CAPÍTULO 9

PREGUNTAS, ESPERANZAS Y PROMESAS.

Habían pasado unos días desde el extraño juego frustrado, los ríos de tinta corrieron y todo mundo comentaba sobre lo sucedido. Harry había tenido que hacer varias declaraciones a los medios, y la opinión pública estaba muy dividida. Se había descubierto quien había sido el topo que había permitido la entrada a mortífagos con posibilidades de usar magia, había sido arrestado y enjuiciado rápidamente, pero no era suficiente.

Por un lado las personas le recriminaban lo sucedido, era culpa suya tanta gente herida y el mal trato que se les dio a las heroínas de la tarde. Un periodista había logrado llegar hasta el niño que había salido volando con otros en la escoba de Ginny y había obtenido la entrevista con el recuento de lo sucedido, el niño le había narrado como Al y Hermione habían peleado tanto mágicamente como a la manera muggle contra varios mortífagos. Le había relatado como Luna y Kate habían organizado el escape de los otros chicos del orfanato, mientras los protegían con sus propios cuerpos de los hechizos que volaban por los aires. El esposo de la mujer se había ido cargando con los hijos pequeños de ambos y había tomado el cuidado de otros más del orfanato. Kate iba a ir tras ellos con el siguiente traslador y otros niños más cuando una explosión había hecho volar los artefactos que quedaban.

Estas revelaciones habían encendido más la hoguera. ¿Cómo era posible que el jefe de Aurores hubiera permitido que fuese golpeada brutalmente esa mujer tan valiente que había protegido a los niños aun cuando no tenía magia? ¿Por qué Ginevra junto con Luna tuvieron que defenderse de los aurores? ¿Cómo Ron Weasley supuesto héroe de guerra había atacado a su propia hermana desarmada? Las opiniones estaban muy candentes en contra del grupo de Aurores.

Por otro lado, los puristas estaban muy molestos porque un insignificante squib había matado a golpes a un prominente mago y político desarmado. No tomaban en cuenta que había sido un mortífago y uno de los orquestadores para que ocurriera el ataque. Lo único que importaba era que estaba desarmado cuando sucedió la "bestial" agresión.

Y todos se preguntaban: ¿Y dónde están Hermione Granger, Luna Lovegood y Ginevra Weasley?

Esta pregunta era justamente el encabezado del día en El Profeta, Nott estaba leyendo el periódico mientras tomaba su desayuno. –Luna, mi Luna, ¿Dónde estás?- se preguntaba Nott. Theodore había buscado a Luna en el Quisquilloso y sus empleados le habían dicho que se había tomado vacaciones. Solo les había enviado una carta con instrucciones precisas para seguir con la publicación de la revista. En el ministerio nadie sabía de Hermione, como sólo había sido reclamada por un par de días para el evento, técnicamente aún estaba en periodo vacacional. Aunque era buscada para hacer declaraciones, no tenía una "obligación" para presentarse a laborar. Lo mismo ocurría con Ginevra, había vuelto para el partido de beneficencia, pero aún estaba en periodo vacacional estrictamente hablando. Y nadie las podía localizar, ni vía Lechuza ni con un rastreador de magia. Era como si se las hubiera tragado la tierra.

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Que pareciera que se las hubiera tragado la tierra no era una novedad para Potter. Sabía muy bien que su amiga era especialista en esconder todo rastro de magia. Le constaba, eso le había salvado la vida durante su búsqueda de los Horrocruxes. Estaba seguro que no las encontraría hasta que ellas estuviesen con ganas de ser encontradas.

Había buscado a la familia muggle de Kate, pero también se habían ido de vacaciones y en el club y el estudio le habían dicho que Al se había tomado un largo descanso. –Seguramente Mione los escondió- se decía al mismo tiempo que se despeinaba su cabellera negra. Toda esta situación lo tenía al borde de la desesperación. Todos le exigían resultados, unos la cabeza de Al y sus amigas para juzgarlos ante el tribunal de magos, y otros encontrar a los héroes para honrarlos y pedirles perdón de forma pública. Estaba entre la espada y la pared. Y si a eso le sumaba el gran pleito que había tenido con Ron por su estupidez, con quien ahora no se ponía ni ver, estaba demasiado abrumado, como en mucho tiempo no se había sentido. Todos los días recibía una lechuza por parte de Molly Weasley para saber si tenía noticias de su hija, y todos los días tenía que dar la misma respuesta: sin novedades.

