Capítulo 5.

Nota de la Autora: ¡Hola, amigos! Siento mucho si este capítulo es un poco más corto de lo normal; porque tan pronto como una de las pequeñas se ha puesto mejor; no lo adivinaréis; la otra empieza a tener fiebre. ¡Whew! La vida de una mami es realmente cansada. No había planeado escribir otro capítulo hasta que las cosas se calmasen; pero mi maridito dice que la obra del Señor no espera a los caprichos del hombre [1. Que retrases escribir porque tus hijas están enfermas no es un capricho. 2. ¿Por qué tu marido no te deja en paz?]. Así que agradecedle la actualización rápida a Efesios 5:22-24 =) Ooh, y hablando de eso-algunos de vosotros queridos lectores me habéis pedido que escriba los versos de la Biblia después de cada capítulo. Bueno, ¡muy lejos de mí el no expandir la Palabra del Señor!

Otra pregunta que me habéis hecho-en los "libros originales", Harry Potter y sus amigos frecuentemente cuestionan la autoridad; ¿y cómo me siento al respecto? Bueno, ¡esa es un poco dificililla! He hablado con mi maridito sobre esto; y hemos llegado a la conclusión de que normalmente, es bueno obedecer a la autoridad; pero cuando la autoridad actúa en contra del Señor; ¡debes decírselo a esa autoridad! ¡Hechos 5:29! Vais a ver a figuras de autoridad tomando malas decisiones en este capítulo-nadie es perfecto menos el Señor; no, ni siquiera Dumbledore, no importa lo que os contasen los "libros originales [Dumbledore no es perfecto en la historia original y él mismo lo reconoce. Aunque sí es cierto que suele acertar con frecuencia]"-y cómo afronta eso Harry Potter va a ser una gran cuestión en la historia. Pista: ¡será muy diferente a los "libros originales [1. Qué sorpresa tan inesperada. 2. ¿Por qué cada vez que escribes "libros originales" lo pones entre comillas?]"!

Y finalmente-me ha llegado un mensaje privado de una querida amiga que estaba un poco confusa; así que lo dejaré claro ahora: los "libros originales" no me pertenecen; ¡y esos pertenecen a JKR!

Así que, sin nada más que añadir-

Harry Potter se despertó adormiladamente en un colchón confortable y peludo [¿Un colchón peludo? ¿Seguro que no te has quedado dormido encima de Hagrid?]. Solo ahora tuvo la energía de observar lo que le rodeaba. La habitación era pequeña pero también todo lo que un jovencito necesita; había una grande y cálida chimenea en la pared de piedra gris al otro lado de él; un estante con libros inteligentes y apropiados para su edad [Como, por ejemplo, "Teo va a la iglesia"]-la Sagrada Biblia estaba en el centro del estante, ¡por supuesto!-y había un vestidor simple de madera de atuendo respetable y apropiado-para-la-escuela [¿Me estás diciendo que alguien le ha comprado a Harry ropa de su talla y la ha guardado en su habitación mientras él dormía?]; y por supuesto un lavabo de porcelana limpia para lavarse la cara lavarse los dientes y tal [Cuando necesite ir al baño, ¿cómo lo hace? ¿Usa el mismo lavabo? ¿Y dónde se ducha?].

Solo entonces se dio cuenta nuestro héroe de que había otra cama en la habitación [Es lento]. Era igual que su propia cama; excepto que esta otra cama no estaba hecha [Se ve que Harry a dormido en el suelo, porque no ha deshecho la cama]. Además, esta cama tenía su propia Biblia en ella; y parecía diferente a la del estante. ¿Pero dónde estaba su nuevo compañero de cuarto?

Harry miró detrás de él para ver a un pequeño y pálido jovencito [¿De verdad no se había dado cuenta de que había otra persona en la habitación? Porque entiendo que ayer llegase muy cansado y, si el otro ya estaba dormido, ni cuenta se diese, pero esto me parece demasiado] con un pelo rojo impactantemente brillante arrodillado con aparente piedad mientras rezaba a una pequeña estatua. Ante esta impactante visión, Harry sintió un horror [¿Por qué? ¿Se encuentra bien?]; pero rápidamente se recompuso; y declaró valientemente,

-¡Hola, amigo! Mi nombre es Harry Potter; y parece que somos compañeros de cuarto. ¿Cómo te llamas?

-Ronald Weasley,- respondió el otro chico amigablemente; y adelantó una mano para estrechársela.- Bienvenido a Hogwarts. Yo también soy Cristiano.

-¿De verdad [Harry, por favor, que estás en una escuela de "rezo y milagros"]?- exclamó Harry complacidamente; y juntó las manos.- ¡Son noticias llenas de júbilo!

