N/A: He vuelto, les agradezco la paciencia, ya he regresado de Morelia desde hace una semana, pero la verdad no había escrito nada por la escuela, el regreso del viaje, etc. Espero que les guste este capítulo, el penúltimo de la temporada (tomando en cuenta el epilogo).

Respondo rapidin a sus reviews:

Lua-Blue: Hola, esto... me alegra que te guste la relación de Light y Samanta, la confesión de Light ne yo misma me lo esperaba, la verdad me salío de momento. Espero qeu te guste este cap.

Alexy: Amigo querido, ¿te sorprendí eh? me alegra, la verdad esto fue complicado, al final me estaba arrepintiendo, pero creo que quedo bien, saludos

Lawliet girl 31: Amiga, me alegra leerte por aquí, que bueno que te este gustando el fic. Sip, als cosas se ponen feas, pero supongo que con Light cerca no podría ser diferente. Yo también adoro a Reiji y sobre no matar a nadie, la verdad, no prometo nada.

Dark Lelouch: Hola! lo sé, considero que el "yo soy Kira" es una frase demasiado épica, pero como ya mencione, al final me estaba arrepintiendo de la confeción d eLight, aunque creo que lo hice en buen momento. Ya veras que hará Samanta con esta valiosisima información. Saludos

La verdad es que ni yo misma lo puedo creer, siento que esto es lo más profundo y mejor logrado que he escrito, ya entenderán porque cuando lo lean (espero)

Más abajo nos leemos, disfruten:


Capítulo 19: Las campanas resuenan.

Samanta POV

Las campanas prácticamente me reventaban los tímpanos, no podía dejar de llorar y aferrarme a la mano de mi mellizo. Elle por su parte, a penas y había llorado, él siempre fue el más fuerte de los dos, solía sufrir en silencio.

Los ataúdes que llevaban los cuerpos de nuestros padres descendieron lentamente a través del agujero de fría tierra. Todos nos decían palabras de consuelo, decían comprender nuestro dolor, pero en realidad, nadie podía saber lo mucho que estábamos sufriendo en esos momentos.

Luego de un buen rato, se nos acerco un hombre de edad avanzada, se quito el sombrero y nos miro detenidamente, yo no quería saber nada de él, pero mi hermano se sobresalto ligeramente antes de hablar.

-Es Quillish Wammy, el inventor- dijo, con la voz apagada, fue entonces cuando Elle se transformó en una versión muy oscura de si mismo.

-Sí, así es, lamento su perdida, ellos eran personas realmente extraordinarias, pero no los voy a aburrir con palabras inútiles de consuelo, obviamente nadie comprende lo que están sintiendo en este momento- desvié ligeramente la mirada.

-¿Usted conocía a nuestros padres?

-Sí, fueron mis alumnos en una conferencia que di cuando estudiaban la universidad, de eso ya hace unos diez años, pero no perdimos el contacto- Elle asintió.

-¿Por qué esta aquí?- me anime a preguntar.

-He venido a hacerles una proposición- ambos lo vimos interesados –soy director de un orfanato en Winchester, este es para niños superdotados, ahí les darán una educación apropiada a su nivel y podrán, si así lo desean, ser adoptados por una familia o seguir su formación académica- sin pensárnoslo dos veces ambos dijimos que sí.

Repentinamente el panorama del sueño cambio, esta vez estábamos unos años más adelante, en el entierro de Alexander, Elle parecía estar bastante desconcertado, como si aún no pudiese creer lo que había sucedido, yo veía a mi alrededor, por si se le ocurría a Beyond aparecer. Las campanas de la iglesia comenzaron a sonar, yo me cubrí los oídos, no soportaba ese sonido, lo detestaba.

Me entro una enorme melancolía, repentinamente recordé el momento en el que enterramos a nuestros padres. Me sentí miserable, si tan solo estuviese Beyond allí conmigo o al menos Elle estuviese de humor como para consolarme, seguramente me habría sentido mejor.

La escena volvió a cambiar, esta vez veía el momento de la confesión de Light, la piel se me puso de gallina, su mirada era realmente fría, me aterraba lo que pudiese ocurrir. Las campanadas retumbaron en mi cabeza, sabía que no eran reales, pero aún así me asustaban.

-No temas, jamás te dañaría, ni permitiré que alguien lo haga, mucho menos que Misa lo haga- retrocedí ligeramente.

