi familia era todavía aún más, así que la decisión era obvia, con mi más grande pesar y sufrimiento, elegí a mi familia, Ander lucia complacido por mi elección, yo solo le lance una mirada llena de odio y resentimiento.
La misión que se me dio para demostrar mi *lealtad* hacia ellos, era que colocara explosivos dentro del castillo mientras todos estaban presentes, de esa forma nadie saldría de él, sin poner resistencia, acepte y me dirigí al castillo con la diferencia, que los soldados que me acompañaban eran del Imperio Toroto, pues los soldados que me acompañaron en un principio, se unieron a ellos sin pensárselo dos veces, cuando llegue de nuevo al castillo, trate de aparentar que todo estaba bien, el general me recibió junto con otros soldados, me pregunto qué tal había salido la misión de reconocimiento, le dije que todo estaba bien, que no había nada ni nadie en las mediaciones del valle, tanto el general como los soldados lucían satisfechos y conformes con las buenas noticias, sin saber que esa misma noche todo llegaría a su fin, todo el día hasta la hora del asalto me preguntaba si había hecho lo correcto, taladrando mi cabeza con pena y sufrimiento.
En el transcurso del día, tanto los soldados como yo, fuimos colocando explosivos C-4 en los puntos vulnerables del castillo, una vez colocado los explosivos, solo quedaba esperar hasta la noche, trate de que todo transcurriera de forma normal, fue difícil el mantenerme tranquilo y actuar normal, ya que un movimiento en falso, y mi familia podría morir, la noche había llegado y con ella la hora de atacar, los soldados del Imperio Toroto y yo nos escabullimos fuera del castillo, una vez estando en un lugar seguro, me dieron el control de los explosivos dándome los honores, por un momento dude en hacerlo, pero me recordaron que mi familia estaba en juego, observe el control con ojos llorosos y los cerré pues no quería presenciar el acto que seguía a continuación, presione el botón y a partir de ese momento, todo había terminado.
Todo el castillo estaba colapsando, los gritos de los soldados desesperados mientras escapaban, sus últimos y pesados lamentos mientras morían, quedarían grabados en mi mente de por vida, los del Imperio Toroto estaban felices pues habían terminado con uno de sus problemas principales.
Al llegar al campamento donde ellos estaban, escuche la voz de Ander, estaba charlando por la radio con quien parecía ser el General, ya que le hablaba con mucho respeto.
Ander:Si, todo salió de acuerdo al plan General, Syron se creyó la historia de que teníamos a su familia, y acabo de escuchar las explosiones provenientes del lugar donde está el castillo, todo fue tal y como usted lo planeo, solo falta el silenciarlo.
Todo había sido un truco, una mentira, una farsa total, me habían usado como títere para eliminar a mis compañeros y así ellos no tener que mancharse las manos para tener buena reputación, después dirían que fue un acto de traición y ellos eliminaron al traidor para dejar claro un mensaje, tanto las guerras como los herejes, no tienen cabida en el mundo.
Escape ese mismo instante, bajo en el manto de la noche, no podía enfrentarlos en ese momento, pero algún día, ellos recibirían lo mismo, tal vez no por departe de mi mano, si no por alguien en quien no tenga miedo de tomar decisiones y termine como yo, hago este escrito para aliviar el dolor que siento en mi corazón, pese a que tengo a mi familia, aun sueño y recuerdo las voces de mis camaradas caídos por mi culpa, nunca podre encontrar la paz, pues no me la merezco. Syron."
Fin del relato-Ultima parte.
Alan, apretando sus puños con fuerza y rabia, no podía el pensar en otra cosa más que en lo que había hecho el Imperio Toroto, el jugar con la mente de alguien así, para que traicionara a sus propios compañeros, era algo que él no podía perdonar, sin duda alguna, eso avivo aún más la llama de la furia que tenía en su interior.
"Esos malditos desgraciados Toroto…como se atreven a mentir con eso? No se los perdonare jamás, yo mismo me encargare de hacerlos sufrir antes de hacerlos volar a todos en miles de pedazos y no queden ni cenizas de ellos!"
El anciano Syron había llegado con el vaso con agua, Alan no había notado su presencia por la furia que lo invadía hasta que el anciano al verlo tan molesto y ver que él había visto sus fotografías, dejo el vaso con agua en la mesa y se sentó para platicar con él.
"Veo que la curiosidad te gano no? Y todavía me siguen persiguiendo esos recuerdos, las sombras de mis camaradas caídos por mi culpa, atormentándome día con día del porque fue que lo hice, aun si se los dijera no lo entenderían"
El viejo Syron, se veía triste, claramente el recuerdo seguía vivo como la primera vez que sucedió, aun al transcurso de los años, todo lo recordaba como la primera vez.
Alan sin dejar de apretar los puños y sin voltear a verle, le dijo que en su caso no tenía elección, eran sus amigos o su familia, y eligió lo que él creía que era lo mejor, el anciano le pregunto, que si el estuviera en la misma situación como reaccionaria o pensaría? A lo que él respondió.
"Tomar decisión? Elegir un camino? Tonterías, yo no sigo un camino, yo trazo mi propio camino y en mi camino…NUNCA abandono a nadie, aun si estoy acorralado, salvare a todos."
Syron al ver, que aunque furioso seguía, su determinación era fuerte, y no dejaría que algo como eso lo detuviese, una sonrisa sincera se dibujó en su rostro, se levantó y detrás de el en una caja, la sujeto y la puso sobre la mesa frente a Alan, le dijo que quería darle algo más, abrió la caja y en ella había un mapa lo saco y lo puso sobre la mesa entregándoselo a Alan.
