Disclaimer: Todo lo reconocible de Harry Potter es de JotaKá.


Dedicado a MrsDarfoy que sigue siendo una morosa de reviews.


Anécdotas de un romance


R de Remus.

Remus es un licántropo. Un lobo. Un estudiante modelo. Un despistado. Y la mente detrás de algunas de las mejores travesuras de James y Sirius.

También es la única persona capaz de calmar a Sirius Black cuando las cosas están muy turbias y su apellido pesa más que nunca sobre sus hombros. Ni siquiera James, con quien Sirius siempre ha compartido esa fraternidad inefable desde que tenían once años, puede tranquilizarlo cuando siente que está en el ojo de la tormenta. O cuando él es la tormenta.

Solo Remus, con sus manos torpes, sus palabras suaves y sus «todo irá bien» que suenan factibles en sus labios y a mentira en los ajenos; solo él puede calmarlo cuando siente que aquello que puede ir mal irá mal. James alguna vez había dicho que Canuto era un perro dócil sometido al lobo y quizá no se equivocaba. Cuando se trataba de Lunático, Sirius era simplemente un perro fiel y tranquilo que se mantenía a su lado.

Remus era la primera persona que Sirius conoció en su vida que al mirarle a los ojos parecía estar viendo al verdadero Black que se escondía debajo de él, lejos de la etiqueta de «oveja negra» o «gamberro ligón». Remus vio el miedo, la inseguridad, la ansiedad, el deseo, el cariño… Sirius era un libro abierto cuando se trataba de Lupin y es por eso que sabía que el lobo era capaz de pronunciar las palabras exactas en cada momento.

Es por eso que sabía que en el peor de los momentos Remus llegaría con su sonrisa cansada, las palamditas torpes en su espalda y algún beso demasiado casto para el gusto de Sirius al que todos le sabían a poco. Llegaría con sus «no te amargues con eso, Canuto, no vale la pena». Sería simplemente Remus Lupin y eso es todo lo que Sirius necesitaba para volver a sonreír.

Simplemente tenía que ser él para que Black recordase que entre todo lo malo en su vida tenía cosas muy buenas.