High School DxD no me pertenece, pertenece a su respectivo autor.
Zafir09: fue un capitulo divertido XD.
10ZO 69: Azazel es un troll de los mejores XD
El Primordial: van a ser la comidilla de medio mundo XD Me alegro que te gustara :) Hombre, tanto como de gamberreo XD Ahhh Rossweisse. Es mi segundo personaje favorito de la serie.
Este fic contiene/contendrá violencia, palabrotas, lemon mas o menos fuerte y demás cosas. Leedlo bajo vuestra responsabilidad, que yo ya lo he puesto en categoría M.
Yo hago esto por simple diversión, sin ánimo de lucro.
-comentarios.
-"pensamientos".
-*hablando por teléfono, comunicador, etc.*
-[Nimue]
-[Ascalon]
-[Ddraig, Albion, etc.]
Os invito a leer mis demás historias, buscadlas en mi perfil
Capítulo 19:
LA LLEGADA DE LAS ENVIADAS DEL CIELO
Una vez acabado el partido, tanto el comentarista Loke como Azazel, Issei y Grayfia salieron de la sala.
-Gracias por haber comentado este partido conmigo. Ha sido un honor. – agradeció Loke.
-No agradezca. Ha sido divertido. – sonrió el castaño.
-Sep… ¡sobre todo con lo tuyo y lo de Gabriel! ¡Jajajajajaja! – se carcajeo el caído.
-… - los ojos del castaño se afilaron mientras empezaba a invocar a [Ascalon] – Azazel… tú… es tu culpa… ¡es tu maldita culpa so desgraciado!
ZAS ZAS ZAS
Intentando mutilar al [Gobernador], el filo de [Ascalon] pasaba a milímetros de la carne de Azazel.
-¡Ei ei ei! ¡Para joder! ¡Me vas a matar! ¡Que alguien lo detenga! – exclamaba, mirando a Grayfia, que solo paso de largo en dirección a la sala VIP - ¡Gracias por nada!
ZAS
-¡Oh venga ya!
XXXXXXXXXX
En la sala VIP todos comentaban sobre el interesante partido que se había llevado a cabo, esperando la llegada del tío.
-Jojojojo. Ha sido divertido. – se rio Odín – Sobre todo con lo desvelado sobre vuestra relación. – alzó la voz, mirando de reojo a Gabriel.
La rubia se sonrojo, tapándose la cara con las manos. Saphira, sentada en su regazo, miraba amenazante a Odín.
-Gabriel, creo que tú y Hyodo tenéis cosas que explicarnos. – le habló con seriedad Raphael.
-Entonces, ¿cuándo es la boda? ¿Cuántos hijos pensáis tener? ¿Puedo ser la dama de honor? – preguntó ilusionada Metatrón, prácticamente tirándose encima de Gabriel, sin molestar a la larva de dragón.
-¡Metatrón! ¡No seas maleducada! – le recrimino su hermana Sandalphon. Gabriel agradeció a su hermana – Primero tienen que ser novios e Issei debe declarársele. ¡Y aún no hemos visto eso! – dijo sonriente - ¿Cómo crees que serán sus hijos? Hay muchas posibilidades. ¿Serán parte dragón? – empezó a preguntarle a Metatrón, empezando con una discusión de lo más extraña.
-…
El ánimo de la [Gran Serafín] volvió a hundirse. ¿Por qué sus hermanas tenían que ser así?
Entonces, por la puerta, apareció Grayfia con su casi normal rostro serio.
-Sirzechs-sama, ya hemos llegado. – anunció.
-Me alegro de escucharlo.
Ante las palabras de la [Reina], las miradas de todos se centraron en la puerta, esperando. Unos largos segundos después, llegaron Azazel e Issei.
-¡Ya te he dicho que lo siento! – gritaba Azazel, que tenía varios cortes en la ropa… casualmente en los puntos vitales.
-¡Y una mierda! ¡Solo eres un puto celoso! ¡Te justa joderme la vida! – le gritaba fuera de sí.
-¡Pues claro que soy un puto celoso! ¡Te has acostado con Gabriel! ¡Cualquier hombre estaría celoso!
-¡No nos hemos acostado! ¡Solo hemos dormido juntos! ¡Hay mucha diferencia!
-¡Y una mierda! ¡¿Con que dormía?! ¡¿Desnuda, con un pijama corto y revelador?!
-¡A ti te voy a contar yo nada, degenerado!
-Ejem ejem. – tosió Miguel, llamando la atención del dúo.
Aun mirándose de mala gana, ambos dejaron de mirarse para mirar al líder del [Cielo] y luego a la sala, cayendo en la cuenta de que todos les miraban con distintas expresiones en sus rostros.
-"Oh… mierda…" – pensaron asustados, cada uno por su motivo.
-Hyodo… tienes muchas cosas que contarnos.
La voz de Uriel sonó tan seria que Issei empezó a temblar.
-Señor Azazel… creo que tenemos que hablar sobre lo que es la privacidad. – le dijo Grayfia.
El caído solo desvió la mirada, sin saber lo que se le venía encima.
XXXXXXXXXX
Después de ganar el juego, tanto Gremory como Sitri fueron llevados al hospital. Allí se encontraban tanto heridos como derrotados como sanos. Precaución ante todo. Pero, en una habitación en particular, se encontraban Sirzechs, Saji y Sona.
-Toma esto.
Sirzechs le entregaba una caja a Saji, el cual la cogió temblando. El rubio Sitri estaba vendado en gran parte de su cuerpo debido a la paliza que le había dado John.
-¿Y esto? – preguntó nervioso.
-Esto es algo que se le da a la persona que sobresalió y el mejor participante en el [Rating Game].
-P-pero perdí contra Walker. No debería recibir esto. – dijo con frustración y arrepentimiento.
-Eso es verdad, pero vimos tu entusiasmo desde la habitación de espectadores. Incluso Odín de los nórdicos te alabo. – Sirzechs saco una medalla y se la puso en el pecho – No debes avergonzarte o sentirte humillado. Incluso tú puedes aspirar a la cima. Tenemos grandes expectativas en ti. – le termino de decir mientras le daba unas palmaditas a Saji en la cabeza.
-Tiene razón. No importa cuánto tarde, pero me convertiré en maestro de [Rating Game]. – dijo mientras lloraba.
-Saji, mostraste una figura gallarda ante mucha gente. Hiciste una gran batalla. Estoy muy contenta. – le sonrió Sona con orgullo.
-Si. Muchas gracias.
-Y haz caso a John. – le volvió a decir Sirzechs – No mueras por tu sueño, vive por él. Sigue su ejemplo.
-Tiene razón. Me disculpare con Walker cuando lo vea.
