High School DxD no me pertenece, pertenece a su respectivo autor. Yo hago esto sin ánimo de lucro, solo para pasar el rato.

Zafir09: habrá que esperar para saber que pasara XD.

Reptilian95: pues la verdad es que aún no lo tengo claro. Con el tiempo iré pensando en que hacer al final.

caballerooscuro117: quien sabe, quien sabe XD.

Adriana-Valkyrie: me alegra que te guste. En cuanto a lo demás… habrá que esperar XD.

Kuroi: no sé si pondré harem, o una pareja o ninguna. Sinceramente no lo sé. Con el paso de los capítulos me veré que hago al final. Pero será sorpresa, eso sí XD.

ShadowTails98: no lo sé. No sé si hacer harem o no, o si poner solo a una. Veré con el tiempo. Habrá que esperar para lo demás.

Este fic contiene violencia, palabrotas y demás cosas. Leedlo bajo vuestra responsabilidad, que yo ya lo he puesto en categoría M.

-comentarios.

-"pensamientos".

-*hablando por teléfono, comunicador, etc.*

-[Nimue]

-[Ddraig, Albion, etc.]


Os invito a leer mis demás historias. Buscadlas en mi perfil


Capítulo 2:

ENTRENAMIENTO


Han pasado dos semanas desde que Jeth e Issei habían llegado hasta la capital hawaiana. El pelinegro había inscrito a Issei en la escuela más cercana a su casa. Debido a su procedencia japonesa, había llamado la atención nada más entrar a su nueva clase. Para alivio de Jeth, Issei no había sufrido ningún tipo de abuso por parte de algún compañero. Eso le alegraba. Lo último que quería era que tuviera problemas.

.

(Flashback)

Jeth se encontraba en el centro del salón junto a Issei, el cual tenía una pequeña mochila en su espalda.

-¿Qué pasa? – pregunto el infante.

-Voy a crear un círculo mágico para que te permita entender cualquier idioma.

-¿Cómo lo haces tú?

-Sep. Ahora quiero que no te muevas y no digas nada hasta que te avise, ¿entendido? – Issei asintió – Bien. Empecemos.

Entonces, bajo Issei, un círculo mágico apareció y una luz cubrió al niño. Cuando esta luz desapareció Jeth cogió el coche que había comprado días atrás y llevo al castaño hasta su nueva escuela.

(Fin flashback)

.

También había empezado con el entrenamiento del pequeño. Una pequeña sonrisa se le formo en la boca mientras conducía hacia la escuela.

.

(Flashback)

Jeth e Issei se encontraban en el jardín trasero de la casa. El pequeño castaño había estado corriendo durante diez minutos por orden del ex cura.

-Ahhh… ahhh…

Issei, que no estaba acostumbrado a correr tanto, intentaba recuperar el aire perdido.

-Venga Issei. Solo han sido diez minutos. Ahora empezamos el entrenamiento.

-Pero… estoy cansado.

-Venga. Como solo tienes cuatro años tendrás un descanso de dos minutos.

-Pero Jeth, ¿para qué este entrenamiento? – preguntaba mientras intentaba recuperar el aire.

-¿No es obvio? No puedes ir tan tranquilo por la vida mientras haya seres que vayan a por ti. Debes saber defenderte. Con este entrenamiento intentare que consigas comunicarte con Ddraig.

-¿El dragón?

-Sep. Una mente sana empieza por un cuerpo sano… casi siempre. Por eso tendrás entrenamientos físicos y mentales. Intentare sacar tu potencial, y Ddraig me ayudara cuando llegue el momento. Por ahora no puedes hacer grandes entrenamientos como los que yo pase.

-Glup. ¿Fueron duros?

-Bastante. Tú tranquilízate. Aun te quedan varios años hasta que empecemos a sangrar.

-¡¿?!

-Ups. Fallo mío. Venga, a correr otros diez minutos.

-Jooo.

-Vamos. Después de esto empezaras a desarrollar tus habilidades físicas. Ahora solo es resistencia.

-…

(Fin flashback)

.

Mientras conducía por las calles de Honolulu, el pelinegro pensaba en la petición que le hizo la [Arcángel] Gabriel.

.

(Flashback)

Eran aproximadamente la una de la tarde de ayer cuando Jeth se encontraba limpiando a [Blessing] con agua bendita de los pozos privados del Vaticano. El cómo lo conseguía era un misterio… pero no para él, por supuesto.

En fin. Mientras estaba absorto limpiando la espada, no noto a cierta rubia que se encontraba observándolo limpiar.

-Al menos sabes cómo usarla.

Al escuchar esa frase, y saliendo de sus pensamientos, el ex cura se puso de pie de golpe mientras ponía a [Blessing] en posición defensiva, dispuesto a defenderse de quien fuera. Fue entonces que se dio cuenta de cuan absorto estaba al ver a Gabriel delante suyo.

