10: Habilidades peligrosas II
Natsume Pov
Youichi se parecía más de lo que debería a mí, lo primero que le había dicho a esa castaña había sido "fea", lo cual, para ser sinceros, no estaba muy correcto, la chica no era fea, tampoco era una modelo pero no era fea. Aún así no pude evitar la sonrisa de orgullo que salió de mis labios, haberlo cuidado durante dos años (desde que llego con tres) tenía sus beneficios.
-Bueno –nos habló persona, sentado sobre una mesa con indiferencia- ustedes, preséntense y por favor expliquen sus Alice–ordenó, observando a los nuevos
-Yo soy Syoshe Takari –comenzó el chicos de cabello dorado que aún miraba con furia a Rui, honestamente nunca pensé que el fuera celoso con respecto a Emma, más bien parecía que ella era la que le arrancaría los ojos a la mujeres y no al revés- Tengo el Alice de manejo de fuerza vital. La fuerza Vital es lo que ustedes conocen como "vida" puedo quitárselas y apropiármela yo, lo cual me otorga un desarrollo de todos los sentidos, mis fuerzas, velocidad y me otorga más cantidad de años vivo, además me permite sanar mis heridas. O puedo darle fuerza vital a alguien y hacer que todo eso ocurra en otro cuerpo ajeno al mío –explico cruzándose de brazos- Y no, no solo personas, todo lo que posea vida lo controlo yo.
-Que arrogante- se burló Rui
-Si quieres, puedo hacerte una muestra –le contesto con una sonrisa burlona- aunque generalmente no me detengo a la mitad, así que terminarás muerto. Sería una pena si no logras ver como absorbí tu fuerza vital hasta dejarte seco
-¡Basta! –le regaño Rei, fijando sus ojos en el- una ridícula pelea más y ambos serán castigados ¿entendido?
-Yo soy Emma Thompson –se presentó su novia, mientras le apretaba con suavidad el antebrazo, supongo que para calmarlo, no era tan estúpida como para no darse cuenta de que con Persona no se bromeaba- tengo el Alice de la animación, es un Alice que me permite darle algo conocido como "Soplo de vida" a los objetos que originalmente no tienen… bueno, vida, pero están bajo mi control y volverán a ser inanimados cuando yo lo pida.
-Y yo soy su gemelo, Timothy Thompson –se presentó el chico de su costado con una sonrisa amable en sus labios- poseo el Alice de control de la naturaleza, esto incluye agua, viento, fuego, tierra, plantas, animales y clima –concluyo
Hikari nos sonrió ampliamente, su mano estaba enredada en la cintura de la castaña, me pregunte si ellos eran algo, no sé, quizás una pareja, como Emma y Syo. La simple idea me causo un hueco estomacal aun sin entender del todo porque, ellos siempre se veían muy cercanos, sin embargo no demostraban ser algo más que buenos amigos.
Se parecían a Misaki y Tsubasa, aun cuando todos sabíamos que ellos terminarían juntos ¿Era lo mismo para ellos?
Trague en seco, un nudo se había formado en mi garganta
-Mi nombre es Hikari Kermente –comentó el chico de cabellos rosas con una sonrisa amable- mi Alice es manipulación de energía, de cualquier estilo de energía.
-¿Cómo Jinno? –consulto Hayate, emocionado
-No, él solo posee la electricidad –explico encogiéndose de hombros- es un estilo de energía, sí, pero no es el único. También está la energía solar, eólica, hidráulica, cinética y demás
-Ah, hablando de Jinno –interrumpió Persona viéndolo fijamente- me comentó que absorbiste su rayo y lo amenazaste con quemarle los órganos ¿Puedo saber a qué se debió?
-¿Hiciste eso? ¡Qué genial! –exclamo Tsubasa, ganándose un golpe fuerte por parte de su profesor y una mirada cargada de "¿Qué crees que haces, idiota?"- digo, muy mal Hikari, deberías aprender a no amenazar a los profesores…
-Ese tipo abuso de su Alice con Mikan –contesto, cruzándose de brazos- así que lo único que hice fue detenerlo y explicarle que no podía hacerlo
-Luego hablaré con él –bufó Rei con el ceño fruncido- sabe que yo soy quienes los castiga y no él, pero no puedes amenazar a un profesor ¿entendido?
