Kuroneko: Muchas gracias por la bienvenida :). Lo de los mensajes a mi también me ha pasado, son momentos de los cuales luego te ríes, pero… :P. Espero que te atrevas a escribir algún FanFic, me encantaría leerlo. Y si, Jade tiene su corazoncito, no es tan mala como parece a primera vista… Gracias por seguir leyendo la historia, un saludo.

Morticia Gore: Sabremos más de la historia de Jasón y Madison a lo largo del Fic, sinceramente me gusta su relación con Jade :P . Siempre pueden ganar las dos… o no 8). Gracias por seguir leyendo la historia, un saludo.

Mart: ¡Me alegro mucho de que te hayas decidido a dejas un review! Veo que Tori ya tiene su primer fan para ganar el juego, me gusta :). Espero que sigas disfrutando con los capítulos y la historia, un saludo.

¡Gracias por los Favs y Follow!

Victorius y sus personajes no me pertenecen. Son de la propiedad de Nickelodeon y Dan Schneider.


5 – Candy

Jade POV

Las 7:00 de la mañana, la hora en la que Jasón debería estar despierto incordiándome en mi habitación como usualmente hace, pero no. Eso solo puede significar que Madison llego tan bebida ayer que aún debe de estar durmiendo. Genial, simplemente genial.

Suspiro y me levanto pesadamente de mi cama, pasándome una mano por el pelo. Me acerco a mi armario y elijo unos vaqueros negros ajustados, una camiseta verde oscuro, me visto y me dirijo al baño a asearme. Estoy pensando en no ir las primeras horas a clase, no es que sean muy importantes y a pesar de que Beck y yo volvemos a estar como "antes" no me siento con ganas de confrontarle.

Salgo de mi habitación y me dirijo a la que esta continua a la mía, en la puerta se puede ver un pequeño cartelito con la palabra "Jasón" escrita en él.

– Despierta parásito.-le digo cruzándome de brazos. Jasón no hace ningún movimiento. Dando un pequeño vistazo por su habitación veo los "restos" de sus muñecos. Oh, qué bien sienta contemplar el trabajo bien hecho.– ¡Eh!.-le digo un poco más fuerte mientras lo zarandeo.

– Quiero seguir durmiendo mama…-dice somnoliento. Parece que no ha dormido mucho esta noche, habrá estado jugando con la consola o algo, no me importa.

– Yo no soy tu madre, gracias a dios, levántate ya antes de que utilice otros métodos menos legales y más afilados.-contesto con una sonrisa amenazante. Me encanta ver su cara de terror.

– ¿Y mama…?.-pregunta levantándose y estirándose un poco.

– ¿Tú que crees? Vístete y baja a desayunar.-digo saliendo de su habitación y encaminándome a las escaleras pasando por delante de la habitación donde duerme mi padre y Madison normalmente. La puerta está abierta y el panorama que muestra me da asco: Madison con la ropa de ayer y unas botellas a los pies de la cama. Cierro la puerta con fuerza, me da igual que se despierte. No es una visión agradable.

Una vez abajo empiezo a hacer tostadas, bacón y un par de tortitas.

– Ya estoy vestido.-dice Jasón terminando de bajar las escaleras y sentándose en su sitio en la mesa.– ¿A qué hora vino mama anoche?.-me pregunta mientras balancea sus piernas.

– No lo sé ni me importa.- contesto fríamente. Es la verdad.– Ya deberías saberlo, ¿Por qué preguntas, bicho?.

– Cuando me fui del bar ayer me dijo que la esperara en casa, que iba a venir pronto y jugaría conmigo a mi nuevo videojuego.-dice apenado mientras empieza a comerse el desayuno.

Odio a esa mujer bueno, y a más gente, pero Madison esta cerca del puesto nº 1.

– Es tu culpa por ilusionarte, ya la conoces.-digo simplemente. Jade… Oh vamos, cállate consciencia.– Quiero decir… Ella es una…-no logro acabar la frase. No sé cómo consolar a una persona, no estoy acostumbrada a esas cosas.– Yo jugare contigo.

– ¿Qué?.-dice confundido, y no es para menos.

– Que jugare contigo a ese estúpido videojuego nuevo tuyo.-digo un poco más alto.

– ¿De verdad?.-dice entusiasmas mientras se levanta con intención de darme un abrazo.

– Ni se te ocurra.-le advierto. Acaba el desayuno.

Una vez acabado el desayuno y esta conversación tan… rara, nos dirigimos a mi coche ya que me toca llevar a Jasón a clase, como no. Antes de arrancar el motor saco mi PearPhone y lo reviso.

