Gracias por acompañarme en otro capítulo y lament la demora. ¿Qué puedo decir? En estos momentos después de leer el capítulo 84 del manga lo que todos necesitamos es amor, fluff y mucho EruRi hermoso. Les confieso que me ha costado reponerme del golpe, fue una experiencia demasiado triste y fuerte incluso para mí que soy una persona que por lo general no expresa muchos sentimientos. También soy alguien que nunca nunca llora, y menos con cosas ficticias, pero esto me superó enormemente y logró que llorara una y otra vez por dos días. No me avergüenzo de decirlo, esto solo demuestra cuán apegada estoy a Erwin y el EruRi, y demuestra que pongo todo mi corazón cuando se trata de ellos.

Pero basta de hablar de cosas tristes que esa no era la idea. Quiero esparcir el mensaje de que el EruRi jamás morirá, seguiremos apoyando y amando esta pareja por siempre. No importa lo que canónicamente haya pasado.

¡Espero disfruten el capítulo!

Capítulo X

Juntos

Levi había huído del lado de Erwin pensando que eso era lo mejor para él, creyó que ya no sería una molestia y el rubio podría volver a su antigua vida feliz. Tanto amaba Levi a Erwin, que era capaz de sacrificar su propia felicidad con tal de que su ex-dueño fuera feliz. Lo que el gato no sabía era que le había causado una tristeza que el hombre jamás había experimentado en su vida.

Erwin estaba tan apegado a Levi, y le amaba tanto que simplemente no logró aguantar la pérdida, cuando Erwin lo encontró, supo de inmediato que su soledad había terminado. Porque a pesar de que Erwin tenía muchos amigos y compañeros, estaba solo. No tenía a nadie a quien amar, nadie quien le acompañase en sus largos días de soledad, y Levi había llegado justo para aliviar su solitario corazón.

El perder al único ser que llenaba ese vacío, era simplemente demasiado para el hombre, por lo tanto cayó muy enfermo, y sus amigos no sabían qué podían hacer con él. Hanji había pasado días cuidándolo, manteniéndolo estable pero parecía que la enfermedad de Erwin no se curaría con nada. En sus ratos de consciencia pasaba tan deprimido que no quería comer ni hablar con ella. Su único consuelo era cuando entre sueños podía reunirse nuevamente con su mascota.

El gato por su parte, no la había pasado muy bien. Levi no recordaba nada de antes de ser encontrado por Erwin, su primer recuerdo era estar encerrado en una caja y no poder salir por más esfuerzo que hizo. Luego la luz trajo consigo aquel angelical rostro de dulce sonrisa y amorosos ojos azules, quien le acogió, le alimentó y le cuidó, librándolo del fatídico destino que le esperaba si no era capaz de salir de su encierro. Levi extrañaba muchísimo a Erwin, y deseaba volver a su lado más que nada, pero no quería causarle molestias.

El felino no sabía cómo valerse por sí mismo, pero era muy habilidoso y pensando en que no podía volver ni estorbarle a Erwin, rápidamente aprendió a sobrevivir solo. Robaba comida de las casas cuyos dueños dejaban las ventanas abiertas, aunque nada era tan delicioso como la comida que el rubio le daba. Extrañaba también la exquisita leche con té que su anterior dueño le daba y moría por darse un tibio baño de burbujas como los que disfrutaba anteriormente.

Pero no se iba a dar por vencido, no regresaría, no sería una carga. Era su manera de agradecerle a Erwin su amabilidad y amor. Levi incluso tuvo peleas callejeras con otros gatos que defendían su territorio y hembras con filosas garras y colmillos. Aunque a Levi no le interesaba nada de eso, era constantemente atacado, ya que no estaba acostumbrado a vivir en las calles y no se daba cuenta cuando invadía territorios ajenos. La vida allí era bastante dura, pero lo hacía por Erwin, por su felicidad no se daría por vencido jamás.

En el departamento policial de Sina, los compañeros de Erwin estaban más que preocupados por el estado de salud de su jefe. Y también sus amigos de fuera del trabajo. Muchos de ellos le habían visitado en esos días, intentaban hacerle sentir mejor, y aunque Erwin agradecía todo aquello, no era capaz de recuperar su sonrisa, ni sobreponerse a aquella enfermedad.

-¿Pero qué es lo que tiene exactamente doctora?- Preguntó Mike a Hanji uno de esos días en los que estaban reunidos en la sala de Erwin mientras el rubio dormía.

