High School DxD no me pertenece, pertenece a su respectivo autor.

Morphos: me alegro de que me haya salido bien :D Lo de Dulio si sale en el tomo 21, pero decidí no ponerlo ya que hay gente que aún no se ha leído dicho tomo. No spoiler XD

Zafir09: me alegra que te haya gustado :)

El Primordial385: lamento la tardanza, pero es que la caló quita las ganas de tó XD Parece que la batalla me ha salido bien. Me alegra mucho saberlo. No era por eso. Presentía problemas, así que decidió escapar XD

Este fic contiene/contendrá violencia, palabrotas, lemon mas o menos fuerte y demás cosas. Leedlo bajo vuestra responsabilidad, que yo ya lo he puesto en categoría M.

Yo hago esto por simple diversión, sin ánimo de lucro.

-comentarios.

-"pensamientos".

-*hablando por teléfono, comunicador, etc.*

-[Nimue]

-[Ascalon]

-[Ddraig, Albion, etc.]


Os invito a leer mis demás historias, buscadlas en mi perfil


Capítulo 26:

RETO LANZADO


-Ahhh. Estoy demasiado cansado. – masculló Issei mientras se tumbaba en el suelo.

Loki había sido llevado de vuelta a Asgard para ser encerrado. Los miembros que lucharon contra él se encontraban en el lugar donde se había desarrollado la batalla, recuperando fuerzas.

-Hacia mucho que no tenía tanta acción. – comentó Gabriel mientras acomodaba la cabeza del castaño en su regazo.

-Por mí esto podría quedarse así. Pelear contra un Dios… bueno, contra él y sus acompañantes. Nah, prefiero quedarme en casa durmiendo. – masculló.

-Gente. - murmuro Tannin de pie frente al grupo.

-¿Qué ocurre Tannin? – preguntó Rias.

-Hay que arreglar el terreno. Ha quedado destrozado por el combate. – dijo mirando por encima de su hombro.

-Yo paso. – Masculló el castaño – Me acabo de liar a mamporros con ese idiota de Loki. ¡No pienso mover un musculo para arreglar esto! ¡Que se ocupen los que no han hecho nada!

-Me pregunto a quien se referirá. – comentó Yura en un murmullo.

-Tampoco ha sido para tanto. – refutó el dragón.

-Claaaaro. Como tú solo has estado volando y echando fuego…

-¿Qué insinúas? – siseó Tannin.

-¿Yooo? Naaadaaa. – sonrió mordaz.

-Ise, tengamos la fiesta en paz. – Pidió Gabriel – Por cierto, te la devuelvo. – pasándole la espada al castaño.

-Yo igual. Ha sido de gran utilidad. – dijo Griselda, pasándole la espada dragonslayer.

-Ahhh. Da gusto teneros conmigo nuevamente. – suspiró mientras guardaba ambas espadas. ¡Muchachos, no hagáis caso al dragón senil! – Tannin gruñó con fuerza ante el insulto – Hemos hecho nuestro trabajo, ¡así que otros se encarguen del resto!

-¡Eres un puto gandul!

-¡Vete a la mierda viejo!

-¡¿A qué te destripo?! – exclamó Tannin mostrando sus afilados dientes.

-¡¿A que te ensarto?! – amenazó el castaño con [Ascalon].

-Bufff. Es imposible que consiga llevarse bien. – suspiró la [Serafín].

XXXXX

En la sala donde hasta hace poco Odín se había reunido con los Dioses japoneses, actualmente Azazel y Odín se encontraban charlando con los [Maous] y Miguel.

-*Parece que la cosa ha ido bien, ¿no?* - preguntó Sirzechs con una leve sonrisa.

-Ha sido una dura batalla, según me han explicado. Pero han sabido sobreponerse y usar sus recursos. – explicó el caído.

-*Dulio…*

-Tranquilo Miguel. No ha tenido que usar su [Balance Breaker], pero Gabriel le ha recriminado eso mismo. Ha sido demasiado arriesgado enfrentarse a Fenrir sin usarlo, pero Gabriel le ha ayudado con [Excalibur].

-*Me alegra escucharlo* - el líder del [Cielo] se relajó al saber que sus subordinados estaban bien.

-Ahora que lo pienso. Miguel, ¿no ibais a realizar una prueba a Dulio e Issei?

La pregunta de Azazel confundió a ambos demonios.

-*Así que sabes de eso*

-Estoy bastante informado de todo. Tengo oídos en todas…

-*¿Gabriel?*

-Sep. Está muy entusiasmada con ello. ¿Entonces?

-*He conseguido la aprobación del [Concilio] al completo. Haremos la promoción luego de la que harán los demonios.

-*¿Por qué esperar tanto?* - preguntó Serafall.

-*Porque debemos prepararlo bien. Esto es algo que nunca hemos hecho, así que queremos que salga bien.*

-Je, pasareis de ser nueve [Serafines] a ser once. Aumentáis rápidamente vuestro poder. – Se burló Odín - ¿Qué estáis tramando? – preguntó con guasa.

-*No tramamos nada, pero ciertamente creemos que tienen el nivel para sentarse junto a nosotros*

-*¿Se les dará las cartas?* - preguntó Sirzechs.

-*Ese es un tema complicado. No por qué no estén preparados, sino…*

-Entiendo. ¿Y vosotros? – esta vez la pregunta de Azazel fue a los demonios.