Tienes 13 mensajes: Beck (3), Kitty Cat (8), Vega (2). Tienes 25 notificaciones en TheSlap.

Oh, Vega me respondió y no me debí de darme cuenta. Interesante.


Beck: Estoy muy feliz de que lo hayamos solucionado todo, bebe ;)

Beck: Podemos ver mañana después de clases una película en mi caravana si quieres, o hacer lo que tú quieras.

Beck: Te quiero y buenas noches

Ruedo los ojos, ver una película con Beck es una de las cosas más aburridas que te pueden pasar. Es decir, me gusta estar con él es mi novio pero su gusto en películas deja que desear. Ya le contestare cuando le vea.


Kitty Cat: ¡JADEEEEY! :D

Kitty Cat: No te hemos visto en el almuerzo, ¿estás bien? :(

Kitty Cat: Porque si no estás bien puedo decirle a mi hermano que te prepare una de sus tartas

Kitty Cat: Una vez se comió un trozo un hámster mío y no volvió a respirar

Kitty Cat: Oh, llaman a la puerta.

Kitty Cat: CARAMELOOOS

Kitty Cat: Te guardare caramelos si puedo, Jadey

Kitty Cat: :D :D : D :D :* 8)

Sonrío y muevo mi cabeza en negación, Cat es increíble pero incluso ni por mensajes me deja de decir Jadey, en fin. Y me niego a comer nada hecho por su hermano. Nunca.


Vega: Estoy muy contenta de que hayas arreglado las cosas con Beck y le hayas perdonado, West.

Vega: Ah, y la vainilla es un sabor que me encanta…

Beck debió de decírselo ayer. El segundo mensaje sí que es muy interesante, me lo tomare como que acepta el desafío. Juguemos pues.


Para Kitty Cat:

Jade West: Que me dejes de decir Jadey, Cat.

Jade West: Y como me traigas la tarta de tu hermano las muñecas que tienes en tu casillero van a ir a la peluquería.

Jade West: Pero los caramelos los veo bien ;)


Para Vega:

Jade West: No le he perdonado porque tú me lo dijeras Vega, espero que no te hayas dado ningún merito

Jade West: Te llevare un caramelo para el aliento para que veas lo buena y generosa persona que soy.


Una vez enviados, noto como Jasón entra al coche y me pongo en marcha para dejarlo en su colegio. El colegio de Jasón no está muy lejos de Hollywood Arts por lo que puedo tomarme mi tiempo en llegar.

– Si no viene el ser que tienes por madre, llámame.-le digo una vez se ha bajado del coche.

– Vale Jade.-me contesta Jasón mientras se despide con la mano.

Pongo la radio y suena una de mis canciones favoritas, Die Young de Ke$ha. Llego a Emily's Coffe, la cafetería donde suelo comprar mi amado café negro con dos cucharadas de azúcar. Salgo del coche y entro al local.

– ¡Bienvenida a Emily's Coffe!.-saluda una rubia con sonrisa perfecta Emily desde el mostrador.– Oh, solo eres tu Jade.

– ¡Oye!.-le digo con fingida ofensa.– A tus clientes VIP deberías tratarles con más respeto.

Lo hago, pero no veo ninguno ahora mismo, tan solo a la hija perdida del diablo.-sonríe con burla. ¿Lo de siempre?.-me pregunta y se dirige a la cafetera.

– Si.

– Por cierto, ayer vi a Beck por la tarde aquí.-comenta con tono casual Emily.– Iba con una chica.

Empezamos bien la mañana.

– ¿Ah, sí?.-digo notando como voy enfadándome.

– En un principio pensé que eras tú, ya sabes, Beck es tu novio pero nunca te he visto pelirroja así que descarte la idea. Parecían amigos de toda la vida.-responde dejándome el café en el mostrador y mirándome a los ojos.– ¿Quizás no debí…?.

– No, está bien saberlo, gracias Emily.-digo cogiendo el café y respirando pesadamente.– Por cierto, en mi próxima visita espero una alfombra roja o yo no me hago responsable de que encuentres tijeras en tu cafetera.

– ¿Otra vez?.-pregunta divertida.

– Otra vez.-respondo sonriéndole.

Una vez fuera, saco un cigarro de mi bolsa de Gears of War y lo enciendo. Tengo que tranquilizarme o cuando vea a Beck va a pasar algo muy malo. Compruebo la hora en mi PearPhone y veo que tengo unos mensajes.


Tienes 2 mensajes Vega (2).

Vega: Eres una imbécil, West :(

Vega: Es la última vez que intento ayudarte.


