Muchas gracias por los review, los favoritos y los follow. Me alegro mucho de que sigáis leyendo la historia y disfrutéis de ella.
Por cierto me he estado preguntando que si queréis mas capítulos cortos ( por lo que los publicare antes) o capítulos mas largos ( por lo que tardare mas en publicar). Agradecería un review por ello.
Victorius y sus personajes no me pertenecen. Son de la propiedad de Nickelodeon y Dan Schneider.
11 – You
JADE POV
Admito que el tiempo que pase con Jasón en el parque fue bastante agradable. Odio cuando su rostro me muestra desilusión, pena o resignación, me recuerda demasiado a mí y bastante tengo conmigo misma como para añadir a alguien más. Tener que soportar a una madre alcohólica y perder a tu padre… ningún niño debería pasar por eso. Simplemente no puedo ser todo lo cruel que me gustaría ser con él, y menos cuando me usa esa cara de cachorro abandonado. Lo odio.
Y para colmo los días siguientes a mi visita al parque con Jasón, Vega me estuvo ignorando completamente; evitando que nuestras miradas se encontraran, contestándome fríamente, ignorándome cuando estábamos con todos los demás… Y como no el payaso de Ryan era su sombra. Era exasperante ya que estamos a sábado por lo que me ha ignorado desde el miércoles.
Mi PearPhone vibra varias veces.
Tienes 5 mensajes nuevos de Kitty Cat (5).
Kitty Cat: Jadey!
Kitty Cat: Te vienes esta noche a mi casa para ver algunas pelis? :D
Kitty Cat: Mi hermano no está en casa porque la policía se lo ha llevado, me ha dicho que regresara pronto y que solo iba a jugar con ellos
Kitty Cat: Trae caramelos, porfa :)))))))))))))!
Kitty Cat: y puedes traerte El tijeretazo…. :(
Su último mensaje me saca una triste sonrisa, con los años he notado que Cat ha madurado de alguna forma…
Jade West: Vale pero con la condición de que voy a llevar la edición extendida, y me da igual que te niegues ;)
Jade West: Nos vemos Kitty Cat
Solo hay mensajes de Cat, ninguno de Vega: ¿Y por qué debería escribirte Vega? ¿Por qué se supone que es Tori – la buena – la que siempre quiere contentar a todos – la que no se salta las reglas – Vega? Se supone que debería hablarme y disculparse por su comportamiento conmigo de todos estos días. ¿Disculparse porque? ¿Por tener sentimientos? Fuiste tú quien la llamo juguete. Eres tu quien debería disculparse pero eres demasiado orgullosa para dar ese paso, Jade West, además te está dando de comer tu propia medicina. Cállate. ¿O es que acaso la echas de menos? Yo no echo de menos a la irritante de Vega, con su buen humor, su radiante sonrisa, su manera de sonreírme, su… Arg, mira lo que has conseguido. Déjame en paz.
No me voy a disculpar con ella, le advertí que era un juego, que mantuviera los sentimientos fuera de él y ella acepto, no es mi culpa.
Sacudo la cabeza y me apoyo en mis manos. No debería estar sintiendo esto, no debería estar sintiéndome culpable y de cierta forma vacía. No debería estar pensando en Vega. No debería estar sentada en mi habitación con las manos en mi cara, ocultándome. La antigua Jade West hubiera mandado a Vega al demonio y seguiría su vida tranquilamente sin importarle los sentimientos de la latina.
– Jade.-me llama Jasón,– que está jugando con mi ordenador –, dándome una mirada curiosa.
– Que quieres.-le respondo sin mirarle.
– Nada, es que llevo media hora jugando a tu ordenador, metiéndome contigo y dejando tu escritorio revuelto y tú no has dicho nada.
