CAPITULO 10: After Life
HANA
La lluvia golpeaba la tierra oscureciendola con pequeñas pintitas, El correr apresurado de una pequeña niña resonaba en el pavimento, su larga cabellera se encontraba peinada en dos trenzas rubias blancuscas. Sus ojos blancos brillosos se encontraban alterados. Detras de ella el apresurado andar de un hombre mayor a cuarenta años le probocaba temor, los pasos se asercaban mas y mas. Hasta que sintio que la sujetaban con fuerza de una de sus trenzas haciendo que gritara.
-Shhh- El hombre se la llevo ah un callejon donde la amenazo con un cuchillo, se aserco a ella y la manoseo descaradamente en sus partes intimas.
Estaba por quitarle la ropa cuando un golpe seco se oyo, y el hombre poniendo cara de alguien a quien le dio un infarto, cayo al suelo, la sangre emanaba de su cabeza.
Un chico de al menos dieciseis años, sostenia un fierro con una mancha carmesi, gotas del mismo color caian de este, manchando el suelo frio del callejón.
El joven se saco la sudadera blanca que traia puesta y se la coloco a la jovensita quientemblaba de miedo mas que de frio.
La niña reconocio inmediatamente al chico por su pelo color cobre corto, y unos ojos lapizlazulis que brillaban en la oscuridad. Se apego al muchacho quien la cargo a caballito y salio de aquel callejon, camino con la oji-blanca por las calles de parís, por las cuales un viento humedo empezo a correr.
Se detuvieron en una casa mediana, tradicional. Y abrieron la puerta. Donde una señora con las mismas caracteristicas del muchacho los esperaba señuda.
-YA VIERON LA HORA QUE ES, EN QUE ESTABAS PENSANDO?, TÚ!- Gruño dirijiendose a un hombre gordinflon rubio, casi pelado y con bigote que se encontraba frente a un televisor, sin importarle el estado de sus hijos y el humor de su mujer- Mi niña- suspiro la mujer, cojio de la mano a la pequeña y la ubico junto a una estufa a leña- Donald, ve a cambiarte, vas a resfriarte- Le ordeno al muchacho que se dirijio a la habitación que compartia con Hana- Voy a buscarte ropa- Informo la señora diriendose nuevamente a la niña.
Esta se quedo como un pollito temblando de frio junto a la estufa, miro a su padre pero este solo la miro como hacia siempre, con desprecio. Bajo la mirada blanquesina al piso y dejo que una lagrima callera de sus ojos. La seco disimuladamente cuando su madre volvio, y sonrio forzadamente cuando la miro.
Le puso un pantalon blanco y una camiseta beige, y le dio un par de botas de corderito.
La niña se sento a la mesa, y su madre coloco una olla con abundante guiso de pato dentro.
Mientras colocaba los platos en la mesa, le grito a su hijo que la comida ya estaba lista, este aparecio al segundo y se sento junto a su hermana.
-No hay pan?- Pregunto el hombre con una voz algo brusca, la señora nego y el hombre gruño- Si tus hijos fueran un poco menos inutiles hubrieran podido conseguirlo...
El hombre ladeo la cara cuando una mano le abofeteo fuertemente la mejilla, miro a su mujer quien respiraba hondamente.
-Los enviaste con la lluvia, mira como regresaron, podrian enfermarse, si su hermano no la hubriese acompañada vaya a saber dios que le hubrise pasado, eres un cerdo!.
El hombre se paro y sujeto del cuello tirandola alsuelo, Donald agarro a su hermana y la llevo a su habtación donde la abrazo fuertemente conteniendola, el llanto de la niña se hizo mas fuerte cuando escucho los gritos de dolor de su madre, y las amenzas de su padre.
Todos los dias de sus vidas eran asi, al menos desde que nacio Hana.
Varias veces Donald hizo la denuncia de violencia de genero para su madre, y todas esas veces su madre lo habia negado ¿Por que? Simplemente por que la pobre mujer amaba locamente a la bestia que dormia a su lado todas las noches.