-Mi señora, no hagas eso. Me has asustado.

-Jijiji. Lo siento. Es que estabas tan a lo tuyo que no quise interrumpirte. – sonrió inocentemente.

-Jejeje. Si bueno. Estaba con mis pensamientos. – miro fijamente a la rubia – Pero hay algo más, ¿qué es lo que quieres? Si me lo puedes decir, por supuesto.

-Me gustaría ver a Issei.

-¿?

-Me refiero a que, en un futuro, me gustaría que me viera. Pasar tiempo con él. Creo que sería buena idea. Y antes de que lo pienses, no es por el [Brave Saint].

-Bueno. Supongo que le haría ilusión ver a un ángel.

-¿Entonces?

Entonces Jeth se dio cuenta del brillo de ilusión que Gabriel tenía en sus ojos. Parecía ser que el castaño había llamado su atención, y no por ser el [Sekiryuutei].

-Jajajaja. A veces pienso que eres como una niña, mi señora.

-¿Cómo que una niña? Que sepa usted, señorito, que he vivido mucho más.

-No hay duda.

-¿Me estás diciendo vieja? – pregunto alarmada.

-¡No! ¡Para nada! ¡Eso nunca!

-Jijiji. Lo sé. Tranquilo. Te estaba tomando el pelo.

-… ahhh. No deberías hacerme eso.

-Lo sieeeeento.

-Mentira. – sonrió bajo.

Gabriel solamente le saco la lengua infantilmente.

-¿Entonces?

-Bueno. Mientras no intentes inducirlo al lado del [Cielo], supongo que no habrá problemas.

-¡Bien!

-"Jejeje. Es como una niña pequeña en cuerpo de mujer adulta."

(Fin flashback)

.

Después de varios minutos conduciendo, al final llego a su destino, la escuela infantil de Honolulu. Luego de aparcar, el pelinegro salió del coche y camino hasta la entrada de la escuela. Allí, esperando en la entrada, pudo ver a las distintas familias que iban a recoger a sus hijos o familiares infantes. Un sentimiento de nostalgia llego a su ser, recordando su infancia en la que aún estaba con sus padres y sus hermanos. Recordó como fallecieron en un accidente aéreo cuando iban a visitarle a la escuela de San Jorge en Roma. Siempre quiso formar una familia. Tener esposa e hijos. Durante su estancia en la Santa Iglesia no pudo realizar ese sueño. Para su desgracia, tampoco pudo hacerlo cuando salió de ésta. Siempre estuvo en movimiento, evitando que le localizaran durante bastante tiempo. Cuando lo consiguió, encontró a Issei. Esa fue la mejor decisión que había hecho en su vida.

RING-RING

El timbre que daba por finalizada la jornada para los infantes sonó. Aquello era como una estampida. Los niños salían como locos hacia sus padres, que los recibían con los brazos abiertos. Después de varios segundos diviso a Issei. El pequeño castaño caminaba junto a un grupito de cinco niños mientras se reían. Cuando Issei vio a Jeth esperándolo, se despidió de sus amigos y fue corriendo hasta el pelinegro.

-¡Hola!

-Buenas tardes. Parece que te lo has pasado bien.

-¡Si! ¡Mucho!

-Jajaja. Me alegro. Vamos, sube al coche y me cuentas.

-¡Aye sir!

Una vez que subieron al coche, y pusieron rumbo a casa, Issei estuvo contándole a Jeth todo lo que había hecho en clase. Al parecer al pequeño castaño le costaba bastante el inglés, y por lo tanto entender lo que ponía en los libros. Su profesor le había preguntado cómo es que sabía hablar inglés pero no sabía escribirlo. La respuesta de Issei fue clara.

-Porque me han hablado en inglés y se entenderlo, pero no es lo mismo escribirlo que leerlo o escucharlo porque es diferente.

Esa fue la frase que le dijo Jeth. Una vez que llegaron a casa, y comieron, Jeth e Issei comenzaron su entrenamiento.

-Venga Issei, corre durante diez minutos, veinte abdominales y veinte flexiones.

-Siiii.

Issei empezó a trotar a través del bosque que había en el patio trasero de la casa, siendo vigilado por Jeth. A pesar de ser un bosque, tenía un pequeño sendero que lo atravesaba hasta llegar a una pequeña llanura con un pequeño estanque. Éste era de agua cristalina rodeado por rocas. Era un lugar en el cual se había bañado un par de veces, después de comprobar que no había peligro. Era por eso que a Issei le gustaba hacer su entrenamiento en ese lugar. Disfrutar del bosque y la naturaleza mientras entrenaba era algo que le alegraba enormemente. Después de los diez minutos corriendo, Issei se tumbó cerca del lago y empezó a hacer las abdominales y las flexiones. Una vez que acabo se quedó mirando el estanque, sumergido en sus pensamientos.