Miro mi escritorio y veo que es un caos; ninguna de mis tijeras está en su sitio correspondiente, guiones por todos lados, mis calaveras de tamaño reducido están cada una en una punta. Pero será…
– ¿Pero qué…? Eres muy valiente o muy estúpido diciéndomelo a la cara.-le digo levantándome de mi cama y le doy una colleja, pero en lugar de ver su rostro temeroso veo una sonrisa.– ¿De qué te ríes? ¿Te gusta que te peguen, gnomo?.
– Es que ya vuelves a ser la Jade de siempre.
Oh, lo ha hecho aposta para que me olvidara de mis problemas y saliera de la burbuja en la que estaba metida. Este enano…
– Eres MUY raro, de todos modos, he de irme. le digo poniéndome mi camisa de cuadros rojos y remangándomela.
– ¿A dónde vas?.
– Con Cat.
– ¿A qué hora volverás?.
– ¿Y este interrogatorio?.-pregunto elevando una ceja. Me siento como una ladrona.
– Curiosidad.
– No tengo ni idea. Cualquier problema ya sabes.-me despido de Jasón y cojo las llaves de mi coche.
Estar con Cat me distraerá, si hay algo que me gusta de Cat es sobretodo lo loca que esta, su inocencia me permite meterme con ella de todas las formas posibles y su locura es una de mis principales fuentes de entretenimiento.
Llego a su casa en poco tiempo, vive relativamente cerca de mí así que me he ido con tranquilidad. He pasado antes por la tienda de chucherías, tener un caramelo a mano con Cat nunca viene mal, no sabes cuándo te hará falta.
Después de aparcar mi coche, me acerco a su puerta y toco el timbre reiteradas veces.
– ¡Jadey!.-grita Cat haciendo su ritual habitual; abrazarme hasta dejarme sin respiración. También comienzo a creer que Cat es algo masoquista, ya que no son pocas las veces que le advertido que no me llame Jadey o me abrace. Saco mis tijeras y comiendo a contar.
– Tres, dos…
– Kay, Kay.-retira sus brazos de mi cintura y se los lleva a la espalda,– dándole un toque infantil –, mientras se ríe.
– Entonces, ¿qué película veremos primero?. Y ninguna de Disney.-le señalo con mi dedo índice.
– Jooooo…-se queja haciendo pucheros.
– Eso no funciona conmigo.
– Solo una, porfa Jade.-me suplica juntando ambas manos.
– Nope.
No, otra vez no, la dichosa cara no.
– No eso… ESTA BIEN pero solo una.-digo suspirando y llevándome una mano a la frente.
– ¡Yay!.-grita emocionada Cat, dirigiéndose a una gran estantería con cientos de DVDs en ella. Yo me siento en su sofá y me cruzo de piernas. Me estoy arrepintiendo.
– Por cierto, toma.-le digo lanzándole la bolsa de chuchería la cual coge al vuelo.
– ¡Gracias, Jadey!.-me agradece dando pequeños saltitos.
Tras unos minutos de espera vuelve a sonar el timbre y Cat aún sigue buscando UNA sola película. ¿Pero cuantos DVDs hay ahí?.
– ¿Puedes abrir, Jadey? Ya casi he encontrado la película.-me dice sacando varios DVDs. Otra vez con Jadey.
Con resignación me levanto, coloco mi mano en el pomo de la puerta y la abro. Imposible, esto debe der una jodida broma.
Vega esta parada en la entrada mirándome muy sorprendida – seguramente yo tendré la misma cara que ella – sin decir nada. Ambas nos miramos por un minuto que me pareció eterno.
– Vega.-digo aun sosteniendo la puerta.
– Hmph.-gruñe Vega y aparta la mirada de mí.
– ¿Tori, eres tú?.-pregunta Cat con un DVD en su mano.– Jadey, déjale pasar.
Y le dejo pasar no porque me lo haya ordenado Cat, sino porque en este momento mi cuerpo actúa como quiere.