Ronald sonrió desviadamente [Ay, madre mía, que Ron va a ser gay]; y Harry recordó que acaba de ver al chico rezándole a una estatua; y se preguntó por qué haría eso; pero él era nuevo en toda esta cosa de la Cristiandad; y quizá eso estaba bien. Sin embargo, no le pareció demasiado bien [¿Por qué? ¿Qué motivos tiene para que le parezca mal o raro?]. Valientemente resolvió discutirlo con Dumbledore [Ya me dirás qué tiene de valiente chivarse al director por la espalda].

-¿Te gustaría venir conmigo a desayunar?- consultó Ronald educadamente; mientras se levantaba de delante de la estatua ante la que había estado arrodillado.- Tienen comida deliciosa en el Gran Comedor.

-¡Como para no ir!- gritó Harry complacidamente; y saltó de la cama [Espera, si Harry estaba en la cama y Ron estaba detrás de él… ¡OH, DIOS MÍO!]; y se cepilló los dientes [Esta es una cosa que no entiendo de la gente: ¿por qué lavarse los dientes ANTES de comer? Lo suyo es limpiárselos después]; y se lavó la cara. ¡Este pequeño desde luego tenía un saludable apetito!

En un periquete, Harry y su nuevo amigo se habían unido al torrente de jovencitos en las escarpadas y cinceladas escaleras que les conducía hacia el desayuno. Podían oler el aroma del desayuno que les llegaba desde el Gran Comedor; ¡y flotaba directamente hacia sus narices [Ya sé que este Hogwarts no es como el original, pero nos había dicho que los dormitorios de los chicos estaban en una torre aislada, así que, ¿cómo de cerca tienen el Gran Comedor para que les llegue el olor?]! Antes de darse cuenta, todos estaban sentados en el Gran Comedor.

-Ven a sentarte conmigo y mi familia,- ofreció entusiasmadamente Ronald; y señaló frenéticamente hacia una mesa llena de gente con el pelo tan rojo como el suyo.- Vamos vamos vamos; ¡no puedo esperar a enseñarles que tengo un nuevo amigo!

[Ahora mismo estoy muy confusa. ¿Cómo se supone que es este Hogwarts? Porque parece que Dumbledore y su familia tienen una casa propia y duermen allí pero Ron está separado de los suyos]

Harry siguió a Ronald con la obediencia de alguien que no tiene muchos amigos en una situación nueva. Oh, que circunstancia tan difícil puede ser-¡y cuántos creyentes han sido arrastrados al mal camino [¿Es malo que un amigo te presente a su familia?]!

-¡Chicos, chicos, chicos!- chilló Ronald lleno de alegría mientras empujaba a Harry contra la mesa de su familia.- Este es Harry Potter. Y es mi nuevo compañero de habitación.

-¡Hola, Harry!- corearon los Weasleys al unísono.- ¡Bienvenido a Hogwarts Escuela de Rezo y Milagros!

-Ho-hola,- tartamudeó Harry tímidamente. Por algún motivo ese grupo le ponía nervioso.- Encantado de conoceros.

Se sentó en su mesa. Podía oler un delicioso desayuno pero-¿dónde estaba la comida?

Tan pronto como el pensamiento cruzó su mente el Reverendo Dumbledore se subió al escenario del Gran Comedor [¿Hay un escenario? ¿Van a cantar o algo?]; y se dejó caer de rodillas; y levantó sus manos al cielo; y gritó,

-Querido Señor, por favor provee a estos devotos jóvenes con tres tiras de beicon o ristras de salchichas para cada uno-dos para las señoritas-un bol de harina de avena integral con sabor a canela y pedazos de manzana; dos huevos cocidos totalmente cocinados; patatas fritas caseras sazonadas con ajo; un vaso para cada uno de zumo de naranja y leche; y los platos correspondientes [1. Me encanta eso de que Dios sea una herramienta divina. 2. Si todavía no había comida, ¿por qué olía a desayuno? 3. Aquí no puedes comer lo que quieras, sino lo que este señor te ordena que comas y en la cantidad que él prefiera. 4. Desayunas todo eso y te estalla el corazón].

Harry volvió a maravillarse de ver la comida aparecer frente a él. La comida parecía y olía fantástica. ¡Sospechaba que la vieja y buena Minerva tenía algo que ver con ese despliegue [¿Eres tonto?]!

Pero antes de lanzarse a por la comida; recordó que tenía algo que discutir con el reverendo [¿Crees que este es el mejor momento? ¿No puedes desayunar primero?]. Harry luchó contra sus nervios; y corrió tras Dumbledore mientras este saltaba con habilidad del escenario.

-¡Perdona!- gritó el joven creyente inocentemente mientras corría tras el reverendo tan rápido como sus pequeñas piernas podían llevarle [1. Me encanta imaginar a todo el mundo comiendo mientras él corre pegando gritos. 2. ¡Que tiene 11 años, coño, no es un bebé!].- ¡Perdona, reverendo!

