High School DxD no me pertenece, pertenece a su respectivo autor.

Zafir09: los nombres a libre elección de cada uno. Solo los puse para que Issei supiera que están bien. No saldrán más.

AqomXG: jajajaja, para gustos los colores, aunque yo también estoy de acuerdo con gran parte de tus palabras. Bueno, como estoy de vacaciones tengo mucho tiempo libre, así que puedo actualizar más rápido.

DkzorJG: por supuesto, pero más tarde. Queda mucho fic :)

gabrielgamer27: en esta serie que yo sepa no. No tienen ese poder. Issei no se ha enfrentado contra ningún ángel en la serie. Y no sé si tienen ese poder de ir a la velocidad de la luz. Apenas se ha visto algo de la capacidad real de algún [Serafín].

Alber Breaker: hago muchos guiños a distintos fics que me gusten. Claro que a veces hay que esperar a ocasiones como esta para poder ponerlos XD. Yo lo adapte :)

Este fic contiene/contendrá violencia, palabrotas, lemon mas o menos fuerte y demás cosas. Leedlo bajo vuestra responsabilidad, que yo ya lo he puesto en categoría M.

Yo hago esto por simple diversión, sin ánimo de lucro.

-comentarios.

-"pensamientos".

-*hablando por teléfono, comunicador, etc.*

-[Nimue]

-[Ascalon]

-[Ddraig, Albion, etc.]


Os invito a leer mis demás historias, buscadlas en mi perfil


Capítulo 15:

ISSEI EN EL INFRAMUNDO – PARTE 03


Issei se encontraba caminando por un pasillo que le daría acceso al lugar que ocuparía en esta importante reunión demoniaca. Entonces vio a cierto pelirrojo esperando en una gran puerta de madera.

-¿Sirzechs?

-Hola Issei. Te estaba esperando. – sonrió el pelirrojo, separándose de la pared.

-¿A mí? ¿Para qué?

-Para llevarte a tu asiento.

-…

-Ven. Acompáñame. Ya casi está a punto de empezar.

El [Maou] abrió la puerta, dejando pasar al castaño. Lo primero que vio Issei eran cuatro tronos. En cada uno de ellos estaba sentado un [Maou].

-Si os parece dejamos las presentaciones para luego. – comento Sirzechs al ver que Ajuka iba a saludar – Esto está a punto de empezar. Issei… - miro al castaño – Tu asiento es ese de ahí. – señalo un asiento que tenía pinta de ser de lo más cómodo… y muy caro. Estaba situado entre la tercera planta donde estaban los cuatro [Maous] y la segunda planta, donde estaban los demonios de los 72 pilares sobrevivientes – Desde ahí podrás observar todo sin problema alguno. Tienes algo de comida y bebida, por si te parece.

-C-claro. Con permiso.

Dejando al [Maou] Lucifer ir hasta su asiento, el castaño fue al suyo. Sin duda Sirzechs tenía razón. Podía observarlo casi todo, quitando a los demonios que tenía justo debajo. Su asiento estaba en el lateral, por lo que simplemente girando un poco los ojos podría observar a los jóvenes demonios y a los [Maous]. Una vez sentado observo el lugar.

Una ostentosa sala con unas plataformas por pisos, en los dos primeros pisos había mesas con demonios de obvia alta cuna, presumiblemente en la segunda planta todos los presentes formaban parte de las Casas supervivientes de las 72 originarias. La gran mayoría de estos le miraban de muy mala manera, cosa que causo regocijo al castaño.

-[Compañero… ¿te acabas de regocijar por eso?] – pregunto asombrado Ddraig.

-"… pues eso parece."

-[Normal. Eres un ángel. El que los demonios te miren así es algo agradable para nosotros. Y si a eso le sumamos que eres el [Sekiryuutei] y el [Joker] de Gabriel…]

-[Cierto. Nuestra aura y presencia impone tanto como las de los [Maou]… por el momento]

-"¿Por el momento?"

-[¿Acaso no recuerdas que soy un [Dragón Celestial]? Cuando liberemos todo mi poder… estaremos solo por debajo de Ophis y Great Red]

-"Cierto. Se me olvidaba eso"

En la tercera y última es donde estaban los más importantes demonios.

Tal y como Issei había observado antes, cuatro tronos y cuatro [Maous] en ellos. Sirzechs, el más poderoso e influyente de los [Maou]. Serafall, la cual vestía con ropas formales. La última vez que la vio vestía de una forma un poco extraña. Luego supo que era la ropa que usaba para su serie de televisión. Ajuka Beelzebub, el friki de la tecnología. Un [Maou] de temer por su interesante poder. Por último y no por ello menos importante el siempre dormido Falbium Asmodeus.

Tanto el aura como el poder de los actuales [Maous] se podían percibir a cierta distancia, tanto su presencia como la autoridad que imponían era impresionante. Poco o nada tenían que envidiarles a los gobernantes más veteranos.

Por otra parte, la gran mayoría de los demonios de los 72 pilares sobrevivientes parecían típicos burgueses de edades más viejas. Sangres puras que tenían el pensamiento humano de la Edad Media. Pero parecía ser que poco a poco la cosa iba cambiando. Y los jóvenes demonios estarían a cargo de ello.

Por regla general, cuando un siervo o subordinado, ha de presentarse ante la realeza se establecen una serie de elementos para la ocasión. Con el fin de intimidar, provocar y recordarle al siervo cuál es su lugar en la jerarquía, los superiores suelen ponerse sobre el nivel visual del inferior. Quien manda mira hacia abajo, quien obedece hacia arriba.

