Los Personajes de Vocaloid no me Pertenecen.

Luka: Tuve suerte que Miku se quedara dormida. Aunque parezca extraño mientras luchábamos para ver quien escribía este capítulo ambas terminamos debajo de las sabanas. Su cuerpo no resiste una dosis de sexo fuerte, pero gracias a eso ahora puedo escribir con tranquilidad mientras ella duerme plácidamente.

Capítulo dos: ¿Tachi o Neko?

—¡Lu-kaaaa! —

—Miku, estás tan apretadita… Dame más de tu miel —

—¡KYAAAAA! —

La peliaqua abrió los ojos, sentándose, con la respiración agitada. Miraba a los alrededores buscando alguna explicación…

—…Fue… Un… Sueño… —Musitó mirando al despertador… eran las 3:07 am. Aun faltaban un par de horas antes de ir a la escuela.

Se quitó las sabanas de encima, levantándose de la cama. Agitaba su cabeza para quitar esos pensamientos acerca del sueño que acababa de tener.

Fue al baño a lavarse el rostro para intentar despejarse de esa "pesadilla".

Miku… Tu aroma me enloquece

Se tiraba agua en la cara una y otra vez —Esa maldita… ¿Cómo se atreve a tocarme? —Colocó ambas manos a los dos lados del lavamanos, mirando hacia el espejo que la reflejaba

Miku, eres muy linda y hermosa —

Se volvía a tirar agua —ash… ¿Tenía que dejarme tantas marcas en un lugar tan visible? —Miraba por el espejo los chupones que tenía en el cuello.

El día anterior había tubo que desatarse las coletas para que su cabello pueda cubrirle las marcas y así nadie lo notaría.

—¿Por qué habrá hecho algo así? —Juntó sus manos formando una cuchara para tomar un poco de agua

He estado esperando por esto mucho tiempo —

Las palabras que Luka le había dicho no se habían despegado de su mente desde lo ocurrido —Luka… yo… te gusto? —

P-por favor… Y-ya no me p-pegue m-más… Y-yo no le he hecho n-nada —Suplicaba una pequeña de pelirosa de unos doce años que estaba llorando, cubriéndose la cabeza, que yacía en el suelo.

¡Cállate! Tú no eres nadie! No me dirás lo que debó hacer! Gritaba otra chica de cabello aguamarina, volviendo a darle otra patada.

Mojaba por últimas vez su rostro —¿Yo le gusto a Luka… o… Solo quiere vengarse? —Con ese pensamiento volvió a su cuarto a acostarse entre las sabanas.

Cerraba lentamente sus ojos, conciliando nuevamente el sueño —Su cuerpo… Era tan… Cálido… —

Después de unas horas que parecían haber sido segundos abrió los ojos repentinamente al escuchar el sonido del despertador indicando que ya era hora de levantarse —¿Tan… Rápido…? —Se refregaba los ojos mirando hacia el despertador para apagarlo.

Se desenvolvía de las sabanas con pereza para ir hacia el baño que no estaba muy lejos de la habitación. En ese pequeño trayecto escuchó a una mujer hablarle desde la planta baja.

—Miku, te dejo el desayuno en la mesa, ya debo irme a trabajar —

—Ya te oí —Respondía con fastidio, deteniéndose en medio del pasillo

—Pórtate bien en la escuela, no quiero escuchar que el profesor otra vez de regañó —

—¡Deja de tratarme como si tuviera cinco años! ¡Vete antes de que se te haga tarde! —Hablaba con enfado.

—Miku, yo solo quiero que… —

—¡Tú no me dirás que lo que debo hacer! ¡Tú no eres mi madre! —

Eso último que dijo provocó un gran silencio en toda la casa —… Ponte un abrigo… Hace frio afuera… —Después de esa palabras se escuchó la puerta cerrarse, dando la señal de que ella ya se había ido.

La peliaqua retomó su camino tratando de que se le vaya el enojo que hace unos segundos la había poseído.

Luego de lavarse los dientes, la cara y por último peinar su cabello aquamarina atándolo en dos coletas, volvió nuevamente a su habitación para quitarse el pijama que aun tenía puesto.

Tomó su uniforme que estaba en el closet, y tras ponérselo, agarró la mochila, bajando para ir hacia la mesa del comedor donde estaría el desayuno que le había preparado Meiko.

"Que tengas un lindo día" estaba escrito en una nota alado de su desayuno.

