Capítulo 11.

Nota de la Autora: ¡Hola, amigos! La clase de escritura está yendo bastante bien; y me he quedado después de clase para hablar con el profesor sobre mi pequeña historia, con la que ha sido tan amable de ayudarme. Tenía un montón de útiles sugerencias [¿Como que dejases de escribirla?]; y realmente creo que he sido guiada a esta clase por un propósito mayor que yo misma =)

Otra cosa sobre la que he recibido muchos mensajes-los Slytherins. La gente está diciendo que, de alguna manera, esto significa que odio a los Católicos. Amigos-¡no odio a los Católicos en absoluto [No, qué va, solo los has colocado en una casa asociada al mal, controlada por Voldemort desde las sombras y criticas constantemente sus valores]! ¡Todo lo que le deseo a los Católicos y a todos los demás es que vayan al cielo y sean felices con Dios! ¿Queréis saber quién odia realmente a los Católicos? La susodicha Iglesia Católica. Irónico, ¿hmm? Pero pensad en ello-¿por qué si no le mentirían a los Católicos sobre la salvación [No sé, igual porque ellos son Católicos y creen que la salvación se alcanza así]? ¿Y sabíais que su líder es Socialista [¿Pero qué problema tienes con los socialistas?]? ¡Parece que alguien no sabe demasiado sobre la Biblia o la Constitución [1. Hasta donde yo sé, la Biblia no dice nada respecto a sistemas económicos actuales. 2. La Constitución estadounidense solo tiene valor en Estados Unidos y el Papa vive en Europa. 3. Jamás pensé que me vería defendiendo el catolicismo, pero aquí estoy]! ¿Y qué pasa con que solo haya un Dios y no otros? Así que, si algún Católico está leyendo esto…. Te pregunto esto con amor….. considera qué es más importante: ¿tu supuesta religión, o la Verdad [A ver, es que partiendo de que yo, como atea, pienso que tú estás equivocada, podría preguntarte exactamente lo mismo]?

Harry, Hermione, Dean Thomas, y Ronald todos caminaros solemnemente de vuelta al campus principal. Difícilmente podían creer lo que acababan de leer. ¿Voldemort, en su campus? ¿Qué harían si se lo encontraban [Pues lapidarlo por hereje o pegarle una patada en los huevos, lo que os salga antes]? Rápidamente fueron a sus dormitorios y se durmieron.

A la mañana siguiente, los cuatros pequeños se sentaron juntos para desayunar. El despliegue hoy era realmente delicioso: esponjosos huevos revueltos, beicon crujiente, patatas fritas caseras, sémola, gofres, manzanas, zumo de naranja, y té helado [Me encanta que ha añadido un par de cosas sanas justo al final para compensar el festival de la grasa]. ¡Realmente, las bendiciones hoy eran abundantes!

-Sigo sin poder creer que se haya visto a Voldemort en nuestro propio campus,- susurró Harry después de tragar un trozo de beicon.

-Yo tampoco,- comentó Dean Thomas perceptivamente [*suspira*].

-Tengo miedo,- murmuró Hermione, y jugueteó con su tenedor.- ¿Qué pasa si intenta matar a Harry [1. ¿Por qué iba a intentar matar a nadie? Recuerda que en esta historia Voldemort es solo un político. 2. ¿Por qué específicamente a Harry? Ni siquiera se conocen. 3. En esta versión, Hermione se ha visto relegada a tener miedo y ser mona]?

-Estaré bien,- declaró Harry valientemente, y entonces le dio un apretón de confianza en la mano, y entonces ambos se pusieron colorados.

-¿De qué estáis cotilleando vosotros cuatro [Esto me acaba de recordar que Ron también existe]?- dijo una voz. Era chulesca y venía de detrás de ellos.

Harry se giró y vio a Draco de pie detrás de él. Las manos de Draco estaban dobladas y descansaban sobre su estómago. Detrás de él estaba de pie un dos jóvenes [¿Hay uno o dos? Céntrate], vestidos igual que Draco-pantalones oscuros, chalecos de lana marrones, y camisas blancas abotonadas.