-Bueno, Erwin tiene el corazón roto.- Afirmó la mujer totalmente convencida.

-¿Es eso posible? Enfermar por tristeza?- Se cuestionó Armin.

-¡Totalmente!- Afirmó Hanji una vez más.

-Entonces debemos hacer algo.- Propuso Sasha. –Hay que encontrar a Levi.- Y todos los presentes estuvieron de acuerdo. Por lo que Mike, Sasha, Mikasa, Eren, Armin, Connie, Reiner, Bertholdt, Jean, Marco, Ymir, Christa, Nanaba, Annie, Gunter, Erd, Auruo, Petra, Rico, Nile, Moblit e inclusive el viejo Pixis se lanzaron a las calles esa tarde en busca del gato negro causante de la enfermedad de Erwin.

Los policías y amigos de Erwin buscaron incansablemente en todos los rincones del vecindario y los vecindarios aledaños. Aunque bien sabían que habiendo pasado tantos días Levi pudo haber llegado bastante lejos. Pero entonces un milagro ocurrió, Eren se encontraba como todos los demás buscando al felino cuando escuchó a lo lejos una riña de gatos callejeros, pensó que tal vez Levi estuviese allí así que corrió siguiendo el sonido de los furiosos maullidos.

-¡Que suerte!- Expresó al llegar y ver entre los animales a Levi, quien estaba peleando contra un gato blanco y negro mucho más grande que él. Eren observo alarmado sin saber qué hacer, no podía detenerlos sin salir herido, pero rápidamente con ágiles movimientos, Levi fue capaz de vencer al enorme gato, haciéndolo huir de allí junto con los otros gatos miembros de su manada. Levi entonces comenzó a lamer sus heridas para curarlas antes de que se infectaran, y al estar concentrado no vio cuando el humano se acercó.

-¡Levi!- Dijo Eren a lo que el felino se sobresaltó. -¡Espera, no huyas Levi! – El gato no sabía el por qué ese humano se presentó ante él a fastidiarlo e inmediatamente emprendió la huida. -¡Espera Levi, es Erwin! ¡Erwin te necesita!- gritó el joven, sabía que Levi era inteligente, ya no le cabía duda de que el animal podía comprenderles.

Y era cierto, en cuanto Levi escuchó el nombre del rubio, paró en seco y rápidamente regresó hacia donde Eren se encontraba. Maulló como interrogándolo acerca de lo que acababa de decir.

-Levi, escucha. Desde que te fuiste, Erwin ha estado muy mal. Cayó muy enfermo y nadie ha sido capaz de curarlo o ayudarle.- comenzó a explicar el joven a lo que el animal se sorprendió muchísimo aunque su rostro no fuese capaz de expresar ese sentimiento. –Levi, el jefe ha estado así de mal porque te fuiste, él te extraña mucho y si no regresas con él, no sabemos qué puede pasar. ¡Erwin ya no puede ser feliz sin ti!-

Todo era demasiado confuso para Levi, él pensaba que si no estaba, Erwin podría ser muy feliz con sus amigos humanos, y escuchar lo que Eren le relataba era impactante. ¿Cómo había sido capaz de cometer semejante error? Estaba equivocado, no era un estorbo para Erwin, ni tampoco una molestia, y comprendió que el rubio le amaba probablemente tanto como él le amaba.

-¿Vendrás conmigo? Te llevaré con él de inmediato.- Levi maulló nuevamente y con desconfianza Eren lo tomó en brazos. El gato no le lastimó, necesitaba llegar rápidamente con su dueño.

Eren llevó a Levi lo más rápido que pudo, se comunicó con sus amigos para informarles que ya lo había encontrado y que iba directo a casa de Erwin para entregárselo. Todos estaban aliviados, decidieron que lo mejor sería dejar que el joven y Hanji se encargaran, ya tendrían noticias de Erwin después.

Al llegar a casa de Erwin, Levi inmediatamente saltó de los brazos de Eren y corrió lo más rápido que pudo a la habitación del rubio. Verlo allí en cama fue muy impactante para él, el hombre había perdido toda su luz, se le notaba pálido y había perdido peso. Levi se lanzó sobre su pecho ante los asombrados ojos de Hanji.

-¡Levi! ¡Erwin, despierta! Erwin, Levi ha regresado. – La mujer comenzó a hablarle bajo y moverlo un poco para intentar que el rubio despertara. Levi sobre su pecho, posó suavemente una de sus patas sobre la marcada mejilla de su dueño. -¡Erwin, Erwin! ¡Despierta ya!- continuaba Hanji ante el cada vez más preocupado felino.

