Capítulo 5: Lo que no mata...
Samantha POV
Me sentía muy triste, esa sería la última vez que vería a Light, oía que él me hablaba, pero no lograba decir nada. Caminaba por mero instinto, ni siquiera sabía que decirle. Solo sentí como Light me tomaba de un brazo.
-¿Qué tienes?- preguntó, preocupado, quien lo diría, detrás de él chico número uno de la clase se escondía algo semejante.
-Debo decirte algo importante- Light se puso serio de inmediato -pero aquí no ¿Podemos ir a otro lado?-
-Desde luego Ali- Light comenzó a caminar y yo lo seguí en silencio.
No tenía ni la menor idea de a dónde me llevaba Light, pero pensé que mientras más tiempo fuera el que pasara con él ese día mejor. Caminamos por un buen rato hasta que llegamos a un conjunto de casas, supe de inmediato que me llevaba a la suya. Light me abrió la verga del jardín y me dejo pasar, camine lentamente.
-Vamos, no seas tímida- dijo sonriendo de esa manera tan encantadora.
-No quisiera llegar así de improvisto, seguramente tu madre no espera mi llegada- explique muy nerviosa.
-Descuida, ya le había avisado de que te traería-
-¿Eh?- eso si no me lo esperaba.
Ambos entramos a la casa, en la puerta de entrada había un pequeño recibidor donde se dejaban los zapatos, me quite mis tenis y los deje junto a la puerta, luego entre guiada por Light a la cocina donde estaban la madre de Light y su hermana menor.
-Ya llegamos- dijo Light.
-Bienvenidos- la mirada de la madre Light se posó en mí –un placer conocerte-
-Igualmente señora, soy Allison Grey- dije haciendo un reverencia.
-Hola- saludo la hermana de Light –yo soy Sayu-
-Un gusto- dije sonriendo.
-¿Eres novia de Light?- sentí como me sonrojaba.
-De acuerdo, ya fue suficiente, iremos a mi cuarto a arreglar cosas de la escuela, por favor no nos interrumpan-
Ambos subimos las escaleras y entramos a la habitación de Light, esta era amplia, tenía un balcón, en el escritorio tenía una computadora y una televisión. Había varios estantes con libros.
-Tienes muchísimos libros- comente.
-Sí, algo así- sentí como se me acercaba -¿Y bien? ¿Qué querías decirme?- dijo seductoramente.
Me tomó por los hombros, subiendo lentamente a mi rostro, me sentí nerviosa, definitivamente no le iba a gustar lo que le iba a decir. Sin saber porque comencé a llorar como no lo había hecho en mucho tiempo.
-¿Qué sucede?- preguntó Light.
-No podemos seguir con esto- dije sin parar de llorar.
-¿Por qué?- se acercó a mis labios, mi respiración se agito inmediatamente –no será que tienes miedo de a que podríamos llegar si somos novios-
Cuando estaba a punto de responder me beso, sin querer gemí. Había sido tan sorpresivo y feroz que de inmediato activo al cien por ciento mis sentidos. Lo rodeé con mis brazos acercándome más a él. Me empujo contra la pared y comenzó a besarme más intensamente. Sentí como sus manos exploraban mi cuerpo, bajando lentamente hasta mis muslos.
Era una sensación adictiva, mi cuerpo me pedía más y más. Ya nada me bastaba y no podría vivir sin esa sensación, así que al diablo lo que pensara L. Los labios de Light pasaron a mi cuello, mientras que sus manos me impulsaron para cargarme. Rodeé su cadera con mis piernas para no caerme. Todo era perfecto hasta que Sayu llamó a la puerta para avisarnos que ya estaba la comida.
-La próxima ocasión no te salvas- me dijo Light al oído.
Sentí como la piel se me enchinaba, cuando dejo de cargarme, ambos bajamos al comedor. El resto de la tarde pasó tranquilamente. Luego de un tiempo regrese al hotel, pensando en que le diría a mi hermano, no había terminado con Light, sino todo lo contrario.
Una vez que llegue al hotel fui directo a mi habitación sin importarme que Elle estuviera llamándome, no me sentía en condiciones de hablar con nadie. Decidí darme un baño para aclarar mi mente. Me preguntaba si realmente estaba enamorada de Light o si, simplemente me atraía por su físico y su inteligencia.
Luego me recosté en mi cama con el fin de descansar un poco antes de que llegaran los miembros de la fuerza especial, pero sin querer me quede dormida.
Autor POV.
Samantha y Elle estaban en su pequeña habitación, cada uno haciendo cosas diferentes para entretenerse, Samantha pintaba el paisaje que le regalaba la vista desde su ventana y Elle resolvía acertijos de un libro que sus padres le habían regalado, eran niños felices, no tenían ninguna preocupación, mementos después su padre llego a saludarlos después de una semana de no verlos, ambos niños se lanzaron a los brazos de su padre.
El señor Lawliet era un hombre alto con el cabello negro azabache como sus hijos, pero con la tez un poco más colorida, sus ojos eran color azul brillante y sobretodo muy bien parecido, era un detective muy brillante que llamaba la policía cuando había casos difíciles de resolver, por esa razón se veía obligado a viajar mucho.
Luego de un largo momento la madre de los niños entro para decirles que la cena estaba lista, ella era de estatura media, delgada, con el cabello castaño, tez era pálida y ojos grises.
La pequeña familia bajo al comedor para disfrutar de una cena, el padre de los niños hablaba sobre el caso que había resuelto recientemente, ambos niños escuchaban atentamente y con fascinación a su padre mientras su madre insistía que eran demasiado pequeños como para escuchar tales cosas.
