High School DxD no me pertenece, pertenece a su respectivo autor. Yo hago esto sin ánimo de lucro, solo para pasar el rato.

Zafir09: ya veremos qué hago con las espadas.

Gjr20900: bueno, he tardao pero aquí esta. Estudiar informática no es nada fácil.

aballerooscuro117: habrá cambios ya que ahora Issei no será demonio.

ShadowTails98: sip, este es. Espero que te guste.

Guest: en este tendrá a Ddraig. La idea de que tenga a Albion no me convence.

Este fic contiene violencia, palabrotas y demás cosas. Leedlo bajo vuestra responsabilidad, que yo ya lo he puesto en categoría M.

-comentarios.

-"pensamientos".

-*hablando por teléfono, comunicador, etc.*

-[Nimue]

-[Ddraig, Albion, etc.]


Os invito a leer mis demás historias. Buscadlas en mi perfil


Capítulo 1:

EXPLICACIONES


Había pasado una semana desde que Issei había sido adoptado por Jeth Lorenz del demonio rubio. Por precaución, ambos habían salido de Japón, después de vender la casa de Jeth, a Hawái. Por un motivo que Issei aún no sabía, el pelinegro había vendido su casa diciendo que seguramente ya sabrían que estaba ahí. Eso desconcertó lo máximo al joven castaño. Ahora mismo se encontraban en un avión rumbo a las hermosas islas del Pacifico Norte.

-Hawái. Nunca escuche de ellas. – dijo Issei mientras miraba por la ventana del avión.

-Son unas islas que se encuentran en el Pacifico. Pertenecen a los Estados Unidos. Es uno de sus tantos Estados. Es un sitio en el que dudo mucho de que nos encuentren.

-Esto, Jeth, ¿por qué nos buscan? – le pregunto mirándolo.

-Eso lo hablaremos luego, ¿ok? Aquí hay mucha gente. – Issei asintió – Mira. Puedes leer esto por el camino. – saco un libro infantil en japonés – Lo compre antes de irnos para que no te aburrieras. ¿Sabes leerlo?

Issei cogió el libro y lo abrió. Después asintió.

-Si. Puedo.

-Me alegra saberlo.

-¿Cuánto tardaremos en llegar?

-Unas cuantas horas. Si te aburres puedes dormir.

Issei asintió y se puso a leer el pequeño libro. Después de un par de horas, Issei acabo durmiéndose. Jeth observo al resto de pasajeros del avión. Estaba bastante lleno, pero no completo. Por suerte no tenían a nadie al lado. Los asientos eran de tres. Después de comprobar que no había ningún peligro, Jeth cogió la mano izquierda de Issei, creo un pequeño círculo mágico y tomo su pequeña mano. Cerró los ojos y se concentró.

XXXXX

Jeth se encontraba mirando a todos lados. Un mar de llamas lo rodeaban. Lo curioso es que esas llamas no le quemaban. Fue entonces que sintió una presencia. Una presencia muy poderosa. La mayor que había sentido en toda su vida. Fue entonces que lo vio. Un dragón. Un gigantesco dragón rojo. Media cien metros de alto y tenía los ojos verdes. Su simple presencia era algo que acojonarÍa a cualquiera. Jeth, por su parte, se mantenía tranquilo aunque maravillado al ver al dragón.

-Así que tú eres Ddraig. Eres impresionante. Nunca había estado delante de un dragón.

-[¿Quién eres tú? No eres mi actual portador]

-Cierto. No lo soy. Soy su protector. Mi nombre es Jeth Lorenz. Un honor conocerte, [Dragón Emperador Rojo Ddraig].

-[Un gusto también. Pero, ¿cómo has podido comunicarte conmigo? Mi portador no es capaz de eso]

-Es normal. Apenas tiene cuatro años. Digamos que yo tengo varios trucos bajo la manga. – sonrió.

-[¿Eres un exorcista?]

-Jajajaja. Entiendo porque lo preguntas, pero he de decirte que no lo soy. Cierto que tuve un pasado que tenía que ver con la Iglesia y el Cielo, pero pasaron varias cosas.

-[¿Y para que me cuentas esto?]

-No lo sé. Simplemente quería hablar contigo.

-[¿Acaso quieres que el [Sekiryuutei] se una al bando del [Cielo]?]

