-Admítelo my lady. Soy irrrresistible.

Y volvíamos de nuevo con una de sus interminables e "ingeniosas" bromas sobre gatos aquella noche.

¿Nunca se cansaría? Antes pensaba que todo era cosa de su sentido felino cuando llevaba el traje puesto. Pero desde que supe su identidad y también me las soltaba como Adrien cuando estábamos a solas o con Alya y Nino, supe que no era así.

-Tienes el ego por las nubes Chat. Si yo lo admitiera cada vez que presumes ante a mí tu cabeza saldría volando por las nubes y te quedarías sin ella.- Dije burlona a modo de broma mientras evitaba mirarle y seguía contemplando la noche parisina.

Acabábamos de derrotar a un akuma aquella noche y habíamos decidido pasar un rato sentados al borde de una de las vigas de hierro de la torre Eiffel. La noche estaba en calma y corría una ligera brisa que resultaba agradable en aquella época del año otoñal.

-¿Quiere decir eso que no lo niegas, my lady?- dijo en tono coqueto más cerca de lo que yo creía, en un principio, que estaba de mí.

Una vez giré el rostro hacia él y lo vi a un palmo de mi cara, sus ojos rajados felinos me resultaron demasiado intimidantes como para querer mantener tanto contacto visual con él. Así que volví de nuevo el rostro contemplando el paisaje frente a mí y para evitar que viera el sonrojo que empezaba a aparecer por mi rostro. Y es que el muy maldito tenía razón, pero jamás lo admitiría frente a él. No le daría ese gusto…o al menos no tan fácilmente.

-Quiero decir que tienes que mejorar tus bromas de gatos. ¿No te das cuentas de gatastróficas que son, gatito?- dije burlona intentando tapar mi boca y sofocar las risas y carcajadas ante su cara de estupor y sorpresa por mi broma de vuelta.

Pero de golpe y porrazo su expresión fácil cambió a una que no me gustó ni un pelo. Pasó de la sorpresa y de quedarse mudo, a una cara que expresaba toda la malicia del mundo..

-Eh…¿Chat?-Pregunté cada vez más insegura mientras empezaba a acercarse más a mi lado, intimidándome-¿Qué estas…

-My lady…-Dijo en un tono demasiado suave y ronco- ¿Eso fue una broma de gatos?

Tragué saliva pesado. Mis brazos templaban al igual que mis piernas y mi cerebro en esos momentos no daba para mucho más que concentrarme en su respiración acompasada juntoa mi mejilla y el roce de su suave nariz contra la mía.

Una suave caricia en la mejilla hizo que cerrara los ojos llevándome por la sensación de gusto y el acompasado ritmo de mi corazón que podía sentir retumbar hasta en mi cabeza. Cuando con la mano aún en mi mejilla alzó mi mentón para que lo mirara a los ojos no sabía que hacer o como reaccionar.

Cada vez teníamos más confianza el uno con el otro y las barreras que antes sentíamos que nos separaban debido al misterio que por tanto tiempo ocultaron nuestras máscaras iba desapareciendo. Podía sentirme yo misma y segura ante todo tanto con Adrien como con Chat. Pero al mismo tiempo, también podía sentirme a veces intimidada por el gatito o avergonzada como solo en su día podía estar con Adrien. Esto se aplicaba tanto a mí como a él, puesto que en más de una ocasión había podido disfrutar de situaciones en las que yo podía ser capaz de comprometer o intimidar a Adrien siendo Marinette. Pero en esos momentos se estaba dando la situación contraria…

Aunque se lo negara toda la vida por orgullo propio, me encantaba cuando él tomaba el control de la situación. Aunque también me gustaba seguir manteniéndolo en ciertas situaciones…como aquella.

Así que haciendo todo el acopio de voluntad que podía y antes de que se pudiera acercar más a mí para besarme interpuse mi mano enguantada de látex rojo entre nuestras bocas. No pude evitar volver a reír al ver su cara primero de sorpresa al no encontrarse lo esperado y después de frustración. Muy en el fondo también me sentía…como decirlo…frustrada...pero…

-"Haber pensado más rápido gatito"-Me dije a mí misma mentalmente.