Vega da a Cat un cálido abrazo y bromea con ella sobre algo. Ninguna decimos nada y Cat pone El Rey León en su reproductor de DVD. Las tres nos sentamos en su sofá; Cat, Vega y yo. Sí, no sé cómo narices he acabado yo a su lado. Tendría que haberme ido en el momento que le abrí la puerta a Vega, me siento como si estuviera en una trampa.
– Aaaaaw, me encantan los momentos de Simba y Mufasa.-dice Cat muy ilusionada mirando la pantalla.
– Son muy tiernos.-comenta Vega. No me ha mirado en los 30 minutos que lleva la película lo cual me indica que aún sigue enfadada y mucho porque ese "Hmph" me ha parecido de todo menos saludo. Suspiro cruzándome de brazos.
Estamos llegando a la parte donde Scar canta "Preparaos" con las hienas. Si bien no soy muy fan de las películas de Disney porque son todo finales felices, bla bla bla, sí que me gustan bastante sus villanos. Scar sobretodo.
– Al fin llegamos a la mejor parte de la película.-digo pasándome una mano por el cabello.
– ¿Te gusta la canción, Jadey?.-me pregunta Cat mirándome.
– No está mal pero no es todo lo oscura y cruel que debería ser…
– No todos son como tu.-me corta Vega escupiendo veneno con esas palabras. Te tengo.
– No culpes a Scar de que Simba sea un buenazo estúpido y crea todo lo que dice.-le contesto, obviamente me refiero a ella como Simba.
Vega me mira duramente y sacude un poco su cabeza, volviendo su atención a la película. Cat nos mira sin comprender nada.
– ¿Os habéis peleado?.
– ¡No!.-contestamos Vega y yo a la vez mirándonos y volviendo a la peli. Esto es frustrante.
– Vale…-dice Cat en un susurro apenas.
Vega y yo no nos dirigimos la palabra en lo que quedaba de película, respondiendo a Cat cuando comentaba alguna cosa o se ponía a cantar con los personajes de la película. Al finalizar Cat se levantó del sofá y saco el DVD para guardarlo en su caja. Ha anochecido y está haciendo un viento bastante fuerte para ser verano, lo que provoca que los arboles cerca de la casa de Cat den con sus ramas a las ventanas.
– He pedido unas pizzas. Y oh, he pensado en que podríais quedaros a dormir hoy, es sábado.-comenta Cat dando pequeños saltitos.
– No. Nunca. Jamás. Me niego rotundamente.-le respondo rápidamente negando con mi cabeza. Ni hablar.
– A mí me encantaría Cat.-le responde dulcemente Vega, revolviéndole el pelo.
– Jooooou Jadey, ¿Por qué no te quieres quedar? ¿Te da miedo por la noche que hace?.-esto último lo ha dicho sonriendo de una forma extraña… en algún momento todos se han aliado contra mí.
– ¿Miedo? ¿De dormir aquí?.-pregunto confusa.
– Déjale Cat, ya sabemos que es una cobarde.-dice Vega mirándome fijamente.
Ooooooh, ese cobarde lo ha dicho con otra intención, refiriéndose a lo que paso en el baño de Emily's Coffe.
– ¿Yo? Veremos quién es la maldita cobarde cuando veamos El Tijeretazo, Vega, ¿o no vas a poder aguantarla?.-le respondo con una mueca.
Antes de que Vega pudiera responderme, suena de nuevo el timbre.
– ¡Yay, la pizza!.-responde Cat aliviada de que llamara justo en este momento el repartidos de pizza.
Después de que Cat haya pagado la pizza, nos volvemos a sentar como estábamos, es decir, Cat, Vega en medio y luego yo. Hace una noche perfecta para ver El Tijeretazo.
Al poco rato de empezar la película, ya salen escenas bastante fuertes – las cuales yo disfruto – asustando notablemente a Cat, que cada pocos minutos se tapa los ojos con sus manos. Vega en cambio sigue con los brazos cruzados – no queriendo darme la satisfacción de verla asustada – porque yo se lo está, el pequeño temblor que le da cuando sale la sangre o la mueca que hace con sus labios cuando alguna escena es demasiado explicita me indican que está aguantándose las ganas de gritar y llorar. Maravilloso.
