Los Personajes de Vocaloid no me Pertenecen.
Capítulo Tres: Un Recuerdo Olvidado
Ella seguía caminando entre toda la multitud, tratando de llegar a su salón de clases al cual asiste todos los días de Lunes a Viernes. Si fuera por ella no pondría ni un pie en ese lugar. Tenía miedo de encontrarse nuevamente con esa persona como todos los días. No tenía elección, no quería decirle a sus padres que sufría maltrato por parte de una de sus compañeras de clase, no tenía las agallas suficientes para hacerlo.
Su amiga, su única amiga, le insistía que debería decírselo a alguien, que ella ya no puede seguir soportando ver como la lastiman y no puede hacer nada al respecto. Pero por más que lo intentara Luka no quería hacerlo.
Hace dos semanas, para ser exactos, sufrió un ataque de parte de su acosadora. No eran solo insultos como todos los días, si no golpes. Tanto fue el daño que recibió que ya no se atrevía a volver a la escuela. Anteriormente había recibido varias golpizas, pero este había sobrepasado todas las anteriores; Tenía moretones en casi todo el cuerpo, pero solo en las partes donde su uniforme la cubría, excluyendo los raspones que tenías en los codos y rodillas.
Todo lo sucedido lo mantuvo en secreto de sus padres, como siempre, solo que esta vez le resultó más difícil; a escondidas se colocaba una bolsa con hielo en los moretes que se podían ver a varios metros de distancia, además de que tuvo que usar pantalones largos y camperas o remeras de manga larga para cubrir por lo menos sus raspones hasta que se curara, incluyendo que tuvo que inventar varias escusas para que sus padres no sospecharan.
Luego de lo sucedido, ella quería estar encerrada en su cuarto por siempre, no quería volver. Pero como era de esperarse no dio una escusa para justificar su repentina actitud, así que no tuvo otra opción más que ir.
Pasaron los días y todo seguía igual que siempre; estudiar y tener pasar por el maltrato verbal de todos los días.
Luka, la chica a la que atacó, quería vengarse…
Durante mucho tiempo pensaba en cómo hacer pagar a su acosadora por todo lo que le hiso. Lamentablemente no sabía cómo hacerlo o que hacer para lo lograr su objetivo. Pero aunque le tomara varios años, su venganza la llevaría a cabo cueste lo que cueste.
Hoy, dos semanas después de lo ocurrido, su amiga Rin no pudo asistir a clases debido a que se encontrada enferma, así que en la mañana le avisó por teléfono a Luka que no podría acompañarla como todos los días lo hacía.
Luego de atravesar la multitud de alumnos, echó una ojeada a la puerta del baño de chicas. Pensó entrar para tomar un poco de agua, y así lo hiso. Abrió la puerta, entrando con normalidad, hasta que tuvo que retroceder casi al instante al ver el color aguamarina.
Era el cabello de Miku.
Retrocedió, sin mirar atrás, con intención de irse sin hacer ningún ruido. Pero justo antes de salir se detuvo al notar que estaba pasando algo extraño que casi pasa por alto.
Se asomó delicadamente por la puerta para ver con más claridad lo que estaba pasando en ese momento; Miku se encontraba besando a otra chica de cabellos rosa pálido, apresándola contra la pared, mientras que la otra chica la abrasaba acariciándole la espalda.
Luka quedó anonadada ante lo que estaba presenciando, no sabía que pensar ante lo que sus ojos veían con asombro. Era la primera vez que veía a dos chicas besándose y una de ellas era Miku.
Había algo que no encajaba en esta situación ya que Miku solía pasear con uno que otro chico de los que se les consideraba guapo, pero nunca había visto un beso.
¿Por qué besaba a una chica y no a un chico?
El sonido del timbre la despertó de sus pensamientos haciendo que retrocediera antes que notaran su presencia. Caminó rápidamente hasta su salón de clases que de a poco los demás estudiantes llenaban sentándose en sus lugares. Poco después, antes de que el profesor llegara, apareció Miku que al percibir la presencia de la pelirosa no dudó en ir a molestarla con insultos, pero después de unos minutos llegó el docente.
Luka durante todo el día no pudo evitar pensar en esa escena que le aparecía en la mente cada dos segundos. No sabía como reacción ante lo que había visto, así que por eso estuvo sumamente distraída durante el resto de las clases.
En el final del día, justo al momento que sonaba el timbre, la mayoría se esfumaron del aula casi al instante, quedando unas pocas personas que poco a poco iban dejando vacío el lugar. Luka fue unas de las ultimas en salir, dejando a dos chicas solas que hablaban entre sí; una de ellas era Miku y la otra que no conocía muy bien era Gumi. Ella caminó rápido, para no decir que corría a gran velocidad, antes de que la vieran. Respiró con tranquilidad al estar caminando por los grandes pasillos que se encontraban totalmente vacios, viendo que estaba a pocos metros de la salida/entrada principal.
