Morticia Gore: En los próximos capítulos veremos cómo se desarrolla la relación entre Jasón y Jade (me encantan totalmente). Y si, quería darle un momento romanticón a estas dos, pero todavía queda un largo camino que recorrer :P. Ahora que lo dices es cierto, en ese capítulo Beck hace el intento de quitarse de encima a las dos chicas pero en ningún momento dice que tiene novia, lo cual en mi opinión hubiera sido más efectivo. Muchas gracias por leer y el review.

LeasLion: Dicho y hecho ;). Gracias por leer y el review.

Sexy-Tomboy: Pobre Beck, le estoy creando un club de fans contra su persona. Quiero el chocolate, eh ;). Me alegra de que te esté gustando la historia y de que disfrutes de ella. Muchas gracias por leer y el review.

Vizho: Lo interesante es lo mejor, en todos los sentidos. Es agradable que te digan que te han leído una historia del tirón, eso significa que engancha y reconocen tu esfuerzo, muchas gracias :) . Tori es muy tierna, al menos en la mayoría de Joris que he leído y me encanta totalmente su personalidad, pero también puede intimidar, aviso :P. El juego se puede considerar como un "medio" o no… O:) . Muchas gracias por leer y dejar un review.

July: Me alegro de que te guste, y dicho y hecho ;-). Gracias por leer y dejar un review.

Kuroneko: Si te haces el tatuaje del caramelo y de Duck exijo foto 8) . Jade es Jade, no puede evitar ser egoísta también, pero si, pobre Jasón :( ¿Jugara finalmente con él? Quién sabe. ¿Quién dijo que Tori no sabía jugar también? Es más divertido cuando las cosas se igualan. Y quiero un Candy Duck, ya. Muchas gracias por seguir leyendo la historia y por el review.

Mart: Tenemos a alguien que apuesta por Tori en este juego, ya veremos qué pasa :º . Tori es de naturaleza empática y solidaria, siempre tiene que ayudar :) . Muchas gracias por continuar la historia y por el review.

Nota: Es el capitulo anterior pero desde la perspectiva de Tori


7 – Party II

Victorius y sus personajes no me pertenecen. Son de la propiedad de Nickelodeon y Dan Schneider.

Tori POV

Estoy un poco nerviosa porque a decir verdad no me esperaba que Jade se ofreciera a llevarme a mi casa. Y tampoco es que tenga muy buen recuerdo de mi última vez con ella en su coche y su pala , por lo que sí, estoy MUY nerviosa.

Alguien le llama al teléfono y coge la llamada sin mirar.

– Jade.-responde tranquilamente llevándose el PearPhone a su oído derecho.– Llama a Madison para eso.-Jade suspira y mira concentrada el volante.– Bien. Ahora voy, no quiero que te muevas ni que des saltos de alegría cuando me veas, y ni hablar de abrazos.-advierte Jade con un tono duro. ¿Por qué siempre tiene que ser así? Ni que ser algo simpática pudiera matarla.– Vamos a hacer una parada imprevista, Vega.-me dice sin dirigirme la mirada mientras y enciende el motor del coche. ¿Parada? ¿No ira a matarme y tirar mi cuerpo? O venderlo, o descuartizarlo, o… Basta Tori, no lo estas arreglando.

Ahora que lo pienso, es buen momento para preguntarle por Jasón, ya que parece estar calmada y tranquila, sin indicios de clavarme sus tijeras en la yugular o algo por el estilo. Es mi momento, vamos allá, Tori.

– Jasón es quien nos… nos vio cuando…-intento acabar la frase pero me resulta tan embarazoso. Todavía no me creo que yo le besara y que encima nos viera alguien, estúpido tabaco, estúpida vainilla y estúpida yo.

– Besarnos, se dice besarnos Vega. Y me besaste tu a mí, que conste.-recalca levantando su dedo índice. Y ya me ocupe de él.-finaliza con una mueca macabra. No me gusta como ha dicho eso.

