¡Hola! Sé, no actualizo a tiempo, blahblahblah. Sorry, perdí el cap y lo reescribí por lo que me acordaba xD


Disclaimer: Todo lo reconocible de Harry Potter es de JotaKá.


Para MrsDarfoy, que con este capítulo ya me debe dos reviews :)


S de Sirius.

Sirius Black es un gamberro. Un mujeriego. Un idiota. Un pervertido. Un merodeador. Un animago. Un perro.

Era muchas cosas y Remus lo sabía. Conocía todas las facetas de primera mano. Desde ese día en el que se había conocida, hacía ya cinco años, hasta ese momento en el que lo veía tirado sobre su cama completamente desnudo. Conocía todo de ese hombre, y no debería sorprenderse de las cosas que hacía o decía.

O al menos eso creía. Porque Sirius siempre encontraba una forma de sorprenderlo.

—Te quiero, Remus —repitió al ver que el licántropo se mantenía en silencio—. Y antes de que digas algo, no te quiero como quiero a James o a Peter. Te quiero como Potter quiere a Evans, por muy complejo, estúpido o incomprensible que sea.

—¿Lo que siente James por Lily o lo que tú sientes por mí? —preguntó y Sirius sonrió.

—Los dos. —Remus sintió como una gran sonrisa se dibujaba en su cara y parpadeó cuando el otro chico palmeó un lado de la cama—. Ahora ven a aquí, Lunático. Todavía tengo ganas de jugar contigo.

Lupin rodó los ojos y se arrastró por la cama hasta llegar a la altura de Sirius.

—¿A qué quieres jugar? —le preguntó contra sus labios.

—Al lobo que se comió a la oveja.

—Tú no eres un lobo. —Cerró los ojos cuando sintió una lengua descender por tu cuerpo.

—No, Lupin, el lobo de los dos siempre has sido tú. —Le mordió el labio con fuerza sacándole un gemido antes de soltarle el labio y lamérselo—. Yo soy la oveja negra, ¿recuerdas?

Remus sonrió.

Sí, Sirius Black es un gamberro. Un mujeriego. Un idiota. Un pervertido. Un merodeador. Un animago. Un perro. También era un pervertido y en muchas ocasiones Remus se planteaba como era que seguían siendo amigos. Luego se acordaba de la razón:

Ese idiota siempre encontraba una forma de sorprenderlo. Ya fuera con una moto que volaba o con un te quiero murmurado al aire una noche de invierno. Daba exactamente igual.

Sirius era Sirius.

Y eso le encantaba.

(Y quizá, sólo quizá, era por eso que no dudaba en responder a ese te quiero. ¿Quién sabe?)


¿Reviews?

Besos y abrazos,

AliciaBlackM.