Words: 1,815

Rated: K+

Pairing: Matt Murdock/Karen Page


Better

Foggy le dio un vistazo al reloj y se da cuenta de que era bastante tarde. Apaga la computadora después de checar su correo por última vez y se pone de pie

— Muy bien, chicos... El trabajo ha terminado. También deberían irse, lucen bastante cansados — dice tomando sus pertenencias para guardarlas en el portafolio y se dirige hacia el escritorio de Karen, quien estaba examinando unos rayos-X como evidencia de un caso de negligencia médica.

— Sí, eso creo — concuerda, cerrando la carpeta y se frota las sienes — No hay nada que podamos adelantar. Ya revisamos el caso del Sr. Hill un par de veces, así que está listo para el juicio. Y... — checa su lista — No tenemos reuniones programadas para mañana

— Deberíamos buscar más clientes. Tal vez visite a Brett para saber si hay algo que podamos...

— Matt... Relájate — responde su amigo, acercándose a él y le da una palmada en la espalda — ¡Nos ha estado yendo de maravilla!

— ¿Eso piensas? — cruza los brazos y alza una ceja

— Seguro. Los clientes deben ganarse nuestra confianza

— Y luego de todo por lo que ha atravesado esta firma... — agrega la rubia, también dejando sus cosas en orden y acercándose a ellos

— Está bien. Entiendo — Matt asiente con la cabeza, sonriendo.

Poco a poco serían reconocidos nuevamente. No podían esperar para alcanzar lo que tanto habían soñado, pero con volver al negocio juntos, ya estaban más que satisfechos.

— Y bien... ¿Tienen algo qué hacer ahora?

— Uhm, ¿Josie's?

— ¿Tienen qué preguntar? — aprueba Matt entre risas. Se coloca los lentes, toma su chaqueta, su bastón y sigue a sus mejores amigos rumbo a su lugar preferido.

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Después de un largo rato conviviendo en el bar con un par de tragos, comenzaban a sentir sueño

— Mañana es viernes todavía — recuerda — Así que hay que ser responsables y seguir la fiesta después

— Tienes razón, Karen — coincide Matt — Pero de los 3, creí que yo era el aburrido

— ¡Hey! — lo golpea juguetonamente y él echa la cabeza hacia atrás, riendo con fuerza

— ¿Y qué tienen planeado para mañana? — pregunta Foggy — ¿Qué hacen los chicos de hoy en día, huh? ¿Bailar hasta que el cuerpo aguante? ¿Emborracharse?

Karen niega con la cabeza, soltando una carcajada

— Ya hablamos de esto... ¡Tenemos la misma edad!

— Lo sé... Pero ¿no saldrás a divertirte un rato? Te hace falta, 'señorita aguafiestas'

— Nah... Ya pasé por esa etapa. Ahora me divierte más acostarme en la comodidad de mi cama con una taza de chocolate y un buen libro

Matt se hizo una imagen mental y sonrió divertido — Mmm... Suena bien

— ¿Y qué hay de ti, Matt? — pregunta Foggy, cuya novia se encontraba tan ocupada últimamente, que buscaba con quien salir para no quedarse solo en su departamento.

— Pues nada especial, supongo. Sólo terminar mis deberes, pero lo puedo dejar para después...

— Espero no te refieras a...

— No, todavía. Prometí que saldría hasta que me recupere por completo

— Y consigas una nueva armadura... — añade Karen, quien no podía dormir por las noches imaginándose lo peor

— Bien... Entonces, ¿lo mismo de siempre?

— ¿Venir a este lugar y no irnos hasta tomarnos la anguila? Por mi está bien

— Bueno... — interrumpe Matt — Mi mamá ha querido que les invite a comer — comenta y ambos cruzan miradas, sorprendidos — Creo que es hora

— Oh... ¿Y estás cómodo con eso? — inquiere Karen, su preocupación era evidente

— Sí... No hay problema. Quiero decir, nuestra relación va mejorando cada día

— OK... Entonces estaré encantada de acompañarles

— También me apunto. Digo, ¿quién soy yo para rechazar una deliciosa comida? — dice Foggy frotando sus manos y humedeciendo sus labios, lo cual hace reír a sus amigos

— Perfecto. Entonces le avisaré — afirma Matt, levantándose de su asiento y acercándose a la barra para pagar la última ronda

— ¡Nos vemos, chicos!