"Después de lo sucedido, deje atrás toda mi vida de explosivos y militares, me dedique a la búsqueda y recolección de objetos raros, hace cincuenta años un vendedor de cosas extrañas me comento sobre un arma legendaria, esa arma podía causar explosiones al nivel de bombas atómicas de treinta giga tones con un solo disparo, aunque había dejado atrás todo eso, debo admitir que quería esa arma en mi colección, me dibujo el mapa que ahora te doy, yo no pude conseguir esa arma, pero creo que contigo será diferente algo me dice que estas destinado a ella"
Al tocar el mapa, unas imágenes de forma rápida llegaron a la cabeza de Alan, un campo de batalla, soldados, explosiones en todos lugares y una persona sosteniendo un arma disparando hacia el cielocon una sonrisa dibujada que demostraba que disfrutaba lo que hacía, al soltar el mapa, las imágenes se detuvieron, Alan quedo aturdido por tan repentino acontecimiento, Syron al verlo le pregunto qué le había pasado.
"Vi…imágenes…una persona disparando con un arma en el campo de batalla, soldados que parecían ser enemigos y explosiones masivas por todo el lugar…fue algo maravilloso"
Al ver que la furia de Alan había desaparecido, Syron le dijo que podía quedarse con el mapa y siguiera el camino para encontrar la ubicación, Alan sin perder tiempo tomo el mapa y le agradeció a Syron, salió tan rápido como pudo saltando de alegría pues pronto tendría el arma definitiva que cualquier adicto a las explosiones querría, en la puerta quedo Syron sonriendo despidiéndose de él.
"Suerte en tu búsqueda joven guardián, Jojojo la vas a necesitar"
Alan revisaba el mapa introduciendo las coordenadas que el mismo escribía, un mapa holográfico apareció en su muñeca señalando la ubicación exacta, sorpresivamente el lugar se encontraba en monte encantado, a una profundidad de cien metros bajo tierra, el conocía monte encantado de pies a cabeza, y en esa ubicación no había nada absolutamente, sin embargo su tecnología nunca le había fallado, así que decidió investigar de todos modos.
Mientras se dirigía a la ubicación, el chico oji rojo frotaba sus manos con una cara de éxtasis, si el arma era la de su visión que tuvo con anterioridad, tendría el arma definitiva y perfecta para él, como si se tratase de su alma gemela, mientras se deleitaba con su imaginación de todo lo que podría hacer, tropezó cayendo abruptamente al suelo, enojado y maldiciendo se preguntó quién había sido el responsable, reviso y únicamente vio una roca, pensó en hacerla volar, pero entonces vio algo extraño en esa roca que era diferente a las demás.
"Estúpida roca, quien se cree como para interponerse en mi camino... hmm? Que extraño, porque esta roca tiene un símbolo con dos armas entre cruzadas?"
Reviso su GPS y la ubicación aún quedaba algo retirada, pero algo en su interior le decía, que esa pequeña roca, era la llave del lugar que el buscaba, puso su mano sobre ella y la piedra se hundió, al hacerlo, el suelo comenzó a temblar y debajo de Alan se comenzó a abrir por la mitad lo que parecía ser una puerta, sin tener tiempo de reaccionar, cayo hacia el vacío. (Te odio maldito escritor de segunda…)
Alan grito desesperado, parecía como si iba a ser su fin, recordó que era inmortal y eso no lo calmo para nada, pues el dolor iba a ser todavía mucho peor, cerró los ojos esperando el impacto, y sin darse cuenta cayó sobre un trampolín el cual amortiguo su caída. (Para que no estés de llorón.)
Al recuperarse de lo que él creía que iba a ser un impacto doloroso, encendió una linterna que tenía en su muñeca izquierda, el lugar parecía abandonado desde hace ya muchísimos años, todo parecía estar hecho de metal, un aire frio se sentía debido a la humedad de estar bajo tierra, algunas goteras caían sobre el piso metálico haciendo eco en el lugar, reviso el lugar y veía estantes de madera donde había armas colocadas, desde lanzas hasta pistolas, todas parecían estar oxidadas por el paso del tiempo, cajas mohosas con municiones en ella, maquinaria descompuesta, tal parece ser que había caído en una fortaleza militar que fue olvidada en el tiempo.
"Vaya, este lugar debió ser impresionante cuando estaba aún en funcionamiento, aunque me llega cierto aire de familiaridad, como si ya hubiera estado yo aquí con anterioridad, que extraño, bueno como sea, debo encontrar la salida y seguir en mi búsqueda de mi alma gemela, y si me refiero al arma"
Reviso al frente, y vio una gran puerta gigante metálica que estaba cerrada, pensaba hacerla estallar, lamentablemente había gastado todos sus explosivos ayudando a Syron, dejo escapar un suspiro pesado pues no tenía otra forma de abrir semejante titán metálico, al lado de la puerta, pudo ver que había dos interruptores, se acercó y activo el primero, las luces se encendieron parpadeando, pareciendo como que pudiesen apagarse en cualquier instante, después puso su vista en el segundo interruptor y la gran máquina que estaba a su lado parecía querer encender, pero le fue imposible.
