D de dulce

¡Adrien Agreste es el chico más DULCE que puede haber en el mundo!

No sé si darle las gracias a Alya o maldecirla por lo ridícula y torpe que me sentí el día de ayer. Desde el incidente de Animan y de la quedad de Nino con Alya al final, el moreno se pasa cada dos por tres por la panadería para comprar dulces. Es gracioso ver como nunca sabe cuál tipo de dulce coger porque le gustan la mayoría. Pero cuando viene con Alya la desespera y al final el pobre acaba cogiendo el primero que ve. Fue con toda esta obsesión de los dulces por Nino que a Alya se le ocurrió una gran idea una tarde que fueron a comprar dulces a la panadería de los Dupain-Cheng.

-Es increíble la cantidad de dulces que hacéis, ¡No sé cuál coger!

-¡Apúrate Nino!

-¿Qué prisa tienes?

-Quiero dar una vuelta por la zona a ver si alguien sabe algo nuevo o ha visto algún rastro de Ladybug y Chat Noir esta semana… ¡Una semana Mari! Una semana llevo sin poder actualizar nada en mi blog…

-No te preocupes Alya. Ya verás que cuando surja algún problema siempre aparecen- "Y ojalá que no haya problemas" me dije en mi fuero interno. Él último akuma me había estampado con la pared de un edificio y aún me dolía la espalda cada vez que me levantaba en las mañanas.

-¡Ni que tuvieras tanto problema con el tiempo!-Exclama Nino de espaldas a nosotras mientras seguía mirando la vitrina de la panadería en busca de su dulce ideal de la semana-Adrien sí que tiene problema con el tiempo, ¡Ese chico no tiene nunca tiempo para nada y cuando lo tiene desaparece!

-Mmm…-Dijo de repente Alya rascándose la barbilla…Eso no era buena señal. Cada vez que hacía eso era: Uno, estaba tramando un plan para desenmascarar a Ladybug; dos, estaba tramando algo no muy bueno (generalmente era contra Chloe) y tres…estaba maquinando una idea maquiavélica que tenía que ver conmigo…y cierto rubio ojiverde.

-Oh, no…Oh, no, no, NO-Dije gesticulando con las manos de arriba abajo en un vano intento de hacerla dejar de pensar aunque sabía que era inútil. Antes de decir algo más ella habló:

-Nino…

-¿Sí?-dijo de repente volteándose por la repentina voz dulce de la aspirante a periodista.

-¿No me dijiste antes de venir aquí que ibas a quedar con Adrien mañana porque tenía la tarde libre?-Dijo con una sonrisa "demasiado curiosa" para mi gusto mientras yo empezaba a sentir que se calentaba mi sistema central.

-Sí. De hecho teníamos pensado ir a ver una película o ir a un salón recreativo que han abierto nuevo.-Dijo resuelto no entendiendo las intenciones de la castaña por la pregunta.

-¿Por qué no le dices de pasaros antes por la panadería?

-¡¿Qué?!-Exclamé yo mientras mis piernas empezaban a temblar… "A-a-adrien…en…en…en la panadería…comprando dulces… ¿probando mis dulces?" Me gritaba a mí misma histérica mentalmente.

-Ahora que lo dices sería buena idea. Podríamos comprarte algunos dulces Mari y después los podríamos probar aquí o cuando fuéramos a ver la peli. Se lo propondré mañana cuando salgamos.

Maldecí y alabé a Alya el resto de la tarde por mensajes cuando estaba con Nino y después en la noche por teléfono. Al menos lo intentó. A la mañana siguiente no tenía muchas esperanzas de que sucediera. Los chicos tenían mejores cosas que hacer como para pararse por la panadería. Era sábado y yo iba a permanecer prácticamente toda la tarde sola en la panadería a cargo porque mi madre tenía que hacer unas compras, y mi padre estaba repartiendo el pedido de una boda. Alya fue a verme al principio de la tarde, pero lo único que hice fue desquitarme con ella y lamentarme de mí misma por no poder estar nunca con el chico de mis sueños. ¿No era bastante con se Ladybug y tener que aguantar las tontas bromas sobre gatos de Chat Noir? No. Mi vida amorosa era un desastre. Definitivo.

Para pensaba que ya no podía ser más desgraciada sonó la campanilla de la tienda con un nuevo cliente. Inconscientemente y por costumbre dejé de hablar un momento con Alya para saludar.

-Buenos días.

