N/A: Hola, bienvenidos al último capítulo de esta temporada. La verdad es que estoy muy feliz. Rápidamente contestaré a sus reviews:

Lua: Muchas gracias por comentar. Lo sé, odio la muerte de L, la verdad no quería matarlo, pero lo considere necesario para el futuro de la trama. A mí también me agrada el L cariñoso, sí tienes razón era un indicativo de su final y un recuerdo para Sam. Qué bueno que te gusto la escena con Watari, la verdad es que ahora me hubiera gustado sacarlo un poco más, pero aun así me gusto. Espero que te guste este capítulo, aquí veras que pasara con Reiji y Sam.

Alexy: Hola, niño, que bueno volver a leerte. Miedo psicológico? Creo que ni yo misma lo habría descrito mejor. Samanta sufre, creo que es obvio. Sabía que nadie esperaría la propuesta de Namikawa, me alegra haberte sorprendido, ya verás lo que hará Sam. Sip, este es el último capítulo de la temporada, lo sé, es triste, peor como dices, nos queda la segunda parte. Espero que te guste este capítulo.

Lawliet girl: Que te digo? Creo que esta en mi ADN hacerte llorar con lo que escribo y aunque lo planeara creo que no me saldría tan bien, créeme. Si, Reiji quiere casarse con Sam, ya verás que es lo que ella hará. Mmmm, si, Light pone los pelos de punta, lo sé. Exacto, se viene la participación de Near y Mello, estoy segura de que te gustará. Disfruta este capítulo.

Bueno ya sin más dilación disfruten del último capítulo de la temporada. Abajito nos leemos.


Epílogo

Samanta POV

Me desperté sobresaltada, sintiendo una especié de hueco en el pecho. La frazada que normalmente estaba en los pies de mí cama me cubría en esos momentos. Las lágrimas empezaron a brotar de nuevo. Había pasado una semana y apenas y salía de mi cuarto. No había comido nada más que unas galletas, café y un par de cajas de "Hello Panda".

Los miembros del equipo venían unas cuantas veces al día para intentar convencerme de salir de mí refugió seguro. De todos ellos el único que me había ayudado a sentirme un poco mejor había sido el señor Yagami, quien se mostró comprensivo y tras llevarme una comida un poco más en forma me había dejado en paz.

Era a Light a quien no había visto desde la muerte de Elle y Watari, no estaba segura de querer verlo. Light me las pagaría, podía hacerse el inocente cuando por fin nos cruzáramos, pero no iba a engañarme, él los había matado y por eso nunca lo perdonaría, no sabía cómo me vengaría, pero si sabía que debía ser doloroso y cruel, algo que lo hiciera sentir tal y como yo me sentía. Sabía que si usaba bien mis cartas, él ni siquiera sabría de donde iba a venir el golpe.

Me puse de pie y tras darme un baño y vestirme me dispuse a salir por primera vez desde hacía una semana. Fue cuando la puerta se abrió y Light entró con un traje negro que lo hacía ver muy guapo y a mis ojos, algo sombrío. Él se quedó en la puerta, yo me acerqué y le di una buena bofetada a la cual le siguió otra. Sus manos contuvieron las mías, estaba enojado, bastante a decir verdad.

-Quédate quieta, Samanta- ordeno, no estaba dispuesta a obedecerlo hasta que una voz en mi cabeza me dijo "obedécelo, juega a su juego" lo miré algo desconcertada –lo siento, no quería que eso pasara- no supe que decir, ¿de verdad me convenía jugar a su juego? ¿Debía fingir que estaba loca por este muchacho, lo suficiente como para perdonarle?

-¿Cómo está eso?- pregunté con un tono de voz neutro –no puedes venir y decirme que Kira no deseaba la muerte de mi hermano.

-El shinigami actuó por cuenta propia, yo no planeaba matarlo, aún- "aun" esa palabra me había hecho hervir la sangre.

Para ignorar su mirada fije mi vista en un espejo, pero este no me reflejó a mí, me devolvían la mirada los ojos grises pertenecientes a mí hermano, pero eso no era posible, seguro que me lo estaba imaginando.

-Es lo mejor para todos, para el nuevo mundo- continuó Light –tú serás mi diosa, Samanta, ¿verdad?

"Miente" ordeno el reflejo de Elle.

-No lo sé- susurre.

"Hazlo mejor" insistió Elle.

-Yo, no sé si fiarme, Light, es muy raro, tienes a Amane, ¿Qué será ella? ¿Tu amante?

-Mi peón- afirmó Light –piénsalo bien Samanta, si sabes lo que te conviene- mire al espejo, Elle asintió.

-Lo hare, lo pensare, solo dame tiempo, estoy de luto después de todo, él era mi hermano y Watari era prácticamente mi padre- Light asintió y tras besarme la frente se separó de mí.

-Hoy es el entierro, te esperamos abajo, cuando estés lista nos iremos- asentí algo aturdida.

