Akatsuki no Yona no me pertenece, es propiedad de Mizuho Kusanagi.
~Dusk and dawn.
Día 3: Regalo.
— ¿Cuál es el mejor regalo que has recibido? —le preguntó Yona de pronto, sorprendiéndolo. Hak detuvo su tarea de lavar los platos y la miró.
— ¿Cómo?
—Sí, ¿Cuál es el mejor regalo que te han dado en toda tu vida?
Hak tuvo que pensarlo. Nunca había sido fanático de recibir regalos ya que Mundok acostumbraba regalarle ropa o cosas para la escuela todas las navidades y cumpleaños de su infancia. Reconocía que había llorado de felicidad la navidad en que le regalaron un Nintendo y no había dejado de usarlo hasta descomponerlo, sin embargo, sabía que ese no era el mejor regalo que había recibido.
Durante su noviazgo con Yona, ella le había regalado todo tipo de cartas, CD's, manualidades y de vez en cuando comida. Hak había apreciado cada uno de esos detalles, aunque de vez en cuando le provocaran dolor de estómago.
Aun así, ninguno de esos era el mejor regalo que había recibido.
El pelinegro se alejó del fregadero y salió de la habitación con rapidez, dejando a una confundida Yona atrás.
— ¿Hak? ¿Qué sucede? —preguntó ella, insegura de que hacer.
Pocos minutos después, él regresó con una pequeña carga en los brazos.
—Todos los regalos que me has dado tú son los mejores —comenzó, entregándole a Yona una pequeña niña de cabello negro que aun sostenía varias crayolas—, pero este es el mejor de todos.
Yona apretó a su hija contra su pecho y le sonrió a su esposo.
—Eres un cursi.
— ¡Cursi! —repitió la pequeña y ambas lo observaron con los mismos ojos violetas que lo habían vuelto loco por años.
—Ustedes son mi regalo —aceptó, envolviéndolas a ambas en un abrazo.
—Eres tierno y te amo, pero eso no me ayuda a decidir que te regalaré en tu cumpleaños.
…