Ese pensamiento era sin duda anticuado en cuanto al pensamiento de Issei. La civilización occidental humana había perdido, para suerte de muchos, ese tipo de acciones. Mentiría si dijera que el mundo es igualitario, pero es cierto que ahora no se "humillaba" de esa manera. Solo en países con dictaduras se realizan ese tipo de acciones. Aunque siempre está la excepción a la regla.

Daba gracias a que en el [Cielo] no fueran así… del todo. Cierto es que en parte se parecían, pero no de este modo.

Podía observar como algunos siervos de los jóvenes demonios parecían tener problemas con eso. Y lo entendía. Antes eran humanos que no estaban para nada acostumbrados a este traro. Ahora se les hacía demasiado complicado. El dudaba que, si hubiera sido reencarnado en demonio, hicieran lo que ellos. Su dignidad no se lo permitiría.

Colocados en fila tras su [Rey], los siervos esperaron en silencio a que sus dueños moviesen ficha. Concienzudamente planeado, los jóvenes demonios dieron un paso al frente al unísono, empezando a pleno derecho, su ceremonia de graduación.

-Es bueno que os hayáis reunido. Nos gustaría ver las caras de aquellos que cargan con la responsabilidad de ser la nueva generación de demonios. – habló uno de los ancianos, a un piso por debajo de los [Maou] – Esta es una reunión que mantendremos de manera periódica, a fin de evaluar y seguir vuestro crecimiento. Evaluar asimismo, vuestro comportamiento.

-Como por ejemplo, la pelea que habéis tenido afuera hace no mucho tiempo. - intervino otro demonio con bigote.

-Ahhh…- murmuro Sirzechs Lucifer, apoyando su rostro en un puño, observando a los presentes con una sincera sonrisa – La nueva generación de demonios. Ustedes seis son los demonios de más alto grado, portadores de un talento único al cual no se le puede reprochar nada. No obstante, ese debe de ser un talento a pulir, por ello, a fin de lograr dicho objetivo quiero que compitáis entre vosotros antes de vuestro debut con el fin de que estéis preparados para vuestro gran momento.

-¿Eventualmente se nos enviará a luchar contra la [Brigada del Caos]? - preguntó Sairaorg

-Nunca se sabe. - respondió el pelirrojo – Pero, si es posible, no me gustaría enviar a los jóvenes demonios para combatirlos.

-¿Por qué? Aunque seamos jóvenes cargamos con la responsabilidad de ser demonios. Si solo recibimos la sobreprotección de nuestros antepasados a nuestra edad sin ponernos a prueba… - el moreno no parecía entender la respuesta del pelirrojo.

-Sairaorg. Reconozco tu valentía. No obstante eres demasiado temerario. Por encima de todo me gustaría evitar tener que enviaros a la batalla, a aquellos que estáis por crecer. Aparte de que sería una gran pérdida para las futuras generaciones el perder a sus individuos más talentosos. Quiero que lo entiendas. Nos sois más preciados de lo que os pensáis. Por eso quiero que viváis, que aprendáis paso a paso.

-Pero…

-La [Brigada del Caos] es una organización muy peligrosa, si llegado el momento hemos de enfrentarnos a ellos se hará, y si para entonces creemos que estáis lo suficientemente preparados, se os llamará a filas, mientras tanto queremos que os centréis en vuestros propios asuntos, que no son pocos ni menos importantes. ¿Me has entendido Sairaorg? - preguntó el pelirrojo afablemente.

-Entiendo. – respondió con un rostro insatisfecho.

Desde entonces para más adelante la charla siguió y siguió durante un buen y largo rato. Issei se mantuvo perdido en sus pensamientos luego de la pregunta de Sairaorg. Él ya se había enfrentado contra la [Brigada]. No contaba con la vez que los enfrento en la reunión de las [Tres Facciones], pero si era verdad que en sus viajes con Dulio se había encontrado más de una vez con miembros de la [Facción de los Antiguos Maous]. Eran tipos muy problemáticos.

Entonces, la voz de Sirzechs lo saco de sus pensamientos.

-Por ultimo me gustaría escuchar cuales son vuestros sueños. Cuales son vuestras metas, objetivos de cara al futuro que os espera.

-¡Quiero ser un [Maou]!- exclamó Sairaorg orgulloso.

Hoy

Issei observo curioso al moreno. Podía conseguirlo. Sabía que ese chico podía conseguirlo.

-Nunca antes un demonio de la Casa del Gran Rey ha sido un [Maou]. - dijo uno de los demonios nobles.

-¡Cuando la sociedad demoníaca sienta que no haya más remedio que el que yo sea el [Maou], lo seré! - exclamó aún más convencido.

Issei sonrió levemente. No le importaban los límites que la sociedad demoniaca tuviera en ese momento. Era su sueño y lo cumpliría.

-¡Mi objetivo es ser vivir como la próxima matriarca de la Casa Gremory y ganar en cada [Rating Game] en el que participe! – exclamo Rias.

-Pero, ¿acaso no eres ya la próxima líder de tu casa? – pregunto Issei en voz alta.

Su lengua fue más rápida que su cerebro.

Al instante todos centraron su mirada en él, poniéndolo muy nervioso.

-¿Podrías explicarte, profesor? – le pregunto Rias, con el entrecejo levemente fruncido.

-B-bueno…

-[Compañero, eres el [Sekiryuutei]. ¡Échale huevos, cojones!]

-… - recuperando la postura, el castaño hablo con voz serena – Como ya he dicho, eres la próxima heredera de tu Casa por encima del hijo del [Maou] Lucifer. Creo que tu primer objetivo está prácticamente cumplido. En cuanto al segundo, a mi parecer está más que aceptable. Convertirte en la campeona de los [Rating Game]. Tengo entendido que eso es casi imposible. – termino mirando a los [Maou].

