High School DxD no me pertenece, pertenece a su respectivo autor.

Este fic contiene/contendrá violencia, palabrotas, lemon mas o menos fuerte y demás cosas. Leedlo bajo vuestra responsabilidad, que yo ya lo he puesto en categoría M.

Yo hago esto por simple diversión, sin ánimo de lucro.

-comentarios.

-"pensamientos".

-*hablando por teléfono, comunicador, etc.*

-[Nimue]

-[Ascalon]

-[Ddraig, Albion, etc.]


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Epílogo:

FAMILIA HYODO


Han pasado tantas cosas en estos últimos diez años. El combate entre Gremory y Bael, con la victoria del segundo, el ataque al [Inframundo], mi casi muerte a manos de Shalba, el asunto de los [Dragones Oscuros], magos y vampiros, la rebelión de algunos sectores de la Iglesia, el Trihexa… Demasiadas cosas pasaron ese año, pero aquí estoy… el día de mi boda con la mujer de mi vida, la [Arcángel] Gabriel.

Me sudan las manos e intento secármelas disimuladamente en el pantalón. Estoy nervioso, en unos minutos veré entrar a la mujer que compartirá su vida conmigo del brazo de Baraqiel. Ciertamente fue una sorpresa para todos que se lo pidiera a él, pero ambos habían compartido buenos momentos cuando estuvieron en el [Cielo]. Además, al no estar ni Dios ni Miguel y ser ella la actual líder del [Cielo], no era mala idea.

Aún sigo sin poder creerme que haya llegado este día. Hace apenas un año que le pedí matrimonio. Me acuerdo perfectamente. Estábamos en una isla Griega y, aprovechando una fiesta del pueblo de la isla, me declaré.

Dulio, a mi lado ya que él será el que oficie la boda, charla conmigo para intentar tranquilizarme. Observo a todos los invitados a la boda. El lugar es una pequeña iglesia en el centro de Europa. Reconozco a todos los invitados. Los [Serafines], algunos líderes de [Grígori], los Gremory y Sitri, mi hija Saphira, que ya es toda una dragona, en modo mini junto a Tannin, algunos líderes de [Facciones] amigas y poco más. Algo pequeño e íntimo.

Entonces escucho la marcha nupcial y el sonido de las puertas abriéndose. Entonces te veo y me quedo sin aliento. Estás hermosa, una luz te rodea y tu sonrisa me muestra lo feliz que estás.

Baraqiel avanza contigo y te entrega a mí y enlazas tu brazo con el mío. Dulio oficializa la boda intentando no alárgalo más de la cuenta por respeto a varios invitados. Una vez que termina su parte, nos toca a nosotros. Nos juramos amor eterno en el altar y te beso para sellar nuestro pacto. Fotos, abrazos, felicitaciones de nuestros allegados.

Algunos me raptan a mí y otros a Gabriel para charlar antes de ir al combate. El lugar donde se hará la comida y cena es un lujoso hotel no muy alejado de la Iglesia. La fiesta dura hasta altas horas de la noche. Ha habido de todo, desde momentos vergonzosos hasta grandes carcajadas.

Poco después de pasar las dos de la noche, la fiesta llega a su fin para mí y para Gabriel. Mi mente vagaba en lo que iba a pasar esa noche y costaba controlarme. Una vez saludado a todos los invitados nos retiramos a un hotel rural en los bosques de Alemania que habíamos rentado para nuestra luna de miel.

Una vez llegamos al hotel dejamos las cosas en nuestra habitación. Entonces, para hacerlo como se debe, salimos de la habitación, la cargo en brazos mientras ella se ríe, y entramos nuevamente.

Veo su sonrojo y su sonrisa difícil de ocultar mientras mira perdida el anillo en su dedo anular.

-Después de tantos años… por fin ha pasado. – la oigo murmurar con la mirada fija en el anillo.

Yo la miro a los ojos y comienzo a besarla, pegándome a ella. Profundizo el beso, exploro su boca como tantas veces lo hice. Intento calmarme, aunque me es difícil, a partir de ahora ella es mía y yo suyo.

Gabriel me separa sin aliento.

-E-espera. Antes me gustaría cambiarme.