– ¿Cómo que te ocupaste "de el"?.-pregunto aterrorizada.– No le faltara ninguna parte del cuerpo o algo, ¿verdad?.

Jade se rie antes mi comentario y he de reconocer que tiene una sonrisa y una risa muy agradable cuando no es una completa macarra.

– Por quien me tomas Vega, yo tengo más estilo, pero tranquila, no le falta nada… a el.-responde acomodándose unos cabellos y cambiándose de carril.

Su respuesta no es que me tranquilice del todo pero supongo que es mejor que "Jasón ya no volverá a ver nada" o "Le hice una oferta que no pudo rechazar". Tengo curiosidad de cómo es la relación de Jasón y Jade porque Jade no parece de las hermanas cariñosas . Oigo mi apellido salir de su boca en un susurro.

– ¿Jade?.-pregunto mirándola. ¿No se da cuenta de que me ha llamado? Han pasado como dos minutos enteros.

– ¿Qué, que?.-responde sacudiendo un poco la cabeza, volviendo al coche.

– Me has llamado tú, así que, ¿Qué quieres?.

– Me preguntaba si habías vuelto a hablar con Beck sobre la fiesta.-pregunta inocentemente mientras sigue mirando al frente. No te fíes Tori, la mayoría de tus problemas llevan el nombre de "Jade" o "Beck" en ellos.

– Esta mañana hemos vuelto a hablar, lo que me dijiste de que no creyera todo lo que dice Beck me hizo dudar y… volví a preguntarle.-suspiro mientras le miro.– Me volvió a decir lo que me dijo durante el almuerzo ayer.

– ¿Y qué te dijo exactamente? Palabra por palabra.-dice con curiosidad Jade.

– Pues que tanto la chica como el iban bebidos y que se besaron de forma accidental.

Sigo sin aceptar que "accidentalmente" Beck se besó con la chica pero no suelo juzgar sin una explicación antes, así soy yo.

Jade suspira profundamente y para en el semáforo en rojo que tenemos delante.– Vega, en esa fiesta no hubo ni una gota de alcohol.-me dice zanjando definitivamente el tema.

Intento decir algo pero no se me ocurre nada lo cual es raro, dada a que a veces soy una bocazas . Simplemente la miro sin decir nada.

– No necesito tu compasión, Vega. No me importa si no me crees.-dice aparcando el coche enfrente de la puerta de un colegio el de Jasón, supongo . En la entrada está el mismo chico que nos vio. Abre la puerta de su lado y se asoma.– Jasón, vamos.-dice autoritariamente Jade.

Cuando me ha dicho que no le importa que no la crea… la mirada que tenía era desoladora, como si estuviera acostumbrada a que no la creyeran. Jade no es tan mala como parece, solo es una facahada que usa para protegerse a si misma aun sabiendo lo que eso conlleva…

– Te creo.-digo mirándola con determinación. Yo la creo, aunque me pueda arrepentir después, en este mismo momento y con esa mirada vacía la creo.

– ¿En serio?.-pregunta sorprendida.

– Si, en serio.-respondo seriamente mientras poso una de mis manos en su hombro. Espero que no saque unas tijeras y me corte la mano, no me gustan los garfios y yo no valdría como pirata.

Pero no me aparta la mano, incluso juraría ver un atisbo de sonrisa en sus labios.

– ¡Hola! ¿Tú eres la chica de ayer, no?.-pregunta Jasón sentándose en el asiento trasero del coche.– La que se estaba besando con Jade.

Toso sonoramente. No me esperaba eso.– S-Si, era yo.-digo pasándome una mano por el pelo.

– Me llamo Jasón, encantado.-sonríe y me extiende la mano. Aw, es muy mono.

– Victoria Vega, pero me puedes decir Tori.-le correspondo el saludo y la sonrisa.

– Tu novia es muy bonita, Jade.-comenta Jasón inocentemente provocando que Jade de un pequeño volantazo inesperado. Dios mío, juro que he visto mi vida pasar en segundos.

– No es mi novia.-decimos a la vez Jade y yo, mirándonos inmediatamente después.