-¿Por... Por qué, Light? No comprendo porque eres Kira y porque me lo confiesas ahora.

-Te amo, Samanta, en eso nunca te he mentido y quiero que seas tu quien me acompañe en la creación del nuevo mundo- no dije nada –eres una mujer mucho más inteligente que Misa, además eres muy guapa, que más podría pedir.

-Light...

-Al menos piénsalo, tu lo dijiste una vez, hay gente que merece morir, el mundo necesita ser purgado, admite que un mundo pacifico es una perspectiva muy tentadora- lo vi impotente –dime algo.

-Light, necesito tiempo para pensar, por favor, dame un poco de espacio, déjame poner en orden mis ideas- se acercó a mi mucho más de lo que quería en esos momentos –por favor.

-Lo hare, pero nada de lo que te dije debes repetirlo, quiero que lo guardes entre nosotros, no quiero enojarme contigo.

-Lo hare si tu prometes no dañar a mi hermano o a Watari- dije lo más firme que me fue posible, intentando sobreponerme a mi temor, Light me vio con mala cara.

-Bien- acepto finalmente –como tu gustes, Sam- me dio un beso en la mejilla antes de comenzar a alejarse, antes de retirase me volteó a ver, su mirada me dejo helada.

-Samanta- llamó alguien a lo lejos –¡Alice!- alce la mirada bruscamente, nuevamente me había perdido en mis pensamientos, lo había estado haciendo durante todo ese tiempo.

Reiji me vio con una evidente mirada de fastidio, había olvidada por completo que en ese momento me encontraba con él en su casa cenando algo. Suspiro exasperado, yo me limpie rápidamente la boca antes de ponerme de pie.

-Me voy- dije tomando mi plato para llevarla al fregadero.

-¿Por qué?- preguntó sorprendido.

-Me miras como si estuviera loca- reclame encaminándome a la salida.

-¿Bromeas, Samanta? Creo que he sido muy paciente contigo estos últimos días, pero tampoco se leer entrelineas, no entiendo como te sientes si no me lo dices- lo ignore, Reiji se puso de pie para intentar impedir mi salida del lugar.

-Descuida, a partir de ahora ya no tendrás que lidiar con eso- exclame abriendo la puerta –esta será la última vez que nos veamos.

-¡No, Alice, escúchame por favor!- gritó Reiji, lo volteé a ver preguntándome el porque de su insistencia.

-¡¿Qué?!

-Cásate conmigo- sentí como si el alma se me cayera a los pies, eso no me lo había esperado en ninguna circunstancia, solo pude balbucear incoherencias –te pido que te quedes conmigo, olvídate de Kira, de todo y cásate conmigo.

-Yo...- solo sentí que me ponía en la mano una pequeña caja, no quería ni verla –necesito pensar Reiji, no te puedo dar una respuesta ahora, no estoy lucida como para pensar con claridad.

-Esperare lo que sea necesario, princesa, pero quiero que lo consideres en serio- pidió, yo medio asentí -¿Aún quieres volver a tu edificio?- asentí -yo te llevo, descuida- volví a asentir, me sentí como uno de esos muñequitos que ponen en los parabrisas.

Durante todo el camino no nos dirigimos la palabra, no era como si yo tuviese mucho que decir, al llegar al edificio Reiji me beso la frente antes de que bajara del auto. Todo era demasiado para mí, así que me dirigí a la sala de control, donde trabajaba Watari, él seguro sabría darme un buen consejo.

Al entrar Watari giro su silla, sonrió al verme, cerré la puerta tras de mí, no sabía que decir, sentía que si intentaba hablar me pondría a llorar. Watari noto que algo no iba bien de inmediato ya que me vio preocupado.

-¿Esta todo bien, querida?- baje la cabeza y comencé a llorar -¿Qué tienes?

-Wa... Watari, yo, yo no sé que es lo que se supone que debo hacer.

-¿Qué pasó?- preguntó poniéndose de pie para acercarse a mí.

-Reiji me dio esto- dije mostrándole la cajita de terciopelo aún sin abrir.

Watari la tomó y con sumo cuidado la abrió, yo empecé a limpiar mis lagrimas con el dorso de mi mano, ya no sabía que hacer, ni que pensar, solo sabía que tenía miedo, miedo a Light, a perder a mi familia, a que Reiji saliera herido.

-¿Qué hago?- pregunte, con la esperanza de que Watari me diese una respuesta que me fuese útil.