Miku lo único que hiso fue romper la nota en pequeños pedazos y tirarlos a la basura.

Antes de salir de la casa se puso una campera de cuero negro con el cierre hasta el cuello para cubrir las marcas que Luka le había dejado. No sabía ahora con qué cara la vería de nuevo.

Hasta la próxima vez… —

Después de esperas unos cinco minutos el bus, tardó otros veinte minutos en llegar a su parada, y de ahí otros diez minutos en llegar hasta la escuela donde vio a Gumi esperándola alado de la entrada.

—Linda campera, ¿me las prestas?, tengo frio —Se abrasaba a sí misma para mantener el calor.

—Ni en tus sueños, además ayer por tu culpa ese imbécil del profesor me quitó mi celular —

—Eso te pasa por descuidada. Si lo hubieras guardado no lo habría notado. Ahora que lo mencionas ayer te esperé en la salida, pero como no aparecías te fui a buscar al salón —

—¿A-al s-salón? —Ya sentía escalofríos

—Sí, pero cuando llegué no pude entrar porque escuché gritos —Contaba como si fuera algo que no tenía importancia ya que pensaba que Miku no era la ahí adentro.

—¿G-gritos? —Pronunciaba con temor.

—Creo que estaban teniendo sexo ahí adentro ya que esos gritos eran gemidos. Así que me fui rápidamente para no interrumpir. ¿Dónde estabas ayer que no te encontré? —

—Y-yo… E-estaba… —Si no dice algo convincente Gumi se daría cuenta de que ella era la que estaba gimiendo… De placer —En la biblioteca… Estaba en la biblioteca —

—¿Tú? ¿En una biblioteca? Jaja no me hagas reír —

—¿No recuerdas que el profesor de historia nos pidió un trabajo para pasado mañana y que el libro para hacerlo estaba en la biblioteca? —

—A sí, tienes razón, luego yo también iré —Ahora Miku podía respirar con tranquilidad al sacarse un peso de encima —Entremos que me estoy congelando —

Justo cuando dijo eso, apareció Luka, que caminaba alado de otra chica de cabello rubio algo parecida a ella, excepto que no usaba anteojos, era un poquito más baja, y con lazo blanco en el pelo como un cintillo —Parece que las nerds llegaron —Dijo lo suficientemente alto para que la escucharan.

Ambas chicas que recién llegaban solo la ignoraron y siguieron con su camino. Luka antes de irse observo de reojo a Miku, cruzando sus miradas por un breve instante que pareciera haber sido una eternidad para la chica de coletas.

Miku que ida por un momentos, hasta que salió corriendo atrás de ella.

Al estar a solo un paso de distancia la tomó bruscamente del brazo, alejándola un poco de los demás.

—Tú no dirás nada de lo que pasó ayer —Advertía a la chica de ojos azules —Si lo haces… Te mataré —

Luka ya conocía demasiado a Miku, y podría decirse que si hacia algo que la molestara demasiado ella cumpliría con sus amenazas. Aunque ya estaba acostumbrada a ese tipo de cosas.

—¿Hablas de cuando ayer hice que te vinier-? —

—¡SHHHH! —Le había tapado la boca —Sí… me refiero a eso —Sus mejillas tomaron un tono rojizo.

Luka sonrió al notar el inusual sonrojo en la chica de coletas que trataba de ocultase mirando hacia otro lado

—Ayer… parecías muy manipulable —Soltó al momento en el que Miku sacó la mano de su boca —Te excitaste mucho, ¿no es así? —

El sonrojo en sus cachetes ya no podía ser más de lo ya que estaba. Incluyendo que varios alumnos alrededor pusieron toda su atención a ambas al escuchar a Luka decir frases tan raras referías a Miku sobre excitación.

—C-cállate, no quiero que digas nada sobre lo pasó ayer —Hablaba en tono bajo.

Para la sorpresa de Miku y TODOS los que estaban alrededor, Luka la empujó los pocos centímetros de distancia contra los casilleros, besándole el cuello sobre la campera que la cubría, muy cerca de la oreja, a lo que la peliaqua soltó un pequeño e inevitable gemido que fue 100% audible para los que estaban alrededor que tenía una hemorragia nasal al ver semejante espectáculo, con algunos que gritaban frases como "dominada" o "Hatsuneko"

El timbre que indicaba el inicio de las clases también indicaba el fin del espectáculo.