— ¡Hasta mañana! — se despiden y cada quien se dirige hacia su casa pero Matt se ofreció para acompañar a Karen.

— ¡Lo sé! No necesitas que nadie te proteja... Pero sólo para estar seguro

— Está bien. Sólo porque tú también nos complaces, te daré el gusto — él dobló su bastón y ella tomó su brazo para guiarlo. Sabe que no lo necesita, pero es la excusa perfecta para mantenerse cerca

Caminan en absoluto silencio por las solitarias calles de Hell's Kitchen hasta que una idea cruza por la mente de Karen

— ¿Porqué hasta ahora? Ya ha pasado un mes desde... — el funeral del Padre Lantom, quiso decir pero se detuvo. Sabe que aún era un tema delicado para él

Pero Matt sabía a qué se refería. Ese día fue cuando oficialmente le presentó sus amigos a su madre y ella había mencionado que le gustaría seguir en contacto con ellos, pero ese día no había llegado

— Bueno, siempre ha estado insistiendo, pero quería que todo estuviera bien entre nosotros antes de dejarles entrar a su vida

— Wow... — se quedó sin palabras. Le enorgullecía lo mucho que su amigo había madurado, todo para ser mejor persona cada día.

El silencio se apoderó nuevamente entre ellos. Ambos absortos en sus pensamientos pero Karen quiso decir lo que opinaba al respecto

— Cuando nos dices que vas a misa, ambos sabemos que también vas a visitar a tu mamá... No tienes porqué disimularlo, al contrario, nos da gusto que te quieras reconectar con tu familia. Sabemos lo importante que es para ti

— Me gustaría poder decir lo mismo de ti — ella alzó la mirada para poder contemplar sus expresiones — Dime... ¿Cómo está todo con tu papá? ¿Has intentado hablar de nuevo con él? — ella negó con la cabeza, un poco avergonzada — Karen, ha pasado tiempo... Deberías visitarlo y tener una seria charla con él

— ¿Crees que finalmente me haya perdonado? Porque no lo siento así

— El tiempo quizá haya ayudado a sanar sus heridas, pero sólo podrás saberlo si vas allá y lo confrontas

Aplicó fuerza en su agarre, Matt tomó su mano para tranquilizarla — No es tan fácil como parece...

— Lo sé... Pero no sabes cuánto daría por ver a mi papá y estar nuevamente entre sus brazos

— Lo mismo digo de mi madre, y tú la tienes ahí y no aprovechas cada momento con ella

Dejó salir un suspiro — Somos un desastre, ¿verdad? — ella asiente, también riendo y apoya la cabeza en su hombro. Aún le sorprendía lo mucho que tenían en común.

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Karen y Foggy se habían encontrado con su madre bajo distintas situaciones, pero esta vez se sentía totalmente diferente. Un ambiente más tranquilo y acogedor.

— Es la primera vez que Matt me trae a una chica — comenta la hermana Maggie, con una sonrisa insinuante mientras servía la comida

— Es la primera vez de todo. Que te presento a un amigo, que nos sentamos a comer como familia...

— Lo sé, cariño. Solamente moría por decir esa frase tan cliché — Karen no podía parar de reír, era tan divertido ver cómo ambos trataban de sacar al otro de sus casillas

— Para su información, estos 2 tórtolos antes solían salir — menciona Foggy, con la boca llena de comida

— ¿Qué? — se notaba lo emocionada que estaba Maggie ante tal noticia — Sabía que a Matt le gustaba, pero no pensé que...

— ¡Mamá! — se sonrojó el susodicho ante tal declaración — No es como parece... Es decir, sólo tuvimos una cita

— Y varios besos... — suelta Karen sin pensar, también sonrojándose al instante y cubre su rostro para ocultarlo, al menos de Maggie y Foggy.