Por otra parte, en la sala Gremory, se encontraba todo el sequito, felicitándose por el buen trabajo. La única que no estaba allí era Rias. La pelirroja estaba teniendo unas palabras con los Phoenix.
-Ha sido un gran partido. – le felicito Lady Phoenix.
-Gracias. La verdad es que tiene razón. Ha sido gratificante. – sonrió la pelirroja.
-Y la joven Sona también ha hecho un fabuloso partido. Ambas deberíais estar contentas. – comentó Lord Phoenix.
-Lo estamos. De eso estoy segura.
-Y ese [Peón] tuyo… un joven con agallas. Me ha sorprendido gratamente. – dijo Lady Phoenix.
-Bah. Solo es un idiota de sueños idiotas. – se burló Raiser.
-…
Rias prefirió mantener la boca cerrada antes de que dijera algo que ofendiera gravemente a Raiser. Si estuvieran solos nos e callaría, pero delante de los padres del rubio prefería mantener la compostura.
-Hijo. – le recriminó la madre al hijo.
-Bah. Me voy. Ya nos veremos. – se despidió, alejándose del trio.
La mujer solo suspiro, avergonzada.
-Lo lamento.
-No se disculpe.
-En fin. Nos ha agradado verte. Ahora nos despedimos.
El matrimonio se despidió educadamente, yendo en dirección a donde se había ido su hijo. Pocos segundos después escucho la voz de un anciano a su espalda.
-Estos niños. Si ya lo dicen los humanos. Una hostia bien dada en el momento preciso quita toda tontería.
El que apareció era Odín, que iba junto a la valkiria albina.
-Mi señor Odín. – la joven Gremory hizo una reverencia – Es la primera vez que nos encontramos. Soy Rias Gremory.
-Lo sé. La hermana pequeña de Sirzechs. Te vi en el partido. Tan grande. Cuando estaba viéndote estaba fascinado por solo estos. – dijo mientras miraba los pechos de Rias lascivamente.
La valkiria golpeó al anciano con un abanico blanco.
-¡Ya te he dicho que no mires con ojos indecentes! Como va a haber una importante reunión, por favor… ¡Serénese como el [Dios Jefe Nórdico]!
-Ya ya. Una Valquiria sin aberturas. Cierto, cierto, tenemos una reunión de esas aburridas a muerte con los ángeles, los caídos, los demonios y creo que Zeus e Indra. Como sea. – murmuro mientras se frotaba el golpe – Bien. Nos vemos hermana de Sirzechs. No solo hay cosas malas en la vida, también hay divertidas. Ser imprudente es la manera de que los jóvenes crezcan. Creo que visitare a ciertos demonios antes de ir. Vamos Rossweisse.
Odín y la valkiria dejaron a Rias, marchándose para ver a Saji, John y Kiba.
Día de vuelta al mundo humano
Después de pasar unos días más en el [Inframundo], tanto el grupo Gremory como Issei se disponían a volver al mundo humano. El pobre castaño había sufrido una encerrona por parte de los [Serafines]. Lo recordaba de una manera un tanto extraña.
(Flashback)
Issei se encontraba en una habitación bastante oscura. Estaba de pie bajo un potente foco de luz blanca. Frente a él, en una mesa semi circular de gran altura, se encontraban nueve de los diez actuales [Serafines]. La única ausente era Gabriel.
El cuerpo del castaño temblaba y su cuerpo mostraba su gran nerviosismo con sudor.
Miguel, desde lo más alto de la mesa, observaba al castaño con lastima.
-Bien bien. Hay que admitir que nos han dado una sala perfecta para esto, ¿no creéis? – preguntó Raguel, observando satisfecho la sala.
-Hay que admitir que es bastante buena. Perfecta para este acto. – asintió Raziel.
-Hermanos, no nos hemos reunido para hablar de esta sala. – les recrimino Raphael.
-Cierto. Estamos aquí para juzgar a Issei Hyodo, el [Sekiryuutei] y el [Joker] de nuestra hermana Gabriel. – comento Uriel con gran seriedad.
-¿P-puedo hablar? – preguntó temeroso el castaño.
-¡Silencio! ¡Hablaras cuando se te ordene!
-¡!
-Bien. Empecemos. ¿Qué tipo de relación tienes en verdad con Gabriel?
-… bueno… no sabría que decir exactamente…
-Os habéis besado y habéis dormido en la misma cama. ¿Acaso me estás diciendo que no sois pareja? – preguntó con voz helada Raphael.
-¡N-no he dicho eso!
-¡Entonces responde!
-¡No se lo he pedido formalmente!
-…
La sala se quedó en completo silencio. Los [Serafines] se miraron los unos a los otros mientras Miguel intentaba contener su risa.
-Así que no sois pareja. – la voz de Ramiel asusto al castaño – Pero hacéis ese tipo de cosas. – se quedó varios segundos cayado - ¡Esto merece un castigo!
-¡¿Ehhhhhhhhhhhhhhhhh?!
-Es cierto. Pero primero deben formalizar su noviazgo. – comentó Metatrón.
-O eso o dejan su actual relación. – dijo Sandalphon.
-¡¿Ehhhhhhhhhhhhhhhhh?!
-Me parece lo mejor. – dijo Sariel – Es lo más obvio, ¿no crees, Issei? Tú y mi hermana estáis enamorados. Eso alegra mi corazón. Pero no podéis hacer las cosas sin ser una pareja formal.
-Pues demos gracias de que no han tenido el coito. – bromeó Remiel – Eso hubiera sido divertido.
-¡Remiel! ¡No digas esas cosas! – le recriminó Raphael - ¡Esto es serio!
-Hermanos, hermanas, relajaos. – Miguel tomo la palabra – No creo que haya nada malo en la relación entre ellos dos.
-Pero hermano, él no es digno de estar con una [Gran Serafín].
-¿Estás seguro, Raphael? A mi parecer, él es el hombre más indicado para nuestra hermana.
-¡Eso es cierto! – exclamó sonriente Metatrón.
-Además, ¿quién osara interponerse? ¿Quién tiene la valentía para enfrentarse a nuestra hermana? – preguntó Sandalphon con una sonrisa colmilluda.
Ante esa pregunta, ningún otro [Serafín] dijo nada.
-Entonces está decidido. La próxima vez formalizareis vuestro noviazgo. – sentenció Miguel con una gran sonrisa – Mas tarde hablaremos de vuestra boda.
-¡¿B-b-b-b-bo-bo-bo-boda?!
Al pobre Issei casi le da un patatús.
-Exacto.
-¡!
-[Felicidades compañero] – le felicito Ddraig.
