Les pido disculpas por la demora en actualizar. Sé que les he venido advirtiendo que no esperaran mucho de este final, ya que desde un principio especifiqué que este fic no era serio y no tenía un rumbo fijo. Pero llegado el último capítulo, quise hacer algo un poco más emocionante para que no quedaran con un sinsabor, así que intenté inventar algo que realmente valiera la pena. No sé si lo logré, juzguen ustedes mismas. Y si no llega a sus expectativas, me disculpo sinceramente, a pesar de que ya les había comentado que no esperaran un gran final.

Contesto los reviews del capítulo pasado:

Kirakishou3: Gracias por continuar esta historia, me alegro que te haya gustado. Y sí, ¿quién no desearía un hombre como Erwin? ¡Nuevamente gracias!

Guest: Perdona, mi memoria es un asco y no recuerdo quien eres, es que a varias personas les ha pasado eso de que comentan sin ponerse nombre o loguearse a su cuenta y no te pude identificar… Pues, precisamente por eso es que nunca me gustó mucho ABC, quería escribir algo tranquilo y se me terminó haciendo muy tedioso… Espero que en este capítulo se resuelvan tus dudas. ¡Gracias por leer!

Guadalupe Olivares: Tienes toda la razón, y de antemano me disculpo si este último capítulo te decepciona también. De todas formas, te agradezco demasiado haberme acompañado en esta historia. ¡Un abrazo!

Ola-chan: Muchas gracias por leer esta historia también, y por tenerle tanto cariño, creo que no se lo merece puesto que la escribí muy mediocremente, pero me alegro mucho que te haya gustado.

Por favor, lean las notas al final.

Capítulo XXII

Vida

Levi Ackerman, era un hombre quien no había llevado una buena vida. Siendo niño había perdido a su madre, quien fuese una prostituta, y debido a su repentina muerte, el niño quedó a su suerte viviendo en los estratos más bajos de la sociedad. A como pudo, el pequeño sobrevivió, pero como en las calles la vida era difícil, se convirtió en un delincuente. A conforme fue creciendo, sus delitos eran cada vez más graves. Como había aprendido a pelear, era común para él verse involucrado en peleas callejeras, y al hombre no le temblaba la mano para clavar su puñal en el cuerpo de cualquier desafortunado que osara meterse en su camino.

Pronto, Levi fue conocido como el hombre más fuerte entre los criminales de la ciudad, logró inclusive liderar una banda que se dedicaba a hacer el mal: desde asaltar a los inocentes transeúntes, hasta llevar a cabo atracos en bancos e incluso, asesinatos a sangre fría. Lo único que movía a Levi, era su instinto de supervivencia, el hombre nunca conoció lo que era la felicidad, no tenía una meta en la vida más que vivir el día a día y continuar esa existencia sin sentido; se podía decir que solo tenía miedo de morir.

Levi no deseaba el dinero, de las ganancias que la actividad delictiva le dejaba, únicamente tomaba lo justo para cubrir sus necesidades básicas, el resto lo dejaba para que se lo repartieran entre el resto de criminales, y más bien vivía una vida humilde, sin ningún tipo de lujos. Nunca le llamó la atención llegar a tener riquezas, ni estatus, ni siquiera había buscado liderar aquella pandilla de delincuentes. Todo le había sido otorgado por otros y él, simplemente no se negó, después de todo, teniendo más personas a su alrededor, tenía más probabilidades de continuar viviendo.

Pero uno de tantos días, el criminal solo se cansó de continuar existiendo, pensó en que no valía la pena seguir una vida carente de todo sentido, donde cada día era una tortura, donde no había un rumbo fijo. No tenía algo por lo cual continuar, solo una vida vacía que no se llenaba con nada. Levi jamás tuvo la culpa del destino que le había tocado, la maldad fue lo único que aprendió desde niño, pero hacer daño a los demás no era algo que le complaciera.

La carga de todas las vidas que había dañado, de las que había arrebatado, de todo el mal que había causado durante toda su vida, era algo que le torturaba día a día. Él no se enorgullecía de su existencia, así que tomó la decisión de que acabaría con todo el sufrimiento propio y el que le hacía sentir a muchos otros de una vez por todas; totalmente arrepentido de todos sus actos, le haría un favor al mundo si dejara de existir.

