N/A: Hola, espero que les guste este capítulo.


Capítulo 14: Avance

Samanta POV

Al día siguiente de que dejaran salir a Light y Amane de su reclusión me encontraba recostada en la cama de la habitación que compartía con Misa. Eran las doce, casi la una de la madrugada. Intentaba dormir, pero no me era posible, me sentía un poco fuera de lugar en la investigación, me sentía hasta cierto punto inútil.

Mi celular sonó anunciando un mensaje de texto, lo tome cuidando que Misa no viese la pantalla, no quería que mirara el mensaje, de quien quiera que fuese. Arqueé una ceja al ver el remitente, era el número de Reiji, eso me extraña, normalmente era yo quien lo buscaba. Leí el mensaje, sintiéndome extrañamente ansiosa.

"Baja al bar"

Mi confusión aumentó ¿Cómo sabía dónde estaba? Me levante de la cama y salí del cuarto, en la sala de la suite camine de puntitas para que ni Elle ni Light me viesen, pero de todas maneras ambos volvieron la mirada en mi dirección.

-¿A dónde vas?- preguntó Light.

-A ocuparme de un asunto mío, ocúpate de los tuyos- le respondí antes de salir de la habitación.

Cuando llegue a la planta baja entre en el bar y busque con la mirada a Reiji, se encontraba en la barra, como siempre viste un traje a medida, me acerque a él, en ese momento se estaba acomodando su largo cabello tras la oreja.

-¿Cómo supiste que estaba aquí?- pregunte sentándome en un banquito a su lado.

-Tengo mis contactos- por fin una sonrisa se dibujó en mis labios.

-Pervertido- murmure, haciendo que él me sonriera, pero aun así me arrepentí de inmediato, esa palabra me recordó a Misa, de nuevo me sentí de malhumor.

El hombre que atendía el bar se acercó para preguntarnos qué íbamos a tomar. La verdad es que yo nunca he sido una gran bebedora y de esas no sabía mucho, así que pedí lo que Reiji pidió, un champagne cosmo, me parece, no sabía nada mal, podía sentir sabor a jugo de arándano y el alcohol mezclarse en mi boca, en cuanto lo termine pedí otro recordando que no estaba sola.

-¿A qué debó tu visita?- pregunte fijando mi vista en mi acompañante.

-Simplemente tenía ganas de verte, fue una semana estresante, tuve una reunión que termino hace poco…- se interrumpió, como si hubiese hablado de más, pero hice caso omiso.

-Que pesados los jefes, hacer quedar hasta tarde a sus empleados en fin de semana- Reiji se rió y yo lo hice de vuelta.

Le di un trago a mí bebida recién servida, mi vista se empezaba a poner borrosa, nunca había bebido más de una copa de vino en toda mi vida y la verdad no me apetecía nada perder el juicio, así que ya no pedí más.

Reiji y yo platicamos un poco de su trabajo, del mío. Hablamos largo y tendido hasta que casi eran las tres, entonces ambos salimos del bar, yo me tambaleaba un poco. Estaba repentinamente cansada y eso mezclado con el poco alcohol que bebí se convirtió en una mala combinación.

-¿Nos veremos pronto?- pregunte intentando no lucir ridícula frente a él.

-Eso espero, te llamare para que quedemos- sonreí y él también lo hizo, me quede embobada, no había notado lo guapo que era.

Repentinamente sentí los labios de Reiji sobre los míos, cerré los ojos y abrí un poco la boca, nunca pensé que un hombre como él y sobre todo japonés me besaría así, de la nada. En cuanto nos separamos sentí como si los efectos del alcohol hubieran desaparecido.

-Nos veremos pronto, guapa- sonreí y le di un rápido beso antes de subir a un ascensor para volver a la suite.

En cuanto llegue L seguía despierto, lo cual no me extraño, Light, por el contrario, estaba dormido, recargado en el respaldo de la silla, con los brazos cruzados y la barbilla recargada en su pecho, lucía realmente apuesto, tan impecable como siempre, mi respiración se entrecorto. De un manotazo hice a un lado mis pensamientos que delataban mis verdaderos sentimientos hacia Light y comencé a dirigirme a mi cuarto, pero Elle me detuvo.

-¿Te importaría decirme a dónde fuiste?

-No, fui al bar con un amigo- respondí, ahora sí que estaba de buen humor, una sonrisa furtiva cruzó sus labios, pero de inmediato su faceta de hermano sobreprotector salió a la luz.