Estaba tan ensimismado en sus pensamientos que no había oído el suave Plop de una aparición en su oficina, fue hasta que una voz chillona lo saludó que reaccionó saltando de su silla.

-¡OH! Tinky lamenta asustar al gran jefe de aurores- le dijo con voz asustada una pequeña elfina doméstica que estaba vestida con un lindo vestido azul. –Tinky solo quería entregar este mensaje, no asustarlo.- se disculpó la elfina al tiempo que le tendía un sobre. –Tinky tiene que esperar una respuesta de parte del gran jefe- le dijo viéndolo con sus grandes ojos.

Harry aún no salía de su sorpresa cuando alargó la mano para tomar el sobre, era un sobre que tenía su nombre escrito con una letra muy conocida por él. Finalmente tendría noticias de Mione.

Leyó la carta y volviendo sus ojos a la elfina le preguntó: -¿Acaso eres una elfina al servicio de Hermione?-Conocía a su amiga y sabía que ella era incapaz de tener un elfo doméstico, pero tenía que averiguar de quien era la elfina.

La elfina negó enérgicamente con la cabeza al tiempo que decía: -¡Oh no! Tinky no es de la señorita Hermione, Tinky sirve a la ancestral casa Burke, mi ama le obligó a usar mis servicios a la señorita Hermione para traer este mensaje, aunque ella no quería usar la ayuda de Tinky.- Harry la miró de nuevo estudiándola -¿La ancestral casa Burke? ¿Qué negocios tiene Hermione con esa casa?- La elfina se jaló las orejas y solo chilló: -Tinky no puede decirlo, Tinky es buena elfina y no dirá nada-

Harry recordó a su querido amigo Dobby y sabía que no obtendría nada de esta pequeña, así que tomo pergamino y una pluma. Escribió una nota y la metió en un sobre, el cual entregó a Tinky. –Por favor Tinky, entrega esto a Hermione, dile que gracias por escribirme y que de mi parte le digo que eres una buena elfina- esto último se lo dijo con una sonrisa.

Una emocionada Tinky recibió el sobre con entusiasmo, su trabajo había salido bien y había sido elogiada por el gran mago amigo de los elfos. –Tinky dará el mensaje del gran jefe a la señorita- hizo una profunda reverencia y desapareció.

En cuanto lo hizo Harry salió disparado de su oficina, se dirigió directamente hacia las oficinas donde estaban registradas todas las familias mágicas. Ahí trabajaba ahora como jefe Blaise Zabini.

Entró sin llamar a la oficina de Zabini y no le sorprendió encontrarlo con su secretaria sentada en las piernas mientras se besaban. –Necesitamos hablar- fue todo lo que dijo y esperó a que la asustada secretaria se recompusiera su ropa antes de salir disparada de la oficina.

-¿Potter acaso no te enseñaron a tocar la puerta?- le recriminó el moreno con una sonrisa.

-Me importa un bledo lo que pienses- le dijo sentándose frente a él –Necesito absolutamente todo lo que tengas sobre la casa Burke-

Zabini lo miró con desconcierto – ¿Te refieres a la ancestral casa Burke? Si mal no recuerdo esta extinta- le dijo.

-Quiero todo lo que tengas hasta el momento en que se extinguió- le volvió a exigir Harry. – Y lo quiero ahora- le recalcó al ver que el moreno no se movía de su lugar.

-¿Y se puede saber para qué quieres esa información? La familia ya no existe- le insistió el moreno.

Lógicamente Harry no iba a decirle que Mione tenía algo que ver con esa familia. Ni que tenía la sospecha de que no estaba extinta como él decía. –Una investigación nos da indicios de que pudo tener algo que ver con sucesos ocurridos durante la guerra- le mintió.

Al ver la furia que Harry irradiaba Zabini se levantó y fue a buscar algo a un mueble cercano. Extrajo un grueso fajo de documentos, le sacó una copia con un hechizo y se lo entregó, no sin antes mirarlo con desconfianza – Los Burke fueron partidarios de El-que-no-debe-ser-nombrado en la primera y segunda guerra, eso no es ninguna novedad, todo mundo lo sabía. Tengo entendido que en la segunda guerra fue muerto en la batalla de Hogwarts el último de ellos- le dijo antes de volver a su silla.