-Buenos días Marinette- Mi grito de fangirl no se hizo esperar al reconocer la voz que me contestó. Al abrir los ojos tras el saludo mecánico me quedé en shock tras el stock.

-¿A-a-Adrien?

Tras esto no hubo mayor ridículo que pude hacer. Tenía una bandeja de magdalenas recién sacadas del horno en mis manos y me había quedado tan embobada viendo la alegre sonrisa del rubio al saludarme que no me di cuenta cuando pasé por una parte del suelo llena de harina que no recogí con anterioridad y me resbalé con todas las magdalenas sobre mí. ¡Estupendo Marinette! ¡Eso ha sido ES-TU-PEN-DO!

-¡Marinette!-Exclamó Alya preocupada por delante del Stock al escucharme exclamar de dolor por la caída mientras que los dos chicos recién llegados se acercaban a donde esta ella para ver si me había hecho daño también.

-Ups, eso ha tenido que doler- Exclamó Nino.

-Marinette, ¿te encuentras bien?-Preguntó el rubio. Su tono de voz preocupado acabó por matar todas mis neuronas mientras parecía dejar a un lado el stock y acercarse hacia mí para ayudarme a levantarme ofreciéndome una mano.

-Eh..jeje…yo…bueno…esto…estoy…yo…tú…bueno yo…-Intenté formular algo mientras me incorporaba con su ayuda y no podía evitar perderme en un mar esmeralda de infinitas tonalidades.

-Creo que "ahora" está MUY bien- Dijo con sorna Alya desde su posición delante del stock aún o más bien, apoyada en él, con los brazos cruzados junto con Nino y su mirada curiosa.

No pude evitar sonrojarme por lo que quería dar a entender con sus palabras pero no fue hasta que sentí una mano en mi cintura hasta que me di realmente cuenta de a lo que se estaba refiriendo. ¿En qué momento me había rodeado con uno de sus brazos por la cintura para poder ayudarme a levantarme? Si es verdad que me había costado por mi dolor de espalda, ¡pero ahora daba las gracias a ese maldito akuma por dejarme la espalda fatal si iba a volver a esta igual con mi ADRIEN!

Desgraciadamente el contacto duró poco y se separó de mí.

-¿Te he interrumpido en la tarea? Te ayudo con esto- Dijo refiriéndose a los croissants y a la bandeja que se me habían caído en el proceso.

-No, no te molestes Adrien, yo solo…

-Me siento responsable porque tal vez no esperabas que te hablaran de repente. Deja que te ayude.-dijo con una sonrisa más tierna y dulce con la que ya no solo me mataba y dejaba muda…yo ya estaba en el Edén…

Por suerte Alya decidió por fin intervenir como "buena amiga preocupada" y junto con Nino también me ayudaron un poco a recoger.

-Veo que al final os gustó mi idea de pasaros antes por la panadería antes de ir al cine.

-Sí los postres de los padres de Marinette son muy buenos. La vez que vine a practicar con ella para el torneo de Ultimate Mega Strike III probé la quiche de su padre y estaba buenísima-Exclamó el rubio contento-Así que cuando Nino me comentó de pasarnos por aquí no pude negarme.

-Veo que te gustan los dulces Adrien-Escuché a Alya decirle mientras yo terminaba de colocar algunas magdalenas que se habían salvado en la vitrina.

-Sí, me gustan mucho la verdad. No puedo comer todos los que quisiera porque Nathalie me impone una dieta para el tema de doblaje y todo eso, pero de vez en cuando sí que me gusta probar algo dulce.

-Pues entonces tienes que probar esto dude. Es de lo más bueno que he probado en la tienda hasta ahora- Dijo el DJ señalando uno de los dulces de la vitrina.

-Guau…Tiene muy buena pinta. ¿Qué nombre tiene este dulce Marinette?-Preguntó el rubio curioso.

-E-es…Red Velvet…Es una tarta de chocolate con un tono rojizo y cubierto por varias capas por dentro y por fuera de queso cremoso glaseado.

-Alá-Dicho así me parece hasta más bueno y eso que ya lo he probado-Dice de vuelta Nino.

-Verdad…-Dijo el rubio. Pareció meditarlo un momento y después…-¿Podrías darme un trozo de Red Vevet para probarlo? Creo que me voy a llevar un trozo.