-*¿Hablas de su promoción?*

-Exacto. He escuchado que pensáis promocionar a Kiba y Akeno.

-*Correcto. Ambos tienen logros más que suficientes como para promocionarlos. Puedes dar por hecho que la promoción de esos dos está garantizada*

-¿Y los demás? También participaron.

-*Creemos que aún no están preparados para la promoción. Quizás la próxima vez, como con el grupo Sitri. Todos tienen mucho potencial.*

-Niños. – Interrumpió Odín mientras furnia el ceño, separando un dedo de su oído - Tengo novedades respecto a la [Facción de Héroes]. Esos estúpidos bebes.

-Los portadores de [Sacred Gear] capturados vivos por todos nosotros han muerto por causas no naturales.

-El viejo tiene razón. – Masculló Azazel, realizando la misma acción que el Dios – Shemhazai me acaba de decir que la causa son las Serpientes de Ophis.

-*Justo como pensábamos*

-*Esto se está poniendo más feo. Pronto se moverán. Tendremos que estar bien atentos.* - finalizó el demonio pelirrojo con gesto serio.


Al día siguiente

Las aguas volvieron a su cauce. El terreno había sido reparado, pero no por obra de los que estuvieron luchando en él. Todos estaban vivos, en mejor o peor condiciones. Odín había acabado la reunión relativamente satisfecho.

A pesar de que apenas se había hecho nada, no todo empieza a lo grande. Incluso el 'Tratado de Kuoh' era revisado periódicamente, teniendo reuniones cada cierto tiempo.

Tras la reunión se marchó nuevamente a Asgard, llevándose la réplica del martillo. No se sabía nada de Vali ni de sus compañeros ni del lobo Fenrir. El castaño tenía la sospecha de que este estaba con el [Blanco], opinión que todos compartieron.

Azazel había realizado pequeños cambios en [Grígori] para que Baraqiel y Akeno pudieran pasar tiempo juntos, lo cual alegraba a ambos. Tenían muchísimo tiempo que recuperar y una relación que arreglar adecuadamente.

Gabriel había vuelto al [Cielo] para dar su informe junto a Griselda. Dulio reanudó sus viajes por el mundo.

El castaño, como de costumbre, se encontraba en el salón del club de Rias, sentado cómodamente en el sillón donde solía sentarse el caído, leyendo un libro del gordo cabrón… perdón, de G.R.R. Martin.

-El viaje escolar es dentro de poco. – comentaba John.

-Es cierto. Debemos hacer compras. – asintió Irina.

-He oído que hay que llevar solamente la ropa interior, que es popular en estos momentos. – Todos miraron raro a Xenovia - Parece que cuando vayamos al interior del baño, el que estemos junto con todas los demás, las demás se reirán de nosotras si no usamos ropa interior adecuada. Yo no tengo una ropa interior que se vea linda. ¡Tal vez sería mejor para nosotras que vallamos de compras juntas!

-El blanco es el mejor. Creo que esa es la ropa interior ideal que el señor y mi señor Miguel aprueban. – dijo Irina.

El castaño alzó una ceja divertido.

-Ni hablar. – le contrarrestó Xenovia.

Ambas chicas se pusieron a discutir de eso mientras los demás continuaban con la organización.

-Estoy perdida. – susurro Ross ganándose la atención de todos. La valkiria se encontraba en una esquina hecha ovillo - ¡Horrible! ¡Mi señor Odín es tan horrible por haberme dejado atrás! Esto debe significar que estoy despedida ¿no? ¡He trabajado muy duro para Odín y él me dejó en Japón! ¡Como él piensa, no puedo hacer mi trabajo correctamente! ¡Yo soy virgen! ¡Soy una mujer de edad joven, que es igual al número de años que no ha tenido novio!

El castaño estuvo a punto de carcajearse pero se aguantó las ganas.

-No te preocupes por eso. – Hablo John – Ninguna de las presentes ha tenido nunca un novio.

Una sombra oscura pasó sobre los ojos de Rias, recordándole su aun existente compromiso con Raiser Phoenix. Al dragón no se le pasó desapercibido. Una idea empezaba a surgir en su mente, pero todo dependía de lo que ocurriera a continuación.

Entonces la pelirroja se levantó de su asiento, caminando hacia donde estaba la llorosa valkiria, ayudándola a levantarse para después sentarse nuevamente en el sofá, una al lado de la otra.

-¿Podrías responderme a una pregunta? – Rossweisse asintió - ¿Te gusta la enseñanza?

-Sí, siempre he querido enseñar.

-Entonces podría conseguirte un trabajo de profesora. Ya hicimos algo parecido con el profesor. – Ambas desviaron la vista al castaño, que alzó levemente el libro para después continuar con su lectura - ¿Crees poder hacerlo?

-Me he graduado de la escuela hogar por haberme saltado grados. Todavía soy joven en edad pero puedo enseñar a los estudiantes como maestra. ¿Pero poder vivir en este país? si volviese a casa los demás se enojarían y me dirían 'sí que eres valiente por mostrar tu cara cuando volviste después de que nuestro señor Odín llegó.' Y probablemente ya me habrían quitado mi posición y finalmente fui capaz de encontrar un trabajo en el que habría podido tener una vida estable. – murmuró deprimida.

-Ufufufú, así que ahí es donde este plan entraría. – El castaño sonrió al ver que sus pensamientos no eran erróneos - Esta documentación merece la pena que la ojee s- dejando unos papeles frente a ella – Estas serán las condiciones por las que voy a contratarte.