Harry tomó el fajo y sin decir más salió de la oficina alcanzando a escuchar un grito de parte de Blaise diciéndole – ¡DE NADA!-.

Potter se encerró nuevamente en su oficina y comenzó a leer todo el fajo de documentos. La familia Burke era una familia sangre pura de las más antiguas, ligada por sangre con otras de las más prominentes familias que aún existían y descendientes de otras ya extintas. Según el registro el último de los hombres Burke se había casado con una mujer de la familia Rosier, habían tenido dos hijos: Katherine Burke Rosier y Alfred Burke Rosier. Según el registro los hijos habían muerto a la edad de 16 y 11 años respectivamente en circunstancias no especificadas, ambos habían sido declarados squibs por lo que no habían asistido al colegio. La señora Burke había muerto en circunstancias extrañas tampoco esclarecidas unos años antes de la segunda guerra. El patriarca Burke murió en batalla peleando del lado del Lord Oscuro, causa de la muerte: muerte en duelo con Hermione Jean Granger. Y ahí terminaba la línea de la familia Burke.

Harry no sabía que pensar, la elfina le había dicho que servía a la familia Burke. Hermione supuestamente había matado al último de esa casa. ¿Qué rayos pasaba aquí? Estaba pensando y pensando cuando recordó la escena en el palco: ¡el mortífago había llamado Katherine a Kate! ¡Katherine, como Katherine Burke! y ¡el amigo de las chicas se hacía llamar Al, como diminutivo de Alfred Burke! No podía ser casualidad, aunque cuando los investigó en el mundo muggle había encontrado que tenían otro apellido. Pero ¿dónde confirmar que la familia seguía viva? No sabía si había un tapiz como el de los Black, por lo que pensó en la otra posibilidad y tomando su capa salió con dirección a Gringotts.

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Mientras tanto en una linda playa del Caribe una castaña enfundada en un bikini le daba instrucciones a su amigo Al sobre movimientos que tenía que dar a su varita para la realización de un hechizo.

Flashback

Después de todo el desastre del partido Luna había contactado a su amigo Ollivander. Ella y el viejo fabricante de varitas se habían hecho buenos amigos estando encerrados en la mansión Malfoy. Y estuvo encantado de ayudar a su joven amiga. En total sigilo llevarían a Kate y a Al a la tienda en el callejón Diagon para conseguir sus propias varitas. Pero antes de ir con el fabricante las chicas irían con sus amigos a Gringotts. Si Kate era una bruja con bloqueos los duendes lo podrían saber y eliminarlos con su magia. Kate y Al, habían sido visitados en el pasado por un duende enviado por el banco para hacerles entrega de la pequeña herencia de su madre. Por lo que buscaron a ese mismo duende para tratar de obtener ayuda.

El resultado fue que en efecto, Kate tenía un bloqueo, emitido por ella misma. Después de hacer memoria recordó que su padre había hecho tratos para entregarla en matrimonio a un viejo mortífago apenas tuviera su "primera sangre" y recibiera su carta del colegio. Ella no quería separarse de su hermano. Y probablemente eso fue el catalizador de su propio bloqueo.

Una vez deshecho este, era una verdadera bruja. Y tanto ella como Al eran ahora los herederos de la fortuna Burke, la cual estaba negada a miembros squibs. La fortuna incluía la casa donde crecieron, varias bóvedas repletas de oro, otras propiedades y un único elfo doméstico, el cual había sobrevivido a la matanza de elfos que había hecho su padre después del escape de sus hijos. Ese elfo no era otro que una pequeña elfina llamada Tinky, la cual había escapado de la matanza debido a que la madre de los chicos la había logrado esconder.

Tanto Kate como Al estuvieron de acuerdo de poner en venta la casa Burke de inmediato. No querían ni siquiera mirar dentro de la casa una última vez. Aunque Hermione les convenció de que tenían que recuperar los libros de la biblioteca y los artefactos mágicos que hubiese (uno nunca sabe que se puede encontrar en las bibliotecas de familias tan antiguas fue su argumento). Cuando llamaron a Tinky esta estaba que se moría de felicidad, sabía por la magia que la unía a la familia que sus amos estaban vivos, pero no podía ir con ellos hasta no ser reclamada. Kate le ofreció la libertad pero Tinky se negó, ella quería servir a los hijos de la mujer que la salvó. Y aun cuando fuera liberada a la fuerza, ella estaría con ellos aunque no la quisieran, esa fue su amenaza.