-Ajá –contesto poniendo los ojos en blanco
¿Había abusado de su Alice con Mikan? O sea, la había achicharrado con electricidad. Me pregunte como es que no nos habíamos enterado, usualmente esas personas salían llorando y quejándose del profesor.
-Y yo soy Mikan Yukihira –se presentó la castaña, una delicada sonrisa en sus labios- soy un usuario multi Alice, tengo SEC, invasión, Anulación y tele transportación. SEC o también conocido como el Alice de los Alices me permite robar, insertar, eliminar o copear cualquier otro, Invasión es la capacidad de ingresar a la mente de otra persona para modificar sus recuerdos, borrarlos o devolverlos, insertarlos en un sueño profundo, una pesadilla o en una ilusión, o hacer que hagan lo que yo desee fingiendo ser una voz de su conciencia que no pueden esquivar –explico con tranquilidad- anulación me permite anular, como dice su nombre, cualquier Alice que quiera ser usado sobre mi o las personas/lugar que yo elija, y finalmente esta tele transportación, aunque todos saben sobre este
Los chicos se veían sorprendidos, con razón, yo mismo me había quedado así la primera vez que la había oído nombrar sus Alice, era peligrosa, pero su sonrisa encantadora demostraba lo contrario, era como… como una rosa. Hermosa, pero en cuanto la tocas te pinchas las manos con las espinas.
-Ahora que todos somos amigos –bromeo Rei saltando de la mesa- ¿Por qué no comenzamos con el entrenamiento en serio? Quiero ver su potencial
Estuvimos casi tres horas entrenando, comenzamos con el físico, corriendo, saltando, haciendo abdominales y todo lo que se le ocurriera, luego pasamos a defensa personal sin Alice, luego defensa personal solo Alice, luego defensa mixta. Cuando terminamos esa etapa fuimos a la ofensiva con o sin Alice.
Los chicos se transformaban en otras personas cuando entrenaban, Tony, siempre tan tímido y cálido como la naturaleza que controlaba, se convertía en alguien un tanto más indiferente, aunque no lo suficiente como para llegar a convertirse en su hermana, Syo y Emma eran los mejores, parecían no tener sentimientos con respecto a esos entrenamientos, pero se protegían mutuamente, como espada y escudo, increíble. Mikan perdía toda su ternura y se convertía en alguien a quien realmente podría llegar a temer, con una determinación impresionante, ni siquiera sonreía. Hikari se convertía en alguien similar, pero peor: el parecía divertirse compitiendo y entrenando.
Y finalmente terminamos.
Los chicos parecían apenas cansados, claro, ellos habían vivido para entrenar durante el último tiempo, desde que nacieron para ser específicos, así que era normal que estuviesen acostumbrados a este tipo de entrenamiento. Persona nos dio una larga charla sobre quien sabe que, realmente no lo escuche, antes de darnos permiso para salir de ahí
-Hyuuga, espera –me llamo antes de salir, maldije al cielo pero me quede con Youichi de la mano
-¿Qué? –cuestione
-Tienes una misión –me informo con tranquilidad- no hoy. Luego te diré la fecha exacta, solo quiero que entrenes, tomate en serio esto, es una misión peligrosa. Deberás entrar a una organización AAO y no creo que pueda enviar a alguien contigo, así que irás solo
-Como sea- conteste, encogiéndome de hombros, no era la primera vez. Sería difícil, sí, pero no imposible, ya lo había hecho
-Bien, ahora sí, retírense –pidió, mostrándonos la puerta abierta, cargue al pequeño en mis brazos y salimos, él me acaricio la mejilla
-¿Estarás bien? –me pregunto, dudoso
-Por supuesto –conteste con seguridad, sonriéndole vagamente- debo volver después de todo ¿Quién te cuidaría si no estuvieras aquí?
