Capítulo 15: Grupo Yotsuba

N/A: Holalala, ¿cómo están? Espero que bien. Quiero agradecer a Alexy y a Cristina Borja por sus reviews, de verdad me hicieron muy feliz. Los dejo con este capítulo que espero les guste.


Samanta POV

Apenas podía creer la mala suerte que parecía perseguirme desde que había accedido a vigilar a Misa haciéndome pasar por su estilista, me había tenido que cortar el cabello para cambiar un poco mi aspecto, por sugerencia de L, aunque no tenía idea de quién me tendría que estar escondiendo. Deseaba estar con L y Light, ayudando a investigar a grupo Yotsuba. Era realmente irritante andar de niñera, mirar a Misa sentirse el centro del universo. A mí lado, Matsuda estaba igual o más estresado que yo.

Suspire pesadamente y me fije un poco en la escena que Misa grababa, era una parte romántica, ella debía besar al protagonista, el problema radicaba en que Amane se negaba a hacerlo, argumentando que tenía novio. Volteé a ver a Matsuda, lo bueno al menos era que tenía a alguien con quien hablar de los pensamientos que cruzaban mi cabeza.

-Esto es una perdida de tiempo- le susurre, Matsuda no me respondió -¿ya has visto que hay detrás de nosotros?

-Sí, son las oficinas de grupo Yotsuba, según las investigaciones las muertes solo beneficiaban a ese grupo y ocurren los fines de semana, además hoy es viernes- asentí, al menos me estaba siguiendo en mi idea, que ni loca llevaría a cabo.

-Me gustaría echar un vistazo, aprovechando que estamos aquí- reí ligeramente, pero Matsuda no lo hizo.

Al cabo de unos minutos, tuve que acercarme a Misa para retocar su maquillaje, la ignore cuando me intentaba dar indicaciones, a pesar de todo, yo sabía hacer bien esas cosas, se me daba muy bien. Cuando regrese al lugar a donde había dejado a Matsuda, él ya no estaba. No le di mayor importancia, no me iba a poner a cuidarlo a él también.

Finalmente la grabación termino y Matsuda aún no aparecía, me empecé a sentir preocupada, así que al final tomé mi celular y lo encendí ya que para la grabación debía de estar apagado todo el tiempo. Tenía un par de llamadas perdidas de Reiji, una de Light y unas diez de mi hermano. Llame a L primero, para saber si algo había sucedido.

"Samanta ¿Dónde esta Matsuda?"

-Yo no tengo la menor idea- dije, ¿en verdad me llamaba solo para eso? -como ya he dicho tantas veces, no soy niñera de nadie.

"Escucha, Light ahora habla con Misa para informarla de un plan para intentar salvar a Matsuda" eso me dejo extrañada.

-¿Salvar?

"Matsuda esta en el interior del edificio de grupo Yotsuba, es obvio que intento espiarlos, pero fue descubierto" me sentí furiosa.

-¡Ese idiota se robo mi idea!- grite enojada -¡Cómo se atreve!

"Así que fue tu idea"

-Sí, pero no tenía la intención de hacerlo, solo se lo comente como una posibilidad- no hubo respuesta -¿Qué debemos hacer para salvarlo? Quiero que salga de esta para matarlo yo misma.

-Light convenció a Misa de que te preste ropa, quiero que ambas intenten parecer mejores amigas y síguele la corriente a Misa, ella sabe bien que hacer, no tengo tiempo de explicarte.

-De acuerdo- accedí, terminando la llamada.

Me acerqué a Misa, ella parecía muy molesta, cuando llegue enfrente de ella lo primero que hizo fue arrojarme unas prendas de ropa. Se trataba de un top negro, una falda negra y unas calcetas blancas. Vi la ropa incrédula, nunca había usado nada tan atrevido, fruncí el ceño. Seguro que esa sería una noche muy larga.

Cuando me puse la ropa me reuní con Misa y las dos caminamos rumbo a grupo Yotsuba. En la recepción del lugar estaba Matsuda rodeado de ocho hombres con trajes elegantes, seguro eran altos ejecutivos. Mi vista se paseo entre todos esos hombres, algunos me parecieron desagradables, entonces, lo vi, era Reiji Namikawa. Sentí los colores subirse a mi cara y repentinamente me sentí sorda. No escuchaba nada de lo que decía Misa, solo lo que oí fue cuando Misa dijo que habría una fiesta, por alguna razón que yo desconocía.

En cuanto llegamos al edificio de investigación apenas creía lo que veían mis ojos, ahí estaban varias amigas modelos de Misa, vestidas con un atuendo bastante parecido al que nosotras dos llevábamos. Resople malhumorada, me puse como nota mental no volver a aceptarle a L hacer cosas como esas.

