5: Marrón

Natsume Pov

Pasar trece años siendo sicario… era algo que no lograba imaginarme. Ni siquiera podía creérmelo del todo ¿me estaban diciendo que esa niña de cabello chocolate y sonrisa enorme era una asesina que vivió su vida en una celda mugrosa? ¿Y dónde estaba entonces su miedo, temor, o vergüenza? ¿Su furia hacia el mundo por darle esta clase de destino?

Ella solo sonreía. Siempre sonreía. Era molesto, irritante, lo odiaba. Me demostraba lo débil que era, si ella había tenido esa vida, que teniendo en cuenta la cantidad de golpes que aún tenía sobre sus brazos y las cicatrices podía ser cierta, era mejor que yo, mejor persona, más feliz, podía acercarse a los demás, yo solo era usado por la academia una vez a la semana, a veces tenia suerte y era una vez al mes, sin embargo había perdido por completo mis ganas de vivir, era mediocre. ¿Quién se creía que ella era para venir y hacérmelo ver?

-¿Pasa algo? –consulto Ruka mientras se sentaba a mi lado bajo el árbol Sakura

-No –gruñí, moviendo la página de la manga que intentaba leer

-Pareces de mal humor –comento el rubio con tranquilidad- ¿es porque la nueva en lugar de saltar sobre ti parece estar evitándote?

¡Eso era otra cosa! ¿Por qué me evitaba de esa forma? No me hablaba, no me veía, y si llegaba a comunicarse conmigo (que por cierto, solo eran monosílabas) mantenía la cabeza baja y no sonreía, como si creyera que le fuera a hacer algo. ¿Tanto miedo imponía?

Ella en dos días había logrado llevarse bien con todos, pero a mí ni siquiera me veía, me molestaba.

-Así que si es por eso –suspiro mi amigo, a veces me cuestionaba como me conocía tan bien, no respondí, no le confirmaría su sospecha- ¿Por qué no tratas de hablarle?

-No lo necesito

-no es cuestión de necesitar –me refuto mi compañero- No necesitas hablar conmigo ahora mismo ¿no es verdad? Sin embargo, lo haces porque quieres. ¿Quieres hablarle?

Quería hablarle. Me gustaba su tono de voz, y las caras que hacía cuando hablaba, era increíblemente expresiva, como un libro abierto, una película donde los gestos venían antes que las palabras y sus ojos, aunque suene cursi, eran como ventanas, podía ver cada emoción que tenía pasando por sus iris como si estuviera escrito con fibra y letras grandes, era increíble.

Pero no lo haría, porque era Natsume Hyuuga

-no –mentí, Ruka negó con la cabeza ante eso

-bien, ya cuando quieras hablarle lo harás –suspiro, encogiéndose de hombros- o ella terminará buscándote, como pase primero

Ambas ideas sonaban locas e imposibles, pero no se lo dije, lo mejor sería no remarcarle que estaba totalmente desquiciado.

-¿Cómo te va con el chico? –consulté, últimamente había pasado tiempo con el tal Timothy, en parte porque era su "Obligación como compañero de él" y en parte porque se llevaban bien, muy bien.

-Es genial –confesó con una sonrisa- nunca pensé que alguien entendería mi amor por los animales a tal grado, me confesó que también quiere trabajar con algo que tenga que ver con la naturaleza, ¿Sabes que las plantas se mueven cuando el pasa? Es impresionante, y los animales lo escuchan y adoran, así como a mí

Sonreí al escucharlo hablar tan emocionado, me agradaba que hubiera encontrado a alguien con quien compartir su estúpida adoración hacia la vida

-Pero es un poco raro ¿no? –Cuestione- parece como si no hablara

-Es tímido –contesto Ruka encogiéndose de hombros- pero cuando sabe sobre algo, te lo explica lo mejor que puede, es muy claro, y estando solos me habla con tranquilidad, le molesta estar rodeado de gente, no está acostumbrado, además su hermana siempre lo cuido así que no sabe cómo reaccionar en ciertas ocasiones, pero es un buen chico

Su hermana, Emma creo que se llamaba, esa chica tenía un carácter opuesto al de Tony, era agresiva, directa, sin nada que la parase, en dos días había conseguido quince castigos y dos detenciones por irse a las piñas con Sumire cuando ella dijo que eran unos raros, pero también era hermosa, eso nadie lo negaba, se veía como una delicada muñeca cuando no hablaba o se movía, y con los suyos, su hermano, sus amigos y su novio, actuaba como eso. Como una muñequita, totalmente alegre e inocente.

El problema éramos nosotros.

Parecía llevarse más o menos bien con Hotaru, a veces hablaban, cortas conversaciones y en pocos momentos pero lo hacían, eso era más de lo que cualquiera de las dos hubiera hablado con otra persona, Hikari y Koko, por su lado, se llevaban genial, eran igual de idiotas, hacían bromas, chistes, incluso llegaron a contemplar las frases del otro, todo un asco.

Syo y Linchou también se llevaban, ambos eran serios y respetuosos, agradables y ambles, hablaban durante horas sobre cosas que a nadie más le hubiese interesado, sabían datos curiosos que ninguno de nosotros sabia, eran compatibles.

El problema éramos esa chica rara y yo, ella no me miraba, yo no le hablaba, esto no funcionaba.

-Chicos –exclamo Linchou llegando a nuestro lado- ¿les gustaría ir a la ciudad central?

