12: Cosas de la vida
Natsume Pov
-¿Y qué tal te fue con Mikan? –cuestiono Ruka mientras se sentaba a mi lado bajo el árbol Sakura, sonreí encogiéndome de hombros
-No tan mal como esperaba –confirme- ¿Sabías que su comida favorita son las hamburguesas? Es la primera vez que una chica me confiesa que le gusta una comida tan grasosa, esperaba algo más típico ¿sabes? –bromee
-¿No estaban estudiando? –Me cuestiono con la ceja levantada- ¿Cómo es que sabes si le gustan las hamburguesas o no cuando solo estaban estudiando?
-Bueno, dijo que su mejor forma de enseñar algo es ejerciéndolo –explique encogiéndome de hombros con tranquilidad- así que estuvimos durante dos horas hablando en francés sobre cosas triviales
-¿Tú hablando sobre cosas triviales? –Cuestiono Ruka, sorprendido- vaya, eso es impresionante. ¿Y que más te enteraste de ella?
-Bueno, su color favorito es el naranja –comencé, con tranquilidad- le gusta la pasta, es su segunda comida favorita, los conejos son sus animales favoritos, le gustaría viajar a América del sur para practicar su español y conocer Paris, no le gustan las faldas, vestidos ni el color blanco, odia el color rojo, como ya sabía, le gusta la música clásica y sabe tocar el piano y el violín
-¿Piano y violín? Sorprendente- cometo Ruka
-Aunque hace años no toca, seis según ella el piano y tres el violín –comente, encogiéndome de hombros con tranquilidad- aunque no sé porque
-¿Y a ella como le va con sus materias? –pregunto
-No es tonta –admití con una pequeña sonrisa- solo que nunca… estudio realmente como debería estas materias, un par de clases más y supongo que ya estará
-Me gusta –susurró, viéndome con seriedad, abrí mis ojos sorprendido ¿le gustaba Mikan?
-¿Te gusta la castaña? –le cuestione, sorprendido, él estalló en carcajadas y comenzó a negar con la cabeza, divertido
-¡Ella no! –Comentó como si no fuera tal cosa- Me gusta Hotaru
-¿Imai?
-Sí –contesto, sonrojado
-¡OH CIELOS, TE GUSTA IMAI! –grite sin poder contenerme ¿en qué momento había pasado esto? Él se sonrojo furiosamente y vio hacia otro lado
-¡No lo grites! –me regaño
-¿Cómo? ¿Cuándo? –Le pregunte- No, espera ¿Por qué? ¡No entiendo nada!
-No, no sé cómo ni porque –comenzó el, tartamudeando- solo sé que, en algún momento, comenzó a gustarme ¿sabes? Pienso en ella todo el rato sin que pueda contenerme, y cuando estamos cerca siempre la observo. No sé, no lo entiendo
-Felicitaciones –murmure, con una sonrisa en mis labios- me alegro de que estés enamorado, eso debe de ser genial.
-Es lo mismo que sientes por Mikan –sonrió el, viéndome de reojo
-¿Qué? Por supuesto que no –comente con seriedad- yo no siento amor ni nada por Lunares, solo me divierte verla, es como un acertijo
-¿Lunares? –consultó sorprendido, sonreí recordando cómo le había puesto el apodo a pesar de que jamás lo había dicho en vos alta hasta ese momento, sonaba bien, ya que no podía decir su nombre Lunares sonaba bien
-No importa- sonreí
-Hm… -susurró, observándome de reojo, sabía que el sospechaba algo sobre mí, sobre Mikan y el apodo, pero no dijo nada, era un buen amigo.
-¿Qué harás con respecto a Hotaru? –consulté
-Nada –contesto, encogiéndose de hombros- solo lo comente como… como un aviso al aire, ¿entiendes? No pensaba realmente hacer nada, solo quería exteriorizar mi sentimiento
-¿Desde cuándo no haces nada? –Pregunte con el ceño fruncido- Eres Ruka ¿no planeas conquistarla o algo así? Tienes un club de fans, seguro será fácil
-No bromees –rio el, dándome un golpe en el brazo- no es lo mismo. Cuando te des cuenta de que amas a Mikan verás que no es tan fácil simplemente conquistarla como si fuera una de las chicas del club de fans
-¡Que no me gusta Lunares! –le remarque, él rio mientras yo rodaba los ojos, no me creía.
