Mil gracias por sus reviews y follows! Me han hecho muy feliz al decirme que les va gustando mi historia, gracias Harunalin8767 y Yue Yuna por sus comentarios. Espero MustafaStefanie te guste este capítulo y me gane otro de tus gritos de fangirl. Y también a todos los que han leído la historia sin comentar y sin dar follow gracias! Nunca pensé que me leerían hasta en Bulgaria, esto es emocionante.

CAPITULO 11

DE CIRCOS, VERDADES Y BESOS.

Martes muy temprano por la mañana y en el Ministerio se escuchaban los tacones de una muy enojada Hermione Granger, iba directo a la oficina del Jefe de Aurores Harry Potter. La carta que había recibido no le había agradado nada, se suponía tenían un acuerdo y ahora la amenazaban con ir a la cárcel si no se presentaba a la dichosa audiencia. Necesitaba explicaciones, sabía que su "amigo" era de los primeros en llegar, por eso estaba ahí tan temprano para buscarlo.

Pasó junto a la secretaria de Potter y sin decir nada irrumpió en la oficina de su amigo y cerró la puerta en la cara de la secretaria que estaba tratando de detenerla. Selló con magia la puerta y se volvió a ver a su amigo que estaba sentado detrás de su escritorio.

-¿Puedes explicarme qué significa esto?- y le arrojó sobre el escritorio la carta que había recibido. -¿Acaso no fue suficiente el registro que te entregué? o ¿por qué nos han citado a todos bajo pena de cárcel en caso de faltar?- y diciendo esto se dejó caer en la silla frente al escritorio mirando fijamente a su amigo.

Harry al principio estaba sorprendido de la entrada de la castaña, pero al ver el sobre y la actitud de su amiga se empezó a reír. -¡No te rías que no soy tu payaso!-

-Perdón Mione pero es que te ves justo como imaginé que te pondrías al recibir esto- y señaló la carta. –Esto mi estimada Mione, es solo una invitación a un acto de circo-

-¿Qué?- se quedó mirándolo con cara de sorpresa.

-Esto lo enviamos para que se iniciara nuestro plan a fin de reunir a varios de los magos que aparecen en el registro, son personas muy influyentes y parte del círculo más poderoso del mundo mágico, de muchos no tenemos forma de llegar a sus propiedades y encarcelarlos, están bajo encantos y con grandes salas de protección, así que se nos ocurrió con el Ministro enviarles una cordial invitación a ser parte del jurado que se encargaría de aplicar justicia en el caso de asesinato de su "ex colaborador"- le dijo mientras se acomodaba en su silla – Lógicamente, el juzgar a las heroínas de guerra y a unos squibs atrajo la atención de los más acérrimos defensores de la sangre pura y exmortífagos, todos los que nos faltan por encarcelar han confirmado su asistencia- le dijo con una gran sonrisa.

-¿Quieres decir que es solo un truco entonces?- habló una ya más serena Hermione – ¿Solo es entonces una actuación?-

El pelinegro asintió con la cabeza a las preguntas de su amiga –Creo que a tus amigos les dará mucho gusto ver como encarcelamos a los antiguos compañeros de su padre, claro está aún nadie sabe nada de que son los hijos de Burke, será una de las atracciones principales ese día-

Mione empezó a reírse, después de tanto pensar por la noche y no dormir por la preocupación, esto era una noticia genial –Por supuesto que les va a encantar estar en primera fila para ver el espectáculo, y a mí también me gustará mucho formar parte del circo entonces, ¿pero porque no me lo dijiste antes de mandar esta carta?- le reclamó entre risas.

-Fácil, estoy seguro que después de ver como recorriste todo el Ministerio hecha un basilisco capaz de petrificar al que se te acercara, nadie va a dudar de que te voy a someter a juicio, a veces eres muy predecible, te apuesto a que chocaste con más de uno antes de llegar aquí y ni siquiera pediste perdón- le guiñó un ojo.

Hermione sólo se sonrojó, era verdad, no sabía a cuantas personas había atropellado en su camino, se notaba que Harry la conocía muy bien. –No voy a apostar, porque sé muy bien que ganaste esta Potter- se levantó de la silla y se dirigió a la salida, antes de abrir le sonrió –Así que, a partir de este momento eres "mi enemigo", en estos días no voy a querer ni verte. Cualquier cosa mándame una lechuza que no sea del ministerio o márcame a mi celular- Le guiño un ojo y salió de la oficina dando un portazo para continuar con la actuación. Harry solo escuchó los tacones de su amiga alejarse y se volvió a reír, ya estaba tendida la red, ahora solo faltaba que llegara el jueves para encerrar a todos esos bastardos doble cara.