-Tienes razón ahí. Los primero puestos son casi inamovibles. – comento Sirzechs.

Rias sonrió levemente. Issei tenía razón.

-Bien. ¡Entonces me convertiré en la futura campeona de los [Rating Game]!

Issei sonrió alegre.

Luego de Rias, los demás también dijeron sus metas y sueños. Algunos aceptables, otros daban pena y otros eran asombrosos. Este último fue el sueño de Sona Sitri.

-Yo quiero construir una escuela en el [Inframundo], una escuela para preparar a los alumnos de cara a los [Rating Game].- dijo la morena alto y claro, sin titubear.

-Si hablamos de enseñanzas de cara a los [Rating Game], ¿no hay una ya? - preguntó un demonio de clase alta.

Suspirando levemente la morena reunió valor y hablo alto y claro de nuevo.

-La escuela de la que habla es una en la que solo está permitido el acceso a demonios de alta cuna y a aquellos con un rango privilegiado. La escuela que yo quiero construir no le cerrará las puertas a nadie, principalmente enseñaré a demonios de baja cuna y a demonios reencarnados sin ningún tipo de discriminación.

Issei sonrió la mar de contento. Le gustaba mucho el sueño de Sona. Le agradaba enormemente. Serafall asentía muy sonriente ante las palabras de su hermana menor. Pero parecía ser que a los demonios de alta cuna no les gustó la idea, pues se echaron a reír como idiotas.

-¡Jajajajajajajaja!

La sala entera resonó con cientos de risas. Cientos de demonios se reían con las palabras de la heredera Sitri. Cientos de demonios se reían de Sona Sitri.

Sin apenas reaccionar, la morena no dijo, no se movió, no reacciono, simplemente esperó a que acabasen de reírse.

-¡Eso es imposible!

-¡Que comentario tan gracioso!-

-¡Ya veo! ¡Así que esta es la chica soñadora de la próxima generación!

-¡Es tan bueno ser joven! No obstante, para la joven heredera de la Casa Sitri el tener semejante sueño… ¡debemos de dar gracias de que lo haya comunicado aquí, antes de su debut!

-…- mirando a la morena de gafas resistir el intenso abucheo, Issei afilo sus ojos. Siendo demonio o no, siendo Presidenta del Consejo Estudiantil o no, estando o no en el instituto, el joven ángel no iba a permitir que se burlaran de uno de sus estudiantes – Perdonen, señores [Maous], pero pensé que esta era la sala donde se reunían los más importantes del [Inframundo] demoniaco. – dijo en voz alta, llamando la atención de todos.

-Y así es Issei. - dijo Sirzechs sonriente. Sabía que el castaño la iba a armar.

-Pues que decepción. Yo aquí solo veo… ¡a un grupo de idiotas ignorantes mentes cerradas y retrasadas socialmente hablando! – exclamo, alzando la voz.

-¡!

-¡¿Qué has dicho, ángel?! - exclamó uno de los demonios.

-¿Acaso estas sordo y no me has oído? - siseo el castaño serio – Yo aquí solo veo a cientos de adultos riéndose públicamente de una adolescente que intenta cambiar con todas sus fuerzas los serios problemas sociales que tienen. Una adolescente que se ha percatado que todos ustedes tienen un serio problema tanto social como militar entre sus propios sequitos. Una adolescente que ha tenido los cojones para intentar cambiarlo. Tiene que joder que una niña tenga más cojones que demonios de miles de años. Además, como su profesor, no puedo dejar que la humillen estando yo delante.

-¡Como te atreves! - rugió uno de los hombres.

-¡No tienes derecho a decirnos nada! – exclamo furioso otro.

-Además, ¿de dónde pensáis que han llegado la mayoría de los demonios de la [Brigada]? Además de los que quedaron de vuestra antigua guerra civil, muchos de ellos son humanos reencarnados o demonios de [Clase Baja] que no soportaban más. Los tiempos cambian. Si seguís reencarnando humanos y seguís tratándolos así, solo conseguiréis que haya una gran revuelta. Los humanos se adaptan y evolucionan rápidamente. Pero, en estos tiempos, la sociedad humana ha avanzado mucho. En cambio, la vuestra, sigue estancada en lo que para ellos sería la Edad Media, o como mucho el Siglo XVIII. Al final, el toro os pillara.

Los demonios nobles iban a volver a reclamarle, pero Sona hablo.

-Mis intenciones son firmes. - exclamó dando un paso al frente, agradeciendo en silencio la ayuda del castaño – Estoy hablando en serio.

-Señorita Sona Sitri… - intervino un anciano, con tono frio – Los demonios de [Clase Baja] y los demonios reencarnados trabajan para sus dueños, demonios de [Clase Alta], y estos solo son escogidos por sus aptitudes individuales. ¿No haría, acaso, el construir semejante institución, dejar en mal lugar a las antiguas familias que valoran el orgullo, el honor y la tradición? No importa cuánto hable la gente del cambio que ha sufrido la sociedad. - mirando al castaño – Cambiar puede ser positivo o negativo. Algo como entrenar a los demonios de [Clase Baja] es algo que no le incumbe.

-¿Por qué despreciáis tanto el sueño de la Presidenta… de mi señora Sona? ¿Por qué dais por hecho que no se puede realizar? ¡Estamos hablando en serio! - exclamó Saji.

-Ándate con cuidado, demonio reencarnado. Señorita Sitri, tu siervo no ha sido debidamente adiestrado. - dijo otro de los demonios.