Rossweisse hizo una mueca de asombro después de mirar a través de los documentos.

-¡E-es… esto es increíble! - exclamó Rossweisse observando los documentos frente a ella - ¿En serio? ¡Hay mucho de este seguro! ¡Y hay devolución de impuestos!

-¿Te gusta? - sonrió Rias.

-¡Mucho! ¡Es increíble! ¡Así que a los demonios ganan mucho! El sueldo base es totalmente diferente al de nosotros. Incluso si se comparan con Valhalla, estos tienen mejores números.

-"Soborno. Propio de demonios" – se burló Issei en su mente.

-Estos documentos… Exponen los beneficios para servirme a mí directamente. – dijo dejando otra hoja frente a ella.

-Me enteré de que la casa de Gremory es una familia que tuvo a uno de sus miembros que ascendió a un [Maou] y esos temas especiales realizados en el territorio Gremory son muy populares y están recibiendo altas ventas del mismo modo. – dijo Rossweisse observando la otra hoja.

-Es cierto. Si te quedas con nosotros podrás continuar con tus estudios. Los Gremory están buscando a gente con mucho talento. - Rias saco una pieza. La [Torre] - Así es como es. ¿Te convertirás en mi servidora para que puedas iniciar un negocio en el [Inframundo]? Creo que vas a ser capaz de convertirte en un miembro de gran potencial al obtener la pieza de la Torre y con la ayuda de tu magia. Sólo espero que sea posible con una sola pieza de ajedrez.

-Siento que este es el destino. Puede ser que sea mi imaginación egoísta, pero como nunca los he conocido a todos excepto en el hospital del [Inframundo], es posible que se haya decidido que resultaría así.

Rossweisse aceptó la pieza color carmesí. Después de ese momento, un resplandor carmesí brillante iluminó la habitación y alas de demonio aparecieron en la espalda de la valkiria.

-Recientemente se anunció que los cambios en las [Evil Pieces] no utilizadas, refleja la tasa de crecimiento del [Rey] que las posee. El [Maou] Ajuka Belcebú, que formó parte de su creación, es famoso por incluir el 'factor secreto' a los programas técnicos. – explico Kiba.

-Chicos, acabo de reencarnarme en demonio. Me llamo Rossweisse, soy una antigua valkiria. Dado que el sueldo anual de demonio y sus seguros son más atractivos que los de mi hogar, tengo mucha seguridad desde el estado financiero de la familia Gremory y mi futuro será muy estable, por ello me he convertido en un demonio. Así que por favor, cuiden mucho de mí a partir de ahora. – dijo con una reverencia.

-Y con ella, Rossweisse, completo mi penúltima pieza. La segunda [Torre]. - murmuro Rias contenta.

-Bueno, yo creo que está bien. Incluso cuando me uní hubo un lío. – dijo Xenovia.

-Ufufufú. Odín... la próxima vez que nos veamos ¡te vas a enterar! – sonrió de forma espeluznante Ross.


Varios días después

El día del viaje a Kioto se acercaba, pero a pesar de eso un día fueron a la casa de los padres de Rias en el [Inframundo]. La adquisidor de una nueva pieza junto al incidente con el Dios Loki provocó que los padres de la pelirroja invitaran a su grupo y al trio angelical a pasar un día en el castillo Gremory.

Para Rossweisse todo era algo muy novedoso, ya que era la primera vez que viajaba en el tren de los Gremory. El castaño discutía con Kiba, Gasper y John sobre la diferencia entre 'Canción de fuego y hielo' y 'Juego de Tronos'. Una vez que llegaron a la estación, una limusina les esperaba a la salida.

-En el futuro me gustaría crear una escuela de magia nórdica aquí y empezar con el negocio de entrenar valkirias a partir de demonios femeninos. – decía Rossweisse mientras miraba el paisaje del territorio Gremory.

-¡Nunca pensé en visitar la casa de un demonio de [Clase Suprema]! ¡En un honor! ¡Debe ser gracias al Señor y al [Maou]! – exclamaba alegre Irina.

-Así que esto es el [Inframundo]. – murmuraba Asia con asombro.

El viaje no duró demasiado, pero ni Irina ni Asia ni Rossweisse estaban preparadas para algo así.

-¡Bienvenidos al Castillo Gremory! - exclamaron decenas de sirvientas colocadas en fila.

-¡! – el trio retrocedió varios pasos, asombradas y asustadas.

-A mí me pasó algo parecido. - murmuró el castaño con media sonrisa a sus hermanas menores.

-Bienvenida a casa Princesa. - saludó Grayfia con una leve reverencia.

-Buenos días hermana Grayfia. ¡Es un placer volver a casa! - exclamó Rias contenta.

-Señorito. – saludó al castaño.

-Grayfia. Un gusto volver a verte. – Devolvió el saludo – Ellas son mis hermanas pequeñas. Irina Shidou y Asia Argento.

-Un placer conocerlas. Espero que disfruten mientras estén aquí. – sonrió mientras hacia una reverencia.

-Irina, Asia, ella es Grayfia Lucifuge, [Reina] del [Maou] Lucifer así como también su esposa.

-Un gusto. – dijeron ambas aun asombradas.

-¡Hermana! - exclamó Milicas corriendo por el pasillo abrazando a su tía con fuerza.

-¡Milicas! ¡Que agrado volver a verte! – sonrió Rias mientras abrazaba a su sobrino.