-o-o-o-o-o-o-o-o-

La noticia del juicio corrió como reguero de pólvora, sorprendiendo a unos y haciendo a otros muy felices, unas de estas personas felices eran tres serpientes que estaban reunidas tomando un té en la mansión Greengrass.

-Creo que vamos a ganar sin siquiera bailar jajaja- se reía Pansy después de leerles la nota de El Profeta a las hermanas que están frente a ella.

-Eso supongo, una vez que las encierren en Azkaban ya no tendrán forma de hacernos cumplir el trato de bailar esos bailes muggles- le contestó Astoria.

-Pues yo creo que es una lástima, hemos estado muy atareadas tanto con la selección de la música como con los ensayos y el vestuario- se quejó Dhapne - Me hubiera gustado ver la cara de Theo al verme. A ver si así finalmente se decide a tratar algo más que ser amigos.-

-No sé ni para que te esfuerzas, Theo nunca te hará caso y mucho menos tu padre aceptaría a un hijo de mortífago en su familia- le dijo Pansy mientras tomaba una galleta de las que estaban sobre la mesita –Si a Astoria no la dejó tener el compromiso con Draco, con Theo es igual. Deberías mejor intentar buscar a alguien más-.

-Lo bueno es que eres mi amiga y me das ánimo "querida"- la miró con rencor.

-Solo te digo la verdad, aunque no te guste, por eso mismo yo estoy tras de Blaise, como sea, su madre no apoyó al Lord-.

-No, no lo apoyó, pero no dudaría que te terminaría matando para que su hijito te herede- le dijo con una sonrisa sarcástica Astoria, nadie tenía permiso de fastidiar a su hermana más que ella.

Pansy solo le lanzó una mirada venenosa.

-No me mires así solo te digo la verdad, aunque no te guste- le sonrió Astoria.

Tratando de calmarse Pansy decidió cambiar la conversación.

-Entonces, ¿irán al juicio?- les preguntó – ¡POR SUPUESTO!- Contentaron las hermanas.

-Perfecto, entonces hay que escoger un buen vestido para ese día, veremos la caída de la sangre sucia y sus amigas.- Y así siguió la mañana para las serpientes.

-o-o-o-o-o-o-o

En otro lugar estaba Theo leyendo el diario, lo tiró enojado y salió del desayunador, tomó su túnica y se apareció frente a un extraño edificio que tenía un letrero donde se leía "El Quisquilloso" en medio del campo inglés.

Subió unos escalones y tocó la puerta. Un chico que ya conocía y sabía que era uno de los reporteros le abrió la puerta. Preguntó por Luna y el chico lo dejó pasar, le indicó el camino hacia la oficina de su jefa.

Theo le dio la gracias y avanzó con su elegante caminar, tocó suavemente la puerta y esperó, escuchó un suave "adelante" y entonces abrió la puerta, solo abrirla le llegó de golpe ese aroma que tanto amaba ya, todo el lugar olía maravillosamente con el perfume de su Luna.

Encontró a Luna sentada detrás de un escritorio y para su sorpresa estaba trabajando con una computadora muggle, traía puestas unas gafas negras con un suave degradado a gris y unos elegantes cristales en las patas de las mismas. Su cabello estaba sostenido en un descuidado chongo pero al mismo tiempo la hacía ver muy candente al dejar su suave cuello al descubierto, llevaba su varita en la oreja justo como recordaba que ella la usaba en la escuela. Tuvo que respirar profundo para calmar la excitación que estaba creciendo dentro de él. No había volteado aún a verlo, así que disfrutó de la vista de su Luna unos momentos más.

-¿Qué necesitas Anuar? ¿Problemas con la imprenta? ¿O trabaste otra vez la computadora con uno de los video juegos?- Luna estaba tan concentrada que no había vuelto aún la mirada hacia la puerta.

Theo sonrió y se recargó en la puerta después de cerrarla suavemente. –La verdad creo que la imprenta suena que está trabajando bien, pero sería muy divertido jugar un videojuego contigo-.

La voz extrañamente conocida hizo que Luna se volteara sorprendida a ver quién estaba en su oficina. Ver a Theo que lucía sumamente atractivo recargado en su puerta, con esa sonrisa que cualquier modelo envidiaría la hizo estremecer, esos ojos azules con los que había estado soñando la estaban mirando intensamente. Estaba ahí, en su puerta y no sabía cómo evitar tener pensamientos pecaminosos con ese hombre que le quitaba el aliento con tan solo su presencia.