Yo alzo una ceja curioso. Vestida como va no me importa. Ver ese hermoso traje de novia en ella solo me enciende aún más. A pesar de todo yo asiento y ella se encierra en el baño.

-Va a matarme. – murmuro mientras veo la puerta.

-[Ya ha llegado la hora, socio. Después de tantos años podrás calmar al dragón] – comenta Ddraig con guasa.

-"Vete a la mierda. ¿Podríais dejarme tranquilo solo por esta noche?"

-[Podemos intentarlo]

-"¿Y si os vais a algún sitio?"

-[No podemos, pero juramos no molestar]

-Eso espero.

Cuando abre la puerta del baño me quedo totalmente de piedra. Ella si es una verdadera [Diosa de la Belleza]. Me costaba respirar al verla con una diminuta bombacha blanca, unas medias a la rodilla blancas y un baby doll del mismo color. Sus pechos… no era la primera vez que los veía, pues antes he tenido oportunidades.

Sin embargo sentí que mi cuerpo reaccionaba y me sonrojé. Ella también se sonroja mientras se rasca la mejilla y su brazo restante se lo pasa por el estómago.

-F-fue idea de las chicas. – murmuró avergonzada.

-"¡Dios os bendiga!"

XXXXX

En el lugar de la fiesta, ciertas demonios sufrieron un pequeño picazo en la cabeza mientras Metatrón y Sandalphon se reían divertidas.

XXXXX

Yo me acerco, tiro de ella hacia mí y la beso con pasión. Después de unos minutos dejo sus labios y sigo por sus mejillas, oreja y cuello.

-Ise… - la escucho suspirar.

Vuelvo a sus labios y profundizo mi beso en su boca y escucho un gemido ahogado. Puedo sentir como mi cuerpo reacciona al suyo. Mi mano derecha la coloco en su cuello para ayudarme a profundizar mientras con mi otra mano acaricio su cuerpo.

Abandono su boca y beso su clavícula. Gabriel gime y me aprieta los hombros con sus manos. Me rodea el cuello con sus manos y yo profundizo el beso mientras acaricio su espalda y bajo. Bajo a sus caderas, llego a su trasero, lo aprieto y lo pego a mi entrepierna.

Dicho apretón le provoca otro gemido. La alzo, enrollando sus piernas en mi cintura. Avanzo hasta la cama, sentándome en ella, colocándola en mi regazo. Le beso el cuello, y bajo hasta llegar al valle de sus pechos. Al llegar a las gemelas me detengo a observarla. Me mira sonrojada y jadeante mientras yo le bajo las tiritas del baby doll, observando sus pechos nuevamente.

No puedo evitar gemir al verlos. Ardo en deseos de descontrolarme y dejarme llevar, pero es nuestra primera vez y debo y quiero hacerlo bien. Siguiendo algunos consejos de los chicos, empiezo a besar su pecho y siento como suben y bajan a causa de su respiración irregular. Llego al pezón y lo beso, su gemido hace que lo meta en mi boca, lo lama, lo bese.

Gabriel gime con fuerza mientras me coge la cabeza para apretarme contra sus gemelas mientras empieza a restregarse contra mí. Mi paciencia está llegando a su límite. Aprovechando ese momento me quita la chaqueta, la corbata y la camisa.

Le quito el baby doll suavemente, la tumbo en la cama y le quito las medias blancas para llenarla de besos. Ella continúa acariciándome, recorriéndome y besándome cada vez que puede, pues yo no dejo de besar su cuerpo, lamerlo. Sus gemidos son música para mis oídos.

La beso nuevamente en la boca mientras bajo por su cuerpo, no dejando sitio sin besar o lamer, dejando un rastro de besos y deteniéndome en la parte más íntima de su cuerpo. Le miro a los ojos para pedirle permiso. Ella, avergonzada, asiente.

Le indico que levante las caderas y comienzo a bajarle la ropa interior. Ella cierra los ojos con fuerza, avergonzada. Yo no puedo evitar quedarme mirando como un bobo, pero me doy cuenta de su situación, así que me pongo a su altura y la beso para calmarla y para calmarme yo también.

