Con este capítulo cierro esta historia, la primera de espero muchas más, agradezco a todos los que me escribieron, me dieron follows, me pusieron como autora favorita. Gracias a todos y cada uno de los que me leyeron. Próximamenteiniciaré otro proyecto. Hasta pronto y espero les guste este final .
Nuevamente, sigo sin ser dueña de Harry Potter, para mi gran tristeza.
CAPITULO 22
CELOS, CELOS Y FINALES.
-Creo que dije que cuidaras bien de ella, no que te quedaras bien dormido con ella- Harry reaccionó al oír la voz, le dolía la espalda, se había quedado dormido en una extraña posición. Fue entonces que fue consciente de donde estaba, en la cama de hospital de Hermione, más específicamente entre sus brazos.
-Ya reacciona Potter- esa voz otra vez, buscó con la mirada y vio la fuente, era Draco Malfoy que estaba parado junto a la puerta.
Hermione también se despertó con la voz, estaba algo moviéndose entre sus brazos ¿entre mis brazos? abrió los ojos completamente los ojos y vio a Harry que se estaba levantando –Creo que nos quedamos dormidos Mione- escuchó decir a su amigo.
-¿No? ¿De verdad? si no lo dices ni cuenta me doy San Potter- Hermione levantó la vista y vio a Draco, se veía celoso, en una mano llevaba un ramo de flores. Se veía guapo y le gustó esa sensación de lograr ponerlo un poco celoso.
-Hola Draco ¿Son para mí?- señaló las flores –No, en realidad son para la comadreja- le dijo con ironía –Esperaba que al llegar ya se hubiese muerto, pero creo que aún sigue vivo, lástima, las compré para nada, así que mientras las voy a dejar aquí en tu habitación- le dijo mientras las colocaba en un mueble.
Harry sintió que sobraba –Bueno Mione, luego vengo a verte, necesito ir al Ministerio para pasar el informe de tu declaración- la castaña le sonrió –Gracias por cuidarme Harry- Harry le dio un beso en la frente antes de salir.
-¿Cuidarte? ¡SE QUEDÓ DORMIDO! Eso no es cuidar, no debiste ni agradecerle- Bufó Draco.
Mione le hizo una seña para que se acercara, cuando estuvo lo suficientemente cerca tiró de la túnica de él para acercarlo más y darle un beso en los labios –Gracias por las flores, aunque tal vez no debería agradecer ya que no eran para mí en un inicio-
-Si me vas a agradecer por cada flor que te traiga con un beso, esto será pronto una florería- y volvió a besarla. Mione lo acercó más a ella, se deslizó de la posición que tenía sentada a estar acostada y jaló a Draco con ella. Se sentía bien el peso de él sobre el suyo. Lo acarició y pasó sus manos por el cabello de él, le gustaba esa sensación, tenía un cabello hermoso.
-Granger detente- la voz ronca de Draco la sacó de su nube. Abrió los ojos para verlo. –Como te dije la otra vez, me encantaría hacértelo… Pero, ahora estas herida y estamos en un hospital-
-Y el doctor acaba de llegar- Los dos voltearon a la puerta donde un divertido Neville veía la escena.
Draco se incorporó de inmediato de la cama y Hermione soltó una carcajada por la cara que tenía el rubio quien solo le dirigió una mirada asesina.
-Lamento interrumpir pero es hora de revisarte- Neville pasó junto a Draco que estaba tratando de recobrar la calma en su cuerpo mientras maldecía a Neville en su cabeza.
