Capitulo 6: El Instituto
Pov Sakura
Los rayos del sol me pegan de lleno en la cara. Mi primer dia aqui en este instituto, que nervios. Me siento en la cama, que raro. Yumiko todavia duerme. Son las 6:30 am.
Me dispongo a vestirme. No hay mucho de donde escojer. Anoche me dedique antes de acostarme a desarmar las valijas.
Me desido por un jean corto color gris con negro y una musculosa verde. Junto con unas convers negras.
Salgo de la habitación sigilosamente para no perturbar el sueño de mi compañera.
-Sakura, despierta tan temprano?- La voz de Shiefa me sorprende un poco, me giro y ahi esta con sus ojos ambares perturbantes y su pelo dolor melocoton- Venia justo a darte tu horario.
Me dice extendiendome una hoja, la tomo y le sonrio. Me agrada esta mujer.
-Gracias directora- Le digo simplemente.
Se aleja caminando por el pasillo.
Ojeo el horario.
A las 8:00 am tengo con la psicologa?, wow, esto es muy raro, para que quieren que vea a una psicologa?. Estoy bien de la cabeza, no necesito ir a esa clase, pero, ire una sola vez, luego veo si me dicen que no vaya mas.
luego de 9:30 hasta las 12:00, tengo clases de... Telequinesis. Okay... con... Sara Miller.
Luego tengo desde las 14:00 hasta las 17:00 tengo clases con el profesor Marvin Becker... Hummm. Interesante...
No dice de que es la clase. A no, si dice. "Practicas de supervivencia".
Y supongo que de alli tengo descanzo, o quiza no. Hay una clase de las 17:14 hasta las 19:00.
Es con la profesora Kaho Misuki. Pero esta si que no dice de que es la clase... Es muy raro.
Me fijo la hora, ya son las 7:00 am.
tengo una hora para husmear el instituto. Camino por el pasillo y bajo por las escaleras hasta el piso principal.
Siento el ruido de un helicóptero, salgo afuera del instituto, efectivamente un helicoptero esta aterrizando en la pista.
Solo baja de el un niño.
Su cabellera amarilla me parece familiar, aun que supongo que en el mundo ay miles de chicos con cabello amarillo.
Veo como se combierte en un león. Y oigo un grito de una mujer, la directora Shiefa.
No puede ser.
-KERO!- Le grito, mientras corro hacia el.
El adopta su forma normal y me saluda con la mano. La dicerectora parece no enteder nada.
Cuando esta a un paso de mi lo abrazo.
-Sakura, que alegría encontrarte aqui, pense que te habia pasado algo cuando fuimos a cenar a la mansión y no te vi- Me dijo, se nota la preocupación en su voz, es bueno contar con otro amigo- De alli se enteraron de mi habilidad para convertirme en animales y me enviaron a este lugar. Por sierto, ¿Tu que haces aqui?
-Bueno, yo tambien tengo poderes- Admito llevandome la mano a la cabeza.
El solo me mira extrañado.
-Señorita Kinomoto, podria explicarle como son las cosas al joven...- Insinua la directora para que Kero le diga su apellido, ahora que lo pienso yo tampoco lo se.
-Tanako- Dice el mirandome con sus ojos lima, parecen amarillo fluor a la luz del sol.
Lo guio a travez del instituto hasta la habitación que me indico la directora.
-Ahh, ladroncita, Hiraguisawa te estaba buscando- La voz insoportablemente insoportable del chico rubio de anoche resona en mis oidos.
Juro por dios que fue odio a primer vista con este tipo.
Me giro y ahi esta con esa sonrisa burlona, me gustaria que desapareciera de su rostro.
-Ya te dije que no robo poderes!- Le grito mirando hacia arriba, por que, bueno...
Me saca tres cabezas.
-Como digas, chibi- Me dice. Lo tomo por la muñeca, le dare un poco de su merecido. Efectivamente mis poderes estan de mi lado y extraigo su poder. Una energia calida.
-Que haces!?- Me pregunta enojado, me sonrio.
Estiro la mano como un golpe al aire.
No pasa nada... POR QUE NO LANZE FUEGO?
Lo intento de nuevo. Escucho la carcajada de ese baka. Me aturde, no lo soporto.
-Mi querida amiga de lo ajeno, yo manipulo el fuego, no lo creo- Me dice con su sonrisa bobalicona, dios lo odio tanto, con que solo manipula.
Pense que tambien creaba.
-Baka- Susurro.