—Hoy después de clases —Le susurro provocativamente la ojiazul al tomate, digo a Miku, que tenía la vista en la nada, sintiéndose una Neko Forever Alone. La pelirosa se separó de ella, yendo directamente a donde estaba Rin, su amiga, que era parte de la tribuna —Vamos que las clases ya van empezar —Despertaba a la rubia que tenia la boca abierta por lo que acababa de ver.

Miku por otro lado, no se había movido de su lugar, se sentía observada todos, hasta que apareció Gumi al rescate.

—¡Váyanse de aquí o los golpeo! —Amenazó, haciendo que todos salieron corriendo ya que no querían ver la ira Hulk —Miku, ¿qué carajo acaba de pasar? —Trataba de sacarla de Nekolandia, pero como no le hacía caso tuvo que darle una cachetada —Reacciona maldición. Vámonos antes de que nos regañe el profesor. Pero luego me explicas —La jalaba del brazo, corriendo hasta su aula.

Por suerte para ambas el profesor aun no había llegado, pero lo malo era que TODOS ya estaban murmullando acerca de que Miku al parecer bateaba para el otro lado. Y ella solo quería que la tragara la tierra.

Se podría decir que ya casi toda la escuela lo sabía.

Ambas fueron a sus lugares que era al fondo de todo, en una esquina. Miku se sentó en su lugar que era en el pupitre que estaba enfrente de la peliverde.

En cambio Luka estaba en primera fila alado de Rin.

Todos no podían creer que alguien como Luka "la perdedora del salón" amansara a la linda e inestable Miku Hatsune. Y ahora que todos conocían su lado Tachi se podría decir que aumentó su popularidad.

—Luka… ¿te das cuenta de lo que acabas de hacer? —Rin aun no podía concebir lo que sus ojos habían visto —Nunca me imaginé que sentías ese tipo cosas por Miku. Creí que la odiabas por todo lo que te hiso durante estos años —Luka solo estaba en silencio con la cabeza baja leyendo los libros que había puesto en el pupitre.

—Cuando llegue el momento todos sabrán la verdad —Respondía sin dejar de leer.

—¿He?, explícate —Luka no respondió, solo siguió con su lectura. La rubia iba a preguntarle de nuevo, pero tuvo que callarse al ver al profesor que entraba al salón.

Mientras tanto en el fondo del salón…

—¿Cómo te dejas contralar así por Luka?, no, esa no es la pregunta correcta. ¿Te gustan las chicas? —

—N-no, a mi no me gustan —Respondía con timidez… ¿Miku Hatsune era tímida?

—¿Y como explicas lo que todos vieron hoy? —La chica de ojos aqumarina levantó la cabeza y noto como todos la observaban, poniéndole más atención a ella que al profesor.

—¿¡Y USTEDES QUÉ MIRAN!? —Gritó tan fuerte que casi rompe los vidrios.

—Silencio —Advirtió el profesor.

—Explícate ahora mismo —Exigía la peliverde —Creí que tú eras normal —Negaba con la cabeza.

—Yo soy normal —Hablaba por lo bajo.

—Sentir cosas por una persona del mismo género no es normal… Es… Repugnante —

—N-no siento nada por Luka, punto —Finalizó, abriendo su mochila para sacar los útiles.

—Me das lástima Miku. Dejarte dominar así por esa nerd… Deberías golpearla como esa vez que la dejaste tirada. Si quieres te ayudo para que vea quien manda —Se tronaba los nudillos analizando cada movimiento de la pelirosa —¿Qué dices? ¿Lo hacemos? —

—… —Miku apoyaba su cabeza sobre su mano derecha, observando a Luka resolver la ecuación en el pizarrón que el profesor de matemáticas le había pedido.

—Hay dios, ¿qué le pasó a la Miku de antes? —Gumi no tuvo otra opción que darle un golpe en el brazo.

—¿Qué rayos te pasa? —Preguntaba con ira sobándose el brazo adolorido.

—Hatsune —El profesor le había llamado la atención después de soportar tanto parloteo —Venga a aquí y terminé la ecuación de la señorita Megurine —

Miku ya quería quemarla en vida. Por su culpa ahora tendría que pasar al pizarrón. Y Gumi solo puso una cara de "lo siento, no me mates" haciendo señas con las manos.

