Apocalipsis z


Perdidas, grandes perdidas...

Pov Sakura.

No sé por dónde empezar.

Y para ser exactos, estoy muy confundida.

De pronto mi vida paso a ser miserable cuando esas hijas de puta me empezaron a tener bronca.

Se volvió aun más miserable cuando me acorralaron contra una esquina y me cortajearon toda.

Y cuando creía que no podía ser peor, aparecieron esas cosas.

Toda mi vida, hablo de en los últimos 10 años.

Creía que la gente ni me registraba.

No me hacía notar tampoco. Pero desde que empecé a dedicarme a los deportes.

Creo que todo empezó a cambiar.

Los chicos empezaron a verme con otros ojos.

Y las chicas también.

Pero con unos ojos más malvados, egoístas.

Empezaron ah hacerme trabas en los pasillos.

Y empecé a enterarme de chismes que hablaban sobre mí, sobre mi familia. Sobre todo lo que hacía, y decía. Absolutamente todo, comentarios negativos de hasta mis suspiros.

Empecé a alejarme del grupo.

Mis compañeros, ninguno se preocupaba en apoyarme.

Creo que la calentura podía más que ellos.

Las apoyaban a ellas.

Empecé a sentirme sola. Para los grupos siempre pedía hacerlo individual. Y de todas formas.

Nadie me hubiese pedido para unirme a un grupo.

Seguí con mi vida sin importarme nada.

Creo que oculte mi dolor.

Y descargue toda mi ira en el atletismo.

Ya ni siquiera pisaba mi casa. Siempre estaba en el club, entrenando, mejorándome. Para que al menos en eso no fallara, y si no fallaba no habría críticas.

Las cuales me taladran la cabeza.

Me hacen sentir inútil.

El corte en mi cara aun no se cicatriza.

Es muy profundo. Por lo que dijo el doctor. Faltaban un milímetro para alcanzar el hueso.

Los puntos en total fueron cuatro.

Quise olvidarme de la situación, fingir que al verme al espejo no tenía nada en mi mejilla.

Mi hermano y mi padre me apoyan.

Espero que estén bien. Deben estarlo.

Lo que más siento es la muerte de Yukito. El no merecía morir. Esas cosas se lo llevaron.

PORQUE A EL!, PORQUE NO A OTRO. MALDICION!.

Quiero gritar.

Pero eso solo atraería a más de esos extraños seres.

Aun no se que son.

Tomoyo va caminando al lado mío.

La noto extraña.

Yue solo sigue avanzando.

Alerta a cualquier movimiento, no hay nada ni nadie. Estamos a una cuadra de mi casa quiero llegar ya mismo.

Y cerciorarme de que mis guardianes están bien.

Llegamos a la casa.

Hay mucha neblina.

Yue fue el primero en entrar. Nos hizo señas de que nos quedásemos afuera.

-Tomoyo, estoy preocupada- Susurro, y si esas cosas le hicieron algo a Touya y a papá?

-Tranquila, todo va a estar bien- Me tranquila Tomi, la adoro,

Pasan minutos, y más minutos.

Al fin Yue sale, tiene una gran y amplia sonrisa.

Papa y Touya están detrás de él.

Corro a abrazarlos.

Esto realmente aliviada.

Siento los brazos de ellos dos cerrándose a mí alrededor.

-TOMOYO- La voz casi quebrada de Sonomi Daudoji interrumpe nuestro abrazo.

-MAMI!- Tomoyo corre y llena a su madre de besos por todo el rostro.

Sonrió internamente.

Es mucha felicidad.

Cerramos la puerta a nuestra espalda.

-Donde está Yuki?- Pregunta repentinamente Touya.

O no.

Miro instintivamente a Yue.

El solo baja la cabeza y niega.

Mi hermano cae de rodillas.

Siento sus sollozos.

Corro a abrazarlo. Pero me aparta bruscamente. Caigo al suelo. Mientras veo como sube rápidamente las escaleras. Siento un portazo. Y un llanto descomunal, gemidos ahogados.

Todos estamos en silencio. Por alguna razón nadie habla.

Mi padre le hace unas señas a tía Sonomi y a Yue.

Ambos se dirigen a la cocina.

Tomoyo y yo nos miramos.

Subo las escaleras y siento su presencia tranquila siguiéndome detrás.

Paso derecho a la puerta del cuarto de mi hermano.

No quiero escuchar su dolor, Sigo hacia mi cuarto con tomoyo, ambas entramos al cuarto, me desplomo en mi cama. Tomoyo hace lo mismo.

Dormimos.