Después de examinarla le dijo –Creo que todo está muy bien, te daré tu alta en este momento y no hasta mañana, así podrás mejor dormir en tu casa, pero… cualquier cosa rara vienes de inmediato-
Mione le sonrió y estirando los brazos lo atrajo en un abrazo –Gracias Nev, eres el mejor-
Neville le correspondió el abrazo, y luego se volvió hacia Draco -¿Puedes llevarla a su casa? ¿O llamo a alguna de las chicas?-
Malfoy no iba a perder la oportunidad –Yo la llevo- Neville lo miró con una extraña sonrisa –Pero sin que tenga movimientos bruscos o emociones fuertes ¿entendido? Al menos no por los próximos 7 días-
Al pasar a su lado y aprovechando que Mione estaba entretenida leyendo las indicaciones que le había dejado y revisando que pociones debía tomar le dijo en voz baja –Le llegas a romper el corazón o lastimarla y eres hurón muerto- Malfoy se giró para verlo con sorpresa ¿acaso el inútil de Longbotton lo estaba amenazando? –Siempre puedo molerte a golpes como a Ron- y sin decir más salió el tranquilo doctor de la habitación.
Mione se estaba incorporando de la cama, Draco se acercó a ella ¡Diablos hasta en bata de hospital se ve sexy! –Deja te ayudo- le tendió la mano para darle mayor estabilidad y la guio hasta el baño.
Esperó unos minutos en lo que ella se cambiaba sentado en el borde de la cama. Mione empezó a arreglarse, afortunadamente Al antes de irse le había dejado su Varita, por lo que rápidamente dio una ducha en la regadera, se arregló el cabello con un hechizo de secado, limpió las ropas de hospital y las transformó en un pants y una sudadera cómoda. Y así salió a reunirse con el hurón, no sin antes enviar unos patronus a sus amigas y a Al avisándoles que iría a casa y que Draco la llevaría.
-¿Nos vamos?- preguntó Malfoy al verla salir.
Mione asintió, iban rumbo a las chimeneas de la red Flu, pero recordando lo que les dijo Neville sobre movimientos bruscos Malfoy la convenció de mejor viajar a la manera Muggle puros pretextos para pasar más tiempo con ella se decía. Afortunadamente Mione estuvo de acuerdo con sus explicaciones, la red podía ser algo desagradable y provocarle mareos en situaciones normales, no quería probar ahora que estaba aún su cabeza en recuperación.
Salieron de San Mungo y Draco saco un auto que había encogido de su bolsillo. -¿Un Malfoy con un auto muggle?- le pregunto sonriendo –Nunca lo hubiese imaginado-.
Draco le sonrió con esa sonrisa sexy que reservaba para cuando quería impresionar –Hay muchas cosas de mí que ni te puedes imaginar- Se acercó a ella lentamente –pero si tienes curiosidad te las puedo mostrar-
Hermione se puso toda roja ¿desde cuándo ese hurón podía ponerla toda roja y con ganas de besarlo? ¿Cuándo comenzó a excitarle la forma en que la miraba y en la que le hablaba? –Aunque creo que tendremos que esperar 7 días al menos- le dijo mientras se acercaba más, pasaba junto a ella y le abría la puerta del auto.
-Espero que al menos sepas manejar bien y tengas licencia para manejar- le dijo antes de subir sonriéndole –No quiero pasar un rato en la delegación de policía-
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Tanto Luna como Ginny estaban dormidas en sus respectivas habitaciones junto con sus serpientes cuando les llegó el patronus de Mione, habían pasado más de 12 horas desde que la habían dejado, se despertaron sobresaltadas, ninguna había tenido la noción del tiempo y habían dejado a su amiga sola.
Luna le dio un beso a Theo que seguí durmiendo y se metió a la ducha. Seguramente no tardarían en llegar. Quería preparar algo de cenar para su amiga. Después de la ducha y salir hacia la cocina para ver que preparar se quedó estática cuando llegó a su pequeña cocina… la cual parecía campo de batalla, todo estaba tirado y en desorden… un sospechoso desorden.
-¡GINEVRA WEASLEY!- caminó hacia la habitación de la pelirroja y golpeó la puerta -¡MAS TE VALE QUE NO HAYAS TENIDO SEXO EN LA COCINA O MIONE Y YO TE VAMOS A TORTURAR!