-Por sierto, que haces enfrente de mi habitación ?- Me pregunta algo inquieto.
-Vinimos porque esta tambien va a ser mi habitación- Kero que hasta el momento habia permanecido callado lo mira amablemente, como puede ser tan amable con un tipo tan estupido.
Pov Normal.
-Genial, soy Ryu Zen, mucho gusto- Le dijo extendiendole la mano, luego antes de que Kero pudiera apretarla la retiro desconfidamente- No robas poderes sierto?- Le pregunto mirando de reojo a Sakura, quien solo inflo los cachetes y se dio media vuelta para irse, ya casi eran las ocho y no tenia intenciones de desperdiciar su tiempo con una idiotez como la que estaba haciendo Ryu.
-Eh, solo era un broma- Dijo tratando de llamar la atención de la castaña, pero esta solo seguia su camino, Ryu se apoyo en un florero grande y la miro con burla- Como quieras, cara cortada- Sakura que hasta su momento habia llegado ah las escaleras, Miro con odio puro refulgiendo en sus ojos esmeraldas e hizo estallar el florero en el cual estaba apoyado el rubio quien se cayo de espaldas, Kero por suerte se habia transformado en una araña y escalo velozmente la pared. Aguardando unos minutos para volver a su forma normal.
La castaña por su parte solo siguio descendiendo por las escaleras y siguio su rumbo.
Seria una hora aburrida si se trataba de responder preguntas absurdas sobre su persona.
Llego hacia la habitación donde habia una placa de metal con un nombre grabado.
Mery Langhoff, Psicología.
Intuyo que esa era la puerta por la que debia ingresar.
Entro sin más preambulos.
Una mujer de pelo color ceniza y ojos color caramelo le sonrio.
-Sientate querida- Le ordeno ablamente la mujer en japones. Sakura la miro extrañada.
-Me llamo...
-Sakura Kinomoto- Le termino la psicologa.
Sakura no dijo nada, y se convencio de que lo tendria anotado en algun lado, la mujer sonrio de nuevo.
-"Okey, esto es raro"- Penso la castaña mirando a la mujer que estab en frente de ella con una cara de feliz cumpleaños- "Ojala termine pronto"
-Por que?, acaso no te gusta la psicología?- Le pregunto mirandola con un brillo especial en sus ojos acaramelados.
Sakura se paro corriendo la silla asustada y sorprendida a la vez.
-Como supo lo que pensé?- Susurro mas para si misma.
-Leo los pensamientos pequeña, no puedes esconder nada de mi, esta habitación esta especialmente modificada para que pueda hasta incluro ver las imagenes que rondan tu cabeza- Le explico indicandole que volviera a sentarse- Esta hora es mas conocer a los estudiantes, y par ayudarlos si presentan algun traumatizmo. Ahora cuentame, Tomoeda es hermoso verdad?.
Sakura se sento incomodamente.
-Si, ERA muy lindo- Dijo melancolicamente, Sakura no pudo evitar asociasar a su padre con las imagenes de su casa.
-Quien es ese hombre?- Pregunto la doctora Langhoff mirandola fijamente.
Sakura se puso algo tensa.
-Mi padre- Respondio con un hilo de voz del cual se sorprendio.
-Donde...- Sakura cambio de pensamientos temiendo que la doctora formulara una pregunta de la cual no queria dar a conocer la respuesta, se centro en su hermano- Okey, entiendo de que no quieres hablar de él... En algun momento tendras que hacerlo- Le dijo mirandola seriamente- Ahora, quien es ese muchacho?
-Mi hermano
-Donde esta ahora?
-En Hong-Kong- Dijo Sakura recordando preocupadamente que su hermano no sabia en donde estaba ella, de lo furioso que se debió de haber puesto al enterarse de que ella se fue a un instituto en el continente oceanico.
-Es un hombre violento por lo que veo, y muy celoso... Acaso el te provoco algun daño fisico?- Pregunto, obteniendo una mirada incredula de Sakura- Okey, el no era violento, entiendo.
-Como vera, estoy bien de la cabeza, no es necesario todo esto- Le corto Sakura parandose.
-Si quieres controlar tus poderes debes de estar calmada de mente, y por lo que veo tu no estas muy calmada haci que te sujiero que vuelvas a tu asiento, debes tratar de sacar todo lo que te inquieta o te inquieto, todo lo que te provoco dolor. Debes de recordar...