– Pues estáis muy compenetradas.-dice Jasón riéndose y colocándose el cinturón de seguridad mientras Jade vuelve a la carretera.

– Mi novio es Beck, piojo.

–No me gusta Beck, se cree muy guay.-dice Jasón encogiéndose de hombros. Jade sonríe un poco ante la respuesta del pequeño. No me cansare nunca de ver esa sonrisa, en serio. Espera, ¿Qué?.

– Ya veo.-responde Jade en un tono tan bajo que apenas logro entender lo que dice.

– Y dime Tori, ¿de que conoces a Jade?.-me pregunta Jasón inclinándose un poco hacia delante.

– De Hollywood Art, aunque nuestro primer contacto no fue muy…bueno.-respondo Vega con un dedo en mi mentón. Y me quedo corta con esa respuesta.

– ¿No? ¿Qué paso?.-pregunta curioso Jasón. Oh, ese momento no lo olvidare nunca, aunque ojala pudiera.

– Le tire sin querer un café a Beck y Jade se puso como loca por no mencionar que luego en clase ella derramo otro sobre mi cabeza.

Jasón se ríe a carcajadas y mira a Jade.

– ¡Jade, eres genial!.

– Que puedo decir, lo soy.-dice sonriendo burlonamente. ¿Pero cuánto ego tiene esta mujer?.

– ¡Oye, pero no le des un cumplido por eso!.-me ofendo fingidamente.– Fue de los peores días de toda mi vida.-añado algo triste, incluso pensé en no volver a Hollywood Arts.

Primer día de clase en un instituto nuevo y derramo café en la camiseta de un chico guapísimo y su novia malinterpreta todo. Luego en clase me hace comportarme como un perro y me tira café encima, creo que una experiencia así hace recapacitar a cualquiera.

– Lo siento.-dice rápidamente Jade y en voz baja.

– ¿Qué?.-contestamos al unísono Jasón y yo. ¿He oído bien?.

– No es mi problema que no me hayáis oído, no voy a volver a repetirlo.-evade Jade la pregunta. Jasón está poniendo cara de cachorrito.

– Vamos Jade, no es tan difícil.-presiona Jasón.

– Que no, que dejes de insistirme.

– Da igual Jasón, no importa.-digo quitándole importancia con la mano y dándole una sonrisa triste.

En realidad si me importa un poco, siempre he querido que Jade y yo seamos amigas pero pese a mis intentos parece que nunca lo seremos. No voy a obligarla a decir algo que claramente ella no siente ni quiere decir.

– Lo siento… siento haberme portado así contigo tu primer día de clases en una escuela nueva y siento haber convertido ese día en uno de los peores de tu vida.-dice respirando profundamente y aprovechando el paso de peatones que tenemos delante me mira. De verdad.

Vale, quizás me equivocaba. Esto es tan… inesperado y la vez esperado. Es un comienzo, un pequeño pasito para ser amigas al menos para mí . Sé que ha debido costarle mucho a Jade decir "Lo siento" ya que nunca se disculpa, me siento algo "especial". La miro a los ojos y le sonrío.

– Gracias, Jade, significa mucho para mí.- digo desabrochándome el cinturón. Y parece que ya hemos llegado a mi casa. Muchas gracia por traerme Jade.

– ¿Ya te vas, Tori? Espero verte otra vez.-se despide Jasón de mí, dándome un pequeño abrazo al cual le correspondo alegremente. Este niño es encantador.

– Y yo a ti, Jasón.-le sonrío y acaricio la cabeza.

– Te acompaño a la puerta, Vega.-dice Jade saliendo de su coche, sorprendiéndome.– Espera aquí, enano.

Jade hoy esta irreconocible porque hace cosas que nunca pensé que haría, pero… me gusta ver este lado de Jade; amable, sincero, encantador. Me acompaña hasta mi puerta.

– Gracias por decirme lo de Beck y decir que me crees aunque no tengas porque.-dice con sinceridad, cruzándose de brazos y mirando al suelo.

