Hola, Hola! Cortito y al pie… nuevo capi de mi viejo fic.

Se lo dedico a Zafiro Potter… Creo que ella fue la que me dijo, Por que siempre pones a los españoles con el bailecito y los abanicos… amiga, porque es lo primero que se me ha ocurrido! Jajaja

No se si tiene tanto suceso, pero le debo la publicación a mi hermana la YEGUA MENOR…

Espero que les guste

Capitulo 11

Escapando de la realidad

Harry se había levantado para traer algo que saciara su sed. Demasiados besos, pensaba y sonreía al recordar. Cuando entro en la cocina, fue hacia el refrigerador y tomó la botella de jugo. Saliendo de allí, escuchó ruidos en la sala. Dejó la botella en una mesita cerca de la puerta y caminó hacia la sala. Llegó hasta el sofá y sus pulsaciones subieron considerablemente al ver a su novia Cho, sollozando. Rápidamente dio la vuelta y se sentó en la mesita de café.

- ¿Cho, que sucede?

- Déjame Harry... – dijo ella tratando de alejarse del muchacho.

- No, cariño, no me pidas que te deje… dime – le tomó el mentón y la obligó a mirarlo. Grandes lágrimas caían por la cara de Cho. – ¿Por qué estas así? Sabes que no me gusta verte triste…

- ¿Por que crees Harry? – lo miró a los ojos. Harry se sintió mal – Te estoy perdiendo, lo puedo sentir…

- Qué dices… Estoy aquí – sonrió un tanto nervioso – no se de donde sacas esas ideas tan locas, Cho

- ¿Locas? – dijo casi en un aullido - Ya no duermes conmigo – Harry se enderezo – y no pasamos el día juntos como lo hacemos en París… como lo hacíamos hace un tiempo – lo miró - creo que fue un error venir aquí… - Harry se sentó en el sofá y la abrazó. – Harry yo te amo, ¿por que siento que nuestra relación está pereciendo? – Ella lo miro de la forma en que lo hacia cada vez que quería a Harry en el bolsillo, que hiciera su voluntad, y el muy estúpido cayo.

- Cho – le dio un beso en la frente – no hay nada mas importante en el mundo para mi que no seas tu… – ella lo miro – Te amo, eres la mujer mas importante en mi vida. No lo olvides nunca.

- Pero Harry, siento que cada día nos separamos más – El la beso en los labios.

- Créeme, amor cuando te digo que no hay nada, nada en este mundo que pueda separarnos. Eso puedo prometértelo. Yo quiero que sepas que nunca voy a separarme de ti.

- ¿En verdad? – dijo ella secándose las lagrimas – es una promesa? – Harry sintió que mil agujas se le clavaban en la garganta. Recordó a Ginny y lo que había sucedido en esa solitaria habitación. Luego miró a Cho. Cerró los ojos y suspiró

- Si Cho… - la miró y sonrió - Es una promesa...

- Harry, no sabes lo feliz que me haces… - Se dieron un apasionado beso – ven, vamos a la cama – Cho se levantó y le tendió la mano. Harry la tomó y se fue hacia el piso superior, olvidándose de todo lo demás. Teniendo solo ojos para su adorada Cho, sin percatarse que la figura de Ginny se quedaba petrificada en el pasillo después de haber escuchado semejante declaración.

**/**

Hermione se levantó temprano, como siempre a preparar el desayuno. Era un día esplendido, para ir a la playa y no iba a desaprovecharlo. Solo rogó que Ron se levantara temprano para que la acompañara. Mirando por la ventana hacia la playa, vio a Ginny sentada en una de las tumbonas que estaban en la terraza. Sin dudarlo, fue a su encuentro. Cuando llegó supuso que algo andaba mal, pues la pelirroja tenía los ojos hinchados y colorados, de tanto llorar, y la mirada perdida hacia el mar. Estaba sentada tomando las piernas con los brazos. A Hermione le pareció una niña chiquita. Se sentó a su lado y mirando al mar comenzó a hablar.

- Ginny…

- Soy una idiota – dijo esta sollozando –

- No lo eres, solo que…

- Me enamore de él como una idiota, y dices que no lo soy?

- Ginny, Harry…

- Es un hombre… y debí darme cuenta que solo quería… - de sus ojos salieron gruesas lagrimas.

- ¿Hasta donde llego… lo vuestro?

- Hasta lo mas lejos posible… – Hermione largo el aire de golpe.