Alfred la recordaba, Tinky era la elfina que lo ayudó muchas veces a curar a su hermana. Así que la llevaron con ellos no sin antes hacerle entender que no iba a ser una esclava. Era un familiar, no esclavo. Tinky les hizo entrega de varias de las cosas que su antigua ama le había dado a guardar, para entregarlas luego a sus hijos. Algunas joyas de la familia Rosier y retratos de ella junto a sus hijos.

Una vez hechos los trámites en el banco, se fueron con el fabricante de varitas que ya los esperaba entusiasmado. No siempre se tenían como clientes magos adultos que por primera vez compraban una varita y más cuando eran de familias de tanto abolengo. Ya teniendo cada uno su varita, se fueron de viaje con las chicas. Querían estar un rato escondidos para asimilar todo lo que había ocurrido y dejar que se calmaran un poco las aguas, así como para planear una posible defensa.

Fin del flashback.

-¿Entonces te vas a reunir con Harry?- le preguntaba Ginny a su amiga.

Mione la miró y suspirando le dijo- necesito saber ¿en qué condiciones estamos?, lo cité en un lugar neutral y le pedí que fuera Harry mi amigo, no Potter el auror. En su carta aceptó, así que hoy por la noche en la hora de Londres, lo voy a ver-

-¿Quieres que te acompañe?- Mione le negó con la cabeza y mirándola a los ojos le sonrió -Estaré bien, es solo Harry-

Los días que llevaban en esa playa habían estado enseñando a Al y Kate a manejar su magia, no era un curso tan extenso como los años de estudio en el colegio, pero al menos descubrieron que ambos hermanos tenían una gran facilidad en hechizos de transformación y ataque, una vez que se arreglara su situación Mione hablaría con la Directora de Howgarts para conseguir unos tutores y que continuaran su instrucción.

Luna estaba con Kate, le había pedido un favor, necesitaba la ayuda de Tinky nuevamente. Tinky había sido su enlace con el Quisquilloso y finalmente estaba listo el número especial de aniversario, así que quería enviarle la tan prometida revista a su Theo. Escribió una carta, la puso junto con la revista y se la iba a entregar a Tinky cuando Al la detuvo. Con una sonrisa, le arrebató la carta y la roció con un poco del perfume de Luna. -¿Qué haces Al?- le preguntó. –Mi querida Luna, una carta al chico que te gusta debe tener un poco de perfume, para que no te olvide- le guiño un ojo y le devolvió la carta. Luna solo sonrió y le pidió a la pequeña elfina que entregara el paquete.

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Theo estaba con Blaise y Draco cenando cuando se escuchó un suave plop. Los tres volvieron la cabeza y vieron a la pequeña elfa vestida con un vestido de suaves encajes. Les hizo una profunda reverencia y se acercó a Theo con el paquete –La señorita Luna se lo envía sr. Nott- Theo recibió el paquete y de inmediato Tinky desapareció.

-¿Lunática te envió un regalo?- le preguntó con burla Blaise, a lo cual Theo contestó con un gruñido y una feroz mirada – ¡No la llames así!-

-¡Oh vaya! ¡Mi amigo está interesado en Lovegood! ¿Ya te olvidaste de tu Moon?-

-Blaise ¿eres estúpido o te haces? Si llegamos a la conclusión de que la comadreja menor es Sun, Granger es Star, ¿quién crees que es Moon?- le dijo Draco – ¡ohhhh! ¡Es cierto, Lovegood debe ser Moon, vaya que se tenía muy escondido ese cuerpo! ¡Esta de infarto!- Decía Blaise sin ser consciente de la mirada asesina de Theo sobre él.

Theo se levantó y se dirigió a la salida, no pensaba compartir con ellos el paquete de su Moon. Se encerró en una habitación y al abrir el sobre el olor de manzanas lo envolvió sacándole una sonrisa, ahí dentro del sobre estaba una copia del Quisquilloso y una carta de Luna.

Hola Theodore:

Disculpa no poder entregarte personalmente el ejemplar, pero las circunstancias no son las más apropiadas en este momento para mí, estoy tomando unas vacaciones mientras se resuelven las cosas. Espero verte pronto para que me des tu opinión sobre tu entrevista y pueda agradecértela con una invitación a tomar un café. Aunque pronto será el concurso contra tus amigas, tal vez en esa ocasión no tengamos mucho tiempo para hablar, así que espero puedas aceptar la invitación.

