M de modelo

"Adrien Agreste arrasa"

El nuevo titular de las revistas de moda lo decía todo. ¿Es absurdo que diga a estas alturas que Adrien es el chico más guapo que he conocido en la vida? Toda chica de París podría asegurar eso con certeza absoluta. ¿Quién no quedaría prendada ante semejante chico?

"El ángel de París sobrevuela la pasarela"

"Agreste Jr deslumbra"

"La marca Agreste es marca Adrien"

Tengo tantos recortes de revistas en la pared de mi cuarto y en los cajones que ya he perdido la cuenta. Si bien es normal que en las revistas se saque siempre a relucir el lado bueno del chico por las influencias de su padre no podía desmentir en nada aquellas alabanzas al rubio ojiverde.

Antes de conocer a Adrien ya me maravillaba el trabajo del señor Agreste como diseñador. Todo tenía su marca o toque personal que lo hacía diferente a otras marcas tan famosas como Carolina Herrera, Gucci, Chanel, Giorgio Armani o Versace entre otras. Los bordados delicados, los acabados precisos, el estilo casual y sencillo pero sin perder su elegancia…todo en su modo gritaba a gritos Gabriel Agreste. Y lo adoraba. ¡Era mi Dios de la moda; mi modelo a seguir!

Pero conocer al rubio de ojos verdes me hizo tener otra "perspectiva" en cuanto a mi gusto por seguir la moda Agreste. A cada número nuevo que salía de revistas de moda y él salía o era mencionado, yo salía flechada hacia el primer quiosco para conseguir el ejemplar.

¿Obsesionada?

No, que va…

No penséis mal…

Solo es que me resulta… ¿Educativo?

Ja, ¿a quién pretendo engañar?

-Marinette, ¿te queda mucho?

-Solo un segundo. Estoy dándole la puntada.

No me importa admitir esos detalles ahora, porque puedo disfrutar de él en primera plana y mejor que nadie en una revista.

Desde que descubrimos nuestras identidades y nos abrimos el uno con el otro eran normales las constantes visitas que nos hacíamos mutuamente a la casa del otro con nuestros trajes de héroes cuando no hacíamos patrulla. Generalmente solía ser Chat el que los hacía, dándome en más de una ocasión algún susto demás. En una ocasión fui yo a verlo…y la cosa no fue muy "tranquila" o normal que se diga…pero eso os lo contaré en otra ocasión.

-Llevas media hora con esa costura. Se me van a dormir las piernas.- Dijo en tono quejoso.

-Pasas más horas de pie y quieto en una de tus sesiones de fotos. No exageres Chaton.-Dije con burla sonriendo mientras volvía a girarme de rodillas a su alrededor para clavar la aguja por donde debía al filo del pantalón.

-A veces pienso que te tardas a posta aprovechándote de mi buena voluntad para ayudarte a modelar tus diseños my lady. Sabes que me muero del aburrimiento en cualquier situación de esas.-Dijo de morros y cruzando los brazos hasta que yo me alzo frente a él para abrirlos y tomar las medidas de sus brazos abiertos con el metro alrededor de mi cuello colgado.

Me seguía con la mirada y eso me ponía nerviosa ante su mirada inquisitiva desde siempre. Aunque he de admitir que con el tiempo eso me encantaba cuando no era con intenciones de intimidarme. Así sabía que lograba captar su atención tanto como él captaba la mía, y aunque lo disimulara, ese acto por su parte era aún más descarado cuando estábamos en la escuela o en medio de peleas o labores como héroes y creía que no me percataba de ello.

-¿Es que no te gusta estar conmigo?-Dije con cierta pena en mi voz actuando y viéndole de reojo mientras le daba la espalda y anotaba ciertas medidas en mi libreta de diseño.

-Sabes que no es eso Mari…

Me voltee de nuevo hacia él encarándolo y viendo mi obra. Los pantalones rectos beige le sentaban bien ahora después de unos ajustes al largo. La camisa negra que en un principio quería que resultara cómoda para el cuerpo al final ha acabado siendo entallada y pegada sin ser demasiado estrecha.

Desde que Adrien empezó a percatarse de mis primeros inicios en prendas más sofisticadas para presentarlas en concursos se ofreció en sus visitas nocturnas a mi casa para hacer de modelo o más bien de "maniquí" para que me resultara más cómodo tomar medidas de las prendas. Ciertamente me sentí un poco avergonzada la primeras veces en las que no podía evitar girar la cabeza hacia otro lado o ponerme hacer otra cosa mientras él se cambiaba. En otras ocasiones Tikki y Plagg sostenían en el aire una manta que había siempre sobre mi cama a modo de cortina corredera para que se diera cierta privacidad. Con el tiempo he ido acostumbrándome sin darle demasiada importancia a la vergüenza…aunque aún la seguía teniendo sobre todo cuando Adrien me tomaba a veces por sorpresa con su actitud landina estilo Chat Noir. Sabía que algún día si me tenía que dedicar al mundo del diseño tendría que acostumbrarme a cosas así. Pero entenderme. No es lo mismo ver a un desconocido al que probablemente nunca vas a volver a verlo y con el que a lo mejor no se tiene tanto pudor… ¡que con tu novio! Algunas noches se me hacía bastante difícil conciliar el sueño.

¿Ahora entendéis por qué no le doy tanta relevancia al asunto de las revistas? Tenía al chico en cuestión al que adoraba en ellas a dos pasos de mí…y para mi sola.