Logró encontrar su voz y saludarlo –Hola Theodore, que milagro verte aquí, no lo esperaba, pensé que te vería hasta el viernes por la noche, por favor toma asiento- su voz sonaba un poco alterada.

Tomó la varita de su oreja y transfiguró un montón de papeles en una cómoda silla para su visitante.

-Creo que debería haber avisado antes de presentarme aquí, tal vez te estoy interrumpiendo- Le dijo tomando asiento.

Luna le dio una sonrisa que lo dejó deslumbrado –No me interrumpes, es un placer tenerte aquí, pero dime ¿en qué te puedo servir?-.

Theo estaba a punto de decirle: Me serviría mucho probar tus labios y besarte hasta no tener aliento pero se contuvo –Es interesante ver que estas usando tecnología muggle, nunca me lo hubiese imaginado- Dijo señalando la computadora. Luna sonrió aún más –Un amigo mío me enseñó cómo usarla y así ver las noticias muggles, es verdaderamente fascinante la forma en que manejan las noticias, por lo que decidí expandir a "El Quisquilloso" a la zona muggle en versión digital o así le llaman, he tenido muy buena respuesta y no tengo gastos de impresión. Es divertido como los muggles son más abiertos a cosas que no ven que los mismos magos que pueden hacer magia. Entre Hermione, Fred, George, Arthur Weasley y yo logramos un interesante dispositivo que permite el uso de esta tecnología en lugares con magia, está en proceso de patente, por lo que yo tengo aquí una versión de pruebas, y ha funcionado muy bien.-

-¡Sorprendente!- Dijo Theo al tener ese dato –Sabía que los gemelos, tú y Hermione eran muy inteligentes, pero lograr algo así va a cambiar mucho nuestro pequeño mundo, Hermione y tú van a ser mucho más reconocidas y seguramente van a tener muchas ganancias- De verdad estaba impresionado, tendría que averiguar sobre ese invento, ese iba a ser un negocio redondo. Miró a Luna con nuevos ojos, esa chica de verdad era inteligente, eso le gustó mucho más –Por cierto, lindas gafas, nunca te había visto usar lentes aparte de esos extraños lentes que usabas en la escuela, son bonitas, hacen lucir tus ojos-.

Luna se sonrojó y sonrió tímidamente –Gracias, Mione me las regaló en mi último cumpleaños, son de la marca Swarovski, es muggle, las tres somos admiradoras de esta marca en especial, no son de piedras preciosas, pero los cristales nos gustan mucho. Y les puso una lente que protege mis ojos de la luz de la pantalla, por eso los uso solo al trabajar aquí-.

Theo la miraba fijamente, se hizo un silencio algo incómodo, por lo que Luna le preguntó nuevamente –No me has dicho ¿en qué puedo servirte?-.

Theo se acomodó en el asiento -Tal vez me estoy metiendo en un asunto que es tuyo, pero quiero ofrecerte mi apoyo y mis abogados para defenderte en el juicio que tendrás el jueves- le dijo sin quitarle la vista de encima, se sorprendió que su sonrisa ni se inmutó, como si no fuera un grave problema el que tenía encima.

-Te agradezco mucho tu preocupación por mí persona, creo que por eso tienes muchos torsopolos alrededor, pero no te preocupes, todo estará muy bien, Hermione tiene todo controlado- le dijo con una voz muy serena.

-Pero por favor acepta mi ayuda, mis abogados son los mejores- le insistió.

Luna se levantó y rodeando su escritorio caminó hacia la silla donde se encontraba sentado Theo, se puso de cuclillas apoyándose en las rodillas de Theo y pasando una mano por la cara de él para darle una caricia le dijo con su suave voz –No te preocupes, de verdad todo estará bien-. Theo le retuvo la mano contra su mejilla y la guió a su boca donde le dio un beso en la palma de la mano mientras la miraba a los ojos.

Luna estaba sorprendida sus ojos se dilataron por la excitación que le provocaba este hombre que sujetaba así su mano mientras la besaba y miraba con esos ojos tan llenos de deseo. Nunca se imaginó que esa serpiente pudiera ser tan… en palabras de Ginny tan jodidamente excitante, siempre lo había visto como una persona más calmada y era una sorpresa que hubiera tenido el atrevimiento de besarla así. Nadie la había hecho sentir deseada como lo hacía él.

Se puso de pie y Theo la imitó, acercándose más a ella, la acorraló entre la silla y su propio escritorio sin soltarle la mano que había besado.

