Bueno en fin...

este es mi primer trabajo publicado acá, espero lo disfruten!

Los personajes no me pertenecen. Son propiedad de Craig Bartlett

Sin más preambulos a empezar!

CAPITULO 1

Hace ya varias semanas que le confesé mi amor, lo dejamos como cosa del momento es verdad, pero no puedo evitar sentirme rechazada… técnicamente me obligó a retractarme de lo que dije, no lo culpo para él debió ser totalmente extraño que su abusona personal se le declarara, en fin… tal vez debería… dejar de pensar en el cabeza de balón y continuar con mi vida pero es imposible como dejar de soñar con él, como evitar que entre en mi mente? Lo odio por hacerme sufrir pero aun así lo amo… aunque ahora siento que estoy en duda, siento que algo cambio…

FLASH BACK

Podría decirse que fue el día más caluroso de mi vida y para el colmo Bob usaba el aire acondicionado en su dormitorio…

- - Voy a salir Bob!

- - A donde vas con esta calor Olga?

- - Es Helga papa voy a dar una vuelta…

Hubiera ido a casa de Phoebe pero ella se había ido de viaje, después de un buen rato de caminata decidí quedarme en el parque y para mi suerte encontré una banca con una sombra maravillosa.

- - AHHHH! Que refrescante – definitivamente fue una buena idea, creo que estuve ahí unos pocos minutos cuando sentí que alguien me observaba, me concentre lo suficiente.. – Brayni – dije para mis adentros, lo sentí más cerca y…

- - Auucchhh! Porque me golpeas?

Me sorprendi puse los ojos en blanco… Brayni nunca se queja de mis golpes, entonces a quién rayos golpee? Volteé a ver y me encontré con cierto pelinegro sobándose la cabeza…

- - Lorenzo?

- - El mismo. Por qué me golpeaste?

- - Eso a ti no te importa niño rico!

- - Claro que me importa, me golpeaste! –me sonroje de la vergüenza como pude confundirlos? -

Le conte que Brayni siempre aparecía cuando menos me lo esperaba y con el pasar del tiempo se me hizo costumbre golpearlo apenas lo sentía tras mío.

- - Ajá – dijo él –dime Helga que haces por aquí?

- - Criminal! No ves el terrible calentón de este día? Creí que entendías zopenco!

- - Por eso mismo te lo pregunto Helga, no deberías estar en tu casa pegada al aire acondicionado? –ojala pudiera-

- - Esta demasiado ocupado en casa – con Bob claro -

De pronto tuve la sensación que estaba dándole muchas explicaciones… – además… A TI NO TIENE POR QUE IMPORTARTE Torpe! – esperaba que se alejará y me dejará en paz..

- - Quisieras ir a la piscina? – rayos! Como me fastidiaba este chico acaso no entendía la realidad de la situación? obviamente todo estaba lleno, en ese lugar ni un miserable alma entraría. Estuve a punto de contestarle cuando…

- - Obviamente a la de mi casa… Claro si no tienes nada mejor que hacer… - dijo volteando a otro lado -

Me quedé tiesa, no sabía que responder pero… cuantos tendrían esta oportunidad, me estaba ofreciendo un vaso de agua en un desierto – tienes suerte de que este libre niño rico – le contesté mostrando indiferencia como siempre lo hacía – genial! Vamos – me jaló del brazo y en menos de que pudiera reaccionar ya estaba en su limosina solo lo oí decir – Peter llevamos a casa.

Debo confesar que fue un buen recorrido, la limo tenía ventilación - un poco de brisa fresa en un día caluroso - aunque lamentablemente no duró demasiado. Al llegar a su casa… que digo casa… era una MANSIÓN quedé sorprendida y eso que Helga G Pataki no se sorprende fácilmente.

- - Vamos! – me tomó de la mano…

- - Que rayos te pasa! Por qué me agarras así? – esta vez no le iba a permitir agarrarme de esa manera, no señor, según él era para que no me perdiera

- - Para tu información niño rico, se cuidarme sola!

- - Eso lo sé muy bien – me dedicó una sonrisa ¿pero qué rayos tramaba este niño?

- - Si, si lo que sea.

Lo pase muy bien aquella tarde, el ricachón sabía divertirse, no solo estuvimos en la piscina que era bastante grande por cierto; también jugamos en sus video juegos, quién lo diría, este niño si tenía de todo para pasarlo en grande. Cuando llegó el momento de volver a mi casa… NO QUERIA IRME!, aunque no lo crean no quería salir de la mansión de Lorenzo, - quisiera quedarme más tiempo o por lo menos poder regresar– pensaba…

- - Puedes venir cuando quieras Helga, siempre serás bienvenida aquí –es que me lee el pensamiento?-

- - Estas bromeando

- -Para nada, pero…

- - Sabía que no sería gratis, que quieres niño? –era demasiado bueno para ser verdad-

- - Que me avises cuando vendrás, digo… para estar libre ese día… -Un poco de compañía no me vendría nada mal-

- - Trato hecho niño rico. Ahora llévame a mi casa

Desde aquel día frecuente esa casa durante el resto de la vacación, podría decirse que me olvidé completamente del cabezón, pero estaría engañándome a mí misma al llegar a casa, al abrir el armario veía el altar en su honor y mis libros de poemas, no lo niego, aun me afecta lo que dijo aquel día mi ánimo andaba por el suelo, pero siempre que estaba con Lorenzo esa tristeza se alejaba, la pasaba tan pero tan bien que esperaba ansiosamente cada día la hora en que debería volver a ver a Lorenzo. Con el paso de los días conocí mucho acerca de él y vinos que teníamos mucho en común, pasar tiempo juntos nos volvió buenos amigos se ganó mi confianza, entonces le comenté que había un chico que me gusta y todas las cosas que hice por ese niño, que le confesé mi amor y que lo rechazó obviamente no le dije el nombre de quien estaba enamorada simplemente lo dejamos como "mantecado"; él me contó que todos esos cursos que tomaba era por sus padres y a pesar de tener tanto con que divertirse él no lo hacía por andar tan ocupado, pero que hace poco descubrió que quería tener aventuras y emoción en su vida

– - la primera vez que viniste el pase muy bien, me divertí en grande, me puse a pensar que mi vida era totalmente aburrida – pero claro que lo era!

– - criminal! Tenías clases a montones encerrado en un salón, que esperabas? – a ratos olvidaba que él solía ser un idiota…

- -Déjame terminar Helga

- - Aja ...

- - Mi vida era totalmente aburrida hasta que el toque Pataki llegó a ella.

Que dijo? Sentí que mis mejillas ardían por suerte estaba tras suyo y no podía verme – Obviamente, soy genial! – le contesté recuperando mi compostura – pero que pasará ahora que empiecen las clases? – en realidad me preocupaba ya no poder compartir momentos geniales con él

– tal vez el primer mes no mucho, pero no preocupes que iremos a tomar algo cada que pueda, es una promesa – cruzamos meñiques en señal de que daba su palabra, solo así era válido entre nosotros.

FIN DE FLASH BACK