Akatsuki no Yona no me pertenece, es propiedad de Mizuho Kusanagi.


~Dusk and Dawn

Extra: Hunger Games AU

Las salas de entrenamiento son una promesa de lo que nos espera. Armas, trampas, obstáculos. Todo lo necesario para sobrevivir y evitar que los demás lo hagan. El resto de los tributos se encuentra repartido en las diversas estaciones a nuestro alrededor, que van desde armas de ataque hasta identificación de plantas y bayas venenosas.

Me siento mareada, pero noto que Soo-Won junto a mi parece más impresionado que aterrado.

—A partir de ahora no podremos estar siempre juntos, Yona —me dice—. Escuchaste lo que dijo nuestro mentor.

—Lo sé, lo entiendo. Es decir, puedo entrenar lejos de ti, pero no puedo verte como amenaza.

—Yona…

—No, Soo-Won, eres la persona en quien más confío. No me importa lo que nadie diga.

Él me mira con una sonrisa tierna y después acaricia mi cabello.

—Haré todo lo que pueda por protegerte —me promete. Le sonrío de vuelta y él me indica su próximo destino: el entrenamiento con espadas.

Lo observo irse en silencio y cuando está lejos, comienzo a planear qué estación visitaré.

Un segundo después, la punta afilada de una lanza se detiene a unos centímetros de mi garganta. El brusco movimiento alcanzó a cortar un desafortunado mechón de mi cabello, que cae sobre el suelo impoluto como un presagio de lo que sucederá en unos cuantos días. Borgoña sobre blanco.

Con el corazón desbocado, mis ojos buscan al dueño del arma levantada contra mí. Es el chico del distrito siete, quien se alza frente a mí con toda su fuerza. Sus ojos son los que tienen el mayor efecto: hielo puro que parece congelarme con una mirada.

—No deberías confiar en nadie, princesa —me advierte.

—Vaya demostración.

Retira su lanza, sosteniéndola junto a él como si de un fiel amigo se tratase. Sin importarle si me incómoda o no, se acerca a mí.

—Cuando digo "en nadie" me refiero a ni siquiera en tu… ¿Qué es Soo-Won tuyo, de nuevo?

No contesto, intentando mantener mi rostro libre de expresiones. Él no vale la pena, me repito, sólo busca amedrentarme.

— ¿Crees en verdad que alguien aquí buscará proteger a alguien más? —Continúa— No lo recomendaría si quieres vivir, por supuesto.

— ¿Qué puedes saber tú? —Suelto, incapaz de contenerme a pesar de que me recomendaron fervientemente hacerlo— No todos venimos aquí con la intención de matar a otros.

Él ríe, tomándome a mí y algunos otros tributos cercanos por sorpresa. El ruido es fuerte y ridículamente alegre. Me enfada aún más, si es posible.

—Bueno, eso te hace la única que no planea matar a alguien —sonríe, para después girarse y continuar entrenando.

No puedo responderle nada. Tras dar un último vistazo a mi mechón perdido, me retiro de esa área y me mantengo alejada por el resto del día.


N/A: Soñé esto y no pude evitar escribirlo -lo intenté en verdad, ahora mismo estoy centrada en temas navideños pero esto prácticamente se escribió solo-, considérenlo un Universo Alterno extra. De todas formas quería compartirlo porque soy muy floja como para escribir una historia entera sobre esto (aunque me lo estoy pensando)

¡Saludos! :)