"Rayos, creí que este interruptor abriría la puerta…entonces ahora qué hago? No tengo explosivos, estoy atrapado aquí y ya no hay nada que hacer, que vida tan miserable la mía…" (Mas todavía? Increíble)
Alan levanto su mirada al cielo, como queriendo fusilar a alguien, dio unos pasos más delante pisoteando un charco y cayendo al suelo de frente. (Ouch…Hey! Ya basta de caídas maldito, que esto no ayuda en nada y…oh espera…)
Alan en su *afortunada* caída, encontró un tubo de plástico que parecía estar intacto, lo sujeto y del saco un rollo gigante, lo desenrollo y para su fortuna, era el plano de la maquina descompuesta que además, abría la gran puerta que tenía en frente.
"Interesante, estos planos pese a ser antiguos, están muy bien diseñados, material de calidad, mediciones precisas, es increíble cómo años antes la tecnología pudo haber sido mayor que la de ahora, bien revisare el plano, quizás y pueda reparar la máquina."
El peli negro, comenzó a revisar el plano cuidadosamente, utilizando el escáner que tiene en su muñeca izquierda, un diseño en modelaje 3D apareció en forma de holograma, recalcando cada pieza, con sus dimensiones, y medidas exactas.
Al tener el plano listo, se dirigió a la máquina, sin dudarlo le dio una patada y el costado de la misma se cayó, dejando ver sus partes interiores, del mismo modo que el plano, escaneo las piezas de manera uniforme.
"Comando ERF (Escáner de Revisión Funcional), comenzando revisión de las piezas, protocolo 4951-X revisión exhaustiva de las piezas y fallos de las mismas"
Las piezas pasaban de una en una, desde los tornillos más pequeños hasta los grandes engranes que contenía, el escaneo había terminado, y solo una pieza era la que estaba descompuesta.
"Hm, parece ser que uno de los engranes principales está roto, Ahhhh que tontería, estoy seguro de que las piezas de repuesto ya deben ser polvo oxidado…pero bueno, ya que estoy aquí y no tengo nada mejor que hacer por ahora, supongo que me toca *ensuciarme las manos*…(Estúpido no me hagas decir malos chistes o terminando la historia te fulminare)
Las cajas cerradas contener piezas de repuesto de la máquina, sin embargo las piezas estaban oxidadas y eran inservibles, cuando estaba a punto de hacer una rabieta, escucho una voz masculina que provenía de su lado izquierdo, al voltear no vio nada salvo una pequeña caja que estaba al lado de unos barriles.
Se acercó a la caja y al abrirla se encontró con herramientas de trabajo viejas, desarmadores, llaves de tuercas, reglas, etc. Y debajo de esas viejas herramientas, algo brillante llamo su atención, saco las herramientas y debajo de ellas estaba el engrane que necesitaba para echar a funcionar la máquina.
"Qué raro, primero escucho una voz masculina provenir de este lado, y ahora aparece el engrane justo que necesito hmm… pero, no me explico cómo es que esta nuevo y todo lo demás inservible aquí está pasando algo extraño, en fin…"
Dejando las dudas de lado, tomo el engrane y se dirigió hacia la máquina, alumbrando con la luz de la lámpara en su muñeca, quito el oxidado engrane para poner el nuevo y esperar que la maquina funcionase.
"Espero y funcione, realmente estoy dudando de si lo ara es la única pieza de repuesto que pudo salvarse y decir que fue de milagro seria poco, bien aquí vamos"
Se limpió las manos del óxido que tenía mientras se dirigía al interruptor y lo volvía a encender, las luces de la maquina se encendieron y un gran temblor sacudía el lugar, Alan se recargo en la pared y veía como la gran puerta metálica se abría mientras un aire helado y fuerte salía de ella.
La puerta termino de abrirse, no había luces del otro lado, únicamente oscuridad y se podía sentir el lugar más frio, y era obvio puesto que el lugar era únicamente metal que se encontraba bajo tierra y rodeado de humedad.
Alan saco unos lentes de visión nocturna que había modificado con anterioridad, los usaba en misiones nocturnas para espiar al enemigo y con su modificación, detectar trampas ocultas y explosivos para desarmarlos y quedárselos para el mismo.
Cuando cruzo la puerta, esta misma se cerró de golpe, a diferencia de cuando estaba siendo abierta, quedando así nuevamente como al principio, atrapado y sin salida.
"Tch, hay vamos de nuevo, este lugar ya me está comenzando a fastidiar, que raro no parece ser que haya nada, es solo un extenso pasillo"
Los pasos de Alan hacían eco en el pasillo mezclándose con el sonido de las gotas cayendo sobre un charco, el pasillo no parecía tener fin había sentido que había caminado por horas, y no había llegado al final del mismo, comenzó a molestarse y dejo de poner atención al camino para entonces chocar de frente contra una pared y caer al suelo de un sentón.
"Ouch... Ahhhh! Ya me estoy hartando de esto! solo lugares inaccesibles, creen que soy una rata de laboratorio o qué? yo soy quien usa a las personas para experimentar, no al revés!"
Enojado y tratando de desahogarse, desenfundo su arma y comenzó a disparar a su alrededor desenfrenadamente, cuando termino su arma despedía humo del cañón debido a todos los disparos que había hecho, inhalo una bocanada de aire y suspiro pesadamente.
"Tch, ah este paso nunca encontrare esa arma…hm? qué raro, le hice un hoyo a la pared y parece ser que hay luz del otro lado, será acaso que esta pared es falsa?"