-Paaara nada. No es mi intención. Solamente lo tengo bajo mi cuidado. No digo que no le enseñe las enseñanzas de Elohim, mi Dios, pero no le pediré nunca que se una a ningún bando.

-[Tu sabes algo]

-Se muchas cosas, Ddraig. Se toda la verdad. Por si te lo preguntas, ese no es el motivo por el que me fui de la Iglesia… o me echaron, depende de cómo se vea.

-[Las enseñanzas de Yahvé. Ya veo]

-Veo que lo comprendes.

-[Eres alguien extraño]

-¡Gracias!

-[Y raro]

-Bueeeeeno. Me largo. Espero que podamos volver a hablar antes de que Issei pueda hablar contigo.

-[¿Issei?]

-Issei Hyodo. Tu actual portador. – dijo antes de desaparecer.

-[Issei Hyodo. Parece un nombre oriental. Espero que esta relación dure. Algo me dice que esto será divertido] – unos segundos de silencio – [Me voy a dormir]

XXXXX

Jeth abrió los ojos para observar a su alrededor. Nadie lo estaba viendo o se había fijado en él. El hombre miro a Issei, el cual seguía durmiendo. Soltó su mano, saco otro libro de su mochila y empezó a leerlo.

-"Así que ese era Ddraig. Sin duda es algo increíble. El solo estar en su presencia me hacía temblar. Me pregunto si sería igual si tuviera un cuerpo. Seguramente sería más acojonante." – miro a Issei – "Tengo la sensación de que serás alguien muy importante, Issei. Lo presiento."


Horas después, Honolulu (capital de Hawái)

El avión había aterrizado en el aeropuerto internacional de la capital hawaiana. Issei se asombró al ver el lugar. La temperatura era perfecta, el clima agradable y el paisaje simplemente impresionante.

-Wow. – susurro el pequeño castaño.

Jeth sonrió, cogió su mano y empezaron a caminar para recoger sus maletas. Una vez fuera del aeropuerto, Jeth saco un papel de su bolsillo y llamo a un taxi.

-¿A dónde le llevo? – pregunto el taxista con claro acento hawaiano.

-A esta dirección, por favor. – dijo mientras le enseñaba el papel.

-Ah. Ya veo. Enseguida estaremos allí.

El taxi arranco y se puso en camino a la nueva casa de Issei y Jeth.

-Etto, Jeth, ¿cómo sabes hablar su idioma?

-Jejeje. Bueno, el inglés es el idioma oficial del mundo, por decirlo así. Además, puedo hablar cualquier lengua del mundo.

-¿En serio? ¿Cómo? – pregunto impresionado.

-Jejeje. Magia.

Desde el espejo, el taxista veía curioso a sus dos pasajeros.

-¿Son de China? – pregunto.

-Nop. Es japonés. Yo soy galés.

-¿En serio? No sabía que allí hablaran japonés. – bromeo el hombre.

-Jajajaja. Lo que pasa es que hablo bastantes lenguas.

-Eso parece.

Durante el resto del viaje, Issei le iba preguntando al taxista, a través de Jeth, distintas cosas sobre la enorme isla. El taxista se reía por las clases de preguntas que hacia Issei. Era normal que los niños preguntasen sobre el porqué de las cosas. El hombre le respondía a las que sabía, obviamente. Después de unos veinte minutos, el coche llego hasta el nuevo hogar de ambos.

La casa era una pequeña casa sencilla situada en una ladera de la montaña. Estaba rodeada por un hermoso bosque y un riachuelo descendía a pocos metros de la casa. La casa era unifamiliar de un piso. Tenía un jardín delantero y otro trasero en el que había hierba verde. Una vez que entraron dentro de la casa pudieron verla mejor. Al mismo entrar había un salón-comedor-cocina. Tenía una tele, un cómodo sofá y una mesa circular. Al fondo podían verse las puertas de dos habitaciones y el cuarto de baño. Poco más tenía la casa. No había lujo por ningún lado, pero tampoco era un cuchitril. Estaba decorado con distintos cuadros de paisajes de las islas. El color oscilaba entre el naranja claro y el amarillo.

-Bueno. Bienvenido a tu nuevo hogar. – sonrió el hombre mientras entraba con su maleta.

-Estoy en casa. – sonrió el joven castaño.