XXXXX

Sentados alrededor de una enorme mesa redonda se encontraban los patriarcas Gremory, Grayfia junto a su hijo, Rias y su sequito y el trio angelical.

-Lord Gremory, Lady Gremory, os presento a Irina Shidou y Asia Argento. Chicas, ellos son los actuales líderes de la Casa Gremory.

-Un honor conocerles. – ambas hicieron una reverencia.

-El placer es para nosotros. –sonrió Venelana.

-G-gracias por permitirnos venir. – agradeció Asia bastante incomoda.

-No tienes por qué agradecer nada. Y no te sientas incomoda. Las riñas entre ángeles y demonios acabaron.

Asia pudo relajarse un poco, pero no estaba nerviosa por eso. Estaba nerviosa por estar rodeada de tanto lujo. Irina más que intimidada seguía asombrada.

-Así que por fin has decidido quien será tu otra [Torre]. - murmuró Venelana sonriente mientras se bebía una taza de café.

-Así es. Os presento a Rossweisse. Una valkiria que hasta hace muy poco fue guardaespaldas del Dios Nórdico Odín. - presentó Rias a la albina.

-¡E-es un placer conocerles! - exclamó Rossweisse levantándose nerviosa de su asiento – Mi nombre es Rossweisse. Como bien ha dicho mi ama, soy una antigua valkiria que ha trabajado hasta el momento como valkiria asistenta del [Padre de Todos]. - mirando a los presentes – Mi ama me convenció de que formar parte de esta familia era lo mejor para mi futuro. Las diferencias eran muchísimo mejores que cuando trabajaba para Odín. Así, Lord Gremory, Lady Gremory, [Maou] Lucifer, cuiden bien de mí. – termino haciendo una leve reverencia.

-Ya veo. Y dime, Rossweisse, ¿cuál es tu sueño? - preguntó Venelana sonriente.

-En algún momento, en el futuro, me gustaría establecer una escuela de magia nórdica en el territorio Gremory con tal de entrenar a otras valkirias y a mujeres demonio. – explicó algo avergonzada.

-Es un sueño honorable. A las mujeres nos tienen fritas. – comentó con burla - ¿Qué planes tienes para Rossweisse querida?- preguntó a su hija.

-Una [Torre] mágica. Su defensa como [Torre] será mejorada notablemente, mientras que sus ataques mágicos serán reforzados.

-Muy inteligente.

-¿Y en caso de tener que pelear cuerpo a cuerpo? - preguntó Lord Gremory.

-He sido adiestrad en el combate cuerpo a cuerpo. Puedo defenderme perfectamente. - respondió Rossweisse orgullosa.

-Con esta última adquisición solo me falta una pieza para completar mi sequito… un [Alfil].

-Tienes un gran equipo, hija. – Sonrió Lord Gremory contento – Estoy seguro de que conseguirás un buen [Alfil].

-Me gusta esta última adquisición. – Comentó Venelana - Por cierto, los de segundo año tienen un viaje a Kioto, ¿verdad?

-Eso es así. – Le respondió Issei – Azazel, Rossweisse y mi persona les acompañaremos.

-En el pasado Rias nos trajo encurtidos japoneses de Kioto que eran bastante deliciosos.

XXXXX

Después de una agradable y larga charla estaban por abandonar el castillo. Iban a transportarse a través de círculos mágicos, pero se enteraron de que Sirzechs había vuelto al castillo. Al final acabaron yendo a buscarlo para saludarlo. No podían irse sin visitar al [Maou].

El pequeño Milicas fue junto al grupo, charlando animadamente con Asia e Irina. Atravesaron los pasillos del inmenso castillo siendo guiados por Grayfia. La [Reina] charlaba con el castaño mientras guiaba al resto.

Al final acabaron llegando a una amplia sala, en la cual se encontraba Sirzechs con alguien conocido para los Gremory. Un joven moreno alto y musculoso con una sonrisa de gran confianza. Para desgracia de la mayoría, también se encontraba presente cierto rubio.

-Oh, hola chicos. – saludó Sirzechs al grupo.

-Sirzechs / [Maou] Lucifer.

-¡Sairaorg! ¡Cuánto tiempo sin verte! – exclamó la pelirroja abrazando al moreno, ignorando completamente al rubio...

-Un gusto volver a verte Rias. – este la estrechó entre sus brazos para luego separarse.

-¿Y a mí no me saludas? – le preguntó el rubio arrogante.

-Estoy hablando con mi primo y mi hermano. – Masculló Rias - Hermano, ¿para qué ha venido Sairaorg? - preguntó Rias mirando a su hermano curiosa.

-Ah eso. Vino para entregar una bolsa de frutas del territorio Bael. Como es nuestro primo hablamos de que debemos visitar el hogar de Bael como muestra de gratitud.

-Ya veo. ¡Me encantaría ir!

-Otra cosa es que en el próximo partido. Sairaorg no tiene condiciones especiales en lo que respecta a las normas del duelo. Se han levantado todas las normas excepto las más restrictivas.

-¡! - Rias miraba incrédula a su hermano para luego mirar a Sairaorg - ¿Aceptaras todos? – le pregunto incrédula.

-Correcto. Tanto al vampiro que detiene el tiempo o cualquier otra arma que tengas. Lo tomaré todo de frente. Si no pudiese detener todos vuestros ataques no me podría hacer llamar el heredero de la Casa Bael. - respondió el moreno con una sonrisa confiada.