Intente seguir la corriente de esa fiesta, nunca se me había dado lo de ser anfitriona de fiestas o simplemente estar en una fiesta. No podía evitar pensar que cualquiera de esos hombres era Kira, a excepción de Reiji, estaba cien porciento segura de que él no se prestaría a algo así, era ambicioso, pero no a ese punto; pero por Dios, como se atrevía a involucrarse con Kira, ya se llevaría una buena cuando volviéramos a reunirnos en privado.

Reiji se acercó a mí, con una mirada de aburrimiento, mire a mi alrededor para buscar alguna forma de escapar, pero todas las chicas están ocupadas con los otros hombres y Matsuda había vuelto a desaparecer. Se paró a mi lado y me sonrió discretamente.

-¿Qué hizo una chica como tú para acabar en este sitió?- reí ligeramente.

-Una vida llena de decisiones alocadas, señor- Reiji sonrió, parecía consiente de que no podía dar pista de que en realidad nos conocíamos, así que siguió con su juego, lo cual agradecí.

-Es la más guapa de esta habitación, señorita...

-Grey, señor- me acerqué al oído de Namikawa, para poder hablarle con un poco más de privacidad.

-Me debes una explicación, Namikawa, así que más te vale buscarme un espació en tu agenda.

-Siempre hay espació para ti en mi agenda, Samanta- me susurro a su vez en el oído -tu dime cuando y donde y estaré ahí.

-Mañana al medió día, me gustaría que fuese en un sitió privado- asintió, esta vez serió.

-Pasare por ti entonces, al medio día- a penas dijo eso, la puerta de los sanitarios se abrió abruptamente.

Matsuda salió de la habitación tambaleándose, parecía ebrio, pero lo gracioso era que él no había bebido nada con alcohol, así que de inmediato supuse que eso era parte del plan para salvarle la vida, "morir" antes de que lo matasen. La noche termino con Matsuda "cayendo" por el balcón del piso, finalmente todos los hombres se van y poco después las amigas de Amane.

Baje a ver si ya habían regresado L y Light, apenas iban llegando. Me acerque a ellos para saber como había salido todo.

-¿Y bien?- pregunte, esperando que todo el teatro que habíamos montado hubiese servido de algo.

-Matsuda esta bien- dijo L, adivinando mis intenciones.

-Bien, porque ahora mismo me voy a matarlo, mira que entrar a las instalaciones de grupo Yotsuba y encima me robo la idea...

-Pues gracias a tu idea, ahora tendremos que esperar para entrar en acción- rodeé los ojos.

-Ya te dije que no tenía la menor intención de hacerlo, no soy tan inconsciente- reclame frunciendo el ceño, sentía la mirada de Light encima de mí.

-¿No te quieres ir a cambiar, Samanta?- preguntó L, aún traía esa ropa ridícula, así que lo que hice fue subir a mi piso para deshacerme de ella, tal vez la quemaría o la guardaría para siempre.

Una vez en mi cuarto me quite la ropa y la arroje a los pies de la cama para luego ir a darme un baño, ese había sido un día largo y muy estresante. Suspire pesadamente, no me había sentido nunca en ese estado. Luego de un largo rato salí de la bañera y me puse una bata para ir a mi cuarto, no tenía sueño, así que tal vez iría a ayudar a mi hermano y Light en algo.

En ese momento oí que alguien llamó a mi puerta, fui a abrir, para mi sorpresa es Light quien esta al otro lado, pero no trae las esposas puestas. Por alguna extraña razón sentí ganas de besarlo, pero me contuve, no lo necesitaba, no a él, además, no estaba segura de que era lo que teníamos Reiji y yo.

-¿Qué haces aquí, acaso a L se le soltó la correa?- él frunció el ceño.

-¿De verdad creías que estaba con él absolutamente todo el tiempo?

-Vaya, gracias, acabas de aclararme una sería duda que tenía, ahora estoy un poco más tranquila- la expresión de Light cambió, por alguna razón no me parecía el mismo chico al que había conocido.

-Me alegra ver que todo salió bien, Sam- susurró acercándose a mi rostro, me aleje para evitar el contacto.

-Largo- le digo, intentando lucir sería y molesta, Light negó con la cabeza -¿Qué quieres Light?

-¿Por qué estabas cerca de ese hombre?- me quedo boquiabierta.

-¿Qué? ¿Hablas de Reiji?- asintió -pues ya lo conocía de hace tiempo, de hecho lo vi hace poco, siempre esta cansado y me cuenta de sus fastidiosas reuniones los viernes...- repentinamente entendí algo, Reiji me había estad dando pistas y yo apenas lo había comprendido.