– No me des las gracias por eso. Por cierto… Trina quería dar una fiesta a las 20:00 en casa ya que mis padres no están, quieres…¿quieres venir?.-pregunto con nerviosismo mientras me disipo las arrugas de mi camiseta.

– Claro… tengo que ver con mis propios ojos como tu fiesta será un desastre.-responde con una mueca.

Suspiro, es Jade West después de todo, algo tenía que decir para romper el momento.

– Lo único que te pido es que no traigas tabaco, por favor.-suplico mientras busco las llaves de casa en mi mochila. No quiero que la casa se quede con un olor a humo.

– No prometo nada.-dice despidiéndose de mí con la mano y volviendo a su coche.

¿Habré hecho bien invitándola? Beck seguramente también este y aunque lo hayan solucionado he podido comprobar que Jade se tensa al escuchar el nombre de Beck o cualquier cosa relacionada con la fiesta.

Volviendo al tema de la disculpa no me esperaba que Jade se disculpara, no recuerdo haber escuchado alguna vez esas dos palabras y ocho letras salir de su boca antes. Y ha sido muy especial para mí, ¿significa eso que somos amigas? ¿Qué me considera Jade una amiga? No lo sé, pero espero que sí. Nuestra relación está siendo más cercana lo cual es normal teniendo en cuenta el momento "chicle", lo que ocurrió en su casa más lo de hace unas horas y eso me gusta pero a la vez me aterra.

Cuando entro a mi casa veo a Trina y a Andre sentados en el sofá.

– ¿Andre? ¿Qué haces aquí?.-pregunto dejando las llaves en el bol de siempre y acercándome a ellos.

– Hola chica, tu hermana me ha comentado lo de la fiesta y me ha pedido que me ocupe de la música.-responde Andre dándome un cariñoso abrazo.

– Entiendo, y gracias Trina por dejarme tirada.-digo algo enfadada, es que siempre hace lo mismo.

– Era una urgencia, me había quedado sin maquillaje.

Suspiro con frustración llevándome las manos a mis sienes, Trina me da autentico dolor de cabeza. Eres increíble, menos mal que me ha traído Jade.-dicho esto último tanto Andre como Trina se giran a la vez interrogándome con la mirada. ¿Qué pasa?.

– ¿Te ha traído Jade? ¿Jade la bruja del oeste?.-pregunta incrédulo Andre.

– Oh vamos, no es tan mala para que le deis ese mote.

– ¿"No es tan mala"? Hablamos de la chica que te derramo un café sobre tu cabeza en tu primer día de clases, la chica que hizo que te desmayaras por falta de sangre en una obra, la que fingió que le habías pegado lo que provoco que tuvieras que limpiar la guerra de comida, ¿hablamos de esa Jade no?.-dice Trina. Creo que nunca he escuchado salir tanta palabra coherente de su boca. Estoy realmente impresionada.

– ¿Si…?.-respondo insegura. La misma Jade a la que he invitado a la fiesta…-dejo caer.

Tanto Trina como Andre se miran algo confundidos pero solo se encogen de hombros. Idiotas.

– Por cierto Andre, ¿Dónde has estado hoy? No te he visto en clase.-digo rápidamente cambiando de tema.

– Mi abuela me ha tenido pintando toda su habitación de color "pistacho".-contesta suspirando y cruzándose de brazos. ¿Pistacho es un color?.

– ¿Pistacho?.-preguntamos Trina y yo.

– Yo tampoco sabía que había un color así. ¿Me he perdido algo importante en clase?.

– Pues…-digo meditando si decirle lo de Sikowitz y su nuevo amigo, el patito de goma. Sikowitz nos ha obligado a ensayar nuestros papeles.– Tendrías que haber visto a Cat y Robbie, estaban irreconocibles.

– ¿En serio? Bueno, solo es un ensayo, podre verlos en la fecha.-dice Andre sonriendo.

– Entonces ¿te ocuparas tú de la música, Andre?.-le pregunta Trina levantándose del sofá y tachando algo en una libreta pequeña de color rosa.