-NO QUIERO RECORDAR- Vociferó Sakura golpeando el escritorio, pensando accidentalmente el dia en que se hizo la cicatriz. Mas bien dicho, le hicieron la cicatriz.
La doctora se llevo las manos a la boca, emocionada de mala forma.
-Por que te hiciceron eso?- Pregunto sorprendida, con un nudo en la garganta.
-Dejamé en paz- Le profiró la esmeraldina saliendo de la habitación corriendo. Dejando a Mary Langhoff realmete conmocionada. Habia tratado con casos de muertes, bullyng y otras cosas algo fuertes, pero el caso de Sakura Kinomoto iba mas alla de todo lo que ella habia conocido.
Y debia hacer algo rapido si queria que los poderes de la niña fueran controlados a tiempo. Era una buena niña.
Eriol Se encontraba caminando por la playa, era un dia soleado y hacia mucho calor. Y queria dejarse llevar por sus pensamientos sin que nadie le interrumpiese.
Su padre y el nunca siempre habian sido unidos. Pero en los ultimos tres años, su vida se habia vuelto solitaria y monótona.
Su padre lo habia abandonado por su trabajo. Se pasaba 10 horas en su laboratorio subterraneo con la ultima tecnologia, en compañia de los cientificos mas inteligentes del planeta. 8 horas en la empresa familiar, automotriz. Y las otras seis horas durmiendo.
Practicamente lo veía cuando salia de la casa, lo vigilaba desde su ventana.
Porque ni a desayunar bajaba, generalmente lo hacia en su oficina, rodeado de papeles.
Y cuando llegaba la hora de la cena, era para discuciones.
El por su parte hacia oidos sordos a lo que su padre le gritaba, y Nakuru simplemente comia rapido y subia a su habitación. Sin prestar atención a lo que su tutor discutia con su, para ella, odioso hermano. Pero de alguna forma, ella le tenia mucho aprecio, y lo queria.
En esos tres años de su adolescencia nonata habia aprendido que su padre, era un ser sin sentimientos que de alguna forma apreciaba. Pero cuando cumplio los catorce empezo a sentirse mas solitario que nunca. Nakuru habia dejado de hablarle, solo lo observaba en contadas ocaciones durante la cena, en la cual ya ni se presentaba su padre.
El unico que en ese momento se habia sercado ah hablar con el habia sido el primo de su madre. William.
El lo entendia, lo ayudaba a soportar su soledad, y lo entretenia con diversas actividades como el polo o simplemente andar a caballo.
Hasta los quince, cuando de pronto dejo de prestarle atención, y empenso a pasar mas tiempo con su padre en el laboratorio.
Habia empezado a odiar a su padre con su propia alma. No lo queria ver, no queri oir su voz, por que la furia aumentaba en su ser.
Se habia concentrado en mejorar sus dotes en un campo aisldo, lejos de los ojos de las personas que seguramente le temerían si se enteraran de su poder.
Empezo ah mejorar notablemente, hasta que ya su poder no tenia control sobre el como habia sido en los primeros años.
Miro intranquilo el mar. A cuantos habia asecinado el experimento de su padre.
A cuantos más asecinaría.
-Que es lo que has hecho- Susurro para si mismo el niveo.
En un intento por hacer del mundo solo para los de su especie, se le habia descontrolado el virus. Probocando una terrible epidemia de la que ni siquiera el mismo podria salir vivo.
Habia asecinado a miles de millones de personas solo para nada.
Pero habia una verdad, y era que los humanos normales jamás los aceptarían como eran, y como dijo su padre, era lo mejor.
Si no los mataban ellos, los iban a destruir los del gobierno.
Era la ley de la selva. Habia que sobrevivir, de algun forma, por mas que eso significara asecinar.
Y ahora se encontrba en esa extraña academia.
-Exterminar- Pensativo y con el animo mejorado se sento en la arena donde siguió contemplando el mar que tanto le encantaba, penso en la palabra exterminar.
Lo que le habia dicho su prima, el proposito por el cual los entrenaban, era para exterminar a los Z, como alli los llamaban, y restaurar la paz.
-Hiraguisawa- La voz acampanada de Sada le interrumpio los pensamientos- La directora Li te esta buscando- Le informo, Eriol solo le sonrio y asintio.
La acuamarina siguio su camino rumbo al mar. Piso firmemente el agua y se alejo caminando por esta.
-No te ahogues- Le grito Eriol mientras enfilaba hacia el instituto
La chica solo le sonrio y nego con la cabeza.