Sin que se diera cuenta, cierta hermosa mujer rubia se acercó descalza lentamente hacia él mientras se sentaba a su lado. La mujer lo estudio con sus hermosos ojos azules. Como [Serafín] que era, podía notar el aura del dragón Ddraig dentro de él, pero también podía notar sus intenciones. Tenía la pureza de cualquier niño de su edad, pero también podía notar la profunda tristeza que sentía. Pudo deducir que era por la muerte de sus padres.

Después de salir de sus pensamientos, Issei noto su presencia. Con curiosidad giro su cabeza para encontrarse con la mujer. El primer sentimiento que le llego fue el de respeto. No la conocía. Nunca antes la había visto. A pesar de eso, un profundo sentimiento de respeto nació hacia esa hermosa mujer rubia y de ojos azules. Pudo ver que llevaba un vestido blanco con detalles dorados. Lo que le desconcertó fue la aureola encima de su cabeza.

-Hola, Issei. – sonrió la mujer.

-Hola, ¿cómo sabes mi nombre?

-Jijiji. Digamos que hace bastante tiempo que te observo. Además, Jeth me habla de ti.

-¿En serio?

-Si. Ahora que me acuerdo, no me he presentado. Mi nombre es Gabriel.

-¿Gabriel? ¿Cómo el [Arcángel] Gabriel?

-Si. ¿Cómo sabes de eso? – pregunto con curiosidad.

-Jeth me ha explicado varias cosas.

-¿Cómo qué?

-Me ha contado sobre quiénes son los [Arcángeles] o [Sera… nosequé].

-[Serafines]. – corrigió alegremente.

-Eso. También sobre [Cadres] y demás líderes de los caídos y los [Maous].

-Vaya. Parece que no te oculta nada.

-Entonces, ¿ere tú el [Arcángel] Gabriel? – pregunto con estrellitas en los ojos.

-Así es. Soy yo.

Se levantó y extendió sus doce alas de ángel. Issei se levantó asombrado mientras se acercaba a dichas alas. Con cuidado extendió sus manos para tocas las hermosas plumas blancas. Cuando las toco sintió su suavidad y las pequeñas cosquillas que le provocaba.

-Jejeje. Hacen cosquillas, y son muy bonitas.

-Muchas gracias Issei.

-Entonces tú eres muy fuerte. – dijo mientras seguía acariciando las plumas.

-Eso parece. Estoy segura de que tú también serás alguien fuerte.

-¡Lo seré! ¡Protegeré a la gente y no dejare que le hagan nada! – grito entusiasmado.

-Espero verlo.

-Por cierto, ¿qué eso encima de tu cabeza?

-Ah, ¿esto? – pregunto señalando la aureola – Es, por decirlo así, mi marca como ángel. Todos los ángeles tenemos una. Los ángeles caídos, por el contrario, no la tienen.

-Ahhh.

-Vaya. Así que al final te has presentado.

Jeth apareció caminando tranquilamente con una pequeña espada de madera.

-¡Mira mira Jeth! ¡Un ángel! ¡¿A que tiene unas alas muy bonitas?!

-Jejeje. Cierto Issei. No esperaba verte tan pronto, mi señora.

-Bueno, estaba aburrida en el [Cielo] y decidí venir a conocer a Issei.

-¿Alguien sabe de…? – pregunto serio, pero en su voz se podía notar el nerviosismo.

Gabriel negó a la pregunta del pelinegro.

-No. Nadie sabe nada. Ninguno de mis hermanos sabe que estoy aquí, con vosotros.

-Mejor. Sinceramente, no creo que me gustara la idea de tener enfrente a Miguel.

-Mooo. No digas eso. Miguel es muy bueno. Lo malo es que son muy protectores. – se quejó haciendo un bonito puchero.

-¿Por qué será? – pregunto sarcástico.

-Oye Jeth, ¿vosotros os conocéis? – pregunto Issei, que se había quedado cayado mirando a ambos adultos.

-Así es. Gabriel y yo nos conocemos desde hace muchos años.

-Si mal no recuerdo, tú tenías quince cuando nos conocimos.

-¿Cómo fue? – pregunto ansioso el castaño.

-Primero el entrenamiento, luego la charla.

-Buuuu.

-Venga. Toma.

Jeth le extendió la pequeña espada de madera, el cual Issei cogió curioso.

-Aun no puedo dejar que cojas a [Blessing] porque es demasiado pesada para ti.

-[¿Me estas llamando gorda?]

-Sabes que no.

-[Pues lo parece]

-Lo siento.

-Jijiji. Parece que [Nimue] se ha enojado. – se burlaba Gabriel.

-Issei, déjame decirte una cosa. – se agacho hasta su altura y le susurro en el oído – Ten mucho cuidado siempre con las mujeres, sobre todo cuando son cosas sobre edad, peso o si están bonitas con la ropa.