– Yup, sin problema yo me ocupo.

– Excelente, entonces ya está todo; invitados, comida, música, alcohol…-mientras va enumerándolos, Trina sigue tachando en su liberta. Espera, ¿alcohol? Esto no puede acabar bien.

– ¿Alcohol? ¿De verdad, Trina?.-digo encarándola y colocando ambas manos en mi cintura.

– Oh vamos Tori, solo será un poco de alcohol, es inofensivo.

– Pero…

– Trina tiene razón Tori, no pasara nada.-añade Andre poniéndose del lado de Trina. Traidor.

– Está bien, pero lo limpiaras todo después, TU sola.-señalo a Trina con mi dedo índice.

– Sí, sí.

Va a ser una tarde muuuuuuy larga…. He pensado en dormir un poco ya que últimamente no hago más que dar vueltas en la cama por la noche y todo por esos estúpidos besos con Jade, que no sé qué significan por que no fueron besos normales. Los que me di con Daniel y Steve si eran besos normales, besos de novios, de pareja, besos. Pero con Jade es distinto, esas mariposas tan cliché, el nerviosismo, el cómo me quedo embobada cada vez que le veo sonreírme o me veo reflejada en sus ojos… Para Tori, vamos a dormir y tendrás la mente más clara, seguro.

Es a las 19:45 cuando escucho el timbre de la puerta. Ya deben de estar llegando los invitados para la fiesta. No tengo ni idea de cuanta gente habrá invitado Trina pero tengo que bajar para que no se le vaya de las manos. Me estiro un poco en mi cama, y me dirijo al baño para asearme un poco. Aún sigo estando algo cansada pero he podido dormir un par de horas lo cual agradezco enormemente. No Jade, no besos, no chicle, no Sikowitz con pato de goma, no Trina, no nada, ha sido un sueño muy tranquilo.

Me dirijo a mi armario y escojo unos pantalones negros pitillo y una blusa lila por suerte en casa se está bastante bien y no hace mucho calor . Me arreglo un poco el pelo y me doy una capa de maquillaje, no tengo muchas ganas de hacer nada más. Bajo las escaleras y saludo a un par de compañeros de clase hasta que localizo a Cat, la cual me abraza a su estilo.

– Hey Cat, me alegra de que hayas venido.-digo correspondiéndole el abrazo, esta vez he podido respirar con normalidad.

– ¡Yay! Hace mucho que no iba a una fiesta no desde que mi hermano provoco un incendio en la última en la que estuvimos, jeje.-dice riéndose tan alegremente. Nota mental: huir si veo al hermano de Cat.

– ¿No has venido con Robbie?.- le pregunto elevando las cejas. Me encanta que Robbie y Cat al fin estén juntos, son una pareja muy dulce.

– Si, está en el baño ayudando a Rex.-se ríe Cat con ambas manos detrás de ella dándole un aspecto infantil. Aw, ojala tuviera a Cat como hermana pequeña, es tan mona.

¿Entonces ya es oficial?.

– Robbie me lo pidió con una bolsa de caramelos y una caja de bombones de chocolate.-me responde Cat dando pequeños saltitos.– ¡Oh, ahí está! Nos vemos luego, Tori.

– Diviértete Cat.- le sonrió.

Antes de que pudiera dirigirme al sofá para sentarme escucho a Trina llamarme detrás de mí, al lado de la isla de la cocina. A su lado hay dos chicos bastantes guapos uno de ellos es Matt, o eso creo, pero el otro desconozco su nombre .

– Por aquí, Tori, voy a presentarte a Matt.-dice Trina levantando su mano hacia el chico moreno.– Matt, esta es mi hermana Tori. Tori, este es mi novio Matt.

¿Novio? ¿Ya? Creo que Trina acaba de establecer un record en cuanto a conseguir pareja.

– Un placer, Tori.-dice Matt cogiendo mi mano y dándome un pequeño apretón.

– Lo mismo digo, cuñado.-digo bromeando.– ¿Y tú eres…?.-pregunto mirando al otro chico.

