Una vez más, pasado ya casi un año de que comencé esta traducción debo recordar que nada de lo que verás me pertenece más que la traducción en sí de el fic de TheFoolOnMelancholyHill. Todos sabemos a quién pertenecen los personajes, así que ¡A leer!
Jericho se sintió ridículo.
Sabía que se sentía ridículo y sabía que se veía ridículo.
También sabía que lo más probable era que los demás titanes se rieran al verlo.
A pesar de eso aún tenía una obligación con el alcalde, además de que no quería herir los sentimientos de Starfire sólo por no sentirse cómodo con el disfraz en el que había invertido tanto tiempo.
Y así fue a la fiesta.
Usando esa abominación.
— Nunca había estado en una... ¿Cómo dijiste que se llama? –preguntó Starfire colocándose junto a Jericho frente al ayuntamiento de Jump city. El lugar era enorme, tenía gemas incrustadas en los pilares que sostenían el edificio. El sendero que llevaba a la puerta de entrada estaba hecho de mármol y había numerosos tipos de flores plantadas a ambos lados. Las puertas dobles eran de color carmesí y brillaban como una copa de vino recién pulida.
— Fiesta de disfraces. –Jericho formó las palabras con los labios.
— ¡Ah, sí! ¡Fiesta de disfraces! Bueno, se ve divertido y estoy segura de que tendremos una velada maravillosa. –dio una palmada y comenzó a girar con su extravagante disfraz. Lo había coordinado en su color favorito, el morado. Llevaba un reluciente vestido morado con guantes a juego, el cabello recogido y una tiara dorada. Jericho había pensado que estaba vestida de princesa pero ella afirmó que estaba disfrazada de un personaje de una historia que había escuchado en Tamaran cuando era niña.
Robin la había invitado a la fiesta y ella aceptó inmediatamente pero le explicó que primero quería terminar de preparar el disfraz de Jericho y que podrían encontrarse ahí.
Robin bajó de la R-cycle y se aproximó a la entrada, con Starfire y Jericho. Starfire no podía esperar más y corrió hacia él atrapándolo en un fuerte abrazo rompe huesos. Robin no había seguido sus propias reglas precisamente, yendo a la fiesta como un simple mayordomo con un smokin negro. Su cabello estaba igual que siempre y aún llevaba puesto su antifaz. No parecía querer quitarle los ojos de encima a Starfire pero miró en dirección a Jericho sólo por un segundo. Cuando vio lo que tenía puesto se quedó congelado y con la boca abierta.
— ¡Veo que te interesaste en la apariencia de Jericho! ¿Te gusta lo que le hice? ¡Debo decir que se ve maravilloso! –exclamó Starfire orgullosa. Parecía estar satisfecha con los resultados de su maquillaje.
— Jericho... Te ves... –Robin dejó salir una risita pero pronto se obligó a mantener la compostura– ... Bien. –finalizó sabiendo que Starfire parecía confundida por su reacción. El rostro de Jericho enrojeció de vergüenza. Quería estar en cualquier lugar menos ahí, donde Robin y el resto de sus compañeros podían burlarse de él. Ya era suficientemente malo ser mudo.
Jericho señaló la puerta esperando poder acabar con eso lo más rápido humanamente posible. Starfire entrelazó su brazo con el de Robin y el líder pareció ponerse algo incómodo con el gesto. Jericho decidió abrirlres la puerta y mientras los demás titanes centraban su atención en ellos, él podría escabullirse dentro y saludar al alcalde antes de encontrar un lugar donde esconderse y refugiarse hasta que la fiesta terminara. No podía permitir que nadie más, en especial Kole, lo viera así. El trío le mostró al oficial de policía que estaba junto a la puerta sus invitaciones y él les dio acceso para entrar.
Jericho llevó a cabo su plan y le abrió la puerta a la pareja. De repente la luz de un reflector brilló sobre ellos mientras bajaban los escalones. Algunos titanes comenzaron a gritar y aplaudir al verlos. Robin llevó a Starfire hacia el alcalde y comenzaron a charlar. El brillo del reflector disminuyó y todos volvieron a lo suyo. Los adornos de Halloween estaban dispersos por todas las paredes y los pisos de la gigantesca sala. Las mesas estaban acomodadas a los lados pegadas a las paredes, con interminables platillos inspirados en Halloween y justo en el centro había un tablero de DJ y un área lo suficientemente grande para bailar ahí.