Bueno yo al menos estoy muy cansada.

No oigo nada más.

Solo la respiración de tomoyo, siento su aliento acariciarme la oreja y es agradable, saber que respira, que está bien.

Dejo que Morfeo me secuestre unas horitas.

Después de todo estoy en casa.

Que mas podría pasar?


Pov Touya.

Yukito, Por qué?.

El fue la persona más importante para mí.

Porque él?

Porque no yo, otra persona...

LO QUIERO DE VUELTA!

Nadie nunca sabrá esto, pero yo, yo lo amaba.

Así es, yo lo amaba. Y él a mí.

Íbamos a decirles a todos lo nuestro... Cuando esto paso, solo rogaba al cielo que el llegara a salvo.

Pero se ve que mis suplicas no apelaron al lado bueno del destino... Nadie me escucho. Yukito.

Me duele en el alma tu muerte.

Me duele tanto no poder tocar esos suaves labios que tanto me cautivaban. Me duele saber que nunca más volveré a rozar tus labios con los míos. Y sobre todo, me duele que jamás vallamos a estar tan íntimamente junto como solíamos hacer cada noche desde hace cinco meses.

Cuando descubrí que yo en verdad te gustaba, cuando comenzó toda esta locura.

Cuando me embriague con tu aroma.

Cuando por primera vez nuestros labios se juntaron.

Flash Back

Touya se encontraba sentado debajo de un Cerezo, esperaba pasivamente a su compañero.

Había comenzado a almorzar sin él. Tenía mucha hambre, no había desayunado bien, asi que devoro con avidez su bento.

A lo lejos escucho una voz familiar.

-Touya!- Yukito se acercaba corriendo sonrojado.

Touya aparto la mirada rápidamente pensando en lo bonito que se veía con ese tono rosado en sus mejillas blanquecinas.

Llego a él y lo saludo con un abrazo lo que hizo sonrojar al galeno.

-Yuki, pensé que ya no vendrías- Dijo a modo de disculpa por comenzar a almorzar sin él, más bien por terminar el almuerzo.

Yukito movió la cabeza en señal negativa mirándolo con una sonrisa.

-To-Touya, ay algo que debo decirte- Dijo de pronto agachando la cabeza.

Sonrojándose por completo.

Touya solo lo miraba, le encantaban los gestos infantiles que a veces hacia.

-Ya dime Yuki- Dijo El morocho impaciente.

Yukito lo miro y fue ahí donde Touya pudo apreciar el color casi dorado de sus ojos.

-Tu me gustas mucho!- Dijo sin perder el tiempo, se produjo un silencio infernal.

Touya Solo tomo entre sus manos la cara de Yukito y la atrajo hacia la suya.

Sus labios tocaron los de él.

Sus lenguas danzaban en sus bocas.

Yukito le mordió juguetonamente el labio inferior provocando que el moreno se pusiera peor que un tomate.

Se separaron con el toque del timbre.

Sonrieron.

Ambos sabían que ya nada iba a ser igual después de ese beso.

Fin del Flash back.

Yukito, mi otra mitad.

Por favor, no puedo vivir sin ti.

Regresa. Regresa por favor...

Ahora lo único que me mantiene cuerdo es mi pequeña princesa.

Sus ojos esmeraldinos me provocan una inmensa paz.

Iré a ver si está bien.

Me levanto de la cama.

Y salgo al pasillo, escucho que están discutiendo en la cocina. Me pongo a espiar desde la escalera. Como hacía con... Yuki... Cuando nuestros padres se juntaban a charlar, cuando éramos apenas un par de mocosos. Cuando el respiraba.

Siento asco al pensar en esas cosas devorándoselo.

-Tenemos que esperar el helicóptero!- La voz desesperada de mi tía Sonomi interrumpe mis desagradables pensamientos- El va a venir..!

Mi padre golpea la mesa con la palma de la mano, y la mira algo fuera de sí.

-No va a venir!- Le grita, ay un silencio inaudito, e incomodo- Dios escucha a esta mujer!- Dice mirando el techo, jamás lo había visto así, da miedo- Por que iría a venir? Eh?- Pregunta mirando a mi tía, Yue se mueve incomodo en la silla.

-Por mi...- Mi padre la aplaude...

-Así, ese hombre va a arriesgar su trasero por la mujer que lo engaño con su propio hermano!, que coherente Sonomi! BRAVO!- Aguarden, mi tía, y el hermano del señor Daudoji.

Esto sí que es de terror.

Mi tía agacha la cabeza avergonzada, se refriega los ojos, está llorando.

