Nuevamente hago la aclaración de que los personajes no me pertenecen, solo juego con ellos sin ningún lucro.
CAPITULO DOS
DOS AÑOS ANTES: CONOCIENDO A AL.
Durante su último año en Howgarts, el cual cursaron después de la guerra, Luna, Mione y Ginny se volvieron inseparables, así que una vez que salieron del colegio decidieron mudarse juntas a un departamento cercano al callejón Diagon en el Londres Muggle. ¿Y por qué en el Londres Muggle? Fácil: Luna y Ginny estaban fascinadas por todo lo que nunca habían visto, así que tenían ganas de experimentar cosas nuevas y lejanas a los recuerdos dolorosos de la guerra.
Hermione tuvo una breve (si casi 3 años se puede decir breve) pero intensa relación con Ron, intensa en el sentido de sus frecuentes peleas y reconciliaciones, hasta que descubrió que a la par de andar con ella, tenía una relación con Lavander Brown (¡Mione! ¡Solo la veía cuando me peleaba contigo! Esa fue su patética explicación.)….
Ginny trató de retomar su noviazgo con Harry, pero mientras ella quería vivir más aventuras y dejar todos los malos recuerdos de la guerra atrás, Potter estaba obsesionado con atrapar a todos los mortífagos que escaparon antes de disfrutar su nueva vida sin la amenaza de Voldemort, por lo que fue escalando posiciones dentro del grupo de Aurores hasta ser el Jefe pero dejo de lado en el camino su relación con Ginny; y finalmente Luna, ella conoció a uno de los más importantes biólogos mágicos: Rolf Scamander, fueron novios un par de años hasta que prefirió dejarla en Londres por ir a una nueva excursión en el Amazonas para buscar nuevas especies… sin ella y sin avisarle.
Así que las tres a su manera fueron desilusionadas por sus respectivas parejas. Lo que las llevó a un estado de depresión y a perder poco a poco su propia autoestima como mujeres, si no es que toda. Así se encontraban un poco más de dos años antes de la pelea que las llevó a convenir tener ese concurso con las serpientes.
-Mione ¿Qué es ese lugar?- preguntó Ginny señalando un escaparate de un local que tenía un letrero donde se leía Pole Dance Studio y en la vidriera se veían chicas que hacían malabares en una barra de metal.
-¡Oh eso es una escuela de pole dance!- explicó la castaña –el pole dance es una disciplina que está tomando auge como ejercicio, anteriormente solo se practicaba en centros nocturnos para caballeros, pero muchas mujeres vieron los beneficios de practicarlo y se ha extendido fuera de los antros, se trata de "bailar" alrededor del tubo ese que ves haciendo malabares con tu propia fuerza subiendo y bajando por el tubo, dicen que es algo erótico.-
Las tres chicas que estaban de paseo por las calles muggles se acercaron a la vidriera desde donde se veía el interior, había varias chicas tomando una clase. Estaban tan entretenidas que no se dieron cuenta cuando una persona se les acercó por atrás.
-¡OMG! ¡Pero si es Hermione Granger! ¡Eres mi bruja favorita!- gritó el hombre que se había acercado haciendo que las chicas saltaran del susto. –Por favor ¿me puedes firmar un autógrafo?- le pidió el extraño.
-Aahh! Si claro…- contestó una apenada castaña, tomando la pluma y el papel que le ofrecía el atractivo hombre de sonrisa gentil, dientes perfectos, cabellos castaños claros con bellos ojos verdes y una pequeña barba de candado que llevaba muy bien cuidada, aparentaba unos 35 años. –A nombre de Al por favor, mil gracias- le decía mientras la miraba embelesado.
-¡Oh estaban viendo mi negocio! ¿Gustan pasar a conocerlo?- les invitó el hombre. – ¿Es tuyo? – preguntó Ginny. – ¡Oh claro!- contestó Al.
-¿Pero entonces eres un mago con un negocio muggle?- le preguntó Luna. – ¡Oh no! Soy un squib, Alfred es mi nombre, pero pueden llamarme Al. Mi familia era una familia sangre pura y aliada de Voldemort, así que cuando se descubrió que era squib me iban a matar por ser una deshonra a la familia, pero mi hermana mayor quien también es squib me logró sacar de la casa, antes de terminar como ella o algo peor. Huimos al mundo muggle con ayuda de algunos amigos.-
-¿Terminar como ella?- le preguntó Ginny mientras cruzaban la puerta del lugar que se volvería su nuevo lugar de relajación y autoconocimiento.
-Sí, ella era una desgracia para nuestro padre, pero aceptó las súplicas de mi madre de no matarla, lo cual tal vez hubiera sido mejor, la entregó a otros mortífagos para "divertirse", todo pasó antes de que volviera Voldemort, pero aún entonces algunos mortífagos tenían reuniones secretas, sobre todo los más convencidos de los ideales de ese loco. Mi hermana fue su "muñeca de juegos" durante varios años antes de poder escapar- dijo con pesar en su voz.
Las chicas estaban anonadadas con la historia de Al y su hermana. –Cuando escapamos, no teníamos dinero, ni conocíamos a nadie y ni siquiera el estilo de vida muggle, fueron momentos muy difíciles. Entonces conocimos a una chica, una bailarina que trabajaba en un club nudista, Christy, fue la única que nos tendió la mano cuando vagábamos por la noche en esta ciudad, éramos unos niños asustados, yo tenía 11 años y Kate 16. Christy nos vio y pensó que éramos inmigrantes sin papeles que desconocían la ciudad, así como una vez ella lo fue y se conmovió. Nos dio casa, hogar y a Kate la oportunidad de un trabajo de camarera en el bar donde bailaba.-
-Tuvimos mucha suerte- dijo Al al concluir esa parte de su relato.
-¿Entonces como me reconociste? ¿Alguna vez volvieron al mundo mágico?- le pregunto Mione.
-No, nunca volvimos, trabajamos, hicimos algo de dinero y logramos montar esta escuela junto con Christy, pero durante la guerra ayudamos a los amigos de Kate que alguna vez nos ayudaron a escapar. Al ser hijos de mortífagos debían ser reclutados y ellos se negaron. Con ellos llegaron noticias de los acontecimientos que estaban pasando allá, a veces leíamos El Profeta que les llegaba o recibían noticias de otros amigos que les enviaban lechuzas- les contaba Al mientras les ofrecía asiento en una pequeña oficina. –El día que la guerra terminó fue uno de los más felices para mi, y tu mi estimada Hermione eres uno de mis más grandes ídolos, solo debajo de Freddy Mercury- dijo con gran excitación en su voz- No solo ayudaste a derrotar al monstruo, sino que en batalla, uno de los magos que cayeron bajo tu varita fue mi padre, el mismo monstruo que le hizo la vida miserable a Kate y estaré eternamente agradecido por eso.-
Mione lo que menos esperaba era esa confesión, ¡estaba en shock! ¡Había matado en batalla al padre del hombre frente a ella, el cual le había pedido un autógrafo y estaba él feliz! – Que cosas tan extrañas me pasan –pensó.
-Entonces chicas, ¿les gustaría probar una clase de pole dance?- les preguntó muy alegremente el hombre rompiendo el denso silencio que había caído sobre los cuatro.
-Eehhh…. No sé- dijo Mione
-Sí, claro que sí- dijo de inmediato Ginny poniéndose de pie y Luna siguiendo su ejemplo.
Y así empezó su estadía en la escuela de Al.