-Deja tus cosas ordenadas en tu habitación y luego comeremos algo.

-¡Si!

Issei entro a su habitación. Tenía una cómoda cama, un armario para su ropa y un escritorio con una silla. Al lado de la cama había una ventana que daba al bosque de detrás de la casa.

La habitación de Jeth era exactamente igual a la de Issei, solo que él podía ver el camino por donde habían llegado.

Una vez ordenaron sus pertenencias, el hombre salió hasta la cocina y empezó a preparar la cena ya que la noche había caído sobre la isla. A los diez minutos Issei apareció con su pijama puesto y duchado.

-Ya te has duchado. Eso es bueno. Si me es posible, siempre me gusta ducharme antes de dormir. Me siento más cómodo. – comento Jeth mientras serbia la cena.

Durante la cena ninguno hablo. Ambos disfrutaban de la compañía y la agradable cena preparada por el pelinegro.

-Oye, Jeth.

-Dime.

-¿Qué ocurrió realmente? – el hombre dejo de comer para mirar al castaño.

-¿A qué te refieres?

-¿Cómo murieron mis padres? – le pregunto mirándolo fijamente a los ojos.

-¿No te acuerdas? – Issei negó – Pufff. Esto será complicado. Terminamos de cenar y te contare. ¿De acuerdo? – el castaño asintió.

Después de cenar y lavar los platos, ambos se sentaron en el sofá. Durante un par de minutos ninguno de los dos hablo.

-Escúchame bien, Issei. Lo que vas a oír ahora es la verdad de este mundo. No quiero que me interrumpas hasta que termine. ¿De acuerdo?

-Si.

-Bien. A ver por donde empiezo. – el oji azul intentaba buscar las mejores palabras para un niño de cuatro años – Veamos. ¿Sabes algo sobre los seres sobrenaturales? – el niño negó – Bueno, en este mundo existen otras criaturas además de los humanos y animales. Son los seres sobrenaturales. Algunos de ellos son los ángeles, ángeles caídos y demonios, de la religión judeo-cristiana. Lo que mato a tus padres fue un demonio. Por norma los demonios suelen ser seres malvados y crueles que disfrutan del sufrimiento. Pero eso no siempre es así. En todos los rebaños hay una oveja negra. En el caso de los demonios y caídos sería una oveja blanca en un rebaño negro. No todos los demonios son malos, al igual que no todos los ángeles son buenos. En toda familia hay gente de todo tipo. ¿Entiendes?

-¿Entonces los demonios no son malos?

-No he dicho eso. He dicho que no todos son malos. Cierto que los demonios son codiciosos. Pero hay diferencia entre ser codicioso y ser malvado. Una vez conocí a un demonio que le gustaba coleccionar cierto tipo de cosas. Las quería todas. Pero nunca le puso un dedo encima a un humano. Ni siquiera le amenazo o uso. Era buena persona.

-Entonces, ¿también hay ángeles malos?

-No exactamente. Digamos que hay alguno que es demasiado cerrado y extremista. También conocí a uno que acataba todas las órdenes sin pensar en ningún momento si era correcto o no. Eso no es bueno, Issei. Siempre hay que pensar antes que actuar. Ese es su problema. No duda. Solo obedece.

-Ya veo. ¿Has conocido a algún otro ser?

-Jejeje. He conocido a casi todo tipo de seres. Algunos eran unos cachondos, pero otros eran un hijo de su madre. Hay muchas religiones y dioses. Algunos son más fuertes que otros.

-Jeth, ¿qué es eso que tienes en el cuello?

Issei había querido preguntárselo desde que lo adopto, pero no se había atrevido. El objeto al que se refería Issei era una cruz plateada que colgaba en el cuello del pelinegro.

-Ah. Esto. Es una cruz. Es un símbolo de mi religión. Soy cristiano. Aunque antes era cura.

-¿Cristiano? ¿Cura?

-Así es. En otro momento te enseñare sobre ella y las demás religiones que existen.

-Ok. ¿Y por qué ya no eres cura?

Jeth se quedó callado durante un rato mientras observaba su cruz.

-Digamos que descubrí ciertas cosas que el Vaticano y las demás Iglesias no querían que se supiese. Eso y que tenía opiniones distintas a los de los demás. Digamos que soy mucho más abierto que el resto.

-¿Y qué es lo que descubriste?