Golpeando suavemente la pared con su puño, efectivamente se había dado cuenta de que era falsa, desenfundo su arma nuevamente y comenzó a disparar formando un círculo y pateando el trozo de la pared para dejarlo caer.
Al entrar, pudo notar que el lugar estaba iluminado, frente a él estaba una macro-computadora encendida, a su lado izquierdo una mesa de trabajo con planos y diseños sobre ella, y al lado derecho, lo que parecía ser un descanso de arma de fuego, pareciera ser como si alguien estuviera trabajando, pero el polvo y la falta de limpieza dejaban ver claramente, que nadie había estado hay en muchos años.
"Una…computadora?! pero esta es…enorme a comparación con las que se usan hoy en día y además parece muy primitiva, aunque…"
Alan rascaba su cabeza mientras observaba el hardware que tenía frente a él, de su bolsillo saco un pequeño nano-bot con forma rectangular y lo pego sobre el tablero de control de la computadora.
"Iniciando protocolo de hace: BRI-0193, comando búsqueda y extracción, prioridad archivos confidenciales y encriptados"
Tan pronto termino de hablar, el nano-bot comenzó a parpadear con una luz roja, indicando que había iniciado la orden, mientras la ejecutaba, Alan se acercó a la mesa de trabajo para revisar los planos, los cuales estaban cubiertos de una espesa capa de polvo.
Tomando aire y exhalando, la capa de polvo se disipo, no sin antes de impregnar el lugar y comenzar a ahogar a Alan, quien comenzó a toser y mover sus manos para apartar el polvo de su rostro, cuando pudo ver y respirar, puso su vista en el plano y sus ojos comenzaron a brillar como si hubiera visto joyas de valor incalculable.
"Esto…esto es…el diseño de un arma! Acotaciones, diseños de las piezas, materiales de fabricación, diseño final en 3D y tiene la forma de un dragón es…hermosa aunque…por alguna razón se me hace familiar ya la abre visto antes?..."
Mientras se sumergía en sus pensamientos, el nano-bot comenzó a emitir un sonido y la luz roja que parpadeaba, ahora era verde y estática, lo que significaba que había terminado, Alan tomo el nano-bot introduciéndolo en una ranura de su transmisor de su muñeca izquierda.
"Veamos que secretos se ocultan aquí… estoy seguro que tiene que ver con el arma…estoy muy emocionado, aun si no consigo el arma, con este diseño y los apuntes que haya conseguido, puedo fabricarla por mi cuenta y mejorarla aún más"
Alan estaba concentrado en cómo se vería el arma y el como la mejoraría, pero fue sacado de su concentración cuando un grabación comenzó a emitirse.
Grabación.
Esta encendido? Emm si debe estarlo…y si no pues ni modo, ejem… hola, chico o chica, o quien haya encontrado esta grabación, primero que nada me llamo Alucard soy un guardián eterno, aunque realmente eso no les interesa, solo les interesa mi arma…y hablo del arma que fabrique, no mal piensen… ejem en fin… de seguro entraste por la puerta ubicada en monte encantado al tropezarte con la piedra, porque seámonos honestos, de que otra forma podrías entrar? Si no es que por accidente?, te topaste con la puerta titánica de acero y no sabías como abrirla, hasta que de la nada encontraste la solución, te felicito un aplauso sarcástico para ti! ejem… bien iré ya directo al grano no quiero hacerte perder el tiempo tan valioso que tienes, ya que de seguro eres alguien muy ocupado u ocupada, y yo aquí hablando como un sabio, aunque realmente lo soy pero yo no elegí serlo, es difícil llevar una vida así sabes? Y…oh perdón me fui del tema, sorry… en la computadora que tienes frente a ti, encontraste esta grabación, pero eso no es todo, encontraras los apuntes y la ubicación exacta del arma que tengo guardada, esperando por alguien digno de ella, solo sigue las instrucciones y no tendrás pierde y si no sabes leerlas…bueno, disfruta tus últimos días de vida, sin más que decir me voy y suerte…ah y una cosa más, suerte en el examen.
Fin de la Grabación.
Al terminar la grabación, Alan estaba en el piso dormido, fue tan larga y aburrida que no le intereso para nada escucharla, sin embargo, cuando se trata de un arma explosiva, aun estando dormido, retiene la información que para él es de suma importancia, eliminando todo lo demás.
Un temblor comenzó a sentirse, levantando a Alan de inmediato y desenfundando el arma rápidamente, al ver que no había nadie a su alrededor, volvió a enfundarla mientras dejaba escapar un enorme bostezo.
"Que aburrido escuchar todo eso, en fin revisare las coordenadas que vienen en la bitácora y las comparare con las que tengo actualmente"
Al comparar las coordenadas que tenía anteriormente, con las nuevas que acaba de adquirir, se dio cuenta de que estaba encima del arma, sin embargo aún estaba a una mayor profundidad de la que se encontraba ahora.
El chico peli negro, estuvo a punto de soltar un estruendoso grito, mientras pateo la consola de la computadora y un botón rojo apareció al lado del teclado, el sabía que podía tener consecuencias si lo pulsaba, pero le da lo mismo pues pensaba que ya nada podía ser peor que estar atrapado sin salida como una rata de laboratorio.
Cuando pulso el botón, el piso se abrió por la mitad y cayo nuevamente, la ventaja que tenía, era que esa caída lo conduciría al arma que tanto él deseaba obtener, así que le daba lo mismo la situación que estaba pasando ya que lo vio como un atajo hacia su ambición.
