-我喜欢你的眼睛 (Wǒ xǐhuān nǐ de yǎnjīng) - Pronunció en un perfecto chino el rubio.

-¿Tarde interesante?-Pregunté sorprendiéndole mientras me colaba por la ventana de su habitación.

Estaba de espaldas a mí, bastante concentrado en sus apuntes, para cuando se giró a verme. Una hora antes había tenido una de sus tantas clases semanales extraescolares: específicamente, chino.

-No esperaba que vinieras a verme.-Dijo con una leve mueca de cansancio pero alegre al verme llegar.

Al acercarme a él besé su mejilla con cariño y agité un poco su cabello ya revuelto. Mi pequeña sonrisa disminuyó un poco cuando noté que le iban apareciendo ojeras. Al final íbamos a tener que cambiar de planes.

-Teníamos patrulla esta noche, ¿no te acordabas?-Dije colocándome de cuclillas frente a él y acariciando su flequillo rebelde mientras tenía la cabeza gacha mirándome.- No sueles llegar nunca muy tarde así que al ver que te retrasabas un poco hoy decidí venir a verte.

-¡Dios! La patrulla…-Exclamó colocándose las dos manos en la cara y frotándose el rostro con tortura y cansancio.-He tenido una tarde tan horrible de clases que no he caído en ella…-Susurró con lamento.

-Creo que pude adivinarlo cuando he entrado y te he visto tan metido en tu estudio y con esas ojeras-Le respondí acunando con una de mis manos su rostro-. Deberías descansar por hoy.

-No-Se quejó haciendo un intento de levantarse que quedó en vano cuando le empujé de vuelta a la silla agarrando sus hombros.

-Adrien, estás que te caes de sueño. ¿Quieres darme un susto cayéndote por alguno de los tejados de París? Si ya de por sí a veces estás muy torpe saltando con tu bastón, no quiero ni imaginarme como acabarás si no estás en tus cinco sentidos.

-Pero…

-Adrien,-Dijo con mis manos en su rostro para que me mirara hablarle seriamente- has enfrentado un akuma conmigo a las tantas de la madrugada, has tenido pruebas de maquillaje en la mañana temprano, has asistido a todas y cada una de las clases de la mañana sin tomarte un descanso y en la tarde has acudido a clases de esgrima, piano y chino. ¡Ninguna persona en su sano juicio seguiría tu ritmo de vida! Enserio tienes que descansar, y si tengo que amarrarte con mi yo-yo a la cama hasta que te duermas para que así lo hagas, lo haré.

-我爱你 (Wǒ ài nǐ)

-¡Oh, vamos! ¿Es enserio? Sabes que no te entiendo cuando me hablas chino.-Dije en pie con ambos brazos flexionados y apoyados en mi cadera. Le miraba con reproche, pero su sonrisa inocente no mostraba arrepentimiento ninguno.

-No es mi culpa que cuando quiero enseñarte algo tú estés demasiado atenta a "otras cosas" que a los apuntes.-Dijo socarrón poniéndose de nuevo en pie para acercarse a mí.

¿Acaso se pensaba que en su estado de medio dormido iba a intentar convencerme de lo que quisiera con encantos y piropos? En esos momentos estaba más enfadada que encandilada. ¡No era una máquina! N siquiera entendía como su padre lo mantenía entretenido con tantas actividades diarias. Aquello no era normal.

-Adrien Agreste, vas a alejarte dos palmos de mí y vas a ir directo a tu cama a dormir-Manifesté seria señalando su cama.

-Mañana es sábado y podré dormir lo que quiera al ser mi día libre-Se quejó tal cuál niño con berrinche cuando no le daban su juguete favorito. Si no fuera porque lo conocía diría que era un clon de alguien borracho-. Déjame que llame a Plagg y te acompañe…

Intentó abrazarme pero antes de que lo hiciera me aparté de su camino y sin tener que hacer nada él solito se tropezó con sus pies y calló al suelo golpeándose la nariz contra la alfombra que tenía al menos en el suelo de su habitación.