-Que mi Dios está muerto.

-¿Dios está muerto? – pregunto confuso.

Issei entendía lo que Jeth le explicaba porque lo hacía despacio. Issei no tenia religión ni conocía nada sobre ella. El que le dijera que su Dios estaba muerto no le afectaba mucho, salvo por lo normal.

-¿Pero no se supone que los Dioses son muy fuertes?

-Eso es cierto, pero no son inmortales. Escucha esto bien, Issei. Mientras haya algo o alguien que pueda matarte no eres inmortal.

-Ahhh.

-En fin. Como ya te he dicho, hay muchas religiones con sus dioses. Los dioses son lo que son por su grado de poder. Mi Dios, Yahvé, era uno de los más poderosos. Sus enseñanzas tienen gran influencia en la sociedad occidental. Es en eso en lo que creo. A pesar de que sepa que mi Dios está muerto, eso no quiere decir que no siga sus enseñanzas. Esas enseñanzas es lo que nos dejó. Es lo que yo sigo y lo que deberíamos seguir, pero no es así.

-Ahhh.

-¿Te has enterado de algo? – pregunto burlo.

-¡Por supuesto que sí! ¡Hay muchos dioses y religiones! ¡Y a ti te echaron porque supiste que el tuyo estaba muerto!

-Bien bien. Parece que sabes escuchar. Eso es bueno.

-¿Y cómo murió?

-¿Eh?

-¿Cómo murió tu Dios?

-Ah. Eso. Fue en una guerra. Una guerra enorme. Es conocida como la Gran Guerra entre las [Tres Facciones Cristianas]. Esas Facciones son la de los ángeles, caídos y demonios. Esos tres lucharon entre sí. Debido a ciertas circunstancias desconocidas, Elohim llego muy cansado a un enfrentamiento contra los cuatro [Maous], que son los líderes de los demonios. Los cinco murieron. Los demonios consiguieron nuevos [Maous], pero los ángeles no consiguieron un líder como Elohim. Esa es la verdad que no querían que se supiera. Si la humanidad supiera que el Dios de la Biblia, Yahvé, está muerto, podría haber un caos impresionante.

-Algo más paso en la guerra.

Las palabras del pequeño castaño asombraron al pelinegro. Ciertamente no le había dicho lo de los dos dragones, pero no esperaba que Issei se hubiera dado cuenta. Sinceramente le alegraba enormemente que el chico fuera perspicaz.

-Cierto, Issei. Algo muy importante paso antes de la muerte de Yahvé y los cuatro [Maous]. ¿Sabes que es un dragón? – Issei negó – Los dragones son los seres que están en la cima de la escala de poder. Son los seres más poderosos que existen. Su poder sobrepasar al de los dioses incluso. Hay varias categorías dentro de los dragones. Están los [Dos Dioses Dragones], los seres más poderosos que existen. Luego están los [Dos Dragones Celestiales], [Ddraig el Rojo] y [Albion el Blanco]. Tú portas al [Rojo]. Luego están los [Reyes Dragones] y luego siguen los dragones de primera clase, segunda clase y demás.

-¿Porto un dragón? – el castaño empezó a buscar por todos lados.

-Jajaja. No lo encontraras. Ese dragón está dentro de ti.

-¿Enserio? – pregunto con estrellitas en los ojos.

-Sep. Aun eres muy pequeño como para comunicarte con él. Pero cuando llegue el momento serás capaz de hacerlo. – entonces la cara de Jeth se volvió triste – Es por eso que tus padres murieron. – esas palabras captaron toda la atención del castaño – Eres el actual [Sekiryuutei]. Conseguir al portador de Ddraig es algo muy bueno para cualquier bando. Es por eso que te buscan.

-Pero… yo…

-Tranquilo. No pienso dejar que nadie te ponga un dedo encima. Ahora sigamos. Los dos [Dragones Celestiales] siempre estaban peleando entre sí, y nadie sabe porque.

-¿El dragón que porto se peleaba con el otro?

-Así es. Sus peleas causaban una destrucción impresionante a donde fuera que vayan. Más de una vez se metieron en medio de la Gran Guerra, pero poco les importaba. Al final, y después de perder muchos hombres, los líderes de las Facciones se unieron para derrotar a los dragones. Al final los derrotaron y Yahvé sello sus almas en los [Sacred Gears].