Cuando llego al fondo, cayó sobre un estanque, el impulso de la caída hizo que se hundiera hasta el fondo, rápidamente nado hacia la superficie ya que sus armas y equipamiento podía estropearse si quedaba mucho tiempo sumergido.
"Puah! Primero caer en un arsenal oscuro y frio, y ahora caer en un estanque de agua sucia? Qué sigue?...Tch como sea, estoy a punto de llegar a mi objetivo, será mejor que me ponga en marcha"
Alan salió del estanque, se movió un poco para secarse, sin embargo el ambiente era más frio que antes, ya no había nada de metal, era únicamente roca y tierra, no había luces ni antorchas, las estalagmitas goteaban en pequeños charcos que habían formado.
Encendió su linterna, y vio un túnel que estaba conectado con el estanque, una brisa fría podía sentirse viniendo del mismo, y con la humedad que tenía encima, sintió un enorme escalofrió recorrer su cuerpo.
"Maldición, aquí está peor que arriba, ese tal Alucard parecía encantarle vivir como un Topo, de seguro era un viejo anciano ciego a no más poder"
Alan camino por el túnel iluminando todo a su alrededor, cuando llego a una intersección que dividía el camino en dos.
"Hmm…veamos del lado derecho siento una brisa, aunque el que haya aire aquí debajo es algo extraño hmm… eso quiere decir que hay una salida?, y del lado izquierdo no siento nada, sin embargo las coordenadas dicen que mi objetivo está al lado izquierdo…mmm…creo que esto es una trampa, tomare el lado derecho quizás haya un pasadizo u algo que me dirija directamente y con seguridad hacia ella"
Dirigiéndose hacia el lado que eligió, la brisa se sentía más fuerte conforme más se adentraba, cuando llego al final, se dio cuenta de que la brisa no era algo natural, sino algo más artificial.
"Pero qué?...una tubería? Una tubería que despide aire aquí debajo?...hmm hay algo raro con este aire…ah no ser que…maldición!"
Apenas se dio cuenta de lo que pasaba, dio un paso hacia atrás, el cual activo un sensor que estaba oculto entre unas rocas más pequeñas, este sensor activo un pequeño lanzallamas que se encontraba debajo de la tubería, apenas el fuego toco el aire, una explosión se hizo presente frente a Alan, quien comenzó a correr de regreso, la explosión ocasiono un desprendimiento en la cueva, y las rocas comenzaron a caer.
Desesperado por llegar a la salida, se dio cuenta de que la misma estaba sellada, desenfundo su arma para crear una salida, sin embargo recordó que estaba rodeado de gas metano, un disparo de su arma y saldría volando o quedaría aplastado por las rocas, aunque la segunda opción ya estaba casi hecha.
"Maldición! No puede acabar esto así, no de este modo!"
Mientras maldecía a los cuatro vientos y golpeaba la pared que tenía a su lado izquierdo, una puerta se abrió a través de la misma, y sin pensarlo dos veces, entro inmediatamente salvándose así de acabar aplastado.
"Ahhhh…ahh…eso, estuvo cerca…debo tener más cuidado para la próxima…uff bien, ahora dónde estoy?"
Mientras intentaba recuperarse y se limpiaba el polvo que el derrumbe había ocasionado, reviso sus coordenadas y se dio cuenta que estaba en el lugar exacto donde se encontraba el arma, encendió su linterna y reviso a sus alrededores, pero no había absolutamente nada, era una habitación secreta vacía.
El no creía que estuviese del todo vacía, sus coordenadas no podían estar equivocadas, ese lugar era el que estaba buscando, a menos que se haya estropeado con el agua pero eso era imposible.
Mientras caminaba, en uno de sus pasos sintió, que su pie derecho se hundía sin razón aparente, por un momento creyó que eran alguna especie de arenas movedizas, cuando miro hacia su pie, se dio cuenta de que había pulsado una baldosa que tenía el dibujo de un arma sobre ella.
"Que es esto?, alguna clase de acertijo o algo? Argh! Odio los acertijos…pero ya que, si es por mi amada hare lo que fuere necesario, si hay una baldosa con forma de arma, debe haber otra con forma de alguna bala de alto calibre o explosivo en su defecto"
Sin quitar el pie de la baldosa, reviso el piso, paredes y techo en busca de más símbolos que pudieran estar por sus alrededores, encontrando así tres más, una baldosa con la imagen de un papel en ella, otra con una mano y un dedo índice apuntando hacia el frente, y la otra una persona portando el arma.
Cuatro baldosas eran las que había el encontrado en diferentes ubicaciones, pero cada baldosa tenía su significado, el cual debía ser activado en secuencia para que algo pudiera activarse.
"Un papel, una mano, un arma y una persona con ella…que significara? Ahh malditos acertijos de sabios! Siento que mi cabeza va a estallar, porque no simplemente exploto el lugar y…ah sí…si hago algo como eso quedare aplastado, no me siento bien si no hago explotar algo maldición!"
Mientras su cabeza *explotaba* por tratar de descifrar lo que significaban las baldosas, la misma voz masculina que escucho al principio cuando entro, se hizo nuevamente presente, repitiendo una sola palabra.
"Juramento…"
Alan escucho la voz, y miro a su alrededor, pero la voz únicamente estaba en el aire.
"Juramento? Que quiere decir con eso? Que yo sepa, los caballeros son los únicos que tienen juramentos hacia su rey o su señor, no entiendo que tiene que ver con esto"
Una piedra, cae sobre la baldosa de la mano con el dedo índice, Alan escucha el ruido que hace al impactar con ella y posa su mirada sobre ella pensativo.