Ginny cuando se había despertado sobresaltada por el patronus intentó despertar a Blaise y lo único que había conseguido era estar con el moreno entre las piernas jadeando por la 3ª o 4ª ronda de esa tarde ¿o era noche? cuando escucharon los gritos de Luna golpeando la puerta -¡MIERDA!- Ginny casi tira a Blaise de la cama cuando lo apartó de ella -¡ME VA A MATAR!-
-¡Oye! ¿Qué pasa? No es para tanto- le dijo un ofendido moreno que aún tenía el pene muy erecto y con ganas de más.
-Blaise querido, será mejor que te des un regaderazo frío, no creo que quieras que tu cadáver esté en su ataúd con semejante erección- le decía mientras se ponía una bata.
-Pero solo fue una pequeña cogida en la cocina, no es para tanto- le dijo al volver a escuchar los gritos de Luna y los golpes en la puerta.
-No es solo la cocina, es el lugar casi sagrado de Luna y Mione, nos van a matar- le dijo asustada -No conoces a Luna enojada-
-¡GINEVRA WEASLEY ABRE LA PUERTA O LA TIRO ABAJO!- Luna le gritó nuevamente. Los gritos de ella habían alertado a Theo quien salió de la habitación de la rubia sin ni siquiera ponerse algo de ropa.
-¿Qué sucede Luna?- Nunca había visto enojada a Luna y en ese momento parecía una Banshee, bueno, gritaba como una, pero estaba preciosa, el enojo le daba un aspecto sexy que hizo que se le empezara a formar una nueva erección al imaginar esa furiosa valkiria cabalgándolo.
-¿QUE PASA? ¡QUE TU AMIGO Y MI AHORA "EXAMIGA Y FUTURO CADAVER" TUVIERON SEXO EN MI COCINA!- Le contestó mientras volvía a golpear la puerta. Esta se abrió dejando ver a una Ginny en bata, al mismo momento en que por la puerta del departamento iban entrando Draco y Mione quien había escuchado el grito de Luna.
-¿QUE GINNY QUE?- gritó Mione quien avanzó rápidamente al pasillo de las habitaciones seguida de un divertido Draco y quedándose parada al ver a un Theo desnudo y con una gran erección en el pasillo, una Luna que se veía inusualmente furiosa, y a Ginny en bata en la puerta de su habitación por la cual se alcanzaba a ver a Blaise también desnudo y con tremenda erección.
–En la madre…- solo atinó a decir la pelirroja al escuchar y ver a su otra amiga.
-¡OH POR MERLIN!- Mione se volteó para no ver semejantes hombres desnudos y no tanto por pudor, sino porque era un espectáculo que le alborotó las hormonas. ¡Que suertudas eran sus amigas! Pensó.
-Chicas lo siento, no era mi intención que pasara ahí… -quería tratar de calmar las cosas Ginny quien al salir de su cuarto vio a Theo y no pudo decir nada más, solo lo miró de arriba abajo y se volvió a tratar de hablar con Mione, Morgana Luna debió pasarlo muy bien se dijo.
–No fue gran cosa, solo lo arreglamos y listo- dijo Blaise que sin ningún pudor salió desnudo de la habitación y al ver a Theo soltó la carcajada –Por lo visto a ti también te interrumpieron- le dijo señalando a erección de su amigo.
Solo entonces Theo fue consciente de su desnudez y volvió a la habitación. –Blaise, será mejor que guardes silencio o ten por seguro que usaré tu lengua y otras partes de tu cuerpo para darle de comer al gato- le dijo una molesta Luna quien jaló a Ginny hacia la cocina siendo seguida por la castaña.
-¡Whoo la rubia tiene cojones! ¡Ha de ser una fiera en la cama! ¡Nott es un suertudo!- dijo divertido Zabini –Mejor ya cállate y vete a vestir- le dijo Draco -¿Acaso detecto celos mi querido Draco?- le contestó sonriendo y pavoneándose antes de entrar de nuevo a la habitación. Maldito Zabini… pero sí, tengo celos se dijo, ellos ya habían tenido sexo y el seguía y seguiría en abstinencia un poco más.