-¿La ciudad central? –cuestiono Ruka sorprendido

-Es que queríamos ir con los chicos nuevos, para mostrárselas, pero ellos no pueden asistir si no es que sus compañeros asignados deciden acompañarlos –explico Anna con una sonrisa- Linchou, Koko y Hotaru irán ¿ustedes puede ir?

-No –conteste al instante

-¡Natsume! –Exclamo Ruka, molesto- ¡Ellos nunca fueron a ninguna ciudad para disfrutar! Vamos, solo será un día –me pidió- veremos a Youichi

Ver a You… suspire, agachando mi cabeza en gesto de resignación

-¡Bien! –Grito Linchou, emocionado- entonces iremos ¡En una hora viene el autobús a buscarnos!

[…]

-Gracias por venir –me dijo Ruka con una sonrisa amable, rodé los ojos y lo escuche reír

Bajamos del autobús, observe como Hikari, Koko y Mikan salían corriendo a ver algo de lo que habían estado hablando todo el rato, Syo y Emma desaparecieron al instante en el cual bajaron, no me intereso tampoco, parecían entretenidos en algo. Tony se quedó con nosotros

-¿A dónde quieres ir primero? –consulto Linchou con una sonrisa amable

-No, no sé –contesto él con un leve sonrojo- ¿A dónde podemos ir?

-A donde quieras- le contesto Hotaru con calma- por ahora vamos a dar una vuelta y así decidimos que hacer

-Y de paso encontramos a Youichi, su grupo iba a venir de excursión aquí –explico Ruka mientras me veía de reojo- pero no veo niños

-¿Quién es Youichi? –consulto Tony con curiosidad

-Es un niño –le contesto Linchou con una sonrisa- amigo de Natsume y Ruka, tiene cinco años, es estrella especial, como ustedes

-Genial –susurró mientras nos encaminábamos al centro, observe de reojo a Syo y Emma quienes veían las vidrieras, él la abrazaba por la cintura y ella apoyaba su cabeza en el hombro de él, se veían felices, alegres. Ellos siempre me causaban curiosidad ¿Cómo se habían enamorado? ¿Qué sentían estando juntos? ¿Cómo había sido su relación viviendo en una celda?- ¿Qué miras? –me pregunto el chico de cabellos azabaches con amabilidad

-¿Cómo fue su vida… ahí? –consulte, los demás se habían adelantado varios pasos, Tony sonrió vagamente y se encogió de hombros

-No lo sé –confesó- es complicado ¿sabes? No podría decirte como fue, no conozco otra cosa. A veces era horrible, pero también habían buenos momentos, Syo y Emma son la prueba de eso

-¿Por? –cuestione, con curiosidad

-¿Quién diría que dos personas podrían enamorarse en ese estilo de vida? –contesto el como si fuera obvio- igual, Syo siempre persiguió a mi hermana. Al inicio pensé que era para fastidiarla, un día recibió un disparo en la pierna por ella y deje de desconfiar de él, Emma siempre lo vio con otros ojos, pero eran muy pequeños -explico

-Hm… -susurré- ¿Y la otra?

-¿Mikan? –Pregunto- ah, bueno, ella no se queja, jamás. Siempre sonríe cuando esta con otras personas, a veces llora con nosotros pero jamás se queja, por eso la queremos tanto, ella mantuvo nuestras esperanzas de que algún día podríamos salir hasta ahora, es como ¿Nuestra hermana, quizás?, Ella le dio ese carácter a Hikari

-¿Cómo que se lo dio?

-Hikari era un niño sumamente depresivo de pequeño –confeso Tony con seriedad- era deprimente verlo, realmente deseaba perder en los entrenamientos y morir. Cuando un día dejo de intentarlo, Mikan lo cargo en su espalda y termino la prueba con él, le dijo que no hablara de la muerte tan fácilmente, cuando el muriera todo se terminaría, pero para él. Le grito qué pensará como se sentirían los demás ¿y si alguien más copiaba su acto y se rendía? ¿Qué haría eso, agregar más muertes a la lista?

-Hm… -susurré, frunciendo el ceño

-Y lo golpeo

-¿Lo golpeo? –pregunte sorprendido

-Tenían seis años –rio él- le dio unas patadas que lo dejaron en el piso, luego le extendió su mano y le dijo "No permitiré que mueras", fue increíble, Hikari la considera su salvavidas personal

-No imagine que ella pudiera golpear a alguien –me burle, divertido ante la imagen de la castaña golpeando a alguien

-Nadie lo creyó hasta ese momento, y eso que ella iba a ser la próxima sacrificada, pero por el arrebato de odio tuvo un año más, y otro, y otro…

O sea, ambos, Hikari y Mikan, habían logrado sobrevivir sin ser sacrificados en la AAO por que la segunda golpeo al primero, despertándole así el deseo de vivir, ¿Si ella me golpeara, yo también obtendría mágicamente un deseo de vivir? Suspire mientras miraba alrededor, estábamos por llegar a las colinas supuratorias de la ciudad central, aquí terminaba la ciudad. No entendía para que había venido

-Mira, ahí está You –exclamo Ruka girándose para verme, me fije en donde señalaba, debajo de un árbol estaba el pequeño jugando con cierta castaña de ojos marrones que llevaba un vestido veraniego color amarillo, parecían estar divirtiéndose, Hikari y Koko estaban también allí con el resto de los niños de primaria.

Verla reír, como si nada hubiera pasado, como si la vida fuese maravillosa, como si hubiese un futuro brillante incluso para gente como nosotros. Esa chica daba ganas de vivir, te convidaba vitalidad…