"Si sabes lo que te conviene" había dicho Light, al menos él sabía jugar sus cartas, me hacía sentir acorralada y la verdad es que lo estaba, aún tenía demasiados cabos sueltos.

Primero estaba el asunto de Reiji, no había hablado con él de ninguna manera, así que seguía pendiente mi respuesta a su propuesta, ¿qué le diría? Seguramente aceptaría solo para molestar a Light, no podía matarme, no sin mi nombre y Amane o el shinigami podían hacerlo. El shinigami había desaparecido y Amane no me había visto desde su liberación.

Luego estaba el asunto de Wammy's house y los sucesores, ese si era una verdadera incógnita. Podría acceder al sistema para miembros activos y dar aviso de la muerte de L y Watari, eso me parecía lo más sensato, pero no estaba segura de querer involucrar a Mello y Near en el caso, después de todo eran sólo niños.

Suspire pesadamente, tal vez hubiese sido mejor que Light me matase junto a mi familia. Comencé a llorar de nuevo, me sentía débil, muy vulnerable.

-¿Qué hago?- pregunté al aire.

"Alejarte de él, no puede matarte, vete con Namikawa" me respondió la voz de mi hermano.

-No puedo dejar que gane- cuestione.

"Entonces juega a su juego"

Respire profundo, jugar a su juego al parecer era la mejor opción, pero tenía miedo, de hecho, ambas opciones me asustaban. Sí me iba con Namikawa siempre cabía la posibilidad de que Light lo matase y encontrara la manera se hacer lo mismo conmigo. En cuanto a jugar a su juego, parecía que así me mantendría segura mientras pensaba en cómo acabar con Kira, pero, ¿qué me haría si me descubría? O ¿qué pasaría si se aburría de mí y encontraba a otra "diosa" que lo acompañase en su utopía?

Con todas esas preguntas rondando mi cabeza me puse unos tenis y salí de la habitación para bajar con el equipo de investigación. Debía tener un aspecto espantoso, pero nadie comento nada, mejor así, aún no tenía muchas ganas de hablar con nadie a decir verdad.

El camino al cementerio fue silencioso, yo solo miraba por la ventanilla del auto, no sabía porque iba, no tenía muchas ganas de hacerlo, o más bien no me sentía lista de afrontarme con la realidad de que mi tutor y mi hermano habían muerto.

Durante todo el entierro me quede con la mirada fija en los ataúdes que descendían en el agujero de tierra. Apreté mis puños cuando las campanas empezaron a sonar, esta vez no había nadie para consolarme. La lista de personas que me importaban muertas aumento: Mis padres, Alexander, Beyond, Elle, Watari…

Apenas oí a los miembros decir que se iban, note que Light había sido el único que se quedó conmigo, él se acercó a mí e intento pasar su brazo por mis hombros, pero en ese momento un hombre llegó al lugar, no le di mayor importancia hasta que Light habló.

-¿Tú que haces aquí?- preguntó, pero no alce la vista hasta que su interlocutor respondió con su usual tono tranquilo.

-Vine a consolar a mi novia- contestó Reiji.

De inmediato me acerqué a él para abrazarlo, no sabía cómo se había enterado, pero la verdad no me importaba, me sentí bien al tenerlo ahí conmigo. Él me devolvió el abrazo delicadamente, con una mano acariciaba mi cabello. Inhale profundo, el aroma de su loción cara llegó a mi nariz, me agradaba mucho, me hacía sentir segura por una razón que aún no llegó a entender.

-Samanta- llamó Light, pero lo ignore.

-Quiero salir de aquí- le susurre a Reiji, quien asintió y tras tomarme firmemente la mano me guió a su auto.

Una vez dentro Reiji me miró, yo no sabía que decirle, ni que hacer. Me limpie las lágrimas con la manga de mi blusa hasta que él me ofreció un pañuelo que acepte con manos temblorosas, el pañuelo también olía a él.

-¿Por qué no me lo dijiste, Alice? Me tenías preocupado- no dije nada –no importa, supongo que no te sentías bien como para hablar con nadie- asentí, Reiji me tomó la mano –te llevare a cenar antes de dejarte en tu edificio, necesitas descansar por ahora.

-Gracias- murmure, él me beso la sien y pidió a su chofer que arrancara –Reiji…- llame.

-Dime, princesa

-Sí me quiero casar contigo- él me miro sorprendido –pero debemos de alejarnos de aquí, debemos ir a un lugar donde Kira no nos vaya a encontrar.

-A donde quieras, pero estas segura de querer casarte ahora- lo mire decidida.

-Sí- la comisura de los labios de Reiji pareció dudar entre sonreí o seguir con su expresión solemne.

Tomó mi mano y el beso, luego recargue mi cabeza en su hombro, él sería boleto de salida de esa locura. Casi podía ver la acusadora mirada de Light, deseando venganza, pero para eso debía encontrarnos.

Más tarde afuera del edifico de investigación estaba comenzando a dudar, sí quería garantizar nuestra seguridad debíamos de actuar rápido, no podíamos quedarnos mucho tiempo. Reiji no pareció entenderlo a un principio, pero no puso mayor resistencia cuando le pedí que nos fuéramos a más tardar en una semana.