Mientras tanto en el trayecto varios alumnos ahora le hacían burla con sonidos como "Nyaa Nyaa" pero ella les lanzó "la mirada" haciendo que se callaran o sino la pasarían muy mal.

Se puso entremedio del profesor y de Luka, mientras que esta última le daba la tiza que tenía que utilizar.

—Terminé la ecuación como lo expliqué hace cinco minutos si es que me prestó atención —

Miku no tenía ni idea de que hacer, no había puesto ni un mínimo de atención en toda la clase ya que solo se dedicó en ver a Luka.

—Nos quedaremos aquí todo el día si es necesario —Decías el profesor sentándose en la cilla que estaba enfrente del escritorio.

—Las equis a la izquierda y los números a la derecha —Luka le había susurrado aprovechando el momento en el que el profesor se distrajo mientras veía unos papeles.

Miku la miró sorprendida, ¿por qué la ayudaba?, ¿qué estaba tramando?. Pero como no tenía ni idea de cómo hacerlo no le quedó otra que hacer lo que ella le decía.

—Eso ya lo sabes; suma y resta cada lado —Le seguía soplando las respuestas ya que profesor aun no se daba cuenta.

Miku solo hacía al pie de la letra todo lo que la pelirosa le decía.

—El numero que está con la equis pásalo para dividir el número de la izquierda —

Cuando terminó de hacer toda la cuenta, Miku estaba a punto de poner la tiza en el escritorio del profesor para darle a entender que ya había terminado, pero fue detenida por Luka, que la tomó de la mano y de un tirón la atrajo hacia ella quedando frente a frente a pocos centímetros de distancia.

—Bien hecho linda —Le había susurrado, provocado que todos quedaran con la boca abierta. Pero eso no fue lo peor…

Luka rápidamente tomó a Miku de las mejillas y la besó… Sí, la besó enfrente de todos.

Miku al principio tenía la intensión de alejarla, pero después de unos segundos se dejó llevar por ella que la besaba como una profesional.

El profesor al escuchar frases como "eeeaaaa" acompañada de algunos silbidos, no tuvo otra opción que girar para ver el causante todo el alboroto. Quedó con los ojos como platos al ver a una alumna comerse a besos a la otra. Tosió un poco para llamarles la atención.

—Em… Vuelvan a sus lugares —Luka se separó lentamente de la peliaqua, dejándola estupefacta con un notable tono rojo fuerte en su cara.

La ojiazul volvió a su lugar como si nada hubiera pasado, poniéndole toda su atención al libro que tenía enfrente. En cambio Miku que parecía un faro, regresó lentamente cabizbaja a su lugar con una mano en su boca, escuchando nuevamente las burlas "Nyaa Nyaa"

—¿Qué mierda fue eso? —Preguntó notablemente molesta la peliverde.

—…N-nada… —Se sentó en su lugar —A-algo sin importancia —No se atrevía ver a nadie a la cara.

Gumi ahora solo la miraba con enojo y con asco al descubrir que su amiga en verdad era del otro bando. Decidió no hablarle más durante el resto de la clase.

—Luka, ¿me perdí de algo que ya todos sabían? —Hablaba por lo bajo fingiendo que hacia su tarea.

—Lo hice con Miku —Respondía como si fuera lo más normal del mundo —¿Alguna otra pregunta? —

—¿¡Qué!? —Gritó, levantándose de su asiento, llamando la atención de todos. No se esperaba semejante noticia.

—Kagamine, ¿algún problema? —Preguntaba el profesor ante el escándalo de la rubia.

—N-no no, disculpe —Al instante volvía a lugar cubriéndose la cara con el libro, haciendo como que leía —¿Por qué no me lo contaste antes? —Preguntaba con voz baja.

—No vi ninguna razón para hacerlo —

—Oh vamos Luka, no seas mala conmigo, soy tu amiga de hace años —Refunfuñaba la más baja de estatura.

—En el receso hablaremos —No había despejado ni por un segundo la lectura del libro.

—¿Y por qué no ahora? —

—Porque el profesor está enfrente tuyo —

—¿He? —Volvió a mirar al frente, y quedó fría como hielo.

—Kagamine, si ya terminó con su conversación continúe con su tarea que por lo que veo aun no ah terminado —

—Lo siento, lo siento —Tomó rápidamente su libro, continuando con su tarea.