Eriol por su parte corrio hacia la oficina de su prima donde la encontro cruzada de piernas y con el ceño fruncido
-Donde estabas?- Le pregunto enojada.
-Tranquila, solo estaba en playa- Le dijo apuntando a sus pies descalzos con algunos granos de arena entre los dedos.
-Tienes que ir a clase de supervivencia, te informo que el hecho de que seas mi primo preferido no te derecho a saltarse las clases- Le dijo sacando unos lentes de su estuche y poniendoselos- Ve a tu clase- Le ordeno puntando a la puerta.
Eriol solo levanto las cejas y salio por la puerta.
Se dirigió de nuevo afuera y entro en un inmenso galpon que en la enorme puerta metalica rezaba "Survive"
Abrio la puerta con un movimiento a la derecha de su mano.
Todos se giraron a verlo.
A penas eran las 8 y tenia hasta las 12.00
-Joven Hiraguisawa, pase al frente- Gruño un imponente hombre alto y fornido. Con cabellera verde y ojos grisaceos oscuros. Eriol paso a la lona y lo miro con cara de pocos amigos- Si fueras a Las Vegas. Y se te acercan varios Zetas. Que es lo que harias niño?- El hombre lo miraba fija y seriamente mientras le hablaba con una voz extremadamente gruesa. Habia cicatrices en sus brazos y su piel estaba extremadamente tostada.
-Invitarlos a jugar pocker- Contesto el níveo ganandose la risa de las veinte personas que alli se encontraban, admirando su caracter al haber contestado de una forma tan sarcastica al, hasta ahora, mas temido profesor de la academia. Quien en ese momento le dirijio una sonrisa burlona.
Se sento en el suelo y medito.
Eriol se saco los lentes y los limpio una y otra vez cuando casinos, edificios glamororsos y personas empezaron a alzarse a su aldedor.
El peli-verde seguia en el piso meditando. Hasta que desapareció, Eriol solo estaba alli parado entremedio de la gente, mirandolas con los ojos desorbitados, dando vueltas en el mismo sitio.
Entonces lo vió. Un zombie se aproximaba a una joven y le arrancaba la piel de la espalda a mordiscos. Los gritos de la chica resonaban en los timpanos de Eriol provocando que este se estremeciera y se arrodillar en el piso, tapandose los oidos y cerrando con fuerza los ojos.
El grito se esfumo en el aire y Eriol abrio los ojos. Las calles estaban vacías
-Que demonios...- Camino una cuadra y al doblar se encontro con al menos dos docenas de ellos. Lo miraban extenuante, hasta que empezaros a andar tras el. Eriol corria pero al parecer ellos eran mas veloces.
Hasta que vio una tapa de alcantarilla.
Hizo uso de sus dnes y la levanto, fue golpeando a los zombis uno a uno, aplastandoles la cabeza.
Sintio un pequeño gruñido. Y miro hacia abajo. Era una niña de al menos cuatro años, iba vestida como una princesa.
No tuvo tiempo de reaccionar. No pudo reaccionar.
La pequeña le cogio el brazo y hundio sus dientes en el.
La vista se esfumo y contemplo a el profesor que se paraba y terminaba su meditación.
Los demás chicos y chicas estaban en silencio.
-Estas bien, muchacho, solo debes de recordar que todo aquel que sea un zeta, debe de ser exterminado, asi sea un bebe prematuro- Le hablo con rudeza.
-Que fue eso, profesor...
-Marvin, inserte una escena en tu mente, como una especie de sueño. Estabas viendo todo eso en tu mente, vimos tus movimientos, cuando corriste, todo, casi te llevas por delante a unas chicas- Le dijo guiñandole el ojo- En fin, debes de mejorar tus tecnicas, se que eres capaz de mas, tienes un asombroso don.
Eriol asintio orgulloso, los demás solo murmuraban y lo miraban, algunos con admiración, otros con enojo y celos.
Las puertas se abrieron estruendosamente dejando entrar a dos hombres y una mujer vestidos completamente de negro con botines y armas a la cintura.
-Marvin, nos informaron de un posible inconveniente en la misión a Sydney- La mujer hablo en perfecto aleman. Sus ojos celestes denotaban frialdad, pero calidez. Una mezcla de ambos, y su rostro con delicadas facciones se veia serio y apagado- Necesitamos refuerzos. Tienes estudiantes ya entrenados?- Miro a su alrededor con severidad.
-No, Fuyu y Ryu estan en la mision- La preocupación se apodero de el rostro moreno de Marvin.