– Él es Ryan McDonald, uno de mis mejores amigos.-nos presenta Matt. He de reconocer que de todos los novios que ha tenido Trina, Matt me parece de los más decentes.

– Un placer, Tori.-dice Ryan cogiendo mi mano y depositando un beso en mis nudillos, lo cual provoca que me sonroje notablemente.– Aunque ya te conocía, no personalmente, pero vamos a la misma clase de canto. Tienes una voz preciosa. Espero que podamos ser buenos amigos.-dice con una sonrisa encantadora.

– G-Gracias, lo mismo digo.-respondo a su cumplido con nervios.

Bien, una vez las presentaciones hechas, os dejo solos, Matt y yo tenemos cosas de las cuales hablar.-dice Trina despidiéndose de Ryan y de mí. Espera esto… ¿intenta emparejarme? Oh dios, debí habérmelo visto venir.

– ¿Tori?.-pregunta algo preocupado Ryan.

– ¿Eh? ¿Si?.-digo volviendo a la realidad, por un momento me he perdido en mis pensamientos.

– Te he llamado varias veces pero no respondías, pensaba que te pasaba algo. Estaba pensando en coger una bebida, ¿quieres una?.-pregunta con cortesía. Ciertamente es encantador, no puedo negar eso.

No bebo casi nunca pero hoy… es un día de locos y Jade aún no ha venido, no sé porque pensé que vendría. Asiento levemente ante la pregunta de Ryan y al minuto vuelve con dos bebidas en sus manos. Charlamos de Hollywood Art, de las clases que compartimos juntos que son varias, aunque no me había dado cuenta hasta que me las ha mencionado , de canciones, de consejos de canto… El padre de Ryan es productor musical y él siempre ha querido dedicarse a la música creando canciones y cantándolas, por eso está en Hollywood Arts. La primera copa se convierte en otras dos más y creo que es mejor que pare antes de que diga alguna tontería, disfruto de la compañía de Ryan, tiene bastante labia pero hoy no es mi día. He visto a Beck con una pelirroja y que yo sepa Jade no se ha tintado el pelo, por desgracia no he tenido ocasión de ir a saludarle ya que Ryan no me ha dejado, pero debería hacerlo por mera cortesía, al menos. Aun me rondan en la cabeza las palabras de Jade. Por suerte suena el timbre, me disculpo con Ryan que me sonríe y se despide de mí no sin antes darme su número. Al abrir la puerta me encuentro con Jade.

– Al final has venido, Jade.-digo dándole una sonrisa.

– Hay que darle algo de cache a la fiesta.-sonríe y le dejo espacio para que entre a mi casa. Vaya, sí que ha tenido éxito.-dice echando un vistazo por la fiesta.

– Todo ha sido por Trina, se ha puesto como loca a invitar gente.-digo detrás de ella mientras cierro la puerta suspirando un poco. El alcohol me da sueño.

– ¡Jadey!.-grita la pequeña pelirroja con nombre de animal que se dirige corriendo hacia Jade. Aunque Jade la esquiva con gracia.– Uhhh….-se lamenta Cat por haber fallado al abrazar a Jade. Pobrecita.

– Cuantas veces te tendré que decir que no me llames Jadey, Cat.-dice Jade cruzándose de brazos.

– Pero a mí me gusta, es súper mono.-se ríe Cat.

– ¿Mono? Mi– dejémoslo Cat.-digo suspirando.

Las miro a ambas aguantándome la risa, porque son una pareja adorable, se nota que son amigas desde hace años.

– ¿Qué pasa?.

– Nada, es que me parecéis muy tiernas.-digo sonriendo.

– Oh, dadme un respiro.

Pasamos un rato hablando de tonterías, un rato bastante agradable. Jade en su línea dejando caer comentarios mordaces de vez en cuando, Cat riéndose y contándonos anécdotas de su hermano y yo escuchando y recalcando algunas cosas.