-[Has conseguido que los mandamases del [Cielo] te acepten como novio y futuro marido de Gabriel. felicidades]
-[Buen trabajo Ise. Estoy orgullosa de ti]
-…
-[Me parece que el shock ha sido demasiado grande]
-[Sep]
-[Sep]
-…
(Fin flashback)
Desde aquella reunión no había vuelto a ver a Gabriel. Miguel y los demás [Serafines], como castigo a la rubia, le habían ordenado volver al [Cielo] sin poder ver al castaño. Si el de la rubia había sido ese… ¿qué tipo de castigo tendría él? El solo pensarlo le hizo temblar el cuerpo.
-Hermana Rias, no te vayas. – le suplicó Milicas con una cara de cachorrito.
-Esto solo era una estancia temporal Milicas. – le dijo mientras le abrazaba - Volveré para las próximas fiestas.
-¿Lo prometes?
-Lo prometo.
-Parece que ha llegado la hora de despedirnos. – habló Lord Gremory - Ha sido breve pero intenso. Espero con impaciencia nuestro próximo encuentro. Podéis volver cuando queráis. Pensad en nosotros como parte de vuestra familia. – le sonrió a cada uno de los Gremory.
-Issei. – la voz de Venelana interrumpió el camino del castaño hacia el tren - Por favor, cuida de mi hija en el mundo humano. Como mi hija puede llegar a ser tan caprichosa. - murmuró con una sonrisa, pegada a su marido.
-No es necesario que me lo pida. Después de todo, soy su profesor. Y, como tal, debo velar por mis alumnos.
-Me alegra escuchar eso.
-Además, no solo estaré yo. Sus compañeros también estarán allí para ayudarla y protegerla.
La sonrisa de la mujer castaña solo se amplió.
-John. – lo llamo Lord Gremory.
-¿Si?
-Me alegro que estés con mi hija. Eres un buen hombre.
-Gracias. – sonrió agradecido.
-Cuidaos mucho chicos. Y Rias, ¡envíanos una carta antes de que acaben las vacaciones contándonos como te han ido! - exclamó Sirzechs con Milicas en brazos.
-"Pedazo siscón puede llegar a ser" – pensó divertido Issei.
Despidiéndose mientras el tren se ponía en marcha. Mientras el tren empezaba a abandonar el [Inframundo].
Poco después de que este empezara a moverse, los pasajeros se sentaron esta vez juntos. Issei se sentó junto a la ventana, con John a su lado, Kiba frente al albino y Koneko al lado de Kiba.
-¡Nyan!
El castaño sonrió al ver a la peli platino en su forma nekomata, sonriendo. Sin poder evitarlo le acaricio las orejas y la cabeza, haciéndole ronronear.
-¡Ay que mona! – exclamó sonriente Akeno.
-Me alegro que hayas superado tu miedo, Koneko. – le felicito Rias.
-Koneko, estoy feliz por ti. ¡Y-yo también me esforzare! – exclamó el dhamphir, alzando el puño.
-Por supuesto que si nyan.
Mundo humano
Una vez que llegaron de vuelta a Kuoh, cada uno se fue por su lado, despidiéndose hasta verse de nuevo cuando comenzaran las clases.
-Ahhh… si no recuerdo mal, aun me quedan unos días de vacaciones. Hmmm. ¿Qué hago? – se preguntaba mientras caminaba hacia su casa con su maleta de ruedas.
-[¿Qué tal si vas al [Cielo] y haces de una vez tu noviazgo con Gabriel oficial? Estoy segura de que estará la mar de feliz. Hace días que no te ve, y tú tampoco a ella]
-Pues mira, tienes razón en eso. Pero…
-[El problema será el castigo del [Concilio Blanco], ¿verdad?]
-Sep.
-[No te preocupes. No creo que sean tan severos. Bueno… quizás un poquito]
-… no me estas animando, [Ascalon].
Una vez que el castaño llego a su casa, ordenó de nuevo la ropa y limpio la casa, a pesar de estar prácticamente limpia. La reviso de arriba abajo por si había algún desperfecto o por si le faltaba algo. Pero no fue el caso.
-Bien. Pues, vámonos. – suspiró derrotado mientras se transportaba al [Cielo] a través de un círculo mágico.
El Cielo
Como tantas otras veces, el castaño apareció directamente en las [Puertas Doradas del Cielo], con San Pedro a su derecha, en su puesto de trabajo.
-Jojojojo. Pero mira a quien tenemos aquí. ¿Has venido a echarle un par de huevos? – preguntó burlón San Pedro.
-Pufff. Así que tú también lo sabes. – murmuró.
-Todos lo saben chico. Yo que tu iría directamente al [Sexto Cielo]. – le advirtió sonriente.
-¿? ¿Tan malo es?
-No es que sea bueno o malo, pero recuerda que hay muchos que aun están enfadados por la paz entre las [Tres Facciones]. Al enterarse de lo tuyo con Gabriel, su humor no ha mejorado, precisamente.
-… joder.
-Sep. Ahora ve cagando leches.
Y dicho esto abrió las [Puertas Doradas], permitiéndole la entrada. Nada más entrar al [Primer Cielo] pudo observar como prácticamente todos los ángeles habían clavado su mirada en él, poniéndole muy nervioso. Muchas de las miradas eran de felicidad, claro que había más de una que no era precisamente agradable.
Tragando saliva, avanzo a paso rápido hasta llegar al ascensor que lo llevaría al [Sexto Cielo]. Una vez dentro pudo suspirar, relajándose… o eso creía.
-Así que… habéis tenido ese tipo de relación sin ser pareja, ¿eh?
El castaño se tensó al instante. Estaba más tenso que una cuerda de guitarra. Empezó a sudar frio al ver a la [Reina] de su amada Gabriel a su lado. La mujer rubia lo veía con expresión neutra.
-G-Griselda… h-hola…
-… hola… Hyodo…
Su cuerpo empezó a temblar. Solo cuando lo llamaba por su apellido era por algo malo.
-¿Q-que t-te c-cuent-tas?
-Yo nada. ¿Y tú? ¿Qué te cuentas tú?
-¿Y-yo? N-nada d-de n-nada.
-… - en un rápido movimiento cogió al castaño por el cuello de su túnica blanca – Te lo advierto solo una vez, Hyodo. Comete un solo error, y yo misma te perseguiré hasta el fin de los tiempos. – le advirtió con voz helada.
-¡!
Issei empezó a asentir tan rápido que parecía que se le iba a romper el cuello de un momento a otro.
-Bien. Con esto me basta… por el momento.
CLIN
El ascensor llego a su destino, abriéndose las puertas. Griselda fue la primera en salir, siendo seguida por un acojonado Issei. Ambos fueron hasta la sala la sala del [Concilio Blanco], donde todos los [Serafines] y sus [Brave Saint] les esperaban. Eso solo puso al castaño aún más nervioso.