– ¿Asustada, Vega?.-pregunto con la intención de molestarla pero ella me ignora como ha hecho desde que ha empezado la película.
Y yo odio que me ignoren. Muchísimo, porque el hecho de que una persona haga como si no existieras es aterrador.
Veo a Cat de reojo mirándonos a Vega y a mi provocando que me sienta automáticamente culpable ya que tiene la misma mirada de Jasón cada vez que habla de su padre; una mirada triste y lacrimosa. No es culpa de Cat ni de los demás del grupo que Vega y yo estemos peleadas. Es tuya. Ella nos ha invitado aquí con buena intención – aunque le recordare más tarde lo de no avisarme sobre Vega y esta vez ni su cara de cachorro le salvara –.
Tras unos cuantos gritos más de Cat y algún que otro saltito de Vega, la película finaliza y no puedo evitar sonreír. Me encanta.
– Voy al baño Cat, ahora vengo.-dice Vega sonriéndole y levantándose del sofá. Ahora o nunca, Jade. Dios, mi reino porque te callaras alguna vez.
– Voy a llamar a Robbie, después podemos contar historias, o comer chucherías, o ¡ambas cosas!.-dice emocionada Cat cogiendo rápidamente su PearPhone.
Cuando veo que Vega ha entrado al baño, me dirijo yo también. Abro la puerta lentamente – Vega no la ha cerrado – y la cierro tras de mí. Vega me mira con los brazos cruzados, me esperaba.
– Que quieres.-me dice cortante, odio cuando Vega me habla así, suena tan… yo y no me gusta nada.
Me quedo callada meditando que decirle. ¿Lo siento por ser tan estúpida y llamarte juguete? No estaría mal para empezar. Realmente no sé qué decirle, no lo sé.
– ¿Y bien? No quiero seguir perdiendo el tiempo contigo.
– Ya vale.-digo algo enfadada.– Cat no tiene la culpa de lo que pasa entre nosotras.
– ¿Oh? ¿Ahora hay un "nosotras"?.-dice Vega con sarcasmo dándome una mueca. ¿Quién es esta persona que tengo delante? Vega no, sin duda.
– Me refiero a que preocupa por nosotras, ve que no hablamos, que nos soltamos puyas y que no estamos disfrutando.-digo suspirando.– No lo merece.
Vega aparta su mirada y la dirige al suelo.
– Tienes razón, me disculpare con ella. ¿Has acabado?.-pregunta con intención de irse.
Vamos Jade, arréglalo ya ¿o es que acaso te gusta la "nueva" Vega?. No, no me gusta, la odio. Quiero a la vieja Vega de vuelta, la que me sonríe con sinceridad, la que bromea conmigo, la que ha estado ahí cuando he necesitado a alguien, la que se enfrenta a mí, la que me tienta, la que me prueba, la que me besa…
– Hmph.-es el único sonido que sale de la boca de Vega, que se dirige a salir por la puerta pero la agarro de la muñeca obligándola a volver a mirarme.
Dilo Jade, son solo seis letras, dos palabras y cuatro silabas. Recuerda cuando estabas en el coche con Jasón y Vega, te disculpaste y ella estaba tan feliz…
– Lo…-intento disculparme, de verdad que lo intento pero no logro completar la frase. Vega me mira con esos ojos tan suyos… pero no son igual que antes, no puedo perderme en ellos, estos nuevos ojos están heridos.
Ya perdiste a Beck, no pierdas también a Tori, Jade.
– ¡Lo siento! ¡Lo siento, vale!.-digo con frustración cerrando los ojos.– Siento haberte dicho que eras un juguete, siento haber jugado contigo, siento haberte tratado mal, siento haber sido una completa estúpida contigo, siento que ahora estés herida…-abro mis ojos y la miro a ella. Lo siento.