El trabajaba enseñando a niños ricos, Donald era muy inteligente y se las empeñaba para aportar algo de dinero a la casa con su clases de tutoria, su padre era albañil, pero lo poco que ganaba se lo gastaba en jodas, y casinos. Su madre era empleada domestica, ganaba bien, pero era justo para la comida, y esta aun asi a veces escaseaba.
La vida de los dos hermanos era un infierno, pero no tenian otra opción, no faltaban las plegarias para amanacer en un lugar mejor...
Los gritos habían sesado y se escucho el ruido de la puerta de entrada cerrarse de un azote, saieron confiados, su padre una vez que le pegaba a su madre siempre iba al casino o algun cabaret. Salieron y encontraron a su madre tratando de levantarse del suelo.
Donald la cargo y la sento en una mesedora hubicada en frente de la estufa. Hana busco un botiquin y lo llevo ensima de un taburete, Saco un algodon y los mojo con iodo, apoyandolo suavemente en el labio partido, su ojo derecho se encontraba rodeado por un circulo morado, su mirada cansina y adolorida empezaba a cerrarse. Donald le coloco un paño con hielo en el ojo que su madre sostubo firmemente.
Hana observaba la escena aun fuera de si pero con naturalidad, estaba acostumbrada a esa rutina de todos los dias. A pesar de apenas contar con nueve años era lista y sabia todo hasta cuanto su hermano le habia explicado y era mucho para una niña de su edad, sus padres eran una sombra en su corta infancia, su padre la odiaba por ser asi como era, por tener ese efecto. Su madre se pasaba concentrada en la casa y en su trabajo, y casi no la veia, el unico momento que conpartia con ella era la media hora que se la pasaba asistiendo en la noche cuando su padre la golpeaba, porqu luego la mujer se dormia y no volvia a despertar hasta el dia siguiente, haci que su hermano se encargaba de peinarla, ayudarla en los deberes de la escuela, ah enseñarle cosas de chicas, aun que el era hombre se preparo avistando ya un futuro en el que su madre no estaria presente para su hermana.
Una vez que su madre se durmio, Donald se encargo de recalentar el guiso y dar de comer a su hermana, y a el mismo. La niña negó con la cabeza, pero su hermano la sento y la obligo a comer un plato de guiso.
-Tienes que comer, estas muy delgada- Le reto, la niña solo sorvia su cuchara una y otra vez hasta que, al igual que su hermano, se termino el plato completo, el chico le sonrio con ternura- Vamos a dormir, mañana tienes clases- La niña asintio y se fue antes a la habitación para ponerse su pijama, luego se acosto en su cama y se tapo hasta la nuca.
El jovén la observo dormir un largo rato, hasta que sintio un portaso, saco apresuradamente una llave de su bolsillo y trabo la puerta. Al segundo vio como alguien queria entrar. Oyo una queja de fastido, la queja tipica de su padre, hubo un tiempo en el que no le ponia llave a la puerta, pero la noche que descubrio a su padre entrando borracho a su habitación y mirando descaradamente a su hermana, tuvo que tomas medidas, como cerrar la puerta con llave por las noches, y dormir con un cuchillo de carnicero bajo la almohada.
-Nunca nadie te hara daño mientras yo este con vida- Le susurro al oido a Hana quien dormia profundamente, retiro un mechon de su cabello, que le caia en la frente, y se dedico a dormir.
Al dia siguiente el primero en levantarse fue Donald, quien se vistio para ir a la escuela, con un jean comun y una camisa a cuadros roja. Y sus clasicos zapatos mocacines negros.
Desperto a su hermana, quien dejo mostrar sus ojos mas blancos que la nieve a la luz del sol que se filtraba por la ventana, esta se paro, su hermano se dio la vuelta mientras la niña se vestía, cuando le dijo que se podia voltear la observo, con un pantalon igual al suyo y una camiseta blanca, en sus pies tenia unos pequeños botines marrones, se puso su saco negro polar y se lo abrocho. Su hermano cojio su campera de cuero marron y tambien se la abrochó. Agarro las mochilas de ambos y destrabo la puerta.