-…
La mirada de Issei fue directamente a Gabriel y a Saphira, la cual estaba en guardia, pero, al verle, salió volando rauda hasta estar en la cabeza del castaño, alegre.
-Bien bien. Te estábamos esperando Ise. – dijo Miguel, sonriente – Ya sabes lo que tienes que hacer.
El castaño asintió y camino hasta estar delante de Gabriel. La rubia parecía de lo más relajada, aunque tenía un leve tic que casi nadie noto. Issei, por su parte, estaba la mar de nervioso. Si ya de por si pedirle a la chica de la que estás enamorado ser tu novia es difícil, pedirlo delante de sus hermanos y sus subordinados era muchísimo peor. Saphira, desde la cabeza de Issei, observaba a ambos con sumo interés.
-Y-yo… esto…
Todas las palabras que intentaba decir morían en su boca. Si por lo menos los demás no tuvieran sus miradas fijas en él, posiblemente sería más fácil. Mirando de reojo, el castaño pudo ver que tanto Miguel como Dulio sonreían enormemente. Incluso pudo jurar que vio burla en sus ojos, lo que le provoco un tic en su ojo derecho.
-[Vamos compañero. Échale huevos]
-[¡Ise! ¡Ise! ¡Ise!]
-[¡Vamos, que tú puedes Ise! ¡Con un par!]
-… y-yo…
-¡Oh vamos, dilo de una vez! – apremió Metatrón, desesperada.
-¡A la mierda! ¡Gabriel, ¿quieres ser mi novia?! – exclamó, con los ojos cerrados y rojo como un tomate.
Y se hizo el silencio. Todos estaban expectantes. Ya sabían la respuesta, pero aun así…. Las mujeres se cogían las unas a las otras con emoción mientras los hombres se mantenían con rostro sereno, aun si en su interior estaban igual.
Issei, que se mantenía aun con los ojos cerrados, al no escuchar respuesta, los abrió lentamente, fijando su mirada en la de Gabriel. Tenía una gran sonrisa y su rostro tenía un adorable sonrojo.
-Si quiero. – respondió, abrazándolo amorosamente – Si quiero. – volvió a decir.
Issei respondió sonriente a su abrazo, y los demás gritaron de felicidad, felicitando a la ahora oficial pareja.
[¡Guargh!]
Saphira rugió de felicidad.
-Bueno, ya está hecho. Muchas felicidades. Ahora tenéis solo hasta las doce de la noche en Kuoh antes de que vuestro castigo continúe. – dijo Miguel, aun sonriente.
-¡¿Cómo?! ¡¿Aún hay castigo?! – exclamaron ambos.
-Por supuesto. Así que disfrutad de este día. Luego, tu Ise, volverás a Kuoh. Así que ale ale. – hizo un leve movimiento con la mano.
Haciendo lo que les había dicho el líder de los ángeles, ambos decidieron disfrutar de ese día, solos, sin interrupción.
Al día siguiente
Las clases habían empezado, de nuevo. Issei se encontraba en la sala de profesores, listo para volar a la rutina. El día de ayer había sido fantástico pero, tal y como dijo Miguel, a las doce de la noche en la ciudad de Kuoh, el castaño fue tele transportado hasta su casa.
-¡Hey! – saludó Azazel - ¿Sabes lo de dos alumnos transferidos?
-¿? ¿De qué me hablas? – preguntó alzando una ceja.
-Que han llegado dos nuevos alumnos. ¿Acaso no lo sabias?
-Pues no. No sabía nada de nada.
Azazel sonrió enormemente. Una sonrisa que provoco escalofríos en el ángel.
-Azazel… no sonría así. Da miedo.
-Jajajajajaja. Esto será divertido. – se rio mientras salía del aula.
El castaño, una vez tuvo su libro y apuntes, camino hasta la primera aula de clase. Aquella donde Xenovia y John estaban. Luego le tocaría la de Kiba, siguiendo por la de Rias, Akeno, Sona y Tsubaki. Menos mal que terminaba con los de primero.
Para su gran y agradable sorpresa, los dos nuevos estudiantes ya lo esperaban afuera del aula… o bueno, mejor dicho, dos nuevas estudiantes.
-¡Ise! – exclamaron ambas al verle.
-¡! ¡Irina! ¡Asia! – sonrió enormemente al reconocerlas.
Ambas, vestidas con el uniforme del instituto, corrieron a abrazarle, fundiéndose en un abrazo.
-Vaya. No esperaba veros, y menos como alumnas de este centro. – dijo el castaño, separándose, acariciándoles la cabeza como si fuera un hermano mayor.
Aunque claro, ambas lo consideraban así.
-Es por tu castigo. – comentó Irina, señalando al techo con el índice, sonriente.
-¿MI castigo?
-Exacto. ¿Cómo se te ocurre ocultarnos tal cosa? ¡Tenías que habérnoslo dicho! – le recrimino, haciendo un lindo puchero.
-¿?
-Por lo de tu relación con Gabriel. – aclaró Asia.
-…ah… eso… bueno…
-¡Ni bueno ni nada! ¡No nos dijiste que estabais saliendo! ¡Pensé que éramos hermanos! – siguió recriminando la castaña.
-…
-Ya hablaremos de ello más tarde. – dejó su puchero para volver a sonreír – Además, tengo dos noticias que darte.
-¿?
-Pero eso luego. Ahora tenemos clase, ¿no?
-Si… tienes razón. Entrare yo primero. Cuando os llame entráis vosotras.
-¡Ok!
El castaño entro en el aula, calmando los ánimos de sus alumnos. Observo de reojo a Xenovia, la cual puso cara confusa al ver la gran sonrisa de su profesor.
-Muy bien muchachos. Tengo una importante notica que daros. Tenemos dos nuevas estudiantes transferidas. – los murmullos no tardaron en escucharse – Son dos chicas…
-¡Siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii! – exclamaron los varones, entusiasmados.
-Dos chicas que conozco desde hace años y las cuales considero como mis hermanas. – sonrió de una manera que acojono a los chicos.
-¡¿Ehhhhhhhhhhh?!
Chilló toda la clase sorprendida.
-Es altamente inusual que recibamos un estudiante transferido a estas alturas de curso, pero espero lo mejor de vosotros. Quiero os comportéis con vuestras nuevas compañeras, que seáis respetuosos y educados. En caso contrario, habrá consecuencias. ¿Entendido?
-Siiii.
-Con todo dicho… entrad, por favor. – dijo en voz alta, mirando hacia la puerta.
La puerta se abrió y por ella entraron tanto Asia como Irina.
-¡Ohhhhh! – fue la exclamación de asombro.
-¡¿Q-que?! - exclamó Xenovia impactada.