Colocó la mano en su bolsillo, buscando el celular que le había regalado su padre, pero desgraciadamente no encontró rastro alguno del aparato, haciendo que ella empezara a caer en la desesperación. Lo buscó en su mochila, pero no lo encontró. No tubo de otra más que volver corriendo hacia su aula para ver si lo había dejado ahí.
Mientras corría notó que otra chica de cabello color verde, que no logró distinguir bien, pasó alado de ella corriendo en dirección a la salida. No le dio importancia así que solo se dedicó en seguir corriendo. Ahora tenía que doblar en una esquina que luego la llevaría en línea recta al aula.
No se puede tener más mala suerte...
Luka, al doblar en la esquina, terminó por chocarse de frente con otra persona. Lo último que escuchó antes de terminar en el piso fue "Gumi, te mataré". Todo fue muy repentino y ahora Luka se encontraba en el piso con esa persona encima de ella. Tenía los ojos cerrado debido al fuerte golpe que recibió, pero al sentir algo muy extraño los abrió repentinamente…
Miku la estaba besando…
Todo indicaba que en el trayecto Miku, que también venía corriendo, cayó arriba de Luka y por el impulso de la caída terminó sobre los labios de ella.
La peliaqua, unos segundos después, deshizo el beso quedando igual de sorprendida que la chica que estaba debajo de ella que acababa de tener su primer beso. Pero Luka más que sorprendida estaba asustada.
Los anteojos de Luka habían caída al piso, provocando que se rompieran, y ahora que no los tenía puestos podía mostrar con claridad su color de ojos azul como el cielo. Tragó seco del miedo, como si estuviera esperando un golpe de parte de la peliaqua que no se había movido de su posición a pocos centímetros que las distanciaba. No la podía ver bien, veía todo borroso.
Ese golpe que esperaba nunca llegó. ¿Qué estará pensando?, era la pregunta que se hacía internamente debido a que Miku no se había movido de su posición; mirando fijamente a la chica de ojos azules.
Tal vez sea imaginación o porque no tenía sus anteojos puestos… pero no… Miku volvió a acercarse a ella los pocos centímetros que las distanciaban, haciendo que Luka pueda verla con claridad, y así volviera a unir sus labios con los de ella en pequeño y delicado beso.
La respiración de Luka se volvió nula, una extraña sensación la invadió completamente mucho más intensa que la vez anterior. Abría más sus ojos de lo sorprendida que estaba no sabiendo qué hacer.
Miku por otro lado estaba sintiendo lo mismo que Luka, pero con la diferencia que ella tenían la suficiente madures como para saber que era esa sensación que atravesaba su cuerpo. Algo en Luka la había atrapado como un imán, como si fuera algo que la volvía adicta a ella con desesperación tratando de saciar su sed de alguna forma.
Luka no reaccionaba, solo se quedó ahí, a merced de aquella chica de cabellos agumarina, entrecerrando sus ojos al igual que ella no perdiendo el contacto visual ni por un segundo que parecian horas.
Esta persona es totalmente diferente a la Miku que conocía, era lo que pensaban Luka viendo con claridad sus ojos turquesa y sintiendo... esa forma... en la que la besaba...
Era algo más que un simple beso.
Como el aire ya estaba faltando Miku no tuvo otra opción más que romper el contacto de sus bocas mientras que un pequeñísimo hilo de saliva unía sus labios.
Su respiración de apoco se volvía tranquila y serena. No mostraba ninguna respuesta ante lo que acababa de ocurrir; estaba como ida con la vista en la nada.
Miku tampoco dijo nada, solo se levantó rápidamente y salió corriendo hacia la salida del establecimiento.
Cinco… diez… quince… veinte minutos y aun no reaccionaba. Lo que le había pasado no se lo esperaba, ni siquiera esa idea se le había cruzado por la cabeza ni por casualidad.
Después de casi treinta minutos se levantó del suelo.
Buscó en su mochila sus anteojos de repuesto y luego volvió al salón en el que en su pupitre se encontraba su celular el cual tenía varias llamadas perdidas de su madre.
Se había encerrado adentro de una especie de burbuja ya que aun no podía entender lo que había pasado.
¿Qué pensar ante tal situación?
Camino a su casa actuaba de forma extraña, como si por fuera pareciera normal pero por dentro era un caos total.