-Por favor, déjame ayudarte, no quiero que halla la mínima posibilidad de que vayas a Azkaban- le rogó mientras se acercaba más a ella y con la mano libre quitaba un rizo que se le había escapado del moño y lo colocaba detrás de su oreja –Por favor déjame cuidar de ti-.

Luna podía sentir la angustia en la voz de Theo, sus ojos le suplicaban que le permitiera ayudar. Sabía por Hermione que todo iba a ser un teatro, por lo que no eran necesario los abogados. Pero verlo ahí frente a ella, sentir el calor de su cuerpo tan cerca de ella, la preocupación por su seguridad la conmovió y sin pensarlo con la mano libre sujetó su túnica jalándolo hacia ella puesto que era más alto, se puso de puntitas y lo besó.

Theo de momento se sorprendió, pero de inmediato soltó la mano de ella y la pasó a su cintura y la atrajo más a él, la otra mano la puso detrás de la nuca para evitar que se fuera a alejar de él. Había esperado tanto por ese momento que pensaba disfrutarlo lo más posible. La besó primero dulcemente y luego con su lengua pidió permiso para entrar, Luna entreabrió su boca y lo dejó pasar intensificando el beso. Su sabor era mucho mejor de lo que él había imaginado.

Luna se colgó de su cuello y pasaba la mano por esos negros cabellos que habían inundado sus fantasías. No quería que terminara este momento. Theo sabía que se le estaba acabando el aire, por lo que rompió el contacto con esa boca tan deseada y comenzó a recorrer la mandíbula y luego el cuello de la mujer que lo tenía vuelto loco, si antes pensaba que era su belleza y su aroma lo que lo cautivaba, ahora su inteligencia aumentaba esa atracción. Los suaves gemidos de Luna lo estaban volviendo más loco si es que era posible. Escuchó varias cosas caer del escritorio, Luna las había tirado y lo jalaba hacia ella al tiempo que bloqueaba la puerta con un hechizo. Eso hizo que quisiera ir por más, esta mujer iba a ser su perdición.

La subió al escritorio y él con ella, estaba recorriendo su cuerpo por encima de las ropas, empezó a sentir las manos de Luna desabrochando los botones de su túnica y eso lo alentó a tocar sus senos, besaba su boca, recorría su cuello besándolo y aspirando su delicioso aroma, empezó a besar el escote que tenía la blusa blanca que ella llevaba desabrochando de paso los finos botones dejando entrever una fina lencería de encaje blanco. Estaba en el cielo… Cuando un toque en la puerta los sacó de su delirio.

-Luna, te ha venido a buscar el ayudante de Ollivander- se escuchó una voz.

-¡Rayos lo olvidé!- se levantó de prisa Luna arreglándose la ropa –En un momento salgo- le gritó a su ayudante –Perdón Theo- le decía al tiempo que con la varita arreglaba todo el escritorio.

Theo estaba tratando de recuperar la compostura –No te preocupes Luna, es tu trabajo y yo vine sin anunciarme- Maldita sea, tengo que bajar la calentura de mi cuerpo pensaba mientras se abrochaba la túnica, era muy evidente el bulto en su entrepierna.

Luna se giró para mirarlo, le sonrió: -Theodore, agradezco tus preocupación, pero no necesito a tus abogados- Theo la miró con cara de preocupación y quiso decir algo pero ella lo interrumpió poniendo su dedo en los labios de él –Theo, a tus abogados no los necesito, al menos no en esta ocasión, cuando mande a San Mungo al idiota de Ronald Weasley por hechizarme por la espalda entonces si te los pediré- le dijo con una pícara sonrisa- por el momento solo te necesito a ti, solo quisiera que estuvieras ahí para acompañarme - Dicho esto, le dio un tierno beso –Ahora si me disculpas tengo que atender a mi cita, perdóname-.

Theo solo inclinó la cabeza –Ahí estaré el jueves, no lo dudes, y de Weasley si gustas sería un placer mandarlo yo mismo a San Mungo- le dijo con tono sombrío y le robó un último beso antes de dirigirse a la puerta.

-Ni se te ocurra- le dijo – ese es un privilegio de Ginny y mío- y le mostró una sonrisa muy maliciosa. Theo le devolvió la sonrisa y salió de la oficina.

Luna suspiró, maldijo su suerte de tener esa cita, finalmente había probado a Theo y quería más, miró a su alrededor para comprobar que todo estuviese en orden y le dio instrucciones a su ayudante de que hiciera pasar a su cita.