El rio cuando lo escucho, sacando su pequeña manito de mi mejilla para mirarme a los ojos, negros contra rojos.
-¿Te gusta esa chica castaña? ¿La fea? –me cuestiono
-¿Qué? No ¿Cómo se te ocurre? –lo reñí, acercándome a los dormitorios masculinos del área elemental, él se encogió de hombros
-Es que la mirabas mucho –susurró, levemente sonrojado- no es tan fea, me di cuenta de que se veía bonita cuando sonreía ¿o no?
-Sí –confesé, mientras abría la puerta del edificio y lo dejaba sobre el piso- ahora deja de pensar en esas cosas, pequeño salvaje y lárgate a dormir ¿entendido? Mañana llegarás tarde a clases si no. Y báñate antes –pedí
-¡Sí! –exclamo el besándome la mejilla y salió corriendo, suspire mientras yo abría la puerta para irme, tenía que irme a la otra punta para llegar a los edificios masculinos de secundaria. Podría cortar camino por el bosque, en lugar de treinta minutos serían solo quince…
Pero estaba tan cansado. Aunque claro, esa solo era otra forma de confirmar que el bosque era la mejor opción, bostece mientras me estiraba y me adentré, cualquier persona con dos dedos en frente pensaría que adentrarse a ese lugar en la mitad de la noche/madrugada no era una buena idea, lo sabía, pero me había enfrentado a muchas cosas peores que una tortuga molesta.
-¡No puedo creer que tengas un sándwich de chocolate pero no uno de jamón y queso! –escuche un grito, di un salto por la sorpresa ¿un fantasma? Había una leyenda que decía que en la noche salían pero… ¿Uno que reclamaba comida?
-Bueno, al menos traje comida… -escuche otra voz, intentando justificar, fruncí el ceño y salte para tomar la rama del árbol más cercano, subiéndome y saltando de rama en rama silenciosamente, como un gato, acercándome al lugar donde provenía el sonido.
Eran ellos, los cinco chicos raros y nuevos, estaban sentados en lo que parecía un pequeño descampado, una manta y comida en el centro, Syo estaba recostado contra un árbol, Emma estaba entre sus piernas comiendo, Mikan estaba recostada boca arriba, viendo el cielo, Hikari y Tony discutían
-¡Pero ni siquiera deberían existir los sándwiches de chocolate! –le dijo el chico de cabellos rosados
-¡Pero si son deliciosos! –le refuto el gemelo de Emma, molesto
-¡Mikan! –lloriqueo dramáticamente Hikari, girándose para verla
-Ya deja de llorar –le riño la castaña con seguridad- recuéstate y mira el cielo, es hermoso ¡Hay muchísimas estrellas! Nunca pensé que fueran tantas
El chico de ojos azules, soltó algo en voz baja que no llegue a oír, pero se recostó a un lado de Mikan, observando el cielo con tranquilidad, Tony se acercó y se recostó del otro lado, masticando un sándwich extraño
-Odio tu comida, Tony –confeso Hikari con calma, una sonrisa bailoteando en sus labios- cocinas horribles. Espantoso
-Totalmente de acuerdo –lo secundo Emma tomando otro sándwich- si no estuviese tan hambrienta no los comería
-¡Bueno, ya está bien! –Se quejó el niño de ojos grises- ¡Mikan, Syo, digan algo!
-Bueno, la comida no es lo tuyo –sonrió Syo con amabilidad- pero está mejor que la comida de la AAO
-Todo es mejor que comer aire –bromeo Mikan, tomando la mano de Tony- mira el lado bueno, Tony, puedes intoxicar a alguien con tu comida, es una buena arma de defensa
-¡MIKAN! –lloriqueo dramáticamente, sonreí sin poder evitarlo y decidí que era hora de irme, saltado al árbol de atrás para devolverme a mi camino. Ellos se veían bien.
Me pregunte como hacían para ser felices, a veces quisiera serlo también.