-¿? – y como es normal, Issei no entendía nada.

¿Cómo va un niño tan pequeño a entender lo que le estaba diciendo Jeth?

-Tranquilo. Ya lo entenderás de mayor.

-¿?

-Venga. Empecemos con el entrenamiento. Primero coge el mango de la espada con ambas manos y ponte en esta posición.

Durante una hora, Issei estuvo aprendiendo a como coger adecuadamente la espada con ambas manos y la postura adecuada. Al principio a Issei le costó horrores. Siempre que hacia un movimiento de ataque o defensa, su postura y la forma de coger la espada volvía a estar mal, por lo que tenía que rectificar todas las veces.

-Ahhh. Estoy cansado. – se quejó Issei mientras se sentaba en el suelo.

-Normal que lo estés.

-Esto no sirve. – dijo con tono triste.

-Si funciona, Issei. Es imposible que aprendas a manejar correctamente una espada en una hora. Normalmente toma semanas, meses o años aprender a manejarla como Dios manda. Por ahora solo estas aprendiendo a tener la posición adecuada y a agarrarla adecuadamente. Cuando consigas eso avanzaremos al siguiente nivel. – intentaba consolarlo el ex cura.

-Venga Issei, no te puedes rendir. ¿Recuerdas que me dijiste que te harías muy fuerte? – le pregunto Gabriel, consiguiendo que se animara.

-¡Si! ¡Lo prometí!

-Entonces no te vengas abajo tan rápido.

-Vaaale.

Así fue durante varios años. Issei solía entrenar con Jeth por las tardes, siendo observados por Gabriel. Ésta también solía enseñarle varias cosas, como los exorcismos. A pesar de ser un niño, y tener la mente abierta, Issei sabía que había demonios muy malvados. El exorcismo era para casos extremos. Además de entrenar, Issei también iba con sus nuevos amigos durante algunas tardes, por lo que Jeth hacia doble sesión al día siguiente. Con el paso del tiempo, las habilidades físicas de Issei mejoraron, así como su manejo de la espada.


Dos años después

Issei, con seis años, se encontraba sentado en posición de loto, con Gabriel sentada delante en la misma posición. Ambos estaban meditando. Jeth se había ido a la ciudad para comprar las provisiones. Gabriel abrió los ojos de golpe al sentir como el aura de Issei aumentaba de golpe. A pesar de que el castaño estaba como siempre, tenía la certeza de que por fin había sucedido.

XXXXX

Issei se encontraba en un lugar oscuro. Era más oscuro que la noche más oscura que había visto en su vida. Empezó a caminar entre la oscuridad, intentando encontrar algo, lo que fuera. No tenía ni idea de cuánto había estado caminando a través de esa oscuridad. Fue entonces que escucho una voz.

-[Parece que por fin podemos hablar, compañero]

Issei empezó a buscar por todas partes, intentado localizar la poderosa voz que había escuchado. Fue entonces cuando esa oscuridad desapareció, llenándose el lugar de un potente mar de llamas. Como acto reflejo e instinto, Issei se cubrió. No tardó en darse cuenta de que ese fuego no le dañaba. Podía notar el calor, pero no le abrasaba la piel.

-Wow. No me quema. – susurro.

-[Por supuesto que no te quema. Mi fuego no afecta a mi portador]

Fue entonces cuando lo vio. Un dragón. Un enorme dragón rojo lo miraba. El dragón Ddraig en todo su esplendor.

-Wow. Ere enorme.

-[Je. Normal. Estas ante el [Dragón Celestial Ddraig]]

-Así que tú eres Ddraig. Eres tal y como me lo describió Jeth.

-[El ex cura]

-¿Lo conoces?

-[He hablado un par de veces con él. Tú eras demasiado débil como para poder hablar conmigo. Pero él es más fuerte. Eso y que tiene grandes conocimientos hizo posible que hablara conmigo. Durante todo este tiempo he observado tu desarrollo. No tienes talento, pero eres constante y entrenas duro]

-Jeth y Gabriel me dijeron que el no tener talento no quiere decir que no pueda ser poderoso.

-[No puedo negar eso. Bueno, socio, a partir de ahora tu y yo también entrenaremos]

-¡Yupi! ¡Estoy ansioso!

-[Je. Esto será interesante. Tengo la sensación de que algo va a cambiar. Me pregunto si será para mejor o para peor.]

XXXXX

Issei volvió a abrir los ojos para encontrarse a Gabriel bastante cerca suyo mientras lo estudiaba con la mirada.

-¿Qué pasa? – pregunto Issei.

-Parece que por fin has conseguido hablar con Ddraig.

-Así es.

-¿Y qué tal? – le pregunto mientras se sentaba de nuevo en su sitio.