-Estábamos simplemente discutiendo sobre algo que hemos visto en el periódico,- dijo Harry amirgablemente.- ¿Te gustaría unirte a nosotros [Mira, a mí eso de que Harry vaya de santurrón me repatea. En los libros, Draco le despreciaba abiertamente, pero la cosa era mutua]?

Draco chilló pomposamente,

-Creo que no. Quizá tú estés cómodo cenando con mujeres que no son de tu familia, pero yo no [1. Están desayunando, no cenando. 2. El día que se te levante la varita, ya me contarás si prefieres o no la compañía de mujeres de fuera de tu familia]. Sé que soy mejor que las mujeres [De hecho, esto es algo que Draco diría, pero no de las mujeres, sino de todo el mundo]. ¿Por qué querría hablar con una?

Harry rechinó los dientes. ¡Había tenido suficiente [¡Pégale, Harry, pégale!]! Las supuestas feministas de hoy en día llaman a todo sexista. ¡Un hombre respetando a su mujer y cuidando de ella y dándole los hijos y el hogar que realmente desea lo llaman odio-a-las-mujeres! Tamaña tontería nos puede hacer olvidar cómo es el sexismo de verdad. La verdad es-las mujeres son igual de inteligentes que los hombres; y Dios nos hizo sus iguales; pero igual no significa lo mismo; y cuando tratamos a hombres y mujeres como si fueran lo mismo y les decimos a las mujeres que vayan a trabajar todo el día y que se olviden de su verdadera vocación como esposa y madre; ¡entonces ese es el verdadero odio-a-la-mujer! Y entonces hay gente como Draco, que creen que Dios se lió e hizo a las mujeres peores que los hombres [A ver, creo que ellos piensan que Dios lo hizo a propósito, ¿eh?]. Y ninguna de las dos cosas está bien.

[Esta mujer me pone muy nerviosa porque su mensaje respecto a los roles de género es realmente alarmante.

No hace falta ser madre o esposa para ser una mujer completa y tampoco pasa nada si decides que eso es lo que quieres en tu vida. Lo importante es que puedas elegir qué prefieres hacer.

Y lo mismo se aplica a los hombres. ¿Por qué un señor no puede quedarse en casa cuidar de sus hijos si es eso lo que desea? ¿Está insinuando que los hombres son inferiores porque solo sirven para trabajar? ¿O que son unos ineptos con los niños?]

-¡Esa es una cosa muy fea que decir!- gritó Harry valientemente, y descargó sus puños sobre la mesa tan fuerte que los platos se balancearon.

El Sr. Snape miró en su dirección y vio la conmoción que estaba sucediendo en ese momento. Estaba vestido muy apuestamente hoy con una camisa de vestir perfectamente planchada y pantalones prácticos que favorecían sus largas y musculadas piernas perfectamente [Le pone MUCHÍSIMO]. Sobre el botón superior un poco de la espesa alfombra que había debajo era visible. Llevaba con él una gran y pesada Versión de la Biblia del Rey Jaime mientras atravesaba la cafetería.

-¿Qué está pasando aquí exactamente?- preguntó, cruzando sus brazos sobre el pecho.

-Nada,- murmuró Draco con la voz avergonzada de alguien que sabe que ha hecho mal, pero Harry reportó valiente y sinceramente,

-¡Draco estaba siendo un abusón con las señoritas [¿Se puede ser más chivato y lameculos?]!

Con un jadeo, Greg [¿Quién?], cubrió su boca con sus delicadas manos de largos dedos.

-¡Castigado, Draco [¿Me está diciendo que Snape se llama "Greg"?]! Todos nosotros los Cristianos debemos ser respetuosos con las mujeres y tratarlas con la caballerosidad que merecen como nuestras madres, hermanas e hijas.

El Sr. Snape agarró la muñeca de Draco y lo sacó de la cafetería. Harry le sonrió sagradamente al tonto mojigato [Harry, das mucho asco]. Draco agitó el puño.

-¡Pagarás por esto, Potter! Esta noche, después de la cena, en el patio-¡tendremos una competición de rezo [1. JA JA JA JA ¿Qué? JA JA JA JA. 2. Draco es tan retrasado que ha dicho esto delante de un profesor]!

Nota de la Autora: ¡Bendiciones!