Finalmente terminan de comer y Karen se ofrece a lavar los platos, ambas van hacia la cocina.

Maggie quería seguir indagando más sobre ellos, pero mejor esperaba a estar a solas con Matt. Tampoco quería hacerlo enojar si las escuchaba chismear.

Cuando regreson a la mesa, Foggy le pregunta

— Hermana...

— Por favor, sólo llámenme "Maggie" — repitió

Maggie... — corrige — No tendrá de casualidad algunas fotografías de Matt cuando era pequeño, ¿o sí?

Karen jadeó ante su atrevimiento y lo golpeó debajo de la mesa, haciendo que éste se quejara. Matt parecía calmado hasta que ella respondió

— De hecho, tengo unas por aquí...

— ¿De verdad? — casi grita, realmente asombrado

— Sí, tu padre solía enviármelas de vez en cuando... Pensando que quizás, tal vez... Yo... —guardó silencio. Tragó en seco — Déjenme ir por ellas

Se alejó y Matt seguía con los ojos abiertos, tratando de hacer memoria

— ¡Foggy! — susurró, a modo de regaño

— ¿Qué? — ella simplemente subió una mano y golpeó su frente

Maggie regresó con un pequeño cofre, del cual sacó varias fotografías y se las mostró con cuidado.

Sus amigos las tomaban con cuidado y no podían evitar chillar con cada una de ellas

— Oh, ¡Eras tan tierno, Matt! Incluso parecías un angelito... ¿Qué demonios te pasó? — dice su amigo, tratando de aligerar el peso del aire

— Awww, Matt. ¡Cómo quisiera que pudieras ver esto! — agrega Karen con lágrimas en los ojos, maravillada

Matt sólo reía ante las detalladas descripciones de sus amigos. No podía creer que esto estuviera sucediendo.

Verlos tan contentos, hizo que a Maggie se le humedecieran los ojos y una lágrima traicionera resbaló por su mejilla, la cual limpió rápidamente pero por supuesto, Matt pudo notar

— ¿Estás bien? — preguntó consternado

— Sí... Sí, lo estoy... Es sólo que... verte tan feliz...

Hizo una pausa, robando la atención de los presentes y no podían dejar de mirarla fijamente, como pidiendo explicaciones

— OK... Ustedes creen que he sido una mala madre... — Karen y Foggy comenzaban a negar con la cabeza y ella levantó la mano como señal para detenerlos — No lo nieguen, sé que lo han pensado... Pero créanme que no ha sido así... — se acercó a Matt y parándose detrás de él, lo tomó de los hombros — Sé que no actué de la mejor forma, pero no había ningún día en que no pensara en él... Siempre preguntándome qué habrá sido de su vida, cómo luciría ahora y si, de alguna forma, logró salir adelante. Me preocupaba que haya tomado el camino equivocado, después de todo lo que había sufrido, era lo más probable... Pero mírenlo ahora — acarició su cabello con afecto. Matt bajó la cabeza, tímidamente — Es todo un profesional, con verdaderos amigos y un enorme corazón. Jamás pensé poder apreciarlo y ser parte de esto

— Mamá... — Matt alzó una mano y la colocó sobre la de ella tenía en su hombro

— Es cierto... Y todo esto se lo debo a ustedes, chicos. Son una parte fundamental de la vida de mi hijo. No sé qué habría sido capaz de hacer sin ustedes

Matt inmediatamente pensó en todos esos momentos en los que estaba combatiendo a sus demonios internos. Se tensó y también sentía sus ojos humedecerse

Hasta que sintió una suave mano sobre la de él y ese sentimiento se desvaneció, siendo reemplazado por una inmensa alegría

— Él no está solo... Y jamás lo estará — aseguró Karen, sonriendo ampliamente

— Gracias

Foggy conmovido ante la escena, se pone de pie y se acerca para pasar ambos brazos alrededor de sus amigos y estrujarlos con fuerza

— ¡Los quiero tanto, chicos!