-Tendremos que ir, necesitamos de tu apoyo- La chica le sonrio vagamente.
El moreno solo asintio, hizo una reverencia a sus alumnos y abandono el galpon de entrenamiento.
Dada por finalizada la clase, los alumnos solo salieron y observaron como un helicoptero arrancaba su vuelo por el cielo que se comenzaba a nublar.
Eriol pudo distinguir el rostro de su profesor asomarse por una de las ventanas del helicoptero.
Sakura admiraba la destreza de la joven india que tenia enfrente, era tan solo una niña. Tendria unos 7 años y podia levitarse a ella misma sin perder el control de la situación.
-Y yo ni siquiera puedo alcanzarme algo sin estar al borde de la muerte- Penso amargamente recordando el episodio del cuchillo.
La niña la miro con cara de pocos amigos, sus ojos negros pasivamente la invitaba a seguir contemplandola.
-Bien, Didi dejale el turno a Sakura- Sara Miller la miraba tambien extenuante.
Se paro y se coloco al medio. La sala era completamente de madera y tenia una alfombra roja enorme. Sara puso un oso de peluche en frente de ella- Practica con algo sueve- Le brindo una sonrisa a lo que Sakura solo miro como una burla.
Lo elevo a su altura y lo atrajo para que ella pudiera mirarlo a los ojos.
Era de color negro con las patas marrones.
Un recuerdo borroso paso por la cabeza de la castaña...
FLASH BACK
una pequeña niña de tres años se encontraba sentada en la sala de un hospital. Sus ojos verdes esmeraldas miraban a los lados impacientes.
Aun no comprendía que hacia alli, ni menos adonde se habian llevado a su mamá. Su padre se perdio de un momento a otro en compañia de su hermano.
Solo recordo que estaban bailando con su madre y esta cayo al suelo, de donde nunca se levanto.
La puerta de la sala se abrio dejando ver a su hermano que traia algo consigo en la mano.
Un oso negro.
Se lo dió y junto con un beso en la frente, susurrandole "Todo va a estar bien"
-Doctor Tsu a emergencias- Grito una mujer por los altavoces.
Las enfermeras corrieron y su hermano tambien lo hizo. Ella lo siguió como pudo, creyendo que se trataba de un juego.
Todos entraron a una sala.
-AY QUE LLEVARLA A QUIROFANO- Vocifero el doctor.
La pequeña castaña no entendia nada, solo vio a su padre blanco como una hoja, una camilla rodeada de doctores salio de aquella sala.
Un pelo negro larguisimo y rizado asomaba a los lados de la camilla.
Su padre y su hermano corrieron tras la camilla, y ella volvio a seguirlos
Entraron a un pasillo, y alli se quedaron, a su madre por otro lado la llevaron a una habitacion luminosa con una gran ventana interior de donde ella pudo observan como desesperadamente la asistian.
-Papi- Dijo con su voz chillona mirando como su padre se cubria la voca y despues apollaba las dos manos sobre el vidrio, ignorandola- Touya...- Su hermano ni la miro. Estaba sentado en una silla cubriendose el rostro- Mami...
Las pulsaciones de nadeshiko se escuchaban a travez de ese aparato.
Hasta que el sonido antrecortado se hizo uno solo, largo y ensordecedor.
-NOOOOO- Grito su padre, mientras los doctores aplicaban las descargas electricas para reanimar a la bella mujer que iba poniendose mas blanca cada vez mas- NOOO, NOOO, NOOOO- Fujitaka golpeaba una y otra vez el cristal, Sakura solo observaba ajena a lo que estaba sucediendo.
Su hermano lloraba con intensidad aun con las manos sobre la cara.
-Lo lamento- susurro el doctor mientras abandonaba el pasillo.
Ella no escucho mas gritos, solo miro a su madre, y vio como la oscuridad inmensa la envolvia. Y sintio frio.
FIN DEL FLASH BACK
-SAKURA DETENTE-El grito de Sara no sivio para mucho, Sakura miraba sin mirar a los ojos del oso que se descocia lentamente, la tela se abria y el reyeno quedaba flotando. Sara y Didi se encontraban en el techo sin gravedad. Lagrimas solamente salian de los ojos esmeraldas de Sakura. El oso exploto.
La sangre salia de las narizes de las que flotaban en el techo.
La castaña volvio en si, junto con la gravedad. Didi levito ejn vez de caer, Sara no tuvo tanta avidez, ya que cayo de espaldas.