-A esto me refiero. Llevo poco en el [Inframundo], pero voy cogiendo como funciona esto. ¿Solo os metéis con los débiles? - preguntó Issei mirando al demonio con sus ojos serios.

-¡Maldito ángel!

-Repito mi argumento. La nueva generación superara a la previa. La sangre nueva tiene más potencial que en la actual. Quizás deberíais de dar gracias de que algo con tanto talento quiera acabar con un problema con el que lleváis miles de años a vuestras espaldas.

-Ya basta Issei. – le pidió Sirzechs.

Al instante todos los miembros de la sala se callaron, se acabaron todos los ruidos. Issei se disculpó con los [Maous] y volvió a callarse.

Por su parte, los jóvenes estudiantes del castaño lo observaban con gratitud.

-… mi señor [Maou] Lucifer, le pido disculpas. Hablare con mi sirviente luego.

-¡Presidenta! - exclamó Saji - ¡¿Por qué?! ¡Toda esta gente de ha reído de tu… de nuestro sueño! ¡¿Por qué no dices nada?!

-¡Saji, estate en silencio! Este no es un lugar donde puedas actuar de esa manera. Simplemente he mencionado cual es mi objetivo, nada más. - dijo la morena en silencio.

-En este caso… - Serafall tomo la palabra - Si mi Sona-chan gana maravillosamente bien en los juegos no dudareis de su capacidad… ¿cierto? Vosotros siempre medís la capacidad por los resultados en los juegos, ¿verdad? – pregunto mirando a los demonios nobles - ¡Pse! ¡Vosotros, viejos, os habéis confabulado para atormentar a mi Sona-chan! ¡Incluso yo tengo mis limites… no pienso soportar más esto! ¡Si abusáis más de ella yo os atormentare a vosotros! - exclamó la morena con los ojos llorosos, enfadada.

Eso sin duda asombro a todos. Los demonios no sabían cómo reaccionar. Issei observaba divertido y alegre a Serafall.

-Muy bien. Creo que ya va siendo hora de aparcar este tema y pasar al que realmente nos concierne… que es el juego de estos jóvenes. – hablo Sirzechs. Mirando a los demonios frente a ellos el pelirrojo volvió a hablar – Rias, Sona, ¿no os gustaría enfrentaros?

-¡!

Tanto la morena como la pelirroja se miraron en silencio, perplejas.

-Originalmente había planeado algún juego para Rias en los próximos días. Azazel ha reunido a amantes de los [Rating Game] de todo el globo. Me servirá como excusa para darles un juego de demostración antes de vuestros debut. Si, hagámoslo así, tendremos un juego entre Rias Gremory y Sona Sitri.

Cruzándose de brazos, sonriendo segura, rebosante de confianza, la morena Sitri se giró hacia Rias.

-Puede que no sea un duelo oficial, pero parece obra del destino que mi primer rival seas tú, Rias.

-Si vamos a competir entre nosotras. Déjame decirte que no pienso perder, Sona. - respondió Rias a la altura.

-El Club de Investigación de lo Oculto contra el Consejo Estudiantil. - murmuro John – Esto va a estar muy bien. – sonrió alegre.

-¡Un duelo entre Rias-chan y Sona-chan! ¡Esto se pone interesante! - exclamó Serafall emocionada.

-La fecha del duelo será la del veinte de Agosto en el calendario humano. Podéis administrar vuestro tiempo a placer. Se os enviaran los detalles en breve.

Con esas palabras del pelirrojo se dio por acabada la ceremonia.

-Ufff. Os juro que, después de ver lo de la Presidenta, tenía miedo de que criticaran a la Jefa por mi orientación sexual. El profe tiene razón. Están muy anticuados. – le susurro a Kiba,

-Por suerte parece que ese tema no tuvo su importancia. – susurro el rubio.

-¡Pues que me quiten lo bailao! – exclamo, tapándose la boca al instante – Perdon.


Castillo Gremory – por la noche

-Así que os ha tocado el equipo Sitri. – sonrió Azazel sentado en uno de los sofás de una gran sala en la cual estaban reunidos – Bien. Estamos a día veintiocho de julio según el calendario humano, por lo que tenemos poco más de veinte días hasta el día clave.

El sequito Gremory también se encontraba sentado en sofás. Issei estaba sentado en un sillón.

-Creo que es tiempo suficiente como para que se preparen. – comento Issei.

-Creo que sí. He venido con los deberes hechos.

-¿Qué opina Shemhazai de nuestros entrenamientos?

-¿Qué dices?

-Azazel, que nos conocemos. Eso lo ha hecho Shemhazai seguro.

-…

-¡Jajajajaja! ¡Ya sabía yo que era imposible que tú hicieras esto! ¡Si eres un pedazo de vago! ¡Solo te interesa estudiar las [Sacred Gear]!

-¡Calla! – exclamo el caído – Aquí tenéis vuestros programas de entrenamiento. – mascullo mientras repartía los unos dosieres a los demonios.

-¿No está mal que recibamos ayuda de ti? – pregunto John con curiosidad.

-Para nada. Todos están ayudando. Yo no soy el único. Incluso los ángeles están creando un sistema de respaldo para ayudar, ¿no es así? – le pregunto al castaño.

-Algo he oído. Aunque creo que Shemhazai sería mejor profesor que tú. Es más útil en estos términos.

-…. Bueno, mañana por la mañana nos reuniremos en el jardín para que os explique vuestros entrenamientos.