John sonrió enormemente ante la llegada de ambas.
-Hola. Me llamo Irina Shidou. ¡Espero que nos llevemos bien! - exclamó Irina enérgicamente.
-E-encantada. M-mi nombre es Asia argento. U-un placer. – se presentó con nerviosismo la rubia.
-¿De dónde sois? – preguntó un alumno con gafas, que parecía analizar pervertida mente a ambas chicas.
-Motohama… - advirtió Issei.
-…
-Tranqui, profe. – le sonrió Irina – Yo soy japonesa.
-Pero no tienes rasgos orientales.
-Eso es porque mi padre es japonés y madre europea.
-¿Vivías en Italia?
-No, no, he vuelto tras vivir en Inglaterra unos años he vuelto a aquí. En el pueblo en el que me crié. - respondió la chica envuelta completamente en compañeros de clase.
-Y-yo soy de Europa. Vivo en Italia. – explicó Asia.
Luego de que el ambiente se calmara, Issei ordeno a las nuevas que ocuparan sus nuevos asientos. Irina se puso delante de Xenovia, mientras que Asia se ponía al lado de la peli azul.
Durante la hora de clase hubo algún intento de chismorreo por parte de los estudiantes, pero Issei los detenía con una mirada.
Al final, al llegar el recreo, los estudiantes pudieron relajarse.
-¡Xenovia! – gritó la castaña mientras la abrazaba - ¡Me alegro de volver a verte a pesar de nuestras posiciones!
-Un gusto volver a verte, Xenovia. – sonrió Asia.
-Si. Ha pasado tiempo. Me alegro de veros pero, ¿qué haces aquí?
-Hemos sido transferidas aquí por órdenes de nuestro señor Miguel. Después de las clases os daremos más explicaciones. - guiñando un ojo con encanto.
Esa tarde – sala del club de Rias
-Irina Shidou, Asia argento, os doy la bienvenida a nuestra escuela. - dijo Sona con media sonrisa, junto a su séquito a un lado de la sala, con el grupo de Rias enfrente, Azazel apoyado en una de las paredes e Issei sentado en el sofá frente a las ventanas.
-Para los que no me conozcan, mi nombre es Irina Shidou y ella es mi compañera y amiga Asia argento. ¡Hemos venido hasta aquí, a Kuoh, como emisarias de los ángeles!
-Y no me lo dijeron. – masculló Issei – Vaya un castigo. Se están pasando.
-Y dime, ¿sabéis sobre la muerte del Dios de la Biblia? – pregunto Azazel sin ningún tacto.
Asia agacho la cabeza, recordando como supo la verdad… por culpa de Kokabiel.
-Sep. Ya me han contado todo sobre ese tema. – dijo Irina con la cabeza agachada.
-Eres muy fuerte. Nunca pensé que TÚ no te sorprendieras. – dijo Xenovia.
-¡Por supuesto que estoy sorprendida! ¡Mi apoyo espiritual, el centro del mundo! ¡Pase siete días y siete noches durmiendo cuando mi señor Miguel me conto la verdad! ¡Ahhh señor! ¡Buaaaaaa!
Y se puso a llorar abrazando la mesa.
-Entiendo cómo te sientes. – le dijo Xenovia mientras la abrazaba.
Asia empezó a sollozar, abrazando al dúo.
-"Esto es muuuuuy extraño" – fue el pensamiento general.
-Y dime, ¿puedo suponer que eres mensajera de Miguel?
-Si Azazel. -Nuestro señor Miguel estaba profundamente preocupado de escuchar que tanto los demonios como los caídos habían contribuido más a la causa que él [Cielo]. Por eso hemos venido. – explicó Asia.
-Cierto, Miguel dijo algo por el estilo. – dijo Azazel mientras llevaba su mano a su barbilla y se rascaba – Esta ubicación esta activa con el poder del [Cielo] o el [Inframundo], pero lo que trabajan aquí son el grupo Gremory y Sitri y un número reducido, incluyéndome. Pero ya que no había ningún empleado del [Cielo], Miguel quiso que alguien fuera trasladado aquí. Por eso os envió aquí.
Irina y Asia asintieron con la cabeza. Entonces, para sorpresa de la mayoría, incluido Issei, sus cuerpos comenzaron a brillar y dos alas blancas aparecieron en la espalda de cada una.
-No me jodas. – murmuró asombrado.
-¿Y eso? – pregunto Rias.
-Las han angelizado. – afirmó Azazel – Es [Sistema de Ascensión] del [Cielo].
-Sip. Recibí la bendición de mi señor Miguel y me convertí en ángel reencarnado. Asia también la recibió. He oído que los ángeles utilizan la tecnología de los demonios y los ángeles caídos para esto. Los [Serafines]. En total diez decidieron tener doce subordinados llamados [Brave Saints]. Se usan unas tarjetas que van desde un [As] hasta una [Reina]. El [Rey] será la posición de nuestro señor, quien sería el maestro. En nuestro caso, nuestro señor Miguel.
-Jodio capullo. – volvió a murmurar el castaño.
-Ahora que lo pienso, eso del [Sistema de Ascensión]… ¿es como las [Evil Pieces]? – preguntó John.
-Más o menos. Los demonios usan el ajedrez y los ángeles las cartas. Dado que después de la muerte de Dios el aumento de los ángeles puros fue imposible, usan esto para fortalecer sus filas. Si utilizan este [Sistema], también está el [Joker], como el caso aquí presente. Además, doce cartas que representan a los [Doce Apóstoles]. – y se echó a reír.
-¿Y qué carta usáis? – le pregunto el albino.
-¡Soy el [As] de mi señor Miguel! – gritó, enseñando la letra 'A' en el dorso de su mano - ¡He recibido un puesto de honor!
-Yo soy la carta del '2'. – sonrió la rubia – Solo poseo mi [Sacred Gear]. Mi señor Miguel dice que, a pesar de no ser un poderoso [Sacred Gear], es un [Sacred Gear] especial, porque apenas hay como este.
-¡Además, mi señor Miguel dijo que podría haber un [Rating Game] entre las [Evil Pieces] y los [Brave Saint] en el futuro! ¡Y que también habría uno entre [Serafines], como hacen los demonios! – informó Irina.
-Eso suena interesante. – sonrió Issei con los ojos brillantes.
-Entre ángeles y demonios hay quienes están en contra de la decisión tomada por las personas importantes. Tuvimos una relación en la que hemos tenido guerras por largo tiempo, por lo que sería incomodo si de repente les dicen que se lleven bien. – razonó Azazel– Pero parece que Miguel ha pensado en eso. Al igual que él se está preparando una guerra representante y presenta sus argumentos en técnicas de combate en el que se puede liberar. Es como en el mundo humano, que están las [Copa del Mundo] y los [Juegos Olímpicos].