-Lo siento- Gimió Sakura llevandose las manos a la boca saliendo de la sala, dejando a Didi y Sara mudas.
Eran las 11:30 de la mañana, no habia mucho que hacer, pero la castaña corrio desesperadamente hacia la playa donde se tiro en la arena. La calidez era inmensa, solo se paro y entro al mar. el agua le llegaba a las rodillas, aspiro el olor salado y se dejo llevar por la tranquilidad.
Sintio que algo le tocaba las piernas. Miro hacia abajo, un pez dorado pasaba, el agua era tan clara que podia ver lo que habia mas alla de bajo del agua. El pez por su parte aumento de tamaño hasta que se convirtio en alguien que ella conocia.
-Nadando eh?- Pregunto con algo de gracia la castaña mirando los ojos limas de Kero.
-Si, tratando de que los tiburones no me coman, es pura adrenalina- Sonrio el muchacho- Y saltandome las clases de metamorfosis, es teoria y la verdad que el ruso no se me da muy bien- Admitio encojiendose de hombros lo que le provoco una sonrisa a Sakura que disimulo girandose en direccion opuesta a Kero- Puedo preguntarte algo sin que me mates?.
Sakura se giro algo desconcertada, pero vio sinceridad en el rostro de la persona que tenia en frente, una sinceridad nata, la cual la sorprendio y la llevo a asentir.
-Como te hiciste esa cicatriz?- Sakura se enpalideció- Si no quieres decirme lo entien...
-Fue en la escuela- Confeso Sakura, mirando el mas alla- Unas compañeras me acorralaron, no me llevaba bien con ellas y me cortajearon toda.
Kero solo se quedo mudo. La miro a tiempo en que Sakura volteaba.
-Te vez linda aun asi, esas capullas fallaron- Sakura se sonrojo, y kero volvio a ser un pez, y nado rapidamente lejos de alli.
-Es raro, pero me cae bien- La voz de Eriol la sobresalto. El muchacho la miraba con el ceño levemente fruncido- Shiefa esta preocupada por lo que sucedió en tu clase con la señorita Miller.
-No fue mi culpa- Se objeto Sakura, sin mirar al níveo, quien se descalzo y se metio al agua con ella.
-Yo no dije eso- Su voz sono muy serca, y la castaña se fue unos pasos mar adentro- Debes esforzarte Sakura por favor- Suplico el muchacho- Debes de controlarte.
-POR QUE?- Pregunto Sakura dandose la vuelta, asercandose a Eriol hasta quedar cerca de el, el niveo no supo que decir, solo admiraba esos ojos esmeraldas que lo miraban enfadado- POR QUE ERIOL!?- Insistio nuevamente la castaña.
-Por que si- Contesto simplemente.
-POR QUE SI?- Siguio la castaña- SOLO QUIEREN USARME...- Le grito la castaña- TU, TU PRIMA, LA GENTE DE AQUI, TODOS...
-PORQUE NO QUIERO QUE MUERAS- Le contesto fuertemente el niveo sujetandola de los hombros. Sakura se libero de su agarre y lo miro conundida.
-Y que te hace pensar que voy a morir?- Eriol abrio los ojos como platos y se alejo corriendo, Habia metido la pata hasta el fondo- ERIOL- Lo llamo Sakura algo desconsertada.
Pero Eriol no la escuchaba, entro en el instituto y siguió corriendo hacia su habitación, la que compartia con Fuyu.
-Soy un idiota...
Dijo tirandose en la cama tapandose la cara con la almohada.
Sakura se dirijio al comedor donde rondaba un silencio abrumante, se sento en la misma mesa de la noche anterior donde solo encontro a Yumiko y ah Sada.
-Donde estan Fuyu y Ryu?- Pregunto finjiendo preocupación.
Yumiko se tenso y Sada solo le apreto la mano, despues con trizteza turbandole el rostro le dijo a Sakura
-Aun no volvieron de la misión a Sydney. Nadie sabe nada sobre todos ellos- Refiriendose ah los demás chicos que habian ido.
Sakura solo miro atonita la mesa.
Se sintieron pasos y la puerta del comedor se abrio. Ryu, con dos chicas, una de ellas era la chica italiana de pelo fucsia, y tres chicos mas entraron con caras demacradas.
Detras ingresaron los cuatro vestidos de negro junto con el profesor Marvin.
-Ryu- Susurro Yumiko mirandolo mientras este se sentaba mudo con la mirada perdida- Donde esta Fuyu?- Ryu solo se saco una cadena con un cristal blanquesino del bolsillo de la chaqueta negra.