No pude evitar sonrojarme. Adrien iba a…iba a…

-Buena elección chico. Yo siempre le digo a Mari que cuando vengo que me haga si no hay un poco de Red Velvet aunque se le valla toda la tarde haciéndolo. Lo hace como nadie y la verdad es que el color de la tarta me recuerda mucho a Ladybug- Dijo Alya.

¡Iba a probar una tarta que había hecho!

El rubio pareció soprenderse por lo último dicho por mi amiga y mientras veía de vuelta la tarta me pareció ver que… ¿se sonrojó?

-¿Es cierto eso? ¿Tú lo hiciste Marinette?

-Eh…bueno…sí…yo…Sí la hice…

-Que bien…entonces podré probar algo que has hecho…-Dijo ciertamente animado Adrien.

-De hecho Adrien, Marinette se tira prácticamente todo el tiempo que puede fuera de clase si no diseñando ayudando en la panadería así que cualquiera de los dulces que aquí veas lo habrá hecho.

-Guau, es increíble Marinette. Eres muy talentosa- Dijo mientras le ofrecía en un pequeño plato un trozo de Red Velvet al momento que lo probaba- ¡Y está muy bueno! Te felicito Marinette.

-Gra-gracias A-Adrien…

-¡Yo ahora también quiero otro trozo de Red Velvet Marinette!-Exclamó Nino.

-Yo también-Secundó la castaña.

Entusiasta y contenta como nunca hice como que me remangaba las mangas de la chaqueta y les guiñaba un ojo.

-¡Marchando dos de Red Velvet por aquí!

-¿Por qué no nos consientes de vez en cuando con esto en el colegio Marinette?-Dijo medio lamentándose entre risas Nino tras un codazo en broma de Adrien.

-Que vosotros no os juntéis con nosotras en los recreos no quiere decir que Marinette no traiga. Desde el primer día yo he probado los dulces de Marinette cuando trae en los descanses.-Respondió con altanería la castaña al DJ.

-¡Oye! Eso no es justo, ¡Comes de gratis Alya!

-Soy su mejor amiga, ¿Algo ganaré no?-Dijo en broma.

-¡Alya!-Reclamé con un berrinche entre las risas de los otros tres presentes en la panadería.

-Tenéis razón. Estaría bien comer juntos en los descansos más seguido- Respaldó Adrien.

"Comer…con Adrien…en el recreo… y que comiera los dulces que yo hiciera…OOOOHHHH my god, oh my god, oh my god, oh my…"

Antes de seguir fantaseando y fangirleando mentalmente ante la dulce mirada de mi crush escucho una campanilla de nuevo en la tienda. Una nueva sorpresa en la tarde por lo que veía.

-¡Marinette!-Gritó entusiasta la niña saltando de los brazos de su madre para correr hacia mí detrás del stock.

-Manon, qué sorpresa- Dije agachándome levemente para cogerla en brazos antes de que saltara para que yo la atrapara- Buenos días señora Chammack.

-Muy buenos días Marinette. ¿Están tus padres en casa?

-Me temo que no. Ahora mismo estoy atendiendo yo la panadería mientras están fuera.

-¿Estabas tú sola Marinette?-Dijo Manon curiosa e intrigada.

-Claro que no Manon. Mis amigos están hoy aquí conmigo- Dije mientras me volteaba para que los viera y fijara en ellos.

-Muy buenos días chicos- Saludó cordial la reportera.

-Muy buenos días señora- Contestó de vuelta Alya.

-Muy buenos días- Repitieron también Nino y Adrien.

-Bueno si no están tus padres entonces tendré que pasarme más tarde. Tengo que comentarle un asunto a tu madre sobre un pedido que le encargué.

-Cuando usted guste señora Chammack. Usted y Manon siempre son bienvenidas.

-En ese caso me pasará después de trabajar.

-Mamá, ¿puedo quedarme con Marinette hoy?

-No Manon. Marinette está hoy ocupada y no puede jugar contigo.-Reclamó la madre con las manos en las caderas viendo el futuro berrinche de su hija.

Yo me acercé a la señora Chammack con Manon aún en brazos para salir de la parte trasera de la panadería y permanecer en el centro de la panadería. Antes de soltarla me dio un cortico beso en la mejilla apenada y al soltarla en el suelo yo le correspondí. Me acerqué a su oído y le susurré.

-Otro día jugaremos todo lo que tú quieras con las muñecas de Ladybug y Chat Noir que he hecho- Dije en susurro para que solo ella lo oyera.

