Morticia Gore: ¡Muchas gracias por el review y el cumplido! :) . Opino igual que tú, para mi Jade no es de esas chicas que engañan a su pareja, espero que disfrutes de la historia como yo la disfruto escribiéndola :P.

Liz West Vega: ¡Me alegra de que te guste la trama! En mi mente es todo un lio, pero cuando empiezo a escribir va cogiendo poco a poco forma. En cuanto a las personalidades por ahora voy a seguir un "guion", ya veremos cómo evolucionan. ¡Gracias por el review :)!

Kuroneko: ¡Gracias por el review y darle una oportunidad al fic! :) . Siendo sincera la personalidad de Jade siempre me ha gustado pero me cuesta más "encajarla" a lo que quiero hacer, pero lo solucionare. Me alegra que te guste como escribo, ya que es la primera vez que escribo un Fanfic. ¡Espero que sigas disfrutando con la historia!.

Intentare publicar diariamente o cada 2-3 días como mucho, por ahora la inspiración no me abandona, gracias a dios.

Victorius y sus personajes no me pertenecen. Son de la propiedad de Nickelodeon y Dan Schneider.


4 – Game

Tori POV

– ¿Qué…?.-escucho una voz a mis espaldas. Oh dios mío, alguien nos ha visto. Me giro lentamente.

Es un niño, de unos… ¿9 años?, no estoy muy segura. Tiene la mano derecha apoyada en el pomo de la puerta, debe haberla abierto sin hacer ningún ruido porque ni Jade ni yo nos hemos dado cuenta mientras nos besa… ¡OH DIOS MIO! ¡Mientras nos besábamos! En que estaba pensando, no espera, ese es el problema que no estabas pensando Tori. Dirijo mi mirada a Jade de nuevo, ella está mirando fijamente al niño.

– Jasón, ven aquí.-dice Jade acercándose rápidamente al niño.

Yo tengo que salir de aquí.

– Eh…Y-Yo debería irme, ya es tarde y no quiero dejar a Trina sola, quien sabe que puede pasarle a mi casa, ya seguiremos con el... el trabajo.-digo apresuradamente mientras me despido con la mano y salgo de la casa de Jade.

Tras unos cuantos minutos de pensamiento interno conmigo misma, caminando por la acera, llego a casa. Abro la puerta con mis llaves y me encuentro a Trina viendo programas de belleza. Me acerco a donde está sentada y dejo caer mi cuerpo pesadamente a su lado suspirando a la vez.

– Justo a tiempo Tori, ¡no te vas a creer lo que me ha pasado hoy!.-dice acomodándose mejor en el sofá para poder mirarme.

– Sorpréndeme…-le digo sin ganas. Si supiera ella lo que me ha pasado a mí…

– Pues Matt Smith, ese chico súper guapo y atlético que va a mi clase de canto…

No me puedo creer lo que ha pasado hace apenas una hora. He besado a Jade, y está mal. Claro que está mal Tori, Jade es la novia de Beck, uno de tus mejores amigos. Deberías haberle insistido más a Jade para que hablara con él y solucionara las cosas o haber hecho algo por ellos, como siempre haces y no besarla.

–… resulta que me ha llamado hace unas horas preguntándome si…-continua relatándome Trina. No le estoy haciendo ni caso.

¿Un beso entre chicas se puede considerar cuernos? Es decir, he sido yo esta vez, pero esta mañana fue Jade, y yo sé que ella es incapaz de engañar a Beck por mucho que le "odie" en este momento según ella.

–… y dios mío, me ha pedido una cita, ¿puedes creerlo? Claro que puedes creerlo, nadie se puede resistir a mis…-y sigue.

Pero lo que Jade dijo de que no crea todo de lo que dice Beck… ¿a qué se referirá? ¿Nos ha mentido sobre lo que realmente pasó? Me cuesta creerlo viniendo de Beck. Tal vez debería preguntarle de nuevo mañana, solo para corroborar.

–…tengo que irme de compras urgentemente, necesito estar lista y fashion para mi cita con Matt, tranquila hermanita, algún día alguien como Matt te pedirá una cita…

– ¡Cállate ya, Trina!.-digo sonando más enfadada de lo que en realidad quería. Me estaba dando dolor de cabeza.

Yo quiero mucho a Trina, es mi única hermana ‒ o eso dicen mis padres, aun tengo la esperanza de que sea adoptada‒, pero a veces puede ser un total quebradero de cabeza.

Trina se levanta inmediatamente y se dispone a marcharse a su cuarto. Creo que le he hecho daño gritándole así.