Pero luego encara a mi padre y lo mira.

Lo mira de una forma algo desconcertante.

-Va a venir a por su hija- Mi padre la mira, Por unos segundos todos están en silencio, hasta que mi padre estalla en risas. Y da un sorbo a su vaso de.. Vodka? Con razón esta tan así!.

-Por su sobrina querrás decir- Siento una presencia y un gemido detrás de mí.

Es Tomoyo. Me levanto y la empujo escaleras arriba, pero ella se escabulle y baja las escaleras.

Y se planta enfrente de mi tía.

-A que se refiere el tío Fujitaka con que soy la sobrina de papá?- Pregunta ella, yo se que ya sabe la respuesta, pero conociendo a Tomoyo, va a querer oírla con sus propios oídos.

Tía Sonomi no sabe que decir.

Solo la mira.

-Lo que has escuchado, Tomy, no eres hija de tu padre- Dice Yue repentinamente, todos en la sala lo miran. Se acomoda el pelo- Pensaban quedarse ahí como estúpidos mirándola, logrando confundirla más?, lo dicho, dicho esta, ahora concentrémonos en lo primordial...

Escucho unos ruidos de unos cristales rotos.

Y presiento lo peor.

Creo que hemos hecho mucho ruido.

Corro escaleras arriba, hasta el cuarto de Sakura.

Esta durmiendo. La zarandeo, sus ojos se abren y me miran sorprendidos.

-Hay que salir de aquí, vamos vístete rápido- Sale con solo un short de Jean, me saco mi pulóver, y se lo pongo, la agarro de la mano y la arrastro prácticamente escaleras abajo.

Yue está concentrado en impedir que ingresen por la ventana y mi padre le ayuda.

Tía Sonomi solo esta adelante de Tomoyo, protegiéndola.

Dejo a Sakura al pie de la escalera y ayudo a los otros a poner la mesita que está entre los sillones en la ventana.

Son muy fuertes, diablos.

Debimos de hacer menos ruido.

Yue me mira y recarga su ametralladora.

Dejamos la mesa caer. Y nos dirigimos a la puerta de entrada.

Tomo el palo de Hockey de Sakura.

Sonomi aparece de pronto en la cocina con dos palas.

Supongo que las saco del jardín. Le da una a mi padre.

Creo que estamos listos para salir, Abrimos la puerta, son más de cinco. Yue se encarga de todos.

Tiene muy buena puntería. Es normal si tu padre fue jefe de la gendarmería Japonesa.

El gran capitán Tukishiro.

Y yue había heredado todos sus dotes. Salimos afuera corriendo, en la calle van apareciendo, dispersados por suerte, caminan lento como sin rumbo alguno, son caminantes.

Son muy lentos. Pero si de algo estoy seguro que un grupo de ellos es mucho, incluso si tienes armas.

-A LA CABEZA!- nos grita Yue.

Corro hacia uno, y le doy con el palo en la frente.

Se cae al suelo, y no se para más, funciona. Sigo derribando, con un ojo en mi objetivo y otro en las niñas.

Sakura es mi prioridad, solo yo puedo protegerla, yo soy el que la conoce más, y por lo tanto soy el más apto para impedir que nada malo le pase.

Oímos a los helicópteros a lo lejos.

Pasan por sobre nuestro, se dirigen a la primaria.

Esta una cuadra de donde estamos, aterrizan en la azotea.

Instintivamente esas cosas se dirigen hacia allí. Las atrae el ruido. Maldición. Al acercarnos noto que la escuela está rodeada. Yue nos mira con una sonrisa, porque diablos sonríe en una situación como esta!

-Tengo muchas, muchas balas- Dice mostrándome su ametralladora.

Corre hacia los caminantes, y los derriba uno a uno.

Noto que se ríe al ver como los cuerpos caen inertes en el suelo.

Son niños, maldición son niños.

-YUE DETENTE- Pero no me hace caso.

Al terminar se vuelve hacia mí con el seño fruncido.

-Están convertidos Touya- Me agarra la mandíbula y la gira hacia los cuerpos, si, tenia razón, todos eran uno de ellos- si un niño zombi se te aparcería, te dejarías morder solo porque es un niño?- Me pregunta desafiante, lo miro con odio.

-Prefiero llamarlos caminantes- Le digo cortante voy hacia Sakura Y la agarro de la mano, entramos en la escuela.

Ya los CAMINANTES no aparecen, las puertas están cerradas con llave.

-APARTATE- Le digo a Sakura, me mira asustada y retrocede.