-¡Es impresionante! ¡Es enorme y rojo! ¡Y tiene una voz muy fuerte! ¡Y es muy fuerte!

Issei empezó a contarle lo que había hablado con el dragón. Sin duda estaba de lo más emocionado. Gabriel sonreía viendo el entusiasmo del pequeño.

-¿Y qué te ha dicho sobre mí? – pregunto con curiosidad.

-Me ha dicho que los ángeles son muy santurrones y aburridos, pero a mí no me pareces aburrida.

-Bueno, no me podía esperar otra cosa del dragón. Bueno, será mejor que me vaya. Se está haciendo de noche. Ve a casa, seguro que Jeth te está esperando.

-¡Siiii! ¡Nos vemos mañana!

Viendo como Issei se alejaba corriendo a través del bosque, Gabriel puso gesto serio y, en un parpadeo, desapareció del bosque.


El Cielo

Gabriel apareció en el [Cielo], hogar de los ángeles. Mas concretamente en el [Sexto Cielo].

Un paisaje celestial se extendía frente a ella. Verdes prados, altos, robustos y enormes árboles, una dulce y suave brisa, lagos de agua cristalina y sencillos pero majestuosos edificios de mármol blanco. Ese era el lugar donde actualmente se encontraba.

El [Cielo] estaba dividido en varias partes. El [Primer Cielo], el [Segundo Cielo] y así sucesivamente. El lugar es una fortaleza inexpugnable para cualquier ser, salvo el [Gran Rojo] y Ophis. Durante la última Gran Guerra, el [Cielo] fue sitiado por demonios y ángeles caídos, pero para su desgracia estos no consiguieron parar del [Tercer Muro]. Solamente Ophis o el [Gran Rojo] serían capaces de destruir por completo el [Cielo] gracias a su poder. Elohim, el Dios Bíblico, creo el [Cielo] de modo que nadie pudiera entrar por completo. Sus muros son perfectos. Las barreras mágicas que lo protegen son de las mejores. Sus ejércitos son poderosos. Incluso los asgardianos tendrían muchos problemas para poder invadirlos.

Actualmente Gabriel se encontraba en el centro, el lugar donde hasta hace menos de dos milenios había estado Elohim gobernando. Ahora allí se encontraba Miguel, el ángel más poderoso, el cual se ocupaba del [Sistema] credo por Elohim. Ese sistema mantenía los milagros, las bendiciones, exorcismos y demás. Ese sistema actualmente no estaba en todo su potencial. A pesar de ser el ángel más fuerte, Miguel no tenía el poder de su padre y creador. Ese era una de las cosas que los investigadores del [Cielo] estaban intentando arreglar. La otra era el sistema [Brave Saint] para reencarnar humanos en ángeles.

Gabriel camino por el enorme y precioso lugar hasta llegar a donde se encontraban los [Cuatro Grandes Serafines] (Michael, Gabriel, Raphael y Uriel) y los otros [Seis Serafines]. El [Concilio Blanco]. El lugar era una sala de altas y gruesas columnas blancas con una mesa redonda blanca en el centro. En todas las sillas había ángeles. Gabriel no era la única mujer.

-Llegas tarde, Gabriel. – se quejó uno de los ángeles, Raguel.

-Mis disculpas. Estaba ocupada. ¿Qué ocurre?

-¿Dónde has estado? ¿Dónde te metes todo este tiempo? Antes desaparecías de vez en cuando, pero estos dos últimos años has estados haciendo escapadas con más frecuencia y más largas.

-No tengo porque responder a eso. Soy tu superior. No te debo explicaciones ni a ti ni a nadie.

Todos los de la sala se quedaron mudos. Era demasiado extraño que Gabriel hablara con esa dureza. Pero tenía razón. Ella era una de los [Cuatro Grandes Serafines]. Solamente Miguel, Uriel y Raphael podían hablar con ella de tú a tú. A pesar de haber más [Serafines], ninguno osaría enfrentarse a ella.

-Lo lamento, Gabriel. Solamente estamos preocupados.

-No hace falta. Como podéis ver estoy perfectamente. Ahora, ¿de qué va la reunión?

-Principalmente de tres cosas. – esta vez hablo Miguel, líder de los ángeles – Uno es el [Sistema Brave Saint]. Nuestros científicos están muy cerca de terminarlo. Como ya sabéis, por ahora solo nosotros, los [Serafines], podremos hacer uso del [Sistema de Ascensión].

-¿Y cuál es el problema? – pregunto Uriel.

-Al parecer el [Sistema Evil Pieces] demoniacas ha sido un éxito.

-Maldición. Ahora es peor. Los demonios son los únicos de las [Tres Facciones] que pueden reproducirse sin problemas, aunque les cueste. Son la única especie que se mantiene fuerte a pesar de mezclarse. Si a eso le sumamos el [Sistema Evil Pieces] solo hace que la diferencia aumente. – se quejó Remiel.