Después del recuento de los daños en la cocina ocasionados por el vendaval Weasley-Zabini, a Ginny le tocaría reponer múltiples pociones, ingredientes, frascos, arreglar la barra de la cocina que había sufrido daños, las abolladuras en el refrigerador y como castigo limpiar y desinfectar todo sin magia, aparte de pagar la cena de esa noche y la comida de todo el día siguiente o hasta que la cocina estuviera otra vez impecable.
Y como Ginny pagaría, Luna encargó la cena para 7 de un restaurant italiano cercano, seguramente Al no tardaría en llegar. Y efectivamente, un rato antes de que llegara la cena, llegó Al quien no solo se burló de la pelirroja, sino que le hizo saber que todo se había quedado grabado en video gracias a una de sus cámaras que habían quedado en el olvido después de tener que estar en el hospital, por lo que tendría que aceptar entrenar el doble y ayudar a entrenar a algunas de las chicas del club durante un tiempo si quería ese video en sus manos, claro está que Zabini ofreció más de 1000 galeones por él, pero no logró convencer a Al.
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Los siguientes días se volvieron una constante las serpientes en esa casa, por alguna razón estaban más divertidos en ese departamento que en sus mansiones. Afortunadamente era un departamento modificado con magia, ya que cada habitación tenía su propio baño y los hechizos insonoros funcionaban muy bien.
El único que no durmió esas noches ahí teniendo sexo fue Draco, quien con la excusa de cuidar a Mione dormía en la habitación que era usada por Al o a veces misteriosamente se quedaba dormido en la cama de la castaña mientras platicaba con Mione en su habitación.
Esas noches aprovechaba para ver dormir a Hermione, contar las pecas de su cara, acariciar sus cabellos, darle algunos besos y después abrazarla suavemente. Sería mentir que Mione no estaba deseosa de probar al rubio, había tenido que aguantar incluso de usar su vibrador para quitarse las ganas, Draco no había pasado de darle algunos besos, había aguantado mucho y verlo despertar con su habitual erección matinal no hacía más que ponerla más deseosa.
Así que la mañana del 8 día… Hermione no perdió la oportunidad… Esa noche nuevamente "se había quedado dormido" en su cama luego de platicar durante horas. Estaba tumbado a su lado, profundamente dormido, podía ver que "su amigo" estaba algo erecto, por lo que quitando la pijama con ayuda de su varita, y luego de cerciorarse de tener el hechizo de insonorización bien puesto, procedió a ir acariciando lentamente el pene del dragón que dormía.
Fue lentamente subiendo el ritmo, lo podía sentir crecer más y más en su mano, Draco no había despertado aún, soltaba algún gemido entre sueños y eso la excitaba más a ella, cuando se atrevió a probar con su boca esa parte del rubio, este despertó con un ronco gemido. Al principio no entendía muy bien que era lo que pasaba, pero al ver a la castaña con su miembro en la mano sonriéndole traviesa le sonrió de vuelta -¿Octavo día?- y ella asintió con la cabeza.
Sin siquiera decir nada más tomó a la castaña y la puso bajo su cuerpo –octavo día y amaneciste traviesa por lo visto- Mione le sonrió más –Sip, y pude comprobar que eres rubio natural-
-Entonces es mi turno de comprobar si eres castaña natural- le dijo de vuelta. La besó con la fuerza que quería desde hace semanas, no iba a dejarla ir ese día, no hasta lograr hacerla gritar de placer varias veces, ese día iba a ser suya y nadie se lo iba a impedir.
Le fue quitando ese pijama que le caiga muy mal, puesto que cubría gran parte del cuerpo de la castaña, finalmente pudo besar esos senos que tanto ansiaba tocar, lamer y morder. Los gemidos de Hermione lo encendían cada vez más haciendo que su ya de por si gran erección le doliera por las ganas de entrar en esa mujer que tenía bajo su cuerpo. Le quitó el pantalón del pijama, el cual pensaba quemar y sustituir toda la ropa de noche de la chica por camisones de fácil acceso, en verde de preferencia.