Nos despedimos después de un rato y yo necesito tomar el aire, tengo algo de calor. Salgo al jardín y me siento en uno de los dos bancos que tenemos. Siempre me ha gustado el jardín, es tranquilo y me permite relajarme mientras miro la luna y las estrellas. Tras unos minutos escucho que alguien me llama por mi apellido. Jade.

– ¿Vega?.-pregunta al verme, sentándose ella en la cornisa enfrente del banco en el que me encuentro..

– Oh, hola Jade, ¿Qué haces aquí?.-le respondo mirándola a la cara.

– Trina ha tenido la brillante idea de querer hacer un karaoke y yo valoro demasiado mi sentido auditivo como para perderlo.-responde con una mueca cruzándose de brazos.

Sonrío ante el comentario ya que lo he sufrido por experiencias y me acomodo algo mejor en el banco.

– ¿Cuál es tu excusa?.-pregunta curiosa, mirando al cielo.

– Estoy algo cansada, últimamente no duermo muy bien.-le digo con sinceridad.

– Oh, ¿y eso? ¿Alguien ocupa tus pensamientos nocturnos, Vega?.-dice con sorna.

Sé que lo ha dicho de broma, para meterse conmigo y burlarse pero no puedo evitar pensar que quizás en algún lugar de su corazón con forma de tijera se preocupa de mí.

– Tal vez.-respondo sin más, no le voy a decir que es por ella. No quiero seguir alimentando su ego.

– ¿Quién…?-antes de que Jade pueda acabar la frase, Beck sale al jardín con una pelirroja, la misma con la que le he visto antes. Rápidamente Jade me coge de la muñeca, sintiendo un pequeño hormigueo donde ha colocado su mano y me obliga a esconderme con ella detrás del banco. Intento preguntarle por qué pero rápidamente me tapa la boca con su otra mano libre.

– Beck, ¿Por qué no lo dejas con Jade?.-le pregunta la pelirroja cogiéndole de las manos.

– No puedo, yo le quiero.-responde Beck.

– Oh ya lo veo, por eso estas aquí conmigo y no con ella.

– Mira, es complicado, dejémoslo, volvamos a dentro.-finaliza Beck dándole un beso en los labios y llevándosela de vuelta a la fiesta.

Increíble, de toda la gente de la que me podía esperar esto Beck no estaba dentro de ese grupo. Giro un poco mi cabeza y miro a Jade. Tiene una expresión plana, sin emoción y algunas lágrimas se deslizan lentamente por sus mejillas. Ya había visto llorar antes a Jade cuando me vino pidiendo ayuda para volver con Beck pero esto… esto me duele.

– Jade…-susurro mientras le obligo a levantarse y a sentarnos en el banco. No llores…

Sin pedirle permiso la abrazo lentamente y ella me corresponde tras unos segundos, colocando su cabeza en el hueco de mi cuello y pasando ambos brazos por mi espalda. Sigue llorando porque noto como mi blusa se va mojando poco a poco. Quiero poder hacer que deje de llorar, que no es su culpa, que todo saldrá bien.

– Lo arreglareis Jade, ya veras, ha sido un malentendido.-susurro Vega contra su oído trazando círculos con mi mano en su espalda. Cuando era pequeña y me encontraba mal mi madre solía hacer lo mismo y conseguía tranquilizarme.

– No…No esta vez.-dice con un hilo de voz. Nunca había visto tan afectada a Jade, tan débil, tan poco Jade West. ¿Vega?.-pregunta suavemente.

– ¿Si, Jade?.

– ¿Podemos quedarnos abrazadas un poco más?.

Le sonrío y la abrazo con un poco más de fuerza.– Todo el que quieras.

Tras varios minutos así, cada una sumida en sus pensamientos, le limpio las lágrimas de su cara. Esta cercanía no es como la que hemos tenido antes, en el armario del conserje o hace poco en su casa, es una cercanía acogedora, bienvenida.

– Lo estas volviendo a hacer, Jade.- me rio un poco.

– ¿El qué?.

– Mover la pierna.

