Capítulo 4.

Nota de la Autora: ¡Hola, amigos! Pido disculpas por haber estado ausente tanto tiempo-una de mis pequeñas tuvo neumonía, así que por supuesto, mi vida no ha sido otra cosa que visitas al médico y sopas de pollo-¡y eso además de todo el otro trabajo que tiene que hacer una mami! Casi me había olvidado de mi pequeña historia cuando me senté a revisar el correo y-¡qué sorpresa!-tenía cientos de mensajes de este precioso lugar.

Sin embargo, por supuesto, había algunos mensajes llenos de odio que me pusieron muy triste, pero por cada crítica escrita por un Evolucionista con una abeja en el pompis, había tres mensajes privados fantásticos de otras mamis, agradeciéndome que hiciese la obra del Señor. ¡Wow! ¡Se cuándo el Señor me dice algo! Así que, aquí os dejo otro capítulo para todas las mamis, y todos vosotros no-creyentes esparciendo odio-bueno-veamos si os convertís al final de esta historia [No cuentes con ello] =)

Cuando la deliciosa y saciante comida hubo terminado, Harry se sacudió las últimas migas de deliciosa galleta de las comisuras de sus labios. Estaba muy lleno-y muy cansado [A todo esto, ¿habrá llamado Petunia a la policía?]. Descubrir la Verdad, ser salvado, y llegar a Hogwarts-¡había sido ciertamente un largo día para este pequeño [Que tiene 11 años, coño]!

-Parece que te vendría bien una buena noche de sueño.- comentó la esposa del reverendo delicadamente [Minerva McGonagall para ustedes, damas y caballeros].- ¿Te gustaría mudarte a tu dormitorio?

-¡Me encantaría!- gritó Harry alegremente. Estaba tan emocionado por convertirse en un estudiante aquí; y estaba muy agradecido por las oportunidades que el Señor le había dado [Pero, ¿sabe ya quién es Dios o no?]. ¡A veces, la gente que no tiene nada es la más agradecida!

-¿Hermione, por qué no le enseñas a nuestro nuevo estudiante al dormitorio [1. ¿Qué? 2. Mala idea eso de hacer que dos jovencitos vayan juntos a un dormitorio, ¿no te parece?]?- sugirió Dumbledore sabiamente [O sea, que quiere que se líen].

-Me encantaría, papi [Ella también está dispuesta],- replicó Hermione obedientemente con una sonrisa inocente y femenina; y se puso de pie; y se alisó la falda de su favorecedor vestido rosa.- ¿Debería limpiar primero la cocina [Si no la habéis usado para nada, lo ha hecho todo Dios]?

-Yo puedo encargarme de eso esta noche,- respondió la mujer del reverendo indulgentemente; y ya había empezado a limpiar los elegantes platos de porcelana.

[Nótese que Hermione solo se ofrece a ayudar cuando ve que alguien ya lo ha hecho o lo está haciendo]

-¡Gracias, mami!- gritó Hermione agradecidamente; y se acercó a Harry.- ¿Vienes conmigo por favor?

Harry se puso colorado tímidamente; y se puso de pie. Su tía nunca le había enseñado cómo hablar con chicas guapas [¿Y si pruebas a hablarle como a cualquier otra persona? Como idea]. Ella siempre decía que las chicas guapas eran superficiales y no muy listas y que una mujer de verdad pondría su carrera por delante y no le importaría su aspecto; ¡pero solo le llevó una mirada a esta divina jovencita para darse cuenta de lo equivocada que estaba! Una mujer preocupándose de su aspecto honra al Señor; porque después de todo, es el Señor quién le ha dado una cara bonita y un pelo precioso [Hermione odiaba su pelo]. ¡Cuidarse es importante! Harry tuvo el presentimiento de que Hermione era tan guapa por dentro como lo era por fuera.

[Sinceramente, creo que esta mujer está transmitiendo una serie de valores a sus hijas (y a otras personas) bastante negativos y preocupantes.

El aspecto físico es, en realidad, lo menos importante en una persona. A la gente se la tiene que valorar por cómo es por dentro, no por fuera.