- Pero desde cuando…

- En la madriguera… este verano… - Su amiga la miro – Solo fue una vez, decidimos que fue un error, y lo dejamos así. Aquí fue una vez, y luego de la fiesta, me propuso ser su amiga intima…

- Desgraciado…

- No te enojes con él Hermione – la miro – enójate conmigo, yo fui la tonta que creí en sus palabras… y acepté.

- Por que lo amas… – la miro

- Si, - suspiró - y por eso tengo que irme…

- ¿Que paso, por que quieres irte…?

- Porque quedarme aquí, observando su vida… sería morir un poco cada día. – la miró y no quiero sufrir, Hermione… no se lo deseo ni a mi peor enemigo.

- Cuéntame… tu sabías que ellos estaban juntos y aceptaste esa relación – Ginny asintió – qué sucedió para que todo cambiara y desees escapar…

- Anoche… anoche lo encontré diciéndole a Cho cuanto la amaba, que para él no existía nada mas en el mundo que ella – emitió un gemido – ¡Sabes sentí que mi corazón crujía, Hermione! Porque momentos antes, Harry había estado conmigo – la miró - me había hecho el amor…. – su amiga la abrazó. En esos momentos no podía hacer otra cosa que apoyar en silencio a Ginny. - Por eso debo irme, ya no puedo estar en el mismo lugar que él.

- Aunque me duela tu partida, creo que tienes razón… – le secó las lagrimas – Vete a la madriguera. Luego no se… - la miró – Seguramente en algún momento van a encontrarse… Harry ha decidido volver a Inglaterra, y Un puesto en el departamento de aurores lo espera… ¿Que harás cuando eso suceda?

- Lo único que puedo hacer por ahora… - suspiró - Pondré agua y tierra entre nosotros. – Hermione la miró sin entender - Decidí irme a Egipto con Bill. Creo que desencantar tesoros para Gringots es lo que quiero hacer…

- Me parece bien. – dijo Hermione, palmeándole la espalda – pero lo que realmente me molesta es que tú tengas que huir cuando es Harry el único idiota que arruinó todo, es el que…

- No te enojes con Harry, Hermione… Ya te dije que si bien él propuso, yo dispuse... Me voy – Se levantó. Hermione la miró asustada – No quiero estar aquí cuando despierten. ¿Puedes decirle a mi hermano que me voy? No le des mis verdaderos motivos. Invéntale algo… - sonrió triste – puedes decirle que tuve que ir a hacer algunos tramites que no pueden esperar… tramites concernientes a mi futuro… - se levantaron y se abrazaron. Hermione acarició la pelirroja melena.

- No te pierdas, Gin – dijo a punto de llorar.

- Claro que no – le dio un golpecito en el hombro y la abrazó – siempre serás mi cuñada.

**/**

Harry despertó creyendo estar superfeliz. Despertar con Cho fue según él, una de las mejores cosas que le hubieran pasado en las vacaciones. Tomó una ducha y al salir, su novia lo estaba esperando para ir a desayunar. Bajaron abrazados. Al llegar al pasillo Harry vio la botella de jugo olvidada en una mesita en el pasillo y recordó. Y se convenció que debía terminar la relación clandestina, aunque… Al llegar a la cocina vio a un sonriente Ron, sentado a la mesa que lo miraba con complicidad, y a una Hermione seria que preparaba el desayuno. No se molesto en darse vuelta y mirarlo. Harry se sentó al lado de Ron y Cho hizo lo mismo

- ¿Buenos días Harry dormiste bien? – Dijo Ron y le guiño el ojo. Este sonrió. Y pudo oír a Hermione que decía en voz baja "infeliz". Harry la miro sin entender. Cho miraba a Harry y lo besaba.

- Si, gracias y tu?

- Yo también –

- Buenos días Hermione – dijo sereno

- ¡Que tienen de buenos! – dijo la muchacha y le largo el desayuno a su novio que la miro sorprendido.

- ¿Que hay para desayunar? – dijo Harry, pero eso fue lo peor.

- ¡Fíjate que puede hacer tu novia Harry!

- ¡Hermione! – dijo Ron

- Creo que ella puede hacer tu desayuno, o no? – lo miro con rabia. Harry nunca la había visto así. Cho opto por tomar una sartén y prepararle el desayuno a su novio de mala gana. Harry decidió cambiar de tema.

- ¿Esta lindo el día no? ¿Ustedes Irán a la playa? Cho y yo tenemos pensado pasar el día juntos…

- No se – dijo Ron mirando a Hermione – Cuando se levante Ginny lo decidiremos. Harry se puso serio y Hermione lanzo el sartén al fregadero.