-¿Has tomado algo?- me quedé pálida, habría esperado muchas preguntas menos esa, sonreí, tenía ganas de bromear un poco con él, solo para molestarlo.

-No lo suficiente, definitivamente pasaría una prueba de la policía ¿Quiénes probar? Tenemos muchos policías en este lugar- él me miró con una cara de pocos amigos –bromeo- le aclaré de inmediato –solo tome un poco, pero no soy tan inconsciente como para perder el juicio.

-Bien- respondió –mañana nos vamos al edificio.

-Me alegra, si sigo compartiendo habitación con Amane la voy a asesinar- mi hermano solo se rió y luego volvió su vista al frente, me sorprendí al no ver que estuviera leyendo algún archivo o algo por el estilo -¿Tú estas bien?

-Eso creo, no lo sé a decir verdad- me acerque a él.

-¿Estas deprimido?- medió asintió, solo eso nos faltaba, con L deprimido las cosas se quedarían un poco quietas por un tiempo, al menos hasta que alguien encontrara algo que lo animara un poco.

-Creo que te entiendo, tus teorías se vinieron abajo, pero lo último que necesitamos es que estés desanimado- se encogió de hombros -¿Quieres pastel? Eso siempre te anima.

-Gracias, pero mejor ve a descansar, te recuerdo que mañana nos moveremos de este lugar- aun impactada de que Elle hubiese rechazado una rebanada de pastel me fui a mi habitación.

No pude dormir, el resto de la madrugada me dedique a buscar patrones que fuesen diferentes en el comportamiento de Kira, para así animar un poco a mi hermano, pero no encontré nada de utilidad.

Aproximadamente a las cinco de la mañana nos mudamos al edificio que se convertiría en nuestro centro de operaciones. Misa tenía una cara de pocos amigos ya que era bastante temprano para ella.

En cuanto llegamos al edificio Misa se fue a dormir y los demás nos pusimos a trabajar con la poca información nueva que teníamos. L seguía con su depresión, pero al parecer nadie más que yo lo había notado.

-Sam- llamó Light que estaba sentado a mi lado izquierdo.

-¿Qué?

-Hay algo que tal vez sea de utilidad- puse los ojos en blanco y me acerque para ver la pantalla de Light, pero él no me decía nada.

-¿Qué es lo que debo ver?- pregunte mientras leía el archivo.

-No pongas los ojos en blanco- me riño.

-Lo...- me detuve, no me iba a disculpar con él -¿Para qué demonios me interrumpes cuando estoy trabajando?

-Se registran muertes de empresarios importantes los fines de semana desde hace algunos...

-Los empresarios no son las victimas usuales de Kira, pero por ahora esta información no nos vale, debemos de confirmar que de verdad hayan sido victimas de Kira.

Cuando iban a dar las nueve de la mañana Misa bajo de su piso y abrazó a Light por la espalda, lanzándome una mirada de triunfo, yo la ignore.

-Light, Misa quiere saber si podemos tener una cita- pregunto con su odiosa voz cantarina, Light parecía dispuesto a negarse, pero L se le adelanto.

-Parece una buena idea, Light- comentó, lo volteé a ver asombrada, a Misa se le iluminaron los ojos, pero su felicidad se desvaneció cando mi hermano se puso de pie -vamos- comenzó a caminar, arrastrando prácticamente a Light tras de él.

Bufe mientras comenzaba a teclear furiosamente el teclado de la computadora. Matsuda se rió ligeramente y se acercó a mí.

-No te pongas celosa- lo mire con los ojos entrecerrados.

-¡No me molestes Matsuda!- él me vio sorprendido, yo nunca le había gritado a Matsuda -Ay, lo siento, no era mi intención- no me contesto, no quería que él estuviese distante conmigo -¿Quieres ver lo que hacen?- el rostro de Matsuda se ilumino y yo teclee para acceder a las cámaras del piso de Misa.

Esa era la peor cita que nunca había visto, pero la parte malvada de mí se alegraba de ver a Misa tan molesta. Sonreí satisfecha mientras me recargaba en el respaldo de la silla, Matsuda estaba viendo con emoción, parecía que veía un dorama o algo por el estilo. Solo el señor Yagami mostraba poco interés en lo que sucedía.