– Espera Trina, lo siento, hoy no ha sido un buen día.-me disculpo sinceramente y veo como vuelve a sentarse.– Un momento, ¿quieres decir que me has levantado tan pronto esta mañana solo para espiar a Matt?.-le pregunto con tono divertido para poder aligerar algo la tensión en el ambiente.

Trina se olvida enseguida de que le he gritado y continua hablándome sobre Matt Smith, del cual prácticamente ya se me su comida favorita, que tipo de camisetas usa, su champú, su colonia, que va al gimnasio…

– Bueno, dejemos de hablar de mi y de mi futuro novio por un momento, aunque mi vida sea emocionante y fabulosa.-dice Trina acomodándose el pelo sobre los hombros.‒ ¿Dónde has estado, Tori? ¿Una cita?.-pregunta con interés.

– No, Sikowitz nos ha mandado esta mañana un trabajo que tendré que exponer ante toda la clase dentro de dos semanas y me ha tocado de pareja con Jade.‒le respondo. Técnicamente me he ofrecido yo voluntaria, pero da igual.‒ Así que he ido a su casa para adelantar un poco.

– Oh, entiendo. Y ya que has sacado el tema de Jade... ¿Es verdad que ha roto con Beck? O eso dicen los rumores.-ruedo los ojos ante su respuesta. Trina no pierde oportunidad de enterarse de todo drama que ocurra en Hollywoods Art.

– No ha roto con Beck, solo se han peleado, como las anteriores mil veces.-suspiro pesadamente. Si me hubieran dado un dólar por cada vez que se han peleado, ahora mismo estaría dándome un baño en una bañera llena de billetes.– ¿Y qué rumores son esos?.-pregunto curiosa.

– Según he oído a Jade le dio otro ataque de celos y le dio a Beck una bofetada delante de todos. Aunque también se dice que entraron separados en la fiesta y cada uno estuvo flirteando con gente desconocida. O que solo están juntos por apariencia pero que han roto hace varios meses, cosas de esas.

– Rumores, nunca sabes cuando son verdad. Beck nos ha explicado en el almuerzo que fue todo un malentendido.-le comento aunque sin mucha seguridad por mi parte. Empiezo a tener dudas sobre su testimonio.

De repente noto una vibración en el bolsillo derecho de mis vaqueros. Me están llamando al PearPhone. Miro la pantalla y veo una foto de mi madre.

– ¡Mama!.-respondo la llamada con una sonrisa.– ¿Por qué llamas, pasa algo?.

– Hola cielo, no pasa nada, quería avisaros a Trina y a ti de que tu padre y yo hemos tenido que coger un vuelo para ver a tu tía Sally en Nueva York ya que se ha puesto enferma. Estaremos unas semanas con ella, para ver como evoluciona.-me responde.

– Oh vaya, mándale recuerdos de mi parte y que se mejore.

– Eso haré, cielo. Por cierto, si necesitas dinero esta donde siempre, y por favor, evita a toda costa que Trina coja alguna de las tarjetas de crédito, no queremos volver a casa y verla embargada, por ejemplo.-me dice riéndose, puedo escuchar la risa de mi padre también.

– Lo intentare mama, pero no prometo nada.-le respondo contagiándome con su risa.– Os echare de menos.

– Y nosotros a vosotras, cielo, bueno quizás a Trina no tanto, tu padre y yo vamos a agradecer no escucharla en la ducha. Volveré a llamar dentro de unos días, cuidaos mucho y nada de fiestas.

Voy a echar mucho de menos a mis padres, nos turnábamos para hacer de canguro de Trina, ahora me han dejado abandonada a mi suerte.

– Hasta luego mama.-termino de responder y cuelgo la llamada para dirigirme a Trina.‒ Mama y papa estarán con la tía Sally en Nueva York, que se ha puesto enferma, los volveremos a ver dentro de unas semanas.

– ¡Oh! ¿Tendremos la casa para nosotras? Ya sabes lo que eso significa.-me dice una entusiasmada Trina. Me veo venir que… – ¡Tenemos que montar una fiesta!.-lo sabía.

– Nada de fiestas Trina, eso ha dicho mama.-le respondo seriamente.

‒ Oh venga, no van a estar y lo limpiaremos todo, lo prometo.-me dice juntando ambas manos.– Por fa, por fa, aún estoy dolida por lo de antes.-me dice haciendo pucheros. Maldición.

Me voy a arrepentir, lo sé. Pero aún me siento algo mal por cómo le he tratado antes y bueno, ¿qué daño puede hacer una fiestecilla de nada?.