Además, todo el mundo necesita tener una profesión con la que poder mantenerse y ser autosuficiente porque, de esa manera, no hay necesidad de depender de otras personas, cosa que podría llevarnos a una situación desagradable]

Los dos pequeños se adentraron en la enérgica y fría noche; y durante unos minutos, ambos estuvieron callados. Harry no pensaba que fuese posible que esta chica dulce y recatada estuviese tan nerviosa como él; ¡pero juzgando por el silencio, quizá ella también estaba un poco nerviosa!

Después de unos minutos, Hermione le dio la bienvenida tímidamente,

-¡Bienvenido a Hogwarts [Guapa pero lenta, como le gustan al Señor]! Es un lugar maravilloso; y realmente estamos muy agradecidos de tenerte aquí [¿Por qué? No ha hecho nada todavía y, en esta versión, no es nadie especial].

La cara de Harry enrojeció mientras cruzaban un amplio prado florido. Iban en dirección a un imponente conjunto de edificios de piedra de-aspecto-académico.

-Gracias,- susurro felizmente.- Es precioso; y se siente muy sagrado.

-Lo es,- comentó Hermione entusiasmadamente; y sus trenzas color-chocolate cuidadosamente trenzadas se balanceaban mientras caminaba.- Mi padre es un hombre muy divino; y expandir la palabra del Señor es su mayor sueño.

-Realmente, ese es un noble sueño,- respondió Harry gravemente con sabiduría más allá de sus cortos años [¿Qué sabiduría? Este lo que quiere es quedar bien para ver si folla].

Caminaron unos minutos más en silencio. Eventualmente, alcanzaron el final del precioso y verde prado [A todo esto, ¿por qué no se han teletransportado como las otras veces? ¿Es solo porque la autora quería que tuviesen un momento "romántico"?].

-El dormitorio de los chicos está por aquí,- exponió Hermione sapientemente; y, con el cariño casual e inocente comúnmente encontrado en los niños, agarró la mano de Harry mientras le guiaba por el edificio de las clases [¿No iban a los dormitorios? ¿O este es un tour nocturno por la escuela?].

Harry estaba muy nervioso; no podía pensar en nada que decir. Su cerebro buscaba a tientas la cosa Cristiana perfecta que decir [¿Véis como está fingiendo para mojar?]; pero, antes de que siquiera hubiese encontrado una palabra, Hermione se detuvo enfrente de una alta torre de piedra.

-Este es el dormitorio de los chicos,- explicó amablemente la devota jovencita; y señaló a la pesada puerta de roble a su lado.- Me gustaría enseñarte el interior [De mi vagina]; pero no me gustaría causar un escándalo.

-Lo entiendo [Esta noche no moja],- declaró Harry graciosamente. Muchos jovencitos de hoy en día presionan a las jovencitas para hacer cosas indeseadas y prohibidas [¿En serio la cosa iba por ahí? ¡Yo estaba de broma! ¡Solo tienen 11 años, maldita sea!]. Es seña de un verdadero caballero a-la-antigua respetar el hecho de que cada jovencita es la futura esposa de otro hombre [1. ¿El único motivo para respetar a una mujer es que va a ser propiedad de otro hombre? 2. Con esa lógica, jamás va a tener pareja]. Y todos sabemos que sería un horrible y terrible pecado intimar con la esposa de otro hombre. ¿Por qué la cultura moderna de pronto lo trata como algo que está bien simplemente porque todavía el hombre no la tiene? Las leyes del hombre quizá lo permitan; pero las leyes del Señor no están atadas al tiempo.

[Me parece fascinante que precisamente una mujer sea la que ha escrito toda esta sarta de gilipolleces. ¿Cómo se puede llegar a interiorizar tanto que solo eres una propiedad?]

Hermione se movió para abrir la gran puerta imponente, pero tuvo problemas con el picaporte [Claro, como es una mujer no sabe ni abrir puertas sola]. ¡Era una puerta bastante pesada! Pero ahora Harry era un buen y devoto Cristiano. ¡No tendría a una jovencita divina peleándose para abrir la puerta cuando él era perfectamente capaz de hacerlo [Pues hasta ahora solo había mirado, el muy cabrón]!