-Auch…-Se quejó.

-Lo siento.-Dije preocupada agachándome ante él para ver si estaba bien y ayudarle a levantarse.- ¿Te encuentras bien?

-Si ese golpe no lo ha despertado entonces tengo la prueba de que es un cabeza dura…-Rio divertido Plagg sobrevolando por encima de nosotros con un trocito de queso camembert hasta posarse en mi cabeza.

-Plagg…-Reclamó tocándose la cabeza por el golpe el rubio.

-Te lo has buscado en parte por no hacerme caso- Le reclamé yo a él-. Y Plagg, -Llamé al kwami de la destrucción para llamar su atención- tú tampoco seas así con él.

-Bueno…al menos disfruté de una caída divertida.-Respondió el kwami de nuevo divertido ara dirigirse al sofá de la habitación y tenderse en el perezosamente para dormir.

-Venga Adrien, ayúdame a levantarte para ir a la cama.-Le dije alzándole un poco por las axilas mientras él hacia cierto esfuerzo por levantarse hasta caer desplomado en la cama.

Suspiraba pausadamente y si no fuera porque de vez en cuando parpadeaba con pesadez, diría que ya estaba durmiendo.

-Mari…-Susurraba en la inconsciencia provocándome demasiada ternura mientras le quitaba los zapatos y lo arropaba tal y como estaba así vestido.

-Descansa gatito-Le susurré al oído sentada junto a él en el borde de la cama.

Palpé con cariño su pecho, el cual subía y bajaba con lentitud por su respiración profunda. Me deleité acariciando sus suaves mechones dorados y el perfil de su rostro. Tras besar su frente a modo de despedida, me incorporé dispuesta a marcharme y a hacer la patrulla sola. Pero antes de hacerlo me giré hacia el escritorio de su cuarto, y al ver varios papeles por medio decidí ordenárselo un poco. No fue hasta que tuve todo medianamente recogido, que me fijé más detenidamente en los últimos apuntes de los que había estado pendiente antes de mi llegada.

Estaba elaborando ciertas frases para una redacción de chino. El título me sorprendió: "Cosas que me gustan". Pero mi sorpresa no fue solo por el título, sino por el verdadero contenido que dejaba ver en algunas de sus frases. Los caracteres en chino venían acompañados de su pinyin, es decir, la forma oral de pronunciarlo, y de la traducción original. En aquellas frases no se dedicaba a escribir meramente de sus gustos y pasiones como cualquiera haría…

我喜欢你的蓝眼睛 (Wǒ xǐhuān nǐ de lán yǎnjīng) – Me gustan tus ojos azules

我喜欢你的笑容 (Wǒ xǐhuān nǐ de xiàoróng) – Me gusta tu sonrisa

我喜欢你的笑声(wǒ xǐhuān nǐ de xiào shēng) – Me gusta tu risa

我喜欢你的甜点(wǒ xǐhuān nǐ de tiándiǎn) – Me gustan tus postres

我喜欢和你在一起(wǒ xǐhuān hé nǐ zài yīqǐ) – Me gusta pasar tiempo contigo

¿Enserio estaba haciendo un trabajo de chino inspirándose en mí?

-Gato adulador…

Entonces una marca de rotulador permanente en el margen de uno de sus borradores captó mi atención. Recordaba esa expresión en chino de otras veces repetirmela él tantas veces.

Me la había susurrado segundos antes de caer dormido, y aunque era de verdad lo único que le entendía en chino, siempre me encantaba escucharlo de sus labios.

我爱你 (Wǒ ài nǐ) – Te amo

Sin duda, detalles como aquellos, eran los que me hacía maravillarme cada día más del chico que tenía a mi lado. Todos los días le daba gracias al destino por ser mi Chat Noir; por habernos hecho el uno para el otro.