Habia un rotundo silencio en la sala. Cruzaron hasta la puerta en puntillas y salieron a la calle, el cielo estaba despejado y el olor a humedad les invadio las fosas nasales, Caminaron en silencio con las mochilas al hombro, hasta llegar a la primaria de Hana.
-Que tengas un buen dia preciosa, nos vemos a la tarde, ya sabes que hacer si no me encuentras?- Le pregunto con una sonrisa.
-Te espero en la tienda del señora Gennevive- El chico le beso la mejilla y corrio hasta la secundaria que quedaba unas cuadras mas abajo, se le estaba haciendo tarde.
La niña por su parte entro a la primaria, y entro a su salón, donde se sento en el ultimo banco junto a la ventana, como siempre hacia. Un niño de cabello y ojos negros, piel morena y alto se aserco ah ella, para contemplar los ojos y pelo blanco que tanto le agradaban.
-Buenos dias Hana- Le saludo tomando su lugar en el pupitre en frente de la rubia- Como has estado?
-Hola Paul, bien... Y tu?- Le saludo ella tambien mostrando su mejor sonrisa falsa, la cual casi derritio al niño- Te sucede algo, tu rostro esta rojo, tienes fiebre?- Se preocupo al ver el rostro completamente rojo de su compañero.
-N no, Solo es que, tienes una linda sonrisa- La niña ni se inmuto, solo sonrio falsamente y le susurro un gracias, cuando ya todos los alumnos ocuparon los lugares del salón la maestra de ciencias sociales hizo su parición, arrasando el aula con la mirada, hasta dar con su alumna no tan predilecta, sonrio con malicia.
-Hana, nos explicaras como hiciste el trabajo sobre la toma de la bastilla, que por cierto pedi hace tres dias- Ordeno, al instante la niña enrojeció de verguenza, siempre olvidaba las tareas ya que su situación en casa no le permitia, su cabeza siempre estaba abrumada de pensamientos de lo que ocurriria cada noche, y el miedo de que un dia su padre terminara por matar a su madre le quitava las ganas de hacer algo.
Se aclaro la garganta y miro arrepentidamente a la maestra quien ya se sabia su dircursito de disculpas a la perfeccion.
-No pude hacerlo señorita Railey, perdon- La maestra hizo muecas mientras imitaba la disculpa de Hana groseramente. EL curso entero rió a excepsion de Paul. La niña se sento pero la maestra se giro hacia ella.
-Quien dijo que podias sentarte?- Fue hacia ella y la cojio del brazo parandola en medio de la clase- Te quedaras aqui todo el modulo- Le dijo maliciosamente- Haber si asi se te quita lo irresponsable.
Al terminar la hora Hana se sento en su banco sin ganas y se la paso alli todo el receso. Paul fue llevado por sus amigos afuera por lo que la niña quedo totalmente sola.
De un momento ah otro escucho gritos, y alguien entro al aula tambalenadose, era Paul.
-AHHHHHHHH- El alarido de Hana retumbo por toda el aula, la niña se paro con horror, y corrio hacia la ventana, Paul la seguia tendiendo sus manos, mirandola deseosamente con sus ojos negros opacos y sin vida, y dejando un rastro de tripas por toda el aula.
La niña salto del segundo piso y cayo de rodillas, dio un grito de dolor y se paro dificultosamente, Corrio por todo el patio hasta en paredon intercalado, lo trepo y cuando estaba por saltar algo la tomo del pelo que le llegaba a la cintura. Miro con horror a su captora, su rostro disfigurado y un ojo salido de su lugar. La muchacha se metio desesperadamente la mano al bolsillo de su pantalon y saco un par de tijeras, sin pensarlo se corto el pelo de donde no la tenian sujetada y callo de espaldas a la vereda al otro lado de la calle. Corrio freneticamente por las calles de parís hasta que oyo su nombre en la ditancia, se giro y vio a su hermano correr tras ella, paro su carrera y lo espero para luego andar a correr junto a el, hacia su casa, al llegar observaron la puerta abierta con desesperacion y corrieron adentro.