"Será casualidad que la piedra haya caído sobre esa baldosa? Ah no ser que…bueno, la ciencia es a base de prueba y error, aunque no me gusta que haya errores"
Apartando la piedra que estaba sobre la baldosa, Alan respira hondo y exhala para posarse uno a uno sobre las baldosas"
*Baldosa uno* "yo Alan guardián eterno juro por mi palabra y honor…"
*Baldosa dos* "Por decreto de los guardianes y de mis principios morales así como mi filosofía prometo…"
*Baldosa tres* "Que usare únicamente mis armas contra los enemigos, nunca con un inocente…"
*Baldosa cuatro* "Protegiendo a quienes lo necesitan de aquellos de quienes abusan"
Al terminar la última oración, el suelo comenzó a temblar y en el centro de la habitación vacía, se abrió una compuerta que se encontraba en el piso y de la misma, salió una caja sobre un pedestal hecho de armas antiguas.
"Si si si sí! Esa debe ser! Al fin! Después de intentos, corajes y sin explotar nada de nada, por fin tendré a mi amada! Ven a mi cariño"
En su rostro podía verse la emoción, pero al abrir la caja, eso cambio a desesperación, estaba vacía no había nada dentro de ella, parecía ser que alguien más ya había entrado y se la había llevado, Alan dejo caer la tapa de la caja al suelo, cerro sus puños con fuerza para después soltarlos.
Comenzó a reírse lentamente, su risa aumento gradualmente hasta llegar a un punto de locura, tiro la caja del pedestal, desenfundo su arma y comenzó a disparar en un desenfreno de locura e ira.
"Jajajaja! Tanto esfuerzo para nada! Que divertido es esto, al fin puedo explotar algo, volare este lugar en miles de pedazos! Jajajaja!"
Mientras los disparos hacían eco en la habitación vacia, el radar de Alan comenzó a emitir un sonido, quien avisaba que alguien estaba a su alrededor, mostrando una sonrisa perturbadora, dirigio su mirada hacia donde indicaba el radar.
Un chico de pelo rojo corto desaliñado, ojos amarillos de tez blanca como perla, con una chaqueta de cuero negra, camiseta blanca lisa, portando un collar con hebillas de granada, pantalones militares de color negro y zapatos de combate negros, apareció aplaudiendo lentamente y con sarcasmo.
"Vaya vaya… parece ser que llego un psicópata a este lugar, es necesario hacer tanto ruido?"
Sin responder su pregunta, Alan apunto y disparó en dirección al chico misterioso, quien sin el más mínimo esfuerzo, detuvo los proyectiles únicamente con su mano, mientras con la otra rascaba su cabeza.
"Dios, para ser un guardián eres un desesperado, que no conoces la paciencia chico? Si sigues así, alguien podría resultar herido, y me refiero a ti"
"No me importa…vine aquí por un motivo y tuve que sufrir, pensar, y no explotar nada…y todo por eso por NADA!...un segundo…tú debes tener el arma…DAMELA AHORA!"
"Hm, claro que te daré el arma espera un segundo…ups no la tengo, sorry mi error, que acaso no te interesa saber quién soy? es de mala educación atacar sin antes presentarse sabes?"
Alan estaba desenfrenado, él no podía pensar en nada más que en querer hacer explotar al tipo que tenía frente a él, el chico vio en su mirada perturbadora que no sería fácil hablar con él, así que primero se presentó.
"Bueno, para que te lo sepas chico…yo soy el diseñador del arma, soy Alucard, guardián de primera generación y tu antecesor, veo que los guardianes de ahora no tienen valores ni virtudes"
"Tu…eres…Alucard?... un guardián?...eso quiere decir que, el de las visiones era…"
"Si, era yo, y de seguro estas aquí porque conociste a un viejo amigo mío…Syron, te suena el nombre?"
"Claro…es el anciano que ayude en monte encantado pero…oye como es que tú le conoces? A que va todo esto?! Y donde está el ARMA?!"
"Responderé tus preguntas en orden de como las dijiste…
Sí, soy Alucard
Si, fui el primer guardián eterno
Le conozco, porque yo luche con él hace bastante tiempo, después se retiró porque no quería saber nada más acerca de la milicia, no le culpo, después de lo que hizo cualquier voluntad por más fuerte que sea, se hubiera roto, así que yo me hice cargo de quienes lo engañaron, esas visiones que viste era yo atacándolos frente a frente
A lo que voy es lo siguiente, esperaba a alguien digno de portar mi arma, aunque realmente, me daba lo mismo si quien la tomara hubiera sido malo, total es un arma de destrucción masiva.
Esta escondida, esperando por ti…si es que eres digno."
La tensión del aire aumentaba con cada oración que Alucard decía, Alan se ponía más impaciente y su locura piro maníaca iba en aumento, el solo quería saber la ubicación del arma para excusar que todo había valido la pena o para él, el sufrimiento.
"Si soy tu sucesor, entonces eso me hace digno de ella, ahora entrégamela"
"Jojojo…ojala fuera así de sencillo…pero no lo es, debes pasar una prueba primero"
"Que?! Otra?! Qué diablos tienen ustedes con esto de las pruebas? Y más aún, que diablos tienes tú con las compuertas y pasadizos secretos? Que te crees? Un topo? Venga ya, solo dame el arma para largarme de aquí"
"Bien, señor agenda apretada, la única prueba que debes pasar es…Mata a tu mejor amigo/a, es así de simple"
Alan estaba conmocionado, como podía el pedirle una prueba como esa?