– Es la manera que tiene mi cuerpo de decirme que necesita fumar.-responde dejando de mover la pierna.

Suspiro con resignación, no puedo obligarle a dejar algo que no quiere.– Pues adelante, fuma.

– No puedo.

– ¿No puedes?.-pregunto desconcertada.– ¿Y eso porque?.

– Me dijiste que no trajera tabaco.-responde sin mirarme.

– ¿La gran Jade West haciéndome caso? Que alguien me pellizque.-digo exagerando a propósito lo que hace que me gane un pellizco por su parte. ¡Oye!.-le recrimino sobándome donde me ha pellizcado.

– Eso te pasa por pasaste de lista.-dice sonriéndome con burla. Como he echado de menos su sonrisa, sea cual sea. Por cierto, nunca te tome por las que bebían, Vega.

– Pensé que con unas cuantas copas dormiría del tirón y no tendría que pensar por la noche, pero lo único que he conseguido es estar hecha un lío.

– ¿Es por esa persona? La que has dado a entender antes.

Miro a Jade a los ojos y sin querer me muerdo el labio inferior. Es una pequeña manía que tengo, no puedo evitarlo.

– Si.-digo apenada agachando un poco la cabeza. No debería decirle nada pero las palabras salen solas.

Jade me levanta el mentón con una de sus manos y me obliga a mirarle.

– Vega, ¿Quién es?.-pregunta suavemente. Yo niego con la cabeza y no le digo nada. Vuelve a insistir.– ¿Quién es?.

¿Se lo digo? ¿Le digo que es ella? ¿Se reirá de mí? La Jade que intimida seguramente lo haría pera esta Jade que tengo delante de mi… no sé cómo reaccionara y eso me aterra.

Acerca su rostro un poco más al mío hasta sentir que su respiración se choca contra la mía.– ¿Quién es?.

Y me quedo sin aliento, demasiado cerca, debería alejarme para que esto no vaya a mas pero no puedo. Mi cuerpo no se mueve, ya no lo controlo.

– Tu…-y sin darme tiempo a disculparme o a decir que es una broma, Jade acaba con la insultante distancia que quedaba entre nuestros labios. Es un beso lento, un beso que me hace replantearme muchas cosas, me crea montones de dudas y más preguntas sin respuestas. Un beso que me dará problemas, lo sé. Un beso que podía haber sido evitado pero ninguna de las dos ha querido que así sea. Un beso que significa todo y nada. Un beso que quiero repetir una y otra vez porque puedo decir con total certeza que no me cansare de ellos.

– Hmmm…-dice Jade pasándose la lengua por sus labios.– ¿Chocolate?.

Sonrío tímidamente y asiento. Jade decide volver a juntar nuestros labios pero me alejo, no está bien, no puedo.

– No, Jade. Acabas de ver como Beck te ha engañado, estas débil y confusa y yo no quiero aprovecharme de ello.-digo Vega mirándole a los ojos. Craso error, porque ahora no puedo apartar la vista de ellos. Jade aun esta con Beck pero él le ha sido infiel, ¿entonces es correcto? ¿ O por el contrario sigue estando mal? .

– No metas los sentimientos por medio, Vega. Tomémoslo como lo que es; un juego.-susurra peligrosamente cerca de mis labios. Dios, que deje de hacer eso.

– ¿Un juego?.-digo resistiendo la tentación.

Porque eso es lo que es Jade; una tentación.

– Un juego para que yo deje de fumar ya que te "preocupas" tanto por mi salud pulmonar, y déjame decirte que solo he fumado un cigarro en dos días lo cual es todo un record para mí.

¿Si me lo tomo como un juego será mejor? ¿Puedo hacerlo? Con su cercanía no puedo pensar claramente, me tienta y yo estoy muy confusa. Porque ahora mismo, en este instante, Jade me tiene totalmente a su merced, y yo acepto, firmo jugar a uno de los juegos más peligrosos.

– ¿Entonces voy ganando?.-pregunto con una pequeña sonrisa de burla.

– Por ahora vamos empate.