Me río con fuerza, nunca imagine que Vega me pondría un emoticon. Doy otra calada a mi cigarro a la cual le siguen varias más .


Tori POV

Jade West: Te llevare un caramelo para el aliento para que veas lo buena y generosa persona que soy.

¡Pero será idiota! No tendría que haberle contestado, así vería que me ha enfadado de verdad, aunque ni yo misma me creo lo que le he dicho de no volver a ayudarle. No puedo evitarlo, está en mi naturaleza.

– ¡Hola, Tori!.-me saluda Beck con la mano y sonriéndome mientras se acerca a mi casillero. No sé qué le dijiste a Jade, pero muchas gracias.

– Yo no hice nada Beck…Jade lo hizo porque te quiere.-le devuelvo la sonrisa y cierro mi casillero. Toca Sikowitz y nos encaminamos hacia nuestra clase. ¿Aún no ha venido?.

– No, pero estará al caer, habrá llevado a Jasón a clase.-dice Beck mientras se arregla el pelo.

– ¿Jasón?.-pregunto con curiosidad. Así llamo Jade al niño que nos vio bes…Que nos vio.

– Su hermanastro, el padre de Jade se casó hace unos meses y a veces ella tiene que llevarle a clase.

Bueno, eso explica el hecho de que el chico tuviera llaves de la casa de Jade. Y aprovechando que ella no está cerca y Beck esta solo…

– Por cierto Beck, ayer no me quedo claro eso de "accidentalmente", ya sabes en la fiesta…-pregunto desinteresadamente.

– Es lo que dije, los dos íbamos… ya sabes, bebidos y fue sin querer.-contesta nerviosamente.– Ya está solucionado Tori, dejemos el tema, por favor.-dice poniéndome pucheros. Eso no vale.

– Es cierto, dejemos el tema.-le respondo y le doy una sonrisa falsa. No me da buenas vibraciones esto…

– ¡Bebe, por aquí!.-escucho que grita Beck a alguien. Cuando dirijo mi mirada a donde la está saludando puedo ver a Jade con un café en la mano.– Hoy llegas algo más tarde de lo habitual.

– Jasón.-contesta Jade dando un sorbo a su café.– Vega.-me saluda con una de sus típicas muecas.

– West.

– Me alegra ver que os lleváis tan bien como siempre.-dice Beck con sarcasmo y una pequeña risa. Se acerca y besa a Jade en los labios para después poner una mueca de desagrado.– ¿Has estado fumando?.-pregunta algo molesto. A Beck tampoco le gusta que Jade fume, No Fumadores 2 - Jade 0.

– Si, ¿algún problema?.-dice ella mirándole fijamente.

– Ya sabes que no me gusta el sabor…

– ¿Oh? ¿No te gusta el sabor de mis labios, Beckett? Porque eso has dado a entender.-responde algo enfadada Jade no sin antes mirarme de soslayo, lo cual provoca que me ruborice. Maldita sea.

– Sabes que no es eso a lo que me refería, no me gusta el sabor del tabaco…

– Qué pena, porque no tengo ninguna intención de dejarlo.-finaliza Jade dando a entender que la conversación ha acabado.

– Sera mejor que entremos a clase…-digo queriendo cambiar un poco de tema. Ha sido un momento algo…tenso.

Cuando abro la puerta nos encontramos a Sikowitz dentro de una piscina pequeña de plástico con agua. Sikowitz lleva manguitos, gafas de sol y tararea una canción mientras se toma uno de sus famosos cocos. ¿Qué demonios…?.

– ¿Hola…?.-digo no estando muy segura de que decir. ¿No hay nadie normal en esta escuela?.

Sikowitz gira la cabeza hacia la puerta y nos indica con la mano a que entremos a clase y tomemos nuestros respectivos asientos.

– Buenos días clase.-nos responde tan tranquilo. ¿En serio?.

– Eh…Sikowitz, ¿Por qué esta en una piscina de niños?.-pregunta al fin Beck, gracias a dios.

– ¡Oh! Es que hace muchísimo calor y no se me ha ocurrido ninguna forma mejor.

– No puede ser verdad.-dice Jade mirando a Sikowitz incrédula.– Sikowitz, estoy haciendo un esfuerzo sobrehumano de no sacar mis tijeras y romper el plástico de la piscina.

– ¿Piscina?.-alguien pregunta desde la puerta, nos giramos y vemos a Cat correr velozmente con la intención de tirarse de cabeza en la piscina de Sikowitz.