-Lo que tu consideres mejor, debes de pensar en lo que te haría feliz, por esta ocasión, piensa en ti- eso definitivamente me había dejado peor de como había empezado –te diré lo que haremos, te preparare una taza de té y luego iras a dormir un poca para que te relajes, así tendrás la mente despejada para mañana- medió asentí y me deje guiar por Watari hasta una silla.

Bebí el te con los labios fruncidos, pensando con suma cautela, esa podría ser mi oportunidad de escapar de todo eso, pero Light no solo me mataría a mí, sino que a Reiji también, incluso a Watari y a Elle, eso no debía pasar de ninguna manera.

En cuanto termine con el te me puse de pie y salí de la habitación, subí a la sala de investigación, seguramente L estaría analizando nuevamente la libreta, entre sin hacer ruido, no pude evitar sobresaltarme al ver al shinigami llamado Rem, realmente esa cosa me ponía la piel de gallina.

Mi hermano estaba hablando acerca de las reglas con la criatura, pero esta no parecía estar dispuesta a cooperar, de hecho se fue del lugar atravesando una de las paredes, lo cual no me sorprendió, siendo una criatura sobrenatural supuse que podría hacer cosas así.

Me acerque para sentarme frente a Elle, quien pasaba las páginas de la libreta con el ceño fruncido, me preguntaba en que estaría pensando, pero no me atreví a interrumpir su silenciosa meditación. Me preguntaba que era lo que no le terminaba de cuadrar a Elle y los pros y contras de contarle que Light era Kira, si él se enteraba, Dios sabe lo que era capaz de hacer.

-"Si la death note es destruida, cortado o quemada, todos los humanos que la hayan tocado moriran"- susurro L haciéndome alzar la vista –esa regla suena...

-Ridícula- complete –y muy conveniente para asegurar la integridad de la libreta.

-Exacto, más si tomamos en cuenta que la libreta tiene una página rasgada.

-¿Qué?- pregunte extrañada.

-Sí, mira- dijo alzando la libreta para mostrarme una hoja a la cual le faltaba una esquina.

-Ya, pero ¿Crees que se pueda matar a alguien con un tozo de hoja?- él asintió.

-La regla de los trece días también me parece demasiado conveniente, para Light y Amane al menos- levante la vista, tal vez podría decirle a mi hermano de forma indirecta que Light era Kira.

-Deberías comprobarlo, así se resolverían muchas incógnitas- él me miro sorprendido –solo es una sugerencia.

-Te agradezco la idea, Sam, la tomare muy en cuenta- asentí -¿estas bien?

-No, la verdad tengo mucho en que pensar- él me siguió viendo –Reiji me propuso matrimonio hoy- Elle frunció el ceño, pareció no hacerle mucho gracia la noticia.

-¿Qué le dijiste?

-Que lo iba a pensar- respondí -pero creo que le diré que no.

-En mi opinión, deberías de aceptar, Namikawa no es malo del todo, simplemente tiene el defecto de ser demasiado ambicioso- lo mire asombrada de lo que me acababa de decir.

-Oye, yo, yo no podría quedarme aquí y casarme con él. Yo...

-Aún sientes algo por Light- lo mire algo sobresaltada, lo único que sentía por Light en eso momento era miedo –debes alejarte para superarlo.

-Tienes razón- dije finalmente, se hizo el silencio, que se prolongo por un largo tiempo –yo... creo que iré a dormir, deberías hacer lo mismo, terminaras enfermándote de seguir así.

-Ya casi conseguimos acabar con esto, tendré tiempo de descansar cuando arreste a Kira- medió asentí antes de ponerme de pie para salir de la habitación, pero antes de lograr salir sentí a mi hermano detrás de mi.

Me gire lentamente, no había notado lo tiste que lucía, estaba a punto de preguntarle que le ocurría cuando sentí sus brazos rodear mis hombros para abrazarme. Le devolví el gesto algo extrañada, ese era sin duda el abrazo más raro que mi hermano me había dado, en lugar de hacerme sentir calidez me habían dado ganas de llorar. El abrazo se prolongo por un largo rato, sin saber que hacer me mantuve acurrucada en su pecho hasta que él me dio un pequeño beso en la sien, lo cual me extraño aun más, él normalmente no era así de cariñoso.

-¿Tu estas bien?- pregunte aún entre sus brazos.