En el suelo su padre deboraba con avidez descomunal a su madre que se retorcia en el suelo, hasta que su cuerpo se quedo quieto y ladeo la cabeza con su boca y ojos abiertos, la pulina chica, y sus orbes lapilazulis opacos, su padre se levanto del suelo y se dirijio hacia hana con su panza bamoleandose de un lado a otro, para Donald el mundo se detenia, empujo con fuerza descomunal a su padre quien cayo al piso y corrio con su hermana a la pieza, donde la cerro y la trabo con la puerta, la llave estaba desaparecida de su lugar habitual y no la encontraba, rompio con desesperacion el vidrio de la ventana. era alto, y llegaba al techo por lo que miro a su hermana.
Su padre golpeo la puerta y entro, Donald lo volvio a empujar y saco su cuchillo debajo de la almohada, y se lo paso por la panza cortandola, su padre cayo al suelo al perder el equilibrio.
-Vamos, te hago pie- Hana asintio y con la ayuda de su hermano logro llegar a la ventana, se giro y extendio su mano. a tiempo en que su padre mordia la pierna de su hermano- VETE, CORRE- Le grito desesperado, Hana negaba con la cabeza mientras las lagrimas se hacian presentes en su rostro.
Hana fue jalada de la ventana, y callo en brazos de un uniformado, un hombre rubio broceado y de ojos azules, el pelo sujeto con una coleta a la nuca. En una placa pequeña dorada rezaba el nombre de Luke.
-NOOOOOO- Grito hana con su voz aguda, y pataleo, lo cual fue inutil, su cuerpo flacucho no pudo hacer mucho para liberarse del impotente hombre que la sostenia como si fuese un costal de papas. Donald por su parte dio su ultimo suspiro, y penso con su ultima voluntad mientras era deborado por su padre
-"Te eh salvado mi bella princesa, te quiero Hana".
YUMIKO
-YUMIKO- La voz dulce de un hombre se oyo desde un patio totalmente plagado e abundante de vegetación. en medio del patio habia un circulo de cemento y una mesa con un almuerzo para dos personas. Una niña de trece años salio alegremente bamboleando su largo pelo negro sujeto en dos coletas altas y unos alegres ojos esmeraldas, estaba descalza, en sus pisadas el pasto crecia mas alto, vio con alegria reflejada a su padre que la observaba igual de alegre con sus ojos selvaticos, algo preocupados.
Tomaron asiento y se dispusieron a comer la carne con ensalada.
-Me alegra que ayas vuelto vivo- Le expreso la niña con una sonrisa radiante- ah pesar de esa herida- Finalizo mirando de mala manera el brazo de su padre que estaba vendado.
Su padre le devolvio la sonrisa, a pesar de ser un militar, tenia su lado tierno, solamente reservado para su hija. Su difunta esposa lo habia dejado solo a cuando la niña tenia tres años
-Solo es una herida, los reos en un pueblito, creo.. Tomoeda, se pusieron algo violentos y uno me mordio, por cierto, has podido controlarlo no?- Le pregunto su padre, sabiendo del poder de la pequeña- La casa no da mas, dentro de un tiempo va a parecer una jungla- Agrego con una risa, La niña lo miro seriamente, eh hizo un gesto con sus manos, que le hizo recordar a la madre de la pequeña.
-Algo asi, eh avanzado, al menos puedo tocar una flor sin que esta cresca desproporcionadamente- Le explico tomando una flor de trebol, el padre cerro los ojos asustado, pero luego los abrio y contemplo el rostro orgulloso de su pequeña hija.
Se levanto y en el momento en que la fue ah abrazar varios soldados uniformados entraron en el jardin y sujetaron a su padre del cuello. La pequeña pego alaridos cuando la agarraron y la intentaron llevar a la fuerza hacia afuera, pudo soltarse del agarre de las dos mujeres y cayo con las manos abiertas al suelo.