El hombre entonces planeó todo para lograr su propia muerte. No era capaz de acabar su vida por sí mismo, ya que era mucho más grande su instinto de supervivencia, así que retó al líder de otra banda de criminales, para que tuviesen una pelea. Era mejor dejar que alguien más hiciese el trabajo sucio por él. El delincuente rival aceptó gustoso la oportunidad, ese tipo de contiendas eran comunes y si un jefe lograba derrotar a otro, los criminales de la banda contraria se unirían a la propia y podrían expandir sus números y territorios. Por ese motivo, era bastante tentador para cualquiera, máxime sabiendo que la banda de Levi era de las más numerosas, y las zonas de la ciudad que le pertenecían eran bastante extensas; sería una gran ganancia para cualquiera que lograse derrotarlo.

La noche antes de la pelea, Levi se encontraba en el balcón de su habitación, desde el cual tenía una buena vista de la ciudad y el cielo nocturno, y allá en aquel vasto firmamento se asomaba orgullosa la luna llena. La vista del satélite siempre le hacía encontrar la paz interior que necesitaba, en los momentos de dolor. Levi recordaba cómo su madre, cuando aún vivía le contaba historias acerca de la luna, por ese motivo, era una visión que le hacía evocar el amor maternal de aquella mujer. En ese instante, Levi recordó una de aquellas historias: si le rogabas a la luna lo suficiente, y esta veía que tus sentimientos eran sinceros, de seguro tu deseo se hacía realidad.

Y como Levi no tenía nada que perder, y su final se acercaba, desde el balcón de su habitación el hombre se dirigió a la esfera de plata que lo observaba desde el cielo:

"Por favor, permíteme redimirme de todos mis pecados, permíteme brindar felicidad, aunque sea a una única persona, permíteme una segunda oportunidad para hacer las cosas bien."

Con el deseo firmemente arraigado a su corazón y el verdadero arrepentimiento encajado en su interior, Levi asistió la noche siguiente a su duelo, en el cual a como lo había planeado, perdió la vida. La luna fue testigo de todo aquello y al haber sido partícipe de los sentimientos que Levi le había expresado desde lo más profundo de su corazón, decidió darle una segunda oportunidad y conceder su deseo.

El alma de Levi fue depositada por la luna en un cuerpo felino, el cual a su vez colocó en una caja de cartón en un lote baldío. Cualquiera que se apiadara del pobre animal abandonado, de seguro sería muy feliz al tenerlo a su lado, y así el deseo de Levi de brindarle felicidad a alguien se haría realidad. Y como parte del beneficio, dejó que una ínfima parte de su consciencia humana permaneciera en su nueva mente de animal, de modo que pudiese disfrutar aunque fuese un poco de su deseo concedido.

Lo que la bondadosa luna jamás esperó, fue que Levi iba a llegar a causar tanto amor en el hombre que le había adoptado, que al final terminarían pidiéndole otro deseo. Fue una coincidencia tan insólita, que la luna únicamente pensó que aquello había sido obra del destino, y que aquellos dos hombres habían nacido para estar juntos, pero no se les había dado la oportunidad de conocerse antes. Y pensó en que ella no era nadie para ir en contra de los caprichos del destino, así que nuevamente concedió el deseo de aquellas dos almas que se amaban al punto de vibrar al unísono, rogando por estar juntos y poder expresar aquel amor con propiedad.

Los recuerdos de la vida pasada de Levi, fueron removidos de su memoria por completo, y jamás los recuperaría. Pero, a pesar de que sus deseos se concedieron debido al verdadero arrepentimiento que sintió en su vida pasada, habría de pagar un precio a cambio de todo lo que recibió, el cual era el esfuerzo y sacrificio que debía emplear, en la dura tarea de aprender a vivir como un ser humano después de haber sido un animal por tanto tiempo. Y en realidad, era un precio pequeño por la oportunidad que se le había brindado, pero a la luna le parecía que era justo. Así que por ese motivo, decidió que lo único que Levi debía hacer para poder cumplir su deseo completamente, era aprender a amar y ser feliz, lo cual no había podido hacer en su vida como delincuente. Pero gracias a todo el cariño que Erwin le brindó, fue capaz de lograrlo finalmente.