-¿Entonces es posible que tengamos un enfrentamiento en un juego con los ángeles? – pregunto Saji.
-Mmm. Podría funcionar. Tampoco os lo tomes muy en serio. Pueden pasar más de veinte años y aun seguir siendo una simple idea que se desvanece en el aire tras mencionarla. - explico Azazel despreocupadamente – Tomáoslo como el periodo de tiempo que tenéis para prepararos.
-Enfrentarme a ángeles. Eso puede ser divertido. – comentó John.
-Sera interesante. – dijo Kiba sonriente.
-Cierto. Quizás en algún futuro nos enfrentemos entre nosotros. – les sonrió Issei.
-Lo estoy deseando. – dijeron ambos Gremory.
-Basta de tanta conversación tan seria. ¡Esto es una fiesta de bienvenida para Irina Shidou y Asia argento! ¡A pasárselo bien! - exclamó Sona levantándose del sofá con una sonrisa.
-¡A todos los demonios! ¡Hasta hoy erais mis enemigos! ¡Incluso he llegado a matar a algunos de vosotros! pero mi señor Miguel dijo 'desde hoy deberemos de llevarnos bien con ellos'. Por lo que desde hoy espero poder hacerlo. ¡La verdad es que realmente deseo llevarme bien con todos vosotros! ¡Trabajare muy duro en ello como representante de la Iglesia! ¡Por favor, cuidad de mí!
-¡Y-yo digo igual! – sonrió Asia.
-¡Pues que empiece la fiesta! – exclamó John.
-¡Ah! ¡Esperad! ¡Se me olvidaba algo muy importante! – gritó Irina, deteniendo la celebración - ¡Vamos Asia! ¡Juntas!
-¡Si!
Ambas se pusieron frente a frente mientras empezaban a murmurar un hechizo. Un círculo mágico surgió en el espacio que había entre ellas. Un círculo mágico que Issei reconoció al instante.
-No puede ser. – murmuró, levantándose del sofá.
Cuando ambas ángeles dejaron de recitar su conjuro, un flash de luz ilumino toda la sala. Cuando ese flash se desvaneció, todos observaron su mirada en el objeto que flotaba entre ellas.
Dicho objeto era cierta espada sagrada, que rebosaba poder sagrado. Se trataba de [Excalibur]. La [Excalibur] de seis fragmentos (la de la imagen).
-¿[Nimue]?
-[Hola Ise. Hace tiempo que no nos vemos] – su voz denotaba gran felicidad.
El castaño avanzo, hasta agarrarla por el mango.
-Da gusto volver a tenerte entre mis manos. – sonrió alegre.
-[Eso ha sonado bastante cochino, ¿no crees?]
-Jajajaja. Tú eres la mente sucia.
Los demás observaban al castaño como si estuviera loco.
-¿Habla con la espada? – preguntó John.
-[Excalibur] tiene el alma de [Nimue], la [Dama del Lago]. Se prestó voluntaria para residir en la espada. – explicó Azazel.
-Ahhh. Ahora que lo pienso, ¿ande os vais a quedar vosotras dos? – le pregunto al dúo angelical.
-En casa de Ise. – contestaron al unísono.
-…
Las miradas de todos fueron al castaño, pero este estaba en su mundo, charlando con la espada.
Varios días después
Han pasado varios días desde que Irina y Asia llegaron a la ciudad de Kuoh y fueron transferidas al instituto. Al principio hubo muchos follones cuando estudiantes y algunos profesores se enteraron de que las dos nuevas estudiantes vivirían en casa del castaño, pero con una corta charla con el trio las cosas quedaron aclaradas, claro que hubo más de una amenaza por parte de las profesoras.
Tal y como hicieron cuando lo de Kokabiel, cada una cogió la habitación que ocupo en ese entonces.
Actualmente, en clase, los grupos se estaban formado. Los grupos que participarían en el [Festival Deportivo].
-¡Si si! ¡Yo hare la 'carrera de endeudamiento del artículos'!
La que grito fue Irina, la cual se había adaptado bastante bien gracias a su naturaleza alegre y enérgica. Cada uno hacia distintas pruebas.
-Bien. Ahora necesito dos voluntarios para la 'carrera de tres piernas'. – dijo Issei, terminando de anotar a Irina en su prueba - ¿Y bien? ¿Alguien?
Al ver que nadie levantaba la mano, el albino Gremory levanto la suya, sonriente.
-Yo, profe. Yo me ofrezco.
-Perfecto. – anotó el nombre del albino en la pizarra - ¿Y quién le acompaña?
-Oye Asia, levanta tu mano. – le dijo Irina.
-¿Y-yo?
-Sep. Vamos, será divertido.
-Hmmm.
Levantando su brazo tímidamente.
-Gracias Asia. – el castaño volvió a girarse, apuntando el nombre de la rubia junto al del albino.
XXXXXXXXXX
-No puedo dar un paso más…- jadeó Asia sentada en el suelo, sudando fuertemente, llevándose las manos al pecho.
Han pasado dos días desde que empezaron con las prácticas para las pruebas. Ahora mismo, tanto Asia como John se encontraban practicando. Se podía notar que la rubia no estaba acostumbrada a hacer mucho deporte.
-No estás muy acostumbrada a esto, ¿eh?
-Lo lamento…. Incluso siendo ahora un ángel ascendido… mi condición física es muy mala…. Solo deme un momento para… recuperar el aliento.
-Sin problemas. Tomate el tiempo que necesites. – le sonrió mientras le ofrecía una botella de agua.
-¡Te desafío Xenovia! - exclamó una voz sorprendentemente familiar en la zona de salida de la principal pista.
-¡Acepto el desafío Irina! ¡Enséñame de que eres capaz! - respondió Xenovia atándose una cintra blanca en la frente.
Colocándose junto a la castaña antes de salir corriendo por el circuito. Amenazando con romper la barrera del sonido.
-Pero, ¿acaso no se dan cuenta de que se están pasando? – se preguntó el albino.
-Ellas no saben contenerse. – sonrió Asia.
No muy lejos de ellas, Issei intentaba que se tranquilizaran, sin mucho éxito.
-Oye, Walker.
Una voz conocida llamo su atención.
-Ah Saji.
-¿Qué haces? – preguntó el rubio Sitri, acercándose al dúo.
-Aquí, entrenando con Asia.
-¿Qué prueba haréis?
-La 'carrera de las tres piernas'. – explicó la rubia.
-¿En serio? Yo hare la carrera de comer pan. Lo vuestro parece más divertido.
Mientras se lamentaba de su suerte, dos chicas con gafas aparecieron. Se trataba de Sona Sitri, que iba acompañada de su fiel [Reina] Tsubaki.
