¡Hola! Un nuevo capítulo en compensación de todo el tiempo en el que no actualicé. Claro está que mientras más rápido actualice más rápido se acabará. Aunque como les mencioné anteriormente, quiero comenzar con mis nuevos proyectos lo más pronto que pueda así que no es del todo malo.

Capítulo XIV

Novedades

Erwin procuró comprar suficiente ropa para que Levi pudiese vestirse, además de otros accesorios los cuales podría utilizar. Especialmente varios sombreros con los cuales podría ocultar sus orejas cuando estuvieran fuera de casa. Al final resolvió que simplemente podría esconder su cola dentro de su pantalón, debido a ello compró solo pantalones holgados, donde podría ocultarla sin que le estorbara o lastimara. Tuvo que comenzar a enseñarle cómo vestirse por sí solo, ya que Levi no poseía experiencia alguna en ello, por obvias razones. Además, aún no se acostumbraba a utilizar su nuevo cuerpo y era torpe con sus manos.

Al cabo de unos días, Levi ya podía vivir más o menos como una persona normal, de vez en cuando se le salían algunos gestos felinos, como por ejemplo sentarse con los pies arriba y las manos en el asiento de la silla, como si aún fuera un gato, sentado sobre sus cuatro patas. En ocasiones olvidaba comer con sus cubiertos y comenzaba a comer con su boca directamente del plato, como lo haría cualquier animal.

Levi le comentó a Erwin que para él todo era nuevo y diferente, el mundo se percibía de una manera totalmente distinta ahora que era humano, los olores, colores, sonidos; todo era totalmente distinto. Y lo que más le llamaba la atención era que ahora tenía un poder de comprensión infinitamente mayor que cuando aún era un felino. Siendo gato, no lograba entender del todo lo que ocurría o lo que los humanos decían, pero ahora como hombre, era capaz de comprender todo, aunque su mente aún era un poco inocente.

A la semana de la transformación de Levi, Erwin decidió que era tiempo de que saliera al mundo exterior. Si era fascinante para Levi el hecho de solo observar todo con ojos distintos en su casa, ¡qué emoción iría a sentir al vivir nuevas experiencias afuera!

-Recuerda que debes mantenerte a mi lado en todo momento, no te quites el sombrero y mantén tu cola lo más quieta posible. Sería un problema si alguien se diera cuenta de que no eres humano del todo.- Recomendaba el rubio mientras le ayudaba a vestirse, ya que aunque Levi insistía en hacerlo solo, aún le costaba algo de trabajo.

-Ya sé, ya sé. No hablarle a los extraños y todas esas estupideces. Podré ser un gato Erwin, pero no soy tonto, además soy un adulto, así que no me trates como a un niño.- Rezongó el ex-gato, mostrando su lado malhumorado, el cual no había perdido al convertirse en humano.

-Te equivocas Levi. Ya no eres un gato, - Erwin le sonrió con dulzura y acarició su rostro – eres todo un humano, salvo por este par de detalles. –Esta vez tomó con las puntas de los dedos las orejas peludas de Levi y también las acarició.

El hombre de cabello oscuro, apartó las manos del rubio y desvió la mirada, estaba totalmente sonrojado. No comprendía porqué, pero ahora también era capaz de sentir emociones que como gato no le era posible, y expresarlas también. El primer día de su transformación, experimentó cómo era la felicidad verdadera, como felino podía sentirla, pero no tan intensamente y mucho menos expresarla con lágrimas. También se sorprendió de ese líquido que varias veces había visto derramarse de los ojos de su dueño, sin llegar a comprender exactamente de qué se trataba. Y si bien hasta el momento, había tenido la dicha de no derramar lágrimas que no fuesen de felicidad, le intrigaba saber qué tan fuertemente se podía sentir tristeza, como para llorar por ese motivo. Pensó que Erwin la debió de haber pasado muy mal en varias ocasiones, si sentía una tristeza tan profunda que lo hubiese hecho llorar. Pero también le daba demasiada curiosidad el llegar a experimentar eso.

El enojo era algo mucho más común para él, pero tampoco lo había podido sentir con tal intensidad como la que podía hacerlo como humano. Y en fin, todo era nuevo para él, tuvo que acostumbrarse a usar sus extremidades y comportarse como un hombre. Tuvo que aprender a bañarse, vestirse y hacer otras cosas solo. Extrañamente encontró especialmente entretenido el aseo del hogar, y en pocos días se había hecho todo un experto, limpiando meticulosamente cualquier suciedad que pudiese encontrar, para Erwin era una gran ayuda, y Levi se sentía sumamente contento cuando el rubio le felicitaba por el buen trabajo realizado, por sobre todas las cosas quería ser de ayuda para Erwin y no ser una carga. Y ya que él no podía salir a trabajar y ganar dinero, (recientemente había aprendido los conceptos de dinero y trabajo y su importancia) lo que más deseaba era poder serle de utilidad a su dueño.