El escenario le hacía sentir que estaba reviviendo su vida pasada, cuando solía asistir a fiestas así con su familia debido al rango militar de su padre. Él se mezclaba entre los invitados y a veces hasta bailaba con sus parientes. Para Jericho, esos recuerdos parecían tener ya muchos años, aunque él sólo llevaba vividos quince.
Alguien tocó su hombro sacándolo de sus pensamientos, sobresaltándolo. Se dio la vuelta y se encontró a Chico bestia mirándolo con los ojos muy abiertos. El cambiante tenía un disfraz de Drácula con un moño negro y una capa a juego. Su cabello estaba relamido y su dentuda sonrisa se veía enfatizada por unos colmillos falsos. Jericho se preguntó si Chico bestia habría tomado el consejo de Robin y cambiado de disfraz por ese de vampiro.
— ¿Jericho? Viejo, ¿En serio eres tú? –le preguntó Chico bestia al verlo. Él soltó un largo suspiro y asintió, listo para ser ridiculizado por toda la eternidad. El verde sólo se le quedó mirando haciéndolo sentir un poco incómodo.
— Te ves... Diferente. –por fin logró decir Chico Bestia.
— ¡Bestita! ¿Puedes darme una mano? ¡Tu novia no quiere salir del Auto-T! –gritó Cyborg desde el Auto-T.
Chico bestia soltó un chillido de sorpresa por la palabra "novia". Jericho supuso que sí había invitado a Raven y de alguna manera la había convencido de ir aunque esa clase de cosas no son lo suyo. Cyborg seguía forcejeando por sacar a Raven pero una explosión de energía oscura lo lanzó seis metros en el aire, aterrizando con un fuerte golpe en el suelo frente a Jericho. Levantó la mirada y se encontró con los ojos del rubio. Cyborg llevaba puesto un poncho con múltiples zigzags de colores y un sombrero. Con una expresión de sorpresa se levantó lentamente y dijo
— Espera un momento... ¿Ese es Jericho?
Jericho se palmeó la frente frustrado, Cyborg pareció sorprenderse por el gesto. Miró a Chico bestia, que trataba –sin éxito– de evitar que una risita se le escapara de la caja de voz. Pronto también Cyborg reprimió sus ganas de estallar en carcajadas.
Jericho no podía seguir aguantando la vergüenza y comenzó a caminar para alejarse de ellos pero rápidamente Cyborg le estampó una mano en el hombro haciéndolo regresar.
— ¡Tengo una idea! –prácticamente lo levantó sobre sus hombros a mientras corría hacia el Auto-T con Chico bestia pisándole los talones. Dejó caer a Jericho antes de que pudiera reaccionar si quiera y tocó la puerta.
— No voy a dudar en lanzarte a Azarath esta vez, Cyborg. Te dije que no voy a salir, esto fue un error. –dijo Raven fríamente desde el interior.
— ¿Ni siquiera por tu novio? –preguntó tranquilamente Cyborg con una expresión traviesa en los ojos. Pero pronto se arrepintió de decir eso cuando una garra oscura emergió del auto y lo envolvió apretándolo como si quisiera exprimir toda la luz en él.
— ¡Raven, detente! –insistía Chico bestia cuando los ojos de Cyborg comenzaron a saltarse de sus cuencas. La garra se detuvo un momento como si dudara si seguir la órden de Chico bestia o no. Finalmente soltó a Cyborg y se evaporó en la nada. Cyborg cayó al suelo retorciéndose tratando de llenar sus pulmones con el tan necesitado oxígeno.
— ¿No crees que eso fue algo un poco... No sé... Exagerado? –preguntó Cyborg con tono serio una vez que recuperó la compostura.
— Te lo advertí, ¿No? –respondió Raven. Fue más una afirmación que una pregunta. Cyborg puso los ojos en blanco.
— Escucha Raven, si tú no sales nosotros te vamos a sacar.