- ¿Que te pasa Hermione? – dijo Ron levantándose –

- Es que no tendremos que esperar a Ginny para salir – los presentes la miraron.

- ¿Es que ya se fue? a Ginny le encanta disfrutar del mar.

- No Ron, Se fue – lo miro a Harry – se fue esta mañana, a la casa de tus padres.

- ¡Pero si la estaba pasando genial! – dijo Ron confundido – ¿Tu que crees Harry? – Este rojo, miraba a Hermione y las palabras que ella dijo retumbaban en su cabeza "Se fue, Se fue"

- ¿Si Harry, tu que crees? - dijo Hermione moviendo peligrosamente la espumadera.

- Bueno… yo… creo que debió tener una razón – dijo bajando la mirada – ¿Es su problema no?

- Si claro – dijo Ron –de todos modos, la veremos cuando regresemos, ¿verdad Harry? – este asintió – y la pasaremos bomba, ahora que regresas a vivir a Inglaterra.

- Creo que mejor te hubieras quedado en Francia – Dijo Hermione y sin razón según Ron se largo a llorar.

- ¿Por que dices eso Hermione? – dijo Ron – que pensara Harry?

- ¿Crees que me importa lo que piense? – Harry estaba atónito. Hermione le hablaba a Ron como si el no estuviera ahí. Y lo peor de todo es que nunca pensó que su amiga, le dijera esas cosas.- Ginny no estará en la madriguera cuando volvamos – Suspiro – Ella decidió irse a vivir a Egipto – Harry tiro la taza que su novia le alcanzaba. Sus ojos se nublaron – nunca mas volveremos a verla – Se abrazo a Ron. Harry todavía con el plato en la mano analizaba las palabras de Hermione "Se fue, no volveré a verla. Se fue, no volveré a tenerla conmigo. Se fue, y no le dije que…, no pude decirle que …"

-¡Harry amor! – dijo Cho – que te parece si vamos a desayunar al restaurante de aquí cerca – El la miró no era Ginny, era Cho.- me enferman las escenitas – tuvo mucha rabia al oír sus palabras, pues ella misma le había montado una anoche y el había caído.

- Ve… tu, yo no…

- ¡Ve Harry! – le escupió Hermione – ve con tu noviecita, al cabo que eso es lo que quieres! – Ron no podía creer lo que su novia decía, pero seguía abrazándola. Harry se dio cuenta que Hermione lo sabia. Sabia que el había sido el traidor y lo odiaba. Como no hacerlo si el mismo sentía eso, odio hacia la locura que tuvo al estar con Ginny, y amar a Cho. Decidió que lo mejor era marcharse de ahí, tomando de la mano a Cho, salieron por la puerta de atrás.

- Hermione, por que le hablaste así, el no tiene la culpa de las decisiones de Ginny.

- El tiene toda la culpa Ron.

- ¿Que quieres decir?

- Nada amor – dijo dándole un beso – termina de desayunar, yo prepararé la canasta para irnos a la playa.

**/**

Harry permanecía sentado en el coqueto barcito con vista al mar, desayunaba al lado de su novia. Pero a pesar de estar y parecer interesado en la conversación de Cho, se sentía lejos… muy lejos, en una casa de piedra anormalmente de pie, bajo un árbol cerca del estanque. Feliz, y disfrutando de las mejores vacaciones… Con ella. Suspiró al tiempo que miró a su novia. La muchacha era bonita, y despertaba la admiración de varios hombres cuando pasaban cerca y la veían. Cho sonreía coqueta, y miraba a Harry. Él en otra situación, se volvería frenético de los celos y hasta habría buscado pelea porque simplemente alguien osara mirarla. Pero hoy no. Hoy no estaba pendiente de Cho Chang... Su mente estaba en la madriguera. SE preguntó molesto por que ella tenía que irse así, a hurtadillas, como escapando y sin decir nada. Y más que nada, sin despedirse de él. Después de todo, ellos tenían una amistad especial… que se había transformado en algo más íntimo, ser amantes, con todo el riesgo que implicaba que Ron, su amigo o Cho, su novia, se enteraran. Pero a ella no le había importado nada… y se había marchado.