-Sin duda alguna será un gran encuentro. – Comentó Issei – Ambos podréis demostrar todo vuestro poder sin conteneros.

-No lo creo. – Negó el rubio – Está más que claro que Sairaorg vencerá.

-¡Te equivocas! – Exclamó Rias enojada – Nosotros seremos los que ganemos. ¡Lo daremos todo!

Sairaorg sonrió orgulloso al ver como su prima plantaba cara a Raiser Phoenix. No era un secreto que Sairaorg tampoco aguantaba al rubio. Si pudiera, le daría una paliza.

Raiser se acercó arrogante hasta estar a apenas unos centímetros de la pelirroja. Los siervos de Rias entrecerraban los ojos. Rossweisse, Asia e Irina miraban sin entender que estaba pasando. Issei sonreía disimuladamente. Era hora de poner su plan en marcha.

-¿Acaso te crees que eres capaz de vencerle? – preguntó con una sonrisa arrogante - ¿Acaso crees que por haberte enfrentado al Dios Loki eres capaz? Ciertamente lo enfrentaste, eso no lo niego. Es una noticia sin parangón en todo el [Inframundo]. Pero también he oído que vosotros solo os quedasteis atrás, junto a los Sitri, mientras otros hacían todo el trabajo. Te lo tienes muy creído. – La agarró suavemente de las mejillas – Cuando nos casemos, tendré que disciplinarte adecuadamente.

La pelirroja se deshizo del agarre con brusquedad, mirando al rubio con ira.

-Hum. Oye Sirzechs, ¿puedo hacerte una pregunta? – le preguntó el ángel al demonio.

-Por supuesto. ¿De qué se trata?

-¿Acaso no se podía evitar el compromiso? Digo, escuche que Sona lo consiguió jugando una partida de ajedrez.

Los jóvenes no entendían el objetivo de su profesor.

-Entonces – su mirada se desvió hacia la pelirroja, que abrió los ojos como platos - ¿por qué no le retas a un [Rating Game]? De ese modo podrías librarte del compromiso.

-…

-¿Acaso eres estúpido? No tiene posibilidad alguna. Tiene menos que contra Sairaorg.

El castaño, ignorando olímpicamente al Phoenix, avanzó hasta colocarse junto a la pelirroja.

-Sabes que puedes derrotarle. Tienes un equipo que puede. Tus compañeros barrerán el suelo con su equipo, y tú con él.

Rias sonrió ante las palabras de aliento. Observó a sus sirvientes. Todos se veían confiados. Tenía razón. Hace unos meses habría admitido que no habría podido derrotar a Raiser… pero ahora era posible. Si, ¡podían ganar!

-Raiser Phoenix, te reto a un [Rating Game]. – le retó con toda la confianza del mundo.

Sairaorg sonrió enormemente, orgulloso. Sirzechs también sonrió levemente. Raiser, por su parte, tenía una mueva de furia.

-Hum. Esto es muy interesante. Un combate por su mano. No creo que nadie se queje. El derecho para convocar esto lo tiene. ¿Raiser?

El rubio, ante la pregunta del pelirrojo, deshizo su mueca para sonreír nuevamente con arrogancia.

-Muy bien. ¿Quieres jugar? ¿Quieres que te humille? ¡Perfecto! ¡Acepto tu reto! ¡Cuando quieras lucharemos!

-Pero no podrá ser ahora. Tenemos un viaje de estudio. – le comentó Issei a Sirzechs.

-Tenía entendido algo así. Y luego está el duelo contra Sairaorg. Pero hay tiempo suficiente entre ambos hechos. Entonces, ¿os parece si vuestro duelo se realiza tres días después del viaje?

-Tiempo suficiente. – asintió el castaño contento.

-Acepto. – dijeron Rias y Raiser al unísono.

-Entonces todo arreglado. El combate será tres días después de que volváis de vuestro viaje a Kioto. Sin más que decir, tengo asuntos que atender.

El [Maou] se retiró de la sala junto a su esposa e hijo, dejando a los jóvenes solos.

-Disfruta mientras puedas, Rias. Te aseguro que te arrepentirás de esto. – masculló Raiser para después marcharse.

-Bien hecho prima. Estoy cien por cien seguros de que podrás derrotarle. ¡Entonces vuestra moral subirá para nuestro encuentro! – exclamó contento.

La pelirroja suspiró para después mirar a su sequito y sonreír, los cuales le devolvieron la sonrisa.

Después del tenso momento, el grupo hizo un poco de turismo tanto por el territorio Gremory como por la capital.


Día del viaje a Kioto

El día del viaje había llegado. Los estudiantes de segundo año se encontraban bastante nerviosos. Conocerían otra ciudad que no fuera Kuoh. En la estación de trenes Rias fue la única de los de tercero y primero que los despidió, ya que los demás tenían clase.

-Tomad esto.

Rias le entrego una tarjeta a cada uno de sus miembros.

-¿El legendario? – pregunto Kiba.

-Exacto. Esto es necesario para que los demonios disfruten de Kioto, el llamado 'pase de autobús gratuito'. Esta tarjeta es para qué demonios puedan visitar templos.

-¿Y nosotras? – preguntó Irina.

-Somos ángeles. A nosotros no nos hace falta alguna. – le explicó Issei.

-Ahhh.

El castaño observó su móvil, viendo que era hora de irse.

