Al llegar a la casa del cabeza de balón recordé que debía de evitar cierta estampida que salía de aquella puerta, me recibió amablemente - Típico de él -y nos dirigimos a su dormitorio para nuestro ensayo…

- Demonios cabezón! Así no! parece q estuvieras jurando bajo amenaza!

- Lo repetiré – se aclara la garganta- "…solo sé que eres la mujer más fascinante con…"

Hace una hora que estoy aquí tratando de que el cabeza de balón trate de poner emociones en sus líneas, pero hasta ahora nada - Arnold te falta pasión, nerviosismo y emoción… estás tratando de expresarle que te gusta estar a su lado, que estás enamorado de ella, parece que jamás te hubieras enamorado… caso contrario sabrías que se siente tratar de confesar tus sentimientos.- me miró indignado por mi comentario- Pero claro que me enamorado Helga- me aclaro - solo que… bueno.. tal vez… no lo hice bien… con…

Lila? – lo dije de manera fría y clara - En serio lo crees? – lo mire con cara de "no te creo" levante las manos - si tú lo dices Arnold, -volví a mi puesto lista para continuar- ahora trata de imaginártela para que te salga algo de pasión – empecé a leer el guión esperando escuchar sus líneas y escuche sus quejas - Como que "creo" Helga? – Cruzo sus brazos - Estoy enamorado de ella – dijo con una mirada seria, como rayos terminamos hablando de esto?

El cabezón está demasiado confundido, durante estos meses entendí cuáles son sus verdaderos sentimientos hacia la señorita perfección fue entonces cuando vi una esperanza para estar con Arnold… -Será mejor continuemos cabezón-

- Crees que no estoy enamorado de Lila?

Seguía preguntándome fijamente, noté la tensión en el ambiente, debía parar esto - Yo no creo nada, está claro? Solo que es muy diferente gustar, querer y amar y muchas veces nos confundimos. Punto! –di el tema por terminado – ahora CONTINUEMOS! - pero él siguió preguntándome

- CREES QUE ESTOY CONFUNDIDO!?

Seguía molesto y seguía acercándose más a mí.- Arnold escucha continuemos ensayando, ahora solo ponle un poco de ese amor que dices tener! – le dije tratando de intimidarlo lastimosamente no resulto - YA QUE ERES EXPERTA EN EL CASO – dijo sarcásticamente - ¿CUÁL. ES. LA. DIFERENCIA?

Que modales! - Como lo pides tan… amablemente… - respondí con el mismo sarcasmo – te lo diré: la diferencia entre gustar, querer y amar es lo mismo entre por ahora, por un tiempo y por siempre ¿entiendes?

- Ah sí….? En serio…?

Dijo mientras se acercaba mucho más a mí con esa mirada de molestia, su terquedad está logrando llenar mis límites…

- Amar es algo muy grande donde te entregas sin condición alguna a esa persona que conoces a la perfección aceptándola con todos sus defectos y virtudes, haces cosas que jamás creíste hacer, solo por ella, haces sacrificios personales tan solo por el simple hecho de ver una sonrisa en su rostro, lo haces sin importar que cueste lo que cueste, sea tan fácil o muy difícil de lograrlo; querer es algo que sientes por alguien a quien aprecias, como un amigo, pero nada más que eso y gustar lo es algo físico o mental dura tan poco tiempo que en cualquier momento se te olvida cuando llegas a encontrar algo mucho mejor.

Traté de sonar lo más seria y calmada posible, para que no vea lo incómodo que yo me sentía en ese interrogatorio… -Y según tú que es lo que siento? – me dijo haciendo su pose de niño incrédulo

¿Cuál es su objetivo con todo esto? -Termínala de una vez cabezón! – y volteé a ver a otro lado - Dime querida Helga! –me dijo con burla y molestia acercándose mucho más a mí ya estábamos casi pegados. El nerviosismo de tenerlo cada vez más cerca y la rabia de que se preocupe solo de Lila dieron resultado a que no pueda controlar todas mis reacciones…

- TE GUSTA! NADA MÁS QUE ESO. SOLO ES UN GUSTO PARA TI!

SABES SUS GUSTOS? SUS ALEGRÍAS? LO QUE MAS DESEA? SUS MEJORES RECUERDOS? –me miro con "claro que si"- SU CUMPLEAÑOS Y SUCOLOR FAVORITO NO CUENTAN! NO HABLO DE LO QUE TODO EL MUNDO ES CAPAZ DE SABER!,

TE FIJAS EN ELLA POR QUE TIENE UNA CARA BONITA, GRACIOSA Y ES AGRADABLE CON TODOS, ERES UN ENAMORADIZO EN POTENCIA ARNOLD, CREES ENAMORARTE DE CUALQUIER CHICA QUE SEA BONITA, COMO LAS IDIOTAS DE RUTH Y SUMMER INCLUSO OLGA!.