– ¡Espera, Cat!.-le grito mientras le agarro por la cintura. Ha estado a nada de caer de cabeza en… en los voluminosos "abdominales" de Sikowitz.– No puedes meterte en esa piscina.

– ¿Eeeeeh? ¿Por qué no?.-dice apenada.

– Pues porque...¡Mira, tengo un caramelo!.-digo sacándome un caramelo de menta del bolsillo para distraerla.

– ¡Si, caramelo!.-me responde alegremente mientras se lo mete en su boca y se sienta a mi lado.

A veces me pregunto cómo es posible que Cat este en mí mismo año…

– A Sikowitz se le ve la raja del…-antes de que Rex pudiera finalizar la oración, Robbie le tapa la boca rápidamente con su mano.

– Me vas a meter en problemas Rex.-le susurra Robbie. Algún día entenderé la relación de esos dos, algún día.

– Ejem, hoy vamos a realizar un pequeño ensayo del trabajo que os encargue ayer. Vamos a ir todos al Blackbox Theater para ensayar y que os podáis preparar y esas cosas que hacéis los jóvenes.-ordena mientras se levanta dejando un poco de agua en el suelo.

Todos nos levantamos de nuestros asientos y nos dirigimos a la puerta y cuando ya casi hemos salido escuchamos un fuerte sonido, como si algo hubiera explotado, detrás de nosotros.

– ¿Pero qué…?.-no llego a terminar la frase porque noto como se me mojan mis converse, el agua de la piscina está inundando la clase. Me fijo donde se encuentra la piscina y veo a Jade agachada.– ¡Jade! ¡¿Se puede saber qué haces?!.-le grito, me he llevado un susto de muerte, lo admito.

– No he podido evitarlo, tenía que hacerlo.-dice levantándose y dirigiéndose a nosotros.

– ¡Ahí estas!.-exclama Sikowitz mientras se agacha y recoge un patito de goma, que supongo se estaría bañando con él.– Muchas gracias Jade, no lo encontraba, ahora, seguidme.

– Pero Sikowitz, ¿no debería limpiar alguien esto?.-pregunta Beck desconcertado.

– Shhh, sigue al coco Beck, sigue al coco.

Durante el camino al Blackbox Theater no he intercambiado ninguna palabra con Jade, y no sé porque, pero eso me molesta. Se ha pasado todo el rato hablando con Beck – más bien era Beck quien estaba hablando, Jade solo asentía y decía alguna que otra palabra suelta –. Ayer le estuve dando vueltas al tema del "juego" que hemos iniciado tanto Jade como yo y no sé qué hacer. ¿De verdad quiero "jugar" en su liga?.

– Muy bien chicos, Cat y Robbie, vosotros iréis los primeros así que preparaos, el Señor Duck y yo tenemos negocios que atender.-dice Sikowitz mientras desaparece por una cortina negra.

He repasado varias veces los "consejos" que me dio Jade y sinceramente no creo que se me vaya a dar muy bien actuar como lo hace ella. Soy una persona alegre, caritativa y empática pero sobre todo buena persona. No me veo haciendo siendo lo contrario pero supongo que siempre hay una primera vez para todo.

–!Tori!.-escucho detrás de mí a la vez que siento unos brazos rodeando mi cintura. Aire, necesito…aire.– Cat no…-me giro para encarar a Cat y veo a alguien que no es ella.– ¿Quién…?

Cat se ríe y me suelta. Soy yo Tori, Robbie me ha ayudado a elegir mi vestuario. Dice que no puedo ir con la ropa que siempre visto.

Ver a Cat vestida toda de negro, intentando adoptar una personalidad opuesta a la suya es lo más gracioso que he visto en mi vida. Parece la versión pelirroja de Wednesday Adams.

– Eh…Creo que lo vas a hacer muy bien Cat. Vas un poco…¿sombría?.

– ¡Yay! Robbie me dijo que tenía que dejar de ser tan alegre.-dice emocionada. Parece que se lo toma en serio.

– ¡Cat!.-escucho llamar a Jade. Ven aquí un momento.

Cat se despide de mí y se va a su encuentro con Jade. La sigo con la mirada y las veo hablar. Cat le da algo a Jade y se despide de ella para encontrarse con Robbie. Jade se encamina hacia donde estoy yo. Un momento, ¡¿Por qué se dirige aquí?!.

– Vega, ¿molesta por lo del caramelo?.-pregunta Jade con burla. Sabía que no tenía que haberle contestado.

– No tengo ni idea de lo que me hablas.-digo sin mirarle.

– Oh vamos, encima que te lo he traído…-dice extendiendo su mano hacia mí y enseñándome un caramelo.