La miro a los ojos mientras bajo mi mano y toco su sexo. Ella gime, yo ahogo un gemido al sentir la humedad de ese lugar. La erección ya me duele y sé que es notoria porque la veo mirarme y tragar.

Ella, con manos temblorosas, empieza a quitarme el pantalón mientras gime debido a que mi mano no ha dejado esa zona.

Me acomodo encima de ella, entre sus piernas y comienzo a acariciarla. Muevo mi mano rápidamente sobre su clítoris lo más suave que puedo. Es difícil saber si lo estás haciendo bien, pues a veces hace pequeñas muecas. Yo me disculpo, intentando ser más suave.

-No aguanto más. – le susurro.

Ella me mira y dulcemente me sonríe.

-Yo tampoco puedo esperar más.

Sonriendo la besé mientras abría sus piernas delicadamente. Cogí a Junior y lo acerqué. Su sexo húmedo tocando mi miembro arrancó un gemido de mis labios. Poco a poco fui abriéndome paso dentro suyo. La sentía estrecha, tensa.

-Intenta relajarte. – le murmuro mientras me detengo para que se adapte.

Poco a poco fui entrando hasta conseguir estar totalmente dentro. Dios, no pensé que este placer pudiera existir realmente. Sentir su humedad, como su cuerpo me apretaba. Esperé a que ella me diera permiso para moverme.

Me sorprendí un poco al no notar sangre, pero después de todo ella tenía miles de años y había luchado en guerras, por lo que tampoco era muy extraño. Una vez que ella me dio permiso empecé a moverme lentamente, procurando ser delicado.

Tiempo después comencé a aumentar el ritmo. Sus besos me embriagaban, sus gemidos, el calor de su cuerpo, como su sexo apretaba el mío. A medida que más rápido me movía más estrecha la sentía.

-Dios Gabriel… no creo que pueda…

-¡I-Ise!

Clavó sus uñas en mi espalda, arañándome mientras llegaba al climas, para poco después llegar yo. Cerré los ojos con fuerza al notar el éxtasis. Unos segundos después abrí mis ojos para ver al ser más hermoso del mundo.

Gabriel tenía los ojos cerrados y pequeñas lagrimas caían por sus ojos. Su rostro sonrojado y su boca abierta intentando recuperar el aire. Su cuerpo temblaba producto del éxtasis. Abrió los ojos y me sonrió.

-¿Estás bien?

-Me siento un poco extraña, pero feliz.

-Te amo, Gabriel.

-Y yo a ti, Ise.

Y nos besamos, dando por finalizada la noche, pues me aconsejaron no hacerlo otra vez esta noche por posibles molestias para mi esposa.


Mil años después

El [Jardín del Edén]. Después de la destrucción del Trihexa, la reconstrucción del [Cielo], así como todos los lugares atacados, habían costado más de lo esperado, pero se consiguió.

Cierta rubia se encontraba recostada en un árbol, leyendo un libro mientras observaba de vez en cuando a cierto par.

Su primera hija, su pequeña dragona Saphira, y su hija más pequeña.

Saphira se había convertido en toda una dragona. Poderosa, inteligente, valiente. Saphira jugaba con la más pequeña de sus hermanas, la cuarta Hyodo.

Lucy Hyodo, de tan solo un año, se encontraba tumbada boca arriba en la verde hierba intentando agarrar la cola de la dragona, riendo cuando lo conseguía. Tenía el cabello dorado y los ojos azules. Era una mini copia de Gabriel.

-¡Madre!

Desvió su vista del libro al escuchar las voces de su primera hija y su tercera hija. Ambas venían corriendo hasta donde estaba su madre.

Eri Hyodo, la mayor de todas. Una hermosa mujer idéntica a su madre salvo por el cabello castaño y ojos castaños.

Elena Hyodo, la segunda hija, la tercera en la línea, otra clon de Gabriel, pero con el cabello rubio oscuro y los ojos azules.

-¿Qué sucede, hijas?

-¿Has visto a padre o a Dulio? – preguntó Eri.

-No, no les he visto.

-¡Maldición! ¡Esos malditos! ¡¿Dónde están?! ¡Esto es importante!

-¿?

Ante la actitud de su hija mayor, Gabriel miró a su segunda hija.