-¿Y [Grígori]?

-No sabemos nada. Al parecer no han encontrado un [Sistema] que puedan usar. ¿Alguno sabe a quién va a re encarnar? – pregunto Raphael.

-Yo tengo uno en mente. Se llama Dulio Gesualdo. Estoy pensando en hacerlo mi [Joker]. Tiene un potencial enorme. – contesto Miguel.

-Yo he pensado en Griselda Quarta para mi [Reina]. – contesto Gabriel, omitiendo a Jeth e Issei.

-¿Los demás?

-Por ahora nada. – respondio Metatrón.

-Bien. ¿Cuál es el segundo punto, Miguel?

-La Iglesia. – contesto serio.

-¿Ocurre algo con ella?

-Parece ser que hay muchos eclesiásticos involucrados en asuntos muy feos.

-¿Cómo cuáles?

-Abusos de menores, sobornos, enriquecimiento anormal…

-¡¿Cómo osan?! ¡Deberíamos castigarlos! – exclamó furioso Raphael.

-No. La Iglesia será la encargada de sus castigos. Pero eso no quiere decir que no vayamos a visitarlos.

-¿A qué te refieres?

-Yo mismo iré a hablar con el [Papa] y los líderes de las demás Iglesias.

-¿En serio vas a ir al mundo humano?

-La Iglesia Cristiana se está desestabilizando. Ha perdido el rumbo. Debemos corregirlo.

-Bien. ¿Pero no causara un revuelo?

-No tienen por qué enterarse.

-Bien. Entonces está decidido.

-¿Cuál es la tercera cuestión? – pregunto Uriel.

-La [Brigada del Caos]. – respondió serio Miguel.

-Siguen con sus acciones terroristas. – afirmó Metatrón.

-Así es. Hasta hace apenas dos años no sabíamos nada de ellos. Al parecer ahora no solo está la [Facción de los Antiguos Maous], sino que parece que está surgiendo otra [Facción].

-¿Otra? ¿Cuál? – preguntó con gran curiosidad Raziel.

-La [Facción de los Héroes].

-¿? ¿Cuál es el problema? ¿No deberían de ayudarnos a eliminar a los demonios y ángeles caídos? – cuestionó otro ángel.

-Ese no es el problema, Sariel. El problema es que esa [Facción] está compuesta por descendientes de grandes héroes históricos como la descendiente de Juana de Arco o Hércules. Por ahora lo único que sabemos es eso, y que aún son bastante jóvenes. El problema es que parece ser que quieren eliminar a todos los seres sobrenaturales. Su ideal es que el ser humano es el único que puede reinar. Que este mundo les pertenece.

-¡Eso es una blasfemia!

-No te sulfures. Recuerda que, a pesar de ser tecnológicamente y mágicamente muy inferiores al resto de seres, son muchos más numerosos y sus armas más destructivas pueden hacernos daño aunque no lo sepamos.

-Pero sería un daño insignificante.

-Puede ser. Además, recordemos que no son tan estúpidos. – hablo Sandalphon – El ser humano es un ser que no hay que subestimar. Solo hay que recordar la [Guerra Santa del Inframundo].

Todos los ángeles guardaron silencio. La [Guerra Santa del Inframundo] fue una guerra de hace menos de quinientos años. En el mundo humano duro desde la Edad Media hasta después de Napoleón. Los humanos, armados hasta los dientes con armas sacras de fabricación humana, fueron hasta el [Inframundo] y empezaron a luchar contra los demonios. Esa guerra fue secreta para gran parte de la Humanidad. Los únicos que supieron de ello fueron los guerreros, obviamente, los altos mandos de la Iglesia Cristiana y los gobiernos de los países cristianos. L

a guerra tuvo sus treguas, la mayor no supero los cinco años. Esa guerra causo grandes pedidas para los demonios. Muchos clanes se extinguieron por su causa. A pesar de esa guerra, los demonios no fueron al mundo humano para atacarlo por un simple hecho.

Sus fuerzas estaban muy mermadas.

En la Última Gran Guerra, los demonios habían sido los mejor parados. Con la muerte de Yahvé, dejaron de crearse ángeles, por lo que tampoco muchos caían. Los demonios podían reproducirse. Con el paso de los siglos sus números aumentaron levemente. Esa [Guerra Santa del inframundo] mando sus números a los mismos después de la Gran Guerra de la [Tres Facciones].

En cambio, los humanos habían crecido demasiado. Aun con todo su poder, no podían luchar contra ellos. El [Ejercito Santo] humano estaba dormido y no querían despertarlo, no ahora que la humanidad superaba los siete billones de habitantes.

-Sin duda. Eso demostró el poder de los humanos. No son tan débiles. Pueden ser un enemigo más peligroso que los demonios. – comentó Remiel.