Cuando termine de gritarle sus verdades en la cara me sorprendí que estábamos nariz con nariz, él se alejó un poco y me miraba sorprendido como si buscara palabras y yo trataba de no moverme y evitar malos entendidos, intenté pensar en alguna manera de calmarlo y volver a los ensayos "tal vez debería golpearlo" dije dentro mío entonces reaccionó- NO ESTAMOS HABLANDO DE ELLAS, ESO FUE UNA SITUACIÓN MUY DIFERENTE, ADEMÁS QUE SABES TU HELGA? JAMÁS EN LA VIDA TE HAS ENAMORADO, NO HAS HECHO NADA POR NADIE, TODO LO HACES POR TI MISMA Y PARA TUS PROPIOS BENEFICIOS, ERES LA PERSONA MÁS EGOÍSTA Y CRUEL QUE CONOZCO Y DE SEGURO TE QUEDARÁS SOLA….!

-PAAFFFF! – mi mano se estampó en su mejilla -

Como se atrevía a decir semejantes estupideces, acaso olvido todo lo que le dije en IF? Me dirigí hacía la puerta con "tranquilidad" él aún no mostraba alguna reacción, así que antes de salir lo mire sobre mis hombros y le dije con la voz más calmada que tuve:

- Si cabezón, soy taaan cruel que dejé que Summer se burlará de ti en la playa, soy tan egoísta que no me importo el destino del barrio… verdad Arnold?

Dicho y hecho bajé rápidamente de su habitación, por suerte no había nadie, salí sin interrupción alguna, estando afuera me alejé lo más rápido de allí hacía algo de frío puesto que era de noche pero para mi desgracia empezó a llover, no me importó lo más mínimo solo quería alejarme de esa casa… de Arnold… de sus duras y crueles palabras, me sentí muy destrozada eso era lo que él pensaba de mí? Después de todo lo que hice por él?, no me contuve más y deje salir mis lágrimas después de todo nadie lo notaría, se confundiría con la lluvia… llegué a la esquina, iba a dar la vuelta y….

¡PUUMM!

- Que no te fijas imbécil?

Grité desde el suelo, no me importaba quién era, o que fuera, solo pensaba en escapar…pero por alguna razón no tenía las fuerzas suficientes para levantarme y seguir. Unas manos me tomaron por los hombros y me sacudieron…

- Helga! estas bien?!

Él… totalmente desabrigado no quería que se enfermará por mí culpa, traté de calmarme – Claro que si niño rico y a ti como se te ocurre salir así a la calle? – le pregunté molesta – No importa eso Hel, como estas tú? Todo está bien?- Definitivamente su salud era más importante que un corazón roto… estuve a punto de decirle que se vaya…

- Escucha Helga, sé que algo no está bien, que algo te pasó, lo presentí cuando volvia a mi casa, no me lo ocultes por favor… yo… me dirigí hacia tu casa lo más rápido que pude para verte…

Como es eso posible? me sentí descubierta… no había nada que ocultar… parece que me conociera a la perfección… mi máscara se cayó y dejé ver mi dolor… después de todo es alguien de fiar.

- Lorenzo…

Me tiré a su regazo y lloré, él me abrazaba, me consolaba no dudé en contarle lo que paso, me importaba si estábamos en la calle o no, obviamente omití el nombre de Arnold y agradecí mi decisión porque cuando terminé el relato mezclado con lágrimas, él se veía muy muy enojado creo que hubiera sido capaz de golpear al pobre cabeza de balón.

- Será mejor que nos vayamos, podríamos enfermarnos

Le dije mientras me ponía en pie dispuesta a seguir el camino, no contestó, suele responderme con rapidez voltee a verlo para saber si me había escuchado y lo sorprendí viendo algo, trate de ver que… entonces me di cuenta… esa es la calle que da a la casa de Arnold!

- Mmm Lorenzo…

- Si, será mejor que nos vayamos –dijo mirando hacia esa calle, volteó a verme con una sonrisa – puedes enfermarte pequeña dama…

Sin dejarme decir palabra alguna me tomó de la mano y nos fuimos corriendo, lo mire algo confundida pero el frió no me permitió pensar en algo diferente…

Cuando llegamos a mí casa Bob y Miriam no se encontraban, fui a cambiarme de ropa y a buscar algo para él mientras llamaba a su casa para que alguien le viniera a recoger… solo encontré una chamarra de color púrpura para Lorenzo, no tenía pantalones ni nada para él – lo de Bob no le entraría para nada- tomé una manta para que él se calentará en lo que venía la limo…

- Helga… yo siempre estaré a tu lado…

Fue lo último que escuché mientras se iba…