– ¿Por qué?.-me pregunta finalmente.– ¿Por qué?.
– Porque quería volver a tener el control, quería volver a ser la antigua Jade; esa a la que todo el mundo le daba igual, esa que tenía a Beck, esa a la que todos temen, esa que siempre gana.-respondo bajando un poco mi tono de voz. Con una sola mirada Vega ha roto la mayoría de mis barreras, mis apoyos. – Me sentía como si no fuera yo, yo no soy tan blanda, tan débil, porque veía que me estaba convirtiendo en otra Jade y eso me aterra.-contesto con un hilo de voz apoyándome de espaldas en la puerta.
Vega sigue mirándome.
– ¿A qué temes Jade? ¿De que tienes miedo?.-pregunta suavemente. Esta sí parece más mi Vega.
¿Me sincero con ella? Con la última persona que me sincere acabo rompiendo mi corazón en pedazos. Pero siempre que eso ha pasado, Tori te ha ayudado a reconstruirlo. Le debes eso, le debes por una vez, ser sincera con ella.
– De ti.
Vega me mira sorprendida, pensando que decirme pero sin éxito. Como entiendo esa sensación.
– ¿De mí? ¿Por qué?.
– De todo lo que tu representas, tú has provocado que me ablande, tú has provocado que me sincere con otra persona aparte de Beck, tú has provocado que la gente ya no me tema como antes, tú has provocado que sienta la culpa, tú has provocado que mi sabor favorito sea el sabor a fresa.-tras esto último Vega sonríe levemente, una sonrisa sincera.– Tú has provocado que no deje de pensar en ti, tú has provocado que me importen tus sentimientos. Tú has provocado todo. ¿Y sabes que es lo peor de todo?.
Vega niega con la cabeza, acercándose lentamente.
– Que por mucho que lo intento, que hago todo lo posible, no puedo odiarte ni lo mas mínimo, a pesar de intentarlo durante todos estos años simplemente no puedo odiarte. Porque es jodidamente insultante, estúpido e inaceptable lo mucho te he echado de menos en tan poco tiempo.-digo finalmente.
Vega sonríe mordiéndose el labio inferior. Sus ojos vuelven a tener ese brillo tan característico suyo. Se acerca más a mí hasta que apenas nos separan unos insultantes centímetros.
– ¿Y?.-pregunta susurrando muy cerca de mis labios, mientras pasa una mano por mi cintura, pegándome más a ella.
– Y que… aún vas ganando.-respondo en un susurro besando a Vega. Y dios, lo mucho que he echado de menos esos labios tan dulces, tan cálidos, tan tentadores… Vega me corresponde sin dudar y pasa ambas manos alrededor de mi cuello, yo la abrazo por la cintura sin romper en ningún momento el beso. Soy consciente de que este beso puede significar todo o nada, ser el comienzo de algo o el final de todo, un sí o un no, pero en este instante, en este momento solo quiero disfrutarlo. Vega se separa para coger aire yo hago lo mismo y junta nuestras frente mirándome directamente a los ojos. Ahora sí, ahora puedo perderme en esos ojos.
– No sabes lo difícil que ha sido para mí ignorarte.-susurra dándome un beso "esquimal" con su nariz. Sonrío ante ese gesto tan cursi.
– He de admitir que como villana te podrías ganar el sueldo, y muy bien.
– Yo también lo siento.-dice.
– No es tu culpa, parte de la culpa es del payaso de Mcdonald.
– ¿Oh? ¿Entonces si estabas celosa, Malvada bruja del Oeste?.-pregunta con un tono juguetón.
– Quizás… ¿Y tú de Emily?.-le devuelvo. Yo también puedo.
– Quizás.