-Entonces esa [Facción] no va solo contra las [Tres Facciones], sino que contra todos. – hablo Raguel.

-Exacto. Son peligrosos.

-¿Y cómo tratan los actuales [Maous] a la [Facción de Antiguos Maous]?

-Por ahora Sirzechs y los otros tres [Maous] se mantienen al margen. – volvió a hablar Miguel – Parece ser que aún tiene problemas con los nobles del [Inframundo].

Durante otro largo rato, el [Concilio Blanco] estuvo terminando de resolver los asuntos del [Sistema del Cielo], la Iglesia, el Islam y el [Sistema Brave Saint]. Luego de terminar, cada ángel se fue a sus quehaceres. Gabriel se levantó y empezó a caminar por el lugar mientras estaba metida en sus pensamientos sobre Jeth, Issei y el [Sistema de Ascensión].

-"¿Que debería hacer? Se lo prometí a Jeth."

-Gabriel.

La voz seria de su hermano Miguel detuvo el andar de la rubia.

-¿Ocurre algo, Miguel?

-Pasas mucho tiempo con esos humanos. El hombre pelinegro y el niño castaño.

La rubia se alarmo ante la mención de ambos.

-Tranquila, no diré nada. Pero me preocupas.

-No ocurre nada, Miguel. Conozco a Jeth desde hace años e Issei es solo un niño.

-Ese es el hombre que renuncio a la Iglesia y a su puesto como cura y futuro Obispo.

-Lo hizo por una razón. Puede que renunciara a ello, pero sigue siendo un siervo de nuestro [Padre]. El que no comparta varios pensamientos con la Iglesia no significa nada.

-Lo sé. No vengo a recriminarte nada. Estoy preocupado. Solo eso.

-No tienes por qué estarlo.

-Me preocupa el [Dragón Rojo].

-…

-Lo sé. Sé que ese niño es el [Sekiryuutei].

-Aunque lo sepas no dejare que ninguno se acerque a Issei. Esta bajo mi protección.

-Entiendo. Si eres tú entonces está bien. Solo ten cuidado. Recuerda que porta a Ddraig.

Dicho esto, Miguel se alejó, dejando a Gabriel sola. Esta suspiro y miro al cielo, del [Cielo].

-Padre, ¿tú que me dirías? ¿Crees que estoy haciendo bien?


Dos años más tarde

Nos encontramos en Honolulu, más específicamente en un campo de futbol, no futbol americano. Era enero, por lo que a pesar de estar en un clima tropical, hacia frio. Eso era debido, seguramente, al cambio climático. En fin. En dicho campo se encontraban veintidós niños. Ambos equipos jugaban en la mitad del campo, de banda a banda para que los niños no acabaran medio muertos. En las gradas se encontraban los padres y familiares de los niños. Dos de ellos llamaban la atención. Uno era cierto pelinegro de ojos azules, que iba vestido con ropa casual de invierno cálido. El invierno frio era el que sufren en el norte de Europa, Rusia y Canadá. La segunda era una mujer que llevaba un gorro de lana cubriendo parte de la cabeza y también ropas de invierno. A pesar de ello, todos podían apreciar el hermoso rostro de esa mujer de cabellos dorados y ojos azules.

Ambos adultos animaban a cierto chico castaño de ocho años, el cual jugaba de medio centro, creando el juego de su equipo. Ya habían pasado cuatro años desde que Issei había sido adoptado por Jeth. También cuatro desde que empezó a entrenar. Sus habilidades físicas estaban muy por encima de las de cualquier otro niño, incluso la de muchos adultos. Todo era gracias al duro entrenamiento de Jeth, y en parte al aporte de Gabriel. Su habilidad con la espada también había mejorado notablemente. Jeth le enseño distintos tipos de lucha con espada. Issei era ambidiestro y luchaba tanto con una mano como con las dos. Había podido portar a [Nimue] un par de veces. Por otra parte, también había aprendido a luchar con su cuerpo. Jeth le había enseñado a usar el ki. Una de las muchas cosas que descubrió Issei del ex cura era que no solo era un maestro en el manejo de la espada, sino que también era capaz de usar el [Touki] claro que el conseguir aprender a usar [Senjutsu] le estaba matando, morfológicamente.

A sus ocho años, Issei apenas podía usar correctamente el ki. Había empezado su entrenamiento en ello hacia un año. Lo máximo que era capaz de hacer era distinguir auras y aumentar un poco sus habilidades físicas con él. Los deportes era la mejor manera de hacerlo. Todos los que veían a Issei podían asegurar que su nivel estaba muy por encima de los demás niños, e incluso de deportistas profesionales de bajo nivel. Muchos cazatalentos iban detrás de él, pero el mismo Issei se negaba, además de que Jeth no lo permitía.