Con la simple fe tan comúnmente vista en los pequeños, Harry se puso de rodillas; y elevó sus manos hacia el cielo; y gritó orantemente,

-Querido Señor, por favor abre estas puertas; ¡y permite que entre en mi nuevo hogar [Es TAN vago que hace esto en lugar de abrir él mismo la puerta]!

Con un alto y estruendoso bum que creó ecos por el extenso y bello campus [Y despertó a todo el mundo], las puertas se abrieron de golpe. Harry se puso de pie píamente mientras la boca de Hermione se abría. ¡Ahora, sabía a ciencia cierta que este era realmente un hombre del Señor!

Harry estaba a punto de entrar cuando Hermione le agarró el brazo. Él se puso colorado una vez más.

-¡Espera, Harry!- pronunció Hermione rápidamente.- Hay algo que deberías saber.

-¿El qué?- consultó Harry cuestionantemente.

-Mi padre dice que se acercan tiempos oscuros,- habló Hermione preocupadamente [No te molestes, que eso ya lo ha oído en la cena y no ha entendido una mierda].- Hay un hombre llamado Voldemort que quiere destruir todo en cuanto creemos. Está forzando su agenda en el congreso que nos impedirá practicar nuestra fe libremente.

-¡Pero para eso fundaron esta nación nuestros padres fundadores [Espera, ¿están en Estados Unidos? Pero si Hogwarts y Privet Drive están en Reino Unido]!- gritó Harry indignadamente.- ¡La libertad de religión!

-A Voldemort no le importa,- recalcó Hermione tristemente; y agitó su cabeza.- Y consiguiendo poder. La libertad de los Cristianos para practicar nuestra fe está desapareciendo día a día. Pronto, será como lo fue en Roma*.- Adorables lágrimas femeninas empezaron a rodar por su delicada y aterrorizada cara.- ¡Y no me gustan los leones [¡Tú eres de Gryffindor, merluza!]!

-Todo irá bien [Te lo digo yo, que soy un niño de 11 años que no tiene puta idea de nada],- la tranquilizó Harry masculinamente.- ¡Simplemente tendremos que rezar muy, muy fuerte! Por eso estamos aquí, después de todo [Tú no tienes ni idea de para qué estás en esa escuela].

-Eres tan valiente,- pronunció Hermione admirantemente [Para esto ha quedado Hermione Granger]; y se limpió las lágrimas de los ojos. Rodeó el cuello de Harry con sus brazos.- ¡Gracias por darme valor!

Harry le acarició la cabeza antes de despedirse y entrar en su nuevo hogar. ¡No fue hasta que las puertas se cerraron que se dio cuenta de que no sabía dónde tenía que dormir [Prueba con una cama, a ver qué tal]! La torre consistía en una vieja escalera de piedra esculpida en las sagradas y escarpadas paredes; y había puertas que llevaban a cada habitación desde la escalera. Harry se sintió muy perdido por un momento, ¡pero un rezo rápido le mostró el camino [Si todos los problemas de la vida los pueden solucionar rezando, ¿qué trama va a tener la historia?]!

Mientras colapsaba en su cama, muy cansado por un día tan lleno de eventos, pensó en los días que estaban por venir. ¡Era una buena cosa que el Señor le hubiese llamado cuando lo había hecho!

*Como historiadora debo señalar que los mitos sobre persecuciones a cristianos en Roma son mentira en su mayoría. De hecho, el cristianismo no fue realmente relevante hasta el siglo III d.C. y la mayoría de cristianos muertos se los buscaron ellos solos porque creían que, convirtiéndose mártires, tendrían el cielo garantizado. Así que se dedicaron a cometer crímenes para que les ejecutasen. De hecho, se conservan muchas cartas de las autoridades romanas hacia los líderes religiosos cristianos pidiéndoles que hiciesen el favor de contener a su gente, porque ellos no querían tener que matarlos.