-¡Bien, todo el mundo al tren! – exclamó.

Los alumnos empezaron a subir uno a uno. Azazel y Rossweisse ya se encontraban dentro, preparados para organizar.

Issei estaba a punto de subir, pero Rias le detuvo.

-Profesor.

-¿Si?

Rias se rascó la mejilla, levemente avergonzada.

-Quiero darte las gracias por lo de Raiser.

-No tienes que dármelas. Ya lo sabes.

-Aun así, gracias. Y por favor, cuida de mis chicos. No soportaría que les pasara nada.

El castaño sonrió y le acaricio levemente la cabeza.

-Tranquila. Prometo que los traeré sanos y salvos.

Rias sonrió de vuelta y se marchó. El castaño subió al tren y se sentó en su asiento, junto a los demás profesores.

XXXXX

El viaje hasta Kioto se realizaría en tren bala, por lo que el viaje duraría menos que si hubieran ido en autobús, coche o un tren normal y corriente. Lo bueno es que era bastante cómodo.

Los profesores se iban turnando para revisar de vez en cuando a los alumnos, evitando que hicieran alguna trastada. Durante el viaje, Rossweisse e Issei charlaban amenamente sobre la nueva condición de la valkiria. Azazel se la pasó durmiendo o interviniendo de vez en cuando.

Una vez llegó el turno del castaño, este abandonó su asiento, por lo que Rossweisse se dedicó a leerse la guía que la directora les había dado para el viaje.

El castaño abandonó su vagón para pasar al de los estudiantes. A pesar de su presencia, estos seguían dedicándose a lo suyo. Conforme avanzaba llegó a localizar al grupo sobrenatural. Primero a los demonios Sitri, que estaban sentados lo más cerca posible mientras hablaban de su responsabilidad como miembros del [Consejo Estudiantil]. Intercambiaron algunas palabras con el castaño y luego este siguió, encontrándose con Kiba, intercambiando un saludo, hasta que localizó a las chicas Gremory.

Xenovia e Irina estaban sentadas una al lado de la otra. Ambas solo señalaban hacia afuera, comentando extasiadas los paisajes que pasaban velozmente debido a la velocidad del tren bala. Frente a ellas estaban el dúo de pervertidos. Detrás se encontraban Asia y John, que charlaban de algo animado, pues sonreían y se reían por lo bajini.

Pasó junto a la peli azul y la castaña cuando Xenovia le detuvo.

-Profesor, ¿puedo hablar con usted?

-Por supuesto.

La peli azul se levantó y caminó junto al castaño hasta estar un poco separados del resto de estudiantes, pero sin abandonar el vagón.

-Dime, ¿de qué se trata? Debe ser importante para habernos alejado.

-No sé si sabrá que no dispongo de [Durandal] en este instante.

-Si. Me han comentado algo. Al parecer los alquimistas de la Iglesia Ortodoxa han conseguido averiguar un modo de suprimir su aura, por lo que la han enviado al [Cielo] para probar la teoría.

-Así es.

-El suprimir la aura ofensiva de [Durandal] sin perder su poder como espada sacra. Es algo que ha tomado mi interés con fuerza.

El castaño suspiró y negó.

-Xenovia… En mi opinión esto es un error.

-¿?

-[Durandal] depende de su portador. Cuando Kiba la empuñó en vuestro combate contra los Sitri, el aura de la espada se volvió más tranquila. Todo depende del portador. Roldan, el portador más poderoso que ha blandido a [Durandal], realizó grandes hazañas con esa espada a través del campo de batalla. Vasco Strada consiguió hacer retroceder a Kokabiel durante la [Segunda Guerra Mundial]. Tú no has llegado ni a la segunda década. Es normal que no seas capaz de controlar su poder. Como ya he dicho, creo que es un error lo que están haciendo, pero yo solo puedo dar mi opinión. Deberías pensar en ello en vistas del futuro.

-Ya veo.

-Xenovia, escúchame atentamente. Yo poseo dos espadas sagradas y a Ddraig. Incluso con los años que han pasado, estoy muy lejos de poder controlar al cien por cien el poder de alguno de ellos. Pudiste comprobarlo cuando Gabriel la usó en la batalla contra Loki. Era muchísimo mejor que yo.

-[Verdad verdadera]

-[El truco esta en admitir la verdad]

-Entonces, ¿qué voy a hacer?

-Tranquila. Como ya he dicho, tengo dos espadas. Si es necesario, te prestaré a alguna, o incluso las dos. Tengo tres recursos a usar.

-Gracias profesor.

Sonriente la chica volvió a su asiento.

-¡KYAAA!

Sonriendo divertido, el castaño desvió su vista a la entrada del vagón, donde Kiba hizo su aparición. El rubio saludó nuevamente al castaño para luego ponerse junto a Xenovia y compañía. Los cinco se pusieron a hablar de cómo realizarían las visitas a los lugares turísticos así como del combate contra Raiser Phoenix y luego contra Sairaorg Bael.

Luego de realizar su inspección, el castaño volvió a su asiento. Rossweisse continuaba sumergida en su lectura, por lo que el castaño decidió sentarse y charlar un rato con Ddraig y compañía.

XXXXX

Abriendo los ojos, el castaño se visualizó en la ya más que conocida habitación blanca. Blanco y sin brisa alguna. Había decenas de mesas circulares. Mesas con multitud de sillas a sus alrededores. Todas sus sillas ocupadas con hombres y mujeres de todas las edades y complexiones intentando hablar con los antiguos portadores. Ninguno se inmutaba.