-Esta infectado- Aviso uno de los uniformados, un tipo moreno de ojos grises y pelo verde, puso una pistola en la cabeza del joven hombre y apreto del gatillo, el sonido ensordecedor de el arma resono en los timpanos de Yumiko que observo con horror las partes de cerebro exparcidas en el pasto, y el cuerpo de su padre caer al suelo, mientras ella veia todo en camara lenta- Revisen a la niña- Se arrincono velozmente contra un arbol y lo toco, este crecio de manera enorme, y su cuerpo se elevo con el, parada en una rama a cinco metros del suelo, el moreno sonrio y le hizo señas a una chica de pelo rojo y ojos grises, la chica con una velocidad impactante trepo avilmente el arbol y sujeto a la niña bajando con ella de pie- Bien hecho Kaho, ahora, pongale guantes y estos botines.
-Ire sin que me pongan toda esa mierda- Les vocifero Yumiko. Sonrieron y salieron de la casa, al estar en la calle todo era un caos terrible, gente corriendo por todos lados, siendo perseguidas por esas cosas. La pelirroja que correspondia al nombre de Kaho Misuki tomo su arma y disparo a los zombies que se asercaban a ellos.
-MARVIN!, NOS ESTAMOS QUEDANDO SIN MUNICIONES!- Grito Kaho al asecino del padre de Yumiko.
-YA CASI LLEGAMOS AL HELICOPTERO- Le informo el hombre.
Yumiko fue la primera en subir, antes dio un ultima mirada a Tokio, y penso en la cantidad de recuerdos que tenia junto asu padre, sus montas a caballo, cuando por primera vez le enseño a usar una ametralladora. Y cuando habia conocido a ese famoso arqueologo con una mirada triste, y anteojos.
Todo eso se lo guardo para si y saco de su bolsillo una cadenita con un corazón el cual abrio cuando el helicoptero despegó, su padre besandose con una mujer de ojos esmeraldas y pelo negro igual a ella. Sonrio, su madre era hermosa. A su lado venian otros dos chicos, una bella chica de al menos quince años con anteojos, pelo y ojos de color celeste tirando ah azul, y otro chico rubio que se sostenia la cabeza, sus lagrimas eran gruesas, y sus ojos rojos brillaban con infinita tristeza
No supo cuando llegaron a aquella isla, solo supo que la tomaron de pies y manos, ella se debatia en usar sus poderes o no. Hasta que se solto una mano y toco intensionalmente un rosal mientras pasaba por alli, este crecio a una altura de diez metros con unas espinas filosas que cortaron a sus captores sin matarlos, asi puedo escabullirse y esconderse detras de una rosa blanca enorme, su cabello se habia despeinado totalemnte, quedando suelto, lacio, con unas ondas en la punta que le llegaban a las caderas.
Su respiracion se agito cuando sintio que una mano le tapaba la boca, y el frio del metal le opresionaba el cuello. Miro a su captor, era el mismo hombre que habia asesinado a su padre, ese tal Marvin.
La llevo y le obligo a volver a tamaño real el rosal, la niña asustada por el cuchillo que amenazaba cortar su cuello, no tuvo opción y toco un petalo de una rosa y el rosal decrecio hasta tomar su forma normal.
La llevaron a una sala subterranea blanca, un laboratorio, al que ingresaron por una puerta secreta, obviamente tapandole los ojos a Yumiko, cuando pudo ver, la luz cegadora de el laboratorio le hizo achinar los ojos. Hasta que pudo acostumbrarse, la habian amarrado a una silla, una señora de pelo melocoton y ojos ambares vestia traje de medico, tenia una jeringa en la mano con un liquido verde selva.