Harry tomó la taza de café y la llevó a sus labios. A lo lejos varios niños chillaban contentos y marchaban presurosos rumbo a la playa. Cho refunfuñó algo respecto a lo molestos que son los niños. Ginny seguramente hubiera encontrado la escena divertida y seguramente hubiera acotado algojocoso, quizas una broma, o algún recuerdo de ambos… Suspiró. Solo habían pasado horas de su partida y ya la extrañaba. Toda ella. Su cuerpo, su cara… Su perfume, su sonrisa, sus bromas… Toda ella era tan diferente a su novia. Y caía nuevamente en las comparaciones. Cho se levantaba refunfuñando, pues no quería que el sol dañara su hermosa cara. Ginny siempre estaba con una sonrisa en los labios. "¡Merlín, quisiera largar todo e ir al buscarla! Pero no puedo, mi vida está al lado de Cho, y tarde o temprano, mi relación con Ginny iba a terminar. Definitivamente creo que es lo mejor… aunque la extrañe horrores y este lejos de ti. Lo mejor para todos es que ella esté lejos… de mi, para siempre".

Así pasaba los días. Solo sentado en algún lugar, perdido en sus pensamientos. La relación con Hermione cada vez era imposible. Hasta pensó en abandonar la casa y regresar a Inglaterra, pero no quería, no podía perder también a Hermione; sentía la necesidad de hablar con ella y explicarle. Cuando la encontraba a solas, en algún lugar de la casa, se daba ánimos mentalmente y se acercaba a ella, dispuesto a explicarle todo, pero ella le huía como la peste. Una y mil veces que ella se alejaba, suspiraba y se decía que pronto tendría suerte. Dejaba que Hermione corriera y lo odiara. Ya tendría la oportunidad de aclarar todo con ella. Las noches eran un poco entretenidas, porque Cho se encargaba de eso. Pero en algunas ocasiones, no podía dejar de pensar en ella, e imaginar su cabellera roja descansando en su pecho, o esos enormes ojos castaños, que lo miraban cargados de deseo cuando le hacia el amor… Un pestañeo a esa imagen y volvía a la realidad. Cho refunfuñando porque sus brazos le apretaban el pelo, y ella alejándose, dandole la espalda… y él se quedaba solo.

La tan esperada conversación con Hermione, llegó una mañana sin que Harry lo imaginara, cuando no pudiendo dormir, decidió salir del agobio de las paredes y sentarse en la playa, a pocos pasos de la casa. Hermione que se había levantado por un vaso de agua, lo observó desde la ventana de su habitación, tan solitario, y se dio cuenta que escapar al enfrentamiento con Harry era una chiquilinada. Tomó su bata y salió despacio del cuarto para no despertar a Ron, dispuesta a aclarar la situación con su mejor amigo. Aunque estuviera enojada por lo que hizo, no dejaba de quererlo y extrañar sus largas charlas. Añoraba tanto a su mejor amiga, sus bromas y risas, y sus confidencias… las conversaciones con la pelirroja eran memorables y ahora, sin ella, tenía que contentarse con las escuetas respuestas de su novio, o con la apabullante ignorancia de Cho, que solo sabía hablar de moda, algo que a Hermione no le interesaba demasiado. Con Harry podía hablar de muchos temas también, pero como le huía era prácticamente imposible. Si no arreglaba la situación con su amigo, iba a volverse loca… o quedarse muda que era peor. No tenía otra opción, debía tener esa charla con Harry.

Llegó en silencio y se sentó a su lado. Le golpeó con su cuerpo y este solo sonrió. Pero la sonrisa era débil y triste, y la abrazó.

- Harry… - dijo ella.

- Buenos días, Hermione… - ella suspiró.

- Yo, lamento las cosas que te dije Harry… – solo dijo

- Aunque me doliera tu silencio… - miró hacia el mar - Fueron todas verdades –

- Si, pero yo no soy quien para… - Harry la interrumpió.

- Eres mi amiga, por lo cual tienes todo el derecho para decirme que soy un maldito hijo de perra… y un aprovechado… pero mas que nada un maldito traidor…

- Yo no dije eso…

- No, no lo dijiste con palabras… - la miró - Pero lo piensas… y puedo ver como se construyen las palabras en tus ojos… – suspiro – ¡Y sabes que es lo peor? – Ella lo miró – que aunque me convenza de que es lo mejor… que ella esté lejos de mi… la extraño – dijo con la voz quebrada- Extraño su risa… extraño sus miradas cómplices… su amistad. No puedo concebir divertirme sin ella…- Tiró una piedra lejos

- Harry, tu la… - él miró a su amiga expectante – tu de alguna manera sientes algo por…

- ¿Si amo a Ginny? – dio vuelta la cara, esperando que la brisa marina le acariciara el rostro y le diera consuelo. Lanzó otra piedra al mar. Sus ojos seguían a la piedra que rodaba hasta perderse en una ola – Me muero por ir a buscarla y decirle… decirle que… - sonrió triste – ni siquiera se que puedo decirle… fui una mierda con ella.