Tras decir eso vuelve a juntar nuestros labios en otro beso con más pasión, con necesidad. Esta vez pide permiso con su lengua y yo se lo permito, porque por más que le negara el acceso acabaría rindiéndome. Nuestras lenguas comparten una feroz batalla de dominación; ella o yo. Vega debería aprender que yo siempre gano, de una forma u otra, por ello deslizo una de mis manos por la parte inferior de su espalda provocando que de ella se escape un pequeño gemido lo que me permite intercambiar nuestras posiciones; ella está ahora apoyada en la puerta y yo no le dejo liberarse. Vega separa nuestros labios y comienza a besarme el cuello, no sé en qué estaba pensando para resistirme a esto, es… es increíble. Cuando comienzo a acariciar su espalda debajo de su camiseta alguien toca a la puerta, haciendo que ambas nos detengamos.
– Chicas… ¿estáis bien? ¿Las dos vivas?.-pregunta Cat con temor en su voz.
Yo sonrío y contagio a Vega que junta su frente con la mía.
– ¿Esto es real?.-me pregunta Vega suplicándome con la mirada que diga "Si".
Suspiro y pienso con detenimiento el que hacer, porque Vega no es Beck. Sin éxito decido hacer algo que nunca hago, que detesto hacer. Abrazo a Vega dejando descansar mi rostro en el hueco de su cuello, ella me corresponde comprendiendo mi respuesta. Nos separamos y abrimos la puerta.
– Tranquila Kitty Cat, por mucho que me tiente la idea, no me he traído las tijeras de matar gente.-le respondo saliendo del baño y dirigiéndome a la habitación de Cat. No es la primera vez que estoy en su casa e incluso he dormido antes en ella.
TORI POV
Oh dios mío. OH DIOS MÍO. ¿El abrazo de Jade significa lo que creo que significa? . No esperaba que Jade estuviera aquí, ya que la he estado evitando desde hace varios días; he intentado no mirarla en clase, ignorarla en la mesa de Café Asfalto, contestarle cada vez que me lanzaba alguna puya… Y ciertamente ha sido durísimo.
Estoy en problemas, ¿verdad?.-pregunto a Andre dejando caer mis hombros con resignación.
Estas totalmente enamorada de esa persona, Tori.
Después de mi charla con Andre el otro día – y de la revelación de que estoy enamorada de Jade West – me dolía mucho ignorar a Jade. Pero se lo merecía, no es que me guste ser así ni mucho menos pero no puedo dejar que nadie me trate como un juguete, soy una persona. Por eso casi salgo corriendo cuando Jade me ha abierto la puerta, no me sentía capaz de estar más de una hora en la misma habitación que ella. Las películas se pasaron rápido gracias a dios – – aunque en la de El Tijeretazo lo he pasado bastante mal – y tampoco esperaba que Jade me siguiera al baño, bueno si, me temía que me seguiría pero no que se disculparía. Porque si, es la segunda vez que Jade se disculpa conmigo, creo que me puedo considerar bastante afortunada por ello y por seguir viva.
Y de cierta forma ha "confesado" como se siente respecto a mí. Espera. ¡Jade me ha hecho una confesión! Juro que podría morir ahora mismo porque todo lo que ella me ha dicho es exactamente como me siento yo. Cuando no la tenía alrededor metiéndose conmigo era un maldito infierno, porque aunque parezca una locura disfruto de nuestras peleas, de nuestra rivalidad, de nuestra "amistad", de todo. Una vez he visto el lado bueno de Jade, ese lado que no deja ver a casi nadie – a excepción de Beck supongo –, no quiero que vuelva a alejarse de mí.
– Cat, siento si tanto Jade como yo hemos estado algo raras esta noche o los últimos días, y sobre todo si te hemos hecho sentirte incomoda.-le digo a Cat una vez que Jade se ha ido, abrazándola.
– No pasa nada Tori, ¿ya lo habéis arreglado?.-me pregunta con su típica risa. Me encanta Cat.
– Sí, creo que si.-le correspondo la mirada.
– Te gusta mucho Jade, Tori.
Por un momento he sentido mi corazón salirse del pecho.