-¿Sacred Gear?

-Exacto. Tu tiene uno de los más poderosos. Un [Longinus] llamado la [Boosted Gear]. Pero vayamos por partes. ¿Tienes alguna pregunta sobre algo que no hayas entendido? – impresionando otra vez a Jeth, Issei negó – Eso es bueno. Y yo que pensaba que te costaría más entender esto. "Supongo que porque los niños son como esponjas. Absorben todo." ¿Qué quieres preguntar?

-¿Qué es un [Sacred Gear]?

-Son artefactos creados por Dios para que la humanidad pudiera defenderse. Hay de todo tipo. Los más fuertes son los [Longinus], como ya he dicho. Estos artefactos solo los pueden tener humanos o híbridos.

-Ahhh. ¿Qué es un alma?

-Eso es más complicado. Su definición es que es una entidad inmaterial e invisible que poseerían los seres vivos. Según yo sé, el alma es algo inmaterial que tienen todos los seres vivos. Es lo que nos identifica a cada uno ya que el alma, al igual que la persona, es única. Es lo más hermoso e importante de cada uno. Sin alma no somos nada más que cascarones vacíos.

-Eso es un poco más difícil de entender.

-Jajajaja. Tranqui. Con el tiempo iras aprendiendo. ¿Algo más?

-¿Qué es el [Sekiryuutei]?

-Es el portador de Ddraig. A lo largo de la historia, desde que ambos fueron sellados hace más de mil años, ha habido miles de portadores. Lo malo es que se dejaban llevar por el poder de Ddraig y acababan muriendo muy pronto. El [Sekiryuutei] y el [Hakuryuukou] siempre pelean, al igual que Ddraig y Albion. Posiblemente tú acabes combatiendo contra él en un futuro.

-Pero yo no quiero combatir. – se entristeció.

Jeth puso su mano en la cabeza del niño y empezó a acariciarla suavemente.

-Créeme que me gustaría evitar que te mezclaras en esto, pero no puedo. A pesar de lo mucho que lo intente evitar, tú te encontraras con él. A lo mejor hay suerte y no es un loco de las batallas. Pero quien sabe… a lo mejor tu consigues cambiar con la tradición de esos dos. – sonrió ampliamente.

-…

-…

-…

-…

-…

-…

-…

-…

-¿Es malo?

-¿El qué?

-No creer en un dios.

-No es necesario creer en Dios para ser una buena persona. En cierta forma, la idea tradicional de Dios no está actualizada. Uno puede ser espiritual pero no religioso. No es necesario ir a una iglesia y dar dinero. Para muchos, la naturaleza puede ser una iglesia. Algunas de las mejores personas de la historia no creían en Dios, mientras que muchos de los peores actos se hicieron en su nombre.

-Wow, es una frase muy bonita.

-¿A que si? – sonrió enormemente Jeth – Esa frase me la dio un amigo llamado Jorge Mario Bergoglio. Actualmente es [Cardenal] de la Iglesia del [Vaticano]. Lo que quiero decirte es que no hace falta que creas en algo. Cree en ti, Issei.

-¿Qué hacías antes de irte?

-Bueno. Yo era cura. Ayudaba a los demás y tenía mis funciones. La verdad es que nunca me agrado por completo. Será porque no tenía las mismas ideas que mis demás compañeros.

-¿Ideas distintas?

-Exacto. Por ejemplo, casi todos piensan que hay que eliminar a todos y cada uno de los demonios y ángeles caídos. Yo no pienso igual. Cierto que algunos merecen lo peor, pero eso no se aplica a todos.

-Es lo que me has dicho antes.

-Muy bien. Lo recuerdas. También hay algo que nunca han sabido los del Vaticano.

-¿Y qué es?

-Que soy un [Seiken].

-¿Un qué?

Jeth se levantó del sofá, creo una brecha y saco una espada occidental. Issei estaba maravillado.

-Issei, te presento a [Excalibur Blessing], o [Nimue].

-¡Wow! ¡Eso es impresionante! ¡¿Cómo lo has hecho?! – pregunto pegando un salto del sofá.

-[Este niño es muy entusiasta]

-Jajaja. Cierto.

Issei no entendía porque Jeth sonreía así y porque había dicho esa palabra. El hombre se dio cuenta de la mirada de Issei.