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Poco a poco, paso a paso; Levi iba aprendiendo a desenvolverse como un ser humano. Erwin empleaba todo su tiempo libre en la difícil tarea de enseñarle. Con el paso de los meses, Levi aprendió a leer completamente y dado al empeño que le ponía a la tarea, le fue mucho más sencillo comenzar a aprender por su propia cuenta. El rubio le compró muchos libros, con los cuales pudiese guiarse en los distintos conceptos que involucraba el ser un hombre.

Mientras más tiempo transcurría, Levi ganaba más experiencia y conocimientos. En el restaurante en donde había sido empleado, inclusive le habían dado un ascenso. Ya no era un simple lavaplatos, sino que había pasado a ser un camarero. Las clases de servicio al cliente y etiqueta impartidas por Erwin, de manera que le fuese más fácil cumplir con ese rol de trabajo, fueron en demasía interesantes, y divertidas para ambos. El oficial quedó maravillado de la perfecta actuación de Levi, como un elegante mesero, de refinados modales y amplio léxico, que encantaba a cualquiera que tuviese la dicha de ser atendido por él.

Inclusive, Levi fue ganador del premio al empleado del mes, debido a los buenos comentarios que el dueño del restaurante había recibido con respecto a su labor de parte de sus clientes, quienes aseguraban que visitaban el lugar únicamente por el excelente trato de aquel joven camarero. Erwin no podía sentirse más orgulloso, y Levi no podía estar más feliz. Al fin comenzaba a cosechar los dulces frutos de su esfuerzo, al fin lograba dejar de sentirse inferior al resto de las personas, y comenzaba a verse como un igual al lado de su amante.

Pero no todo era de ese modo la mayoría del tiempo. Lo que a los seres humanos les tomaba más de una década en aprender, Levi no lo asimilaría en unos cuantos meses. Había muchísimo por comprender, y a pesar de que el ex-gato se esforzaba diariamente por grabar en su cerebro toda la información, le parecía que los conocimientos eran infinitos. Especialmente, en las situaciones en las que debía relacionarse con las personas. El mundo y la vida de un ser humano, eran tan complejos, que Levi aún sufría de ataques de frustración e impotencia de vez en cuando, aunque gradualmente se iban disminuyendo a conforme más cosas iba comprendiendo.

A pesar de todo aquello, Levi no volvió a desesperar, al punto de desear volver a ser un gato como le había sucedido anteriormente. La razón, era que había aprendido a confiar ciegamente en Erwin, su apoyo y ánimos eran el remedio perfecto para los momentos de infortunio. Cuando Levi pensaba que no podía más, cuando sentía que su cerebro explotaría ante tanta información, cuando perdía la paciencia ante las cosas más difíciles en su aprendizaje, allí siempre estaba Erwin a su lado. Levi se dejaba guiar por la fuerte mano de su amado, se dejaba convencer de que él sería capaz de lograr todo, y creía firmemente, cuando el oficial le aseguraba que al final todo iba a salir bien.

En momentos en los cuales Levi deseaba dejar todo de lado, y rendirse, Erwin esbozaba una cálida sonrisa, la cual era capaz de brindarle al ex-gato, la paz que necesitaba para continuar. Y en determinado momento, a Levi se le había hecho costumbre el evocar las importantes palabras, pronunciadas dulcemente por los labios de su amante, tiempo atrás.

"Este es solo el comienzo Levi, es el principio de nuestra vida juntos, tenemos mucho que experimentar, mucho que aprender, y para ello tenemos toda una vida por delante"

Y gradualmente, la esperanza de un futuro en el cual viviría como un ser humano completo, se convirtió en su motivación, hacer feliz a Erwin era su combustible, si había algo que Levi realmente deseaba, desde el fondo de su corazón, era poder brindarle dicha a una única persona: su amado Erwin.

Toda una vida era muchísimo tiempo, y para Levi, eso era más que perfecto, ya tendría tiempo para aprender los nimios detalles que le hacían falta, de momento, ya sabía lo más importante y aquello era, poder amar como sólo un ser humano es capaz de hacerlo. Poder amar con pasión y con ternura, y a su vez, ser amado del mismo modo.