Al llegar a su casa, su madre le dio un pequeño sermón preguntándole donde estaba. Luka solamente se quedó callada, yendo directamente a su habitación a la cual se encerró. Pasaron varias horas y Luka aun no pronunciaba palabra alguna; estaba acostada en la cama mirando el techo como si fuera algo fascinante.
Siguieron pasando las horas, hasta que un pensamiento pasó repentinamente por su mente. Poco a poco iba aclarando sus ideas, dándose cuenta que había descubierto el punto débil de su acosadora.
Al día siguiente, Luka fue a la escuela como todos los días, a excepción de ayer, hoy Rin la estaba acompañando. No le contó nada de aquel suceso, quería mantenerlo en secreto lo más cuidadosamente posible.
En medio de los pasillos, Rin tenía que sacar algunas cosas de su casillero, así que mientras tanto la pelirosa la esperaba tranquilamente. Eso, hasta que alguien sin previo aviso la jaló hasta que estuvo dentro del baño de chicas.
—¡Lo de ayer jamás pasó! —Gritó amenazante la chica de ojos turquesa mientras la tomaba con ferocidad del cuello del uniforme —¿¡Entendido!? —
La chica de cabello rosa solo asintió rápidamente con la cabeza. Estaba sumamente asustada.
Sin más que decir Miku salió del lugar, pero no sin antes arrojar a Luka hacia un costado con brusquedad, haciendo que suelte un pequeño quejido al caer al suelo.
Luego de que Miku saliera entró Rin que al verla fue rápidamente en su ayuda.
—Luka, no puedes seguir así, tienes que decírselo a alguien —Denotaba preocupación en sus palabras, mientras la ayudaba a ponerse de pie.
—No te preocupes… ella pagará todo lo que me hiso —Rin se asustó un poco por la forma que Luka expresaba dichas palabras.
Pasaron los años, hasta que se graduado de la primaria. Durante todo ese tiempo, Luka estuvo planeando su venganza, investigando cosas sobre Miku, sobre todo tubo que averiguar a cual escuela secundaria iría ella.
Pero ¿por qué esperar tanto tiempo?
Luka tenía que medir los tiempos para poner en marcha el plan que solo ella sabía. Además hay un momento en la secundaria en el cual se llevaría a cabo el último paso de su plan, pero primero tendría que seguir una serie de etapas que estuvo organizando durante mucho tiempo.
Por alguna razón ella no buscó alguna explicación de lo que sintió aquella vez. Esa sensación que prefirió mantener en el olvido.
Lo que no sabía era que aun estaba ahí, esa sensación seguia en ese lugar, dormida. Solo faltaba algo para que despertara, aun que no sabía que era.
Miku, al igual que Luka, esa sanción la persiguió durante mucho tiempo. Sabía casi perfectamente que era, pero lo único que hiso fue callar las voces de su cuerpo que clamaban por Luka. Quería quitarla de su mente estando a escondidas con otras chicas, incluso en ocasión se acostaba con ellas, pero con ninguna llegó al extremo. Logró callar esas voces, incluso con el pasar de los años olvidó que alguna vez había besado a Luka.
Ninguna de las dos sospechaba que lo que habían sentido aquella vez que unieron sus labios había creado algo en el interior de ambas que solo necesitaba despertar, algo que si llegara a ver el camino no solo provocaría que el plan de Luka fracasara, sino que tambien ambas demuestren lo que sienten en lo más profundo de su ser.
Lo único que necesitan…
Es despertar.
Miku: Luka, ¿por qué soy la villana de la historia?
Luka: mmmh... no sé...
Miku: ¿Cómo que no sabes?
Luka: Fue algo al azar, y si fuera otra persona tendría que cambiarlo todo.
Miku: Tú podrías ser la mala.
Luka: ¿Por qué?, si soy yo la víctima
Miku: Lo que planeas en muy cruel.
Luka: Bueno eso sí, pero la Miku de la historia se lo merece.
Miku: ¿No podrías ser un poquito más sensible?, creo que sería demasiado.
Luka: Lo pensaré.
Miku: Por cierto, casi se me olvida, quería pedirte otro favor.
Luka: ¿Cual?
Miku: ¿Me dejarías seguir escribiendo las escenas de romance? Porfa*pone cara de perrito mojado*
Luka: De acuerdo amorcito, tú te encargas del romance y yo del lemon... y hablando de lemon... *se acerca peligrosamente con una sonrisa malévola* creo que me debes algo a cambio por dejarte escribir.
Miku: ¿Q-qué cosa?
Luka: Tu cuerpo *fue lo último que dijo antes de saltarle encima*
Miku: L-Luka, n-no, s-saca tu mano… ¡ahh!
