Gui: Lo he escrito y era corto. Muy corto. Curiosamente. Así que he podido añadirle grosor para llegar a las 155.
Disclaimer: El universo de los panes pertenece a Suzanne Collins, y el pan no se funde, se quema.
del 1 al 15 de junio: palabras con la W
Wolframio
Elemento con el punto de fusión más elevado. Usado para la fabricación de herramientas cuando aleado con el acero. Si no, usado para los filamentos de lámparas incandescentes o resistencias eléctricas.
Pensamiento rebelde
Trabajar en las tinieblas era cosa de ratas. Ellos hacían lámparas, y una fábrica de lámparas no podía estar a oscuras. Un lujo que el Capitolio permitía. Una vez que sabes trabajar el material, nadie puede pararte. ¿Quieres lámparas? Pues dame luz. No puedo fabricarte una sin luz. Podrías electrocutarte, ¿no?
Siempre le había gustado jugar con la electricidad. Otros, los obreros más cercanos a las minas, lo aleaban con acero para fabricar las herramientas que ellos usaban para las lámparas. Cadena perfecta e irrompible.
Pero el material era el más fuerte de todos. Estaba en todos ellos. Un fuego tardaría años en fundirlo. La chispa de la chica en llamas alcanzaría primero las pantallas decoradas de colores (por los trabajadores del distrito 2, claro) de las lámparas de los capitolinos. Cuando solo quedase el esqueleto de metal y desapareciese de la vista aquella apariencia que lo era todo para ellos, los distritos seguirían enteros.
¿Una revolución desde dentro? Este personaje me cae jodidamente bien. Y no sé por qué.
Gui
SdlN