-Te equivocas querida- repuso el señor Lawliet –los niños son superdotados, te aseguro que se convertirán en mejores detectives que yo- la madre lo mira severamente y los niños soltaron unas pequeñas risitas.
-Bien será mejor que se vayan a acostar, mañana hay escuela- dijo su madre.
-Buenas noches- dijeron a coro los niños.
-Buenas noches- dijo dulcemente su madre.
-Duerman bien- completo su padre.
Ambos niños se metieron a la esperando poder sumirse en un largo y profundo sueño, el cual se vio interrumpido cuando su padre los despertó, se veía realmente agitado.
-Niños, siento despertarlos, pero debemos irnos- dijo su padre sacando dos abrigos para los niños y ayudándolos a ponérselos.
-Papi ¿Qué sucede?- pregunto Elle soñoliento.
-Todo está bien, solo daremos un paseo- respondió su madre entrando a la habitación.
-Súbelos al auto, veré si mis compañeros vienen cerca- dijo el señor Lawliet.
La madre de los niños los tomo de la mano y los subió al auto, les puso el cinturón, luego de unos momentos ella abrazo a sus hijos y les dijo que los amaba, Samantha abrazo con fuerza a su madre y cerró los ojos.
-Ahora vuelvo- dijo cuándo una camioneta llego al lugar.
Samantha y Elle conocían perfectamente a las personas que bajaron de esta, eran compañeros del trabajo de su padre. Ellos y sus padres hablaban agitadamente.
-¿Qué crees que suceda Elle?- pregunto Samantha a su hermano.
-Seguro es algo serio, ellos se ven angustiados- dijo Elle observando la escena.
No supieron en que momento su padre cayó al piso por una razón desconocida para los mellizos, Samantha soltó un pequeño gritito, mientras que Elle apretaba los ojos con fuerza. Su madre intento llegar a su auto con los niños, pero algo similar le sucedió, para ese punto ninguno de los dos niños podía contener las lágrimas, entonces uno de los compañeros de su padre subió al auto y arranco para llevarse a los niños de ahí.
Samantha POV
Desperté de golpe, respirando agitadamente, tenía años que no soñaba eso, intente calmar mi respiración antes de salir con mi hermano, pero no podía y no quería que me viese así o que supiera lo que soñé, sabía que a él no le gustaba hablar sobre aquel día. Pasaron unos momentos antes de que saliera a donde estaba mi hermano, me serví un poco de café y me senté a su lado. Espere a que él iniciara la conversación.
-¿Qué tienes?- preguntó sin apartar la vista de su computadora.
-Estoy cansada, supongo, este caso ha sido muy agotador- respondí antes de beber un poco de café.
-Entiendo- asentí levemente -¿Tu y Light lo hicieron?- preguntó de repente.
-¿Qué?- me sonroje.
-¿Qué si terminaron lo que sea que tenían?- me relajé, a ese paso él se daría cuenta de lo que realmente había pasado.
-Sí, claro-
Ambos nos volvimos a quedar callados un buen rato. Una vez que había terminado con mi café me dedique a juguetear con la taza. Me di cuenta de que nuestra relación estaba un poco tensa.
-¿A qué hora llegaran los de la fuerza especial?- pregunté para romper el silencio.
-A las doce- respondió.
Y nuevamente la habitación se sumió en el silencio. Decidí dedicarme a limpiar un poco la habitación para distraerme. Realmente éramos un desastre sin Watari, no había pasado ni un día ausente y parecía que había habido un terremoto. Había varios archivos dispersos por toda la sala y varias envolturas de dulces fuera de lugar.
En cuanto terminé de limpiar logre convencer a L de que se diera un baño para antes de que llegaran los miembros de la fuerza especial. Luego de eso la media noche llego rápidamente, empezaba a ponerme un poco nerviosa. Me preguntaba si ellos serían de fiar o si el revelar nuestra identidad era nuestra sentencia de muerte. Preparé un poco de café para la reunión y lo deje en una mesita de centro.
Llamaron a la puerta, sin duda eran ellos, Elle fue a quitar el seguro para que entraran. En cuanto lo hicieron parecieron asombrados por lo que veían, sus miradas analizaban de arriba abajo a mi hermano, como si no dieran crédito a lo que veían.
-Yo soy L- dijo mi hermano –ella es S, nos da gusto conocerlos-
-¿Son ellos?- pregunto un joven –no los imaginaba así- de seguro ese chico había visto muchas películas.
-Yo soy Yagami, jefe de la APN- dijo el mayor de ellos.
-Soy Aizawa- le siguió un hombre con peinado afro.
-Mogi- dijo el más alto de todos.
-Matsuda- esta vez habló el más joven.
-Ukita- me di cuenta de que no revisaban las notas de los casos, L debió notarlo también.
-Lamentamos la tardanza, ahora, nosotros cinco somos…- Elle extendió el brazo y formo una pistola con sus dedos.
-¡Bang!- casi me reía, pero lo resistí.
-¡¿Qué rayos fue eso?!- pregunto Aizawa.
-Si yo fuera Kira ya estarían muertos señor Soichiro Yagami, jefe de la APN, Kira puede matar conociendo el nombre y el rostro de alguien, por favor no den sus nombres tan descuidadamente, apreciemos un poco más nuestras vidas- yo solo sonreí ligeramente y seguí a mi hermano al interior de la sala.
Luego de que L les pidiera dejar sus teléfonos apagados, los miembros de la policía se sentaron en los sillones que había en la sala, entonces Elle dio un rápido resumen de lo que llevábamos hasta el momento.
Después les dijo que los sometería a un interrogatorio para descartar la probabilidad de que alguno de ellos fuera Kira, al principio se negaron, pero luego de que el señor Yagami hablara no se opusieron mayor resistencia.