La cadena e Fuyu.
Yumiko seprimio un sollozo y tomo la cadena, guardandola en el bolsillo de su camisa.
-Logramos traer todo. Pero no lo que realmente importaba traer de regreso, solo volvimos seis, habiamos ido 15- Ryu se levanto de la mesa y salio del comedor azotando la puerta.
Un chico se aserco de los que habia ido con el, parecia calmado y serio, llevaba anteojos, pelo negro y ojos verdes super oscuros casi negros.
-Ay algo peor que los zetas- Le dijo a Sada en pesimo japones- No sabemos que es, solo se que mide ocho metros y tiene amigos.- Sada lo miro y vio la verdad reflejada en su rostro, solo asintió. Yumiko habia abierto los ojos enormemente y Sakura lo hizo unos segundos despues.
HONG-KONG CHINA.
El sol se encontraba en su punto mas alto, y el cristal se veia a lo lejos como una bola brillante.
Lo que llamo la atención de quien no debia. Varios pasos se escuchaban a lo lejos, unas pisadas grandes que hacian templar a los pocos habitantes que habia en la ciudad.
Ieran se encontraba en su balcon como lo hacia siempre despues de comer.
Y vio algo que la dejo sin aire en los pulmones.
Un mounstro enorme de ocho metros se asercaba con dos mas.
Ieran no perdo tiempo y corrio en busca de Wu-Sempai y de Clow.
Los encontro afuera observando lo mismo que ella, Clow se veia atemorizado, estaba temblando, y no veia con claridad ya que sus lentes se le habian caido de la mano y se encontraban rotos en el piso.
Aguardaron expentantes. Los enormes entes habian llegado a la esfera. Estaba gopeando, el cristal no se rompia.
Clow suspiro aliviado, hasta que en el veinteavo golpe, se crizó.
y otro solo golpe basto para romperlo y provocar que miles de fragmentos de vidreo se exparcieran por toda Hong Kong, Los que estaban el el bancon se encondieron adentro.
Mientras que las personas que se encontraban circulando la ciudad, Murieron atrabezadas por los cristales.
-Corran, ay que salir de Hong-Kong- Grito Wu-Sempai.
Lo que siguio fue desesperación, gritos, y mucha gente corriendo fuera de las habitaciones.
Mas en una habitación de el ultimo piso, una daga caia al suelo y se desvanesia, unos ojos amatistas se abrian y un cuerpo niveo se encorporaba en la cama.
El pelo negro lacio habia cresido un poco. Ahora le llegaba un poco mas abajo de los gluteos.
La puerta se abrio dejando ver a un agitado hombre de ojos amatistas, que cargo a la niña como un costal de papas y corrio por toda la casa con ella a cuestas.
Ya afuera se encontraron con que no habia autos.
Todos estaban sin gasolina, Ieran maldijo.
Syaoran se encontraba atonito. Miro a Tomoyo y se sonrojo, luego desidio no mirarla más.
Sintieron pasos asercandose a ellos, y corrieron lejos de alli.
Pero ellos se asercaban cada vez mas. Hasta quedar detras de ellos, se inclino el que parecia el mas grande y tomo a Meiling de la cabeza, el chillido ensordecedor resono en los oidos de Ieran que apreto los ojos soltando lagrimas, pero que por nada del mundo dejo de correr,, sujetando de la mano a Syaoran que corria con el corazon en la garganta.
El Mounstro abrio la boca y el cuerpo flacuchento de Meiling cayo por este, y su sangre se exparcio por los aires cuando el enorme ente cerró la boca.
Los otros seguian en busca de mas presas, Llegaron hasta una calle donde las ruedas de dos limosinas chirriaron y los conductores, Yue y Touya, les gritaron que entrasen, ambas limosinas se llenaron y empezaron su carrera a todo vapor, dejando a los gigantes atras.
-Que diablos eran esas cosas?- Pregunto Touya sin apartar la vista del camino.
Nadie respondio.
-Que eran esos?- Pregunto Yue sin apartar la vista del camino, ya saliendo de Hong-Kong
Nadie respondió, Clow solo miro hacia atras, rezando que nada mas se escape de Berlin.
Siguieron en silencio varios kilometros hata que algo los detuvo. Mas de esas cosas. Se detuvieron en un descanzo y escondieron los autos, Yue y Touya junto con los demas hombres y Ieran los observaron desde lejos. Tomaban a los zombies y se los tragaban movidos por mas y mas. Estos los mordian pero no generaban ningun cambio en ellos.