-Erwin, te amo, te amaré por el resto de mi vida.- Aquellas bellas palabras, le tomaron por sorpresa al rubio, quien se encontraba leyendo para Levi un capítulo de una bonita enciclopedia, el cual trataba sobre la luna. Los azules ojos se clavaron en la perfecta imagen del hombre más bajo, cuyo rostro demostraba su característica seriedad; pero que sin embargo, era incapaz de ocultar el brillo infantil de sus enamorados ojos plata, o el pálido rosa tiñendo sus mejillas, al haber saltado de la nada con tan apasionada confesión.

-Si te soy sincero Levi…- el rubio se acercó para tomar la mano del contrario entre las propias y depositar un suave beso en el dorso. -…siento que mi vida comenzó en el momento en el que apareciste.- Y dicho esto, luego de dedicarle una cálida sonrisa, Erwin alcanzó los labios de su amado, consumando sus sentimientos en un dulce beso, el cual logró inundar el cuerpo de Levi con aquella emoción de sentir que estaba completo. –Te amo Levi, te amaré por el resto de mi vida.- Susurró en su oído.

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Erwin Smith, era el jefe del departamento de policía de Sina. Un hombre correcto, justo y por sobre todo muy amable. Amado por todos, y odiado por nadie, el rubio poseía muchísimos buenos amigos, de esos que darían la vida por él, así como él hubiese dado su vida por cualquiera de ellos. Pero, a pesar de ser un hombre bondadoso y cálido, quien daba amor a sus amigos, y del mismo modo lo recibía de ellos; Erwin era también, un hombre solitario. No poseía ningún pariente vivo, y jamás había logrado establecerse con una pareja, simplemente, no había conocido jamás el amor verdadero.

Y justo cuando Erwin se había resignado a pasar el resto de sus días, rodeado de personas pero sintiéndose el alma más solitaria sobre la faz del planeta; Levi apareció en su vida. El pequeño gato iluminó su existencia, desapareciendo por completo toda la penumbra que nublaba su camino. Y luego al convertirse en un ser humano, le había brindado el amor incondicional, puro e inocente que había estado esperando por tanto tiempo. Al fin, Erwin había encontrado quien pudiese llenar el vacío de su corazón, y le emocionaba, el solo pensar en todo lo que vendría en el futuro. La gran aventura que Levi había significado para él, apenas comenzaba.

Erwin observaba con orgullo, a Levi mientras leía en voz alta el libro que le había alcanzado aquella vez, recordando cómo hacía solo unos pocos meses, el hombre apenas estaba aprendiendo el abecedario, pero ahora ya era capaz de leer fluidamente y sin equivocarse, llegando también a comprender la lectura con facilidad.

Y con la hermosa imagen de su amado, Erwin pensó que Levi le había enseñado también muchísimas cosas, a su modo, Levi le había enseñado un alfabeto distinto: el abecedario del amor.

-Fin-

Gracias por haber llegado hasta acá. Y si eres una de las personas que la sigue desde el principio, te agradezco muchísimo más por haber sido fiel a la historia, aunque seas una persona de las que no comentan. ABC of Love vino al mundo el 27 de agosto del 2015 y hoy 16 de Diciembre del 2016, concluye luego de un año y casi cuatro meses de existencia. Sé que no es la mejor de mis historias, sé que me he quejado mucho de que al final terminó disgustándome un poco; pero sea como sea, he dejado esfuerzo y mucho cariño en esta simple historia que jamás pensé llegaría tan lejos. Y esta vez sí puedo decir con propiedad, que es gracias a todos los lectores que he podido llegar hasta aquí.

No tengo mucho más que decir, si les quedó alguna duda, pueden preguntarme libremente ya sea aquí o en mi página de Facebook, contestaré todo lo que no haya quedado claro. Si esta era la única historia mía que seguían, les ruego se pasen por las demás, las cuales sí considero buenas historias, si ABC les gustó, les aseguro que leyendo mis otros fics pasarán un rato mucho más entretenido y ameno. También les invito a que me sigan en mi Facebook Izuspp, si es que aún no lo han hecho.

Y sea que les haya gustado o no, estoy ansiosa por recibir sus opiniones como siempre, por favor siéntanse libres de hacerlo. Y si hay alguien que apenas lee la historia pero ya ha pasado tiempo desde su final, igual puede dejar review, aunque pasen los años yo siempre estaré feliz de recibir cualquier comentario de alguna de mis historias.

¡Por favor continúen acompañándome!