Mikan Pov
Últimamente pensaba en él todo el tiempo y eso me molestaba, supuse que era debido a que ahora lo veía cuatro horas diarias sin incluir las clases y las habilidades peligrosas, pero no entendía. Incluso ahora que imaginaba sus ojos carmesíes no sentía un temor que me invadía sino un cosquilleo por todo el cuerpo ¿era eso normal? ¿Qué significaba?
-¿Mikan? –pregunto Emma mientras se sentaba a mi lado- ¿todo bien? Te veo pensativa últimamente, pequeña –me comento
-Estoy bien –susurré dándole una leve sonrisa- Solo estoy pensando en esos exámenes
-No te preocupes –me dijo ella con una sonrisa- seguro aprobarás, no lo dudes, eres muy inteligente Mikan –confesó
-Lo dice la chica que se convirtió en tutora –bromee mientras la veía de reojo- ¿Cómo te fue con Koko? ¿Le pudiste enseñar algo?
-Imposible –contesto con seriedad- se la pasa leyéndome la mente, bromeando, haciendo chistes pesados… ¡No sé cómo no lo golpee! –Exagero, poniendo los ojos en blanco dramáticamente, yo reí ante su conducta- ¿Sabes que es lo bueno en esto?
-¿Qué? –consulté
-Syo se puso celoso –susurró con una sonrisa emocionada- sé que suena mal comportarme así porque él este celoso, pero me hace feliz, me muestra que aún le importo.
-¡Por favor, Emma, es ridículo! –Le reñí con seriedad- él te ama, no necesitas ponerlo celoso para que te lo demuestre, están todo el día juntos
-Bueno, sí –acepto con una vaga sonrisa- pero llevamos tres años juntos ¿sabes? A veces creo que él se cansará y se irá. Sobre todo ahora que estamos aquí, hay tantas personas, tantas chicas sobre todo que lo quieren. Antes éramos solo tú y yo, y a vos te ve como una hermanita –explico
-Dios Emma, desearía golpearte –dramatice mientras la veía- ¡Syo te ama! ¿No ves cómo te mira? Sus ojos siempre brillan cuando habla, piensa o te mira, son lo más cursis que he visto en algún momento de mi vida
-Si tú dices –suspiro, mientras abrazaba sus piernas con una pequeña sonrisa- a veces creo que con el carácter que poseo lo terminaré alejándolo ¿me entiendes?
-Tu carácter es maravilloso –le conteste con seriedad- a veces eres un poco agresiva con respecto a los desconocidos, pero fue por la forma en la cual fuimos criadas
-¡Emma! –exclamo Syo, venia caminando desde el otro lado con misaki, Tsubasa, Tony e Hikari, la chica se giró para verlo, él rubio sonrió como embobado, acelerando el paso llegando a nuestro lado, se sentó y al instante rodeo con sus brazos a la chica pelinegra- ¿Cómo estas amor? No te das ni idea de cuánto te extrañe, te traje helado de menta –comento mientras le daba un pequeño pote
-Gracias –sonrió ella recibiéndolo y le dio un leve beso mientras los otros chicos se acercaban a un paso normal
-¡Cursis! –Grito Tony con burla, sentándose a mi lado- ¿puedes creer cómo se comportan? Parecen unos tortolitos
-¿Ves? –le susurré, ella me miro y sonrió cálidamente, sus ojos brillando mientras acomodaba su cabeza en el hombro del rubio
-¿De que hablaban? –pregunto Syo con curiosidad, viéndonos
-Cosas de chicas- susurró su novia mientras abría el pote de helado y sacaba una cuchara
-¿Y no quieres contarme?
-Claro que no –contestó ella con diversión antes de comer un poco de helado- pero te amo –confeso mientras le besaba la mejilla con dulzura
-Y yo –suspiro, apoyando su cabeza sobre la de ella
Sonreí, eran lo más tierno del mundo, apostaría mi vida a que ellos terminarían convirtiéndose en unos ancianitos tiernos, ella sería una abuelita gruñona cargada de dulzura muy en el fondo, el sería un abuelito galán que viviría solo para verla, para contentarla, para complacerle cada uno de sus deseos; ambos vivirán felices, amándose como si fuera el primer día, o más aún.
Sería perfecto…
Esperaba estar ahí para verlo.