Poco tiempo después entro Aizawa, lo mire con poco interés, pero luego de ver bien me cubrí los ojos, parecía que había tenido problemas con los sistemas de seguridad de Watari.

-Buenos días Aizawa- saludo Matsuda alegremente.

-Por favor, ¿podría ponerse los pantalones?- pregunte incomoda, Matsuda rio con un poco más de fuerza.

-Lo siento, Samanta- solo medió asentí -listo- me descubrí los ojos y suspire pesadamente -¿dónde están?- pregunto viendo las sillas vacías.

-En una cita en el piso de Misa-Misa- respondió Matsuda.

-Ah, ya veo, pero por favor Matsuda, ya no le digas Misa-Misa.

-Sí, por favor- concorde.

Volví mi mirada a las pantallas, Light al parecer por fin había notado el estado de animo de L, quien intentaba explicarle el porque de su estado de animo. De un momento a otro Light le dio un puñetazo en la cara a mi hermano, la verdad no me preocupe, sabía que no lastimarían a L con tan poca cosa.

Ambos estaban peleando, nunca pensé que vería a L, mi hermano pelearse a golpes, él era el que decía siempre que la violencia no era la solución a nada. Eso me dio a entender que no solo estaba deprimido, sino que también estaba dejando de razonar, prácticamente había apagado su cerebro.

-¿No deberíamos de hacer algo para detenerlos?- preguntó Matsuda, me encogí de hombros, me empezaba a poner de malas el poco entusiasmo de mi hermano.

-¿Cómo que podemos hacer? Te aseguro que no voy a ir hasta ahí para separarlos- pareció que Matsuda concordó con lo que dije, así que al final tomo el teléfono para llamar al piso, L tomó el teléfono.

-Buenas noticias Ryuzaki, Misa-Misa ha sido elegida para protagonizar una nueva película- rodeé los ojos, vaya con Matsuda y sus tácticas, pero increíblemente funciono

Horas más tarde seguíamos intentando encontrar nueva información, lo cual era difícil con Watari en la sala de controles todo el tiempo y con L deprimido.

-Ryuzaki, Samanta- llamó Light, de mala gana me acerque y L lo hizo con una actitud bastante floja, estaba empezando a ponerme de malas, si seguía así iba a hacerme gritarle algo desagradable.

-¿Qué encontraste Light?- pregunte.

-¿Recuerdas las muertes de las que te hable esta mañana?- asentí –pues descubrí que todas son ataques al corazón y solo benefician a grupo Yotsuba- no sabía porque ese nombre me sonaba de algún lado.

-Interesante- murmura –con esto hasta yo me sentiría más animada, así que por favor, ya anímate, Ryuzaki.

-Me anima, solo un poco.

Justo en ese momento entraron Mogi y el señor Yagami, de inmediato me di cuenta de que algo iba muy mal. Matsuda animado les conto lo del avance logrado, pero eso se vio opacado con la noticia del señor Yagami. La policía ya no iba a cooperar con la investigación.

Como siempre L no perdió la oportunidad para poner a prueba la convicción de los ex policías. Aizawa fue el único que se fue tras una leve disputa con mi hermano, era obvio que Aizawa era quien más problemas le ocasionaba estar con nosotros, así que no lo culpaba.

Con la nueva información por fin podíamos avanzar un poco, Mogi había conseguido la lista de todos los empleados de grupo Yotsuba y el señor Yagami por su lado había logrado relacionar más muertes.

Matsuda parecía finalmente darse cuenta de que era el único que no hacía gran cosa, por lo cual se levantó y con voz decidida dijo:

-Ryuzaki, dime que hacer, yo también quiero ser parte importante de la investigación- L volteo su mirada hacía él.

-¿De verdad quieres ayudar?- preguntó seriamente, Matsuda asintió -¿podrías tráeme más café?- volteé a ver a L boquiabierta –también a nuestros invitados de ahí- señalo en dirección a un sillón.

Aiber y Wedy, unos amigos un poco raros de L estaban ahí. Wedy era una ladrona capaz de esquivar los sistemas de seguridad más complejos, incluso los de Watari y Aiber era un estafador. Dicho con las palabras de Light, para infiltrarnos en Yotsuba, necesitábamos a gente como ellos, aunque aun no lograba recordar de donde había oído el nombre de esa empresa.

Contunuara…


N/A: Bueno, espero que les haya gustad, hasta la otra.

Sayonara :3