– ¿Qué?.-digo con nerviosismo. Disimula Tori, disimula.
– Puede que a veces parezca tonta Tori, pero no lo soy. Desde hace días he visto como os mirabais las dos, y nunca os habíais enfadado de esta manera.-se ríe rompiendo nuestro abrazo.
– Cat…
– ¡Venís o que!.-grita Jade desde la habitación de Cat. Ella y yo nos miramos y subimos.
La habitación de Cat era en su mayoría de color rosa con algunas franjas blancas, llena de peluches pero bastante espaciosa. Decidimos jugar a las cartas con caramelos como apuesta. He de admitir que apesto en esto.
– Y otra vez.-digo escondiendo mi cara en mis rodillas. Es la séptima ronda que pierdo. Seguida.
– Sé que soy genial jugando al póker Vega, pero es que tú haces que hasta Cat sea toda una profesional.-se mete conmigo Jade riéndose a carcajadas.
– Mi campo es la música y el canto, no necesito ser buena jugando al póker.-me defiendo.
– ¿En serio? ¿Esa es la mejor excusa que se te ocurre para tapar tus patéticas habilidades en los juegos de cartas, Vega?.-sonríe Jade elevando una ceja.
– Ugh…
– No pasa nada Tori, una vez mi hermano me dijo que estaba en una partida de cartas con gente muy mala y que a base de perder se convirtió en muy buen jugador, pero la policía no entendió eso.-dice simplemente Cat. Tanto Jade como yo la miramos fijamente.
– Cat– Olvídalo.-suspira Jade.
Miro la hora en mi PearPhone y compruebo que tengo varios mensajes.
Tienes 10 mensajes Trina (6), Ryan (4).
Trina: Tori, no iré a cenar, voy a estar con Matt en su casa.
Trina: Ah y te tomo prestada tu blusa color turquesa.
Trina: Y tus botas de piel.
Trina: Y quizás también…
Trina: ¿Pero porque te lo estoy diciendo?
Trina: De todos modos, mañana te cuento como me ha ido con Matt :* :)
Llevo una de mis manos a la frente con resignación, Trina nunca cambiara y no voy a responderle.
Ryan: Hey Tor!
Ryan: Me gustaría mucho que volviéramos a quedar, :P Pero esta vez en mi casa, soy un gran cocinero!
Ryan: Como amigos claro :')
Ryan: Nos vemos! (Pronto, espero :P)
Obviamente Ryan me insinuando que tengamos otra cita. Sonrío ya que me parece bastante dulce. Cat se me queda mirando.
– ¿Por qué sonríes, Tori?.-me pregunta Cat mientras se come un caramelo.
– Ryan me ha vuelto a pedir una cita, más bien lo ha dejado caer.-digo e inmediatamente me arrepiento. Se me olvido que Jade estaba aquí, puedo sentir su mirada en mi nuca.
– ¿McMenu te ha vuelto a pedir salir? Oh, que tierna parejita.-y ahí están los celos.
– ¿Vas a decirle que si?.-me vuelve a preguntar Cat ladeando la cabeza.
¿Por qué me siento como si hubiera cometido un delito?.
– ¿Tal vez…? Ha dicho que quedemos como amigos y Ryan no es tan malo, en realidad es bastante divertido cuando se le conoce.-respondo lentamente. Creo que voy a encelar un poco más a Jade, aunque me la estoy jugando.
Jade me mira y deja escapar un bufido provocando que Cat se ría. Como ya era bastante tarde decidimos irnos a dormir, ya que es imposible que las tres estemos a la vez tumbadas en la cama de Cat, Jade y yo dormimos en un colchón de matrimonio en el suelo de Cat. No he dejado de darle vueltas a todo lo que ha pasado hace unas horas y sé que Jade tampoco porque puedo sentir que no está dormida, a diferencia de Cat que ha caído rendida en el momento que ha tumbado en su cama.