-Resulta que hay una importante reunión y no les encontramos. – Elena se encogió de hombros – Y Jeth está en Asgard como nuestro representante. No podemos contar con él.

-Entiendo. En ese caso iré yo. ¿Podéis cuidar de vuestra hermana pequeña?

-No creo que haga falta ni pedirlo.

Ambas rubias observaron como la castaña se encontraba jugando con sus dos hermanas, la dragona y la más pequeña.

Esa chica tenía serios problemas de bipolaridad.

XXXXX

En la ciudad de Asgard, Jeth Hyodo, el segundo hijo, el único varón de los hermanos Hyodo, se encontraba teniendo una seria charla con el actual [Dios Jefe Nórdico], Thor.

Jeth se parecía mucho a su padre, salvo que tanto el color de su cabello así como el de sus ojos era más claro que el de su padre.

-¡Te digo que te equivocas! – exclamaba el rubio.

-¡Y yo te digo que no! ¡Tú estás totalmente equivocado! – gritaba Jeth.

-¡¿Cómo osas?! ¡Tengo toda la razón!

-¡Que no la tienes, cenutrio!

Todos los presentes en la sala observaban con pena a ambos adultos discutir con tanta energía por una estupidez.

-¡Te digo que Lobezno no nació con garras de hueso! – decía el rubio.

-¡Mira, pedazo de atontao! – Sacando un comic de quien sabe dónde, el Hyodo se lo puso frente a la cara - ¡Garras de hueso!

-…

-¡Ja, he ganado! ¡Ahora debes llamarme su Majestad el Todopoderoso! – dijo con arrogancia mientras se cruzaba de brazos.

El Dios rubio tuvo un tic en la cabeza mientras mascullaba el nuevo título del castaño. Los demás negaban con la cabeza, avergonzados por ver a su líder haciendo tal cosa.

XXXXX

Por otra parte, en un casino de Las Vegas, Issei Hyodo se encontraba reunido junto a otras personas de bastante importancia en otras [Facciones]. Dichas personas eran Dulio Gesualdo, el [Maou] Sairaorg Bael, el [Caballero] mas poderoso del [Inframundo] Yuuto Kiba, uno de los [Peones] mas poderosos del [Inframundo] John Walker, el [Alfil] y vampiro mas poderoso Gasper Vladi y el [Maou] Milicas Gremory.

Todos estaban sentados en una mesa de póker. Decenas de personas estaban agolpadas alrededor, observando la gran partida. Todos se miraban fijamente con serias miradas. Los minutos iban pasando y la partida estaba por acabar. Entonces, cuando llegó el momento.

-¡Escalera Real de Color! – exclamó John Walker.

-¡Oh, venga ya!

-¡No me jodas!

-Maldición.

El albino celebrara su victoria en esa mano mientras los demás demonios se lamentaban por las pérdidas.

-Oye Dulio, ¿no teníamos una importante reunión hoy? – le preguntó Issei al rubio.

-…

Este abrió sus ojos, gesto imitado por el castaño.

-¡Dulio Gesualdo! ¡Issei Hyodo!

El potente grito llamó la atención de todos los presentes. A lo lejos pudieron ver a cierta rubia que caminaba hacia ellos a grandes pasos, emitiendo una poderosa aura asesina.

-¡Oh mierda! ¡Griselda!

-¡Corre, corre!

Ambos [Serafines] empezaron a correr, huyendo de la ira de la mujer.

-¡Venid ahora mismo y sufrid el castigo por vuestra irresponsabilidad! – exclamaba Griselda mientras corría detrás del dúo.

-Si es que no aprenden. – Comentó Kiba mientras miraba al resto - ¿A quién le toca repartir?


Bueno, ahora sí que si este fic ha tocado a su fin. Espero que os haya gustado. Un resumen del presente y futuro. Gracias a todos por las lecturas, favoritos, followers y reviews. En serio, muchas gracias XDDD

Por si alguien no se ha aclarado, así van los hijos:

Saphira (dragona adoptada), Eri, Jeth, Elena y Lucy.

Ah, por cierto, la diferencia de edades entre los hermanos Hyodo os lo dejo a vuestra imaginación. ¿Años? ¿Décadas? ¿Siglos? A vuestro gusto XD