-Admítelo tú ahora Chat,- Contesté yo con una sonrisa de oreja a oreja mientras me incorporaba-hasta yo hago mejores bromas de gatos cuando quiero que tú- Dije mirándole de perfil aún sentado y guiñándole un ojo, deleitándome con el dulce sonrojo que empezaba a enmarcar su rostro.

-Eso fue muy cruel my lady,… ¿no tiene usted compasión de este pobre gato sin hogar ni una dueña que lo cuide o lo mime?-Dijo intentando retomar su pose de conquistador y acercarse a mí una vez de pie.

Pero sus intentos acabaron en vano cuando yo muy astutamente le tendí una trampa.

-¡Ahhh! Pero…pero… ¿pero qué… ¿qué rayos?

-¿Qué pasó Chat? –Dije burlonamente viéndolo colgar boca abajo atado por una pierna por el cordón de mi yo-yo que muy astutamente, mientras él estaba distraído sonrojado, pasé por lo alto de una de las vigas de la torre sabiendo que no se rendiría después en sus coqueteos y se acercaría a mí de nuevo.

No pude parar de reírme ante sus inútiles intentos por querer alcanzar la cuerda de mi yo-yo para soltarse. Definitivamente tendría que hacerle más bromas de esas en el futuro. Por un momento me recordó a esos videos malos de internet en los que se graba a los gatos intentando en vano atrapar su propia cola. No paraba de dar vueltas y vueltas sobre su propio eje mientras yo no paraba de reír.

-¡Ladybug! ¡Esto ya no tiene gracia! ¡Voy a empezar a tomarme esto como algo purrsonal!

La broma fue tan oportuno y a la vez tan mala esta vez que ante una cara de contrariedad destensé el agarre de mi yo-yo e hice que Chat cayera de golpe dándose de cabeza contra la viga que tan solo estaba a unos centímetros de su cabeza.

-¡Meow!-Se quejó al caer.

Luego me lamenté un poquito al verle. Se sobó la cabeza adolorido por un futuro chichón y no sabía si sonreír por la forma tierna en que lo veía como un niño chico quejándose por serle negado su dulce favorito o mal la tarde de bromas malas que me llevaba dando entre otras cosas.

-Puff…-Suspiré resignada una vez tomé una decisión sobre lo que hacer con él… ¿Qué remedio?

Me acerqué a él con lentitud aún de espaldas a mí y en voz en alta le dije lo siguiente:

-Eso fue por no estar atento hoy en la misión y estar a punto de provocar que el akuma te aplastara con un camión tráiler por tus oportunas bromas de no ser porque te salvé del pellejo "como siempre". Es decir, te lo mereces por inoportuno.

-Eso no es…- Empezó a replicar mientras se volteaba hacia mí con una mano aún en su cabeza dónde podría salirle el chichón.

-Y esto…por oportuno.

No escuché replica de vuelta a lo anterior tras haberme acercado a él y haberle robado un beso en la mejilla…muy muy cerca de la comisura de los labios…

Para cuando estaba a punto de marcharme del lugar y lanzar mi yo-yo sentí como alguien me agarraba del brazo hacia atrás. Porque sabía quién era de sobra, no necesité dudar en seguirle la corriente cuando me rodeo con un brazo por la cintura y sujetó mi cuello con su otra mano para después besarme en profundidad después de haberlo tentado.

No niego que aquellas acciones dejaban por descolocarme del todo y que lo único que me separaba en esos momentos de una caída seguro al borde de una de las vigas de la torre eran sus brazos…porque estaba perdida en un mar esmeralda una vez abrí los ojos.

-¿Te he dicho alguna vez lo meowravillosa que eres…Marinette?

Sus bromas podían sacarme de quicio…o divertirme en los momentos más inospechados…pero a lo que no podía resistirme era cuando me llamaba por mi nombre siendo Ladybug…y más cuando susurró aquello último al oído y en una voz demasiado dulce e insinuante.

Litterally…era mariquita cazada…

Porque tanto Chat Noir como Adrien podían ser a veces la persona más inoportuna y cometer las mayores "gatástrofes" de todas…pero al final…no era tan inoportuno después de todo…Siempre y cuanto supiera recompensar bien o arreglar las cosas bien por sus errores…