Lentamente el rubio fue abriendo sus ojos y recuperando la consciencia. Solo escuchaba la voz de Hanji repitiendo su nombre y se le hizo algo molesto, él solo quería seguir durmiendo ya que en sus sueños se podía reunir con su amado Levi. Pero en su estado de semi-consciencia, sintió una suave presión sobre su rostro. Abrió los ojos por completo solo para confirmar que su querido gato se encontraba allí, frente a él.

-¡Al fin! Erwin mira, Levi ha regresado.- Le dijo Hanji mostrándole una alegre sonrisa al igual que Eren quien se encontraba también en la habitación. Erwin miró al gato frente a sí nuevamente, como si no lo creyera y pensara que era solo parte de uno de sus sueños.

Al ver que el rubio abría los ojos, Levi maulló y comenzó a ronronear, posando ambas patas sobre el rostro de este, deseaba poder llorar, deseaba poder expresarse, poder decirle cuánto lo sentía, pero no podía, después de todo, era solo un gato.

-¿Levi? ¿En verdad eres tú?- Finalmente reaccionó el hombre, abriendo sus ojos enormemente y tomando al gato entre sus manos como para comprobar que fuera realidad. Y al hacerlo, se incorporó rápidamente. –Levi, ¡mi Levi! ¡Has vuelto!. – Y el humano no pudo contenerse, llorando como si fuese un niño por la felicidad tan grande que sentía al tener a su amado gato nuevamente consigo, le abrazó fuertemente.

-Fue Eren quien lo trajo Erwin.- Le dijo Hanji.

-¡Muchas gracias Eren! No tengo cómo agradecerte.- Expresó agradecido el hombre, tratando de contener su llanto.

-No tiene qué jefe, todos los demás han estado buscándolo toda la tarde.- Y al ver que Erwin estaba confundido y no entendía a qué se refería, Eren y Hanji le relataron cómo sus amigos se encomendaron a la tarea de encontrar a su gato extraviado. Levi escuchó todo aquello muy sorprendido y luego avergonzado de haber causado más mal que bien con su huída.

El cambio en Erwin fue inmediato, a los pocos días había recuperado su salud, poco a poco el color regresó a su rostro y sus ánimos estaban mejor que nunca. Fue cuestión de poco tiempo para que se recuperara totalmente y regresara a su trabajo. Pero todos los días, el rubio iba a la cama con su gato, hablándole dulcemente y pidiéndole que jamás le volviera a abandonar.

-Prométeme Levi, que jamás te alejarás de mi lado otra vez. Por favor, promete que siempre estaremos juntos.- Y así el gato lo prometió, aunque no pudiese decírselo, así se lo prometía cada noche.

Continuará…

Bueno, este capítulo fue casi el doble de extenso que los demás, pero fue adrede ya que era el ansiado reencuentro. Espero que no me haya quedado muy chafa :v

No les he mencionado antes, pero yo soy una amante de los animales, toda la vida mi familia y yo nos hemos dedicado a recoger animales de la calle y los tratamos como parte de la familia, incluso más importantes. Tal vez muchos no entenderán lo horrible que es perder a una mascota, el sufrimiento es impensable, es algo muy duro y difícil de superar. Yo he perdido muchísimas mascotas, ya sea que murieron, les mataron o desaparecieron, y aun muchos años después sigo sufriendo su pérdida. Así que no crean que el dolor de Erwin es poco realista, una depresión hace estragos en la salud de una persona.

¡Ojalá les haya gustado!

Contesto Reviews:

AcosadoraKawaii: Lo siento pero esta vez no estoy de acuerdo con tu comentario. Eso de "es solo un gato" no es válido para mí, ya que como menciono, los animales realmente tienen sentimientos y caracteres, ellos pueden sentir amor y sufrimiento, tristeza y alegría, y pueden entender muchas cosas. Yo soy testigo de eso, así que aunque Levi sea solo un gato su sufrir es verdadero.

Aunque igual te agradezco seguir siempre mis historias, eres de las seguidoras más fieles que tengo y lo aprecio demasiado.

Marian: Gracias por tus comentarios,yo siempre muy satisfecha en especial de que a ti te gusten mis historias :)

¡Nos leemos en unos días con la continuación!

~Izu~