-Veras, esta es una espada sagrada. Su nombre es [Excalibur] y este es uno de sus fragmentos. Este me permite comunicarme con las demás espadas sagradas y sus otros fragmentos.

-¿Otros fragmentos?

-Sep. No me acuerdo de en qué momento se destruyó. Las espadas sagradas fueron creadas por Dios.

-[Quiero que me sostenga]

-¿Segura?

-[Si]

-Como quieras. – miro a Issei – Siéntate en el sofá y haz lo que te diga. – Issei obedeció. Jeth se arrodillo y le puso la espada en sus piernecitas – Ahora coge el mango con mucho cuidado.

-¿Mango?

-Esa parte.

-Ahhh.

Issei obedeció y cogió el mango.

-[Encantada de conocerte]

Issei empezó a mirar por todas partes, intentado encontrar la misteriosa voz femenina.

-[Estoy aquí]

Issei siguió buscando.

-[Soy la espada]

El castaño dirigió su vista de flipe a la espada.

-¿Puedes hablar?

-[En realidad, tú me puedes oír]

-¿Cómo?

-[Porque yo quiero. Me has caído bien, por lo que te doy el honor de poder escucharme]

-Wow. ¡Gracias!

-[Jijiji. Sin duda me has caído bien. ¿Cuál es tu nombre?]

-Issei Hyodo.

-[Un honor, Issei. A mi puedes llamarme [Nimue]]

Jeth solo sonreía al ver como el pequeño castaño le hacía un montón de preguntas a la espada. Después de una hora, Jeth mando a Issei a la cama.

-Buenas noches. – se despidió Issei mientras entraba a su habitación.

-Buenas noches, Issei.

ÑIO

PLAC

Durante varios minutos, Jeth se mantuvo cayado mientras notaba cierta aura conocida por el entrar en la casa, ir hacia la habitación del castaño, asomarse, sonreír, cerrar la puerta y sentarse al lado de Jeth.

-Así que él es el [Sekiryuutei]. Me alegra que lo hayas salvado. – dijo la hermosa voz femenina.

-No esperaba que vinieras a visitarme, mi señora Gabriel.

Exacto. Gabriel. Una mujer de hermoso cabello rubio, ojos azules, cuerpo despampanante y una aureola encima de la cabeza. La mujer más hermosa del cielo. Uno de los [Cuatro Grandes Serafines].

-Por supuesto que vendría a visitarte. Hace dos meses que no sé nada de ti. Tenía miedo de que te hubiera pasado algo. – dijo con voz preocupada.

-No debes preocuparte por mí. Ya sabes lo que pienso.

-Sabes que no me importa lo que digan mis hermanos. No pienso dejar que te pase nada.

-Puedo cuidarme por mi mismo, mi señora. Ahora lo que me preocupa es el niño.

-¿Qué ocurre con él?

-No quiero que le hagan nada. Quiero apartarlo de las [Tres Facciones] y las demás. Tiene un gran peso sobre los hombros.

-¿No le dejaras unirse al [Cielo]?

-El hará lo que quiera hacer, mi señora. Yo no decidiré por él. Es libre. Si al final acaba uniéndose a alguna Facción, entonces no me interpondré. Yo le enseñare lo mejor que pueda.

-¿Ya sabe sobre…?

-Sabe la verdad. No quiero que viva en mentiras.

-Entiendo. Pero sabes que no puedes ir por ahí contándole a todo el mundo sobre la verdad. – sonrió.

-Jejeje. Sabes que no hago eso.

-Cierto es.

-Por cierto, ¿qué tal va el sistema de Brave Saint?

-Va bastante bien. Dentro de poco lo habremos terminado. Mis cartas serán las de corazones. Por cierto, mi oferta sigue en pie.

-Te lo agradezco de corazón, pero no me uniré. Lo lamento.

-Sabía que me dirías eso, pero nunca hay que rendirse. – sonreía Gabriel - ¿Y qué tal ha ido?

.¿?

-Lo digo por ella. – dijo señalando a [Blessing], que estaba en las piernas de Jeth.

-Ah. Eso. Bastante bien. A [Nimue] le ha agradado. Y parece que a Issei también. Tengo la sensación de que cuando yo muera el será su portador.

-Ni se te ocurra pensar en eso.