Fue besando cada parte que iba descubriendo, era perfecta, su piel suave era muy sensible, con solo pasar sus labios sobre esa piel la castaña temblaba de placer. Al tenerla totalmente desnuda se separó para observarla –Merlín eres preciosa- le dijo al verla sobre esas sábanas blancas con sus cabellos esparcidos por la almohada, sus pezones erectos y los ojos oscuros por el deseo –Perfecta- le dijo antes de volver a besar esa piel ahora rumbo al norte. Quiso entretenerse en esos rosados pezones, mientras con su mano acariciaba el centro de ella provocándole gemidos de placer –Estas muy húmeda- le dijo con voz ronca
-Draco, por favor…- le dijo arqueando su cuerpo para acercar más su pelvis a la de él. Sentir que lo deseaba era lo mejor que le había pasado a él en mucho tiempo, por lo que abriendo las piernas de ella, entró finalmente en el cuerpo de la chica. Ambos soltaron un gemido. Era para los dos delicioso. Se disfrutaron durante varias horas, tal vez el estar tanto tiempo esperando ese momento les había dado fuerza para no salir de esa habitación hasta casi medio día, cuando sus estómagos protestaron después de tanto ejercicio y nada de comida.
Afuera estaba Al sentado en la sala -¡Finalmente terminaron!- les dijo burlándose –Creí que tendría que mandar a Tinky con comida para ustedes-
-Pues lo hubieras hecho, así no hubiera perdido tiempo valioso al salir de ahí- le dijo Draco riéndose.
-¡DRACO!- Mione le dio un golpe en el costado -¡NO LE DES ARMAS A ALFRED! ¡TODO PUEDE SER USADO EN NUESTRA CONTRA!- y se empezó a reír.
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-¡NIÑAS DE PRISA! ¿Dónde está el ramo?- gritaba un histérico Alfred mientras corría de un lado a otro de la habitación. –Aquí lo tengo- le dijo Ginny.
-Muy bien, ahora sí, hay que bajar que el novio ha de estar desesperado-.
Era una hermosa tarde de verano, los novios habían decidido casarse en los jardines de la nueva casa que habían comprado, luego del lanzamiento del invento de las chicas con los Weasley se habían convertir en unas de las brujas más ricas del mundo mágico, habían revolucionado todo el mundo mágico.
En el jardín había un gran pabellón lleno de invitados donde estaba el ministro esperando la llegada de la novia para iniciar la ceremonia, Ginny fue la primera de las damas en entrar, detrás de ella Hermione y finalmente Luna con un hermoso vestido de novia iba a ser entregada por Al en el altar, ya que su padre había muerto un par de años antes, un emocionado Theo la esperaba junto al ministro, a su lado sus dos padrinos veían con deseo a las bellas madrinas quienes les guiñaron un ojo a pasar a tomar sus lugares.
Había muchos invitados, entre ellos Neville y Harry quienes iban acompañados de unas hermosas brujas, Harry finalmente había logrado superar a Ginny. También estaba una Astoria Greengrass que iba acompañada por Charlie Weasley. Su hermana y Pansy iban acompañadas por sus esposos.
Fue una hermosa boda, donde Luna lucía radiante y feliz, lo mismo que Theo. Durante el baile, Draco se llevó a un lugar apartado a Hermione – ¿Sigues segura de querer hacerlo?- le preguntó con nerviosismo en la voz, haberle propuesto matrimonio había sido una decisión difícil para él, pues creía que ella no aceptaría por su pasado de mortífago, sabía que él no se la merecía, por lo que disfrutaba cada instante que pasaba a su lado pues creía que podría ser el último para cambiarlo por un mago más digno que él.