Jade esta manteniendo las distancias conmigo – aun enfadada seguramente por lo de Ryan – y me da la espalda. Yo lentamente me acerco a ella pasando una mano por su cintura. Nunca dije que no fuera un oso amoroso.
Jade se tensa ante mi contacto pero se relaja un poco después, girándose para plantarme cara.
– ¿Qué crees que haces, Vega?.-me reclama susurrando.
– ¿Abrazarte?.
– Vete a abrazar a Ryan.-escupe, adoro la faceta celosa de Jade.
– No me digas que aun estas enfadada por eso, Jade, solo somos amigos y le voy a decir que no.-le respondo susurrando también mirándole a los ojos.
– Haz lo que te dé la gana, Vega. No me importa.-me dice intentando girarse de nuevo para darme la espalda.
– Mentirosa, sí que te importa, pero me gusta verte celosa.-le respondo y antes de que ella pudiera replicarme le doy un ligero beso en los labios.
– Me lo dice quien se moría de celos con Emily.-me devuelve ella.
– Eso no es cierto.-digo haciendo un puchero.
– ¿Ah, no? Entonces le pediré una cita a Emily.-me dice con sonrisa arrogante.
– ¡Jade!.-susurro dándome la vuelta.
Escucho una risa suave por parte de Jade y noto como es ella esta vez quien pasa una mano por mi cintura y entierra su rostro en mi cuello.
– Quien me iba a decir que la malvada bruja del oeste era de las que se acurrucan…
– No tienes a la suerte Vega, no tientes a la suerte.-me susurra y yo sonrío.
Poco a poco las dos caemos rendidas a los brazos de Morfeo. A pesar de estar en verano no me importa sentir el calor que irradia el cuerpo de Jade, ni sentir su respiración chocar contra mi cuello, ni tampoco esas mariposas revoloteando en el interior de mi estómago. Creo que va a ser la primera noche en la que voy a dormir realmente en bastante tiempo.
Me despiertan los rayos de sol que entran por la ventana abierta de la habitación de Cat, abro poco a poco mis ojos descansados y compruebo la hora en mi PearPhone: son las 10:30 de la mañana. Cuando intento moverme me doy cuenta de que tengo medio cuerpo dormido. Parpadeo varias veces y averiguo porque; Jade me está usando de almohada. Entonces ocurrió de verdad, anoche fue real. No puedo evitar seguir contemplando su rostro dormido, en calma y tranquilo; no parece Jade West.
– Si sigues mirándome vas a hacerme agujeros en la cara.-murmura una somnolienta Jade.
– Y si sigues usándome de almohada voy a dejar de sentir completamente la mitad de mi cuerpo.-le digo y me doy cuenta de que Cat no está en la habitación con nosotras.
– Muy graciosa, Vega.-responde Jade estirándose levemente y sentándose en la cama mientras se frota los ojos. Yo hago lo mismo.
– Parece que Cat se ha levantado antes que nosotras.
– Hmpb…-es lo único que sale de los labios de Jade.– Por cierto Vega…-dice acercándose peligrosamente a mí. ¿Qué he hecho?.
– ¿Si...?.
– Como le digas a alguien que me acurruco en la cama…-me dedica una mueca.– … será lo último que hagas.-finaliza juntando nuestros labios en un pequeño beso al cual correspondo alegremente hasta que ella lo rompe.– ¿Entendido?.
– Si señora.
Ambas nos levantamos y bajamos al piso de abajo, donde Cat está viendo la tele con un tazón gigante de cereales.
– ¡Buenos días, Tori! ¡Buenos días, Jadey!.-nos saluda cuando nos escucha bajar.
– ¿Qué hora es?.-pregunta Jade.
– Ahora mismo las 10:45.-le respondo cogiendo un poco de zumo del frigorífico de Cat.
– Las…¡MIERDA!.-grita Jade cogiendo rápidamente su PearPhone.– Se me ha olvidado llamar a Jasón para decirle que no iba a ir a casa.-suspira sonoramente.