-[Ni se te ocurra pensar en eso]

Dijeron ambas al mismo tiempo con un tono serio.

-Jejeje. Lo siento. Pero todos morimos en algún momento.

-Cuanto más tarde mejor.

-[Cierto]

-¿Qué tal va Miguel con el [Sistema]?

Gabriel se entristeció.

-No tan bien como esperábamos. El [Sistema] es muy difícil de mantener sin nuestro [Padre]. El número de milagros y demás ha descendido bastante. Estamos investigando algún modo de conseguir que su funcionamiento vuelva a estar al 100%. Por ahora solo podemos conseguir el 80%. Es un poco frustrante.

-Ya veo. Lo bueno es que con el [Sistema Brave Saint] podréis aumentar vuestro número, al igual que los demonios con sus [Evil Pieces].

-Cierto. También he escuchado que los ángeles caídos también están investigando una manera de conseguir su propio [Sistema].

-Entiendo. ¿Y los demás fragmentos?

-Los otros seis están al cuidado de las tres Iglesias. Cada una tiene dos en su dominio. [Ruler] está bajo la protección de los Pendragón. Su hijo es su actual portador.

-Ya veo.

-¿Aun piensas volverla a forjar?

-Por supuesto que sí. Se lo prometí. Además, gracias a la habilidad de [Blessing] poder obtener los fragmentos con más facilidad.

-¿Pero que pasara si te descubren?

-No demasiado. Si consiguen quitarme a [Blessing], ésta ya no volverá a tener otro portador, a no ser que quiera. Por no decir que si se acerca a algún fragmento, hará que éste tampoco pueda ser portado.

-Increíble. Parece que no quiere que nadie más la porte… a no ser que seas tú.

-Eso me hace sentir muy honrado.

-[Por supuesto que deberías sentirte así. No muchos pueden tener ese honor]

-¿Y cuándo empezaras con su entrenamiento? – pregunto la rubia.

-Dentro de una semana. Por ahora quiero que se relaje y descubra su nuevo hogar. Además de que tengo que inscribirlo en alguna escuela. No puede ser un estúpido sin cerebro. – bromeó.

-Cierto. Vendré a visitarte de vez en cuando. Me interesa ver la progresión del chico.

-Sabes que no dejare que ninguno se acerque para eso.

-¿Ni siquiera a mí? – sonrió con inocencia.

-Ni siquiera a ti. Siempre y cuando sea con esas intenciones. – sonrió.

-Buuu. Que malo. – hizo un lindo puchero mientras cruzaba sus brazos por debajo de sus pechos, resaltándolos.

Jeth los miro por varios segundos para después apartar la vista mientras se recriminaba. Cuando Gabriel estaba por marcharse, como solo los ángeles saben, escucho la voz del hombre.

-Mi señora, - la llamo – quiero que me prometas algo.

-Por supuesto. ¿De qué se trata?

Jeth la miro muy serio.

-Si algo me llega a pasar en algún momento, quiero que cuides de él.

-¿No decías que no querías que se acercaran para eso? Incluso yo.

-No mientras siga vivo, pero eso no será siempre. Como ya te he dicho, quiero que él elija. Si decide seguirte entonces estará bien. Pero quiero que sepas, que si elige seguirte, por favor, déjalo ser libre.

-Entiendo a lo que te refieres. Acepto. Si alguna vez se convierte en mi subordinado, tendrá total libertas de acción. Solo responderá ante mí, nunca ante nadie más. Y yo responderé siempre por él.

-Muchas gracias, Gabriel. De verdad que te lo agradezco. – sonrió mientras se ponía de pie y hacia una reverencia.

La mujer se acercó y lo abrazo, siendo correspondido.

-No te inclines ante mí. – hablo con voz maternal – Siempre has sido alguien único. Siempre siguiendo las enseñanzas de nuestro padre. Nunca te has desviado del camino. Siempre podrás contar conmigo.

-Muchas gracias.

Una vez se separaron, Jeth sonrió levemente.

-Si se supiera que he abrazado a Gabriel seria el tío más odiado del mundo.


Me he tardao pero aquí esta. Estoy en época de exámenes y trabajos, y estudiar informática es muuuuuuu complicado. Es más corto que los de costumbre (sobre las 7000 palabras), pero ya que. No se me ocurría nada más y quería subirlo de una vez. Nos leemos en el próximo XD.