La tomo de la cabeza y se lo inserto en el cuello, Yumiko grito de dolor, un grito largo agudo que se escucho en las tres islas, El pelo negro se fue aclarando tomando un color ceniza amarronado, platinado. Y los ojos de Yumiko que se habian cerrado a causa del dolor se abrieron mostrando como el color verde selvatico arrasaba con el esmeralda, como cuando se vierte cafe en la leche.
-Funciona- Se emociono la mujer que le habia clavado la jeringa- No te asustes querida, este liquido te servira para que tus poderes no se salgan de tu control, ya no tendras que asustarte cuando toques una flor...
-YO YA HABIA CONTROLADO ESO, DESATENME- Gritaba desesperada Yumiko. Hicieron eso, ya no era peligrosa, el liquido habia anulado sus poderes y reaparecerian poco a poco unos dias despues.
Yumiko se levanto sin fuerzas de la silla y la condujeron hacia un cuarto, amplio, en el ultimo piso donde lloro hasta el cansancio en su cama.
KERO
España, Sevilla... Un hermoso lugar, nieve por doquier, el invierno habia arrasado, cubriendo la ciudad con un manto blanco, los pinos se encontraban totalente nevados, y los tejados de las casas igual. Un ave amarilla grande volaba a toda velocidad por entre los pinos, hasta que en un claro se elevo a dos metros y se tranformo en un chico con pelo y ojos amarillos, que callo al suelo de pie dando un grito de triunfo, envuelto en un manto de plumas que se dispersaron por el suelo. Sintio el ruido de un arma y se agacho a tiempo, una bala casi le rosa la espalda, esta se estampo en un arbol.
Un joven de al menos dieciseis años maldecia por lo bajo mientras recargaba su escopeta.
-MORIRAS MALDITO DEMONIO- Le grito a la vez en que el peli-amarillo se convertía en una liebre y salia corriendo a toda velocidad por la nieve, hasta llegar a los suburvios donde paro en una casa enorme, y muy bien adornada. Se aseguro que nadie le veia y se transformo de nuevo en humano, entro a la casa por la puerta trasera y descubrio todo totalemnte quieto, hasta que escucho el ruido de el confeti lanzandose de los cañones de carton.
-FELIZ CUMPLEAÑOS!- Las luces se prendieron dejando ver a toda su familia, sus padres sostenian un enorme pastel de chocolate con la vela numero trece en el medio, su hermano un año menor que el le sujetaba un presente, el cual abrió descubriendo alli una video grabadora, que encendio al instante y filmo a toda su familia, la coloco en un tripoide para que el cumpleaños fuera grabado.
Un cumpleaños tradicional.
Su hermano en si tenia las mismas caracteristicas de la cara que el, pero sus ojos y su plo eran de un color marron oscuro. y piel blanquisima.
Un toque, algo indeciso a la puerta los saco un poco de su festejo, pero lo retomaron en seguida, Daniel, el hermano de Kero desidio abrir la puerta, al abrirla sintio un olor podrido que lo hizo marearse. Grito de horror al ver una persona totalemnte con la carretilla descubierta y ojos desorvidatos, que se lanzo sobre el, rascuniandole el rostro.
-DANIEL- El padre de ambos chicos salio y saco de una patada al zombi que se encontraba sobre su hijo, antes de que le mordiera- VAMOS- Le levanto, seguian estrando por doquier, mordiendo, desgarrando y abalanzandose sobr los miembros de la familia.
Los padres de Daniel y Kero salieron junto a sus hijos y corrieron a la camioneta, que encendieron y rodaron sobre el asfalto, chocando todo a su paso, sin detenerse.
-Ahhhhhh- El grito de la madre detuvo el tiempo, Daniel se encontraba gruñiendo y tratando de morder a su hermano, quien le propino un golpe nokeante que ni le hizo cosquillas, en un movimiento desesperado abrio la puerta y cayeron ambos hermanos a la nieve. Kero trataba de safarse del agarre de su hermano.