-Saji, ¿qué estás haciendo? - exclamó Sona – Estamos revisando las estructuras de las tiendas de las tiendas. ¡Date prisa y síguenos! - tanto sus gafas como las de su [Reina] emitían un destello de autoridad.
-Voy Presidenta. Bueno, nos vemos.
-¡Argento! ¡Walker! ¡Os toca! - exclamó Issei desde la lejanía.
-¡Ya vamos profesor! - respondió el chico tomando una de las cintas, acercándose a la rubia, agachándose para unir una pierna suya con la de la rubia.
Se acercaron hasta la línea de salida.
-Uno, dos y tres.
Intentaron caminar pero se desequilibraron.
PLAF
-Esto es más difícil de lo que creí. – dijo el albino, que estaba comiendo tierra.
-Lo lamento. – se disculpó la rubia, que estaba a su lado, en la misma posición.
El castaño no pudo evitar reírse ante la graciosa posición.
-Mooo. No te Rias. – le pidió Asia con un adorable puchero, provocando que la risa del castaño creciera.
Siguieron intentándolo pero no solían dar más de cinco pasos. John tenía la zancada más larga, por lo que a la rubia le costaba.
Sala del Club de Rias
Esa noche, como se había hecho costumbre, tanto demonios como ángeles iban a la sala del Club de Investigación de lo Oculto. Issei por deber de profesor al ser ayudante de Azazel. Irina y Asia para mejorar su relación con los demonios.
-Ah, bienvenidos.
Rias les dio la bienvenida. En la sala estaba su sequito, Azazel, Sona Sitri y su equipo al completo. Todos repartidos por la amplia sala.
-Oh. Parece que hay una reunión. – comentó el castaño al observar a los Sitri. Irina fue junto a Xenovia, mientras que Asia junto a John y Kiba - ¿Puedo saber el motivo?
-Mi hermano se ha puesto en contacto conmigo.
-¿Sirzechs? ¿Qué quería? No hace mucho que hemos vuelto.
-Era para informarme sobre el nombre de nuestro próximo oponente en los [Rating Game].
-¿Cuántos hay en total?
-Nos enfrentaremos entre todos. – contestó Sona - Una vez entre todos los participantes, al menos eso se pretende.
-¿Y contra quien os enfrentáis?
-Diodora Astaroth. - respondió la pelirroja seria.
-Diodora… ¿de qué me suena? – susurró, llevándose la mano a la barbilla. Estaba seguro de que el nombre le sonaba.
-[Cuando conociste a Asia]
-…
-[Los demonios que mataste y al que heriste en el hombro]
Algo hizo clic en la cabeza del castaño, abriendo los ojos hasta que se le salieran de las orbitas.
-Ohhhhh mierda. No me jodas. – susurró, un poco ido.
Los demás le miraban sin entender. Sin saber el pasado que unía a demonio y ángel.
Una semana después
Los días fueron pasando. El dúo albino rubio iba mejorando poco a poco. Era divertido observarlos entrenar. Sobre todo por las caídas.
En la casa del castaño, Irina y Asia se habían ido apenas unos minutos a la sala del club de Rias Gremory. Al parecer la pelirroja tenía información sobre varios partidos entre los jóvenes demonios.
Issei iba a tardar un poco más ya que tenía que dejar preparado el temario para el día siguiente.
-¡Bien! ¡Ya está terminado! – exclamó, estirándose en la silla de la sala de su estudio.
-Me alegra escuchar eso. Sinceramente quería pasar un tiempo contigo. – dijo una voz a su espalda mientras le pasaba los brazos por el cuello.
-¡! – el castaño se levantó de golpe, dándose la vuelta, contemplando a la [Serafín] delante de él, sonriente - ¡Gabriel! – gritó mientras abrazaba a la hermosa rubia contra sí, aspirando el olor de su cabello – Te he echado de menos. – murmuró.
-Y yo a ti. – la rubia también lo abrazo con fuerza – Han sido días muy duros. Más de una semana.
-Entonces… si estás aquí… ¿ya ha acabo? – preguntó mientras se separaba un poco para poder mirar el hermoso azul de sus ojos.
-Sep. – sonrió.
Sin poder detenerse, el castaño bajo la cabeza, besando sus labios profundamente, gesto correspondido por la rubia.
-[Ahhh. El amor. Que cosa más bonita] – suspiró la dragonslayer.
-[Hermana, te has vuelto una cursi] – se burló [Nimue].
-[Oh, ahora me dirás que no te parece muy romántico]
-[…]
-[Ya decía yo. ¿Tú que dices, Ddraig?]
-[Que a mí no me metáis en estas cosas] – dijo el dragón, como al que no le importa.
-[Buuu. Aburrido]
-[…]
-[…]
-[Oh vaya. Parece que han subido de nivel] – dijo sorprendida.
-[¿?]
-[¿?]
Al principio no entendieron la palabra de la caza dragones, pero al darse cuenta del dúo entendieron. Hasta ahora se habían dado besos normales, pero ahora se habían desatado un poquito.
-[¿Están usando la lengua? Esto es nuevo]
- [Si hasta Ise le agarra el culo] – la voz de [Ascalon] era jocosa.
-[Y Gabriel pareciera que le va a arrancar la cabellera por cómo se la agarra y estira. ¿No deberíamos detenerlos? Esto podría desmadrarse]
-[Nah. Está la cosa interesante]
-[No creo que le guste que espiemos]
-[Aguafiestas]
-[…]
-[Creo que deberíamos hacerlo. O esto podría acabar desmadrándose del tó] – dijo preocupada al "ver" como el castaño subía a la rubia en su escritorio, tumbándola, besándola con pasión mientras la rubia envolvía su cintura con sus piernas, las cuales el castaño acariciaba – [Si. Definitivamente hay que pararlo. No sabemos si Gabriel podría caer o no]
-[Pero yo no veo sus alas parpadear]
-[Tampoco las está mostrando]
-[¡A ver, parejita, cortad el rollo!]
-¡!
-¡!
Ambos ángeles dejaron lo que estaban haciendo para alzar la cabeza, como buscando la voz. Ambos estaban sonrojados y respiraban de forma irregular.
-[¡Si, he sido yo! ¡Ahora, dejad de comportaros como dos adolescentes salidos! ¡Esto podría acabar muy mal!]
-¿[Nimue]? – preguntaron ambos.
-[¡Sep! ¡Ahora comportaos! Ise, te recuerdo que tienes una importante reunión… ¡así que arréglate y ve! Gabriel, tú también contrólate un poquito. ¡Un poquito de po favó!]