-Chicos…- murmuro Grayfia entrando en la sala – Los baños termales están preparados

XXXXXXXXXX

Issei empezaba a pensar que los Gremory… los demonios de alta cuna en general, tenían de todo, llenaban sus vidas con todo tipo de artilugios y prácticas. Pero más bien pensaba que los demonios, al tener una longevidad TAN extensa, unas capacidades económicas desorbitadas y unos terrenos ridículamente grandes, los demonios llenaban sus vacías vidas con todo tipo de cosas. Algo que diferenciase un día de otro, una época de otra, un año del anterior. Los Gremory tenían de todo.

Los baños termales de los Gremory eran tradicionales, por lo que estaban divididos en masculinos y femeninos. Ambos separados por una valla. El castaño fue al lado de los hombres junto a Kiba y Azazel.

-¡Jajajajaja! – se rio Azazel, contento, extendiendo sus doce alas, tatareando una canción desconocida – Unas buenas aguas termales siempre son de agradecer. Sin duda de las mejores del [Inframundo].

-Ahhh. Esto sin duda es muy relajante. – susurro Issei, apoyando su espalda en la pared, disfrutando del calo del agua.

-Recuerdo que en el [Cielo] no teníamos aguas termales.

-Sep. Pero hay otras cosas también buenas.

-… no sabría yo que decirte.

-¡Venga Gasper! ¡Tienes que venir! – escucharon gritar a John.

El albino apareció en el lugar, arrastrando consigo a Gasper, que lo tenía agarrado por una pierna.

-¡No quiero entrar! ¡Quiero ir con las chicas! – exclamaba el dhamphir.

-Venga Gasper… ¡los baños termales son para mojarse! – tirando de él, el rubio se agarró a una de las baldosas con uñas y dientes.

-¡Kya!

-¿Kya? Eso ha sonado muy raro incluso para mí. – lo miro de arriba abajo - ¿Y qué es eso de colocarse la toalla sobre el pecho? No eres una mujer. No tienes nada que esconder ahí. Lo que escondes está más abajo.

-John-senpai, por favor, no me mires así que me sonrojo. – susurro el rubio desviando la mirada – Siento que mi cuerpo está en peligro.

-¡¿Eso ha sido un chiste sobre gais?! – exclamo mirándole de mala manera.

-¡Jajajajajaja! – estallo Azazel en risas.

-¡Deja de ibae! – bramó el albino, mirando al caído. Luego volvió a mirar a Gasper - ¡Y tú al agua! – tirando del chico con más fuerza, arrojándolo al agua de un fuerte chapuzón.

SPLASH

-¡Nooooooo! ¡Esta ardiendoooooo! ¡Me derritoooooo! ¡John-senpai es un pervertidooooooooo! – chillo el pequeño rubio.

-¡Ya basta!

-John, no puedes acosar sexualmente a Gasper. Lo sabes, ¿no?

El comentario de Rias, al otro lado de la valla, fue acompañado por unas cuantas, largas e intensas risas de diversión.

-¡Jefa! ¡¿Usted también?! – el albino estaba alucinando - ¡En todo caso acosaría sexualmente a Kiba! – pensando en las palabras miro al rubio, el cual le miraba extrañado, alejándose de él - ¡Joder, que no va en serio! – agito con fuerza los brazos.

-¡Jajajajajaja! – a las risas del caído se sumó el castaño.

Luego de un par de minutos las cosas se calmaron en la sección de hombres.

Todos estaban tranquilos… relajados. En el lado de las mujeres se podía escuchar una conversación, pero ninguno prestaba su debida atención.

-Oye Issei… - lo llamo Azazel.

-Dime. – hablo con los ojos cerrados.

-¿Puedo hacerte una pregunta? – sonrió lascivamente, cosa que el castaño no noto.

-Claro.

-¿Has tocado los pechos de Gabriel?

Casi se mea de la risa al ver como el castaño se despertaba alterado, observando al caído sonrojado y boqueando como pez.

-¡P-por supuesto que no! ¡Maldito salido!

El rostro del caído cambio a decepción absoluta.

-Bah. Y yo que pensaba que habrías hecho algo como eso. Ni siquiera has restregado tu rostro contra ese par de perfectas gemelas.

-…

El castaño se sonrojo aún más, desviando la mirada.

Los Gremory lo miraron asombrados. Azazel, al notar que no decía nada, le miro, sorprendiéndose también.

-No me jodas… - susurro - ¡No me jodas! – hablo con fuerza - ¡NO ME JODAS! – y acabo gritando - ¡NO ME LO PUEDO CREER! ¡EN SERIO LO HAS HECHO! ¡¿COMO?! ¡¿CUANDO?! – le preguntaba mientras lo agarraba por los brazos y lo agitaba con fuerza.

La mente del castaño se fue varios años atrás, cuando en un entrenamiento con ella y su padre, por culpa de una bendita piedra, el castaño aterrizo sobre el perfecto busto de la rubia.

-…

-¡RESPONDEME! ¡CUENTAME TU SECRETO! – exclamaba mientras seguía agitándolo.

-Esto, profesor, no creo que pueda contestar si sigues así. – comento el albino.

-¡PERO ES QUE ES UN PEDAZO DE CABRON! ¡TIENES IDEA DE QUIEN HABLAMOS! – parecía que el caído iba a echar fuego por la boca. Ahora era al pobre John al que zarandeaba - ¡GABRIEL! ¡EL ANGEL MÁS HERMOSO! ¡LA MUJER MAS HERMOSA QUE EXISTE! ¡NADIE EN LA HISTORIA LA HA TOCADO! ¡Y VA ESTE CABRON Y HACE LO QUE HACE! ¡RESTRIEGA SU CARA CONTRA SUS PECHOS Y ENCIMA LA BESA! ¡JODER, QUE SE NOTA QUE ESTAN ENAMORADOS! ¡Y MIGUEL NO DESPERCIDIARA ESTA OPORTUNIDAD! ¡¿TIENES IDEA DE LO QUE ESO SIGNIFICA?! – el pobre semi desmayado albino no contesto, por lo que el caído lo soltó, yendo de nuevo a su sitio – Pse. – fijo su vista en el castaño, que parecía recuperado – Tienes mis respetos como hombre. – admitió.