Se convirtio en un leon y le saco la cabeza de un manotaso. Corrio detras de la camioneta y se convirtio a tiempo en que entraba dentro, sus padres no le dirijieron la mirada, quiza por tristeza. Llegaron a el aereopuerto donde miles de personas se amontonaban, empujaban, desesperadas por entrar en uno de los vehiculos aereos.
-SEÑOR TANAKO- Una voz de una mujer joven venia de entre la gente hasta que se pudo visualizar a una mujer de larga cabellera negra y ojos filosos.
-IERAN- Sonrio el padre de Kero con angustia.
-VAMOS, HAY UN HELICOPTERO PARA NOSOTROS, HAY QUE DARNOS PRISA, IREMOS DIRECTO A HONG-KONG- Grito Ieran conduciendolos a travez de la multitud, hasta que consiguieron encontrar el helicoptero y subirse en el.
Kero miro con tristeza y angustia a su ciudad natal, Sevilla. Antes de dejarse llevar por el cansancio inminente que se arrinconaba en sus parpados que empezaba a notar pesados.
RYU
Los besos amelazados de dos jovenes se intensificaban mas y mas. Todos los obsevaban al pasar en una esquina, el motivo de tantos besos era solo por diversión y para probocar una gran tormenta, pero la chica que era besada no lo sabia, El muchacho rubio de ojos fogosos la miro con picardia, y desvió la mirada a otra joven de orbes azules con anteojos y pelo de igual color que lo miraban con rabia a medida de que se iba asercando. Tomo de los pelos a la que estaba besando a su aun amado. y la tiro en el suelo, el rubio las miraba con diversión mientras sacaba su celular y lo ponia para filmar a las chicas que se debatian en una pelea en el suelo. sujetadas de los pelos y chillando
Guardo su celular disimuladaente cuando estas terinaron, la chica de ojos azules lo miro con rabia y celos, se aserco a el y hizo ademan de abofetearlo pero cuando se aserco este la tomo por la muñeca y la beso a la fuerza se separo de el sonrojada.
-ERES UN IDIOTA RYU- Le grito cuando el chico daba la vuelta- TE ODIO, MUERETE MALDITO- Finalizo la chica de anteojos dandose la vuelta ocultando las lagrimas que comenzaban a salir a borbotones.
-Y tu eres igual de idiota que yo- Susurro el chico comenzando a ver nublado, pero se resgrego los ojos y siguio camino a su casa.
Al entrar en la imponente mansión fue resivido por su nana.
-QUE te paso?- Pregunto de mala forma la anciana que lo miraba con cara preocupada. El joven nego con la cabeza y siguio a su habitación, hasta que sintio que alguien lo tenia del brazo- Ryu, te conozco desde que berreabas, y usaste tu primer pañal, ya dime que es lo que te pasa- Le dijo la ansiana condujendo al chico a su habitación y lo sentaba en su diván.
-Hize algo de lo que ahora me arrepiento nana- Le dijo ocultando el rostro en la almohada, tenia 15 años, pero seguia conservando actitudes infantiles.
-Lo hiziste sin proteccion- afirmo instintivamente la ansiana provocando que el joven abriera grandes los ojos y saliera humo de sus orejas- Tu rostro tiene la tonalidad de las rosas rojas que crecian bajo la ventana de tu madre cuando naciste, antes solian ser de color blanco- Ryu sonrio con dulzura, una sonrisa que solo mostraba frente a la ansiana, y que nadie as que ella conocia- Lo hiziste sin proteccion- Insistió la anciana.
-NO NANA!- Vocifero Ryu rojo de la verguenza tapandose la cara- ENGAÑE A SADA DE LA PEOR FORMA- Las lagrimas salieron de sus ojos mojando la falda de la nana donde habia escondido la cara el muchacho- Soy un idiota Ai- Susurro, Ai le levanto el menton y lo miro ceñudamente mientras le secaba las lagrimas.
-Que fue lo que te llevo a hacer una idiotez tan grande, NO TE EDUQUE DE ESA FORMA- Le reto la anciana tirandole una oreja, haciendo que Ryu se quejara del dolor.