Lo que Erwin le prohibió terminantemente, había sido cocinar. El rubio no le dejaba utilizar la cocina, ni los cuchillos, temía que pudiese tener algún accidente, ya que salvo por la parte de la limpieza, Levi aún era muy torpe para todo lo demás, cocinar inminentemente conllevaría a que ocurriese algo peligroso. Pero como el ex-felino se encargaba de todo el aseo, Erwin solo tenía que cocinar para ambos y salir a trabajar.

Ambos formaban un gran equipo juntos, y Erwin sabía que cada día mejorarían más, cuando Levi al fin lograra controlar su cuerpo completamente.

-Es casi como un matrimonio.- Pensó en voz alta mientras colocaba el sombrero sobre la cabeza de Levi.

-¿Qué? ¿Qué es matrimonio, Erwin?- Interrogó ya que aún no conocía ese concepto. Y de hecho, comprendía muy vagamente lo que era el amor. Levi sabía que había un sentimiento que superaba a todos los demás, que le hacía sentirse muy feliz y muy bien, y que eso solo lo sentía al estar junto a Erwin, y sabía que era el mismo sentimiento que le hacía experimentar un vacío cuando Erwin tenía que salir a trabajar todos los días, y el mismo sentimiento que le hacía casi querer saltar de emoción cuando regresaba a casa cada día. Levi sentía eso cuando era un gato, pero ahora como humano era muy distinto a como lo percibía en ese entonces.

-¡No! No es nada Levi.- El mayor rio nerviosamente, consideró que había cometido un grave error, pensando en ese tipo de cosas con Levi. Se sintió mal, porque para él no era normal tener ese tipo de pensamientos con su mascota. Mas luego recapacitó, Levi ya no era más una mascota, ahora Levi era un humano. ¿Qué era Levi entonces? ¿Estaba mal verlo de esa manera? No es que fuese algún tipo de pervertido zoofílico, Levi ya no era un gato pero no podía asegurar que sintiese ese tipo de amor romántico por él. Estaba demasiado confundido, lo único que sabía es que amaba a Levi como no había amado a nada ni a nadie jamás en su vida.

-¿Cómo demonios quieres que me comporte como un humano, si no me explicas todo lo que un humano debe saber?- Le reclamó bastante molesto. No le gustaba que Erwin le ocultara cosas o que evadiera darle explicaciones, él quería comprender todo lo que pasaba porque lo que más ansiaba era poder ser un hombre, tanto física como mentalmente; deseaba dejar su mentalidad de gato de una vez por todas y poder ser lo más independiente de Erwin posible, para no ser una carga para él.

-Disculpa Levi, es algo que requiere mucho tiempo para explicar y debemos irnos. De lo contrario no podremos hacer todas las cosas que quiero que hagamos, es importante que experimentes muchas cosas. Verás que nos vamos a divertir, y aprenderás mucho, el mundo exterior es gigantesco y hermoso.- Dicho eso, tomó al ex-gato entre sus brazos, abrazándole fuertemente.

Levi correspondió el abrazo, no muy convencido, pero igualmente estaba ansioso por su primera visita al exterior desde que se convirtió en humano. Aunque le intrigaba porqué ahora cada vez que Erwin le abrazaba o le sonreía, sentía su corazón palpitar intensamente, y su rostro se calentaba sin razón aparente.

"¿Qué es este sentimiento?" pensaron los dos, intrigados por aquella extraña emoción que les embargaba, mientras se encaminaban de la mano, a tener el primero de muchos días en los que todo para ambos sería una novedad y motivo de gran felicidad.

Continuará….

Espero que les haya gustado. Posiblemente pronto suba otro, me estoy emocionando con esta historia ya que Levi no es gato jajaja.

Quiero hacer una aclaración ya que me di cuenta que he sido un poco contradictoria con mis notas. Al momento, tengo una idea de lo que tratará cada capítulo porque tengo un notepad con los títulos de cada uno, pero no tengo planeado nada de lo que debo escribir, salvo para un par de capítulos. Ni siquiera sé exactamente cómo lo voy a terminar. A eso me refería al decir que ya tenía planeado de qué trataría pero que lo voy inventando a como lo voy escribiendo jajaja.

Gracias por seguirme y por sus comentarios. Por ahí alguien me hizo la sugerencia de hacer una página de escritora en Facebook, desde un principio no quise hacerla porque pff no es como que mucha gente me lea jaja, pero quisiera preguntar: ¿me seguirían en Facebook?

Si recibo respuestas positivas al respecto, me haré la página y podrán seguirme desde allí, me encantaría poder estar más en contacto con ustedes ya que las plataformas de fanfics no son como que muy amigables en ese sentido.

Gracias por tomarse su tiempo para leer y comentar!

~Izu~