No se suponía que los guardianes protegían y eran símbolo de confianza y sabiduría?
En su cabeza, la duda comenzó a hacerse presente y la desconfianza igual, estaba pensando por un momento que él no era quien afirmaba ser.
"Como puedes pedir eso? No se supone que debemos proteger al indefenso? Porque he de lastimar a alguien inocente?"
"Un gran poder, implica grandes riesgos, si tanto deseas tener el arma, demuéstrame que serás leal a su poder y no dejaras que los sentimientos te abrumen y cieguen de lo que en verdad deseas"
Razón no le faltaba a Alucard, el arma era por qué Alan estaba ahí, todo lo que había hecho, pasado, había sido para encontrarse y obtenerla a cualquier costo, una ambición egoísta una vez que Alucard se lo puso en perspectiva.
Alan cerro los puños para después volverlos a abrir, respiro hondo y vio a los ojos a Alucard, en su mirada no había vacilación o duda.
"Escúchame bien, y escucha con atención que solo lo diré una vez…ve a que te folle un caballo negro"
Alucard bajo la mirada, y comenzó a murmurar para después comenzar a reírse.
"Jajaja, vaya que chico tan rudo jaja, esa estuvo buena, Ahhhh…hace tiempo que no escuchaba a alguien revelarse contra mi jajaja"
"Si, si como sea, ya me quiero largar de esta posilga, apesta a ti"
"Uy, disculpe usted Mr. Desesperado…eres un estirado, ahh…"
Cuando Alucard tomo un respiro, el ambiento quedo en silencio por unos segundos, la tensión que se sentía antes había desaparecido por completo, Alucard rasco su cabeza y metió su mano izquierda en la bolsa de su chaqueta mientras veía a Alan con una sonrisa.
"Felicitaciones chico, has aprobado el examen"
"…..QUE!? COMO? CUANDO? QUIEN? DONDE? PORQUE?!"
"De hecho, desde que entraste estuve siguiéndote, y la verdad que era muy cómico verte desesperado jaja, aunque…podías haber volado la puerta con explosivos que tenías hay…o haber bajado las escaleras que te conducían aquí directamente, pero veo que te gusta complicarte las cosas y eso lo respeto"
"EXPLICAME! DE QUE FUE TODO ESTO?!"
"Ahh…bien, la prueba consistía en dos cosas, primero: el tomar decisiones, cada decisión tiene una consecuencia, sea buena o sea mala siempre la tiene, e irónicamente tomaste todas las buenas decisiones aun cuando parecían las incorrectas, todo lo que has hecho hasta ahora han sido decisiones que has tomado por tu cuenta y no pedir opinión de alguien o preguntar si estaba bien hacerlo o no…y la segunda: la lealtad hacia tus camaradas, aunque también podrías haber sido leal a tus explosivos, pero decidiste seguir caminando por el sendero del guardián y eso es lo que busco, esta arma es muy poderosa y puede acabar con una ciudad con un solo disparo, necesitaba a alguien que antepusiera la seguridad de los demás, antes que sus deseos egoístas y tú lo has logrado, felicidades, el arma se encuentra dentro del pedestal bajo la caja...aunque quisas no deba dartela, tienes un temperamento de los mil demonios"
Alucard se dio media vuelta susurrando lo ultimo, Alan sin perder tiempo, se acercó al pedestal y vio que un gatillo de arma estaba a simple vista, lo acciono y una puerta se abrió frente a él, dejando ver el arma que había el buscado.
Un arma negra y larga, con forma de la cabeza de un dragón, ojos rojos, colmillos reales arriba y abajo los cuales rodeaban el cañón del arma, y el dibujo de un llama que comenzaba del extremo interior del cañón simbolizaba el fuego que expulsaba el dragón, era el diseño que tenía el arma, parecía ser algo muy simple y ligero, pero si daba crédito a lo que vio en sus visiones, tenía el poder para desaparecer una ciudad entera con solo un disparo de ella.
"Por fin…el arma definitiva…parece más ligera y simple de lo que pensé"
"Hey, que las apariencias no te engañen, esa es el arma que buscabas, está hecha de materiales legendarios y de un dragón que era el más temido dentro del abismo, en fin… te mostrare la salida"
Alan no paraba de abrazar el arma, la veía y trataba como si fuera su esposa y amante, no podía contener la emoción y excitación que sentía en ese instante por tener en sus manos el arma definitiva.
Alucard golpeo la pared y unas extensas escaleras cayeron del techo y sobre ellas había una luz, le dijo que la salida era esa.
"Bueno chico, me despido, mi tiempo termino, solo impregne algo de mi fuerza en el arma para poderte ayudar, cuida bien de ella ok?"
"No tienes que decírmelo, yo ya sé que tengo que hacerlo! Mi amada y yo reunidos por fin!...ahora si no te importa, me largo"
"Oh si, antes de que se me olvide, este lugar te pertenece, puedes venir a repararlo cuando te venga en gana, puede ser tu cuartel general o bien, como eres alguien muy ocupado, manda a alguien a que lo haga por ti"
"Hmm…si la verdad, es que sería un buen lugar, bien lo tendré en mente, gracias nos vemos!"
"Aguarda, una cosa más…"
"Ahh…ahora qué?! Pareces un anciano con problemas mentales!"