Para ese punto Light debía estar histérico, no me podía quedar en el edificio, tenía dinero, si me daba prisa podía irme a primera hora de la mañana a algún hotel y así desaparecer definitivamente de la vida de ese chico. Pero antes debía de avisar en Wammy's house de la muerte de mi hermano y de Watari.

Me despedí de Reiji de un beso, el cual se prolongó mucho más de lo usual, aunque esta vez lo disfrute de verdad, Light no ocupo mis pensamientos en ningún momento, solo éramos Reiji y yo. Él acarició mi mejilla antes de separarse de mí, pero no me soltó.

-Vente conmigo- pidió.

-No puedo, debo recoger mis cosas y arreglar un cabo suelto- respondí con mi frente pegada a la suya.

-Entonces pasaré por ti mañana en la mañana ¿Qué dices?- pensé por un largo rato antes de responder a la petición de Reiji.

-De acuerdo, ¿a las seis te parece bien?

-A la hora que tú quieras- susurro antes de volver a besarme.

-Hasta mañana entonces- dije cuando nos separamos.

-Adiós, princesa- respondió, yo salí del auto y entre a toda prisa al edificio que parecía estar vacío.

Ciertamente era intimidante que estuviese tan silencioso, subí a mi piso, donde entre a tropezones, encendí la laptop y mientras esperaba a que se iniciara saque un par de maletas para empezar a empacar. Alce mi vista y reflejado en el espejo tras de mí, estaba Light, me sobresalte notablemente.

-¿En dónde estabas?- preguntó en un tono de voz hostil –creo haberte ordenado que acabaras con lo que tenías con Namikawa

-Light…

-¿Vas a algún lado?- se acercó a mí, yo retrocedí hasta que choque contra la cómoda.

"Inventa algo" me ordeno Elle en mi cabeza.

-Estaba pensando en que dado que mi hermano y Watari murieron ya no podemos estar aquí, los sistemas de seguridad de Watari nos van a complicar la vida, así que mañana les iba a decir a todos que debemos irnos, solo quería estar lista, ya que yo vivo aquí de manera más fija- Light me miró, no se la creía.

-Bien, supongo que tienes razón- me sentí aliviada, al menos había picado.

Sentí que sus mano me tomaban el rostro y lo acercaban al suyo, yo me quede quieta, esperando, pero no me beso, parecía más bien estar buscando algo en mi rostro.

-¿Te beso?- negué repetidas veces –espero que no me estés mintiendo, Samanta, no quiero que lo vuelvas a ver, eres solo mía, ¿entiendes?- asentí para seguirle el juego –responde bien.

-Sí, Light, puedes estar tranquilo- esta vez sus manos jalaron mi rostro para apegar sus labios con los míos.

Le devolví el beso lo mejor que me fue posible. Él debía seguir pensando que estaba dispuesta a hacer lo que él quería. En cuanto me soltó sonrió ligeramente antes de dirigirse a la salida del lugar.

-Duerme bien, Samanta.

-Igual, Light- respondí, entonces salió de la habitación y yo suspire aliviada.

Me senté frente a la computadora y tras oprimir algunos mandos manuales la computadora desplego una pantalla especial para los miembros del orfanato, solo debía ingresar mi nombre clave (S) y una contraseña para contactar de forma segura con Roger, pero no pude entrar, el sistema me rechazaba. Lo entendí luego de un momento, para Wammy's house, tanto L, Watari y yo estábamos muertos.

Suspire desesperada, eso me complicaba las cosas y me las facilitaba, desaparecer ya no iba a ser tan difícil después de todo. Tras empacar todo lo esencial me acosté y me quede dormida.

Alrededor de las tres de la mañana mi celular comenzó a sonar, me desperté sobresaltada, en la pantalla se leía la leyenda "número privado" por alguna razón supe que había pasado, sabía que era lo que ahora me dirían. Con las manos temblorosas conteste.

-Diga.

-Busco a la señorita Grey- dijo la voz de un hombre, era profunda y un tanto intranquila.

-Soy yo- dije a media voz.

-Señorita Grey, lamentamos molestarla a esta hora de la madrugada, pero hubo un accidente en el que se vio involucrado su novio, el señor Namikawa, hicimos todo lo que estuvo en nuestras manos, cuanto lo sentimos, resulto muerto al instante…

Las palabras del policía se hicieron distantes, una lágrima resbalo por mi mejilla, eso pasaba por haber jugado con fuego, por haber provocado a Light, a Kira. Reiji estaba muerto, muerto por culpa mía…

Continuara…


N/A: Pues, muchas gracias por haber leído este fic, esperó que les haya gustado, pronto subiré la segunda parte, la cual se llamará "Entre la luz y la oscuridad" Espero que lo lean también.

De verdad agradezco su apoyo, sus reviews y todo, no leemos la otra.

Sayonara :3