-… eh, ¿gracias?

-El profe Issei es sin duda asombroso. – murmuro Gasper.

Entonces empezaron a escuchar la conversación de las chicas, la cual parecía haber subido un poco el volumen… o ellos oían más al haberse callado. Las voces eran las de Rias, Akeno y Xenovia.

-Vaya, Rias. ¿Tu pecho ha crecido de nuevo? ¿Puedo tocar un poco?

-¿Ah sí? Tus caricias son un tanto indecentes. Ya que hablamos de ello, ¿no has subido de talla tu más que yo?

-El actual está bien. Aprieta un poco pero no demasiado. Pero estaba pensando en cambiarlo igualmente, hacerme con algo un poco más atrevido.

-¿Para qué quieres un sostén para revelar más si cada vez que lo haces te lo quita?

-Las dos tenéis un buen par. A mí me han contado que el secreto para que crezcan es frotarlos.

-Basado en el tacto, en esta sensación, realmente te han crecido, ¿verdad? Crecen cada día.

-Aan. ¡A-Akeno, detente, quita tus manos de mis pechos! ¡Los movimientos de tus manos… aaaaun! ¡¿Dónde has aprendido semejante…?!

Desde el lado de los chicos, Azazel escuchaba la charla con toda su atención. Kiba y Gasper charlaban entre ellos, intentando no hacer caso.

-¡Oye chicas! ¡¿Puedo ir?! ¡Aquí me aburro! – exclamo John.

La verdad es que ese tema le interesaba… pero no en el mismo sentido que a los demás.

-Claro John. Ven.- hablo Xenovia.

-Voy.

Extendió sus alas y, dando un aleteo, paso la valla y aterrizo en el de las chicas.

-Sep. Al menos aquí tengo con quien hablar.

Azazel, al ver que el castaño no parecía inmutarse, le hablo.

-Oye Issei, ¿qué haces? ¿Acaso estas dormido? – al ver que no contestaba se acercó a él, pero entonces noto algo – Eso son… ¿tapones para los oídos? – pregunto asombrado.

Sep. Nada más empezar a escuchar la conversación de las chicas, el castaño había sacado un par de tapones para los oídos de Dios sabe dónde. De ese modo evito escuchar cosas que, según él, eran indecentes y no le interesaban.


Al día siguiente – por la mañana temprano - jardín principal del castillo Gremory

Todos estaban ya preparados.

Se encontraban en el jardín principal del castillo. Una gran mesa bien decorada, sentados en unas sillas de campo bien cómodas, con desayuno recién terminado, disfrutando de bebidas refrescantes veraniegas.

Todos esperando a que Azazel se dignara a aparecer.

Llegaba media hora tarde.

Issei, por petición de Azazel, se había vestido con ropa deportiva. Tenía un mal presentimiento.

-Qué bueno que ya estéis todos aquí, con ganas de trabajar. - saludo Azazel aterrizando frente a ellos, cargado con carpetas y dosieres.

-Pues tú llegas tarde. – comento el castaño con seriedad.

-Bah. Han sido cinco minutos…

-Media hora. – le corto.

-… da igual. Primero dejadme deciros esto. El régimen de entrenamiento que he optado por el que sigáis es de resultados inmediatos, ideado simplemente para que rindáis más en el próximo encuentro. Aunque eso no se puede aplicar a todo el mundo. Hay personas que producen resultados, que mejorar rápidamente, a corto plazo, y otros más… lentos, que necesitan de más esfuerzo y tiempo. Pero no olvidéis de que sois jóvenes, tenéis toda la vida por delante para aprender, para mejorar. Bien. Primera, Rias. - mirando a la pelirroja.

-…

-Desde el principio has sido un demonio de [Clase Alta] en todas sus facetas. Talento, habilidades físicas y poder mágico. - explico el caído - Con semejantes estadísticas, por poco que hagas, aunque sigas con tu estilo de vida actual, mejoraras de manera natural. Al alcanzar la madurez, para cuando seas adulta, serás un demonio de la clase más alta. Pero si no me equivoco quieres ser más fuerte en el futuro ¿verdad?

-Exacto. No quiero volver a perder. - explico seria.

-Si quieres no volver a perder sigue este plan de entrenamiento al pie de la letra. Desde hoy hasta el día del combate. - entregándole un dossier.

-¿Qué tiene esto de especial? - pregunto la pelirroja confundida.

-Que es perfecto para ti. Después de leer su informe sobre ti, decidí que podías seguir es plan. Tu mayor debilidad, tu mayor flaqueza, es algo que solo se te puede achacar a ti, vincular a tu persona. El problema es que eres [Rey]. Un [Rey] requiere sobretodo inteligencia, cerebro. Aunque carezcan de magia o poder pueden alcanzar la cima con cabeza, con sangre fría, con astucia. ¿Verdad? Tu mayor objetivo es la falta de información. Aprende todo lo que puedas sobre tácticas de combate, sobre estrategias, sobre los [Rating Game]. Memorízalo todo, estúdialo todo, desde imágenes, conjeturas, teorías locas, datos contrastados, en tu cabeza. Lo que necesita un [Rey] es el pensamiento, la idea, juicios más rápidos que el viento, decisiones para sobreponerse a cualquiera de las situaciones que puedan anteponerse a tu equipo. Tu trabajo es el de optimizar, el de sacar el mayor rendimiento de tus siervos demonios. Ten siempre en cuenta que nunca sabrás que puede pasar hasta que pase. Eso incluye lo que pueda ocurrir en un campo de batalla. – aparto su mirada de la pelirroja, centrándola en la morena – Bien, la siguiente, Akeno.