Más de una de sus seguidoras me mataría de saber que estuviera en una situación así con él, aun siendo conocido ya que era su novia. Pero por eso mismo aprovechaba otras veces cuando estaba con él para tomar cierta osadía propia de Ladybug y darme ciertos gustos que antes no hubiera podido tener: ciertos roces por su torso cuando lo ayudaba a quitarse una camisa, suspiros y susurros al oído cuando tomaba medidas de sus cuellos, miradas cómplices que sabía que lo mataban de la vergüenza por esa situación. Aquello era un juego de dos a fin de cuentas.

Cuando volví a centrar mi mirada en él lo vi con cierta pena en sus ojos mientras me veía. Sonreí tiernamente. Parecía un niño cansado suplicándole a su madre por querer irse a la cama o por querer dejar de hacer los deberes. Me acerqué a él apoyando mis manos en su pecho para impulsarme y besarle dulcemente la nariz contagiándole una leve risa.

-Tus berrinches son peores que los de un niño pequeño Chaton, ¿lo sabías?- Dije con burla riéndome por su cambio repentino de actitud. Pero al final yo fui la sorprendida cuando me estrecho entre sus brazos rodeándome con ellos por la cintura y pegándome más a él.

-Puurrdona que suplique un poco de atención de mi novia después de dos días sin verla este fin de semana por sesiones de fotos y aun así, ella quiera tenerme cerca nada más que como su maniquí particular.-Dijo con burla y sorna rozando su aliento contra mi mandíbula

-¡Adrien!- Grité repentinamente apenada. Había terminado por coger la costumbre de hacer bromas de gatos en momentos tan íntimos como esos desde hace poco…y eso sumado a la situación acababa por matarme de los nervios mientras su agarre se volvía más firme contra mí y yo apretaba a su vez mis manos contra su camisa.

Debía recordarme para la próxima vez que creara una prenda nueva que las camisas no fueran hechas con telas demasiado finas o transpirables…al menos si eran para él y por mi propio bien ahora que lo sentía contra mis palmas.

El reía levemente a mi costa mientras yo me convertía en gelatina lentamente sintiendo mis mejillas arder mientras que su rostro se acercaba al mío y me acariciaba las mejillas y contornos con su nariz de manera tortuosa mientras su aliento me provocaba escalofríos.

-Te-Te recuerdo que tú fuiste el que se ofreció a ayudarme.- Dije trabándome al principio con la lengua y mordiéndome el labio inferior después para meter más la pata o delatar mi nerviosismo ante él…o por lo menos más de lo que ya estaba.

-Todo trabajo tiene sus recompensas… ¿No es así, princess?

No pasó mucho para cuando me tenía acorralada y sentada sobre mi escritorio con él entre mis piernas besándome con ferocidad mientras le correspondía. Me encantaba revolverle el cabello profundizando en sus hebras doradas y acariciarle por la nuca sabiendo que aquello le provocaba. Él por otro lado liberaba mi cabello de mis típicas coletas sabiendo que yo disfrutaba de sus caricias por mi cuello y hombros junto con el movimiento de mi media melena mientras me besaba. A veces me sostenía de sus fuertes brazos mientras me rodeaba para no caer rendida contra su pecho debido a la intensidad de nuestros besos, los susurros candentes al oído y el baile de manos que bailaba por el cuerpo de ambos en sincronía.

No sabía cuánto durarían sobre todo sus prendas; aquellas de las que segundos o minutos antes tomaba medidas para darle los últimos arreglos y mandarlas para el que sería mi primer concurso de diseño del que después tendría la gran suerte de quedar entre las primeras y tener una pequeña compensación económica para mis estudios de diseño. Pero, muy en el fondo, y a pesar de la vergüenza inicial, me decía a mí misma que me aseguraría de aprovechar todo el tiempo posible cerca de ese adonis para aprender y sobre todo para disfrutar de él.

Porque ya era mi adonis personal; hecho realidad y no una imagen que adorar en las revistas como otras admiradoras y yo misma en el pasado harían.

Era mi modelo particular.

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Hola a todos y a todas mis queridas mariquitas y gatos negros!

Siento mucho esta larga ausencia en esta y en otras de mis historias para los que me seguís en ellas. Todo tiene su justificación. Para los que no lo sabéis recientemente tuve un "pequeño" accidente doméstico. Y acabé quemándome la mano con aceite caliente. ¿Divertido? Para nada ¿Doloroso? Para rebentar. No os lo podéis imaginar y para los que no lo habéis sentido nunca os lo advierto. ¡Cuidado en la cocina! Cosas que pasan cuadno vives solo y estás estudiando en otra ciudad ¿eh?

Pero bueno, volviendo al asunto, ¿os ha gustado el nuevo capítulo? ¿Interesante eh pillines?

Quiero que veáis tanto orígenes de esta linda parejita antes y después de conocerse su secreto como su desarrollo después como pareja y en el matrimonio y con los hijos. Es por eso por lo que mezclo los capítulos tal y como es en la temática típica de las historias de "De la A a la Z". Muchas de las cositas que no salen aquí y que os quedaís muchos con las ganas de leer os prometo que aparecerán en la versión de Adrien para Marinette de "De la Z a la A", como por ejemplo, ejem, el asunto "no tan tranquilo" que sucedió una vez que Marinette fue a visitar a Adrien como Ladybug, ejem. XD

¿Nueva pista? Esta bien...El nuevo capítulo será...(atención sonido de tambores)...N de novio.

¿Qué sucederá?

Gracias por todos vuestros reviews de apoyo tanto por mi problema como por las historias : Lu, Candela, Rorii-Chan, SAMP-CLAM05 (gracias por tus reviews en todas mis historias y por el apoyo de mi quemadura, ya voy mejor), Yume no kaze (me encanta ver un review tuyo en cada capítulo), Altair Jaege y sonrais777 (he perdido la cuenta de cuantas veces te he dicho que adoro tu forma de escribir también).

Saluditos,

Ladyaqua198

Saluditos