Rompo el cristal con mis puños, no siento el dolor. Solo siento ira. Adrenalina- Destrabo la puerta y la abro, tomo de nuevo a Sakura con mi mano sana, no quiero que se corte con los vidrios que me quedaron incrustados en la otra.

Los demás nos siguen detrás.

Subimos las escaleras, estoy confiado, si las puertas estaban cerradas, no hay CAMINANTES acá dentro.

Seguimos por el pasillo que conduce a la terraza, pero al doblar, creo que casi me infarto.

Niños, pero, gracias dios, estos no están convertidos, deben de tener siete años.

Una profesora está con ellos.

-A donde van?- Le pregunta Yue a la Chica, no debe de tener más de 23 años.

Odio su manera de hacerse el galán, la chica se sonroja. Me da asco.

-A la terraza- Le contesta tímidamente, no se cuenta en la situación en la que estamos?.

Con mas rudeza mujer!-

-Después de usted..- Le dice galantemente.

Oigo pasos, gruñidos, de donde mierda salieron..

-QUIEN FUE EL HIJO DE PUTA QUE DEJO LA PUERTA ABIERTA!?- Pregunto colérico.

Ellos aparecen detrás de nosotros- CORRAN!- Grito

Tomo a Sakura de la mano, Tomoyo Sonomi y papa nos siguen detrás, Yukito, digo Yue es el primero en abrir la puerta de la terraza, El helicóptero esta allí.

Y ahí esta el señor Daudoji.

Tomoyo corre a los brazos de su padre.

Este la alza en brazos.

Nos mira.

Los niños suben al helicóptero. No son más de seis.

La puerta está siendo golpeada, son ellos, y son muchos.

Subo a Sakura, Tomoyo va adelante con su padre y tía Sonomi.

Derriban la puerta.

Y se acercan.

Papá, mi papá no ah subido.

El helicóptero ya está en el aire.

-PAPI!- Grita Sakura, No sé que está pasando, no puedo verlo.

Yue cierra la puerta.

-MALDITO IDIOTA QUE DIABLOS HACES!- Le grito tomándolo del cuello.

Zamarreándolo.

El solo no puede hablar, me mira pidiéndome disculpas.

Sakura no para de llorar y gritar.

Miro por una de las ventanillas.

Ahí, justo donde estaba mi padre.

Hay una gran cantidad de caminantes agachados. Entre ellos se ve una cabellera color miel, y unos ojos desorbitados cafés, con unos brillantes lentes.

Ya nos estamos alejando.

No puedo creer lo que veo, no es cierto, no es cierto, no es cierto.

Abrazo a Sakura, esta no se calma.

El señor Daudoji me acerca una jeringa.

-Es un tranquilizante, la hará dormir las horas que lleguemos a Hong Kong. Es el único lugar no infectado- Asiento, Sakura tiembla, y se convulsiona. Está teniendo un ataque de nervios.

Tomoyo la mira muy preocupada, Yue también, Sonomi ni siquiera se da la vuelta.

-Al cuello Touya- Me indica Yue.

La clavo y descargo el líquido.

Al cabo de unos minutos Sakura ya está dormida.

La acurruco a mi lado y la abrazo.

Debo tratar de dormir.

No sé cuando voy a estar tanto tiempo fuera del alcance de los Caminantes.

Dejo que mis sentidos se tranquilicen, tengo a mi hermana, siento su pulso, todo está bien...

Me dejo vencer.

No quiero pensar en nada más.

Yukito, te necesito.


Pov Normal.

El helicóptero siguió su rumbo hacia Hong Kong.

Al parecer, Hong-Kong, Siria, Las bases de investigación antárticas argentinas, Hawái, Alaska, y el continente oceánico, eran las únicos lugares seguros en la argentina.

Después, todos los otros lugares eran un completo infierno.

El virus se había expandido muy rápido en tan solo 2 meses.

Nadie sabía su origen, nadie sabía cómo combatirlo.

En Hong Kong, muchos de los mejores investigadores trabajaban sin cesar día y noche, para encontrar una cura, pero se resignaba al no encontrar nada.

Y algunos, se entrenaban, para mejorar sus técnicas. Y poder enfrentarlos.

-XIAO-LANG LI- Llamo una voz gruesa proveniente de un hombre alto y corpulento, ya entrado en años.

Pero muy fornido.

Un jovencito de apenas 15 años acudió a su llamado, dando una reverencia, estaba enfundado de un traje de artes marciales, al igual que el hombre.

Sus cabellos alborotados color chocolate, y sus ojos ámbar, se acentuaban con su tonalidad trigueña.

- A la cabeza- Le ordeno.