-Y como siempre no se enteran. – Se llevó una mano a la barbilla - Probare otra cosa. Yo, aquel que despertara a los dos dragones celestiales que robaron los principios de la dominación de Dios…

-[¿Qué haces?] – pregunto Ddraig.

-Era para ver si reaccionaban, pero están igual de empanaos que siempre. Son aburridos. – un pequeño silencio – Por cierto Ddraig.

-[Dime]

-¿A qué se refiere con el Infinito y el Sueño? ¿De qué se burla y desprecia? No lo entiendo.

-Infinito se refiere a Ophis y el Sueño a Great Red. Desprecia a ambos. Es un misterio que nació con el canto.

El castaño se dio la vuelta para encontrarse con una hermosa joven. Tenía el cabello largo, rubio y ondulado, y un cuerpo de infarto. Esta vestida con un vestido negro que se ajustaba a su esbelta figura, con un corte en su pierna derecha, dejándosela ver.

-[Elsa]

-Ha pasado tiempo Ddraig. – saludo la joven.

-Elsa, tiempo sin vernos. – saludó el castaño.

-Lo lamento. Últimamente he venido poco.

-[Pensé que tú y Belzard no saldríais de nuevo]

-No digas eso Ddraig. Siempre estamos apoyándolos. Después de todo, él va a perder su conciencia pronto. – Dijo poniendo una expresión triste.

-¿Y qué te trae por aquí? – preguntó el castaño.

-Es por un asunto importante. Después de todo, he tenido que desplazarme mucho para llegar hasta aquí.

-¿Y cuál es?

-Siempre te observamos. Y hemos visto que recientemente has tenido algún que otro problema.

-Yo diría que más de uno y de dos. He tenido unos meses bastante animados. – se rio el castaño.

-He venido a entregarte esto. - dijo sosteniendo una pequeña caja entre sus manos.

-Bueno. He venido para entregarte esto. – Elsa le entrego la caja – Supongo que la clave ya te la ha dado Beelzebub. – entonces un destello apareció en la mano de Issei y con ella una llave.

-No sé por qué, pero creo que me he perdido algo.

-Parece que sí. – Sonrió la mujer - Lo que contiene esta caja son las posibilidades delicadas de [Sekiryuutei]. Ambos pensamos que tú puedes abrirlo. Ambos creemos en ti y lo que tú y el actual [Hakuryuukou] podéis hacer. Ambos no solo competís entre vosotros, sino que podéis luchar en equipo. Por favor, abre la caja, pero recuerda… debes asumir la responsabilidad y no renunciar. No importa lo que suceda, acéptalo con alegría.

Issei se quedó mirando a Elsa para luego coger la llave y girarla en la caja. Una vez empezó a girarla algo hizo clic y la caja se abrió. Al instante se vio envuelto por una luz cegadora.

XXXXX

Cuando abrió los ojos vio que aún estaba en el tren, en su asiento. Miró a todos lados. Rossweisse seguía sumida en su lectura y Azazel dormitaba tan tranquilo.

-"¿Qué es lo que acaba de pasar?"

-[Recibiste la caja de Elsa y la abriste]

-"¿Y que había dentro?"

-[Ni idea]

-"¿No sabes nada de nada?"

-[Lo que fuera que estaba dentro salió volando. Lo único que sé es que no has sufrido ningún cambio. Pero tranquilo. Es algo que te pertenece. Volverá a ti cuando lo necesites]

-"Pues vaya." – pensó desanimado.

Después de hablar con Ddraig decidió dormirse. Después del largo viaje, el tren bala estaba llegando a Kioto.

-*Estamos llegando a Kioto.*

XXXXX

Tras unos minutos de espera el tren alcanzó la estación. Debido a su alta velocidad, el tren empezó a detenerse a una buena distancia de la estación. Los profesores ya se habían preparado y cada uno fue con su grupo. Al castaño le tocó el grupo donde estaban sus queridas hermanas.

-¡Bien muchachos, bajad educadamente del tren! ¡Y que a ninguno se le ocurra hacer alguna trastada! – exclamó.

Siendo seguido por sus alumnos, todos bajaron al andén. Cada grupo se marchó junto a su profesor. Rossweisse se mantuvo con el castaño mientras Azazel se marchaba con otro grupo. Debido a que era nueva, le aconsejaron ir con otro profesor, y dado que Issei era el más nuevo luego de ella, podría adaptarse adecuadamente sin tener problemas. Algunos opinaron que mejor un profesor experimentado, pero creyeron que sería mejor que fuera con alguien que entendiera su posición.

-¡Kioto! ¡Estamos en Kioto! – exclamaron los alumnos, empezando a echar fotos o hacerse selfies.

Tomando la delantera, con Rossweisse a su lado, el castaño logró llegar hasta una de las salidas. Alzando la mirada el castaño alzó las cejas levemente sorprendido. Había viajado durante muchos años por todo el mundo. Había visto todo tipo de monumentos, pero ciertamente el lugar era asombroso.

La estación era enorme. No tenía la arquitectura hermosa que había encontrado en otros lugares, ni era la más grande, pero ciertamente era impresionante. Le hacía preguntarse como sería la de Tokio.

-¡Mirad, mirad! ¡Chicas mirad eso! - exclamó Xenovia.

-¡Es increíble! - exclamó Irina arrastrando a una asombrada Asia.