– ¿En serio? ¡Eres increíble!.-le contesto molesta. Yo siempre me lavo los dientes, ¡no tengo mal aliento!.

– Me lo tomo como un cumplido, Vega..-sonríe burlonamente.– Sabes…-susurra acercándose a mi oído. ¿Desde cuándo esta TAN cerca?.– Podemos probarlo luego.-susurra y se aleja guiñándome un ojo.

La verdad es que me ha dejado sin palabras, ¿Qué respondes a eso?.


Jade POV

– Que día tan triste, ojala acabara ya…-dice Cat mientras mira al suelo del escenario con los brazos caídos.

Ver a Cat tan oscura es… interesante. Y da miedo, he de admitirlo, lo usual es verla corretear por todos lados y dando saltitos, no a punto de tirarse en la carretera. Robbie sin embargo…

– ¿Quién se puede resistir al inigualable Robbie?.-dice mientras se quita las gafas en un intento nefasto de seducción. Increíble.

– Sikowitz, ¿Por qué Rex participa en esto? Es… bueno, ya sabes.-pregunta Vega levantando la mano.

– ¿Es que, Tori?.-le pregunta Sikowitz mientras acaricia al pato de goma. A veces me cuestiono si de verdad tiene licencia para dar clase.

– Una estúpida marioneta por el amor de dios.-contesto suspirando.– Su opuesto cual es, ¿serrín?.

– Me gusta que te hagas la difícil, morena.-me responde Rex. Me llevo una mano a la cara.

– Todos tienen derecho a participar Tori, bueno, "todo".-finaliza Sikowitz.

Después de que otra pareja más ensayara Sikowitz nos dijo que cada dos días saldrían algunas parejas para ensayar también pero que las elegiría el de forma aleatoria. Sí, claro. Por suerte había pedido toda la mañana para su clase y no tenemos que ir a las demás, así que ya hemos acabado por hoy.

– Bebe, ya sé que te dije que podíamos ver una película en mi caravana o hacer lo que tú quisieras pero mi prima Mary me ha pedido que haga de canguro y no podre.-me dice Beck mientras se guarda su PearPhone.

¿En serio se cree que soy tonta? Ni he olvidado lo que paso en la fiesta ni lo olvidare y sin dejarme lo que me ha dicho Emily.

– Da igual.-digo sin prestarle atención.

– Pero si quieres esta noche…-me susurra en el oído.

– No.-digo mientras veo a Vega.– Vega y yo tenemos que… trabajar en el proyecto, ya sabes.

– De acuerdo bebe, te llamare luego, te quiero.-dice mientras se acerca y me da un beso en la mejilla.

– Y yo a ti, Beck.-digo suspirando. Tengo que averiguar quién es esa pelirroja. Pero lo primero es lo primero: Vega.

Vega está ocupada mirando su PearPhone por lo que no se ha dado cuenta de que estoy detrás de ella. Aspiro aire y…

– ¡Cuidado!.-grito.

Vega da un salto y se gira bruscamente con la cara llena de terror. Maravilloso.

– ¿¡Que, que pasa!?.-dice mirando para todos lados con una mano en el corazón. Entonces me ve carcajeándome.– ¡Jade, casi me matas de un ataque al corazón!.-exclama volviendo a controlar su respiración.

– Tendrías que haber visto tu cara…-digo limpiándome una lágrima de la risa.– ¿Trina te ha vuelto a dejar tirada o… es que estas considerando mi propuesta?.-le digo levantando una ceja.

Vega se sonroja y se cruza de brazos.

– Trina me ha dejado tirada, otra vez.-dice ignorando mi último comentario.

– Solo bromeaba Vega, ¿necesitas que te lleve?.-pregunto casualmente. Necesito saber si Beck le ha dicho algo.

– ¿Tu… ofreciéndome llevarme a casa? El mundo debe de estar a punto de acabar.-exagera levantando ambos brazos y la cabeza dirección al cielo.

– Yo podría decir lo mismo sobre lo que ocurrió ayer en mi casa…-dejo caer inocentemente mientras juego con mis tijeras.

A Vega se le desencaja la cara y se sonroja violentamente.

– E-Eso no volverá a pasar.-dice tartamudeando.

– Oh, ¿de verdad?.-le pregunto acercándome a ella.– Porque no fume en toda la tarde y…-le susurro a escasos centímetros de sus labios, no hay nadie alrededor nuestro.– … el caramelo es de fresa.-sonrío y me alejo de ella. Vamos.-ordeno pero Vega se queda en el sitio unos cuantos segundos para después seguirme.

Jade West 1 – Vega 0.