Clow sonrio con alivio, al menos se desacerían de los zombies. Y William aun estaba vivo, habia liberado a los gigantes.
Recordo que eran 100 especimenes por continente.
200 en Asia, por ser el mas grande.
Suspiro con mas alivio al recordar que estos no tenian organos reproductores. Iba a costar, pero podrian exterminarlos con rapidez.
Comunicaría a la reina de eso.
Despues de todo, ella era como el.
-Si nos alejamos de ellos, podriamos salvarnos, esperar a que se devoren hasta el ultimo zombi y exterminarlos- Propuso Wu-Sempai entendiendo perfectamente el comportamiento de los gigantes.
- Si, Suena lógico- Coolaboro Ieran, Clow asintio contento, todo iba saliendo perfecto, nadie sospechaba nada.
Volvieron a los autos y siguieron su rumbo ah al terreno alambrado lleno de aviones que Hien habia adquirido, llenandolo de estos, desde el mas grande hasta el mas chico.
Al llegar, vieron que al menos 40 zombis los esperaban bagando entre los aviones.
Pararon los autos antes de ingresar al terreno, el Sr. Daudoji salio y disparo de su mano varias estacas de hielo, mientras que Ieran manipulaba las estacas con el viento para que dieran directo en la cabeza. Al cabo de media hora ya no quedaba rastro de esos bastardos.
-Mamá- Susurro con admiración Syaoran.
Ieran le sonrio y paso por su lado acariciandole la mejilla.
Siguieron hasta los aviones.
-Touya, es lo mismo que volar una avioneta, solo que complejo, necesitamos los dos jets, somos 50 personas, contandonos, entraremos perfectamente en dos de esos- Dijo Yue apuntando a dos jets negros.
Touya asintió y se dispersaron, Syaoran se subio en un jet con su madre y Clow. y varias personas. Mientras que Wu-Sempai, el Sr Daudoji, Tomoyo y los otros se subieron en el manejado por Yue.
Despegaron. A tiempo, puesto que los gigantes habian seguido el auto y se encontraban entrando en el establecimiento.
-TOMEN ESO MALDITOS!- Se burlo Touya provocando una risa en Syaoran- Hola, me copias Yue?- Probo a travez de el tranmisor.
-Si te copio Moreno- Le respondo Yue provocando un sonrojo en Touya- Nos vamos a las Islas Cook!.
Dijo contento.
Touya pensaba solamente en encontrarse con su hermana.
Volviendo a oceanía. ISLAS COOK.
-Sakura, no me queda otra opción, necesitas controlarte- Hablo duramente Shiefa mirando a la castaña que se encontraba sentada en frente de su escritorio- Iras a la isla B- Sentenció finalmente.
-Que es la isla B?- Pregunto la castaña hablando por primera vez.
-Una isla pequeña apartada, equivale solamente a una hectarea- Dijo algo indesisa- en el esta nuestro caso mas complicado, pero que te ayudara.- La castaña solo asintió de mala manera, con tal de alejarse de ella, y de todos alli- Te iran a visitar profesores cada dia, profesores que trabajan con Erik- Dijo refiriendose a su caso mas complicado- Te entrenaran, te ayudaran y vas a salir de esta. Si no, no nos vas a dejar opcion- Dijo friamente, con una seriedad tan filosa que corto el orgullo de Sakura, quien asintió monótonamente- Saldran en quince minutos, ni una palabra a nadie. Mery lo sabra si lo haces.
Sakura salio de la dirección y camino ausente hacia su habitación, puso todo en sus maletas y al cabo de cinco minutos dos hombres entraron y la sujetaron de las muñecas. Trato de safarce.
-Somos inmunes a tus poderes niña- Le dijieron, eran escudos, ningun poder les hacia daño, nadie podia atacarlos.
-No pondre resistencia, ayudenme a llevar las maletas- Pidio Sakura, Los hombres, ambos iguales, gemelos. Llebaron las maletas a la lancha. Donde Sakura se subió y diviso mientras se alejaban a Eriol que gritaba su nombre.
-SAKURAAA- Shiefa le propino una cachetada, Eriol la miro fuera de si, sobandose la mejilla donde le habia dejado colorado
-Nadie le hará nada, todabia no puse en saco roto su caso- Le confirmo su prima- Erik por su parte tiene un año, para mejorar, si no, ira a la isla C.