-Oi que se va a un instituto, creo, que para su agua control, y no planeba desirme, se iba a ir asi sin mas, es injusto, pero lo que yo le hize fue de lo peor- Admitio el rubio, ocultandose detras de una almohada. La anciana se la arebato y la lanzo contra la pared.
-ERES UN GOBERNADO POR EL ODIO, Tipico de un escorpiano- Se quejo la anciana mientras negaba con la cabeza, y salia de la habitación, haciendole señas a Ryu para que la siguiera.
Caminaron por los pasillos de la mansión, hasta llegar al jardín donde las rosas rojas se alzaban impotentes- Sada es frágil, la conozco, la conozes, la conocemos desde hace mas de diez años. No te perdonara- Admitió sin tacto la anciana, como si fuera lo mas obvio del mundo, haciendo que el alma de Ryu cayera a sus pies.
-Gracias por el consuelo Nana- Dijo sarcasticamente, cortando una rosa y desojandola en un me quiere o no me quiere, hasta que saco el ultimo petalo- NO ME QUIERE- Lanzo el tallo y salto en sima de el, la anciana solo podaba los rosales y alzando una ceja y sin mirar a su, para ella, pequeña flamita- Se hace con una margarita- Le informo. Volteandose, con el oido agudizado- CORRE RYU- Grito a tiempo de que los Z entraran por el portonsito de madera que separaba el jardin de la calle, en medio de los muros.
El chico sin pensarcelo dos veces cargo a la anciana en su espalda, era liviana pero no tanto, corrio hasta la puerta principal y salieron a la calle donde un avismo de gente corria por las calles de Tokio, perseguidas por las mismas cosas que habian entrado a su jardín.
Ryu corrio freneticamente sin deterse ante nadie, con un solo proposito en mente, salvar la vida de su nana y la de el.
-RYU- La voz acampanada de Sada lo detuvo, no se dio cuenta cuando se encontraba corriendo junto a Sada, bajaron por un puente que atravezaba un arroyo- HAY QUE IR AL TERRENO DE KARA- Grito la muchacha haciendo referencia a la abuela de ella, con la que no se llevaba muy bien.
Corrieron en subida por un camino lleno de arboles de algarrobo, hasta que detras de uno de ellos aparecio una de esas cosas, y se avalanzo sobre Sada, Ai se desprendio de la espalda de Ryu y tomo al zombie de la espalda hasta que lo despego de Sada, a quien afortunadamente no habia tocado. El Z se volvio contra a anciana, Ryu saco su encenderor, pero este no largaba la llama, en un segundo, el zombie mordio el arrugado brazo de la anciana, Sada lo separo y lo hizo volar por los aires lanzandole un potente chorro de agua salada. Ryu cargo a Ai en brazos y continuaron corriendo hacia el terreno donde un helicoptero estaba apunto de despegar.
-ALTO- Los detuvo una mujer pelirroja. Sada le mojo el rostrocon un chorro de agua que salio disparado de su mano- Agua control, genial, sube, pero ellos dos no- Sentencio, Ryu le robo el encendedor que se vislumbraba en uno de los bolsillos y prendiendo la llama logro hacerla crecer y formar un circulo, la pelirroja sonrio y lo dejo pasar, su ceño se fruncio cuando vio la herida de la anciana.
Se la arrebato de los brazos a Ryu y le clavo un cuchillo en el crañeo, los ojos perleados de Sada miraron con dulzura por ultima vez a su niño, hasta cerrarse.
-NOOOOOO, AI, POR FAVOR NOOOOO- Grito Ryu mientras era contenido por dos hombres de contextura fornida y lo subian al helicoptero donde una niña con pelo negro y ojos esmeraldas lo miraban con espanto, hasta que se calmo y se sostuvo la cabeza entre las manos mientras las lagrimas le bañaban la cara. Sada lo miro con tristeza, y lo oculto cuando Ryu la miro, Aun que le costo, la acuamarina lo miro con odio y frialdad.
No iba a ceder tan facilmente.