Espero te encuentres muy bien.

Nos vemos pronto Theodore.

Luna Lovegood.

P.D. Sales muy guapo en las fotos de la entrevista. Espero te gusten.

Theo recordó la entrevista, había sido en Febrero, aún hacía frio cuando se encontraron en un pequeño café en el Callejon Diagon donde almorzarían. Luna llevaba un abrigo azul profundo de tipo muggle, no le había prestado mucha atención entonces, estaba un poco enfermo y no quería estar ahí, para él era solo una aburrida entrevista que aceptó más que nada para mejorar la imagen de sus empresas.

Pero al final, sin esperarlo, terminó disfrutando de la compañía de la rubia. Y entonces recordó que en aquella ocasión le había llegado un leve rastro del perfume que ahora lo tenía loco, seguramente debido a la enfermedad, al frío y a las capas de ropa no lo había apreciado tanto como en el club. Ahora todo era más claro. Si en aquella entrevista hubiera puesto más atención a ese aroma hubiera sabido de inmediato que Moon era Luna.

Abrió la revista y buscó el artículo, su sorpresa fue mayúscula al encontrarse no solo fotos de él en la actualidad, sino fotos de su época de estudiante. Fotos que nunca había visto, se le veía leyendo recostado en un árbol, caminando por los pasillos del colegio o estudiando en la biblioteca. ¿Acaso Luna las había tomado? ¿Luna estaría interesada en él? Un suave calor invadió su pecho, la esperanza de que ella estuviera interesada en él lo estaba invadiendo. Si su Moon le correspondiera sería algo maravilloso. Sonriendo se acomodó en un sillón y se dispuso a leer la revista.

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-Hola Harry- saludó nerviosa Mione a su amigo. –Hola Mione, te ves bien- la saludó el ojiverde con una sonrisa. Hermione le devolvió la sonrisa y se abalanzó hacia él para abrazarlo fuertemente, no le gustaba estar en malos términos con la persona a la que consideraba su hermano.

-No sé dónde te metiste, pero ese bronceado te queda muy bien- le dijo con una sonrisa a su amiga.

-Estamos tomando las vacaciones que teníamos planeadas desde antes de lo que sucedió en el partido- le dijo con sinceridad –Es un lugar muy lindo, luego te diré donde es para que puedas visitarlo- iban caminando por un pequeño camino de piedra, bajo las sombras de algunos árboles que se proyectaban debido a la luz de luna. – Y entonces ¿somos fugitivas? ¿Nos vas a buscar para encerrarnos?-

Harry suspiró –Todo está muy revuelto, hay gente que me está presionando para encontrarlas y hacerles casi un monumento y gente que quiere sus cabezas por ayudar al asesino… Era un prominente político y un aspirante a ser el nuevo ministro…-

-Y un mortífago- lo interrumpió Su amiga –era un mortífago que estaba escondido detrás de esa fachada y hay varios más aún libres- le dijo mirándolo a los ojos.

-Lo sé, los que fueron capturados en la trifulca del partido prefirieron suicidarse en su mayoría, no pudimos sacar mucha información de ellos, pero lo preocupante es que de varios ni siquiera teníamos conocimiento de sus lealtades, ¿cómo combatir o cuidar si no sabemos quién más está detrás de todo esto?- Harry se sentó en una piedra que estaba en el camino, lucía cansado y desesperado, tenía muchas responsabilidades encima que lo estaban consumiendo.

-Te ofrezco un trato- le dijo la castaña poniéndose frente a él

Harry extrañado la miró –Te ofrezco nombres de mortífagos no conocidos, lugares de reunión, nombres de muchas víctimas asesinadas o puestas bajo imperio tanto mágicos como muggles, reseñas de ataques y sus perpetradores, lugares de donde escondieron cuerpos, nombres de patrocinadores de las actividades de mortífagos, todo a cambio de inmunidad para Al y el resto de nosotras- le dijo con una voz muy segura y haciendo uso de la postura que regularmente usaba al estar trabajando.

-¿De dónde sacarás eso?- preguntó un incrédulo ojiverde que se estaba poniendo de pie.