-…

-Debes de aceptar la sangre que fluye en tu interior. He visto tus combates. Basándonos en tus especificaciones, en tus estadísticas, podrías haber ganado a tus oponentes sin demasiada dificultad, quitando a Kokabiel. ¿Por qué no usaste tus poderes de ángel caído? Te limitaste solo a tus poderes eléctricos. Hasta que no unas tus poderes del rayo con los sacros no podrás desplegar tu autentico potencial. ¿Lo sabes verdad?

-… Puedo hacerlo bien sin depender de ese poder, solo tendré que entrenar mis poderes demoníacos con más intensidad. - respondió la morena.

-No te rechaces a ti misma. ¿Qué harás si sigues negando quién eres? Al final solo puedes confiar en ti misma. Limitándose de esa manera solo te arriesgas más al peligro. Debes de aceptarlo todo de ti misma, lo positivo y lo negativo. Tu principal debilidad es tu estado mental. Soluciónalo para el día de la batalla, de otro modo no serás más que un obstáculo para tus compañeros en enfrentamientos venideros. La [Sacerdotisa del Trueno] debe de convertirse en la [Sacerdotisa del Rayo].

-…

-El próximo es Kiba. - siguió Azazel.

-¡Si! - exclamo el rubio emocionado.

-Primero, debes de poder mantener el [Balance Breaker] un día entero. Si te acostumbras, serás capaz de mantenerla en el campo de batalla. Por lo que nos basaremos en que puedas mantener dicha forma por el periodo de lo que resta del día de hoy. Cuando puedas alcanzar el día entero pasaras a tener el mismo entrenamiento básico que Rias, y eventualmente te harás más fuerte. Personalmente te enseñare como combatirles a otros usuarios de [Sacred Gear] de tipo [Espada].

-…

-En lo que refiere a la técnica, ¿piensas aprender con tu maestro de nuevo?

-Si.

-Bien. La próxima es Xenovia. Tu mayor fortaleza es tu mayor debilidad. Necesitas mejorar el control sobre [Durandal]. Tienes que ser capaz de usar otra espada.

-¿Otra? ¿Cuál?

-Eso te lo diré luego. – dijo mirando de reojo a Issei – Bien. Gasper. - buscando al rubio entre los siervos.

-Aquí. - murmuro el dhamphir, semi escondido detrás de Kiba.

-No te asustes. Tu principal obstáculo es el miedo. Necesitas entrenar tu cuerpo y mente para enfrentar el miedo desde las mismas bases. Tus especificaciones, tus estadísticas no son gran cosa. Por lo que lo mejor sería potenciar tus habilidades como [Alfil] para que tu magia pueda ser de apoyo para el equipo. Incluso he ideado un [Plan para dejar de ser un Hikikomori]. Debemos mejorar ese carácter tuyo. Si bien puede que no seas una autentica ayuda, no deberías de ser una carga.

-… entendido. ¡Intentare dar lo mejor de mí!

Azazel sonrió contento.

-Bien. Ahora John.

-Soy todo oídos.

-Debes mejorar tus habilidades físicas y el manejo de las habilidades de tu [Sacred Gear]. Lo mejor por ahora será hacer mucho ejercicio físico y mejorar tus habilidades de lucha cuerpo a cuerpo. Una vez que mejores en ello entonces nos encargaremos de tu habilidad con el [Sacred Gear]. Dudo que seas capaz de alcanzar el [Balance Breaker] por el momento. – le entrego su hoja de entrenamiento.

-Entiendo. ¡No te decepcionare!

-Eso espero. La siguiente es Koneko.

-¡Si! - exclamo la chica animada.

A diferencia de los anteriores días, esa mañana en concreto se había mostrado mucho más energética.

-A simple vista no hay debilidades ni imperfecciones en tu yo actual. Al tener las propiedades típicas de las [Torres] tus condiciones físicas son óptimas. Pero, lamentablemente estas a la cola en cuestiones ofensivas. La mayoría del grupo te aventaja en labores ofensivas.

-…Lo sé.

Desvió la mirada molesta, dolida, impotente.

-En la cima de poder del equipo estarían Kiba y Xenovia, y eso es por las brutales capacidades de sus armas, entre la espada sacro-demoníaca y la legendaria espada sacra de ella. Incluso John estaría por encima de ti. Koneko, deberás de mejorar las bases como los demás. Pero tu ejemplo es muy parecido al de Akeno, debes de liberarte, si no te aceptas es imposible para ti el crecer como debes.

-…

El ánimo de la chica desapareció al escuchar la palabra "liberar".

-Para el final… Issei. – Azazel levanto la mirada – Debería de estar por llegar… - mirando al cielo, buscando algo.

-¿Mi profe viene volando? – pregunto curioso, alzando también la mirada.

Todo el séquito, curioso, alzó la mirada también. De repente una sensación invadió al castaño.

De repente una gigantesca figura apareció en el cielo, acercándose hasta ellos a una velocidad extrema.

-¿Qué es eso? – pregunto Akeno.

-¿Un monstruo? - pregunto Rias.

-¿Un demonio? - pregunto Kiba.

-¿Superman? – pregunto con humor John.

-¡Es un dragón! - exclamo Issei sudando frío.

-¡!

PUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUM

La tierra entera se sacudió al aterrizar frente a ellos. Levantando la piedra. Levantando un nube de humo y polvo.

Con cerca de unos quince metros de alto, de color purpura, un feroz monstruo abrió sus fauces, revelando unos inmensos colmillos, dientes, un cuerpo robusto, con unas gruesas y fuertes patas y brazos. Dos inmensas alas a sus lados, ocultándoles el sol.

-Un dragón. Mi maestro es un dragón. – murmuraba Issei asombrado - ¿Qué te has fumado? – le pregunto al caído.

-Así es, un dragón. No te lo esperabas, ¿verdad? - sonrió Azazel divertido.

Al expirar el dragón escupía fuego.

-Azazel, tienes más valor del que pensaba si has entrado en territorio demoníaco. – hablo el dragón.

-¡Ei! he recibido un permiso especial y directo del mismísimo [Maou] para entrar en territorio demoníaco. ¿Tienes alguna queja al respecto, Tannin?

-Hmph. Por mi está bien. Solo he venido porque me lo ha pedido Sirzechs en persona. Pero no te olvides de donde estas, [Gobernador de los Ángeles Caídos]

-Jajajaja. Como sea. Issei, aquí tienes a tu profesor.

-Tannin. El [Rey Dragón] Tannin. [Blaze Meteor Dragon].

-Así que me conoces, ¿eh? - exclamo el enorme dragón apoyándose sobre sus patas delanteras, mirando atentamente al castaño, el cual lo miraba con asombro –Así que tú eres el dragón que ha causado tanto revuelo. - soplando con fuerza, tumbando a los siervos de Rias.

El castaño ni se movió.

-Un ángel. Esto sin duda es la mar de interesante. Cuanto tiempo sin vernos Ddraig. ¿Puedes oírme?

[Boosted Gear]

El guantelete apareció en el brazo izquierdo del castaño.

-[Ah, que nostalgia. Tannin. Bueno compañero, ya has conocido a uno de los [Reyes Dragones] que te nombre]

-Sencillamente cojonudo.

-Tannin se convirtió en un demonio. Incluso siendo un demonio reencarnado es de la clase más alta de demonio, un demonio de la mayor categoría. Un [Clase Suprema]. - explico Azazel.

-Créeme que lo sé. – hablo Issei, aun mirando fijamente a Tannin - [Blaze Meteor Dragon] Tannin. Se dice que su aliento es tan caliente que se asemeja al impacto de un meteoro. Uno de los pocos grandes dragones que quedan en activo.

-Joder. Nos vamos a quedar sin profesor. – murmuro John al escuchar las palabras del castaño.

-Lo siento Tannin, pero no tengo a nadie que le pueda enseñar que significa ser un dragón.

-Incluso si no lo hago, Ddraig debería de ser suficiente. Aunque me lo haya pedido Sirzechs, no sé si me interesa perder mi tiempo con una larva recién nacida. - murmuro Tannin.

El castaño tuvo un tic en su ojo izquierdo. Ya le había explicado Ddraig que los dragones machos no se llevan bien entre ellos. Es más, se llevan peor que un macho dragón con cualquier otro macho. La prueba era el cómo se llevaba con sus alumnos y lo mal que empezaba con el [Rey Dragón].

-¿Tu tiempo? ¿Qué te hace pensar a TI que YO quiero perder MI tiempo con una lagartija que escupe mocos de fuego? - exclamo Issei – Solo eres un viejo quejica. Tienes razón, con Ddraig me sobro. No me hace falta un abuelo que no es ni la sombra de lo que era. ¿Qué es mejor? ¿Un [Rey Dragón] o un [Dragón Celestial]? – le pregunto, provocándole.

Por muy [Rey Dragón] que fuese… ¡no iba a permitirle que le humillara!

-[… madre mía la que se va a armar]

-Chicos. ¿Recordáis aquello de que los dragones machos no se llevan bien cierto? - pregunto Azazel mirando a los Gremory.

-Aja- respondieron todos al unísono.

-Pues mejor nos vamos marchando, ¿vale?

-Quieres que le entrene. Quieres que atormente a esta larva, ¿cierto? - pregunto el gigantesco dragón al caído.

-¡Como si pudieses hacerlo! - exclamo Issei.

-Es mi primera vez sacudiéndole a un portador de Ddraig. - sonrió maquiavélicamente el dragón.

-[Normalmente te pediría que te contuvieses, pero mejor que no. el crío ha demostrado ser un superviviente. Además, ¿qué mejor entrenamiento que este? Me pregunto que será capaz de hacerte mi portador. Te podría dar alguna sorpresita]

-Siempre y cuando no muera está bien, ¿no? - pregunto el dragón acercándose al castaño, que ni se inmutaba.

-Tienes unos veinte días. – dijo Azazel, despidiéndose con la mano.

-Muy bien chicos. Ahora cada uno debe de ponerse por su entrenamiento. - hablo Rias levantándose del suelo, expulsándose el polvo de la ropa.

-Princesa Rias, ¿podemos coger las colinas de allí atrás? – pregunto Tannin, mirando de reojo la cadena montañosa.

-Por supuesto. Sin problemas. – sonrió la pelirroja.

-Bien. ¿Vamos allí, larva? – pregunto desafiante Tannin.

El castaño hizo aparecer sus alas dragontinas.

-Cuando quieras… abuelo.

Y, con un rápido y poderoso aleteo, ambos dragones salieron disparados del castillo rumbo a las montañas.

-Ya verás tú. Al final alguno acaba mal. – comento John.


Si alguno lee mi otro fic 'Hermanos Dragones', aviso que ayer publique un nuevo capítulo. Por si alguno no lo sabe.