"Ten cuidado con el lobo, que se viste de oveja, tratara de engatusarte y de utilizarte para al final traicionarte…se leal a tus principios, mas no a tus compañeros"
Dicho eso, Alucard se despidió dirigiéndose entre las sombras y desapareciendo sin dejar rastro alguno, Alan mientras subía las escaleras hacia la salida, reflexionaba sus últimas palabras.
"Que quiso decir con eso?...acaso alguien tratara de traicionarme? No lo creo…y que tal si…"
Sin darse cuenta, había llegado al final de las escaleras, la luz del sol golpeo los ojos de Alan dejándolo ciego momentáneamente, mientras trato de re-incorporarse, se resbalo y estuvo a punto de caer por las escaleras
"Ah…ahh…esto me va a doler…"
Un chico de forma inmediata lo sujeto de su mano y con fuerza lo atrajo hacia el salvándolo así de un doloroso final.
"Ahh…esto estuvo cercas por poco y no la cuento…o si lo hubiera contado pero con muchos Ouch…gracias, quien quiera que seas"
Un chico de pelo largo negro, tez blanca, ojos café claro con camisa negra, sudadera negra abierta con capucha, con un collar plateado de alas, pantalones negros y tenis negro con rojo, estaba frente a él de pie, preguntando si se encontraba bien.
"Disculpa, te encuentras bien? Estuvo muy cercas esa caída, de no ser porque eres inmortal abrías muerto Jeje"
"Y tú quién eres? Y como sabes que soy inmortal? Acaso eres un espía del imperio Toroto eh? Responde!"
"Oye espera! No soy nada como eso, yo sé que eres inmortal porque también soy un guardián como tú, solo que yo soy un templario, perdón si te di una mala impresión"
"Un templario? Y que andas haciendo tan lejos de Avén? No se suponía que debías comandar a los otros templarios?"
"En teoría sí, pero Amir se encarga de eso Jeje… solo estaba pasando por aquí cuando vi que ese pedazo de tierra se abrió por la mitad, me dio curiosidad así que vine a ver y después apareciste tú, y casi te caes menos mal que fui rápido de lo contrario…Ouch infinitos"
Alan lo observo y no despegaba su mirada de él, su comportamiento era muy inocente como para tratarse de uno de los comandantes templarios de la ciudad sacra de Avén.
"Y dime…cómo te llamas?"
"Oh disculpa, me llamo Irvin, es un placer conocer al Guardián Ingeniero"
Extendiendo su mano en símbolo de educación, Alan solo observo y rechazo el saludo, al ser un desconocido, no podía llegar a confiar en él, y más con las últimas palabras de su antecesor.
"Yo me llamo Alan, en fin, me voy tengo otras cosas que hacer, y tu mejor vete de aquí, estamos en medio de una guerra, así que evita conflictos innecesario y regresa por donde viniste"
"Oh…está bien, gracias por el aviso Jeje, buena suerte en lo que tengas que hacer"
Alan se dio media vuelta mientras enfundaba su arma en su espalda y se ponía en marcha a su destino original, valle de los reyes.
Mientras caminaba, en su cabeza tenía una charla inter-personal consigo mismo, sobre lo que acaba de pasar.
"Es extraño…como pudo el saber dónde estaría yo? Esto no fue pura casualidad, el momento exacto y la ubicación exacta y su tiempo de respuesta fue rápido…será acaso que el…ya sabía todo esto de ante mano?!"
Inmediatamente, Alan volvió a voltear hacia donde estaba Irvin, pero el ya no estaba, era como si hubiera desaparecido o que la tierra se lo hubiese comido.
"Qué? Como fue qué? Pero cuando?...agh ese tipo…no era un templario común y corriente, aun siendo guardián…quien es el en verdad?"
Mientras estaba concentrado en sus pensamientos, fue sacado rápidamente de los mismos, al recibir un golpe en la cabeza, y a su vez escuchar una voz femenina.
"Hasta que te encuentro, donde diablos estabas metido? Por un segundo creí que te habías ido ya a valle de los reyes, pero el general me dijo que había perdido contacto contigo"
Alan volteo a ver a la chica, y era Tara, se habían reunido nuevamente después de todo lo que había pasado.
"Eh…tuve un pequeño contra tiempo bajo tierra, por eso se perdió la comunicación"
"Vaya, linda arma, veo que tú también conseguiste tu arma legendaria"
"Si así es que yo también…espera QUE!?"
Tara con una sonrisa pícara, le mostro dos dagas de color negro, con escamas afiladas en ellas, que despedían un aura purpura, podía sentirse que cortaba y perforaba con solo mirarlas.
"Vaya, pues sí que son…lindas, y como las conseguiste?"
"Ehhh…larga historia, te la contare mientras vamos hacia valle de los reyes, pero primero, comamos algo que tengo hambre, así me cuentas tu historia y luego yo te cuento la mía"
"Pero, debemos ir a valle y…"
"Dije…vamos a comer! Y tu invitas, me lo debes"
"Ahh…está bien, vamos"
Ambos siguieron caminando hacia la salida de monte encantado hacia su destino en valle de los reyes, aun teniendo el radar y Tara sus agiles sentidos, no se dieron cuenta de que alguien vestido con una túnica negra los vigilaba desde su retaguardia desde atrás de un árbol.
"Jejeje…todo va de acuerdo a mi plan…solo faltan unos pocos guardianes y por fin la verdad será revelada…como ellos son los que trajeron la desgracia y la maldad a este mundo…"