-Sí, solo que a veces siento que soy demasiado frío contigo, siempre me apoyas y yo a veces no te lo agradezco, me alegra de verdad que seas mi hermana- me aferre a él, por alguna razón tenía miedo a soltarlo, pero al final lo hice –ve a descansar, mañana será un largo día- asentí y salí de la habitación.

Iba caminando lentamente por los pasillos del edificio para llegar a mi piso, al pasar cerca de la entrada del edificio pude oír un par de voces, una era de Light y la otra de Amane, pude ver de reojo como ella abrazaba a Light antes de salir dando saltitos. Light se giro y sus ojos se toparon con los míos, me sonrió de manera seductora, yo retrocedí ligeramente.

-¿A dónde fuiste en la tarde?- preguntó de manera sombría mientras se me acercaba.

-Con Reiji, me invito a cenar- respondí sinceramente -él me quería preguntar algo.

-¿Qué cosa, Samanta?- pregunto con muy mala cara.

-Me propuso que me quedara aquí, en Japón para vivir con él- conteste –le dije que lo pensaría, pero lo mas seguro es que lo rechace, quiero volver a mi casa en Inglaterra.

-Quiero que te quedes, Samanta, ya te he dicho que quiero que tu seas quien me acompañe en el nuevo mundo, ¿entiendes? Misa solo es un peón necesario para lograr nuestro objetivo- no supe que decir –mañana ve y dile a Reiji que no piensas estar con él, de lo demás me encargo yo.

-Light.

-Ve a dormir, necesito que estés descansada, debes cuidar tu salud física y mental- asentí y seguí mi camino.

Una vez en mi habitación me deje caer en la cama y tras quitarme la chaqueta que llevaba puesta contempla el anillo, este era de plata con un zafiro ovalado el centro. Reiji sin duda era el hombre más caballeros y con mejores modales con el que había salido, pero no podía casarme con él, le diría que no, no porque Light me lo hubiese ordenado, sino porque yo no quería hacerlo. Deje la cajita en la mesita de noche y apague la luz, me quede dormida luego de estar viendo una eternidad hacia el techo.

A la mañana siguiente me desperté gracias a un trueno que hizo que las ventanas vibraran, miré el reloj, era casi la una de la tarde, creo que nunca en mi vida había dormido tanto, de hecho no sabía a que hora me había dormido exactamente. Me estire antes de levantarme de la cama para darme un baño y vestirme, una vez hecho esto comencé a bajar las escaleras para ir a la sala de investigación.

En el camino sentí una extraña punzada en el vientre antes de que las luces se apagaran y las de emergencia color rojo comenzaran a parpadear, algo muy malo pasaba sin duda alguna. Comencé a correr, entre casi tropezando a la sala de investigación, el las pantallas se leía un mensaje avisando que los archivos de la computadora central se habían borrado.

Todos parecían bastante sorprendidos de lo ocurrido, yo sentía que me desmayaría, si los archivos habían sido borrados era porque Watari... Reprimí un sollozo, debía controlarme.

-¿Dónde esta el shinigami?- pregunto Elle, mire a mi alrededor, ciertamente allí no estaba –escuchen todos, el shiniga...

Mi hermano dejo de hablar de golpe, no supe lo que ocurría hasta que vi que soltaba la cuchara que sostenía y él comenzaba a caer, lo vi como en cámara lenta, me apresure a ir, no podía creerlo. Light se lanzó para evitar que Elle se estrellara contra el piso. Quite al muchacho de un empujón para tomar entre mis brazos a Elle, quien me veía fijamente, las lágrimas comenzaron a brotar de mis ojos.

-No...- murmure, la mano de mi hermano se acercó a mi rostro y tras acariciar mi mejilla sus ojos comenzaron a cerrarse y su mano se desplomo como si se tratase de un trapo mojado –oye, hermano- llame desesperada -no juegues, no es gracioso, despierta- pedí inútilmente, aun a sabiendas de que él ya se había ido.

-¿Qué a pasado?- pregunto el señor Yagami, para ese punto mis lágrimas eran incontrolables.

Elle... Watari... Mi cuerpo se sintió pesado, sentí que la vista se me nublo y luego, todo se comenzó a oscurecer, lo último que vi antes de desmayarme fueron los fríos ojos de Light y su sonrisa triunfante.

Continuara...


N/A: Me ahorrare los comentarios respecto a esto, solo diré que he llorado casi un litro de lagrimas.

Hasta la otra.

Sayonara :3