-¿Qué pasa, hijo?- reiteró el reverendo amablemente [Solo puedes reiterar cuando ya has dicho algo]. Estaba vestido respetablemente con unos vaqueros resistentes y masculinos y una camisa roja; blanca y azul de cuadros con la que eran visibles unos cuantos trazos masculinos [Que se le ve el pelo del pecho, vamos]; y un par de admirables botas de cowboy marrones.- ¿Te estás acostumbrando bien?

-Desde luego,- respondió Harry lleno de gracia.- ¿Qué tal van las cosas con tu familia [1. ¿Qué? 2. Los viste ayer y estaban bien. 3. Harry, céntrate]?

-Muy bien- replicó Dumbledore sapientemente; y estaba impresionado con los modales de este pequeño [Porque correr por ahí pegando berridos es de lo más educado].- ¿Hay algo de lo que quieras hablar conmigo?

-Bueno,- empezó Harry incómodamente; y frotó su enzapatillado-pie azul contra el pulido suelo de madera del Gran Comedor.- Me levanté esta mañana y vi a mi compañero de cuarto rezándole a una estatua. ¿Está realmente bien hacer eso?

-Esa es una dificililla,- respondió Dumbledore ponderantemente.- Bueno, yo no adoro ídolos. Es, de hecho, una cosa muy in-Cristiana. Pero verás, aquí en Hogwarts, nos dividimos en Sombreros Seleccionadores [¿Qué dices? ¿Te encuentras bien? Creo que le está dando un bajón de azúcar]. Después del desayuno, cada uno de los nuevos pequeños elegirá sus Sombreros. Cada uno de los diferentes Sombreros tiene unas creencias diferentes; ¡pero todos amamos al Señor! ¿Y qué más necesitas tener en común [Esa filosofía me parece bien pero creo que se cuela al decir que adorar una estatua es algo muy "in-cristiano"]?

-Eso suena cierto,- ponderó Harry sensiblemente.- ¿Pero lo es de verdad? Parece que, si todos amamos realmente al Señor, no necesitamos dividirnos. ¿Son las divisiones entre los diferentes Sombreros realmente tan significativas como para ameritar dividir la Cristiandad [Pero que hasta ayer no sabías lo que era ser cristiano, Harry. ¡Cállate!]? ¿Cuáles son estas divisiones?

-Bueno, son en cierto modo significativas,- permitió Dumbledore tentativamente [¿Qué?].- Por ejemplo, yo soy un Sombrero Gryffindor [No, en serio, come algo a ver si se te pasa]. Creemos todo lo que sale en la Biblia; y solo en la Biblia. Ese pelirrojo que tienes por compañero de cuarto es un Sombrero Slytherin [1. Mira, por fin alguien que se da cuenta de que Ron debería estar en Slytherin. Es la Casa perfecta para él: busca la fama, la gloria y el éxito. 2. ¿No se suponía que tenían que elegir su "sombrero" después del desayuno?].

-¿Y los Slytherin adoran estatuas?- consultó Harry inocentemente [De inocente nada, que has ido a chivarte como un vil traidor. ¡Judas, que eres un Judas!].

El reverendo asintió gravemente.

-¿Entonces cómo es que son Cristianos?- preguntó Harry escépticamente.- ¿Qué pasa con Éxodo 20:4-6 [No, en serio. Si el chaval no sabía nada sobre el cristianismo, es imposible que ahora pueda citar la Biblia de memoria. ¡Si ni siquiera se la ha leído!]? ¡Eso es un diez mandamiento [Otro al que le falta azúcar]!

-Bueno, ellos tienen mandamientos distintos,- explicó Dumbledore con buena intención.- Aman al Señor; y eso es todo lo que necesitamos.

-¿Pero realmente aman al Señor?- postuló Harry tímidamente [Ni tímidamente ni hostias. Que deje de meter mierda ya].- Si es así; ¿entonces por qué adoran estatuas?

-Se acercan tiempos oscuros [Como ha visto que el chaval es tonto, le cambia sutilmente de tema para poder irse a desayunar],- replicó Dumbledore formalmente.- Necesitamos ser inclusivos. Si solo hubiese Sombreros Gryffindor en Hogwarts; entonces no quedaría mucha gente.

-Ya veo,- concedió Harry no muy seguro mientras volvía hacia la sobrepoblada mesa de Ronald. Se estaba poniendo nervioso con ese asunto de los Sombreros [Y no es el único]; pero supuso que tenía que confiar en Dumbledore. Después de todo, los adultos saben lo que es mejor, ¿verdad [Sutil]?

Nota de la Autora - ¡Bendiciones!

Efesios 5:22-24: Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor; porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador. Así que, como la iglesia está sujeta a Cristo, así también las casadas lo estén a sus maridos en todo.

Hechos 5:29: Respondiendo Pedro y los apóstoles, dijeron: Es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres.

Éxodo 20:4-6: No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen, y hago misericordia a millares, a los que me aman y guardan mis mandamientos.