— ¿Un hombre de hojalata con sombrero y el Conde Pátula? Estoy tan asustada. –respondió Raven sarcásticamente. Chico bestia parecía afectado por el comentario.
— Y Jericho. –agregó Cyborg– Vamos Raven, sólo es una fiesta de disfraces. Todos nos vemos ridículos pero ese es el punto. –insistió Cyborg. Jericho asintió levemente al comentario aunque Raven no podía verlo. Quizá Cyborg tuviera razón. Quizá no estuviera tan mal estar un poco avergonzado después de todo.
Pero aún así, Kole estaría ahí y no quería ser humillado delante de ella. Esta vez no.
Raven parecía estar meditando el razonamiento de Cyborg pero la expresión de él volvió a cambiar a una expresión cruel.
— Y en serio tienes que ver lo que Jericho trae puesto. –éste frunció el ceño y entrecerró los ojos mirándolo.
— ¡Sí Raven, te sentirás mejor! –sonrió Chico bestia. Ambos parecían no poder contener su emoción por mucho tiempo.
— No. –fue la única respuesta de Raven.
— Parece que tendremos que hacerlo del modo difícil. –decidió Cyborg al tiempo que se tronaba los nudillos con una mirada juguetona.
Sin aviso alguno abrió la puerta para revelar a Raven. Tenía un atuendo como de reina que parecía estar hecho de naipes y había corazoncitos rojos esparcidos por todo su vestido, que le llegaba apenas hasta medio muslo. La parte baja del vestido tenía un tutu de tela teñida en colores rojo y negro; las mangas le llegaban a los hombros y se veían infladas y llevaba calcetas blancas que también tenían corazones rojos. La pieza final era una tiara con gemas de color carmín que estaba colocada ligeramente torcida sobre su cabeza. Así que eso era lo que Starfire había hecho con ella.
Con la expresión asesina que tenía parecía que era la mismísima reina de corazones en persona.
Con una mirada feroz en dirección a Cyborg, proclamó:
— Perderás la cabeza.
¡Vaya! Me parece extraño darme cuenta de que ya fue un año de que publiqué los dos capítulos anteriores. Más que nada porque creí que había avanzado más en la historia ._. Y les debo una explicación a quienes la leyeron, muchos o pocos.
Primero que nada, lamento mucho la demora, de verdad. Es penoso haber dejado pasar tanto tiempo aún luego de ver sus comentarios. La razón de que esto es que en esa época tenía muchas cosas por hacer y no podía invertirle mucho tiempo a esto. Además de que ya tenía más de la mitad del fic escrita a mano pero antes de pasarlo a computadora perdí el cuaderno donde lo había puesto y lo encontré hasta diciembre ._.
Entonces, me pareció en ese momento que tal vez tendría más sentido continuarlo en época de Halloween. No sé si sea correcto que responda a sus reviews dado que probablemente hayan dejado de seguir este fic, pero no quiero seguir dejándoles en "visto" (se siente feo :( ).
Katia Logan: Bueno, espero que hayas leído este capítulo también ;w; y también que te decidas a escribir ese fic, sin duda yo lo leería *-* Por cierto, tenía una cuenta con el nombre de Helena pero me la bloquearon hace un tiempo. Si todavía quieres estar en contacto puedes enviarme un mensaje por aquí para decirte cómo puedes buscarme o yo a ti xD lo siento, por seguridad no me gusta decir 'públicamente' cuál es mi cuenta personal.
Sonye-san: Es la desventaja de vivir tan lejos de tu crush. Y de que tenga un amigo al que quiere más que a ti :/ Yo espero que hayas leído esto :'v Y lo que viene, se pondrá bueno, ya verás (espero :s ).
Bella Haley: Vaya, esto es un poco agridulce :/ También espero que hayas leído esto, después de todo.
Rosie R. D: Wow tardé mucho en percatarme de que habías dejado tu review, debo decir que me sorprendió verlo. Pero vuelvo a lo mismo, me pareció más adecuado continuar hasta estos días. Me alegra que hayas leído lo anterior y espero de verdad seguir conservando a esta lectora :)
Prometo que no volveré a dejar tanto tiempo de espera, actualizaré cada semana.