- ¿Por que lo hiciste? Digo por que… ¿por qué fuiste capaz de pedirle que fueran… algo más que amigos? – le tomó el brazo – ¿Por qué…?

- ¿Por que ella? – Hermione asintió – ¿tu la has visto? –ella no entendía – LA primera vez que estuvimos juntos, nos convencimos de que era por necesidad… una equivocación tonta, un deseo de sentir algo… no sé qué… pero estábamos allí, los dos, juntos… y sucedió. Me di cuenta que Ginny es la única chica que puede calmar mis histerias, Hermione. Cada vez que algo anda mal en mi vida, vuelvo a ella. Ella me equilibra, me da esa paz que necesito. – suspiró - Cuando llegué a la madriguera hace unas semanas, mi vida era un desastre. Y ella me ayudó a comprender lo que deseaba, me enseñó el camino para estar bien y sentirme yo, Hermione. Pero equivoqué el mensaje, le propuse una estupidez… y terminé arruinándolo todo. – la miró – y acabé perdiendo lo único que me mantiene estable, y que me hace sentir vivo.

- No entiendo…

- Me aproveché de su soledad y la seduje – suspiró – después creí poder resistir a la tentación. Salí corriendo arrepentido de la madriguera, buscando redención. Estúpidamente me refugié en Cho, creyendo que lo vivido con Ginny era un tremendo error. Pero me di cuenta que no lo era cuando acabé en los brazos de mi mejor amiga nuevamente. – se tapó los ojos tratando de no recordar esos momentos. Pero la imagen se repetía en su mente una y otra vez, torturándolo - Hermione, deberías ver lo hermosa que es cuando duerme… Y luego le propuse ser amantes.- Agarró un puñado de arena y lo dejó que escapara lentamente entre sus dedos – Pensé que no aceptaría…

- Pero lo hizo.

- Si, lo hizo, y – miraba fijamente la arena escurrirse por su mano – ahora que ha pasado el tiempo…. déjame decirte que ahora creo que Cho es mi amante… y que cada día que pasa engaño a la única mujer que…

- Eso que dices, no es creíble Harry… - Él la miró son entender – Ginny no lo creería nunca.

- ¿Por que dices eso? No te estoy mintiendo Hermione… es la verdad… lo que siento.

- Ginny no va a creerlo nunca porque ella te vio esa noche, antes de que se fuera... te vio en la sala con Cho y escuchó todo lo que le dijiste.- Fue la primera vez que Harry la miró y su mirada tenía una profunda tristeza – Ella escuchó que tu asegurabas a tu novia no había nada en el mundo mas que ella, Cho.

- Mierda…

- Si, mierda – dijo Hermione – pero increíblemente esto no le dolió mucho porque ya lo sabía. Lo que realmente la partió en dos fue que tu lo dijeras con tanto fervor cuando instantes antes, tu…

- Yo había estado con ella

- Así es… fue por eso que Ginny decidió que lo mejor era irse. – Harry bajó la mirada.

- Bueno eso… la verdad es que me alegro que Ginny haya huido de mi – Hermione lo miró – ¿A qué la condenaría? al fracaso. Hermione no quiero que digas a nadie lo que acabo de decirte. Ella decidió irse y aunque me sienta vacío y mas solo que nunca, lo acepto. Ella merece ser feliz… quizás algún día encuentre alguien que la haga olvidar esta locura… y tal vez, volvamos a ser amigos o si no podemos volver a tener la relación de antes, a tolerarnos como dos adultos…

- Pero tú puedes…

- Yo ya tengo mi vida resuelta.

- ¿La quieres?

- Sabes las veces que intenté… – sus ojos se nublaron. Se acomodó los lentes – Pero no podía, estaba convencido de que mi vida es Cho…

- ¿La amas, A Cho?

- Haré lo imposible por volver a sentir lo que sentía por ella antes de cometer la locura de enamorarme de… – se levantó – No me juzgues mal Hermione. Dejaré a Ginny vivir tranquila, aunque yo ya no tenga paz, porque ella no está conmigo. - Se sacudió la ropa y salió a caminar. Dejó a Hermione sola, pensando que los dos, Harry y Ginny estaban cometiendo la peor equivocación. Quizás estaban abandonando la oportunidad de ser felices juntos por un absurdo problema de comunicación. Uno porque no quería arruinarle la vida y seguir con algo inexistente. La otra por el error de pensar de que él no la amaba… Todo por culpa de Cho Chang.


Nota de la autora:

Eso es todo amigos! Dejen comentarios… el botón de abajo, no muerde! jajaja