El adolescente prematuro no espero y enseguida, unas llamas aparecieron de sus manos

Dirigió brutamente su puño derecho como dando una golpiza al aire, una bola de fuego surgió del, y fue a parar a la cabeza de trapo de lo que parecía una imitación de un Zombi.

Siguió haciendo lo mismo con otros muñecos.

-QUIERO VER TODO TU PODER!- Le grito el hombre.

El niño profirió un rugido.

Y una esfera de fuego pareció a su alrededor.

Un dragón rojo casi invisible giraba alrededor del niño.

El calor de la atmosfera se hizo cada vez mas agobiante, el hombre solo se pego en la frente.

-DETENTE!- Le grito pero el niño parecía no oírle, Sus ojos estaban adoptando un color dorado intenso, y una aurora se visualizo a su contorno. Roja, brillante, poderosa

-maldición- Dijo el hombre toscamente, Golpeo sus manos. Y giro, A su alrededor, varios círculos de agua aparecían.

Dirigió sus manos en dirección al niño. Un chorro de agua cristalina muy potente emano de ellas y golpeo al ambarino.

-WU-SEMPAI!- Le reclamo el castaño Algo mareado.

Quiso pararse pero cayó.

Wu se acerco hacia el intento agarrarlo pero apenas toco su cuerpo noto que este debía estar a 100 °C, por lo que retiro sus manos rápidamente.

Lo dejo estar un rato allí.

Coloco sus manos a su alrededor.

Y las movió en triángulos.

Hasta formar unas pequeñas pirámides lapislázulis.

Las coloco el pecho del castaño.

Su cuerpo empeño a enfriarse.

Las retiro a la temperatura adecuada. Sintió una mano apretándole el hombro.

-Ah dama Ieran- Dijo conociendo perfectamente su presencia- Tiene aun más poder que Hien- Dijo pensativo - Es peligroso para el tratar de usarlo al máximo sin entrenamiento.

-Es por eso que estas tu- Le dijo provocando un sonrojo en el hombre- Mi niño, quiero prepararlo para que jamás tenga que depender de nadie- Dijo acariciando los cabellos de su hijo- Siempre fue tan independiente, quiero ayudarlo para que siga su propio camino algún día, mas con esas cosas dando vueltas por ahí- Dijo preocupada, arrugando la frente.

-Lo sé Ieran, pero Xiao-lang no es como las niñas- Dijo refiriéndose a las hermanas de Syaoran- Las chicas poseían solo un cuarto del poder que tenia Hien, es por eso que no tuvieron problema al controlarlo, todas, a los 5 años- Dijo recordando, como cada una pudo hacerse cargo de todo su poder a tan corta edad- El jovencito ya tiene 15 años, y todavía no sabe controlar su dragón de fuego interno- Dijo algo inquieto- El entrenamiento deberá expandirse todos los días.

-No será mucha carga para él?- Dijo algo esquiva Ieran.

-Por favor mi querida dama, es necesario- Respondió el anciano mirándola melosamente.

-Lo consultare con el- Ieran apunto a su hijo, formando una neblina blanca a su alrededor, lo elevo a una altura del suelo y lo llevo adentro de la gran mansión que se alzaba a sus pies.

Serian tiempos muy difíciles.

Muy pero muy difíciles, al menos.

Las partes del mundo que no habían sido infectadas permanecían intactas gracias a la magia.

Debían continuar así si querían sobrevivir.

A varios kilómetros.

Un helicóptero se acercaba.

Y esperaba ser recibido, con los brazos bien abiertos.

Ieran Li miro el cielo. Desde su balcón, había acomodado a su hijo con la cabeza sobre sus piernas, estaban en un sillón blanco, miraba los rasgos de su pequeño niño. Recordándole tanto a su marido, preocupada por su destino, por su poder. Que iba en aumento. Podía sentirlo, una llama aumentando su calor. Y el único que podía ayudarla se encontraba a varios cientos de kilómetros.

- Daudoji-San, pronto nos veremos- Dijo confiada acariciando los cabellos chocolates de su pedazo de cielo.


Buenazas.

Aquí otro episodio, espero no les moleste que mezcla un poco lo sobrenatural

sslove!, te reto a encontrar una sola falta de ortografía. Es bueno saber de vos otra vez.

Guest! Si jajaja, Sigue leyendo, creo que va a ser de tu agrado.

Homura Li, pues si, vi que no había muchos fics como del tema de Zombis, y decidí, hacerlo, además los zombis son algo que me encantan.

Majoo1Abraham Aquí tienes el segundo capi!,