-Draco, eres mío y yo soy tuya, no hay mucho que pensar- le dijo dándole un beso –además… - se acercó a su oído –estoy embarazada-
-¿De verdad?- Draco abrió los ojos asombrado, estaba esbozando una sonrisa cuando cayó desmayado- ¿Draco? ¡Draco! ¡No es momento de dramas maldito hurón!-
En otra parte de los jardines se podían escuchar los gemidos de una mujer, era Ginny y Blaise.
-¡Joder Pelirroja! ¡Eres insaciable!-le decía un divertido moreno que estaba sin pantalones tumbado en el pasto y con una chica sobre él.
-Tú tienes la culpa, me has hecho adicta a ti- le decía mientras seguía montándolo –Además aprovecha que se nos viene la boda encima y no vamos a tener mucho tiempo para esto y además…- Se acercó al oído a decirle en secreto algo que hizo que se quedara en estado de shock.
-¿Blaise? ¡No me chingues reacciona!- pero el moreno no volvió en sí hasta un buen rato después.
Esa noche terminó con algunos invitados borrachos cantando con un karaoke, los novios escapándose después de compartir un rato con los invitados, algunas parejas que se perdieron en los jardines, con un Alfred ligando con uno de los magos invitados y dos serpientes en shock que tuvieron que ser levitados por sus novias muy enojadas a una habitación.
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-¡EN TU PUTA VIDA ME VUELVES A TOCAR! ¿ME ESCUCHASTE? ¿ACASO ESTO TE CAUSA RISA? ¡VOY A ROMPERTE LA CARA EN CUANTO SALGA DE AQUÍ!- se oían los gritos de una mujer histérica -¡NI CREAS QUE VOLVERÁS A FOLLARME! ¡NI EN TUS PUTOS SUEÑOS! ¡PRIMERA Y ULTIMA VEZ QUE TE RIES DE MI DOLOR! ¿ESCUCHASTE?-
-Si amor lo que tú digas- se escuchaba la voz de su esposo.
-¡NO ME DES EL AVIÓN ESTÚPIDA SERPIENTE!- gritaba mientras lanzaba una bandeja en dirección de su esposo.
El asustado esposo solo buscaba ayuda en las personas que lo rodeaban –A mí ni me veas- le dijo Al –Todo esto es tu culpa, así que afronta las consecuencias-
En ese momento entró Neville –Por favor contrólate o te voy a tener que hechizar-
-¡TU ME HECHIZAS Y TE CONVIERTO EN UN SAPO MAS FEO QUE TREVOR!- Neville la veía divertida, tal vez era la primera vez en su vida que la veía así.
-Luna por favor cálmate, ya vamos a pasarte al área de partos, así que o te calmas o te voy a amordazar, no quiero que inquietes a las demás pacientes-
-¡ME VALEN PUTAS MADRES LAS OTRAS PACIENTES, O ME QUITAS ESTOS PUTOS DOLORES O NO RESPONDO NEVILLE LONGBOTTON!-
-Creo que ya no debería pasar tanto tiempo con Christy- le dijo al oído Draco a Hermione –Su lenguaje es muy florido ahora-
Hermione se rio -¿Acaso olvidas todo lo que yo dije ese día? Creo que hasta el divorcio te pedí entre maldiciones- Draco se rio al recordar el nacimiento de su hijo -¿El divorcio? ¡Dijiste que me aplicarías el Avada apenas tuvieras tu varita a la mano!- Hermione se carcajeó –No recuerdo esa parte ¿Por eso me la escondiste durante varios días?- Draco solo la miró fijamente –Mione, tu mirada era más loca que la de Bellatrix, no me iba a exponer-
Ese día llegaron a la familia Nott-Lovegood dos pequeños niños. Haciendo que la familia de Al creciera aún más, Ginny y Blaise habían tenido una niña morena hermosa, Draco y Hermione tuvieron un pequeño de cabello platinado y ojos chocolate.
Mientras Al cargaba a los pequeños de cabellos rubios como su madre, pensaba: Y pensar que todo esto empezó con un concurso al que entraron sin mi permiso… Y esbozó una sonrisa.