John iba junto a ellas, tomando fotos sin parar y con un palo selfie en su espalda, por si las moscas. El castaño, sonriente, observaba como sus alumnos se alejaban rápidamente.

-¡Chicas! – Escuchó que Kiryuu llamaba al grupo - El punto de encuentro es el vestíbulo del hotel. Tenemos que llegar pronto para poder hacer las actividades. – Luego saco una guía de viaje – El hotel está bastante cerca. Tenemos que ir a la estación de autobuses y luego a la derecha. ¡A ver, atontados, venid para acá! ¡Si no llegamos a tiempo al hotel no tendremos tiempo para hacer nada esta tarde! – exclamó, llamando la atención del alumnado… y el de los transeúntes.

Ambos profesores se rieron ante la cómica escena.

-Pues salimos a la calle y ya. No quiero estar dando vueltas por aquí. – Comentó John - ¡Quiero ver Kioto!

-John, perderse en un entorno extraño no es divertido. La falta de juicio de una persona puede provocar muchas víctimas. – dijo Karyu con una luz escalofriante en sus gafas.

-"¿Pero a esta que le pasa?" – fue el pensamiento de sus compañeros.

-Ella tiene razón. - añadió Rossweisse –Hacedle caso a Kiryuu, el trabajo en equipo es importante. Dejemos que Kiryuu nos guie desde aquí. Quien sabe que peligros se esconden en Kioto.

Entonces el grupo se puso en marcha, dejando a un impactado Issei.

-¿Acaso cree que estamos en un campo de batalla? – Se preguntó en voz alta – Creo que el combate contra Loki le ha dejado secuelas.

-¡Profesor, dese prisa! – escuchó el grito de Kiryuu.

-¡Voy!

Salieron de la estación de trenes. Caminaron un rato hasta que Irina y Xenovia gritaron.

-¡Kya! ¡La Torre de Kioto!

Justo enfrente de ellos, y cerca de la estación estaba la torre. Sin duda era un edificio impresionante. Los estudiantes empezaron a hacerle fotos con el móvil, los cuales luego imprimirían para cuando volvieran a Kuoh. Incluso ambos profesores aprovecharon para sacar fotos.

Les fue fácil llegar al hotel, ya que solo debían seguir la guía / mapa o a los estudiantes que tenían el mismo uniforme de invierno que ellos. Cuando llegaron al hotel los ángeles y demonios miraban incrédulos el nombre de este. El hotel se llamaba 'Hotel de Kioto Sirzechs'.

-Vale. Creo que ya hay pocas cosas que me puedan sorprender de los demonios. – murmuró el castaño.

Lo gracioso es que justo al lado, y en construcción estaba el futuro 'Hotel de Kioto Serafall'.

-Retiro lo dicho.

-Una cosa. – Habló John - ¿Ese es el hotel?

-¿A qué te refieres? – preguntó Asia.

-Sí, el hotel donde debemos de hospedarnos es ese.

-Así es. El panfleto dice eso. - respondió Kiryuu sorprendida – Es increíble que podamos hospedarnos aquí con la cantidad que hemos pagado por la excursión.

Al entrar al 'Hotel de Kioto Sirzechs' algunos se quedaron aún más impresionados por lo lujoso del Hotel.

-Lujos, lujos y más lujos. – masculló, empezando a cabrearse.

-¿Pero cómo podemos quedarnos aquí? Hay mucho lujo. - dijo Irina sorprendida.

-¿Cómo podemos quedarnos aquí? – preguntó Asia.

-El hotel pertenece a la familia Gremory, el que tengamos que pagar es irrelevante.- respondió el castaño con un tic en la ceja.

Después de llegar el resto de grupos, los profesores empezaron a pasar lista para saber si estaban todos los alumnos. Los ángeles y demonios vieron que Azazel, Issei y Rossweisse estaban hablando entre ellos. El castaño negó divertido con la cabeza para luego hacerle un gesto afirmativo a Rossweisse. Acto seguido la valkiria se puso de pie delante de los estudiantes con un gran brillo en los ojos.

-¡Atención chicos! ¡Hay una tienda de cien yenes en el centro comercial subterráneo de Kioto! ¡Si necesitáis algo id ahí! ¡Sed cuidadosos con vuestro dinero! ¡No compréis cosas caras porque se os acabara pronto! – dijo entusiasta.

-¿Qué coño le pasa a esta mujer? – susurro uno.

-¿Un discurso de yenes? – se preguntó otro.

-Esta mujer es capaz de haber investigado donde están todas las tiendas de cien yenes de la zona. - murmuro Azazel llevándose una mano al rostro.

-¿Qué apuestas a que lo ha hecho?

-Cien mil dólares.

-Hecho.

Ambos estrecharon sus manos.

-¿Tienes tal cantidad de dinero? – preguntó con una sonrisa burlona – En caso contrario…

-Tengo ese dinero, Azazel. Pero aunque no lo tuviera no me preocuparía.

-¿Y eso?

-Porque estoy completamente seguro de que ganare esta apuesta. – sonrió confiado.

Ahora fue el turno de Issei de hablar.

-Bien, escuchad y tomado nota. Después de guardar vuestro equipaje empezaran las actividades libres a partir de las 5pm. Por favor, no valláis muy lejos. A las 5:50pm deben volver a sus habitaciones. ¿Entendido?

Y después de un 'si' al unísono cada uno fue a su habitación.