Ante la regañina de la espada sagrada, ambos se separaron lentamente, sonrojados por el cómo se habían desatado. Sin poder evitarlo, el castaño dirigió disimuladamente su vista a la hermosa rubia que tenía por novia. Su rostro estaba bastante sonrojado, su pelo un poco enmarañado y su túnica desarreglada. Sus ojos se agrandaron al notar como tenía los pezones endurecidos, los cuales se notaban por la túnica. Si ya estaba duro, el ver eso solo lo calentó más.
Dándose la vuelta, evitando que Gabriel mirara su entrepierna.
-Ejem. B-bueno, eso ha sido… em… - no encontraba palabras, pero su voz sonó ronca.
-Excitante. – susurró la [Serafín] – Bueno… tengo entendido que tienes una importante reunión con los demonios y Azazel.
-Si… cierto… y estoy retrasado…
-Entonces será mejor… que vayamos yendo…
-Si… será lo mejor…
-[Ay que admitirlo. Esto ha sido divertido] – se rio la mata dragones.
XXXXXXXXXX
Una vez que terminaron de arreglarse, la pareja fue caminando hasta el instituto. Gabriel abrazo el brazo del castaño durante todo el trayecto, con una gran sonrisa en su rostro. La verdad es que ambos tenían una sonrisa de tonto en sus rostros. Sonrisa de tonto, o sonrisa de enamorado. Prácticamente es lo mismo XD.
Ya dentro del instituto fueron directamente a la sala del viejo edificio. Los pocos estudiantes que había en el centro, debido a las actividades de su club, solían observar a la pareja. La mayoría aun recordaba a Gabriel de la anterior visita que hizo al instituto.
En fin, una vez llegaron a la sala, entraron sin llamar.
-Ah, profesor… ¿Gabriel?
Ni Rias ni nadie pudo ocultar su sorpresa ante la llegada de la [Gran Serafín].
-Ohhh. Ahora entiendo el por qué has tardado tanto. – sonrió lascivamente el líder de [Grigori] al castaño.
-¡Mi señora Gabriel! – exclamaron Irina y Asia, haciendo una reverencia.
-Ufufufú. No hace falta que hagáis eso. – les dijo sonriente la rubia.
-Lamento el retraso Rias. – se disculpó el castaño – Pero, ya que estamos todos, podemos empezar, si te parece.
Ambos ángeles se sentaron en uno de los sofás, juntos. Irina y Asia se sentaron a sus lados.
-¿Eh? Ah, claro. - Rias saco un DVD – Es la grabación de video que tiene los partidos de los demonios jóvenes. Nuestro partido también está aquí.
-En este DVD se encuentran los demás partidos que hubo después del vuestro. – habló Azazel – El primero es el de la Casa del Gran Rey Bael contra la Casa del actual Asmodeus Glasya-Labolas, la Casa del Archiduque Agares contra la Casa del actual Beelzebub Astaroth.
-Empezaremos con el combate entre Sairaorg, de la Casa Bael, contra Zephyrdor, de la Casa Glasya-Labolas.
El video empezó bastante igualado entre ambos equipos. Pero la emoción no duro mucho. Ambos equipos empezaron a pelear en serio desde el primer minuto, pero la superioridad del equipo de Sairaorg era demasiado grande. Zephyrdor perdió a todas sus piezas en un abrir y cerrar los ojos. Desesperado, retó a Sairaorg a un duelo. No paso ni un minuto antes de que se rindiera entre lágrimas ante la abrumadora diferencia de poderes entre ambos.
-Es chico es muy poderoso. – dijo Gabriel, analizando al Bael.
-Sin duda es muy poderoso. – asintió Kiba.
Azazel activo un holograma en el que salían las caras de los seis jóvenes demonios. En el aparecían las mismas graficas que cuando aparecieron las suyas contra Sitri. Esta vez aparecía una más, [Rey]. Sin duda Sairaorg era mucho mejor que los demás salvo en apoyo y asistente, mientras que la de Rias era mejor que la de Sona.
-Sairaorg ni siquiera peleo en serio contra Zephyrdor.
-Por algo es el demonio joven número uno. – asintió orgullosa Rias por su primo.
-En realidad Sairaorg es el primer demonio puro de la familia Bael que no tiene talento. No heredo el [Poder de la Destrucción].
-¿Qué tan fuerte es? – pregunto John.
-En el ranking elaborado por el comité de dirección del juego, Bael sería el primero, Agares el segundo, Gremory el tercero, Astaroth el cuarto, Sitri el quinto y Glaysa-Labolas el sexto. – explicó Akeno – Es la comparación de la posición media de sus puntos fuertes, incluyendo al [Rey] y sus sirvientes.
-Pero como podéis notar, Sairaorg es el que sobresale. – terminó Rias - Sairaorg es un demonio puro que, al no tener talento y tener poco poder, entrenó con gran intensidad en lo que tenía, su cuerpo. De este modo a superado a los genios que nacieron con talento o mucho poder.
-Pues mejor os lo digo ahora. Después de vuestra pelea con Diodora, vuestro próximo rival será Sairaorg. – dijo Azazel.
-Pero, ¿no tendríamos que luchar contra Glasya-Labolas? – pregunto Kiba.
-¿No te has dado cuenta, Kiba? – habló Issei - Después de su partido contra Sairaorg quedo hecho polvo. Su alma esta echa mierda por el miedo. Su partido acabo aquí. Vosotros también debéis tener cuidado. El aplastara vuestro espíritu y mente. Quiere convertirse en [Maou] y no dará segundas oportunidades.
-Entonces, lo mejor será entrenar duro para que no se lo dejemos tan fácil, ¿verdad? – sonrió el albino.
-Exactamente.
-Sin duda será el mejor combate de todo el [Rating Game]. – susurro el caído, sonriente.
-Tenéis razón. – admitió Rias - En fin, en primer lugar tenemos que centrarnos en el próximo partido. También veremos el partido de Astaroth. He oído que derroto a la heredera Agares. Sona recibió una medalla de oro y Astaroth, que derroto a Agares, que es la segunda, y recibió una estrella de oro. No hay que fiarse del rango.
Antes de seguir hablando un círculo mágico apareció en el suelo. De él apareció un chico rubio, vestido con ropa de noble demonio y con una sonrisa gentil… o eso parecía.
-Encantado. Soy Diodora Astaroth. He venido a ver a Asia Argento.
A ver, importante. Lo más posible es que durante este mes de febrero, y posiblemente parte de marzo, voy a estar muy jodio con los exámenes y trabajos (nos han jodio!). Así que, como quiero hacer las prácticas del segundo año de mi grado superior, posiblemente las actualizaciones serán más lentas. Así que, pido paciencia sin me retraso muchos días o posiblemente alguna semana (hablo de todos mis fics, no solo de este fic).