-Al y Kate, ellos fueron testigos de muchas cosas, son hijos de familia sangre pura. Tienen los recuerdos, los cuales se presentaran como evidencia. Tengo una elfina que fue también testigo de muchas cosas después de que ellos dejaron el mundo mágico y tengo… - la sonrisa de Mione se ensanchó- un registro completo de todo lo que digo, fue escrito por puño y letra del mismo sr. Burke, quien fue un reconocido mortífago aunque nunca fue llevado a Azkaban, el registro lo encontré entre los libros de su biblioteca, incluye eventos de la primera y segunda guerra-

Harry la miraba como si le hubiera salido otra cabeza: -¿TIENES UN REGISTRO ASÍ EN TU PODER?-

Mione solo asintió con una sonrisa, los ojos parecían brillarle en la oscuridad, sabía que había hecho bien en hacer que Tinky le fuera llevando los libros de la biblioteca para revisarlos, había encontrado muchos tesoros, pero este nunca se lo hubiese esperado.

Harry se dejó caer de nuevo en la piedra, nunca se había topado con algo semejante, habían cateado muchas casas de mortífagos pero no habían encontrado algo así. – ¿Estás segura de lo que es? ¿De qué es verdad lo escrito?- la volvió a mirar.

Hermione se sentó a su lado –Si, mucho de lo escrito fue confirmado por Al y Kate, Al fue llevado con su padre a muchos de esos eventos de "entrenamiento y diversión" para que se fuera familiarizando. Kate…-Mione agachó la cabeza en señal de pena- fue llevada a muchos de los lugares para divertir a esa gentuza- Mione levantó la mirada y viendo a los ojos de su amigo continuó- Kate fue usada durante 5 años como esclava sexual por mortífagos antes del segundo levantamiento de Voldemort, ellos se reunían para divertirse con ella y con otros niños squibs, para torturar y matar a muggles que habían capturado, aún sin su Lord, ellos siguieron matando a gente inocente, sólo que no eran tan atrevidos para hacerlo a gran escala-

-No puedo creerlo- La cara de Harry era una mezcla de asco y horror –Si aún hay magos que continúan con esas prácticas aun cuando maté a Voldemort tenemos que pararlos, necesito el registro- le pidió –Trataré de lograr un trato para ustedes, no creo que haya problemas con Ginny, Luna y tú, pero ellos son squibs, muchos magos puristas del Wizengamot no van a creer con facilidad la palabra de un squib y querrán que sean enjuiciados- Harry sabía que encontraría resistencia en el Ministerio, aún después de la segunda guerra había muchos prejuicios en el mundo mágico y no quería prometer nada que supiera que no pudiese lograr.

-Te equivocas- su amiga le sonrió dulcemente- Al y Kate son magos, bueno, creo que tendría que decir que Alfred Burke Rosier y Katherine Burke Rosier son mago y bruja con pleno uso de su magia, son los herederos legítimos de la fortuna Burke, no son y nunca fueron squibs, solamente que… el miedo bloqueó su magia. Actualmente cuentan con su propia varita fabricada por Ollivander y han tomado posesión de toda la fortuna de la familia Burke, lo cual incluye un lugar en el Wizengamot-

-Ahora entiendo porque los duendes me negaron información sobre la fortuna Burke cuando fui hace unos días a visitarlos- dijo Harry sonriéndole – Averigüé quienes eran tus amigos, sé que son los hijos de Burke los cuales supuestamente están muertos, fui a tratar de confirmarlo con los duendes, pero me negaron el acceso a la información alegando que tendría que consultar todo con el actual cabeza de familia, pero no me especificaron quien era ni dónde encontrarlo-

-Entonces… ¿si tenemos posibilidades de hacer un trato ahora que son mágicos? – le dijo con una sonrisa ladina a su amigo.

Harry empezó a reír –Mione, Mione… eres algo serio cuando te propones algo- le tendió la mano a su amiga y le dijo –Te juro por mi magia que haré todo lo que esté en mis manos para lograr que ninguno de ustedes pise la cárcel y protegerlos de todo daño- Mione rechazó la mano –No jures por tu magia, no seas tonto. Nunca jures por tu magia en algo así, no depende todo de ti y sé que encontraras muchos problemas en esto, no por nada yo también trabajo en el Ministerio y sé cómo se manejan estos asuntos- Le dijo con una sonrisa –Solo prométeme como amigo que lo harás-

En momentos así Harry recordaba porqué era tan especial esa chica que tenía enfrente, Hermione era su mejor amiga y su hermana del corazón. –Te lo prometo-.