– Esta bien, pero lo limpiaremos las DOS TODO DESPUÉS.-respondo finalmente haciendo énfasis en mis últimas palabras. Conociendo a Trina se escaqueara de limpiar en cuanto tenga la mínima ocasión.

– Bien, mañana haremos la fiesta, ahora si me disculpas, la triunfadora de tu hermana tiene una cita que atender con Matt Smith.-dice mientras se dirige corriendo al baño a maquillarse.

Y solo es lunes…


Jade POV

Nos había visto besarnos, el enano nos había visto. Cuando se fue Vega rápidamente lo lleve a mi habitación.

– Escúchame Jasón, no vas a decir a nadie lo que has visto, y menos a mi padre y a Madison.- le digo agachándome y poniéndome a su nivel.

Jasón es el hijo de la nueva mujer de mi padre, Madison, con la que se caso hará unos seis meses, lo que le convierte en mi hermanastro, y que si no tuviera ya suficiente con la irritante de mi madrastra, Jasón es un bocazas y un chivato. Por suerte para mí, tengo muchas formas de hacer que un niño mantenga su boca cerrada.

– ¿Y que pasara si lo hago?.-me desafía. Craso error para él.

Saco mis tijeras y las coloco enfrente de él.

– Digamos que conozco muchas formas de que todos tus muñecos y coches de juguete sufran "accidentes".-le respondo dándole una sonrisa marca Jade West.‒ ¿Me sigues?.

‒ Te sigo.-responde rápidamente. Bien. ‒ ¿Vas…vas a fumar?.-me pregunta mirando el encendedor que tengo aun en la mano. Si, un día me vio y fue corriendo a decírselo a mi padre, lo cual provoco que yo recibiera una reprimenda bastante fuerte por parte de el.

– No… se me han quitado las ganas.-digo guardándome el encendedor en el bolsillo y volviendo a dirigir mi mirada hacia Jasón.‒ ¿Qué haces aquí a esta hora? Deberías estar con tu madre.

– Mama quería seguir en el bar, pero yo ya estaba cansado y me aburría, no me gusta mucho ese lugar.-dice apenado.

Ah sí, resulta que Madison tiene un "pequeño" problema con el alcohol y no tiene reparos en llevarse a su hijo con ella a los bares. Mi padre desconoce dicha conducta ya que viaja bastante por lo que la mayoría de las veces Jasón se escapa de su madre y me toca hacer de canguro.

– Jadey…-me dice Jasón. Me he quedado por un momento traspuesta y sigo sin entender esa manía de llamarme Jadey.

– No me digas Jadey.‒ le digo levantándome y cruzándome de brazos. El sigue mirándome con ojos apenados.– ¿Qué? ¿Qué pasa?.

– No digo nada a mama ni a papa si me das un abrazo.- responde poniendo ojos de cachorro. Otra vez no, esta vez no pienso caer, no y no, soy Jade West maldita sea.

– ¿Qué? ¡No! Me puedes contagiar tus bacterias de niño repelente o algo.

– Por faaaa.

– Que no.

– Vengaaaa, vamos.

– Te he dicho que no.

– Pues déjame jugar con tus tijeras o llamo inmediatamente a papa.- me dice con burla enseñándome su móvil. Que me esté chantajeando un niño de nueve años… Pero mis tijeras son sagradas.

– ¡Esta bien!.-digo suspirando y dándole un pequeño abrazo. Noto como me lo corresponde y también que algo se desliza de mí... ¡Hey!

Jasón me quita las tijeras que tenía guardadas en la parte posterior de mi cintura y sale corriendo.– ¡Jasón, vuelve aquí! Te juro que cuando te pille "El tijeretazo" no será nada comparado con lo que te voy a hacer.-le grito persiguiéndole por toda la casa.

Estoy cansada de perseguir al enano por toda la casa, pero al menos por un tiempo no podrá jugar con sus muñecos, digamos que han tenido complicaciones. Subo a mi habitación y caigo rendida en la cama. Miro mi PearPhone y veo que tengo veinticinco mensajes y cuatro llamadas de Beck y varios comentarios en TheSlap.

"Dale otra oportunidad"

Las palabras de Vega resuenan en mi mente como un eco. Vega. Por un momento me había olvidado de ella y su beso. ¿Por qué me ha besado? Quiero decir, para mí lo del chicle fue un juego, algo sin importancia pero esta vez no había chicle de por medio, lo hizo por iniciativa propia o eso quiero pensar. Aunque debo admitir que se me han quitado las "ganas de fumar" desde que ha ocurrido.

Volviendo al tema de Beck, tal vez si debería hacer caso a Vega, tal vez debería darle una oportunidad de explicarse y pedirle perdón yo, vale esto último no, pero sí debería contestarle. Y eso hago, marco su número en mi PearPhone y espero a que lo coja.