Cuando al fin llegó la hora del receso, Rin ya estaba lista para bombardear con sus preguntas la pelirosa que últimamente ha estado actuando un tanto extraña. Pero no era nada importante, solo que tenía una relación amorosa con la chica que le hacia la vida imposible desde la primaria.

En la otra parte del salón, en la fila del fondo, Miku propuso a la peliverde ir por algo de comida a la cafetería. Pero Gumi dijo que tenía que hacer algo importante. La peliaqua notó que era más que evidente que la estaba evitando.

Siempre creyó que Miku era de las que le gustaban los chicos ya que había salido con decenas de ellos, pero lo que no sabía era que nunca había llegado ni siquiera a primera base con alguno de los chicos que la invitaban a salir. Y para empeorar Luka cuatro ojos Megurine le había quitado su virginidad hace menos de veinticuatro horas.

—Rin, luego te alcanzo, tengo que terminar una cosa —Decía la pelirosa fingiendo que buscaba algo en su mochila.

—Ok, te espero en la cafetería —No dijo más y salió del salón.

En el salón no había nadie, excepto una peliaqua que estaba perdida en sus pensamientos, apoyando los codos en el pupitre, cubriéndose la cara con ambas manos.

—Tienes que sacarla de tu mente, ella es tu enemiga —Pensaba en voz alta —Esa nerd es tu enemiga —

—¿Quién es tu enemiga? —

Era una voz que le resultaba conocida, proveniente de atrás de ella.

Antes de que se diera vuelta, esa persona la había abrasado por el cuello.

—¿L-Luka? —Su respiración ya estaba le estaba fallando.

La pelirosa se acercó hasta la oreja de Miku, haciendo que escuche y sienta su respiración, provocando que la chica de coletas le empiece a subir el pulso cardiaco. Tratando de permanecer en sus cinco sentidos. Pero lo que lo empeoró fue que Luka empezaba a lamberle el lóbulo de la oreja.

—Dilo...Di que quieres que te toque —Acercaba sus manos a los senos de Miku —Sabes que quieres —

—Nnn… —Trataba de contenerse cerrando con fuerza los ojos — Nnn… ahh... Luk... ahh!... Sí!... Quiero que me toques! —Miku no pudo evitar admitirlo al sentir como Luka le daba un ligero mordisco, pasando las manos por sus pechos por sobre la ropa.

—Luka, ¿qué pasa que no vien-? —Al parecer había llegado en un mal momento, ya que su amiga estaba algo… ocupada, masajeando los pechos de Miku, pero eso no detuvo el accionar de la pelirosa.

A la peliaqua se le salió el alma del cuerpo al ver que las descubrieron en esa posición.

—Em… Recordé que tengo algo que hacer —Antes de irse cerró la puerta del salón para darles intimidad.

—Ahora tenemos unos minutos libres antes que termine el receso —Seguía con su trabajo de frotar los senos de la peliaqua.

—Nnn… Umff… Guahhh —Miku se tranquilisó al ver que la otra chica se había ido. Ahora se dejaba tocar, sintiendo el placer de hábiles manos de Luka apretando sus pechos con fuerza, que aprovechó la distracción de la Neko, digo de Miku, para empezar a bajarle el cierre de la campera. Luego pasó a desabotonarle el uniforme de forma lenta y tortuosa, hasta que fue completamente visible el sostén blanco que cubría sus deliciosos pechos.

—Sabes… Creo que me está dando hambre de algo —Decía mientras subía de forma lenta el sostén, dejando al descubierto sus lindos botones rosados que ya estaban muy duros.

—¿D-de que tienes hambre? —Preguntaba con timidez, siguiéndole el juego.

—De tus pechos —Le había susurrado al tiempo de haberle lamido la oreja. Se posiciono de rodillas enfrente de la peliaqua, corriendo para un costado donde ponían sus útiles, abriendo las piernas de la peliaqua para poder acercarse aun más.

—Nn.. umf…—Luka puso la punta de su lengua en el abdomen de la peliaqua, que al momento de hacer contacto se contrajo repetidamente al sentir una especie de escalofríos atravesar su cuerpo, sintiendo una agradable sensación por las caricias en su muslo. Fue subiendo lentamente dejando un rastro de saliva por su camino, provocando que la respiración de Miku se vuelva cada vez más agitada a medida que Luka se acercaba aun más hacia su objetivo — ahh Luk… umf…—Se mordía el labio inferior para contener sus sonidos de excitación, apretando con fuerza su falda a ambos lados —"¿Por qué se siente tan bien?. Esto… no me puede gustar" —

Luka se acercaba de apoco al pezón izquierdo de la peliaqua que esperaba con ansias que fuera atendida en ese lugar, pero justo cuando estaba a casi nada hacer contacto directo con la lengua se detuvo al escuchar sonar el timbre indicando que había terminado el receso y todos los alumnos volverían a sus aulas.