Gabriel le había enseñado todo sobre exorcismos y le había enseñado sobre seres del mundo sobrenatural. De ese modo había conseguido información muy variada, así como el modo de defenderse de ellos, es decir, combatirlos.

También había mejorado su compenetración con su [Sacred Gear]. Ddraig le había ido enseñando con el paso de los años. Debido a su corta edad, Issei solo era capaz de materializar la [Boosted Gear] y aumenta sus [Boost] un par de veces.

-¡Issei! ¡Abre a la derecha! – grito el entrenador.

Issei miro de reojo sobre su espalda, viendo como su compañero extremo hacia un desmarque. Con una habilidad digna de los mejores jugadores de fútbol, Issei regateo de espaldas a dos contrincantes y haciendo un pase de rabona dejo a su compañero prácticamente solo. Lo único que tuvo que hacer su compañero fue pasársela al delantero y este chutar a puerta vacía.

-¡Goooooooooooooooooooooooooooooool! – celebraban los padres.

-"Issei es un diamante embuto. Una lástima que no quiera ir a algún equipo profesional." – pensaba su entrenador.

Después de terminar el equipo, con una victoria de tres a uno, ambos equipos fueron hasta un restaurante donde ambos equipos comieron juntos y alegres. Era el pensamiento de los entrenadores infantiles. Celebrar a pesar de la derrota. Después de todo, son niños.


Día siguiente, bosque del jardín trasero.

[¡Boost!] [¡Boost!] [Dragon Shot]

KABOOOOOOOOOOOM

Issei tenía activado su Sacred Gear, había aumentado su poder dos veces y había disparado un [Dragon Shot] hacia Gabriel. A pesar de ser un niño y la mujer un [Serafín], Gabriel debía admitir que ese poder iba a ser muy aterrador en el futuro. La mujer simplemente creo una poderosa barrera que detuvo el disparo, provocando que este explotase nada más chocar contra la barrera.

PLAM

-Ahhh… ahhh…

Issei había caído a la suave hierba agotado. Era la tercera vez que lanzaba un ataque como ese, por lo que su pequeño cuerpo ya no podía aguantar más.

-Enhorabuena, Issei. Has conseguido realizar tres [Dragon Shot] a tu máxima capacidad. – lo felicito Jeth, el cual creaba una barrera siempre que practicaban con la [Boosted Gear].

-Je… je… gra… cias…

-No está mal, Issei. Dentro de unos años serás capaz de meter en problemas a tu rival.

-Me… alagas… Gabriel…

-Jijiji. A pesar de ello, sigues sin ser consciente de cuando tu cuerpo llega a su máximo. Siempre acabas de este modo. – se burló la rubia.

-Cierto. Parece ser que tendremos que entrenar esa parte.

-[Y su manejo de la espada. Sigue creando demasiadas aperturas cuando pelea]

-Cierto.

-¿Qué ha… dicho [Nimue]? – pregunto Issei, medio recuperado.

-Que también tu entrenamiento con la espada, que creas muchas aperturas.

-[Si no fuera por el dragón, más de un golpe extra se habría llevado]

-Ddraig, ¿cómo ves su evolución? – pregunto Gabriel.

-[No va mal. No es el más poderoso de todos mis portadores, pero le veo un mejor futuro que a todos ellos]

-¿Eso es bueno? – pregunto confuso Issei.

-[Significa que a pesar de ser el más débil no te volverás loco como los demás, por lo que es posible que vivas mucho más tiempo y, a este paso, acabes siendo el más poderoso de todos los [Sekiryuuteis]]

-Vaya. No sé si sentirme alabado u ofendido.

-Yo creo que ninguna de las dos cosas. – dio su opinión Jeth mientras miraba al cielo – Bueno, ya se ha hecho de noche. Terminamos por hoy.

-Bien. – sonrió triunfal Issei mientras volvía a tumbarse agotado en la hierba.

-Ni pienses que te llevare.

-¡! ¡No! ¡Debes llevarme! – se alarmo Issei para luego poner ojitos de perrito.

-¡Ohhh, que monooooo! ¡Jeth, debes llevarlo! – le ordeno Gabriel mientras abrazaba a Issei, metiendo inconscientemente su cabeza entre sus gemelas, pero como Issei era un simple niño no le dio la importancia que debía.

-¿Tú también, Gabriel? Ahhh. Vale. Te llevo.

-¡Bien!

-En ese caso, yo me vuelvo al [Cielo]. Nos vemos mañana, Issei. – le dio un beso en la mejilla al castaño, el cual sonrió alegre – Nos vemos mañana, Jeth.

-Nos vemos, mi señora.

Y Gabriel desapareció en un parpadeo.


Bueno, os hare un pequeño spoiler, algo pasara en el siguiente capítulo. Algo que provocara un cambio en el rumbo de la vida de Issei. Algunos darán en el clavo y otros no. deberéis esperar. Os prometo que los próximos serán más largos… espero XD.