-¿De verdad?- Preguntó contagiándome de alegría con una pequeña risa mientras se le iluminaban los ojos.- ¡Gracias Marinette!-Dijo dándome un último abrazo.

Para cuando las dos mujeres que habían llegado al establecimiento estaban a punto de irse despidiéndose, Manon se volteó y vio a alguno de mis amigos con sus respectivos dulces.

-Mamiiii-Dijo tirando de su brazo antes de salir por la puerta para mi sorpresa.

-¿Qué Manon?-Dijo su madre ciertamente exasperada.

-¿Puedo comer un dulce?

-Luego más tarde cuando volvamos del…

-¡Pero yo lo quiero ahora!- Reclamó la niña alejándose de repente de su madre de forma escurridiza y acercándose a mí abrazando mis piernas después.-Mariii, ¿puedes darme uno de esos?-Dijo empezando a mirarme con su carita de ángel a la que no podía resistirme mientras señalaba el dulce de Alya.

-Yo…-Me sentía entre la espada y la pared. No sabía decirle que no a Manon, y su madre no quería pararse…Pero por suerte un caballero de brillante armadura vino en mi ayuda…

-Manon, no molestes a Marinette, vamos.-Dijo acercándose de vuelta a nosotras e intentando que Manon se aparatara de mí.

-¡No! ¡No quiero!

-Creo que yo puedo ayudar- Dijo de repente Adrien interviniendo en aquella situación.

Con cierta sorpresa vi como el rubio se acercaba a nosotras y se agachaba hasta quedar a la altura de la pequeña que poco a poco a medida que se acercaba el chico soltó el agarre que ejercía sobre mí. Después el trozo de Red Velvet que él tenía se lo extendió a la niña de coletas y mono lila.

-Ten para ti Manon. Es todo tuyo.

Fue uno de los gestos más gentiles y dulces que he visto en él y cierta manera me recordó a cuando me entregó su paraguas desinteresadamente aquel día de lluvia en el que nos conocimos. No pude evitar que los colores subieran a mi rostro viendo aquella escena.

-No te molestes por favor, -intervino Nadia- ella tiene que aprender que…

-No es ninguna molestia- Dijo resuelto el rubio mientras se incorporaba tras dejar en manos de Manon el dulce que estaba degustando antes- Digamos que le debo un pequeño favor a esta pequeña después de ayudarme en una sesión de fotos. ¿No es así, Manon?- Dijo acariciando la cabellera de la pequeña y guiñándole un ojo mientras esta sonreía contenta por lograr obtener su premio.

-¿Qué se dice Manon?-Dijo su madre.

-Eh..muchas gracias- Dijo asintiendo con educación la niña- ¡Oh, es cierto! ¡Ahora me acuerdo! ¡Tú eras el novi…

-EEhhh Manon recuerda lo que acordamos. Pórtate bien y cuando vuelva tu madre te daré otro trocito de tarta, ¿sí?- "Uff, salvada por la campana" me dije mentalmente. Un poco más y Manon hubiera "cantado" sobre mis fantasías con Adrien de las que le hablé a Alya aquel día que fuimos atacadas como Stormy Weather.

-¡Sí!

Parece que con la idea de la tarta logré hacer que la niña se olvidara del tema y se despidiera tranquilamente con su madre de la tienda, no sin antes agradecernos su madre a mí y a Adrien por lo de Manon. En ningún momento quise mirar a la cara a mis amigas por si sospechaban sobre lo que iba a decir Manon…especialmente por Alya que me miraría con burla por saberlo…y por Adrien…¡Me moría si se enteraba!

-¡Valla! No sabía que se te daban también los niños Marinette- Dijo Nino tras todo aquello.

-Nino, Nino, Nino…-Dijo Alya hablando de forma teatral apoyando un codo de su brazo en el hombro del moreno- Tanto a los niños como a los hombres no solo se les conquista con cariño, atención o amor…sino por su estómago, ¿no Marinette? –Dijo guiñándome un ojo cómplice.

Quería morirme de la vergüenza pero después de todo, no me arrepentía de todo lo vivido aquella tarde de risas con los chicos y Alya hasta que estos se fueron. Había logrado ver una vez más a Adrien fuera de lo que son las clases, había alabado mi comida y me había dado la oportunidad de descubrir su lado más dulce: tanto en el sentido de comida…como en el de personalidad.

Puede que a partir de ahora llevase más a menudo a la escuela trozos de quiche o Red Velvet para compartir.

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