La ojiazul se levantó del suelo, dándole un casto beso en los labios —Después seguiremos —Miraba con apetito los labios de Miku.

La pelirosa volvió a su lugar como nada hubiera pasado, dejando una muy sonrojada Miku que se había quedado con ganas.

Al escuchar abrirse la puerta, Miku rápidamente se levantó de su lugar, poniéndose de frente a la pared ya que se le había olvidado que tenía sus pechos al descubierto. Se acomodó el sostén y se volvió a abotonar su uniforme, pero su campera se la sacó ya que estaba haciendo mucho calor… o… ¿solo ella estaba caliente?

Después de casi un minutos ya habían ingresado todos… bueno casi todos.

—"¿Dónde estará Rin?. Nunca llega tarde" —Ya faltaba poco para que el profesor llegara y su amiga aun no aparecía.

Unos momentos después, justo antes de que llegara el profesor, apareció Gumi, que era la otra alumna que faltaba. Pero Rin aun no aparecía.

—¿Dónde estabas? —Preguntó la peliaqua

—Me encargaba de una cosa… —Se sentaba en su lugar con tranquilidad —…Oye… M-Miku… —Señalaba algo que estaba en la peliaqua —T-tienes una c-cucaracha en el cuello —

—¿¡QUÉ!?, —Dio un salto del susto, haciendo que la cilla callera hacia atrás.

—No, espera, hay más de una —

—¡QUÍTAMELAS, QUÍTAMELAS! —Se sacudía el cuello como una loca mientras que Gumi le ayudaba a sacudirse, haciendo que todos estallaran de risa al ver a Miku Hatsune gritar como una niña por unos indefensos insectos.

—Miku… —Gumi se observaba más de cerca el cuello de amiga —Esos no son cucarachas… Son moretones… ¿¡Tuviste sexo!? —Preguntó exaltada.

Había olvidado los chupones que Luka le había dejado el día anterior.

—… —Todos se quedaron callados, dirigiendo sus miradas incriminadoras a Luka que leía un libro para pasar rato sin prestarles atención.

—¿T-tenías que gritarlo? —Estaba sumamente roja de verguenza ya que todos, pero absolutamente todos estaban murmullando cosas de ella y Luka.

—¡Silencio en el salón! —Gritó Kaito, el profesor de Lengua —¡Megpoid y Hatsune siéntense! —Advirtió el peliazul.

Miku levantó su cilla y sentó al igual que la peliverde.

—¿Con quién lo hiciste? —Preguntó por lo bajo.

—Con nadie —Trataba de zafarse de la preguntas de Gumi, pero no sería nada fácil. Se volvió a poner su campera ya que sus marcas en el cuello llamaban mucho la atención.

—Si no me lo dices de alguna u otra forma lo averiguaré… Pero espero que no haya sido con quien creo que lo hiciste —

—Ya cállate y déjame escuchar al profesor que está explicando —Que diga eso es más raro qué ver a alguien que tiene tres ojos.

—¿Desde cuándo te volviste tan estudiosa? —Esa ya no era Miku, tal vez sea un marciano que copió su apariencia.

—Shh —Puso el dedo índice en sus labios dándole a entender que guarde silencio.

A Gumi no le que de otra opción que desistir ya que no lograría sacarle información. Pero igual lo averiguaría de alguna forma.

Durante el resto de la clase Miku aun que parezca extraño se la pasó haciendo la tarea, incluso las que tenía atrasadas. Parece que últimamente su mente estaba posicionada en Luka, y lo que estaba sintiendo era algo más que una simple calentura. Pero como no quería creer que eso fuera cierto se puso a hacer su tarea para mantener su cerebro ocupado.

Gumi por otro lado se la pasó molestando a sus demás compañeros tirándoles bollos de papel.

Y Rin aun no aparecía.

Cuando al fin sonó el timbre indicando que ya era hora de irse, todos los alumnos salieron corriendo ya que habían guardado sus cosas unos minutos antes.