– ¿Jade?.-pregunta algo sorprendido.

– Beck.-respondo.

– Mira Jade, lo siento mucho de verdad, lo que paso en la fiesta, sabes que yo no sería capaz de engañarte.-se disculpa sonando de verdad arrepentido.– Yo te quiero.

Esas tres palabras. Esas tres malditas palabras que no me dejan respirar de forma normal cuando las pronuncia. Esas diez letras que hacen que me ponga nerviosa como en esas películas románticas que odio.

Cojo aire y suspiro.– Lo sé, Beck, lo sé.- le respondo.– Os vi tan cerca y… supongo que me dio celos.

– No pasa nada Jade, te perdono, ¿nos vemos luego en mi caravana?.-me dice calmadamente. ¿Me perdona? ¿El a mí?.

– No.-respondo con un tono duro. Tengo que calmarme, no puedo perder a Beck, es lo único que tengo, el único a quien le importo y se preocupa por mí.

"¿Tu? ¿Tú te preocupas por mí? ¿Por qué?"

"Porque eres mi amiga Jade, aunque tú digas que no"

Cállate Vega.

– Jasón se quedaría solo y se chivaría, no tengo elección.

– No pasa nada, mañana nos vemos entonces, te quiero Jade y lo siento mucho.-dice Beck esperando con ansias mi respuesta. Como si no la supiera ya.

– Yo también te quiero Beck, adiós.-digo colgándole finalmente y dejándolo encima de la cama.

No se cómo tomarme el "perdón" de Beck, es como si yo tuviera la culpa de todo. No tendría que haberle hecho caso a las estúpidas palabras de Vega. Y lo peor de todo es que no paro de pensar en ese maldito beso y el efecto que ha tenido. No debería significar nada para mí, pero lo hace, y yo no quiero pensar en Vega. Pero es inevitable, ha vuelto a arreglar el problema entre Beck y yo, como siempre hace, incluso sin estar ella presente, con unas simples palabras he hecho lo que ella me ha dicho que haga y yo odio hacer lo que me mandan los demás.

Y lo peor de todo es que cada vez que tengo ganas de fumar mi cerebro ‒el cual creo que disfruta torturándome‒ no hace más que recordarme el beso una y otra vez. Su sabor, su significado, su todo. He empezado un juego peligroso esta mañana en el armario del conserje, un juego que por ahora voy perdiendo, pero yo siempre gano, siempre.


Tori POV

Que bien sienta una ducha antes de cenar, ha conseguido que me olvide de todos mis problemas en cuestión de minutos. Salgo de la ducha con una toalla liada en mi cuerpo y con otra entre las manos secándome un poco mi cabello.

Me acerco a sentarme a mi cama y noto que algo vibra entre mi ropa, es mi PearPhone. Veo unos cuantos mensajes nuevos.

Tienes 5 mensajes nuevos. Jade West (2), Beck Oliver (3). El corazón se me ha parado por un momento. ¿Jade y Beck?. Decido abrir primero los mensajes de Beck.

Beck Oliver: ¡Hey, Tori! He logrado solucionar las cosas con Jade y estoy seguro que has tenido algo que ver con su cambio de humor, siempre consigues arreglar las cosas entre nosotros.

Beck Oliver: Muchas gracias, no sé qué haría sin ti

Beck Oliver: Ah, y te debo una ;P , mañana nos vemos.

Así que Jade ha perdonado a Beck por lo que veo, quizás sí que ha servido la conversación antes del beso…No Tori, olvida eso ya. Abro los mensajes de Jade.

Jade West: Debo felicitarte Vega, tu "manera" para que me olvide de fumar es muy efectiva…

Jade West: Por cierto, creo que el sabor a fresas empieza a ser uno de mis favoritos…

Me sonrojo notablemente ya que mi lápiz labial es de fresa. Decido contestar a ambos.

Para Beck:

Tori Vega: Me alegro mucho por vosotros Beck, ya sabes que me gusta ayudar en todo lo que pueda.

Tori Vega: Y te tomo la palabra, cumple tus deudas :)

Para Jade:

Tori Vega: Estoy muy contenta de que hayas arreglado las cosas con Beck y le hayas perdonado, West.

Tori Vega: Ah, y la vainilla es un sabor que me encanta…

A este juego yo también puedo jugar, porque esto es un juego, un desafío que me ha enviado Jade seguramente para burlarse de mi o algo parecido, pero yo no pienso perder.

Una vez he respondido a ambos, me dirijo al baño para terminar de secarme el pelo y meterme en la cama.