-Vaya amigos los tuyos, Samanta- puse los ojos en blanco, lo cual molestó a Light más de lo que ya estaba.

-Es mí espía- le invente sin saber porque -él me da información, pero...

-L no sabe de eso- negué con la cabeza, con ganas de decir que ni siquiera Reiji lo sabía aún.

-Ya lo arreglaremos, quiero ayudarte, Samanta, quiero que veas que puedes confiar en mí- reí ligeramente –eres la única mujer que me interesa.

-Por favor- susurre, antes de poder decir más sentí su boca sobre la mía.

Mi primer impulso fue alejarlo, pero lo deje hacer, le permití que me besara, pero noté algo diferente, Light ya no me besaba de la misma forma de antes. Ahora era incluso tierno. Me aleje y lo mire con ojo critico, en definitiva ese no era el mismo Light que había conocido, peor no llegaba a lograr decir que era lo que tenía de diferente. Finalmente suspire, seguro ya me estaba volviendo loca.

-Bajare a ayudarlos en un momento- dije antes de cerrar la puerta.

A la mañana siguiente, al medio día, estaba a la entrada del edificio esperando a Reiji, me preguntaba que era lo que podía preguntarle y pedirle exactamente, no era de la clase de hombres fáciles de convencer y además no me parecía que supiera quien era Kira o algo de gran importancia, solo de una cosa estaba segura, él era importante y esos hombres harían lo que él les pidiera, por eso me parecía imperativo tenerlo de nuestro lado.

Medio reaccione cuando un auto se paró justo frente a mí, lo reconocí de inmediato y aún más al joven que se bajo de la parte trasera de este. Sonreí, pero Namikawa no, por lo cual simplemente me acerque, él solo me hizo una seña para que subiera al auto, lo hice, de inmediato una fragancia muy agradable inundó mi nariz. Olía a loción cara mezclada con el aroma a piel de los asientos de ese lujoso auto. Reiji se sentó a mi lado y pidió a su chofer que avanzara, me preguntaba a donde íbamos, lo cual se convirtió en la menor de mis preocupaciones cuando Reiji presiono un botón de la puerta del auto y subió un cristal oscuro que nos separo por completo de los asientos delanteros. Voltee a ver a Reiji, esperando a que él iniciara con esa conversación.

-¿Así que al final comprendiste?- preguntó.

-¿Comprender qué?

-Te estas volviendo lenta- fruncí el ceño -te dije lo de las reuniones, pensé que lo relacionarías fácilmente.

-Es obvio que no logre darle ninguna relación a las muertes contigo, ni siquiera recordaba que trabajabas en grupo Yotsuba- Reiji rio ligeramente -¿Cómo puedes estar ayudando a Kira?

-Eso tu ya lo sabes, conoces bien de que pie cojeo.

-Eres un ambicioso- comente, me sentía molesta.

-Es cierto, me gusta poseer cosas que se pueden comprar y para eso se necesita dinero y poder- no entendía como podía ser tan frío de repente –aunque, por alguna razón, eso es lo que menos me importa ahora.

-¿Y puedo saber cuál es esa razón?

-Sí eres buena te lo diré- puse los ojos en blanco –con esa actitud no me da la gana decírtelo- respire profundo.

-Reiji, necesito que seas mi espía- Namikawa no dijo nada, así que continué -lo único que debes hacer es todo lo que L te pida cuando te llame, negociare que te absuelvan de todos los cargos o cuando menos te den una sentencia reducida, por favor, necesito tu ayuda.

Reiji no dijo nada, pensó y pensó por un largo rato, entonces tomo mi mano non delicadeza y sonrió.

-Por ti lo que sea, princesa- me sonroje, acaso me había dicho ¿princesa?

-D... de verdad, no creí que te convencería tan fácil ¿Porqué accediste tan rápido?

-Por la misma razón por la cual me arrepiento de haberme liado con Kira- lo mire, quería que me dijese que razón tenía.

-¿Y esa razón es...?- pensé, ¿Qué podía hacer cambiar a un hombre como Reiji -¿Es por una chica?- asintió, mi corazón dio un vuelco –ya veo.

-Solo espero que esos sentimiento me sean correspondidos- medió sonreí.

-Deberías de comprobarlo cuando veas a tu chica- comente, fue entonces cuando sentí que me tomaba con una mano el rostro y lo acercaba a su dirección.

Continuara...


N/A: Espero que les haya gustado, la verdad es que tengo algunas dudas, siento que esta fic se va a alargar y no sé si separarlo cuando llegue a la mitad y hacer otro fic que sea la continuación o ponerlo todo junto ¿Ustedes que opinan? Pues bueno, nos vemos la otra.

Sayonara :3