—Miku, ¿vamos a mi casa? Tengo un nuevo videojuego que me compre ayer —Propuso la peliverde.

—…Em… No sé si pueda ir hoy —Miraba de reojo a la pelirosa que ponía su útiles en su mochila.

—¿Tienes otra cosa que hacer? —

—…N-no…"Hay que tonta soy, hubiera dicho que sí" —

—Entonces vamos —Se colocaba su mochila en la espalda

—Gumi, ¿qué te pasó en la mano? —Señalaba sus nudillos que estaban algo hinchados —¿A quién atacaste ahora? —

—Ya lo sabrás. Si ya terminaste de guardar tus cosas vámonos —Empezaba a caminar en dirección a la salida. Miku tomó su mochila y si la siguió.

—Hatsune, venga un segundo que quiero hablar con usted —Dijo Kaito que terminaba de hablar con Luka

—Te espero afuera —Hablo Gumi saliendo del salón.

El profesor le dio la señal a la pelirosa que ya podía irse.

—¿Le pasó algo? —Preguntaba confundido el peliazul.

—¿…? —Lo miraba confundido.

—Me sorprende que se haya comportado y no haber molestado a nadie, a excepción de Megpoid, pero usted me ha sorprendido —

—Bueno… Gracias —

—Tome, le devuelvo su celular. Observé como prestaba atención a la clase y hacia su tarea. La felicito —

Ella agarró agarro su celular que el día anterior la había sacado. Ella en verdad no esperaba que por quedarse quieta y callada la felicitarían. Solo intentaba mantenerse ocupada en otra cosa que no fuera pensar en las cosas que Luka le haría.

Ahora el profesor no le parecía tan malo como creía que era.

—Espero que sigua así —Fue lo último que dijo antes de tomar sus cosas del escritorio y salir del salón.

—Tal vez me acostumbre a esto —Hablaba para sí misma guardado su celular en la mochila.

Justo antes de cruzar la puerta para salir del salón recordó que había quedado en encontrarse con Luka, pero también Gumi la estaba esperando afuera en la salida de la escuela.

Echó un vistazo al salón para ver si había alguien… pero no. Solo había una mochila y unas cuantas cosas arriba de un pupitre, pero no eran de Luka. No les dio importancia, así que solo salió del salón yendo directo a la salida.

—"Esa maldita, me dijo que después seguiríamos… … … Hay Miku… ¿Qué te está pasando?" —Caminaba un poco desanimada y molesta, observando sus pies al caminar por los pasillos desiertos.

Caminaba a paso directo a la salida, hasta que alguien la tomó por la espalda, tapándole la boca, mientras que era la arrastraba hacia el armario del conserje que estaba a poco centímetros de distancia. Ella trataba de librarse moviéndose para todos lados, pero no pudo.

Entraron al armario donde estaba todo oscuro que apenas era iluminado por las luz entraba por debajo de la puerta.

—¿Impaciente? —Era la voz de Luka que le susurraba en el oído, mientras que apoyaba a Miku bruscamente contra la pared, poniéndose atrás de ella, quitándole la mochila para tirarla a cualquier lado.

—N-no… S-solo estab- ¡ah! —Luka no perdió tiempo y posiciono su mano debajo de su falda.

—¿Donde estará Miku que tarda tanto? —Decía molesta volviendo a mirar la hora en su celular.

Cansada de esperar volvió a ingresar a la escuela para buscarla.

Caminaba por los pasillos mirando a los alrededores tratando de ver alguna pista de ella.

Se detuvo al pasar alado del armario del conserje donde provenían sonidos... o mejor dicho... gritos.

— aahhh! Luka! sigue así, así ahh!... Miku, sabes muy bien… ah! Luka! —Escuchaba esos gritos provenientes del otro lado de la puerta.

—¿Miku… y… Luka? —No quería creer lo que era más que evidente.

Se acercó más, escuchando los gritos de su amiga, gimiendo el nombre de otra chica.

Lentamente acercó su mano a la perilla para abrir la puerta para probar que lo estaba pasando ahí adentro era una simple ilusión, ya que creía que era imposible que Miku estuviera teniendo sexo con Luka.


Miku: Mmh... Lu..ka...mmh

Luka: Mi pequeña puerritos está despertando. Bueno, igual ya terminé... Listo, publicado. Ahora iré a descansar un poco alado del amor de mi vida.